{"id":5404,"date":"2016-02-08T19:09:10","date_gmt":"2016-02-09T00:09:10","guid":{"rendered":"http:\/\/www.biblia.work\/sermones\/ezequas\/"},"modified":"2016-02-08T19:09:10","modified_gmt":"2016-02-09T00:09:10","slug":"ezequas","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/ezequas\/","title":{"rendered":"Ezequ&#237;as"},"content":{"rendered":"<div>INTRODUCCI&#211;N: Ezequ&#237;as un hombre recto y temeroso que serv&#237;a a Dios con integridad a pesar de que sus antepasados se hab&#237;an olvidado de Jehov&#225;, es evidente que cuando todo hombre, pueblo, y naci&#243;n quieren servir a Dios con todo su coraz&#243;n el enemigo querr&#225; atacarlo, este fue el caso en esta ocasi&#243;n el rey de Siria hab&#237;a invadido cuanta naci&#243;n hab&#237;a encontrado a su paso y las hab&#237;a conquistado, por eso cuando llego a las fronteras del reino de Ezequ&#237;as, el cre&#237;a que la victoria seria segura, Ezequ&#237;as al ver las circunstancias que le rodeaban y al considerar el numero del enemigo, cedi&#243; a las ordenes de peligroso enemigo, Ver. 14. veamos que es lo que hace el enemigo cuando se le cede terreno, tambi&#233;n que es lo que hace Dios a favor de aquellos que claman y le buscan para refugiarse en &#201;l.<\/div>\n<div style=\"text-align:justify; color:#3d3d3d;\">1.      IMPONE CARGA.<\/p>\n<p> Cuando cedemos a las ordenes del Enemigo entonces &#233;l nos impone carga, cuando aceptamos la carga, aceptamos derrota y el enemigo pone un yugo en nuestras vidas, sintiendo que estamos derrotados empieza a cargarnos con culpabilidad, desanimo, fracaso, inferioridad, sin embargo, por otra parte el Se&#241;or esta haciendo una invitaci&#243;n para que pongas sobre el todas tus cargas. (Mateo 11:28-30) <\/p>\n<p>2.      NOS CUESTA AUN LO QUE DIOS NOS HA DADO. Vers. 15-16<\/p>\n<p>Aqu&#237; podemos ver que cuando sedemos a sus ordenes, nos roba las bendiciones de Dios, el no solo se conforma con ponernos carga, sino tambi&#233;n querr&#225; robarnos lo que Dios nos ha dado, pero &#233;l no solamente har&#225; eso, sino que &#233;l querr&#225; vernos destruidos completamente. Vers. 17-20. <\/p>\n<p>3.      NO HACE VERNOS SOLOS Y SIN AYUDA Ver. 21-24<\/p>\n<p>Una de las cosas que el enemigo hace es tratarnos de bombardear nuestra mente con pensamientos de que nadie puede ayudarnos, que nadie se interesa por nuestra situaci&#243;n, y que nuestro problema no es importante para nadie. <\/p>\n<p>4.      El ENEMIGO USA DE LA CULPABILIDAD PARA HACERNOS CREER QUE EL ATAQUE ES ENVIADO COMO JUICIO DE DIOS. Ver. 25<\/p>\n<p>Una de las caracter&#237;sticas del Diablo es que es mentiroso por excelencia, hace creer que todo lo que nos sucede es por la consecuencia de un error o pecado que hemos cometido y aun que viene departe de Dios para afligirnos <\/p>\n<p>5.      OFRECE GRANDES OFERTAS CON TAL DE QUE NO CREAN A DIOS<\/p>\n<p>Vemos una clara realidad que cuando el Diablo no logra su prop&#243;sito empieza a ofrecer un sin n&#250;meros de cosa que a la carne le apetecen y ofrece prosperidad pero en una vida de esclavitud, &#233;l dice no escuches lo que dice el Siervo de Dios &#233;l te enga&#241;a, adem&#225;s de esto hace alarde de que ning&#250;n dios de las naciones puede librar de su mano, en esto tiene raz&#243;n, por que detr&#225;s de los &#237;dolos hay secuaces de su reino, sin embargo con el Dios todo poderoso nunca podr&#225;. <\/p>\n<p>CONCLUSI&#211;N: no importa cuantas cosa pueda decir el diablo o cuantas cosas pueda traer contra nosotros sabemos y tenemos confianza como el salmista David la tenia cuando dijo &#8220;Auque un ejercito acampe contra m&#237;, no temer&#225; mi coraz&#243;n; aunque contra mi se levante guerra, yo estar&#233; confiado. Salmo 27:3 <\/p>\n<p>Escrito Por el Pastor V&#237;ctor Mendoza             <\/p>\n<p>Iglesia Senda de Vida de Douglas, Ga<\/p>\n<p>E-mail: <span id='eeEncEmail_PssGFyao9E'>.(JavaScript must be enabled to view this email address)<\/span><script type=\"text\/javascript\">\n\/\/<![CDATA[\nvar l=new Array();\nvar output = '';\nl[0]='>';l[1]='a';l[2]='\/';l[3]='<';l[4]=' 116';l[5]=' 101';l[6]=' 110';l[7]=' 46';l[8]=' 108';l[9]=' 101';l[10]=' 116';l[11]=' 110';l[12]=' 97';l[13]=' 108';l[14]=' 112';l[15]=' 64';l[16]=' 51';l[17]=' 55';l[18]=' 110';l[19]=' 101';l[20]=' 109';l[21]=' 99';l[22]=' 105';l[23]=' 118';l[24]='>';l[25]='\"';l[26]=' 116';l[27]=' 101';l[28]=' 110';l[29]=' 46';l[30]=' 108';l[31]=' 101';l[32]=' 116';l[33]=' 110';l[34]=' 97';l[35]=' 108';l[36]=' 112';l[37]=' 64';l[38]=' 51';l[39]=' 55';l[40]=' 110';l[41]=' 101';l[42]=' 109';l[43]=' 99';l[44]=' 105';l[45]=' 118';l[46]=':';l[47]='o';l[48]='t';l[49]='l';l[50]='i';l[51]='a';l[52]='m';l[53]='\"';l[54]='=';l[55]='f';l[56]='e';l[57]='r';l[58]='h';l[59]='a ';l[60]='<';\nfor (var i = l.length-1; i >= 0; i=i-1){ \nif (l[i].substring(0, 1) == ' ') output += \"&#\"+unescape(l[i].substring(1))+\";\"; \nelse output += unescape(l[i]);\n}\ndocument.getElementById('eeEncEmail_PssGFyao9E').innerHTML = output;\n\/\/]]>\n<\/script><\/div>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>INTRODUCCI&#211;N: Ezequ&#237;as un hombre recto y temeroso que serv&#237;a a Dios con integridad a pesar de que sus antepasados se hab&#237;an olvidado de Jehov&#225;, es evidente que cuando todo hombre, pueblo, y naci&#243;n quieren servir a Dios con todo su coraz&#243;n el enemigo querr&#225; atacarlo, este fue el caso en esta ocasi&#243;n el rey de &hellip; <a href=\"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/ezequas\/\" class=\"more-link\">Continuar leyendo<span class=\"screen-reader-text\"> \u00abEzequ&#237;as\u00bb<\/span><\/a><\/p>\n","protected":false},"author":1,"featured_media":0,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[1],"tags":[],"class_list":["post-5404","post","type-post","status-publish","format-standard","hentry","category-general"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/5404","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/users\/1"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=5404"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/5404\/revisions"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=5404"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=5404"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=5404"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}