{"id":5409,"date":"2016-02-08T19:09:12","date_gmt":"2016-02-09T00:09:12","guid":{"rendered":"http:\/\/www.biblia.work\/sermones\/amor-a-cristo\/"},"modified":"2016-02-08T19:09:12","modified_gmt":"2016-02-09T00:09:12","slug":"amor-a-cristo","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/amor-a-cristo\/","title":{"rendered":"Amor a Cristo"},"content":{"rendered":"<div>&#161;Te hubieras visto los ojos cuando te habl&#233; de &#8220;Cristo Exhausto&#8221;! Mi ni&#241;o, el misterio de Jesucristo apenas ha sido rozado por la inteligencia humana. &#191;O es que t&#250; crees que por el hecho de disponer de unas cuantas ense&#241;anzas del Magisterio y unos cuantos libros de teolog&#237;a ya conoc&#233;is a Jesucristo? Eso no es se&#241;al de sabidur&#237;a sino de pereza y de falta de amor.<\/div>\n<div style=\"text-align:justify; color:#3d3d3d;\">De modo que vosotros, humanos, no hab&#233;is terminado de clasificar los insectos del planeta Tierra, no conoc&#233;is el n&#250;mero exacto de part&#237;culas del &#225;tomo, se os escapan la mayor parte de los secretos de la vida org&#225;nica, &#191;y pretend&#233;is tener ya noticia suficiente sobre qui&#233;n es Jesucristo? &#161;Oh dolor de los dolores, oh triste falta de amor! &#161;Qu&#233; Cielo tan aburrido parece que estuvierais esperando, con un Cristo tan conocido y tan poco interesante!<\/p>\n<p>Otra fue la actitud de Mar&#237;a, la de Betania (Lc 10,39ss). A los pies del Maestro, sentada, acogida por la palabra de Aquel a quien ella acog&#237;a, no se cansaba de o&#237;rle, y s&#243;lo parec&#237;a desear que ese discurso jam&#225;s terminase. &#161;Qu&#233; ansia de Cielo incendiaba el coraz&#243;n de esa santa mujer en aquella hora! Olvidada de todo, hac&#237;a de los ojos de Cristo su Cielo, del Coraz&#243;n de Cristo su Templo, de las manos de Cristo su mundo entero. &#161;Hubieras visto c&#243;mo recorr&#237;a con sus ojos enamorados el suave movimiento de las manos de Jes&#250;s! Los o&#237;dos de ella navegaban al ritmo de la voz, y sus ojos danzaban suavemente con la cadencia de aquellas manos. A menudo dicen las enamoradas: &#8220;&#161;No me cambiar&#237;a por nadie!&#8221;, pero pocos hubieran podido decirlo mejor que aquella mujer en aquella ocasi&#243;n.<\/p>\n<p>S&#237;, es verdad: Cristo enamora, y lo mejor de sus palabras s&#243;lo se deja o&#237;r de quien est&#225; enamorado de &#201;l. Bien sabes t&#250; que su perfecta virginidad y su l&#237;mpida castidad no fueron esclusas para impedir el amor, sino cauces celestes que trajeron a esta tierra el amor propio de la bienaventuranza. &#191;Qui&#233;n podr&#237;a resistir a ese amor? F&#237;jate c&#243;mo los demonios interrumpieron m&#225;s de una vez su palabra, porque no pod&#237;an resistir ese fuego de amor. Brama el demonio ante Cristo, y dice: &#171;&#191;Qu&#233; tenemos nosotros contigo, Jes&#250;s de Nazaret? &#191;Has venido a destruirnos? S&#233; qui&#233;n eres t&#250;: el Santo de Dios&#187; (Mc 1,24). Y por una vez no ment&#237;a ni exageraba el demonio: para destrucci&#243;n y ruina de su imperio de maldad vino Cristo, y suya fue y es la victoria por los siglos.<\/p>\n<p>La palabra de Cristo es la caricia de Cristo para el alma. Mucho se insiste en la palabra como contenido mental, como concepto para la inteligencia y como consigna para la voluntad. Todo esto es cierto, pero, como el misterio de Nuestro Se&#241;or es inagotable, no podemos olvidar ni dejar de lado que esa palabra tambi&#233;n es caricia, dulce caricia que trae el saludable olvido, grato sue&#241;o y amable embriaguez de que habl&#243; prof&#233;ticamente la amada del Cantar: &#171;Como el manzano entre los &#225;rboles silvestres, as&#237; mi amado entre los j&#243;venes. A su sombra apetecida estoy sentada, y su fruto me es dulce al paladar. Me ha llevado a la bodega, y el pend&#243;n que enarbola sobre m&#237; es Amor. Confortadme con pasteles de pasas, con manzanas reanimadme, que enferma estoy de amor. Su izquierda est&#225; bajo mi cabeza, y su diestra me abraza&#187; (Ct 2,3-6). Y por eso dice el Amado: &#171;Yo os conjuro, hijas de Jerusal&#233;n, por las gacelas, por las ciervas del campo, no despert&#233;is, no desvel&#233;is al amor, hasta que le plazca&#187; (Ct 2,7).<\/p>\n<p>&#161;No pod&#233;is seguir viviendo de la Palabra, si la Palabra se vuelve s&#243;lo concepto, noci&#243;n, teor&#237;a y estrategia! Dime, dime te conjuro: &#191;qu&#233; conceptos son esos que hacen pedir como remedio &#8220;pasteles de pasas&#8221;? &#191;Qu&#233; nociones son esas que parecen pendones enarbolados que hacen desfallecer todos los l&#237;mites y barreras del alma dulcemente asediada por el amor? &#191;Qu&#233; teor&#237;as son esas que abrazan y consienten? &#191;Y qu&#233; es esa estrategia que consiste en saber dormir en brazos del Amado?<\/p>\n<p>&#161;Amor a Cristo! &#161;Eso es lo que os falta: amor a Cristo! Con ese amor descubrir&#237;ais lo que no aparece en libro alguno, lo que no cabe en palabra alguna, lo que sobrepuja toda teor&#237;a y todo conocimiento. &#161;Atiende a mi voz, hermano, atiende a mi suave invitaci&#243;n y aprende a reposar a la sombra apetecida del &#225;rbol de Cristo!<\/p>\n<p>Deja que te invite a la alegr&#237;a. Dios te ama; su amor es eterno.<\/p>\n<p>Por &#193;ngel<\/p>\n<p>S&#225;bado, 5 de febrero del 2000<\/p><\/div>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>&#161;Te hubieras visto los ojos cuando te habl&#233; de &#8220;Cristo Exhausto&#8221;! Mi ni&#241;o, el misterio de Jesucristo apenas ha sido rozado por la inteligencia humana. &#191;O es que t&#250; crees que por el hecho de disponer de unas cuantas ense&#241;anzas del Magisterio y unos cuantos libros de teolog&#237;a ya conoc&#233;is a Jesucristo? 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