{"id":5391,"date":"2016-02-08T19:09:01","date_gmt":"2016-02-09T00:09:01","guid":{"rendered":"http:\/\/www.biblia.work\/sermones\/isaas-51-60\/"},"modified":"2016-02-08T19:09:01","modified_gmt":"2016-02-09T00:09:01","slug":"isaas-51-60","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/isaas-51-60\/","title":{"rendered":"Isa&#237;as 51-60"},"content":{"rendered":"<div>ISA&#205;AS 53:11 <\/p>\n<p>&#8220;VERA EL FRUTO DE LA AFLICCI&#211;N DE SU ALMA, Y QUEDARA SATISFECHO; POR SU CONOCIMIENTO JUSTIFICARA MI SIERVO JUSTO A MUCHOS, Y LLEVARA LAS INIQUIDADES DE ELLOS&#8221;<\/p><\/div>\n<div style=\"text-align:justify; color:#3d3d3d;\">Entendiendo el sufrimiento, parece ser una de las cosas m&#225;s dif&#237;ciles que a nosotros los cristianos nos toca comprender y m&#225;s a&#250;n compartir a  otro que est&#225; sufriendo.<\/p>\n<p>Casi siempre, nos gusta m&#225;s hablar de las bendiciones, pero cuando se toca el tema del sufrimiento preferimos obviar y pasar por alto este tema.<\/p>\n<p>Jes&#250;s de Nazaret no fue ajeno al sufrimiento. &#201;l lo vivi&#243; en carne propia.<\/p>\n<p>a)    La Biblia dice que su alma fue afligida. Es cierto Jes&#250;s como hombre sufri&#243; penalidades &#233;l dijo en una oportunidad: MI ALMA ESTA MUY TRISTE, HASTA LA MUERTE. Marcos 14.34.<\/p>\n<p>b)   Sin embargo, su actitud no fue de estar a espaldas al sufrimiento, como querer olvidarlo. En Getseman&#237; podemos observar c&#243;mo lo enfrent&#243;. Orando, no neg&#243; lo que sent&#237;a y lo expres&#243; diciendo lo que sent&#237;a en su alma.<\/p>\n<p>c)    Su padecimiento no termin&#243; en Getseman&#237;.  Sigui&#243; inclusive en la misma cruz del Calvario. Y all&#237; se cumpli&#243; lo que dice la Escritura que qued&#243; satisfecho.<\/p>\n<p>d)   &#191;Por qu&#233; qued&#243; satisfecho?. Sab&#237;a muy bien que fruto de su padecimiento moment&#225;neo muchos vendr&#237;amos a los pies de Jes&#250;s y alcanzar&#237;amos salvaci&#243;n para nuestras almas.  &#8220;MAS NO RUEGO SOLAMENTE POR ESTOS, SINO TAMBI&#201;N POR  LOS QUE HAN DE CREER EN MI POR LA PALABRA DE ELLOS&#8221;. Juan 17:20. All&#237; estamos t&#250; y yo. S&#237; &#233;l sab&#237;a que su sacrificio no ser&#237;a en vano.<\/p>\n<p>e)    Es dif&#237;cil regocijarnos en medio del sufrimiento. Nuestra manera de ver el sufrimiento no debe estar orientando al presente ni mucho menos al pasado; sino al futuro.<\/p>\n<p>f)      La Biblia dice que por su conocimiento justificar&#225; a muchos. La Biblia dice que hemos sido justificados por la fe, y ahora tenemos paz para con Dios por medio de nuestro amado Se&#241;or Jesucristo. Romanos 5:1<\/p>\n<p>\nJesucristo, pues, llev&#243; nuestras iniquidades. Su obra en la cruz no s&#243;lo se circunscribe al perd&#243;n de pecados sino tambi&#233;n a  libertad de esp&#237;ritu y de las aflicciones del alma. Todo lo que &#233;l padeci&#243; no fue de balde, sino que nos dej&#243; ejemplo de c&#243;mo podemos reaccionar ante la adversidad.<\/p>\n<p>Muchas veces pensamos que tal situaci&#243;n es de Dios si nos sentimos en paz. Me pregunto &#191;cu&#225;nta paz tuvo en Getseman&#237;? Ninguna. Es que asociamos mal la paz con la comodidad y el confort.<\/p>\n<p>Jes&#250;s sufri&#243; la cruz y menospreci&#243; el oprobio, es decir, le dio al oprobio un valor peque&#241;o.<\/p>\n<p>Nos conviene imitar a nuestro Maestro.<\/p>\n<p>NOMBRE: AM&#201;RICO D&#193;VILA ZAMORA<\/p><\/div>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>ISA&#205;AS 53:11 &#8220;VERA EL FRUTO DE LA AFLICCI&#211;N DE SU ALMA, Y QUEDARA SATISFECHO; POR SU CONOCIMIENTO JUSTIFICARA MI SIERVO JUSTO A MUCHOS, Y LLEVARA LAS INIQUIDADES DE ELLOS&#8221; Entendiendo el sufrimiento, parece ser una de las cosas m&#225;s dif&#237;ciles que a nosotros los cristianos nos toca comprender y m&#225;s a&#250;n compartir a otro que &hellip; <a href=\"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/isaas-51-60\/\" class=\"more-link\">Continuar leyendo<span class=\"screen-reader-text\"> \u00abIsa&#237;as 51-60\u00bb<\/span><\/a><\/p>\n","protected":false},"author":1,"featured_media":0,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[1],"tags":[],"class_list":["post-5391","post","type-post","status-publish","format-standard","hentry","category-general"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/5391","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/users\/1"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=5391"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/5391\/revisions"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=5391"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=5391"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=5391"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}