{"id":5442,"date":"2016-02-08T19:09:30","date_gmt":"2016-02-09T00:09:30","guid":{"rendered":"http:\/\/www.biblia.work\/sermones\/preparando-nuestra-mente-y-corazn-para-recibir-la-palabra\/"},"modified":"2016-02-08T19:09:30","modified_gmt":"2016-02-09T00:09:30","slug":"preparando-nuestra-mente-y-corazn-para-recibir-la-palabra","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/preparando-nuestra-mente-y-corazn-para-recibir-la-palabra\/","title":{"rendered":"Preparando nuestra mente y coraz&#243;n Para Recibir la Palabra"},"content":{"rendered":"<div>&#191;C&#250;anto tiempo de su vida usted dedicar&#225; a estar en contacto de alguna manera con la Palabra de Dios? Si tomamos como punto de referencia los siguientes datos: Una persona que vive en los caminos del Se&#241;or Jesucristo 25 a&#241;os. Esta asiste a la iglesia al servicio de oraci&#243;n dos horas a la semana, asiste al estudio b&#237;blico semanal dos horas y al servicio dominical dos horas. O sea, esta persona dedica seis horas semanales a vivir alg&#250;n tipo de experiencia con Dios en la comunidad de creyentes. Aqu&#237; no estamos tomando en consideraci&#243;n el tiempo dedicado de forma individual.<\/div>\n<div style=\"text-align:justify; color:#3d3d3d;\">Veamos los resultados de este caso: esta persona despu&#233;s de 25 a&#241;os habr&#225; dedicado 7,800 horas de su vida a edificar su relaci&#243;n personal con Dios a trav&#233;s de Jesucristo. Ya que tenemos estos datos, hagamos una comparaci&#243;n que nos ayudar&#225; a ver esto con mayor claridad.<\/p>\n<p>Si esta misma persona trabaja 40 horas semanales durante 25 a&#241;os, habr&#225; trabajado durante este per&#237;odo de su vida 52,000 horas. (Esto no incluye unas vacaciones de dos semanas al a&#241;o) Si tomamos en consideraci&#243;n que un ser humano tiene una expectativa de vida de unos 75 a&#241;os (en E.U.A.) y que esto en horas representa unas 657,000 horas disponibles durante toda su vida, entonces debemos preguntarnos, &#191;cu&#225;nto tiempo de esta vida fue dedicado al trabajo y, a la edificaci&#243;n de su relaci&#243;n personal con Jesucristo? Vamos a contestar estas preguntas tomando en consideraci&#243;n s&#243;lo los 25 a&#241;os (218,000 horas), y no toda su vida.<\/p>\n<p>La primera parte de la pregunta tiene la siguiente respuesta: esta persona dedicar&#225; el 23.8% de su vida a trabajar. De igual forma dedicar&#225; el 3.57% de este per&#237;odo de tiempo a las actividades que fomentan y fortalecen su relaci&#243;n personal con Jesucristo. F&#237;jese que el tiempo dedicado al trabajo es 6 veces mayor que el dedicado a las actividades de car&#225;cter espiritual. Si usted va un paso m&#225;s all&#225;, notar&#225; que todav&#237;a le queda disponible el 72.63% del tiempo. &#191;C&#243;mo se usar&#225; ese tiempo? Bueno en dormir, actividades reacreativas, lectura, ver la televisi&#243;n, escribir en la computadora, etc.<\/p>\n<p>&#191;Qu&#233; podemos aprender de este corto ejercicio? La ense&#241;anza clara y contundente es, que aun en las personas que participan de lleno en las actividades que nutren nuestra relaci&#243;n y confianza en Jesucristo el porcentaje dedicado a tales tareas es m&#237;nimo al comparlo con el tiempo que dedicamos a las dem&#225;s actividades de nuestra vida diaria.<\/p>\n<p>Es por estas razones antes mencionadas que resulta important&#237;simo c&#243;mo usted se prepara para oir la palabra de Dios cada vez que tiene una oportunidad para hacerlo. Antes de analizar lo qu&#233; debemos hacer vamos a tomar unos minutos para echarle una ojeada al medio ambiente que nos rodea y, que resulta hostil a las actividades de caracter espiritual que debemos practicar. El primer punto est&#225; en lo qu&#233; sucede en nuestros hogares cada domingo por la ma&#241;ana. Es probable que esas horas de este dia sean las de mayor tensi&#243;n durante toda la semana. El segundo punto es, que nuestras vidas est&#225;n tan ocupadas que apenas tenemos tiempo para fomentar el arte de escuchar con efectividad. El tercer punto est&#225; relacionado a los medios de comunicaci&#243;n, particularmente la televisi&#243;n, el cine y la Internet. Estos medios visuales afectan nuestra capacidad de concentraci&#243;n, cuando se trata de escuchar. El cuarto elemento es el producto de los primeros tres, y es que nuestro tiempo de atenci&#243;n es muy corto. F&#237;jese que quienes est&#225;n en el campo de los comerciales saben que somos capaces de retener s&#243;lo 60 im&#225;genes en 20 segundos. Y este es el elemento m&#225;s importante al momento de hacer el anuncio o la campa&#241;a publicitaria. Obviamente, cuando tomamos toda esta informaci&#243;n en consideraci&#243;n podemos comprender porqu&#233; se nos hace tan dif&#237;cil concentrarnos y sacar el mayor provecho posible del tiempo que intentamos pasar \u00absentados a los pies de Jes&#250;s.\u00bb<\/p>\n<p>Bueno, ha llegado el domingo y ah&#237; esta usted sentado\/a viendo a su pastor\/a movi&#233;ndose de un lado para otro. Usted va a hacer una inversi&#243;n de 30-40 minutos oyendo lo que esta persona tiene que decirle. &#191;C&#243;mo aprovechar este tiempo de tal forma que tenga buenos y grandes resultados? Para contestar esta pregunta utilizaremos el pasaje de Santiago 1:21-22. All&#237; se nos ense&#241;a lo que debemos hacer antes, durante y despu&#233;s de escuchar la palabra de Dios. Le&#225;moslo.<\/p>\n<p>\u00abPor lo cual, desechando toda inmundicia y todo resto de malicia, recibid con humildad<\/p>\n<p>la palabra implantada, que es poderosa para salvar vuestras almas. Sed hacedores de la<\/p>\n<p>palabra y no solamente oidores quese enga&#241;an a s&#237; mismos.\u00bb (LBLA)<\/p>\n<p>Lo primero, primero: \u00abdesechando toda inmundicia y todo resto de malicia\u00bb (v.21)<\/p>\n<p>Cuando hemos pensado y\/o planificado participar de una actividad donde vamos a escuchar la palabra de Dios debemos preparar nuestros corazones. Santiago utiliza la palabra \u00abdesechando\u00bb para describir c&#250;al debe ser nuestra acci&#243;n. Esta palabra, apotithemi, se utiliza para describir cuando uno se quita un abrigo viejo y sucio. La orden es clara: la mejor forma para prepararnos antes de llegar al templo es desvestirnos de toda aquella situaci&#243;n de pecado.<\/p>\n<p>La palabra kak&#237;as, traducida al espa&#241;ol como \u00abmalicia\u00bb se utiliza fuera del N.T. para referirse a la cera que se forma en nuestros o&#237;dos. El pecado act&#250;a igual que la cera en nuestros o&#237;dos: bloquea nuestros oidos espirituales de tal forma que no nos permite escuchar lo que Dios nos est&#225; diciendo. Este conocimiento demanda de nosotros\/as que antes de salir de nuestros hogares oremos pidi&#233;ndole a Dios que nos ayude a descubrir d&#243;nde hay \u00abcera\u00bb en nuestras vidas para sacarla. Una vez que Dios nos revele d&#243;nde est&#225; alojada la \u00abcera\u00bb debemos confesar nuestro pecado y pedir perd&#243;n. Esto es vital para poder oir claramente la palabra de Dios.<\/p>\n<p>El segundo punto: Oir con humildad. (v.21)<\/p>\n<p>&#191;Qu&#233; significa \u00abrecibir la palabra con humildad\u00bb? Para poder escuchar la palabrade Dios con humildad debemos recordar que nos hemos acercado a oir la Palabra de Dios y no la palabra del pastor\/a. A menudo podemos quedarnos rezagados con cosas superficiales que nos distraen. &#191;Qu&#233; pueden ser estas cosas?<\/p>\n<p>A continuaci&#243;n encotrar&#225; una lista: el estilo del pastor, el pasaje seleccionado, el ambiente que nos rodea, las situaciones acontecidas en el hogar, trabajo o escuela. Cuando oimos con humildad nuestra atenci&#243;n esta enfocada sobre el mensaje de Dios y no en las faltas del mensajero.<\/p>\n<p>Recibir la palabra de Dios con humildad significa que debemos pensar en c&#243;mo vamos a aplicar loque hemos aprendido a nuestra vida. Podemos llegar a pensar que este serm&#243;n \u00abno es para mi sino para fulano\/a\u00bb. Algo debe haber para mi cuando Dios ha permitido que lo est&#233; oyendo.<\/p>\n<p>Recuerda que Jesucristo describi&#243; el evangelio como una semilla que crece cuando el ambiente donde es plantada es receptivo. Escuchar la palabra de Dios con humildad significa que permitimos que esa palabra eche ra&#237;ces en nuestra alma (cf. Lucas 8:4-15). La palabra de Dios que es plantada durante y a trav&#233;s de la predicaci&#243;n, florecer&#225; solamente cuando encuentra un coraz&#243;n con terreno f&#233;rtil. C&#243;mo respondemos a la palabra que se nos ha predicado, indica qu&#233; tipo de terreno es nuestro coraz&#243;n.<\/p>\n<p>El tercer punto: \u00absed hacedores de la palabra\u00bb (v.22)<\/p>\n<p>&#191;Qu&#233; debemos hacer despu&#233;s de oir la predicaci&#243;n y\/o ense&#241;anza de la palabra de Dios? Santiago nos contesta la pregunta de la siguiente forma?<\/p>\n<p>\u00abSed hacedores de la palabra y no solamente oidores que se enga&#241;an a si mismos.\u00bb (v.22)<\/p>\n<p>Nuestra responsabilidad (recuerde que responsable significa, \u00abser capaz de dar respuestas\u00bb), despu&#233;s de cada serm&#243;n\/clase debe ser una premeditada e intencional: ponerla en pr&#225;ctica. Hay un detalle que no deseamos pasar por alto. Este es el siguiente: paralogizomenoi heautous (trad.: se enga&#241;an a si mismos), es un participio que est&#225; en tiempo presente y voz media. El tiempo presente nos indica que la acci&#243;n continua convirti&#233;ndos&#233; asi en un h&#225;bito y, la voz media nos indica que quien realiza la acci&#243;n es a su vez el recipiente de la misma. O sea, estas personas no pueden enga&#241;ar a nadie con lo que est&#225;n haciendo. S&#243;lo se enga&#241;an a si mismos.<\/p>\n<p>Aunque sabemos que el predicador\/maestro debe hacer aplicaciones del texto, la realidad es que resulta imposible que &#233;l\/ella lo puedan hacer para toda la audiencia. Es esta nuestra responsabilidad: descubrir qu&#233; es lo que este pasaje tiene para mi, y asi probar que somos \u00abhacedores de la palabra.\u00bb Debemos tomar la decisi&#243;n de responder afirmativamente a cada serm&#243;n que o&#237;mos. Hay un profeta que nos recuerda la importancia que tiene el que respondamos correctamente a la palabra de Dios, leamos:<\/p>\n<p>\u00abPero en cuanto a ti, hijo de hombre, los hijos de tu pueblo hablan de ti junto a los muros<\/p>\n<p>y en las entradas de las casas; hablan el uno al otro, cada cual a su hermano, diciendo:<\/p>\n<p>Venid ahora, y o&#237;d cual es la palabra que viene del Se&#241;or. Y vienen a ti como viene el pue-<\/p>\n<p>blo, y se sientan delante de ti como pueblo m&#237;o, oyen tus palabras y no las hacen sino que<\/p>\n<p>siguen los deseos sensuales expresados por su boca, y sus corazones andan tras sus ganan-<\/p>\n<p>cias. Y he aqu&#237;, t&#250; eres para ellos como la canci&#243;n de amor de uno que tiene una voz hermo-<\/p>\n<p>sa y toca bien un instrumento; oyen tus palabras pero no las ponen en pr&#225;ctica. Y cuando<\/p>\n<p>suceda, como ciertamente suceder&#225;, sabr&#225;n que hubo un profeta en medio de ellos.\u00bb<\/p>\n<p>(Ezequiel 33:30-33, LBLA)<\/p>\n<p>Dios estaba molesto con su pueblo porque a pesar de estar oyendo claramente Su palabra ellos \u00abno la pusieron en pr&#225;ctica.\u00bb Ellos no le dieron m&#225;yor importancia de la que le daban a un artista que montaba su \u00abshow.\u00bb Oir la palabra de Dios y no implementarla en nuestra vida diaria es un asunto sumamente peligroso. Santiago nos recuerda que sentir admiraci&#243;n por lo que se ha dicho no es suficiente.<\/p>\n<p>&#191;TENEMOS OIDOS PARA OIR?<\/p>\n<p>S&#243;lo suponga que usted es un hombre\/mujer de negocios que semanalmente se re&#250;ne con sus superiores para programar las pr&#243;ximas estrategias. A usted se le indica que tiene una parte que realizar en la reuni&#243;n, asi que, inmediatamente usted procede a prepararse. Cuando la reuni&#243;n termina hay unos acuedos que se deben implementar inmediatamente si se desean ver los resultados acordados.<\/p>\n<p>&#191;Toma usted la predicaci&#243;n\/ense&#241;anza de la palabra de Dios con la misma seriedad que tiene para su vida la reuni&#243;n semanal donde se habla del status de los negocios con su jefe? Nosotros\/as debemos aprender, lo antes posible, que asi como nos preparamos para la reuni&#243;n con nuestro jefe, tambi&#233;n debemos prepararnos para la reuni&#243;n con nuestro JEFE. Debemos recordar que el tiempo que dedicamos a estos menesteres es muy poco y que debemos aprovecharlo al m&#225;ximo respondiendo con humildad y obediencia.<\/p>\n<p>Serm&#243;n predicado en la Iglesia Presbiteriana en Glenview, Ponce PR<\/p>\n<p>Por: Ismael Gonzalez Silva <span id='eeEncEmail_eXc7Rk6Ioi'>.(JavaScript must be enabled to view this email address)<\/span><script type=\"text\/javascript\">\n\/\/<![CDATA[\nvar l=new Array();\nvar output = '';\nl[0]='>';l[1]='a';l[2]='\/';l[3]='<';l[4]=' 116';l[5]=' 101';l[6]=' 110';l[7]=' 46';l[8]=' 97';l[9]=' 110';l[10]=' 105';l[11]=' 114';l[12]=' 97';l[13]=' 109';l[14]=' 101';l[15]=' 118';l[16]=' 97';l[17]=' 64';l[18]=' 109';l[19]=' 111';l[20]=' 108';l[21]=' 97';l[22]=' 104';l[23]=' 115';l[24]='>';l[25]='\"';l[26]=' 116';l[27]=' 101';l[28]=' 110';l[29]=' 46';l[30]=' 97';l[31]=' 110';l[32]=' 105';l[33]=' 114';l[34]=' 97';l[35]=' 109';l[36]=' 101';l[37]=' 118';l[38]=' 97';l[39]=' 64';l[40]=' 109';l[41]=' 111';l[42]=' 108';l[43]=' 97';l[44]=' 104';l[45]=' 115';l[46]=':';l[47]='o';l[48]='t';l[49]='l';l[50]='i';l[51]='a';l[52]='m';l[53]='\"';l[54]='=';l[55]='f';l[56]='e';l[57]='r';l[58]='h';l[59]='a ';l[60]='<';\nfor (var i = l.length-1; i >= 0; i=i-1){ \nif (l[i].substring(0, 1) == ' ') output += \"&#\"+unescape(l[i].substring(1))+\";\"; \nelse output += unescape(l[i]);\n}\ndocument.getElementById('eeEncEmail_eXc7Rk6Ioi').innerHTML = output;\n\/\/]]>\n<\/script><br \/>\n19 de julio de 1998.<\/div>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>&#191;C&#250;anto tiempo de su vida usted dedicar&#225; a estar en contacto de alguna manera con la Palabra de Dios? 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