{"id":5365,"date":"2016-02-08T19:08:49","date_gmt":"2016-02-09T00:08:49","guid":{"rendered":"http:\/\/www.biblia.work\/sermones\/blancos-como-la-nieve\/"},"modified":"2016-02-08T19:08:49","modified_gmt":"2016-02-09T00:08:49","slug":"blancos-como-la-nieve","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/blancos-como-la-nieve\/","title":{"rendered":"Blancos como la nieve"},"content":{"rendered":"<div>Dice Isa&#237;as (1:18-20) &#8220;&#8230;y estemos a cuenta; si vuestros pecados fueren como la grana, como la nieve ser&#225;n emblanquecidos; si fueren rojos como el carmes&#237;, vendr&#225;n a ser como blanca lana. Si quisiereis y oyereis; comer&#233;is el bien de la tierra; sino quisiereis y fuereis rebeldes, ser&#233;is consumidos a espada; porque la boca de Jehov&#225; lo ha dicho.<\/div>\n<div style=\"text-align:justify; color:#3d3d3d;\">De la misma manera en que existe un poder santo; tambi&#233;n hay un poder nefasto, de la sombra, producto de la iniquidad, de la anomia, de la maldad; este poder que es el pecado sembrado en el mundo y que ha tra&#237;do una funesta perdida de almas en todos los tiempos, es la marcha en la que esta enfrascado el mundo, en el pecado; y no es una subjetividad, es palpable, es una realidad &#8220;El que practica el pecado es del diablo; porque el diablo peca desde el principio. Para esto apareci&#243; el Hijo de Dios, para deshacer las obras del diablo. Todo aquel que es nacido de Dios, no practica el pecado, porque la simiente de Dios permanece en &#233;l; y no puede pecar; porque es nacido de Dios.&#8221; (1Jn. 3:8-9).<\/p>\n<p>El pecado cosecha y siembra destrucci&#243;n, ego&#237;smos, celos, contiendas, discriminaci&#243;n, envidias, odios, crimen, despotismo, soberbia, injusticias. Todo aquello que hace retroceder la vida espiritual de la persona, de la familia y de la sociedad.<\/p>\n<p>Muchas sociedades est&#225;n siendo destruidas por el pecado, y lastimosamente, en estos tiempos modernos; el hombre hace o&#237;do sordo, hace ojo ciego, y hace coraz&#243;n duro para identificar y se&#241;alar lo que es el pecado.<\/p>\n<p>Las leyes jur&#237;dicas, y los sistemas de legalidad, as&#237; como el sistema de valores sociales; solo se&#241;alan faltas, delitos, y los da&#241;os y consecuencias f&#237;sicas, emocionales, y materiales derivados de estos actos contra la vida social.<\/p>\n<p>En muchas congregaciones e iglesias, nunca se habla o advierte del peligro que representa el pecado para la vida de los seres humanos, es mas, hay cierta convivencia o anuencia disimulada con el pecado, para evitar que las gentes se vayan, y mantenerlos en una tibieza espiritual, no definiendo responsabilidades y roles respecto a lo que manda Dios en la Biblia (Ap. 4:15-17).<\/p>\n<p>Muchos se legalizan en (1Jn. 3:9) de que &#8220;Todo aquel que es nacido de Dios, no practica el pecado&#8230;&#8221;; sin embargo, los vers&#237;culos 1:9 y 5:18 nos dan otro panorama, de que el nacido de nuevo no esta libre de pecar o no debiera pecar mas bien; entendiendo que la madurez y la perfecci&#243;n es un proceso, y que sin llenura del Esp&#237;ritu Santo esto no es posible alcanzar, y que la salvaci&#243;n hay que sostenerla en santidad y temor de Dios.<\/p>\n<p>Rev&#237;sese (1Jn. 2:1), (Mr. 13:13), (1 Cor. 14:20), (Fil. 3:12).<\/p>\n<p>El pecado social esta introducido en todos los sistemas de la sociedad, pol&#237;ticos, financieros, econ&#243;micos, comerciales, educativos, industriales, religiosos. La sociedad no hace distinci&#243;n, seg&#250;n su conveniencia entre lo bueno y lo malo; mas bien distingue alegr&#237;a de tristeza, sufrimiento de felicidad, riqueza de pobreza, aflicci&#243;n de placer, debilidad de solvencia. No hay un juicio o temperamento para se&#241;alar la cosa inmoral as&#237; de plano, como que el pecado convive en la sociedad y es aceptado, pero negado como tal; se le disfraza con expresiones tales como adicciones, intolerancias, h&#225;bitos, tendencias, preferencias, actitudes y conductas; que significan muchas veces transgresi&#243;n a la palabra de Dios, rebeld&#237;a abierta a su majestad y poder, negaci&#243;n a su voluntad para que seamos santos; y en contraposici&#243;n y negaci&#243;n a los principios b&#237;blicos, la verdad y la presencia del Esp&#237;ritu Santo en la vida de la humanidad &#8220;&#8230;y mayormente a aquellos que siguiendo la carne, andan en concupiscencia e inmundicia, y desprecian el se&#241;or&#237;o&#8230;&#8221; hablando mal de cosas que no entienden&#8230;perecer&#225;n en su propia perdici&#243;n&#8230; ya que tienen por delicia el gozar de deleites cada d&#237;a&#8230;&#8221; (2 Pe. 2:4-16).<\/p>\n<p>El pecado es terrible y destructivo, y lo que sucede es que la sociedad no toma cuenta ni realidad de una verdadera conceptualizaci&#243;n de lo que significa el pecado en sus vidas; no solo en el terreno filos&#243;fico, moral, y espiritual; sino adem&#225;s en el terreno practico de la vida, los hechos, y en las consecuencias del mismo.<\/p>\n<p>El hombre es una composici&#243;n de alma, mente, cuerpo, esp&#237;ritu; que a trav&#233;s de su sistema sensorial: ojo, o&#237;do, olfato, gusto, tacto, tiene contacto con el mundo externo. Y que por consiguiente, esta a expensas de una influencia proveniente de dos frentes, su mundo interno, y el mundo externo que lo rodea. La palabra dice &#8220;que del coraz&#243;n de los hombres salen los malos pensamientos&#8221;.<\/p>\n<p>La sociedad debiera tomar realidad, conciencia, y comando de la situaci&#243;n pecaminosa en que se halla; las guerras, las discrepancias civiles, los sentimientos encontrados, las luchas por los territorios, las ambiciones por las riquezas naturales, pleitos por las econom&#237;as; no son otra cosa que la siembra y la cosecha de semilla y productos pecaminosos de destrucci&#243;n masiva. &#8220;&#8230;fuentes sin agua, y nubes empujadas por la tormenta; &#8230;hablando palabras infladas y vanas, seducen con concupiscencia de la carne y disoluciones a los que verdaderamente hab&#237;an huido de los que viven en error&#8230;&#8221; (2 Pe 2:17-22).<\/p>\n<p>La modernidad, la tecnolog&#237;a, y todo avance en materia de comodidad y progreso material que tiene la sociedad a la mano, no alcanza los niveles de valoraci&#243;n y de comparaci&#243;n con el gozo inefable que tiene el hombre ante la presencia de Dios en sus corazones; no hay lugar a comparaci&#243;n, no hay lugar a parangonar lo que es la excelencia de la comodidad y del poseer riquezas; con aquella riqueza que proviene del Esp&#237;ritu Santo, aun en la pobreza material, aun acost&#225;ndose y levant&#225;ndose con el estomago vac&#237;o.<\/p>\n<p>No hay comparaci&#243;n con esa presencia inefable del Esp&#237;ritu Santo, que nos fortalece, que nos levanta, que nos da visi&#243;n para la vida presente, para la posteridad de lo que es la vida eterna en Cristo Jes&#250;s, y para el beneficio que se le puede otorgar de Dios hacia sus hijos, confrontando todas las adversidades y dificultades de este mundo. Evidentemente, no somos de este mundo espiritualmente, pero f&#237;sicamente vivimos en este mundo, estamos matriculados en la vida de este mundo, y tenemos que salir adelante en esa evaluaci&#243;n y en esas pruebas que Dios permite, &#8220;porque &#201;l disciplina a sus hijos&#8221;. En esa edificaci&#243;n diaria que nos acerca hacia la madurez espiritual, de la cual nos habla de manera excelsa la Palabra de Dios.<\/p>\n<p>&#8220;&#8230;Despi&#233;rtate, t&#250; que duermes, Y lev&#225;ntate de los muertos.<\/p>\n<p>Y te alumbrara Cristo&#8230; Sed llenos del Esp&#237;ritu&#8230;&#8221; (Ef. 4:17-20).<\/p>\n<p>Esta alegor&#237;a nos recuerda en (Ez. 11:3) &#8220;los cuales dicen: No ser&#225; tan pronto; edifiquemos casas; esta ser&#225; la olla, y nosotros la carne&#8221;. El pecado de la sociedad se convierte en esa relaci&#243;n de olla y de carne; de olla porque los hechos y acciones de la sociedad entran en un proceso de producir realidades y resultados pecaminosos da&#241;inos a ella misma; y de carne porque cada individuo, en su carne, en su alma, y en su mente, al transgredir la palabra de Dios, hacen comisi&#243;n de pecado; manifest&#225;ndose as&#237; esta relaci&#243;n a que hace referencia Ezequiel; en que las ciudades y los pueblos se convierten en estas ollas, y son cocinados dentro de ese proceso de efervescencia pecaminosa con la manteca de la tentaci&#243;n, y los aderezos de sus naturalezas pecaminosas. Dando como resultado la manifestaci&#243;n del pecado en lacras sociales como el hambre, la injusticia, la pobreza, las enfermedades sociales, el desamparo, el crimen, el aborto, la drogadicci&#243;n, los divorcios, la insatisfacci&#243;n de necesidades b&#225;sicas, y otras suertes de desgracias.<\/p>\n<p>Hay pecados como el chisme o murmuraci&#243;n, la gula o glotoner&#237;a, el hurto, envidia, celos, ego&#237;smo, la arrogancia, la falta de respeto, explotaci&#243;n, el abuso; que pasan desapercibidos para el mundo, porque su percepci&#243;n de lo malo esta como encallecida en sus almas y en su sensibilidad.<\/p>\n<p>Aunque la palabra dice &#8220;que en donde hay pecado, sobreabunda la gracia de Dios&#8221;; porque ser&#237;a imposible que las gentes pudieran salvarse sin el poder de la Sangre Preciosa de Jesucristo; en &#233;l hemos sido restaurados para vida eterna, y para bendici&#243;n en el tiempo presente. Ya lo hemos se&#241;alado, que en la conceptualizaci&#243;n y en la apreciaci&#243;n de los valores morales, la palabra pecado social, no tiene un lugar especifico, pero para las cosas de Dios es pertinente mantener disciplina, orden y respeto a todos los asuntos que conciernen a &#201;l. Si una persona mantiene temor de Dios, como principio en su vida espiritual, sin duda alguna que ser&#225; disciplinada y respetuosa de la Palabra de Dios, preocup&#225;ndose por conocer lo que dice la Palabra sobre su comportamiento personal y en la sociedad; y con respecto a su comportamiento en la intimidad de su familia y de su persona &#8220;As&#237; que, amados, puesto que tenemos tales promesas, limpi&#233;monos de toda contaminaci&#243;n de carne y de esp&#237;ritu, perfeccionando la santidad en el temor de Dios.&#8221; (2 Co. 7:1).<\/p>\n<p>La iglesia cristiana, as&#237; mismo, mantiene una posici&#243;n expectante como agente modificador de su entorno social, en el mismo nivel, que los problemas sociales; en esa misma dimensi&#243;n, los problemas del pecado social est&#225;n vinculados con la importancia, responsabilidad, y funci&#243;n de la iglesia frente a su medio social, como agente de Cristo Jes&#250;s para modificar las ra&#237;ces y los diversos estamentos de la vida social; &#191;en que cosa?, en la Palabra de Dios, en los mismos valores morales, y en los principios espirituales fijados y derramados por el Santo Esp&#237;ritu de Dios. <\/p>\n<p>Es una necesidad para la sociedad, contar con una iglesia cristiana s&#243;lida; la solidez esta en la Palabra de Dios y su correcta interpretaci&#243;n y aplicaci&#243;n en la vida; pero una solidez tambi&#233;n en su modo de operar, en la forma como es liderada, en la manera como es organizada y administrada, ofreciendo los servicios y sus derivaciones ministeriales de la m&#225;s alta calidad, es decir, una excelencia en cuanto a oferta ministerial. (Ro. 6:22-23) &#8220;Mas ahora que hab&#233;is sido libertados del pecado y hechos siervos de Dios, ten&#233;is por vuestro fruto la santificaci&#243;n, y como fin, la vida eterna. Porque la paga del pecado es muerte, mas la dadiva de Dios es vida eterna en Cristo Jes&#250;s Se&#241;or nuestro&#8221;. <\/p>\n<p>La esperanza moral espiritual de los pueblos esta en sus generaciones venideras de ni&#241;os y de j&#243;venes, es una tarea de envergadura y de gran vitalidad la que debe cumplir nuestra amada iglesia cristiana en los roles de promotora, conductora, y modificadora en el cambio social hacia el bienestar encuadrado en los terrenos que se&#241;ala la Palabra de Dios.<\/p>\n<p>Dios desea que edifiquemos pueblos y sociedades que se ajusten a su voluntad, viables de adquirir esa unci&#243;n de santidad en el Esp&#237;ritu Santo, y que se demuestra en el amor al pr&#243;jimo. Y amor al pr&#243;jimo quiere decir, colaboraci&#243;n, soporte, afecto, perd&#243;n, afecto, amor, comprensi&#243;n y tolerancia; mas no encubrimiento, no aceptaci&#243;n de pecado; un claro ejemplo, es que un alto porcentaje de homosexuales y lesbianas est&#225;n envueltos en las creencias esot&#233;ricas y universalistas. &#191;Por que?. Sencillamente, porque en esas ideas se acepta el pecado, no hay rechazo a la inmoralidad, mas bien hay una contemporizaci&#243;n con esa falsa libertad que es el libertinaje; ah&#237; se acepta de toda cosa ajena a Dios, envuelto en falsas etiquetas, y nombrecillos para enga&#241;ar a los que andan en b&#250;squeda.<\/p>\n<p>Veamos en (Juan 4:21) alude que &#8220;el amor al pr&#243;jimo debe ser como a ti mismo&#8221;. El amor de Dios se perfecciona en la compostura del cristiano, en el car&#225;cter que lo identifica como tal; no aceptando las cosas torcidas; en esa misma forma puede mejorar la condici&#243;n espiritual de la sociedad. <\/p>\n<p>No es a trav&#233;s de la tecnolog&#237;a, del modernismo, y de las facilidades infraestructurales que se alcanza el mejoramiento espiritual; la inversi&#243;n y el costo social por efecto de la erosi&#243;n moral del mundo, es tremendamente elevado. El amor al pr&#243;jimo significa evitar todo ego&#237;smo, envidia, mentira, calumnia, murmuraci&#243;n, celos, contiendas, en contra de los semejantes. <\/p>\n<p>Amor al pr&#243;jimo es entrega de bien, de bondad, de generosidad, es no aceptar la iniquidad y la injusticia; amor al pr&#243;jimo es revelar y advertir cuando las cosas son torcidas, es decirle a la gente con valent&#237;a las faltas que cometen en contra de los dem&#225;s, de sus errores, no siendo piedra de tropiezo para que sigan cayendo.<\/p>\n<p>Las familias cristianas en cambio, por llevar conductas y caminos diferentes, en la gu&#237;a del Esp&#237;ritu Santo, en la fisonom&#237;a de una pol&#237;tica de vida que encuadra estos tres aspectos:<\/p>\n<p>1) Temor del Dios VIVO, en amor y respeto.<\/p>\n<p>2) Conocimiento de Dios (la Biblia), difundiendo la verdad al mundo.<\/p>\n<p>3) Amor y obediencia a Dios, haciendo de Su palabra un estilo de vida testimonial.<\/p>\n<p>Esta es la opci&#243;n de la familia cristiana, para estar cada vez mas cerca al Se&#241;or, manteni&#233;ndose al cuidado de la otra gran porci&#243;n social que vive entrampada en su insensibilidad, iniquidad, injusticia y preferencia al pecado. Que definitivamente la mayor&#237;a demogr&#225;fica no alcanzara la salvaci&#243;n en Jesucristo, porque lo niega y lo subestima.<\/p>\n<p>&#161;Alabado sea Jesucristo, en quien esta la salvaci&#243;n verdadera!<\/p>\n<p>nautilius<br \/>\n<span id='eeEncEmail_o7qGVW6HXv'>.(JavaScript must be enabled to view this email address)<\/span><script type=\"text\/javascript\">\n\/\/<![CDATA[\nvar l=new Array();\nvar output = '';\nl[0]='>';l[1]='a';l[2]='\/';l[3]='<';l[4]=' 109';l[5]=' 111';l[6]=' 99';l[7]=' 46';l[8]=' 101';l[9]=' 116';l[10]=' 105';l[11]=' 99';l[12]=' 120';l[13]=' 101';l[14]=' 64';l[15]=' 115';l[16]=' 117';l[17]=' 105';l[18]=' 108';l[19]=' 105';l[20]=' 116';l[21]=' 117';l[22]=' 97';l[23]=' 110';l[24]='>';l[25]='\"';l[26]=' 109';l[27]=' 111';l[28]=' 99';l[29]=' 46';l[30]=' 101';l[31]=' 116';l[32]=' 105';l[33]=' 99';l[34]=' 120';l[35]=' 101';l[36]=' 64';l[37]=' 115';l[38]=' 117';l[39]=' 105';l[40]=' 108';l[41]=' 105';l[42]=' 116';l[43]=' 117';l[44]=' 97';l[45]=' 110';l[46]=':';l[47]='o';l[48]='t';l[49]='l';l[50]='i';l[51]='a';l[52]='m';l[53]='\"';l[54]='=';l[55]='f';l[56]='e';l[57]='r';l[58]='h';l[59]='a ';l[60]='<';\nfor (var i = l.length-1; i >= 0; i=i-1){ \nif (l[i].substring(0, 1) == ' ') output += \"&#\"+unescape(l[i].substring(1))+\";\"; \nelse output += unescape(l[i]);\n}\ndocument.getElementById('eeEncEmail_o7qGVW6HXv').innerHTML = output;\n\/\/]]>\n<\/script><\/div>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Dice Isa&#237;as (1:18-20) &#8220;&#8230;y estemos a cuenta; si vuestros pecados fueren como la grana, como la nieve ser&#225;n emblanquecidos; si fueren rojos como el carmes&#237;, vendr&#225;n a ser como blanca lana. 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