{"id":5406,"date":"2016-02-08T19:09:11","date_gmt":"2016-02-09T00:09:11","guid":{"rendered":"http:\/\/www.biblia.work\/sermones\/invocacin-al-seor\/"},"modified":"2016-02-08T19:09:11","modified_gmt":"2016-02-09T00:09:11","slug":"invocacin-al-seor","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/invocacin-al-seor\/","title":{"rendered":"Invocaci&#243;n al Se&#241;or"},"content":{"rendered":"<div>Te invoco, Dios Verdad, principio, origen y fuente de la verdad de todas las cosas verdaderas. Dios Sabidur&#237;a, autor y fuente de la sabidur&#237;a de todos los que saben. Dios verdadero y suma Vida, en quien, de quien y por quien viven todas las cosas que suma y verdaderamente viven. Dios Bienaventuranza, en quien y por quien son bienaventurados todos los que son bienaventurados. Dios Bondad y Hermosura, principio, causa y fuente de todas las cosas buenas y hermosas. Dios Luz espiritual, que ba&#241;as de claridad todo lo que brilla a la inteligencia. Dios, cuyo reino es todo el mundo inaccesible a los sentidos. Dios, que gobiernas los imperios con leyes que se derivan de los reinos de la tierra.<\/div>\n<div style=\"text-align:justify; color:#3d3d3d;\">Separarse de Ti es caer; volverse a Ti, levantarse; permanecer en Ti es hallarse firme. Alejarse de Ti es morir, volver a Ti es revivir, morar en Ti es vivir. Nadie te pierde sino enga&#241;ado, nadie te busca sino avisado, nadie te halla sino purificado. Dejarte a Ti es ir a la muerte, seguirte es amar, verte es poseerte. Para Ti nos despierta la fe, levanta la esperanza, une la caridad.<\/p>\n<p>Te invoco, oh Dios, por quien vencemos al enemigo, por cuyo favor no hemos perecido totalmente. T&#250; nos avisas que vigilemos, Dios, con cuya luz discernimos los bienes de los males, y con cuya gracia evitamos el mal y hacemos el bien. T&#250; nos fortificas para que no sucumbamos en las adversidades.<\/p>\n<p>Dios, a quien se debe nuestra obediencia y buen gobierno. Dios, por quien aprendemos que es ajeno lo que alguna vez cre&#237;mos ajeno. Dios, por quien superamos los est&#237;mulos y halagos de los malos. Dios, por quien las cosas peque&#241;as no nos envilecen y nuestra porci&#243;n superior no est&#225; sujeta a la inferior. Dios, por quien la muerte es sorbida en victoria. Dios, que nos conviertes. Dios, que nos desnudas de lo que no es y nos vistes de lo que es. Dios, que nos haces dignos de ser o&#237;dos, que nos defiendes y nos gu&#237;as a la verdad. Dios, que nos muestras todo bien, d&#225;ndonos la cordura y libr&#225;ndonos de la estupidez ajena. Dios, que nos vuelves al camino, que nos traes a la puerta y haces que sea abierta a todos los que llaman. Dios, que nos das el Pan de la Vida, que nos das de beber lo que verdaderamente nos sacia. Dios, que arguyes al mundo de pecado, de justicia y de juicio. Dios, por quien no nos arrastran los incr&#233;dulos, por quien reprobamos el error de los que piensan que las almas no tienen ning&#250;n m&#233;rito delante de Ti, por quien no somos esclavos de los flacos y serviles elementos. Dios, que nos purificas y preparas para el divino premio, acude propicio en mi ayuda.<\/p>\n<p>Todo cuanto he dicho eres t&#250;, mi Dios &#250;nico; ven en mi socorro, una, eterna y verdadera sustancia, donde no hay ninguna discordancia, ni confusi&#243;n, ni cambio, ni indigencia, ni muerte, sino suma concordia, suma evidencia, soberano reposo, total plenitud y suma vida; donde nada falta no sobra; donde el que engendra y el que es engendrado son una sola cosa. T&#250; creaste al hombre a tu imagen y semejanza, como lo reconoce todo el que a s&#237; mismo se conoce. &#211;yeme, esc&#250;chame, ati&#233;ndeme, Dios m&#237;o, Se&#241;or m&#237;o, Rey m&#237;o, Padre m&#237;o, principio y Creador m&#237;o, esperanza m&#237;a, herencia m&#237;a, mi honor, mi casa, mi patria, mi salud, mi luz, mi vida. Esc&#250;chame, esc&#250;chame, esc&#250;chame seg&#250;n tu costumbre, de tan pocos conocida.<\/p>\n<p>Ahora te amo a Ti solo, a Ti solo sigo y busco, a Ti solo estoy dispuesto a servir, porque t&#250; solo justamente se&#241;oreas; quiero estar bajo tu jurisdicci&#243;n. Manda lo que quieras, pero sana mis o&#237;dos para o&#237;r tu voz; cura y abre mis ojos para ver tus signos; destierra de m&#237; toda ignorancia para que te reconozca. Dime ad&#243;nde he de dirigir la mirada para verte, y espero todo lo que me mandes.<\/p>\n<p>Recibe a tu fugitivo, Se&#241;or, clement&#237;simo Padre; basta ya con lo que he sufrido; basta con mis servicios a tu enemigo, hoy puesto bajo tus pies; basta ya de ser juguete de las apariencias falaces. Rec&#237;beme como siervo tuyo; vengo huyendo de tus contrarios, que me retuvieron sin pertenecerles, porque viv&#237;a lejos de Ti. Ahora comprendo la necesidad de volver a Ti: &#225;breme la puerta porque estoy llamando, ens&#233;&#241;ame el camino para llegar a Ti. S&#243;lo tengo voluntad; s&#233; que lo caduco y transitorio debe despreciarse para llegar a lo seguro y eterno. Esto hago, Padre, porque s&#243;lo esto s&#233;, pero a&#250;n no conozco el camino para llegar a Ti. Ens&#233;&#241;amelo t&#250;, mu&#233;stramelo t&#250;, dame t&#250; la fuerza para el viaje. Si con la fe llegan a Ti los que te buscan, no me niegues la fe; si con la virtud, dame la virtud; si con la ciencia, conc&#233;deme la ciencia. Aumenta en m&#237; la fe, acrecienta la esperanza, ampl&#237;a la caridad. &#161;Qu&#233; admirable y singular es tu bondad!<\/p>\n<p>A Ti se elevan mis suspiros, y vuelvo a pedirte alas para subir a Ti. Si me abandonas, la muerte se cierne sobre m&#237;; pero t&#250; no abandonas, porque eres el Sumo Bien y nadie te busc&#243; del modo debido sin que te encontrara. Y debidamente te busc&#243; quien recibi&#243; de Ti el don de buscarte como se debe. Que te busque, Padre m&#237;o, sin caer en ning&#250;n error; que al buscarte a Ti, no me salga al encuentro otro en tu lugar. Ya que mi &#250;nico deseo es poseerte, ponte a mi alcance, Padre m&#237;o; y si ves en m&#237; alg&#250;n apetito superfluo, l&#237;mpiame para que pueda verte.<\/p>\n<p>Con respecto a la salud corporal, mientras no me conste que es &#250;til para m&#237; o para mis amigos, a quienes amo, todo lo dejo en tus manos, Padre sapient&#237;simo y &#243;ptimo, y rogar&#233; por esta necesidad seg&#250;n oportunamente me indicares. Ahora s&#243;lo imploro tu clemencia para que me conviertas plenamente a Ti y destierres todas las repugnancias que a ello se opongan. Y mientras lleve la carga de este cuerpo, haz que sea puro, magn&#225;nimo, justo y prudente, perfecto amante y conocedor de tu sabidur&#237;a, y digno de la habitaci&#243;n y habitante de tu beat&#237;simo reino. Am&#233;n, am&#233;n.<\/p>\n<p>San Agust&#237;n s. IV<\/p><\/div>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Te invoco, Dios Verdad, principio, origen y fuente de la verdad de todas las cosas verdaderas. 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