{"id":5397,"date":"2016-02-08T19:09:06","date_gmt":"2016-02-09T00:09:06","guid":{"rendered":"http:\/\/www.biblia.work\/sermones\/la-conviccin-del-espritu\/"},"modified":"2016-02-08T19:09:06","modified_gmt":"2016-02-09T00:09:06","slug":"la-conviccin-del-espritu","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/la-conviccin-del-espritu\/","title":{"rendered":"La convicci&#243;n del Esp&#237;ritu"},"content":{"rendered":"<div>INTRODUCCION:  La palabra &#8220;conviccion&#8221; en griego es elogeho y se usa para describir: &#8220;la obra del Espiritu Santo por medio de la cual los hombres son libertados de la ceguera espiritual y satanica que les rodea siendo capacitados de este modo para verse como Dios los ve: culpables, deshonrados y totalmente incapaces de salvarse asi mismos&#8221;.<\/div>\n<div style=\"text-align:justify; color:#3d3d3d;\">&#8220;convencer&#8221; tiene el significado de anunciar el veredicto o de declarar la culpabilidad del mundo. <\/p>\n<p>1.      CONVENCE DE PECADO.<\/p>\n<p>a)      El primer asunto respecto del cual el mundo necesita convicci&#243;n del Esp&#237;ritu  es el pecado &#8211; no pecados &#8211;  sino &#8220;pecado&#8221;. El mundo puede llegar a admitir que hay algunas cosas que no son pecados. La Biblia trata con pecados espec&#237;ficos. Llama al arrepentimiento y la confesi&#243;n de pecados. Los pecados deben ser limpiados y lavados. Pero el pecado en si es el verdadero problema y la esencia del pecado es la incredulidad.<\/p>\n<p>b)      Cuando vino Jes&#250;s, la gente no-tenia que hacer nada para condenarse. Por su incredulidad en el ya estaban condenados (Juan 3:18). Los pecados les imped&#237;an llegar a Cristo, pero el verdadero pecado es la incredulidad (Juan 3:19,20).<\/p>\n<p>c)      La muerte de Jes&#250;s nos permite ver tambi&#233;n la enormidad del pecado y mediante el Esp&#237;ritu llegamos a comprender que nuestra incredulidad es en verdad pecaminosa, &#8220;El que no conoci&#243; pecado fue hecho pecado por nosotros&#8221; (2 Corintios 5:21).<\/p>\n<p>2. CONVENCE   DE JUSTICIA.<\/p>\n<p>a)      Junto con la convicci&#243;n de pecado, el mundo necesita ser convencido por el Esp&#237;ritu respecto a justicia &#8211; no su propia justicia- o su falta de ella, sino de lo que la justicia verdaderamente es tal como se ve en Jes&#250;s. Su justicia aqu&#237; incluye una rectitud siempre honesta, legal y justa, que siempre hace lo que es correcto delante de Dios. Una vez que somos convencidos de pecado, necesitamos saber que hay un abogado para con el Padre, Jesucristo el Justo, quien es la ofrenda por nuestros pecados y tambi&#233;n por los de todo el mundo (1 Juan 2:1,2).<\/p>\n<p>b)      Lo que el Esp&#237;ritu usa para convencernos de la rectitud de &#201;l es el hecho de que la muerte no pudo retenerle, y ascensi&#243;n el esta ahora a la diestra del Padre e intercede por nosotros (Heb. 7:25; Rom. 1:4, 16).<\/p>\n<p>3.      CONVENCE DE JUICIO.<\/p>\n<p>a)      Finalmente el mundo necesita ser convencido mediante el Esp&#237;ritu respecto de juicio. El evangelio de Juan muestra un constante conflicto entre la fe y la incredulidad. Pero este no ha de durar para siempre. Hay un fin, porque el d&#237;a de juicio viene. El pensamiento humano de evitar la idea de un verdadero comienzo o de un verdadero final presente. Se hace necesaria la obra del Esp&#237;ritu Santo para hacer que los hombres vean la verdad.<\/p>\n<p>b)      El mundo debe ser convencido de juicio por medio de reconocer quien es el pr&#237;ncipe de este mundo y que el juicio nunca estuvo destinado al hombre, pues el lago de fuego fue preparado para el diablo y sus &#193;ngeles (Mateo 25:41). Debe reconocer que en esencia el juicio es para Satan&#225;s, y que el ya ha sido juzgado. La victoria de Cristo sobre la muerte en el calvario sell&#243; su condenaci&#243;n (Heb. 2:14) y nos asegura que el mundo tambi&#233;n ser&#225; juzgado en justicia (Hechos 17:31). En este libro encontramos muchos ejemplos de c&#243;mo el Esp&#237;ritu Santo cumpli&#243; esta obra de convicci&#243;n mediante la predicaci&#243;n de los ap&#243;stoles. El d&#237;a de Pentecost&#233;s (2:22, 23). Mediante esta convicci&#243;n la gente experimento primeramente desesperaci&#243;n (2:37) y luego se rindi&#243; y acepto gustosamente la verdad (2:41)<\/p>\n<p>PRUEBA DE APRENDIZAJE<br \/>\n&#183;        &#191;De que nos convence el Esp&#237;ritu Santo?<\/p>\n<p>&#183;        &#191;Para quienes fue hecho el lago de Fuego?<\/p>\n<p>&#183;        &#191;Qu&#233; es lo que nos permite ver la enormidad del pecado?<\/p>\n<p>&#183;        &#191;Cu&#225;l es la esencia del Pecado?<\/p>\n<p>&#183;        &#191;Qu&#233; es convicci&#243;n? <\/p>\n<p>Iglesia Senda de Vida<\/p>\n<p>Pastor V&#237;ctor Mendoza<\/p><\/div>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>INTRODUCCION: La palabra &#8220;conviccion&#8221; en griego es elogeho y se usa para describir: &#8220;la obra del Espiritu Santo por medio de la cual los hombres son libertados de la ceguera espiritual y satanica que les rodea siendo capacitados de este modo para verse como Dios los ve: culpables, deshonrados y totalmente incapaces de salvarse asi &hellip; <a href=\"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/la-conviccin-del-espritu\/\" class=\"more-link\">Continuar leyendo<span class=\"screen-reader-text\"> \u00abLa convicci&#243;n del Esp&#237;ritu\u00bb<\/span><\/a><\/p>\n","protected":false},"author":1,"featured_media":0,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[1],"tags":[],"class_list":["post-5397","post","type-post","status-publish","format-standard","hentry","category-general"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/5397","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/users\/1"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=5397"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/5397\/revisions"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=5397"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=5397"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=5397"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}