{"id":5419,"date":"2016-02-08T19:09:17","date_gmt":"2016-02-09T00:09:17","guid":{"rendered":"http:\/\/www.biblia.work\/sermones\/liberacin-por-medio-del-perdn\/"},"modified":"2016-02-08T19:09:17","modified_gmt":"2016-02-09T00:09:17","slug":"liberacin-por-medio-del-perdn","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/liberacin-por-medio-del-perdn\/","title":{"rendered":"Liberaci&#243;n por medio del perd&#243;n"},"content":{"rendered":"<div>El asunto del perd&#243;n qued&#243; liquidado en la cruz hace dos mil a&#241;os. No hay necesidad de implorar o suplicar el perd&#243;n de Dios. En el momento en que confesamos nuestros pecados, Dios es fiel para perdonarlos. Sin embargo, muchos consideran que esto es dif&#237;cil de aceptar, sosteniendo que es demasiado sencillo o que el pecado debe ser pagado con recursos humanos. El Se&#241;or Jes&#250;s pag&#243; en el Calvario el precio expiatorio por nuestros pecados. Si nuestra iniciativa pudiera quitar el pecado, no necesitar&#237;amos un Salvador. Por esto es que Dios nos manda venir a &#201;l por medio de su Hijo para recibir la limpieza necesaria de nuestros pecados.<\/div>\n<div style=\"text-align:justify; color:#3d3d3d;\">En el libro &#8220;La sensaci&#243;n de ser alguien&#8221;, Mauricio Wagner escribe: &#8220;Dios es soberano en su autoridad sobre todos los dem&#225;s. &#201;l es Dios, tambi&#233;n es honesto y no esconde de nosotros la verdad acerca de nosotros mismos. &#201;l comienza con el hecho de que somos pecadores. &#161;Tenemos raz&#243;n de sentir que no somos nadie! Somos culpables delante de &#201;l, pero &#201;l no se detiene all&#237;. &#201;l ha establecido un medio de perd&#243;n y restauraci&#243;n. Nosotros no podemos hacernos aceptables; debemos aceptar su gracia para sentirnos que verdaderamente somos alguien, que valemos la pena. Al hacerlo, descubrimos que para Dios siempre hemos sido alguien que valga la pena y su gracia pone al descubierto toda una nueva premisa para tener un auto-concepto adecuado&#8221;. <\/p>\n<p>Un paso importante hacia la verdadera libertad se logra en el momento en que aprendemos a perdonarnos a nosotros mismos. Hay personas que pasan a&#241;os tratando de sepultar y cubrir las heridas emocionales del pasado. Quiz&#225; obtengan alguna satisfacci&#243;n al perdonar a otros, pero cuando se trata de perdonarse a s&#237; mismos, el proceso se torna en algo fatal y tenebroso. El perd&#243;n es la base de la vida cristiana. Si hemos de perdonar a otros y seguir adelante en la vida, debemos considerarnos perdonados y amados incondicionalmente por Dios. <\/p>\n<p>Si usted se siente obsesionado por pecados pasados sabr&#225; lo dif&#237;cil que es gozar de la vida al m&#225;ximo. Mucha de la depresi&#243;n que asedia a nuestra sociedad proviene de estar afan&#225;ndose bajo la enorme carga de la culpa. Una vez que confesamos nuestro pecado a Dios &#201;l nos perdona y restablece nuestra comuni&#243;n con &#201;l. Persistir en una actitud que se niega a perdonar es contraproducente. Dios ha borrado el pecado; ya no lo recuerda m&#225;s (Jerem&#237;as 31:34). Nosotros somos los que resucitamos la memoria del pecado perdonado; por consiguiente, nosotros somos los que sufrimos. <\/p>\n<p>Una de las mejores formas que he descubierto para poner fin a pensamientos del pasado es la de escribir una confesi&#243;n a Dios, firmarla y ponerle fecha. Luego repaso las Escrituras en relaci&#243;n con el perd&#243;n de Dios y junto a mi confesi&#243;n escribo cada vers&#237;culo en su totalidad. Al terminar el proyecto leo lo que he escrito y lo que Dios tiene que decir acerca de m&#237; y de cualquier pecado. Luego escribo en toda la p&#225;gina, con letras GRANDES Y CLARAS: &#8220;perdonado por Dios&#8221;, gracias al amor y a la muerte de su Hijo en el Calvario. <\/p>\n<p>Cada ocasi&#243;n que el enemigo intente sacar a la luz cosas ya viejas, tome una hoja de papel y d&#237;gale: &#8220;Satan&#225;s, me niego a aceptar tus mentiras. El Se&#241;or Jes&#250;s dijo que t&#250; eras mentiroso y padre de mentira. Bas&#225;ndome en su muerte por mis pecados, afirmo que estoy perdonado por toda la eternidad delante de Dios. Reh&#250;so y rechazo cualquier intento que pongas en mi camino para lograr que yo dude de lo que Cristo ha hecho por m&#237;. Su muerte es suficiente para pagar por mi trasgresi&#243;n y ahora s&#233; que soy aceptado y amado por Dios&#8221;. <\/p>\n<p>     Declaraciones como &#233;sta afirman nuestra fe en Dios ya que cuando &#201;l ve nuestro deseo de confiar en &#201;l, se apresura a auxiliarnos con &#225;nimo y protecci&#243;n. El consejero cristiano y autor David Seamands escribe lo siguiente en su libro &#8220;La sanidad de los recuerdos&#8221;: &#8220;Este es otro lugar m&#225;s en el cual, parados bajo la cruz de Cristo, necesitamos tomar una decisi&#243;n definitiva de perdonarnos a nosotros mismos y pedirle a Dios que cambie nuestros sentimientos para con nosotros mismos. Tal y como (en G&#233;nesis) Jos&#233; llor&#243; porque sus hermanos continuaban auto-flagel&#225;ndose, Dios est&#225; triste porque nosotros no podemos perdonarnos a nosotros mismos&#8221;. <\/p>\n<p>Le invitamos a visitar la Web: <a target=\"_blank\" rel=\"nofollow\" href=\"http:\/\/www.encontacto.org\">[url=http:\/\/www.encontacto.org]http:\/\/www.encontacto.org<\/a>[\/url]<\/p>\n<p>ELABORADO POR: <\/p>\n<p>Departamento filial de: <\/p>\n<p>Calle 44B # 10E &#8211; 06. Tel&#233;fono: (5)3624080. <\/p>\n<p>Barranquilla &#8211; Colombia.<\/p><\/div>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>El asunto del perd&#243;n qued&#243; liquidado en la cruz hace dos mil a&#241;os. No hay necesidad de implorar o suplicar el perd&#243;n de Dios. En el momento en que confesamos nuestros pecados, Dios es fiel para perdonarlos. 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