{"id":5407,"date":"2016-02-08T19:09:11","date_gmt":"2016-02-09T00:09:11","guid":{"rendered":"http:\/\/www.biblia.work\/sermones\/quin-es-hoy-timoteo\/"},"modified":"2016-02-08T19:09:11","modified_gmt":"2016-02-09T00:09:11","slug":"quin-es-hoy-timoteo","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/quin-es-hoy-timoteo\/","title":{"rendered":"&#191;Qui&#233;n es hoy Timoteo?"},"content":{"rendered":"<div>Es muy &#250;til meditar con atenci&#243;n aquel pasaje del Ap&#243;stol: &#161;Oh Timoteo!, custodia el dep&#243;sito evitando las novedades profanas en las expresiones (1 Tim 6,20). Es el grito de una persona que sabe y que ama. Preve&#237;a, en efecto, los errores que surgir&#237;an con el paso del tiempo, y se dol&#237;a fuertemente de ellos.<\/div>\n<div style=\"text-align:justify; color:#3d3d3d;\">&#191;Qui&#233;n es hoy Timoteo, sino la Iglesia universal y especialmente todo el cuerpo de obispos, cuya misi&#243;n principal es la de tener un conocimiento puro de la religi&#243;n divina, para transmitirlo luego a los dem&#225;s? &#191;Y qu&#233; quiere decir: custodia el dep&#243;sito? Mantente vigilante -dice- contra los ladrones y enemigos; no sea que, mientras todos duermen, vengan a hurtadillas para sembrar la ciza&#241;a en medio del buen trigo que el Hijo del hombre ha sembrado en su campo.<\/p>\n<p>Pero &#191;qu&#233; cosa es un dep&#243;sito? Dep&#243;sito es aquello que se te ha confiado, que no encontraste por ti mismo; lo has recibido, no lo has alcanzado por tus fuerzas. No es fruto del ingenio personal, sino de ense&#241;anza; no es asunto privado, sino que pertenece a una tradici&#243;n p&#250;blica. No procedi&#243; de ti, sino que vino a tu encuentro. Frente a &#233;l no puedes comportarte como si fueras su autor, sino como un simple guardi&#225;n. T&#250; no eres el iniciador sino el disc&#237;pulo; no te compete manejarlo a tu antojo, sino que tu deber es seguirlo.<\/p>\n<p>Custodia el dep&#243;sito, dice el Ap&#243;stol: conserva inviolado y limpio el talento de la fe cat&#243;lica. Lo que se te ha confiado, eso mismo debes custodiar y transmitir. Oro has recibido, oro devuelve. No puedo permitir que sustituyas una cosa por otra. No, t&#250; no puedes desvergonzadamente cambiar el oro por plomo, ni enga&#241;ar dando bronce en vez del metal precioso. Quiero oro puro, no lo que s&#243;lo tiene apariencia de oro.<\/p>\n<p>Oh Timoteo, oh sacerdote, int&#233;rprete de la Escritura, doctor: si la gracia divina te ha dado el talento del ingenio, la experiencia o la doctrina, s&#233; el Beseleel del tabern&#225;culo espiritual. Trabaja las piedras preciosas del dogma divino, eng&#225;rzalas fielmente, ad&#243;rnalas con sabidur&#237;a, a&#241;&#225;deles esplendor, gracia, belleza. Que tus explicaciones lleven a comprender m&#225;s claramente lo que ya se cre&#237;a de forma oscura. Las generaciones futuras se alegrar&#225;n de haber entendido mejor, gracias a ti, lo que sus padres veneraban sin comprenderlo.<\/p>\n<p>Sin embargo, presta atenci&#243;n a ense&#241;ar solamente lo que t&#250; has recibido; no suceda que, tratando de exponer la doctrina de siempre de manera nueva, acabes por a&#241;adir cosas nuevas.<\/p>\n<p>Quiz&#225;s alguno se pregunte: &#191;entonces no es posible ning&#250;n progreso en la Iglesia de Cristo? &#161;Claro que debe haberlo, y grand&#237;simo! &#191;Qui&#233;n hay tan enemigo de los hombres y tan contrario a Dios, que trate de impedirlo? ha de ser, sin embargo, con la condici&#243;n de que se trate verdaderamente de progreso para la fe, y no de cambio. Es caracter&#237;stico del progreso que una cosa crezca, permaneciendo siempre id&#233;ntica a s&#237; misma; propio del cambio es, por el contrario, que una cosa se transforme en otra.<\/p>\n<p>Crezca, por tanto, y progrese de todas las maneras posibles, el conocimiento, la inteligencia, la sabidur&#237;a tanto de cada uno como de la colectividad, tanto de un solo individuo como de toda la Iglesia, de acuerdo con la edad y con los tiempos; pero de modo que esto ocurra exactamente seg&#250;n su peculiar naturaleza, es decir, en el mismo dogma, en el mismo sentido, seg&#250;n la misma interpretaci&#243;n.<\/p>\n<p>Que la religi&#243;n imite as&#237; en las almas el modo de desarrollarse de los cuerpos. Sus &#243;rganos, aunque con el paso de los a&#241;os se desarrollan y crecen, permanecen siempre los mismos. &#161;Qu&#233; diferencia tan grande hay entre la flor de la infancia y la madurez de la ancianidad! Y, sin embargo, aquellos que ahora son viejos, son los mismos que antes fueron adolescentes. Cambiar&#225; el aspecto y la apariencia de un individuo, pero se tratar&#225; siempre de la misma naturaleza y de la misma persona. Peque&#241;os son los miembros del ni&#241;o, y m&#225;s grandes los de los j&#243;venes; y sin embargo, son id&#233;nticos. Tantos miembros poseen los adultos cuantos tienen los ni&#241;os; y si algo nuevo aparece en la edad m&#225;s madura, es porque ya preexist&#237;a en embri&#243;n, de manera que nada nuevo se manifiesta en la persona adulta si no se encontraba al menos latente en el muchacho.<\/p>\n<p>&#201;ste es, sin lugar a dudas, el proceso regular y normal de todo desarrollo, seg&#250;n las leyes precisas y armoniosas del crecimiento. Y as&#237;, el aumento de la edad revela en los mayores las mismas partes y proporciones que la sabidur&#237;a del Creador hab&#237;a delineado en los peque&#241;os. Si la figura humana adquiriese m&#225;s tarde un aspecto extra&#241;o a su especie, si se le a&#241;adiese o quitase alg&#250;n miembro, todo el cuerpo perecer&#237;a, o se har&#237;a monstruoso, o al menos se debilitar&#237;a.<\/p>\n<p>Las mismas leyes del crecimiento ha de seguir el dogma cristiano, de manera que se consolide en el curso de los a&#241;os, se desarrolle en el tiempo, se haga m&#225;s majestuoso con la edad; de modo tal, sin embargo, que permanezca incorrupto e incontaminado, &#237;ntegro y perfecto en todas sus partes y, por decirlo de alguna manera, en todos sus miembros y sentidos, sin admitir ninguna alteraci&#243;n, ninguna p&#233;rdida de sus propiedades, ninguna variaci&#243;n de lo que ha sido definido.<\/p>\n<p>Pongamos un ejemplo. En &#233;pocas pasadas, nuestros padres han sembrado el buen trigo de la fe en el campo de la Iglesia; ser&#237;a absurdo y triste que nosotros, descendientes suyos, en lugar del trigo de la aut&#233;ntica verdad recogi&#233;semos la ciza&#241;a fraudulenta del error (cfr. Mt 13,24-30). Por el contrario, es justo y l&#243;gico que la siega est&#233; de acuerdo con la siembra, y que nosotros recojamos -cuando el grano de la doctrina llega a madurar- el buen trigo del dogma. Si, con el paso del tiempo, alg&#250;n elemento de las semillas originarias se ha desarrollado y ha llegado felizmente a plena maduraci&#243;n, no se puede decir que el car&#225;cter espec&#237;fico de la semilla haya cambiado; quiz&#225; habr&#225; una mutaci&#243;n en el aspecto, en la forma externa, una diferenciaci&#243;n m&#225;s precisa, pero la naturaleza propia de cada especie del dogma permanece intacta.<\/p>\n<p>No ocurra nunca, por tanto, que los rosales de la doctrina cat&#243;lica se transformen en cardos espinosos. No suceda nunca, repito, que en este para&#237;so espiritual donde germina el cinamono y el b&#225;lsamo, despunten de repente la ciza&#241;a y las malas hierbas. Todo lo que la fe de nuestros padres ha sembrado en el campo de Dios, que es la Iglesia (cfr. 1 Cor 3,9), todo eso deben los hijos cultivar y defender llenos de celo. S&#243;lo esto, y no otras cosas debe florecer y madurar, crecer y llegar a la perfecci&#243;n.<\/p>\n<p>San Vicente de Lerins s. V<\/p><\/div>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Es muy &#250;til meditar con atenci&#243;n aquel pasaje del Ap&#243;stol: &#161;Oh Timoteo!, custodia el dep&#243;sito evitando las novedades profanas en las expresiones (1 Tim 6,20). Es el grito de una persona que sabe y que ama. 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