{"id":5360,"date":"2016-02-08T19:08:46","date_gmt":"2016-02-09T00:08:46","guid":{"rendered":"http:\/\/www.biblia.work\/sermones\/el-cristiano\/"},"modified":"2016-02-08T19:08:46","modified_gmt":"2016-02-09T00:08:46","slug":"el-cristiano","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/el-cristiano\/","title":{"rendered":"El Cristiano"},"content":{"rendered":"<div>Su Conducta <\/p>\n<p>Fuimos salvados para creer en las promesas del Se&#241;or &#8216; (1 Juan 5:13) y glorificar su nombre cumpliendo su voluntad. Para que nuestro car&#225;cter de disc&#237;pulos (Juan 13:35; 15:8) se refleje sobre los dem&#225;s, es menester &#8220;resplandecer&#8221; como rayos de luz, llenos de Cristo (Filipenses 2:15).<\/p><\/div>\n<div style=\"text-align:justify; color:#3d3d3d;\">Ser cristiano no es un t&#237;tulo sino una forma de vida (Hechos 11:26), un car&#225;cter moldeado por el Esp&#237;ritu Santo para la gloria de su nombre.<\/p>\n<p>El cristiano es:<\/p>\n<p> l. Un santo por su car&#225;cter Romanos 1:7<\/p>\n<p>&#183; Dios nos llam&#243; del mundo de confusi&#243;n y de pecado para ser santos (1 Corintios 1:2; Judas 1).<\/p>\n<p>&#183; No podemos tener comuni&#243;n (1 Corintios 1:9) con &#201;l, si no vivimos en santidad.<\/p>\n<p>&#183; Por ello el llamado es vehemente &#8220;Sed santos, porque yo soy santo&#8221; (1 Pedro 1:16) y nuestra respuesta debe ser urgente y reverente.<\/p>\n<p>&#183; Sin santidad no tendremos parte con &#233;l (2 Corin&#173;tios 6:14-18); ni verdadero fruto (Romanos 6:22) de justicia que honre su nombre.<\/p>\n<p>2. Un soldado por su lucha 2 Timoteo 2:3<\/p>\n<p>&#183; Las Escrituras no nos proponen luchas terrenales, sino la batalla de la fe (1 Timoteo 6:12) precisamente por hallarnos en el mundo dominado por Satan&#225;s (Efesios 6:12).<\/p>\n<p>&#183; La lucha se extiende a todos los frentes (Filipenses 1:29-30; Colosen&#173;ses 2:l) porque por todos ellos el enemigo procura vencernos (2 Timoteo 4:7; Colosenses 1:29).<\/p>\n<p>&#183; Esta circunstancia hace que la oraci&#243;n debe ser constante (Colosenses 4:12) y con ella la vida cristiana toda (Romanos 15:20; 2 Timoteo 2:5).<\/p>\n<p>3. Un peregrino, porque su ciudadan&#237;a no es de este mundo Hechos 11:13<\/p>\n<p>&#183; Los creyentes somos &#8220;extranjeros y peregrinos&#8221;. Extranje&#173;ros, en el sentido de que no pertenecemos a este mundo (Juan 17:16) y peregrinos porque andamos hacia nuestra verdadera patria que es el cielo. Sabemos que somos ciudadanos de esta patria celestial (Filipenses 3:20-21) no por m&#233;ritos propios, sino por gracia de Dios.<\/p>\n<p>&#183; La sangre de Cristo lo hizo posible (Efesios 2:19-20). Al andar por el mundo predicamos que no somos de &#233;l (1 Pedro 4:4-5) y que nos dirigimos al cielo (1 Pedro 2:11).<\/p>\n<p> 4. Un amigo por su comuni&#243;n Juan 15:15<\/p>\n<p> &#183; Es muy dif&#237;cil hablar de amigos si no tenemos real amistad con la persona a la que nos referimos. Abraham fue llamado el &#8220;amigo de Dios&#8221; (Santiago 2:23) porque viv&#237;a cercano a &#201;l, crey&#243; su dicho (G&#233;nesis 15:6; Romanos 4:3) confi&#243; totalmente en Su palabra (2 Cr&#243;nicas 20:7; Isa&#237;as 41:8).<\/p>\n<p>&#183; Los verdaderos amigos tienen mucho en com&#250;n y comparten los momentos m&#225;s importantes de su vida, tanto momen&#173;tos de angustia (Proverbios 17:17), o de soledad (Rut 1:16), momentos de peligros (1 Samuel 20:11-13) o de gozo (Cantares 5:1).<\/p>\n<p>&#183; En Juan 15:13-15, se describe al amigo como el que pone su vida (1 Juan 3:16); porque se siente unido &#237;ntimamente a la otra persona. <\/p>\n<p>Nuestra relaci&#243;n con Cristo no es por el servicio, sino por el amor. &#201;l, nos dio a conocer el amor de Dios (Romanos 5:8) por el cual tambi&#233;n muri&#243; (Juan 14:27-28; 1 Juan 4:9-10).<\/p>\n<p>5. Un heredero por su esperanza Romanos 8:17<\/p>\n<p>&#183; El mismo Esp&#237;ritu nos da testimonio de que somos hijos de Dios {comp. Romanos 5:5; 9:1).<\/p>\n<p>&#183; Los hijos tienen derecho &#250;nicos a causa de la dignidad de la familia (Juan 1:12; 11:5: 1 Juan 3:1-2; 5:2), entre los que incluimos el de herencia (Tito 3:7; Santiago 2:5) por tener un mismo Padre (comp. Salmo 25:12-13; G&#225;latas 3:29; 4:7).<\/p>\n<p>&#183; Como &#8220;herederos de Dios&#8221;, nosotros, en virtud de la muerte y resurrecci&#243;n d Cristo, somos coherederos con &#233;l.<\/p>\n<p>&#183; Existe una diferencia notable entre la herencia terrenal y la celestial, la primera generalmente la obtenemos luego de la muerte de los due&#241;os, en cambio la celestial, la compartimos con uno que nunca muere.<\/p>\n<p>&#183; Bajo las normas hebreas, el hijo mayor recib&#237;a la participaci&#243;n principal y no estaban incluidas las hijas, salvo que no hubiera hijos. Por la ley romana los hijos, hijas y adopta los participaban con igualdad.<\/p>\n<p>&#183;  Nosotros participaremos con igualdad de la herencia del Primog&#233;nito que es Cristo Jes&#250;s (Efesios 3:6; Hechos 11:9; 1 Pedro 3:7) y que est&#225; en los cielos (1 Pedro 1:4).<br \/>\n Al valorizar lo que Dios nos ha provisto debemos tambi&#233;n responder con responsabilidad y vivir dando testimonio de todas estas cosas. En cierta ocasion&#243;, estando de viaje, entr&#233; en una catedral donde hab&#237;a tumbas y epitafios muy Llamativos. Uno de ello dec&#237;a: &#8220;Dio su fuerza a los d&#233;biles, su dinero a los pobres, su simpat&#237;a a los que sufren, y su coraz&#243;n a Dios&#8221;. <\/p>\n<p>De Pastor Jorge Guti&#233;rrez<\/p>\n<p>Centro de Fe De Ocotlan Jalisco<\/p><\/div>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Su Conducta Fuimos salvados para creer en las promesas del Se&#241;or &#8216; (1 Juan 5:13) y glorificar su nombre cumpliendo su voluntad. 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