{"id":5452,"date":"2016-02-08T19:09:36","date_gmt":"2016-02-09T00:09:36","guid":{"rendered":"http:\/\/www.biblia.work\/sermones\/la-tica-cristiana-fundamentos-y-desafo\/"},"modified":"2016-02-08T19:09:36","modified_gmt":"2016-02-09T00:09:36","slug":"la-tica-cristiana-fundamentos-y-desafo","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/la-tica-cristiana-fundamentos-y-desafo\/","title":{"rendered":"La &#201;tica cristiana: fundamentos y desaf&#237;o"},"content":{"rendered":"<div>La corrupci&#243;n y el delito dominan las primeras planas de los diarios de nuestro pa&#237;s. Esto indudablemente habla de una decadencia moral y espiritual que acosa a nuestra querida naci&#243;n. Las cartas a las Iglesias de Apocalipsis demuestran que los problemas de la sociedad pueden afectar negativamente a la vida congregacional. Por ello es necesario poner en alto los principios &#233;ticos que el Nuevo Testamento ense&#241;a y exige para todos los creyentes en Cristo Jes&#250;s.<\/div>\n<div style=\"text-align:justify; color:#3d3d3d;\">1. &#191;Qu&#233; es la &#233;tica? <\/p>\n<p>        Una enciclopedia define &#233;tica del siguiente modo: &#8220;&#201;tica (del griego ethika, de ethos, &#8216;comportamiento&#8217;, &#8216;costumbre&#8217;), principios o pautas de la conducta humana, a menudo y de forma impropia llamada moral (del lat&#237;n mores, &#8216;costumbre&#8217;) y por extensi&#243;n, el estudio de esos principios a veces son llamados filosof&#237;a moral.&#8221; [1]. Seguidamente a&#241;ade:<\/p>\n<p>La &#233;tica, como una rama de la filosof&#237;a, est&#225; considerada como una ciencia normativa, porque se ocupa de las normas de la conducta humana, y para distinguirse de las ciencias formales, como las matem&#225;ticas y la l&#243;gica, y de las ciencias emp&#237;ricas, como la qu&#237;mica y la f&#237;sica. Las ciencias emp&#237;ricas sociales, sin embargo, incluyendo la psicolog&#237;a, chocan en algunos puntos con los intereses de la &#233;tica ya que ambas estudian la conducta social. Por ejemplo, las ciencias sociales a menudo procuran determinar la relaci&#243;n entre principios &#233;ticos particulares y la conducta social, e investigar las condiciones culturales que contribuyen a la formaci&#243;n de esos principios. [2]<\/p>\n<p>        De este modo podemos comprender que el Nuevo Testamento incluye normas &#233;ticas bastas y profundas. De hecho, el advenimiento del cristianismo en el mundo grecorromano implic&#243; una revoluci&#243;n en las normativas &#233;ticas que por entonces gobernaban el pensamiento de los hombres. Cuando Pablo visit&#243; Atenas fue atentamente escuchado por representantes de dos escuelas enfrentadas: los epic&#250;reos y los estoicos. Consideremos entonces someramente los postulados de estas corrientes de pensamiento para apreciar el gran aporte que el cristianismo signific&#243;:<\/p>\n<p>\n        a) Los epic&#250;reos: escuela filos&#243;fica griega fundada por Epicuro (341-271 a.C.) cuyo principal inter&#233;s fue la &#233;tica. Defend&#237;an los principios hedonistas (creencia filos&#243;fica que ense&#241;a que el placer es el bien supremo). El objetivo de la vida humana era alcanzar la felicidad mediante el goce del placer y el prudente dominio de si mismo. Sin ser ateos consideraban las creencias religiosas como perniciosas porque distra&#237;an al hombre de la b&#250;squeda del placer al preocuparlo por cuestiones inherentes a la muerte. Negaban la inmortalidad del alma y por ello, cuando Pablo hizo menci&#243;n a la resurrecci&#243;n de Cristo, los epic&#250;reos interrumpieron su discurso y se burlaron de &#233;l. Los dioses estaban seg&#250;n ellos muy poco interesados por el hombre. El resultado de estas creencias fue un exagerado individualismo.<\/p>\n<p>         b) Los estoicos: creencia filos&#243;fica desarrollada aproximadamente en el 300 a.C. que aunque se origin&#243; en Grecia gozo de mayor popularidad en Roma. Sus principales fil&#243;sofos en Grecia fueron: Zen&#243;n de Citio, Cleantes y Crisipio de Soles. En Roma se destac&#243; Ciseron y el emperador y pensador Marco Aurelio. Sus maestros enfatizaban en los aspectos &#233;ticos. M&#225;s que principios sistematizados, el estoicismo, era una disciplina de vida. Consideraban que, as&#237; como hab&#237;a un orden en la naturaleza, tambi&#233;n el hombre deb&#237;a observar una conducta ordenada. La m&#225;xima virtud es el bien. El hombre sabio era aquel que viv&#237;a de acuerdo a la naturaleza, dominando sus emociones y soportando con serenidad el sufrimiento. De all&#237; que el t&#233;rmino castellano &#8220;estoico&#8221; haya llegado a significar &#8220;fortaleza en la adversidad&#8221;. En lo religioso eran pante&#237;stas. Los fil&#243;sofos citados por Pablo en el famoso discurso que pronunciara en el Areopago de Atenas, respond&#237;an a esta escuela de pensamiento.<\/p>\n<p>        La &#233;tica no estaba relacionada con la religi&#243;n. Por ejemplo, en el mundo grecorromano el matrimonio era tenido en muy baja estima y las relaciones extramatrimoniales no estaban sancionadas. William Barclay cita las siguientes palabras de Dem&#243;stenes:  \u00abTenemos cortesanas para el placer; tenemos concubinas para la cohabitaci&#243;n diaria; tenemos esposas para tener hijos leg&#237;timos y para que sean celosas guardianas de nuestros intereses dom&#233;sticos\u00bb[3]. Los moralistas paganos pon&#237;an en alto el valor de la esposa y a la vez la reclu&#237;an al hogar permiti&#233;ndole al hombre vivir libertinamente. En Grecia, inclusive, en el templo dedicado a Afrodita, se ejerc&#237;a la prostituci&#243;n en nombre del culto a la diosa. Adem&#225;s para obtener el divorcio no se exig&#237;a ning&#250;n tramite legal. Bastaba, afirma Barclay, que el hombre despidiese a la mujer en presencia de dos testigos. El matrimonio lleg&#243; a ser, seg&#250;n el criterio de ciertos escritores romanos, un mal necesario. Por esta raz&#243;n, el juda&#237;smo primeramente, gan&#243; adeptos entre os paganos. Ofrec&#237;a claras normas de conducta a aquellos que estaban cansados tanta inmoralidad. El advenimiento del cristianismo y la difusi&#243;n de sus principios transform&#243; las costumbres de la &#233;poca. Los cristianos no s&#243;lo propagaban una nueva fe sino que viv&#237;an de un modo saludable. Algunos de los principios innovadores que el cristianismo aport&#243; fueron los siguientes: a) el valor de la misericordia y el amor en el trato reciproco, b) la grandeza del perd&#243;n, c) el principio de igualdad entre los hombres (incluyendo a los esclavos), d) el valor del matrimonio, e)  la dignidad de la mujer y los ni&#241;os.<\/p>\n<p>       A partir del libro de los Hechos observamos que la lucha constante de los ap&#243;stoles fue que los principios &#233;ticos establecidos por el Se&#241;or y las Escrituras fueran respetados en las Iglesias de Cristo. Con cuanta verg&#252;enza e indignaci&#243;n el ap&#243;stol Pablo reproch&#243; a los hermanos de Corinto por permitir en su seno un caso de inmoralidad tal que hasta entre los paganos hubiera sido mal visto (1 Co.5:1). Otro ejemplo de los elevados principios difundidos por el Nuevo Testamento consta en los requisitos impuestos a los ancianos de la congregaci&#243;n. El &#233;nfasis era puesto en la conducta irreprochable que  les deb&#237;a caracterizar. S&#243;lo hombres intachables podr&#237;an ense&#241;ar a guardar los mandatos de Dios. En las cartas apost&#243;licas encontramos numerosas normas de conducta que todo creyente debe respetar aclar&#225;ndose muy bien que dichas normas s&#243;lo pueden ser  vividas por aquel que ha nacido de nuevo. La conducta ejemplar del creyente ser&#237;a un medio para atraer a los gentiles a la fe (1 P.2:12, 1 P.3:1). Desde un punto d vista negativo se advierte que la conducta de los incr&#233;dulos obedece a la maligna corriente de este mundo y a los designios del pr&#237;ncipe de la potestad del aire (Ef.2:2). Asimismo se se&#241;ala reiteradas veces que una de las caracter&#237;sticas de los falsos maestros ser&#237;a su inmoralidad.<\/p>\n<p>        En s&#237;ntesis debe decirse que uno de los pilares que favoreci&#243; el r&#225;pido desarrollo del cristianismo en los primeros siglos fueron los grandiosos principios &#233;ticos que este propugnaba. Una conducta que s&#243;lo pod&#237;a ser alcanzaba mediante la fe en aquel que puede transformar los corazones mediante su propio sacrificio. <\/p>\n<p>2. La &#233;tica cristiana; sus rasgos distintivos: <\/p>\n<p>        Alguno de los rasgos distintivos m&#225;s importantes de la &#233;tica cristiana son los siguientes:<\/p>\n<p>        a) La concepci&#243;n cristiana de Dios: un autor se&#241;ala: &#8220;El cristianismo es un sistema te&#237;sta; este es el primer postulado: el Dios personal, &#233;tico y que se revela a s&#237; mismo.&#8221; [4]. Es interesante notar que la Biblia no es un tratado de teolog&#237;a solamente. Las grandes ense&#241;anzas acerca de Dios son presentadas junto a ense&#241;anzas eminentemente pr&#225;cticas. La Biblia se ocupa de revelarnos quien y como es Dios. Tambi&#233;n dedica un lugar destacado a manifestar cual es el anhelo del Creador  para la existencia humana. Jesucristo demostr&#243; su Deidad a trav&#233;s de sus milagros y  tambi&#233;n a trav&#233;s de su norma de conducta. No se hallo pecado en &#233;l.<\/p>\n<p>         Sin embargo la humanidad hoy d&#237;a rechaza la revelaci&#243;n que Dios ha hecho de s&#237; mismo. Muchos abiertamente reconocen ser ateos o dicen ser cristianos pero viven como si Dios no existiera. Pero el hombre no puede vivir aceptando semejante idea ya que ello implica que la vida carece de significado y destino. Las distintas manifestaciones religiosas por m&#225;s erradas que sean demuestran que el hombre no se resigna a sacrificar su propia espiritualidad. Paul Tournier  dijo:   &#8220;a pesar de su rebeli&#243;n contra el cristianismo, el hombre moderno conserva en realidad en el fondo de su coraz&#243;n un ideal cristiano&#8221;[5].<\/p>\n<p>        La &#233;tica cristiana descansa sobre la revelaci&#243;n Biblia acerca de la naturaleza, la justicia y el amor de Dios. Su grandeza se debe a la inmensidad de nuestro Dios. Fundamentar normas de conducta prescindiendo de Dios s&#243;lo conduce al desenfreno. Por esta raz&#243;n nosotros debemos ocuparnos de proclamar el mensaje grandioso  de la Biblia porque el conocimiento de Dios es el &#250;nico medio para transformar el medio corrupto en que nos desenvolvemos.<\/p>\n<p>        b) La concepci&#243;n cristiana del mundo: el t&#233;rmino &#8220;Cosmovisi&#243;n&#8221;, declara James Orr, quiere decir literalmente &#8220;idea del mundo&#8221; y comprende &#8220;la idea m&#225;s amplia que la mente pude formarse de las cosas en el esfuerzo por comprenderlas, desde el punto de vista de alguna filosof&#237;a o teolog&#237;a particular. Por tanto, al hablar de una &#8220;idea cristiana del mundo&#8221; implica que el cristianismo tiene su propio punto de vista y su idea relacionada con &#233;l, y que esta idea, cuando se desarrolla, constituye un conjunto ordenado.&#8221; [6]. El postulado b&#225;sico del cristianismo es que un Dios personal, Santo y eterno cre&#243; el universo en el cual vivimos, lo sustenta y dirige. Esto se deduce de la propia revelaci&#243;n de Dios manifiesta en las Escrituras. Si de alg&#250;n modo podr&#237;amos resumir la Cosmovisi&#243;n cristiana podr&#237;amos escoger la frase de Pascal: &#8220;Jesucristo es el centro de todo, y la meta a la cual tiende todo&#8221;. Claro que esta postura encuentra en el presente gran resistencia dada la generalizada aceptaci&#243;n de la teor&#237;a de la evoluci&#243;n. M&#225;s que una hip&#243;tesis cient&#237;fica debe ser considerada una posici&#243;n filos&#243;fica ante la vida. Su atractivo reside en el hecho de que ya el hombre puede vivir desordenadamente sin pensar que un d&#237;a ser&#225; juzgado por Dios. <\/p>\n<p>Efectivamente, basado en la teor&#237;a de la evoluci&#243;n, Nietzche se&#241;al&#243; que la denominada conducta moral es tan s&#243;lo necesaria para el d&#233;bil. Toda acci&#243;n deb&#237;a estar dise&#241;ada para el desarrollo del individuo superior, el superhombre. Para que tengamos una idea acabada de la peligrosidad de esta nueva &#233;tica debemos recordar que estos conceptos fueron proclamados por Adolf Hitler. Ciertas investigaciones han demostraron que la ciencia m&#233;dica de la Alemania nazi, salvo honrosas excepciones, colabor&#243; en el exterminio masivo de los enfermos cr&#243;nicos en inter&#233;s de ahorrar gastos &#8220;in&#250;tiles&#8221; para la comunidad. Pero semejante proceso no se impuso abruptamente. Hubo toda una campa&#241;a propagand&#237;stica previa Un libro de matem&#225;tica titulado &#8220;La matem&#225;tica al servicio de la educaci&#243;n pol&#237;tica&#8221; ampliamente utilizado en los colegios &#8220;inclu&#237;a problemas, expresados en t&#233;rminos distorsionados, acerca del costo de cuidar o rehabilitar a los enfermos cr&#243;nicos y a los inv&#225;lidos. Uno de los problemas preguntaba, por ejemplo, cu&#225;ntas nuevas unidades de vivienda podr&#237;an construirse y cu&#225;ntos prestamos pudieran darse a parejas reci&#233;n casadas, con la cantidad de dinero que le cuesta al estado atender &#8220;a los inv&#225;lidos y a los locos&#8221;.&#8221;[7].<\/p>\n<p>        Someramente podemos apreciar que una distorsionada concepci&#243;n del mundo conduce hacia el caos. Debemos ense&#241;ar a nuestros ni&#241;os los principios b&#237;blicos respecto al origen las cosas. Un autor cristiano expresaba su preocupaci&#243;n diciendo: &#8220;Los persistentes esfuerzos hechos para desterrar el Cristianismo de los libros que se usan en las escuelas, y el &#233;xito que han obtenido, movieron al autor a preparar una serie de textos para las mismas, con el expreso fin de restablecer el Cristianismo en el lugar que le corresponde en la ense&#241;anza&#8221;[8]. Estas palabras fueron escritas en el a&#241;o 1863. Si, ley&#243; bien, 1863.       <\/p>\n<p>        c) La concepci&#243;n cristiana del hombre: en cuanto a la naturaleza del hombre la Biblia la relaciona estrechamente con la doctrina de Dios. Lo primero que nos dice la Palabra acerca del hombre es que fue creado a imagen y semejanza de Dios. As&#237; como Dios es personal y &#233;tico tambi&#233;n lo es el hombre. Pero la Biblia se&#241;ala asimismo la mal&#233;vola intervenci&#243;n de Satan&#225;s quien es el creador y promotor del mal. El hombre cedi&#243; ante la tentaci&#243;n del maligno y ahora se encuentra esclavizado por el pecado. El pecado es &#8220;una afrenta infinita a la gloria divina&#8221;[9]. Dios se encarg&#243; que la conciencia del hombre acuse su maldad  y luego, para que no queden dudas, manifest&#243; el bien y el mal en su ley (Ro. 2:15 y Ro.7:7). Tambi&#233;n tom&#243; la iniciativa en la salvaci&#243;n de la humanidad aun desde antes de la fundaci&#243;n del mundo (1 P.1:18-20). La muerte de Cristo, prefigurada a trav&#233;s del sistema de sacrificios, concede al hombre la oportunidad de obtener mediante la fe la reconciliaci&#243;n con Dios lo cual implica el perd&#243;n de todas sus faltas.<\/p>\n<p>        Sin embargo esta concepci&#243;n del hombre es opuesta a la opini&#243;n de fil&#243;sofos y cient&#237;ficos. Estos suelen pensar que el hombre es de por s&#237; bueno. Su conducta improcedente puede ser mejorada a trav&#233;s de la autodisciplina. Otras opiniones se&#241;alar&#225;n que las manifestaciones malignas del hombre se deben a traumas originados tal vez en su crianza y que, con la terapia adecuada, pueden ser superados. Este ideal choca, no obstante, con la realidad ya que numerosos son los casos en que la maldad del hombre se manifiesta de modo innegable. Ante tales ejemplos muchos prefieren cerrar los ojos. Ron Rosenbaun al analizar diversas teor&#237;as sobre la personalidad de Hitler lleg&#243; a la conclusi&#243;n de muchos adoptan  &#8220;una suerte de ilusi&#243;n perversa -el deseo de creer que Hitler es `antinatural- para eludir las consecuencias de pensar que de alguna forma era `normal&#180;&#8221;[10]. <\/p>\n<p>        La dignidad del hombre descansa, seg&#250;n la Biblia, en el hecho de haber sido creado a imagen y semejanza de Dios. Su miseria en haber ca&#237;do en el pecado. Estos son dos puntos fundamentales de la doctrina b&#237;blica brindan un sustento primordial a la &#233;tica cristiana. <\/p>\n<p>Conclusi&#243;n: <\/p>\n<p>        Violencia familiar, asaltos, cr&#237;menes impunes, abortos, trafico de armas, venta de bebes, corrupci&#243;n y conflictos internacionales, son algunas de las terribles caracter&#237;sticas de esta &#233;poca que demuestran que la conducta humana se ha alejado del ideal &#233;tico que Dios manifest&#243; en las Escrituras. La declaraci&#243;n de la Biblia respecto a la naturaleza de Dios, el origen del universo y la dignidad humana provee un sustento a la &#233;tica cristiana que no puede sustituida. La historia ha demostrado que siempre que el hombre descart&#243; estas verdades b&#225;sicas las normas se pervirtieron a extremos muy peligrosos. Por tanto, la soluci&#243;n que nuestra sociedad necesita no consiste en un cambio pol&#237;tico sino en la recuperaci&#243;n y aceptaci&#243;n de los principios &#233;ticos cristianos. Nuestro deber es la promoci&#243;n de la conducta cristiana mediante la predicaci&#243;n de evangelio y nuestro testimonio personal. C. Everett Koop y Francis Sheaffer luego de considerar temas relacionados con los que han sido considerados en este art&#237;culo concluyen diciendo: <\/p>\n<p>Las generaciones futuras mirar&#225;n en retrospectiva, y muchos se mofar&#225;n o creer&#225;n en Cristo, bas&#225;ndose en si nosotros, los cristianos de hoy, asumimos una posici&#243;n abnegada en nuestra vida, en cuanto a estos asuntos de abrumadora importancia. Si no adoptamos una posici&#243;n aqu&#237; y ahora, ciertamente no podemos exigir ser la sal de la tierra en nuestra generaci&#243;n. Ni estamos preservando los valores morales y la dignidad del individuo, ni mostrando compasi&#243;n por los dem&#225;s seres humanos.<\/p>\n<p>\n&#191;Podr&#225;n las futuras generaciones mirar hacia atr&#225;s y recordar que &#8211; incluso aun cuando el siglo veinte termin&#243; con una gran oleada de inhumanidad &#8211; por lo menos hubo un grupo que se levant&#243; consistentemente, cueste lo que cueste, a favor del valor del individuo, transmitiendo as&#237; un rayo de esperanza de las generaciones futuras? O &#191;vamos nosotros, como cristianos, sencillamente a ser arrastrados por la corriente, con nuestros valores morales diluy&#233;ndose cada vez m&#225;s, con nuestra apat&#237;a reflejando la apat&#237;a del mundo que nos rodea, con nuestra inactividad compartiendo la inercia de las masas que nos rodean, y nuestro liderazgo torn&#225;ndose m&#225;s blandengue? [11]<\/p>\n<p>        Por &#250;ltimo afirman:<\/p>\n<p>Debemos oponernos a la p&#233;rdida de sentido humano en todas sus formas. Es el poder de Dios que transforma las vidas el que puede tocar a cada individuo, el cual, entonces, tiene la responsabilidad de tocar con las normas absolutas que se encuentran en la Biblia el mundo que le rodea. Al final debemos darnos cuenta de que esta oleada de humanismo, con su p&#233;rdida de humanidad, no es meramente una enfermedad cultural, sino una enfermedad espiritual, y que s&#243;lo la verdad que nos es dada en la Biblia y en Cristo  pueden curar. [12]<\/p>\n<p>        Este es el gran desaf&#237;o que compete a todos los que hemos nacido de nuevo. Renunciar a hacer frente al mismo implica negar nuestra fe. Los valores &#233;ticos del cristianismo revolucionaron el mundo grecorromano. Es nuestro deber obrar de tal modo que semejante transformaci&#243;n se repita en nuestros tiempos.<\/p>\n<p>Adri&#225;n Montes &#8211; <span id='eeEncEmail_8azxMc5Zsv'>.(JavaScript must be enabled to view this email address)<\/span><script type=\"text\/javascript\">\n\/\/<![CDATA[\nvar l=new Array();\nvar output = '';\nl[0]='>';l[1]='a';l[2]='\/';l[3]='<';l[4]=' 114';l[5]=' 97';l[6]=' 46';l[7]=' 109';l[8]=' 111';l[9]=' 99';l[10]=' 46';l[11]=' 116';l[12]=' 101';l[13]=' 110';l[14]=' 114';l[15]=' 97';l[16]=' 64';l[17]=' 97';l[18]=' 115';l[19]=' 109';l[20]=' 97';l[21]=' 114';l[22]=' 97';l[23]='>';l[24]='\"';l[25]=' 114';l[26]=' 97';l[27]=' 46';l[28]=' 109';l[29]=' 111';l[30]=' 99';l[31]=' 46';l[32]=' 116';l[33]=' 101';l[34]=' 110';l[35]=' 114';l[36]=' 97';l[37]=' 64';l[38]=' 97';l[39]=' 115';l[40]=' 109';l[41]=' 97';l[42]=' 114';l[43]=' 97';l[44]=':';l[45]='o';l[46]='t';l[47]='l';l[48]='i';l[49]='a';l[50]='m';l[51]='\"';l[52]='=';l[53]='f';l[54]='e';l[55]='r';l[56]='h';l[57]='a ';l[58]='<';\nfor (var i = l.length-1; i >= 0; i=i-1){ \nif (l[i].substring(0, 1) == ' ') output += \"&#\"+unescape(l[i].substring(1))+\";\"; \nelse output += unescape(l[i]);\n}\ndocument.getElementById('eeEncEmail_8azxMc5Zsv').innerHTML = output;\n\/\/]]>\n<\/script><\/p>\n<p>Bah&#237;a Blanca, Buenos Aires, Argentina.<\/p>\n<p>\n&#8212;&#8212;&#8212;&#8212;&#8212;&#8212;&#8212;&#8212;&#8212;&#8212;&#8212;&#8212;&#8212;&#8212;&#8212;&#8212;&#8212;&#8212;&#8212;&#8212;&#8212;&#8212;&#8212;&#8212;&#8212;&#8212;&#8211;<\/p>\n<p>&#8212;&#8212;&#8212;&#8212;&#8212;&#8212;&#8212;&#8212;&#8212;&#8212;&#8212;&#8212;&#8212;&#8212;&#8212;&#8212;&#8212;&#8212;&#8212;&#8212;&#8212;&#8212;&#8212;&#8212;&#8212;&#8212;&#8211;<\/p>\n<p>[1] &#201;tica, Enciclopedia Microsoft&#174; Encarta&#174; 98 &#169; 1993-1997 Microsoft Corporation. Reservados todos los derechos.<\/p>\n<p>[2] Ob. cit.<\/p>\n<p>[3] (William Barclay, El Nuevo Testamento comentado por William Barclay, Mateo I, Buenos Aires, Editorial La Aurora, 1973.<\/p>\n<p>[4] James Orr, Concepci&#243;n Cristiana de Dios y el mundo, Editorial Clie, Terrassa (Barcelona), 1992, pag.95.<\/p>\n<p>[5] Paul Tournier, Mitos y nurosis en nuestro tiempo, Editorial La Aurora, Buenos Aires, 1976, pags.118&#8211;119.<\/p>\n<p>[6] Ob.cit. pag. 7.<\/p>\n<p>[7] Leon Alexander, citado por  C. Everett Koop y Francis Sheaffer, &#191;Qu&#233; le paso a la raza humana?, Editorial Vida, Miami, 1989, pag. 81.<\/p>\n<p>[8] S. B. Schieffelin, Fundamentos de la Historia, Sevilla, 1882, pag. VI.<\/p>\n<p>[9] Horacio A. Alonso, La Doctrina b&#237;blica sobre la cruz de Cristo II, Editorial Clie, Terrassa (Barcelona), 1993, pag. 110.<\/p>\n<p>[10] Ron Rosenbaum, citado por Michael R. Marrus, El Nuevo Identikit del Hitler, Diario Clarin, Domingo 18 de octubre de 1998, suplemento Cultura y Naci&#243;n, pag. 5.<\/p>\n<p>[11] Ob.cit.156-157.<\/p>\n<p>[12] Ob.cit. pag.157.<\/p><\/div>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>La corrupci&#243;n y el delito dominan las primeras planas de los diarios de nuestro pa&#237;s. Esto indudablemente habla de una decadencia moral y espiritual que acosa a nuestra querida naci&#243;n. Las cartas a las Iglesias de Apocalipsis demuestran que los problemas de la sociedad pueden afectar negativamente a la vida congregacional. Por ello es necesario &hellip; <a href=\"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/la-tica-cristiana-fundamentos-y-desafo\/\" class=\"more-link\">Continuar leyendo<span class=\"screen-reader-text\"> \u00abLa &#201;tica cristiana: fundamentos y desaf&#237;o\u00bb<\/span><\/a><\/p>\n","protected":false},"author":1,"featured_media":0,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[1],"tags":[],"class_list":["post-5452","post","type-post","status-publish","format-standard","hentry","category-general"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/5452","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/users\/1"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=5452"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/5452\/revisions"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=5452"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=5452"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=5452"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}