{"id":5427,"date":"2016-02-08T19:09:22","date_gmt":"2016-02-09T00:09:22","guid":{"rendered":"http:\/\/www.biblia.work\/sermones\/la-dama-pobreza\/"},"modified":"2016-02-08T19:09:22","modified_gmt":"2016-02-09T00:09:22","slug":"la-dama-pobreza","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/la-dama-pobreza\/","title":{"rendered":"La Dama Pobreza"},"content":{"rendered":"<div>Tu pobreza se llama fragilidad. La pobreza tiene muchos nombres, tantos cuantos son o pueden ser las carencias del ser humano.<\/div>\n<div style=\"text-align:justify; color:#3d3d3d;\">As&#237;, hay una pobreza que se llama ignorancia, porque la carencia del saber o de la ciencia conveniente hace pobre al hombre y le limita. De otro modo es pobre el que quisiera perdonar y no puede. Su resentimiento es una forma de pobreza, por consiguiente. Hay otro que anhela una salud que no le llega; es pobre en salud, y su enfermedad es tambi&#233;n un modo de pobreza. La depresi&#243;n que se adue&#241;a del alma rob&#225;ndole todo sosiego, &#191;no es tambi&#233;n un modo de dur&#237;sima pobreza? Y desde luego, hay una pobreza por la que ha de pasar todo ser humano, cuando se vea despojado de todo. Es la pobreza de la muerte.<\/p>\n<p>Puesto que Nuestro Se&#241;or Jesucristo dijo que hab&#237;a venido a dar buenas noticias a los pobres (Lc 4, 18), la pobreza no es ya una mala noticia; mala es la pobreza si no llega Cristo -y peor es quedarse sin Cristo por no haber encontrado la propia pobreza.<\/p>\n<p>Un motivo muy importante de mi visita a tu vida es ayudarte a encontrar y amar tu pobreza. Como Francisco de As&#237;s en su hora, todo hombre, y particularmente todo cristiano est&#225; llamado a desposarse con la Dama Pobreza, pues es seguro que Cristo cumple sus promesas, y que, si &#201;l dijo que vendr&#237;a a visitar a esta Dama, m&#225;s vale que te encuentre por donde es seguro y firme que va a pasar. Recuerda el ejemplo que da Zaqueo: sabiendo que Jes&#250;s ten&#237;a que pasar por un cierto sitio, all&#237; le esper&#243; (Lc 19,1-10). Pues bien, hay una visita que Cristo no dejar&#225; de hacer: el saludo a la Pobreza. Esp&#233;rale cerca de ella; esp&#233;rale que no quedar&#225;s defraudado.<\/p>\n<p>Ya te dije que hay una pobreza que todos habr&#233;is de sufrir, a saber, el despojo de la muerte. De cierto que a esa hora Cristo visitar&#225; a su amiga, la Dama Pobreza, esta vez vestida de cetrino y triste sayal. Fue decisi&#243;n de su amor plantarse con los brazos bien extendidos -los brazos de su Cruz- y aguardar a toda creatura humana en esa puerta por donde forzosamente hab&#233;is de pasar. &#161;Oh ternura de su piedad dulce y buena! Te he dicho que sois vosotros los que ten&#233;is que esperarle, mas &#201;l, por si acaso alguno fuere remiso, ya ves que ide&#243; este plan -oneroso para &#201;l y saludable a vosotros- para tener de todos modos ocasi&#243;n de brindaros su saludo su mirada y su amor.<\/p>\n<p>No es buena idea, sin embargo, que esperes hasta esa hora para atender tan noble y eximia visita. Es verdad que &#233;l te saldr&#225; al encuentro, pero, &#191;por qu&#233; aplazar esa hora, la m&#225;s feliz de las horas de tu vida? &#161;Ve, pues, tras su paso; no tardes m&#225;s, alma perezosa! Ya sabes que la cita es en casa de la Dama Pobreza, y sabes qu&#233; aspecto tiene esta casa en tu caso dulce amigo m&#237;o. Porque tu pobreza se llama fragilidad. Otro d&#237;a te hablar&#233; de la fragilidad. Por hoy, &#161;ati&#233;ndeme, hombre de Dios, y apres&#250;rate hacia Jesucristo!<\/p>\n<p>Deja que te invite a la alegr&#237;a; Dios te ama, su amor es eterno.<\/p>\n<p>Por &#193;ngel.<\/p>\n<p>Domingo, 23 de enero del 2000<\/p><\/div>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Tu pobreza se llama fragilidad. La pobreza tiene muchos nombres, tantos cuantos son o pueden ser las carencias del ser humano. As&#237;, hay una pobreza que se llama ignorancia, porque la carencia del saber o de la ciencia conveniente hace pobre al hombre y le limita. 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