{"id":5422,"date":"2016-02-08T19:09:20","date_gmt":"2016-02-09T00:09:20","guid":{"rendered":"http:\/\/www.biblia.work\/sermones\/una-casa-para-dios\/"},"modified":"2016-02-08T19:09:20","modified_gmt":"2016-02-09T00:09:20","slug":"una-casa-para-dios","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/una-casa-para-dios\/","title":{"rendered":"Una casa para Dios"},"content":{"rendered":"<div>La casa que t&#250; le puedes construir a Dios es la que &#201;l construye dentro de ti con las palabras que t&#250; le acoges. T&#250; no puedes abarcar a Dios, pero su Palabra, viviendo en ti, hace Casa donde &#201;l s&#237; cabe. Si quieres, pues hospedar a Dios, has de recibirle su Palabra. &#161;Oh maravilla de la Palabra Divina, que siendo con el Padre y como el Padre fuente de toda gloria, es tambi&#233;n humilde y piadosa, tanto como para venir al coraz&#243;n del hombre!<\/div>\n<div style=\"text-align:justify; color:#3d3d3d;\">Es preciso, pues, que acojas la Palabra con toda la fuerza de su bendici&#243;n para ti, pero tambi&#233;n con toda la fuerza de su consagraci&#243;n. No puede, en efecto, la Palabra de Cristo habitar en un ser sin santificarlo, del mismo modo que el fuego no puede estar vivo sin calentar y quemar. Hay quienes quieren ser bendecidos por la Palabra, en el sentido de recibir sus bienes, pero no anhelan ser consagrados por la Palabra, para llegar a ser buenos. Les interesa m&#225;s disfrutar del bien que alcanzarlo, y por esta funesta divisi&#243;n cierran las llaves de la misericordia, pues Dios detiene sus regalos cuando las manos se vuelven primero negligentes, luego irresponsables y por &#250;ltimo agresivas.<\/p>\n<p>La Palabra hay que escucharla con la disposici&#243;n profunda de ser consagrados por Ella. Por eso Mar&#237;a, la de Betania, se sentaba a los pies de Cristo con el solo deseo de ser ba&#241;ada por el manantial salub&#233;rrimo de la predicaci&#243;n del Hijo de Dios. Martha, la hermana de Mar&#237;a, se esforzaba en hacer amable la estad&#237;a de Jes&#250;s, y no entend&#237;a que donde &#201;l quiere estar a gusto no es tanto en estas habitaciones terrestres, as&#237; se tratar de palacios, sino en la mente atenta y enamorada de sus disc&#237;pulos.<\/p>\n<p>Recibir la consagraci&#243;n de la Palabra implica ser &#8220;apartados&#8221; para Dios, como dijo Dios mismo refiri&#233;ndose al Ap&#243;stol Pablo: &#8220;Es un instrumento que yo escog&#237;&#8221; (cf. Hch 9,15). Y tambi&#233;n Nuestro Se&#241;or dijo en aquella memorable oraci&#243;n de despedida que hab&#237;a apartado a los suyos, y que por eso ya no eran &#8220;del mundo&#8221; (Jn 17,6.14).<\/p>\n<p>He aqu&#237; la diferencia entre o&#237;r la palabra humana y o&#237;r la Palabra Divina: a los discursos humanos se les presta atenci&#243;n como quien se entera o informa de algo; al discurso de Dios se le ofrece el alma, de modo tal que pueda &#201;l escribir con libertad lo que a bien tenga y como bien tenga. Todo aquel que quiera o&#237;r de veras a Dios ha de decirle:<\/p>\n<p>&#8220;Aqu&#237; tienes mi vida:<br \/>\nsea &#233;ste el papel donde escribas, y el barro que modeles.<br \/>\nHaz conmigo una canci&#243;n, una oda o una eleg&#237;a.<br \/>\nEscoge t&#250; los versos que quieres que resuenen<br \/>\na mi breve paso por este mundo.&#8221;<\/p>\n<p>&#8220;Concede t&#250; que mis d&#237;as sean<br \/>\nese instrumento apropiado para la sinfon&#237;a de los Cielos,<br \/>\ny haz que mi silencio y mi tonada<br \/>\nhagan armon&#237;a en la preciosa obra<br \/>\nque s&#243;lo T&#250; puedes componer.&#8221;<\/p>\n<p>&#8220;Soy como un cuadro, Se&#241;or,<br \/>\ny hoy acojo con amor todos los tonos de mi vida:<br \/>\naquellos ocres de amargura,<br \/>\nestos verdes de ilusi&#243;n y esperanza;<br \/>\nel azul que me levanta a tu inmensidad<br \/>\ny el rojo que me habla de tu Fuego.<br \/>\nHoy s&#233; que aquellos oscuros marrones<br \/>\ny aquellas sombras espantosas<br \/>\nten&#237;an tambi&#233;n su sitio,<br \/>\ny por eso, a ti, Artista Divino de mi alma,<br \/>\nte entrego lo que es tuyo.<br \/>\nTe pertenezco, Amor y Due&#241;o m&#237;o;<br \/>\nsoy tuyo, Hacedor de mis d&#237;as y descanso de mis noches;<br \/>\nven, pues, por lo que te pertenece<br \/>\ny ll&#233;vame para siempre a tus estancias<br \/>\nsaturadas del perfume del amor sin mancha.&#8221;<\/p>\n<p>&#8220;Ven, y descansa en m&#237;, Palabra Bendita.<br \/>\nReposa a mi lado, recibe mi abrazo, qu&#233;date conmigo.<br \/>\n&#161;Oh Palabra viajera, oh ilustre Peregrina!<br \/>\nLargo camino llevas; sosiega tu paso, descalza tu pie,<br \/>\ndeja que lave tus plantas<br \/>\ny te brinde la hospitalidad de mi pobre casa,<br \/>\nque T&#250; haces rica, y de mi indigna morada, que T&#250; ennobleces.&#8221;<\/p>\n<p>&#8220;Escr&#237;bete en m&#237;, Palabra potente,<br \/>\ngr&#225;bate en mi alma, Palabra suave y bella.<br \/>\n&#191;Ad&#243;nde vas con tal premura,<br \/>\npor qu&#233; me dejas tan presto,<br \/>\nqui&#233;n hay que te aguarde como yo te he aguardado?<br \/>\nA nadie dese&#233; y en nadie he esperado tanto;<br \/>\na nadie am&#233;, ni hubo fuego como &#233;ste<br \/>\nque tu presencia luminosa y el garbo de tu andar<br \/>\nhan regalado a mi coraz&#243;n anhelante.<br \/>\nAqu&#237; estoy, Palabra Divina:<br \/>\nquiero ser tu hogar para siempre,<br \/>\ny quiero vivir en ti por los siglos sin t&#233;rmino.&#8221;<\/p>\n<p>Deja que te invite a la alegr&#237;a; Dios te ama: &#161;su amor es eterno!<\/p>\n<p>Por &#193;ngel.<\/p>\n<p>Viernes, 21 de enero del 2000<\/p><\/div>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>La casa que t&#250; le puedes construir a Dios es la que &#201;l construye dentro de ti con las palabras que t&#250; le acoges. 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