{"id":5467,"date":"2016-02-08T19:09:44","date_gmt":"2016-02-09T00:09:44","guid":{"rendered":"http:\/\/www.biblia.work\/sermones\/las-riquezas-de-su-gracia\/"},"modified":"2016-02-08T19:09:44","modified_gmt":"2016-02-09T00:09:44","slug":"las-riquezas-de-su-gracia","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/las-riquezas-de-su-gracia\/","title":{"rendered":"Las riquezas de su Gracia"},"content":{"rendered":"<div>Todos admiramos al ap&#243;stol Pablo como un siervo muy bien dotado, tanto natural como espiritualmente; sin embargo, &#233;l atribuye toda la gloria de su servicio a la gracia de Dios, al afirmar: &#8220;Por la gracia de Dios soy lo que soy.&#8221;<\/div>\n<div style=\"text-align:justify; color:#3d3d3d;\">Todos admiramos al ap&#243;stol Pablo como un siervo muy bien dotado, tanto natural como espiritualmente; sin embargo, &#233;l atribuye toda la gloria de su servicio a la gracia de Dios, al afirmar: &#8220;Por la gracia de Dios soy lo que soy.&#8221;<\/p>\n<p>Asimismo, cuantos hereden el reino y las glorias prometidas para ellos, reconocer&#225;n en aquel d&#237;a que s&#243;lo la gracia de Dios les condujo all&#237;.<\/p>\n<p>En este libro, el autor nos toma de la mano y con conduce por la Escritura, para que contemplemos, desde sus primeras manifestaciones &#8211;cual destellos o balbuceos&#8211; hasta su expresi&#243;n m&#225;s plena las abundante riquezas de la gracia de Dios en Cristo Jes&#250;s.<br \/>\nQuiera el Se&#241;or utilizar esta palabra para traer un oportuno socorro a todos los creyentes que han ca&#237;do en el desaliento, como tambi&#233;n a aquellos que vagan hambrientos cual ovejas sin pastor.<\/p>\n<p>&#8220;Y juntamente con &#233;l nos resucit&#243;, y asimismo nos hizo sentar en los lugares celestiales con Cristo Jes&#250;s, para mostrar en los siglos venideros las abundantes riquezas de su gracia en su bondad para con nosotros en Cristo Jes&#250;s.&#8221; (Ef. 2:6-7).<\/p>\n<p>1&#170; EDICI&#211;N Temuco (Chile), Noviembre de 1999. ISBN: 956-288-433-3. Las citas b&#237;blicas corresponden a la versi&#243;n Reina-Valera 1960. Tambi&#233;n se utiliza la Versi&#243;n Moderna de H.B. Pratt (VM), y la Biblia de Jerusal&#233;n (BJ).<\/p>\n<p>PRESENTACI&#211;N<\/p>\n<p>El coraz&#243;n rebosa de gratitud y alabanza al Dios de toda gracia, por nuestro bendito Se&#241;or y Salvador Jesucristo, quien vino lleno de gracia y de verdad. Tanto nos am&#243;, que no le import&#243; nuestra condici&#243;n miserable, de extrema insolvencia, destituidos de la gloria, y m&#225;s a&#250;n, muertos en delitos y pecados.<\/p>\n<p>A pesar de todo, nos llam&#243;, nos salv&#243;, nos dio vida, nos hizo aptos, nos dio herencia; en fin, no s&#243;lo quit&#243; nuestra culpa, sino que nos capacit&#243;, d&#225;ndonos todos los recursos para que lleguemos a ser vencedores, y compartamos su gloria para siempre. Esta es la gracia. Todos cuantos participen del gozo de su Se&#241;or, los que hereden el reino y las glorias eternas prometidas para los santos, reconocer&#225;n que la gracia de Dios en Cristo Jes&#250;s les pudo conducir all&#237;. &#161;Gloria a Dios para siempre!<\/p>\n<p>El autor nos toma de la mano y nos pasea por la Escritura. Paso a paso veremos las primeras manifestaciones de la gracia, cual destellos o balbuceos, hasta arribar a las abundantes riquezas de la gracia de Dios en Cristo Jes&#250;s. Ciertamente, &#201;l es la mayor expresi&#243;n de la gracia, tanto en su gloriosa persona como en su magn&#237;fica obra.<\/p>\n<p>Conoceremos que la gracia excede a la misericordia. &#201;sta cumple con perdonar y levantar al fracasado; aqu&#233;lla va mucho m&#225;s all&#225;, capacit&#225;ndole para vencer.<\/p>\n<p>El lector saltar&#225; de alegr&#237;a y se emocionar&#225; de gozo cuando vea (&#161;que el mismo Esp&#237;ritu Santo le ilumine!) &#8220;lo que somos&#8221;, no como una aspiraci&#243;n, mas como una bendita realidad, y &#8220;lo que tenemos&#8221; por gracia. A ratos nos parece que los detalles y los ejemplos son excesivos, pero esto mismo nos habla de la abundancia de las riquezas de la gracia.<\/p>\n<p>El mensaje del presente libro nos ayudar&#225;, adem&#225;s, a discernir los frutos de aquellos que profesan fe en el Se&#241;or Jesucristo. Los que conocen la gracia de Dios son f&#225;cilmente reconocibles, tanto en su palabra como en su obra. De igual modo, quienes la ignoran, tarde o temprano, mostrar&#225;n su triste irrealidad. &#161;Cu&#225;ntos hombres, al parecer tan sinceros en sus palabras, nos han defraudado tanto con sus hechos! La bendita gracia de nuestro Dios ha hecho abundante provisi&#243;n para volver al extraviado al camino correcto que agrada al Se&#241;or.<\/p>\n<p>Todos admiramos al ap&#243;stol Pablo como un siervo muy bien dotado, tanto natural como espiritualmente; sin embargo, &#233;l atribuye toda la gloria de su servicio a la gracia de Dios, cuando declara: &#8220;No osar&#237;a hablar sino de lo que Cristo ha hecho por medio de m&#237; &#8230; con la palabra y con las obras.&#8221; (Rom. 15:18); y m&#225;s a&#250;n, en 1&#170; Corintios 15:10, donde declara enf&#225;ticamente: &#8220;Por la gracia de Dios soy lo que soy; y su gracia no ha sido en vano para conmigo, antes he trabajado m&#225;s que todos ellos; pero no yo, sino la gracia de Dios conmigo.&#8221;<\/p>\n<p>El &#250;ltimo cap&#237;tulo es un digno final para un tema tan exquisito. Haremos bien en acoger plenamente tan solemnes advertencias.<\/p>\n<p>Este libro es una muestra de la comida espiritual que estamos disfrutando, por la bondad de Dios, en esta parte del mundo. Reconocemos que la gracia y la misericordia del Se&#241;or han sido abundantes para nosotros que estamos conociendo la gracia de Dios en verdad, y encontrando en el Se&#241;or Jesucristo nuestra plena satisfacci&#243;n.<\/p>\n<p>Quiera el Se&#241;or utilizar esta palabra para traer un poderoso socorro a todos los creyentes que han ca&#237;do en el desaliento y la frustraci&#243;n. El Se&#241;or tenga misericordia de los que vagan hambrientos como ovejas sin pastor.<\/p>\n<p>Estos mensajes fueron compartidos en enero de 1999, durante un Campamento-Retiro, en un lugar llamado Ruka-Cura, a unos 100 kms. al suroeste de Temuco, 9&#170; Regi&#243;n de Chile. Aquellos fueron d&#237;as preciosos en la presencia del Se&#241;or, y los pastos &#8230; &#161;deleitosos!<\/p>\n<p>&#161;Jesucristo es el Se&#241;or!<\/p>\n<p>Gonzalo Sep&#250;lveda H.<\/p>\n<p>Temuco (Chile), noviembre de 1999<\/p>\n<p>1&#170; Parte<\/p>\n<p>EL DIOS DE GRACIA<\/p>\n<p>Uno<\/p>\n<p>&#191;QU&#201; ES LA GRACIA?<\/p>\n<p>La palabra gracia es una de las m&#225;s hermosas de toda la Biblia.<\/p>\n<p>Gracia expresa un rasgo inefable de nuestro bendito Dios que se manifiesta en sus tratos con el hombre, y seg&#250;n el cual &#201;l ama al hombre ca&#237;do, le perdona y le levanta; le transforma, y pone en &#233;l su propia vida, capacit&#225;ndole para colaborar con su prop&#243;sito eterno y compartir su gloria.<\/p>\n<p>La gracia de Dios ha echado a andar, apenas ca&#237;do el hombre en el Ed&#233;n, su plan en relaci&#243;n con &#233;l para as&#237; recuperarlo y usarlo en sus eternos prop&#243;sitos.<\/p>\n<p>El poder de Dios fue expresado n&#237;tidamente en la creaci&#243;n; pero su gracia ha encontrado ocasi&#243;n para manifestarse en la ca&#237;da del hombre. Como la ca&#237;da del hombre afect&#243; a toda la creaci&#243;n, entonces su gracia ha alcanzado tambi&#233;n a toda la creaci&#243;n. Desde la tierra (centro del problema) se ha irradiado el poder de la redenci&#243;n &#8211;efectuada por la preciosa sangre de Jes&#250;s&#8211; y ha favorecido a todas las cosas, reconcili&#225;ndolas con Dios. <\/p>\n<p>La gracia y la misericordia<\/p>\n<p>Aparte de la palabra &#8220;gracia&#8221;, existen otras que suelen utilizarse para expresar de alguna forma la gracia de Dios, aunque no son exactamente lo mismo. Est&#225; principalmente, la misericordia, y tambi&#233;n el favor, la clemencia, y la bondad.<\/p>\n<p>Tanto en el Antiguo como en el Nuevo Testamento tenemos la gracia y la misericordia. Sin embargo, en el Antiguo tenemos m&#225;s misericordia que gracia; en tanto, en el Nuevo, tenemos m&#225;s gracia que misericordia.<\/p>\n<p>La misericordia es la compasi&#243;n hacia alguien en su desdicha, en su necesidad e impotencia. La misericordia mueve la mano de Dios para socorrer esa necesidad espec&#237;fica. Cuando los hijos de Israel gem&#237;an en Egipto a causa de la servidumbre, y clamaron, Dios oy&#243; su gemido y se acord&#243; de ellos (Ex. 2:23-25). En Jueces 2:18 dice que Jehov&#225; Dios levantaba jueces de tiempo en tiempo a los israelitas, por los gemidos a causa de quienes los aflig&#237;an. Dios se duele del dolor y la aflicci&#243;n de su pueblo y acude en su ayuda.<\/p>\n<p>La gracia, en cambio, es el favor inmerecido concedido por Dios al hombre, que va m&#225;s all&#225; que la misericordia, porque le habilita para que pueda salir de su condenaci&#243;n y vivir conforme a las demandas de Dios.<\/p>\n<p>La misericordia no capacita al hombre para vivir una vida santa; en cambio, la gracia s&#237; provee del poder para hacerlo. La misericordia socorre al desdichado, pero luego &#233;ste queda a expensas de sus propias fuerzas; la gracia, en cambio, extiende su mano, levanta y sostiene al hombre en un nivel de vida que agrada a Dios.<\/p>\n<p>Por eso es la gracia y no la misericordia la que fue hecha por medio de Jesucristo. La gracia se ve brillar s&#243;lo en algunos momentos de la antig&#252;edad, como en el pacto de Dios con Abraham (G&#233;n. 15:5-21), y con David (2 S. 7:14-16); pero en todo el per&#237;odo de la ley Dios no puede manifestar su gracia (excepto a un &#8220;peque&#241;o remanente&#8221;, Rom. 11:2-6), porque la ley no es de fe, sino de obras.<\/p>\n<p>Incluso la misericordia, en los d&#237;as del Antiguo Pacto, aparece condicionada. En &#201;xodo 20:6, por ejemplo, lo est&#225; a quienes guardan los mandamientos y aman a Dios; a los que obedecen la ley (Dt.7:12; 30:3; 1 R.8:23); a los misericordiosos (2 S.22:26). Y cada vez que se habla de una misericordia no condicionada, se refiere al Israel futuro, no al presente (como en Miqueas 7:18-20).<\/p>\n<p>Tanto la gracia como la misericordia se aplican en especial a la relaci&#243;n de Dios y su pueblo, pero tambi&#233;n a la relaci&#243;n del hombre con su pr&#243;jimo, cuando uno de ellos est&#225; en una situaci&#243;n de solvencia y otro en situaci&#243;n de necesidad.<\/p>\n<p>As&#237;, por ejemplo, en el caso de la gracia, se dice que Jos&#233; hall&#243; gracia en los ojos de su amo Potifar (Gn. 39:4); Rut, en Booz (Rt. 2:10); Ester, en Asuero (Est. 2:17); Daniel, en el jefe de los eunucos (Dn. 1:9); y Nehem&#237;as, en Artajerjes (Nh. 2:5,8).<\/p>\n<p>Respecto de la misericordia, se dice que Jos&#233;, estando en la c&#225;rcel, pide al jefe de los coperos que use de misericordia para con &#233;l (Gn.     40:14), que Rahab pide misericordia a los esp&#237;as para la casa de su padre (Jos. 2:12); y que David pide misericordia de Sa&#250;l (1 S. 20:8), etc.<\/p>\n<p>En los tratos del hombre con su pr&#243;jimo, la gracia de Dios se transforma, ya sea en amor, ya sea en misericordia. Porque la gracia tiene una sola direcci&#243;n, de arriba hacia abajo, de Dios hacia los hombres. En cambio, el amor puede ser &#8211;adem&#225;s de vertical, de Dios a los hombres y de los hombres hacia Dios&#8211; horizontal, en las relaciones del hombre con su pr&#243;jimo. As&#237; que, los que conocen la gracia de Dios tienen amor, y tambi&#233;n misericordia.<\/p>\n<p>Dios demanda la misericordia. La misericordia se extiende desde aquel que ha recibido misericordia hacia aquel que a&#250;n no la ha recibido. Oseas, el profeta, dice: &#8220;Porque misericordia quiero, y no sacrificio, y conocimiento de Dios m&#225;s que holocaustos&#8221; (6:6). El Se&#241;or Jes&#250;s toma esta palabra en m&#225;s de una oportunidad para aplicarla a los fariseos que se escandalizaban porque el Se&#241;or com&#237;a con publicanos y pecadores (Mt. 9:13), y que condenaban a los disc&#237;pulos porque cog&#237;an espigas en d&#237;a de reposo (Mt. 12:7). El Se&#241;or nos ense&#241;&#243; a perdonar misericordiosamente a quienes nos ofenden (Mt. 18:33,35), y a usar de misericordia, adem&#225;s de diezmar &#8211;como hac&#237;an, exclusivamente, los escribas y fariseos (Mt. 23:23)&#8211;. Pablo y los dem&#225;s ap&#243;stoles tambi&#233;n lo ense&#241;aron (Rom. 12:8; Col. 3:12).<\/p>\n<p>De modo que en la Biblia tenemos la misericordia, pero sobre todo tenemos la gracia, que expresa a&#250;n mejor el maravilloso car&#225;cter de Dios, manifestado en el Se&#241;or Jesucristo. Que el Se&#241;or nos ayude a conocerla mejor, y a vivirla.<\/p>\n<p>Dos<\/p>\n<p>EL DIOS DE TODA GRACIA<\/p>\n<p>&#191;Qu&#233; clase de persona es Dios? Lo primero que la gracia nos permite es conocer a Dios como el Dios de toda gracia (1&#170; Ped. 5:10). Dios se revela a s&#237; mismo en su gracia, por medio de Jesucristo. En Cristo, Dios nos revel&#243; completamente su forma de ser (hasta donde nos es posible a nosotros percibirla, dadas nuestras limitaciones). El Se&#241;or Jes&#250;s dijo: &#8220;El que me ha visto a m&#237; ha visto al Padre&#8221; (Jn. 14:9), y tambi&#233;n: &#8220;&#8230; el unig&#233;nito Hijo, que est&#225; en el seno del Padre, &#233;l le ha dado a conocer&#8221; (Jn. 1:18), y: &#8220;la gracia y la verdad vinieron por medio de Jesucristo&#8221; (Jn. 1:17). De manera que ahora, por medio de Jesucristo, conocemos al Dios de gracia.<\/p>\n<p>La gracia se refiere, entonces, al car&#225;cter inherente de Dios. Porque Dios, por causa de su grandeza y de su plenitud, no necesita de nadie ni de nada; &#201;l se complace, en cambio, en dar. Cuando nosotros damos algo, estamos expresando el car&#225;cter de Dios; cuando recibimos algo, estamos demostrando el car&#225;cter y la forma de ser normal de un hombre. Porque Dios da y el hombre recibe. Por eso el Se&#241;or dijo: &#8220;M&#225;s bienaventurado es dar que recibir&#8221; (Hch. 20:35). La gracia muestra, entonces, lo que Dios es (en su grandeza), y no lo que nosotros somos (en nuestra peque&#241;ez).<\/p>\n<p>Para conocer qu&#233; clase de persona es Dios tenemos que partir estableciendo que Dios es m&#225;s alto que los hombres. Nadie ha alcanzado jam&#225;s el trono de su grandeza. Todos los esfuerzos de los hombres por conseguirlo han acabado como la torre de Babel. El mismo Lucifer termin&#243; en el infierno. Si Dios no se nos da a conocer, es imposible para nosotros conocerlo. Por tanto, conocer a Dios es la honra m&#225;s alta para el hombre. (Jer. 9:23-24). Entenderlo y conocerlo es nuestro privilegio, nuestra riqueza y nuestra honra. Somos m&#225;s bienaventurados que el sabio, que el valiente y que el rico, porque conocemos a Dios, y conocemos (aunque sea parcialmente) algunos de sus caminos, y sus prop&#243;sitos.<\/p>\n<p>El c&#225;ntico compuesto por David para alabar al Se&#241;or ante el arca dec&#237;a: &#8220;Porque &#233;l es bueno y para siempre es su misericordia&#8221; (1 Cr. 16:34). Eso lo cantaron tambi&#233;n en tiempos de Salom&#243;n (2 Cr. 5:13;7:3), en tiempos de Zorobabel (Esd. 3:11), y se canta hasta el d&#237;a de hoy (Lam. 3:22,32). La bondad y la misericordia de Dios fueron, aun en tiempos de la ley, sus rasgos distintivos. &#191;No conocemos acaso a nuestro Dios como Dios de misericordia? &#191;No hemos gustado tambi&#233;n nosotros la benignidad del Se&#241;or? (1&#170; Ped. 2:3).<\/p>\n<p>Por medio de Isa&#237;as dice: &#8220;Porque mis pensamientos no son vuestros pensamientos, ni vuestros caminos mis caminos, dijo Jehov&#225;. Como son m&#225;s altos los cielos que la tierra, as&#237; son mis caminos m&#225;s altos que vuestros caminos, y mis pensamientos m&#225;s que vuestros pensamientos&#8221; (55:8-9). &#191;C&#243;mo son los pensamientos y los caminos de Dios? No son iguales a los nuestros. M&#225;s altos que los cielos sobre la tierra, as&#237; son sus caminos m&#225;s altos que los nuestros y sus pensamientos m&#225;s que los nuestros. Los pensamientos y los caminos de Dios son inalcanzables para el hombre.<\/p>\n<p>As&#237; tambi&#233;n ocurre con su coraz&#243;n. El hombre tiene un coraz&#243;n estrecho, mas Dios tiene un coraz&#243;n amplio. La medida de su coraz&#243;n es mucho m&#225;s grande que la nuestra, y &#201;l act&#250;a seg&#250;n su coraz&#243;n, sus pensamientos y sus caminos.<\/p>\n<p>El salmista Asaf, en un momento de aflicci&#243;n, ruega a Dios, diciendo: &#8220;No recuerdes contra nosotros las iniquidades de nuestros antepasados; vengan pronto tus misericordias a encontrarnos, porque estamos muy abatidos. Ay&#250;danos, oh Dios de nuestra salvaci&#243;n, por la gloria de tu nombre; y l&#237;branos, y perdona nuestros pecados por amor de tu nombre&#8221; (Sal. 79:8-9). En otro lugar, el Esp&#237;ritu Santo inspira a David para responder a Asaf: &#8220;Misericordioso y clemente es Jehov&#225;; lento para la ira, y grande en misericordia &#8230; No ha hecho con nosotros conforme a nuestras iniquidades, ni nos ha pagado conforme a nuestros pecados. Porque como la altura de los cielos sobre la tierra, engrandeci&#243; su misericordia sobre los que le temen &#8230;&#8221; (Sal. 103:8,10-11). Por la benignidad de nuestro Dios, la petici&#243;n de Asaf tiene una feliz respuesta. Su aflicci&#243;n era tambi&#233;n la nuestra, pero ya hemos sido socorridos.<\/p>\n<p>Nuestro Dios es el Dios que hace salir su sol sobre malos y buenos y que hace llover sobre justos e injustos. El Dios nuestro da el pan al ateo, al ap&#243;stata, al vil y al despreciable, escucha sus denuestos, y a&#250;n le ama. La gracia de Dios es insondable.<\/p>\n<p>Nosotros actuamos, nos movemos y juzgamos seg&#250;n la peque&#241;ez de nuestro coraz&#243;n; pero Dios act&#250;a, se mueve, y juzga seg&#250;n su gracia.<\/p>\n<p>El coraz&#243;n de Dios y el coraz&#243;n del hombre<\/p>\n<p>Las par&#225;bolas usadas por el Se&#241;or Jes&#250;s ten&#237;an el prop&#243;sito de declarar cosas escondidas desde la fundaci&#243;n del mundo (Mt.13:35). Y de esas cosas, una de las m&#225;s gloriosas era dar a conocer el coraz&#243;n, los pensamientos y los caminos de Dios. Antes que el Se&#241;or revelara a Dios mediante su preciosa Persona y sus ense&#241;anzas, los hombres no conoc&#237;an a Dios, y ten&#237;an una concepci&#243;n equivocada de su persona. El car&#225;cter de Dios estaba escondido desde la fundaci&#243;n del mundo, pero ahora es revelado en toda su maravillosa gracia.<\/p>\n<p>La grandeza del coraz&#243;n de Dios y la peque&#241;ez de nuestro propio coraz&#243;n se muestran claramente en tres par&#225;bolas.<\/p>\n<p>En la par&#225;bola de los dos deudores (Mt. 18:23-34), un rey quiso hacer cuentas con sus siervos. Uno de ellos le deb&#237;a diez mil talentos, y como no pudo pagar, su se&#241;or orden&#243; venderle a &#233;l y su familia. Pero este siervo, postrado, le suplicaba, diciendo: &#8220;Se&#241;or, ten paciencia conmigo, y yo te lo pagar&#233; todo.&#8221; El rey, movido a misericordia, le solt&#243; y le perdon&#243; los 10.000 talentos. Un talento val&#237;a 6.000 dracmas, y una dracma era lo que ganaba un jornalero al d&#237;a. De manera que 10.000 talentos era el equivalente a 60 millones de d&#237;as de trabajo de un jornalero. Esto es aproximadamente unos 34 millones de d&#243;lares. Una cantidad impagable. Pero el rey le perdon&#243; todo.<\/p>\n<p>En su presunci&#243;n, el siervo pretend&#237;a pagarle, pero el rey sab&#237;a que no podr&#237;a, de modo que le perdon&#243;. El siervo pide como piden los hombres, es decir, solicitando plazo para pagar. En cambio, el rey contesta como contesta Dios, es decir, perdonando. Dios no envi&#243; a su Hijo al mundo a cobrar deudas, sino que lo envi&#243; a perdonar, para que por medio de su sangre fu&#233;ramos limpios de todo pecado. &#201;l conoc&#237;a nuestra pobreza, as&#237; que, sin m&#225;s, nos perdon&#243;. El perd&#243;n de esta deuda no fue un acto realizado por decreto (que hubiera sido f&#225;cil), sino por medio de la muerte de su propio Hijo.<\/p>\n<p>Tal como este siervo, tal vez estemos tentados a pensar que nosotros pudimos haber pagado nuestra deuda, o que habiendo recibido de Dios un perd&#243;n en nuestra insolvencia, ahora que somos solventes podemos pagar en forma retroactiva. Pero esto tambi&#233;n es presunci&#243;n.<\/p>\n<p>El coraz&#243;n del hombre, por su parte, queda muy bien reflejado en este mismo siervo, ya perdonado, cuando se encuentra con un consiervo que le deb&#237;a cien denarios (es decir, cien dracmas). Cien dracmas no son nada comparadas con 60 millones de dracmas; sin embargo, este siervo, cogiendo a su consiervo por el cuello, le exig&#237;a el pago de esa deuda. El consiervo le ped&#237;a tiempo para pagarle todo, pero el siervo no quiso y le ech&#243; en la c&#225;rcel. As&#237; es el coraz&#243;n del hombre. Se olvida f&#225;cilmente cu&#225;nto le fue perdonado, y se llena de juicio contra el pr&#243;jimo. El coraz&#243;n del hombre es inmisericorde y olvida cu&#225;nto Dios le perdon&#243;.<\/p>\n<p>Otro ejemplo lo tenemos en la par&#225;bola del hijo pr&#243;digo (Lc. 15:11-32). El padre de la par&#225;bola nos muestra c&#243;mo es el amante coraz&#243;n de Dios, que perdona sin condiciones, que cubre la desnudez de su hijo necio, y m&#225;s encima hace fiesta para recibirle. Al Padre no le import&#243; escuchar las explicaciones de su hijo &#8211;que quedaron incompletas&#8211; porque su coraz&#243;n se conmovi&#243; y se inflam&#243; toda su compasi&#243;n. Lo que el hijo pr&#243;digo recibi&#243; fueron dones, no reprimendas. Y luego, se hizo fiesta en su honor. &#161;Cu&#225;ntas veces nosotros nos hemos extraviado de la sincera fidelidad a Cristo, y el Se&#241;or nos ha recogido con amor, sin reproches, para agraciarnos de nuevo, y cubrir nuestra desnudez!<\/p>\n<p>El hijo mayor, en cambio, muestra el coraz&#243;n del hombre, lleno de justicia propia y severidad, que no se alegra con el perd&#243;n concedido al hermano, sino que se duele por lo que &#233;l considera una injusticia cometida en su da&#241;o, y un derroche inmerecido. Aunque todas las cosas de su padre eran suyas, en su mezquindad, no les aprovechaban, ni tampoco quer&#237;a que les aprovecharan a nadie. Sin embargo, aun con &#233;ste, el Padre muestra su benevolencia, e intenta convencerlo con mansedumbre.<\/p>\n<p>A&#250;n otro ejemplo del coraz&#243;n bondadoso de Dios lo tenemos en la par&#225;bola de los obreros de la vi&#241;a (Mt. 20:1-16).<\/p>\n<p>Un padre de familia, que sali&#243; por la ma&#241;ana a contratar obreros para su vi&#241;a, conviene con los obreros en un denario al d&#237;a. Todos est&#225;n conformes y deciden trabajar por ese dinero. Pero m&#225;s tarde, al comenzar a pagarles lo mismo a los que fueron contratados despu&#233;s, se despierta la estrechez del coraz&#243;n de ellos. Los tempraneros no sufr&#237;an menoscabo en ello, porque se les pagaba lo estipulado en el acuerdo, pero aun as&#237; ellos quer&#237;an que el padre de familia estableciera un criterio de justicia basado en el coraz&#243;n de ellos para pagarles a los &#250;ltimos; en cambio, Dios les pag&#243; sobre la base de su propia generosidad.<\/p>\n<p>El Se&#241;or hace lo que quiere con lo que posee, y si se agrada en dar gratuitamente, no conforme a los m&#233;ritos del que recibe, sino conforme a su gracia, &#191;qui&#233;n podr&#225; acusarle? La justicia de Dios tiene una cuota de &#8220;injusticia&#8221; (seg&#250;n el criterio humano), s&#237;, pero esta &#8220;injusticia&#8221; es tal, que no va nunca en desmedro del hombre, sino en su favor. Su balanza siempre se inclina a favor de nosotros.<\/p>\n<p>El hombre act&#250;a sobre la base de la ley del tali&#243;n, ojo por ojo y diente por diente; o bien exigiendo mucho y dando poco. El hombre siempre espera ser objeto de misericordia, pero trata a los dem&#225;s sin misericordia. El coraz&#243;n del hombre es un coraz&#243;n de ley, mas el coraz&#243;n de Dios es un coraz&#243;n de gracia.<\/p>\n<p>As&#237; pues, lo primero que la gracia de Dios nos permite conocer es el car&#225;cter precioso del Dios de toda gracia, su coraz&#243;n (c&#243;mo siente), sus pensamientos (c&#243;mo piensa) y sus caminos (c&#243;mo act&#250;a).<\/p>\n<p>2&#170; Parte<\/p>\n<p>LOS BALBUCEOS DE LA GRACIA (EL PODER Y LA GRACIA DE DIOS EN LA CREACI&#211;N)<\/p>\n<p>Uno<\/p>\n<p>LA GRANDEZA DEL DIOS DE GRACIA<\/p>\n<p>&#8220;En Dios hay una majestad terrible&#8221;<\/p>\n<p>(Job 37:22 b)<\/p>\n<p>Dios tiene todo el derecho de mostrarse fuerte y temible, porque es todopoderoso. &#201;l despleg&#243; su poder en la creaci&#243;n y lo sigue desplegando en el cuidado de todas las cosas. Pero &#201;l se complace m&#225;s bien en la misericordia, en otorgar sus favores y en amar, que en mostrar su poder.<\/p>\n<p>La grandeza del poder y de la majestad de Dios no tienen l&#237;mites. A nosotros nos hace bien recordar que Dios est&#225; en el cielo y que nosotros estamos sobre la tierra, para que sean pocas nuestras palabras, y para que ellas tengan sabidur&#237;a (Ecl.5:2; Job 38:2). Y nos hace bien, para apreciar mejor la gracia y la misericordia de Dios, saber en qu&#233; consiste la grandeza de su poder. Entonces valoraremos que &#201;l se incline a mirar sobre la tierra y que encuentre contentamiento en los hijos de los hombres.<\/p>\n<p>Dios es grande; &#191;qui&#233;n puede seguir la huella de sus a&#241;os? Con Dios est&#225; la sabidur&#237;a y el poder, suyo es el consejo y la inteligencia. &#191;Qui&#233;n le dio a &#233;l primero, para que le sea restituido? &#191;A qui&#233;n le pidi&#243; consejo para hacer todas las cosas? &#191;Qui&#233;n estuvo en su secreto o qui&#233;n le ense&#241;&#243; sabidur&#237;a? Su perfecci&#243;n es m&#225;s alta que los cielos, es m&#225;s profunda que el m&#225;s profundo abismo, es m&#225;s extensa que la tierra y m&#225;s ancha que el mar.<\/p>\n<p>En el principio Dios dijo, y con s&#243;lo su decir fund&#243; la tierra, y tambi&#233;n los cielos, de modo que lo que se ve fue hecho de lo que no se ve&#237;a. &#191;C&#243;mo habr&#225; tronado su voz majestuosa, como estruendo de muchas aguas? Si el sonido de la tormenta, el rugir del trueno y el estr&#233;pito de las cascadas nos sobrecogen, &#191;cu&#225;nto m&#225;s habr&#225; sido su voz magn&#237;fica en aquellos d&#237;as de la creaci&#243;n?<\/p>\n<p>La tierra cuelga en el vac&#237;o. &#191;Qu&#233; hombre estaba ah&#237; en ese instante sublime para que le dijese c&#243;mo deb&#237;a fundarla, c&#243;mo ordenar sus medidas y c&#243;mo establecer su piedra angular? Isa&#237;as dice &#8211;metaf&#243;ricamente&#8211; que Dios midi&#243; las aguas con el hueco de su mano y los cielos con su palmo, que con tres dedos junt&#243; el polvo de la tierra, y pes&#243; los montes y collados con balanza. El hombre no estaba ah&#237;, pero Dios lo hizo todo; y los seres creados se regocijaron el d&#237;a aqu&#233;l.<\/p>\n<p>Entonces, separ&#243; la luz de las tinieblas, y las tinieblas huyeron delante de la luz. &#8220;&#191;Por d&#243;nde va el camino de la habitaci&#243;n de la luz, y d&#243;nde est&#225; el lugar de las tinieblas?&#8221;, le dice Dios a Job en una pregunta que queda sin respuesta (38:19).<\/p>\n<p>Luego, las aguas fueron divididas, para que apareciera la expansi&#243;n del cielo. &#161;Qu&#233; grandes y altos son los cielos! Sin embargo, ellos dejar&#225;n de ser, ser&#225;n mudados como un vestido viejo. Pero el Se&#241;or es siempre el mismo, sus a&#241;os no acabar&#225;n. Cuando &#201;l habla, tiemblan las columnas del cielo, y a su reprensi&#243;n se espantan.<\/p>\n<p>En los cielos, mir&#237;adas de estrellas que &#201;l llama por su nombre, y que &#201;l mismo adorn&#243;. Ah&#237; est&#225;n las Pl&#233;yades, el Ori&#243;n y la Osa Mayor con sus hijos. &#161;De verdad, los cielos cuentan la gloria de Dios, y el firmamento anuncia &#8211;sin voz y sin palabras&#8211; la obra de sus manos! &#191;Cu&#225;les son &#8211;si podemos saberlo&#8211; las ordenanzas que &#201;l estableci&#243; sobre los cielos para el movimiento de los astros?<\/p>\n<p>Luego separ&#243; Dios lo seco de las aguas que estaban bajo la expansi&#243;n. Las aguas, de las cuales proviene y por las cuales subsiste la tierra, y lo seco. Pero, &#191;d&#243;nde est&#225;n las fuentes de las aguas? &#191;C&#243;mo hizo para encerrar con puertas el mar, para que no se derramara sali&#233;ndose de su seno? &#191;C&#243;mo hizo despu&#233;s para romper todas las fuentes del grande abismo, y abrir las cataratas de los cielos, cuando llovi&#243; cuarenta d&#237;as y cuarenta noches en tiempos de No&#233;? &#191;Y para luego volver a ponerle freno a las acrecentadas olas del mar?<\/p>\n<p>Hizo la hierba verde, y el &#225;rbol de fruto con su semilla, para el mantenimiento de todo ser viviente. &#191;No prepara y env&#237;a &#201;l la lluvia para la tierra, y hace que los montes produzcan hierba? As&#237; hace producir el heno para las bestias, y el grano para el sustento de las aves de los cielos. Luego, el trigo que sustenta la vida del hombre, y la vid, cuyo fruto alegra su coraz&#243;n. Pero, &#191;no hace llover &#233;l tambi&#233;n sobre la tierra deshabitada, y sobre el desierto, donde no hay hombre, s&#243;lo para saciar la tierra desierta e inculta, y para hacer brotar la hierba verde y mostrar as&#237; su gracia en la soledad?<\/p>\n<p>Entonces irrumpi&#243; el sol (&#8220;como esposo que sale de su t&#225;lamo&#8221;), y tambi&#233;n la luna, para que se&#241;oreasen en el d&#237;a y en la noche. Ambos obedecieron presurosos a la voz de su precepto, y detuvieron su curso en Gaba&#243;n y en Ajal&#243;n.<\/p>\n<p>Las aguas se llenaron de seres que juguetearon. En los r&#237;os, lagos y, sobre todo, en el grande y anchuroso mar, se mueven seres innumerables, peque&#241;os y grandes. El alga microsc&#243;pica y el gran pez que salv&#243; al profeta; y, sobre todo, el terrible leviat&#225;n, rey sobre los soberbios, de cuya nariz sale humo, y de cuya boca salen lenguas de fuego.<\/p>\n<p>Y tambi&#233;n las aves de los cielos: el &#225;guila que pone en alto su nido, y el gavil&#225;n que extiende hacia el sur sus alas; la gaviota, el buitre, la lechuza; la golondrina, el gorri&#243;n y el cuervo. &#8220;&#191;Qui&#233;n prepara &#8211;pregunta Dios a Job&#8211; al cuervo su alimento, cuando sus polluelos claman a Dios y andan errantes por falta de comida?&#8221; Los grandes y los peque&#241;os son objeto de su atenci&#243;n: &#191;No se venden &#8211;dijo el Se&#241;or&#8211; dos pajarillos por un cuarto, y cinco pajarillos por dos cuartos? &#191;No va el quinto de regalo? Con todo, ni a&#250;n ese pajarillo est&#225; olvidado delante de Dios (Mt. 10:29; Lc. 12:6).<\/p>\n<p>Cada d&#237;a, Dios atiende, para darles su alimento, la voz de los leoncillos, cuando rugen tras la presa, y la de las cabras monteses cuando van a parir. &#201;l conoce el tiempo cuando han de parir las ciervas, y cu&#225;ntos son los meses de su pre&#241;ez. &#201;l hizo libre al asno mont&#233;s que se burla de la multitud de la ciudad, y no oye las voces del arriero. &#201;l hizo al b&#250;falo ind&#243;mito para que no aceptara la coyunda y el surco. El dio hermosas alas al pavo real, y plumas al avestruz. Dio al caballo la fuerza y visti&#243; su cuello de crines ondulantes. &#8220;Todos ellos esperan en ti &#8211;dice el salmista&#8211;, para que les des su comida a su tiempo. Les das, recogen; abres tu mano, se sacian de bien. Escondes tu rostro, se turban; les quitas el h&#225;lito, dejan de ser, y vuelven al polvo. Env&#237;as tu Esp&#237;ritu, son creados, y renuevas la faz de la tierra&#8221; (Salmo 104:27-30).<\/p>\n<p>Sin embargo toda esta grandeza, esta magnificencia y este poder son s&#243;lo una peque&#241;a muestra de lo que Dios es con su creaci&#243;n &#8211;porque Dios nunca se ha quedado sin testimonio&#8211;. &#191;No reina Dios sobre su creaci&#243;n? S&#237;, pero &#8220;he aqu&#237;, estas cosas son s&#243;lo los bordes de sus caminos; &#161;y cu&#225;n leve (a&#250;n) es el susurro que hemos o&#237;do de &#233;l!&#8221; (Job 26:14).<\/p>\n<p>La gracia de Dios con la creaci&#243;n<\/p>\n<p>Por la rebeli&#243;n de Satan&#225;s y por la ca&#237;da del hombre, el prop&#243;sito de Dios sufri&#243; una interferencia. El pecado contamin&#243; toda la rueda de la creaci&#243;n, por lo cual &#8220;toda la creaci&#243;n gime a una, y a una est&#225; con dolores de parto hasta ahora&#8221; (Rom. 8:22). Esta esclavitud, sin embargo, es moment&#225;nea: &#8220;Porque tambi&#233;n la creaci&#243;n misma ser&#225; libertada de la esclavitud de corrupci&#243;n, a la libertad gloriosa de los hijos de Dios&#8221; (Rom. 8:21), por cuanto fue reconciliada con Dios por la sangre de Cristo: &#8220;Por cuanto agrad&#243; al Padre que en &#233;l habitase toda plenitud, y por medio de &#233;l reconciliar consigo todas las cosas, as&#237; las que est&#225;n en la tierra como las que est&#225;n en los cielos, haciendo la paz mediante la sangre de su cruz&#8221; (Col. 1:19-20). La obra expiatoria de Cristo no s&#243;lo abarc&#243; a los hombres, sino a todas las cosas, es decir, a todo: &#8220;Pero vemos a Jes&#250;s &#8230; coronado de gloria y de honra, a causa del padecimiento de la muerte, para que por la gracia de Dios gustase la muerte por todos&#8221; (o, &#8220;por todo&#8221;; Heb. 2:9, traducci&#243;n literal).<\/p>\n<p>El prop&#243;sito de Dios es &#8220;reunir todas las cosas en Cristo, en la dispensaci&#243;n del cumplimiento de los tiempos, as&#237; las que est&#225;n en los cielos, como las que est&#225;n en la tierra&#8221; (Ef. 1:10). Tal prop&#243;sito se consumar&#225;, sin duda alguna; por eso, en la adoraci&#243;n celestial de Apocalipsis 4 y 5 encontramos a la creaci&#243;n completa reunida en torno al Padre y al Hijo, sum&#225;ndose a la adoraci&#243;n de los cuatro seres vivientes, de los veinticuatro ancianos y de los &#225;ngeles: &#8220;Y a todo lo creado que est&#225; en el cielo, y sobre la tierra, y debajo de la tierra, y en el mar, y a todas las cosas que en ellos hay, o&#237; decir: Al que est&#225; sentado en el trono, y al Cordero, sea la alabanza, la honra, la gloria, y el poder, por los siglos de los siglos&#8221; (Ap. 5:13). &#161;La salvaci&#243;n de Dios es completa y se consumar&#225; en todos y en todo! &#161;Aleluya!<\/p>\n<p>De modo que la creaci&#243;n s&#243;lo muestra el poder de Dios, pero la redenci&#243;n muestra lo que nunca pudo mostrar la mera creaci&#243;n: la gracia de Dios derramada abundantemente en Cristo Jes&#250;s, Se&#241;or nuestro. Y cuando se ha experimentado la gracia de Dios, hay alabanza para &#201;l. <\/p>\n<p>Dos<\/p>\n<p>LA FLAQUEZA DEL HOMBRE EN SU DESGRACIA<\/p>\n<p>&#8220;&#191;Qu&#233; es el hombre, para que tengas de &#233;l memoria?&#8221;<\/p>\n<p>En el d&#237;a de la prueba, Job discurre de esta manera acerca del hombre: &#8220;El hombre nacido de mujer, corto de d&#237;as, y hastiado de sinsabores, sale como una flor y es cortado, y huye como la sombra y no permanece &#8230;&#8221; Luego, lo compara con el &#225;rbol, y ve, aun en esa comparaci&#243;n, s&#243;lo desventajas: &#8220;Porque si el &#225;rbol fuere cortado, a&#250;n queda de &#233;l esperanza; reto&#241;ar&#225; a&#250;n, y sus renuevos no faltar&#225;n &#8230; Mas el hombre no morir&#225;, y ser&#225; cortado; perecer&#225; el hombre, &#191;y d&#243;nde estar&#225; &#233;l? Como las aguas se van al mar, y el r&#237;o se agota y se seca, as&#237; el hombre yace y no vuelve a levantarse&#8221; (Job 14:1-10).<\/p>\n<p>David, en un tono menos amargo, dice: &#8220;He aqu&#237;, mi edad es como nada delante de ti; ciertamente es completa vanidad el hombre que vive. Ciertamente como una sombra es el hombre; ciertamente en vano se afana &#8230;&#8221; (Sal. 39:5-6). Y en otro lugar dice: &#8220;Por cierto vanidad son los hijos de los hombres, mentira los hijos de var&#243;n; pes&#225;ndolos a todos igualmente en la balanza, ser&#225;n menos que nada&#8221; (Sal. 62:9). Y agrega: &#8220;El hombre es semejante a la vanidad; sus d&#237;as son como la sombra que pasa&#8221; (Sal. 144:4). Jerem&#237;as, en tanto, dice: &#8220;Enga&#241;oso es el coraz&#243;n m&#225;s que todas las cosas, y perverso; &#191;qui&#233;n lo conocer&#225;?&#8221; (17:9), y: &#8220;Maldito el var&#243;n que conf&#237;a en el hombre, y pone carne por su brazo, y su coraz&#243;n se aparta de Jehov&#225;&#8221; (17:5).<\/p>\n<p>Santiago, por su parte, discurre as&#237; acerca de la vida: &#8220;Porque &#191;qu&#233; es vuestra vida? Ciertamente es neblina que se aparece por un poco de tiempo, y luego se desvanece&#8221; (4:14). Isa&#237;as clama tocante a esto mismo: &#8220;&#191;Qu&#233; tengo que decir a voces? Que toda carne es hierba, y toda su gloria como flor del campo. La hierba se seca, y la flor se marchita &#8230;&#8221; (Is. 40:6-7).<\/p>\n<p>Sin embargo, el hombre, siendo tan fr&#225;gil y tan vil, recibe la atenci&#243;n de Dios: &#8220;&#191;Qu&#233; es el hombre, para que tengas de &#233;l memoria, y el hijo del hombre, para que lo visites?&#8221; &#8211;se pregunta David (Sal. 8:4). Y Job mismo dice: &#8220;&#191;Qu&#233; es el hombre, para que lo engrandezcas, y para que pongas sobre &#233;l tu coraz&#243;n, y lo visites todas las ma&#241;anas&#8230;?&#8221; (Job 7:17-18).<\/p>\n<p>Pero es el Se&#241;or mismo quien m&#225;s nos sorprende, cuando dice en Proverbios 8:31: &#8220;Me regocijo en la parte habitable de su tierra; y mis delicias son con los hijos de los hombres.&#8221; &#191;C&#243;mo as&#237;? &#8211;nos preguntamos.<\/p>\n<p>Hebreos nos ayuda a entenderlo. Hebreos dice que el Se&#241;or Jes&#250;s tiene much&#237;sima mayor gloria que los &#225;ngeles (Heb. 1:4), pero que, por causa del hombre, y para salvarlo, se hizo hombre, es decir, &#8220;un poco menor que los &#225;ngeles&#8221;. Baj&#243; de su alto sitial de gloria para hacerse igual a nosotros. La peque&#241;ez del hombre no fue obst&#225;culo; antes bien, junto con ello, dice la Escritura que &#8220;no sujet&#243; a los &#225;ngeles el mundo venidero&#8221; (2:5). Y a&#241;ade: &#8220;Porque ciertamente no socorri&#243; a los &#225;ngeles, sino que socorri&#243; a la descendencia de Abraham&#8221; (2:16), es decir, a los hombres de fe.<\/p>\n<p>Luego, una vez consumada su obra, dice: &#8220;En medio de la iglesia cantar&#233; tu alabanza&#8221; (VM), y &#8220;He aqu&#237;, yo y los hijos que Dios me dio&#8221; (Heb. 2:12b,13). Es decir, Jes&#250;s, como hombre, en medio de sus hermanos, alabando al Padre. &#161;Oh, don maravilloso!<\/p>\n<p>De manera que, sin negar la fragilidad del hombre, vemos que Dios le ha hecho la criatura m&#225;s bienaventurada, porque &#8211; para asombro de los &#225;ngeles y de todos los seres creados&#8211; el Hijo de Dios vino a la tierra y se anonad&#243; a s&#237; mismo tomando forma de hombre. Releg&#243; su gloria inmarcesible en lo profundo de su cuerpo de carne y fij&#243; su tabern&#225;culo entre nosotros (Fil. 2:6-8; Jn. 1:14). Luego, al consumar la redenci&#243;n, subi&#243; a los cielos como Hijo del Hombre.<\/p>\n<p>Los mismos &#225;ngeles, siendo &#8220;llamas de fuego&#8221;, &#8220;poderosos en fortaleza&#8221;, han venido a ocupar una posici&#243;n de servicio, porque son &#8220;esp&#237;ritus ministradores, enviados para servicio a favor de los que ser&#225;n herederos de la salvaci&#243;n&#8221; (Heb. 1:14). Ellos &#8211;los &#225;ngeles&#8211; &#8220;anhelan mirar&#8221; en las cosas que a nosotros nos son reveladas por el Esp&#237;ritu Santo (1&#170; Ped. 1:12b). &#161;Aleluya al Dios nuestro, que mir&#243; nuestra bajeza, se acord&#243; de que somos polvo, y puso eternidad en nosotros! <\/p>\n<p>Los tratos sobre la base de la gracia<\/p>\n<p>El punto central en los tratos de Dios con el hombre es la gracia. El hombre, seg&#250;n la elecci&#243;n de Dios, fue creado, predestinado, y bendecido en los lugares celestiales para la alabanza de la gloria de su gracia (Ef. 1:3-6), antes de los tiempos de los siglos (2&#170; Tim. 1:9). Luego &#8211;ya en el tiempo&#8211; una de las mayores expresiones de las riquezas de su gracia es la redenci&#243;n por la sangre de Jes&#250;s, por la cual tenemos perd&#243;n de pecados (Ef. 1:7), que es la base de la salvaci&#243;n de Dios.<\/p>\n<p>Por encima aun de la creaci&#243;n de todas las cosas, la resurrecci&#243;n de Cristo es la manifestaci&#243;n m&#225;s grande del poder de Dios, y nuestra resurrecci&#243;n juntamente con Cristo es, tal vez, la m&#225;s clara demostraci&#243;n de la gracia de Dios para con nosotros. Y no s&#243;lo lo es nuestra resurrecci&#243;n, sino tambi&#233;n nuestra entronizaci&#243;n en los lugares celestiales con Cristo (Ef. 2:6). Entonces, tenemos que, por la gracia de Dios, hemos pasado de una posici&#243;n de condenaci&#243;n, a la posici&#243;n m&#225;s opuesta: la de exaltaci&#243;n a la diestra de Dios.<\/p>\n<p>En los d&#237;as del Se&#241;or no se vio esta gracia, ni el fruto de ella, como ha sido vista en estos siglos, &#8220;los siglos venideros&#8221; de que hablaba el ap&#243;stol. &#161;Cu&#225;ntos pecados perdonados, cu&#225;ntas vidas transformadas, cu&#225;ntas l&#225;grimas enjugadas, cu&#225;nta paz en corazones afligidos, cu&#225;nta consolaci&#243;n en medio de las pruebas! Y esto es m&#225;s notorio a&#250;n si consideramos que la &#250;nica condici&#243;n que leg&#237;timamente le corresponde al hombre luego de su ca&#237;da, es la muerte. Lo &#250;nico que al hombre le corresponde por su defecci&#243;n es el infierno.<\/p>\n<p>En efecto, el hombre fue creado perfecto, con libre albedr&#237;o, con una capacidad intelectual &#243;ptima, capaz de discriminar, de entender y de obedecer. El tuvo la dicha de conocer a su Creador, y de hablar con &#233;l como un hombre habla con su compa&#241;ero. Pero, cuando lleg&#243; el momento que su obediencia fuera probada, &#233;l desconoci&#243; las instrucciones de Dios y dio o&#237;dos a una voz extra&#241;a. Entonces, habiendo obedecido la voz de Satan&#225;s, pec&#243;. El hombre s&#243;lo merece la muerte. (Rom. 5:12; 6:23). <\/p>\n<p>Las dificultades de Dios en el trato con el hombre<\/p>\n<p>As&#237; est&#225;bamos nosotros cuando Dios nos encontr&#243;. Y estando el hombre en esa condici&#243;n, Dios ha reiniciado una forma de trato muy peculiar con &#233;l.<\/p>\n<p>En estos tratos, Dios ha hallado grandes dificultades, porque siempre el hombre ha arruinado lo que Dios ha puesto bajo su responsabilidad. El hombre se ha mostrado desde el principio, como un ser torpe, d&#233;bil, e incapaz de agradar a Dios.<\/p>\n<p>La historia de la fe es una historia de la gracia de Dios; esto es, de los tratos de un Dios grande con un hombre peque&#241;o, de un Dios fuerte con un hombre d&#233;bil, de un Dios noble con un hombre vil. Primero, Dios tuvo que crear al hombre para poder tratar con &#233;l. Despu&#233;s, tuvo que sacarlo de la muerte. Sin embargo, por eso mismo, desde entonces y hasta ahora, han estado brillando las abundantes riquezas de su gracia.<\/p>\n<p>Pero hay m&#225;s. En los tratos presentes de Dios con el hombre ha surgido otra dificultad. Para poder ocupar al hombre, Dios tuvo que sacarlo de la muerte; sin embargo, no todo el ser del hombre ha sido vivificado a&#250;n. S&#243;lo lo ha sido su esp&#237;ritu, pero no su alma ni su cuerpo, de modo que dos terceras partes del hombre siguen todav&#237;a perteneciendo al r&#233;gimen de la antigua creaci&#243;n. Esta es una nueva dificultad para Dios.<\/p>\n<p>Dios ha introducido su vida en la parte m&#225;s &#237;ntima del hombre, para que desde ah&#237; se propague hacia el exterior, a fin de que el hombre que quiera colaborar con Dios eche mano a esa fuente de recursos celestiales. Pero el hombre es tardo para ver esto, y a&#250;n quiere hacer la obra de Dios con la vida del alma. Lo &#250;nico que en el cristiano es herencia de Dios es su esp&#237;ritu; lo dem&#225;s, es herencia de Ad&#225;n. &#191;C&#243;mo podr&#237;a el Dios de la vida, ocupar nuestra muerte para hacer su obra?<\/p>\n<p>Si despu&#233;s de todas estas dificultades, Dios ha logrado sacar alg&#250;n provecho del hombre; y si despu&#233;s de todas estas limitaciones, el hombre ha podido hacer algo para Dios, la &#250;nica explicaci&#243;n posible es la gracia de Dios, porque &#8220;lo que es imposible para los hombres, es posible para Dios&#8221; (Lc. 18:27; 1:37).<\/p>\n<p>3&#170; Parte<\/p>\n<p>LOS DESTELLOS DE LA GRACIA (LA GRACIA DE DIOS EN EL ANTIGUO TESTAMENTO)<\/p>\n<p>Uno<\/p>\n<p>LA GRACIA DE DIOS ANTES DE LA LEY<\/p>\n<p>Hebreos 11 nos muestra los hombres y mujeres de fe, con sus hechos de fe. Hebreos 11 destaca a las personas que creyeron, y que fueron justificadas por su fe.<\/p>\n<p>Sin embargo, quisi&#233;ramos, en los p&#225;rrafos que siguen, destacar al Dios que sostuvo a esos hombres y mujeres de fe. Quisi&#233;ramos hacer notoria la fidelidad del Dios que los sobrellev&#243;, y su gracia que se derram&#243; abundantemente sobre ellos. En la fe y en los hechos de fe el protagonista todav&#237;a es el hombre (bien que la fe es un don de Dios); sin embargo, en la gracia el protagonista es Dios y s&#243;lo Dios.<\/p>\n<p>Estos mismos hombres y mujeres, que en Hebreos 11 aparecen destacados por su fe, fueron hombres y mujeres comunes, sujetos a las mismas debilidades y pasiones que nosotros (Stgo. 5:17). Ellos tambi&#233;n le fallaron a Dios, fueron infieles y no siempre supieron interpretar correctamente la voluntad de Dios. Sin embargo, a hombres y mujeres de tan vil condici&#243;n Dios us&#243;, y a ese tipo de personas Dios sigue usando.<\/p>\n<p>Ad&#225;n. La primera demostraci&#243;n de la gracia de Dios para con Ad&#225;n es haber tra&#237;do a la existencia a un ser inexistente. Luego una segunda gracia fue hacerlo a imagen y semejanza de Dios mismo, la cual es Jesucristo.<\/p>\n<p>&#191;Qu&#233; criatura tiene esta bienaventuranza? No la tiene ninguno de los seres vivientes del Apocalipsis, ni los &#225;ngeles, ni los arc&#225;ngeles ni los serafines, ni ninguno de la multitud de seres creados por Dios, sino Ad&#225;n, el hombre.<\/p>\n<p>Luego, su posici&#243;n en la creaci&#243;n de Dios. No fue puesto por cola, sino por cabeza. Vedlo all&#237; se&#241;oreando sobre todo. Sobre la creaci&#243;n f&#237;sica (&#8220;peces&#8221;, &#8220;aves&#8221;, &#8220;bestias&#8221;, &#8220;en toda la tierra&#8221;); y a&#250;n sobre la creaci&#243;n espiritual (&#8220;en todo animal que se arrastra sobre la tierra&#8221;, G&#233;n. 1:26) &#161;Qu&#233; magn&#237;fica posici&#243;n! &#161;Peque&#241;o ante el vasto universo, pero se&#241;or sobre la tierra!<\/p>\n<p>Pero &#233;l desobedeci&#243; sin excusa, y con &#233;l arrastr&#243; a toda la humanidad. Su facilidad para ser enga&#241;ado por su mujer, su reacci&#243;n cobarde, su defensa innoble, reflejan perfectamente la bajeza humana. Y cuando quiso cubrirse con un delantal in&#250;til, Dios cubri&#243; su desnudez con t&#250;nicas de pieles &#8211;el primer tipo del sacrificio de Cristo&#8211; , y le sac&#243; del huerto para que no viviera eternamente en esa condici&#243;n (G&#233;n. 3:22).<\/p>\n<p>El fin de Ad&#225;n es un fin de muerte: expulsado del huerto, no tuvo la dicha de experimentar el poder vivificador de la fe. Esta es la condici&#243;n de toda la raza humana. Todav&#237;a no se levanta de la postraci&#243;n de la muerte, aunque Dios, en su gracia, ya ha provisto la soluci&#243;n.<\/p>\n<p>Abel. La corta vida de Abel marca el inicio de la recuperaci&#243;n efectuada por Dios luego de la muerte espiritual de Ad&#225;n, su padre. A Abel se le concedi&#243; el privilegio de iniciar la lista de la fe.<\/p>\n<p>&#8220;Por la fe Abel&#8221; (Heb. 11:4a). La fe se apropia de la gracia, y transforma, por el poder de Dios, la antigua naturaleza en una nueva. De modo que, tal como Ad&#225;n fue sacado de la tierra, Abel fue sacado por la fe, de la muerte, y, tal como &#233;l, todos los que son de fe.<\/p>\n<p>La fe de Abel no fue una fe ambigua, porque descans&#243; en la ofrenda que &#201;l present&#243; delante de Dios. Ad&#225;n fue favorecido con el sacrificio de Dios en cuanto a su desnudez, pero no fue acompa&#241;ado de fe por parte de Ad&#225;n. Nada se dice de Ad&#225;n en cuanto a la fe. Pero Abel alcanz&#243; testimonio de que era justo, dando Dios testimonio de sus ofrendas.<\/p>\n<p>Ad&#225;n tuvo un breve periplo desde el polvo hasta la muerte. Abel, en cambio, por la gracia de Dios y el poder de la fe, fue declarado justo por sus ofrendas.<\/p>\n<p>Enoc. &#191;Cu&#225;l fue la gracia dada a Enoc? &#191;No fue su arrebatamiento, luego de haber caminado con Dios y de haber agradado a Dios? Enoc vivi&#243; s&#243;lo 365 a&#241;os, en una &#233;poca en que el promedio de vida era de 912 a&#241;os, pero fue declarado justo por la fe, y por esa fe, vive hoy una vida mejor.<\/p>\n<p>En sus d&#237;as, ya la maldad hab&#237;a cobrado fuerza. La civilizaci&#243;n iniciada con Ca&#237;n hostilizaba a los hijos de Dios. Pero Enoc fue arrebatado para Dios, tipo precioso de los santos arrebatados para la Segunda Venida de Cristo, y manifestado m&#225;s de cinco mil a&#241;os antes de su realizaci&#243;n.<\/p>\n<p>&#191;Cu&#225;l es la generaci&#243;n de los bienaventurados? Los que caminan con Dios (no s&#243;lo los que han visto a Dios, como Ad&#225;n), los que caminan y le agradan, y han recibido testimonio de haber agradado a Dios.<\/p>\n<p>No&#233;. De No&#233; dice la Escritura que &#8220;era perfecto en sus generaciones; con Dios camin&#243; No&#233;&#8221; (G&#233;n. 6:9). Y agrega que su &#8220;fe conden&#243; al mundo, y fue hecho heredero de la justicia que viene por la fe&#8221; (Heb. 11:7).<\/p>\n<p>Sin embargo, en el pasaje de G&#233;nesis 9:18-27 vemos a No&#233; en su debilidad. Despu&#233;s del diluvio, comenz&#243; a labrar la tierra, plant&#243; una vi&#241;a, bebi&#243; del vino, y se embriag&#243;. Luego de embriagarse, qued&#243; tendido en su tienda, desnudo, expuesto a la mirada de sus hijos. Luego de despertar y conocer los detalles del bochornoso episodio, maldice a su hijo menor por su pecado, poniendo sobre &#233;l un estigma que se arrastrar&#237;a por generaciones. No obstante, dice de &#233;l la Escritura que fue &#8220;pregonero de justicia&#8221; (2&#170; Ped. 2:5), y que por su fe fue declarado justo. &#191;Hay m&#233;rito en &#233;l? No, porque sabemos que la fe es un don de Dios (Ef. 2:8).<\/p>\n<p>Abraham. De Abraham se dicen las cosas m&#225;s elogiosas en la Escritura. &#8220;Crey&#243; Abraham a Dios y le fue contado por justicia&#8221;, es decir, fue hecho justo por la sola fe, y vino a ser padre de todos los creyentes (Rom. 4:16; G&#225;l. 3:7). Es declarado tres veces en la Escritura &#8220;amigo de Dios&#8221; (2 Cr. 20:7; Is. 41:8; Stgo. 2:23). De &#233;l descienden reyes y naciones, sin embargo, &#191;qu&#233; m&#233;rito hab&#237;a en Abraham?<\/p>\n<p>Su familia proced&#237;a del &#8220;otro lado del r&#237;o&#8221;, donde serv&#237;an a dioses extra&#241;os (Jos. 24:2). Dios le dice a Abraham que salga de su tierra y de su parentela (Hch. 7:3), pero no obedece del todo. Sale de su tierra, pero no de su parentela, porque se la llev&#243; consigo (G&#233;n. 11:31), y llegaron s&#243;lo hasta Har&#225;n, no hasta Cana&#225;n, su destino. &#191;Qu&#233; pas&#243;? Algo andaba mal, y Dios no les dej&#243; continuar. No hubiera hablado bien un Abraham recorriendo la tierra prometida bajo la tutela de su padre. &#191;No era acaso un hombre de fe, como para ir bajo el cuidado de otro?<\/p>\n<p>Hasta Har&#225;n, el jefe de familia no era Abraham, sino Tar&#233;, su padre. Y Dios hubo de esperar hasta la muerte de Tar&#233; para poder continuar sus tratos con &#233;l. Por eso el cap&#237;tulo 12 comienza con una velada reprensi&#243;n: &#8220;Pero Jehov&#225; hab&#237;a dicho a Abram: Vete de tu tierra y de tu parentela, y de la casa de tu padre, a la tierra que te mostrar&#233;.&#8221; No era ahora en Har&#225;n que Dios le estaba diciendo esto: se lo hab&#237;a dicho antes de salir de Ur.<\/p>\n<p>Hebreos 11 no consigna estos tropiezos, sino que simplemente dice: &#8220;Por la fe Abraham, siendo llamado, obedeci&#243; para salir al lugar que hab&#237;a de recibir como herencia; y sali&#243; sin saber a d&#243;nde iba&#8221; (v.8). Es que la gracia de Dios nos cubre, y nos hace aparecer intachables. Sin embargo, a nosotros nos conviene dejar bien establecido en nuestro propio coraz&#243;n qu&#233; clase de persona somos, y de d&#243;nde nos sac&#243; el Se&#241;or, para que nunca nos ensoberbezcamos, ni pensemos que es por nuestra justicia que &#201;l nos am&#243; y nos escogi&#243;.<\/p>\n<p>Luego, Abraham baj&#243; a Egipto &#8220;porque era grande el hambre en la tierra&#8221;. All&#237; ocurre un bochornoso incidente, en el cual est&#225; involucrada Sara, su esposa. Al ver los egipcios que Sara era una mujer hermosa, la llevaron a casa de Fara&#243;n, quien dio dones a Abraham. Luego, a causa del pecado de Fara&#243;n, el Se&#241;or le hiri&#243; con grandes plagas, por causa de Sarai mujer de Abraham. &#8220;Entonces Fara&#243;n llam&#243; a Abram, y le dijo: &#191;Qu&#233; es esto que has hecho conmigo? &#191;Por qu&#233; no me declaraste que era tu mujer? &#191;Por qu&#233; dijiste: Es mi hermana, poni&#233;ndome en ocasi&#243;n de tomarla para m&#237; por mujer?&#8230; &#8220;.<\/p>\n<p>Este pasaje es triste en la vida de Abraham, y en la versi&#243;n Reina-Valera 1960 resulta oscuro. &#191;Qu&#233; significa de verdad el dicho de Fara&#243;n: &#8220;&#191;&#8230; Poni&#233;ndome en ocasi&#243;n de tomarla para m&#237; por mujer&#8221;? La Versi&#243;n Moderna dice: &#8220;De manera que la tom&#233; por mujer.&#8221; (&#237;d. la Biblia de Jerusal&#233;n).<\/p>\n<p>M&#225;s adelante, se repite casi exactamente esta historia. Abraham va a Gerar, y Abimelec, rey de Gerar envi&#243; y tom&#243; a Sara. Sin embargo, esta vez interviene Dios para advertirle a Abimelec que no la toque (G&#233;n. 20:3-7). Abraham expone de nuevo a Sara, la induce a mentir, y si se libr&#243;, fue simplemente por la gracia de Dios, quien no le permiti&#243; a Abimelec tocarla.<\/p>\n<p>En otros episodios, el car&#225;cter de Abraham muestra rasgos de gran nobleza; pero aqu&#237; le vemos muy por debajo de Abimelec. Como en la vez anterior, Abraham sale del incidente reprendido por el rey, pero tambi&#233;n enriquecido con los dones recibidos.<\/p>\n<p>As&#237; que, no es por sus m&#233;ritos que Abraham llega a ser el padre de la fe. Abraham ten&#237;a muchas debilidades &#8211;igual que nosotros&#8211;, y justamente por eso, pudo brillar en &#233;l espl&#233;ndidamente la gracia de Dios. La personalidad de Abraham es una muestra m&#225;s de la realidad de todo creyente: la fragilidad del vaso, y la preciosidad del tesoro que lleva adentro.<\/p>\n<p>Isaac. Isaac es hijo de Abraham, el hijo de la promesa. Como tal, &#233;l disfrut&#243; de la herencia, porque en su linaje ser&#237;an benditas todas las familias de la tierra. Fue un hijo ejemplar, pero no hizo nada sobresaliente. &#201;l se dedic&#243;, simplemente, a seguir la huella dejada por su padre (G&#233;n. 18:19). No abri&#243; sus propios pozos, sino que reabri&#243; los que hab&#237;a hecho su padre (26:18). Pero, siendo el hijo de la promesa, hered&#243; todo de su padre (25:5).<\/p>\n<p>Como su padre, vivi&#243; en Gerar, y minti&#243; igual que aqu&#233;l, y su mujer estuvo a punto de ser mancillada por los hombres del lugar (G&#233;n.26:10). Tambi&#233;n fue reprendido por el rey Abimelec. Sin embargo, ese mismo a&#241;o, tuvo una abundante cosecha &#8211;ciento por uno&#8211; , &#8220;y le bendijo Jehov&#225;.&#8221;<\/p>\n<p>Hebreos 11 es escueto respecto de &#233;l: &#8220;Por la fe bendijo Isaac a Jacob y a Esa&#250; respecto a cosas venideras&#8221; (v.20). &#191;C&#243;mo fue su bendici&#243;n? No fue exenta de dificultades.<\/p>\n<p>Cuando nacieron sus hijos, Dios hab&#237;a dicho: &#8220;El mayor servir&#225; al menor&#8221;; sin embargo, llegado el momento de la bendici&#243;n por la primogenitura, &#233;l lo olvid&#243; completamente, y quiso bendecir a Esa&#250;. S&#243;lo la treta de Rebeca, que estaba dispuesta a hacer prevalecer el or&#225;culo de Dios, evit&#243; que Isaac lograra su prop&#243;sito. Su imagen de anciano forzado por su mujer y por su hijo menor, a entregar un bien que Dios ya hab&#237;a se&#241;alado, no es la imagen de un hombre espiritual.<\/p>\n<p>Sin embargo, su figura de hijo que hereda todo del Padre es un tipo precioso de Cristo, y tambi&#233;n de cada creyente, como coheredero con Cristo de toda la riqueza de Dios. Por eso, Dios se da a conocer a Mois&#233;s m&#225;s tarde no s&#243;lo como el Dios de Abraham, sino tambi&#233;n como el Dios de Isaac.<\/p>\n<p>Jacob. En Jacob contrasta notablemente, a&#250;n m&#225;s que en Abraham e Isaac, la grandeza del llamamiento de Dios y la vileza del vaso. Su nombre mismo, que significa &#8220;suplantador&#8221;, recibido el d&#237;a de su nacimiento, habla por s&#237; solo.<\/p>\n<p>Dios decidi&#243; la elecci&#243;n de Jacob en lugar de Esa&#250; cuando &#8220;no hab&#237;an a&#250;n nacido, ni hab&#237;an hecho a&#250;n ni bien ni mal &#8230;&#8221; (Rom. 9:11a). &#8220;&#191;No era Esa&#250; hermano de Jacob? Dice Jehov&#225;. Y am&#233; a Jacob, y a Esa&#250; aborrec&#237;&#8221; (Mal. 1:2-3). Este amor le fue confirmado cuando era muchacho (Os. 11:1), y Dios declara no avergonzarse de llamarse Dios de Jacob (2 S. 23:1; Sal. 20:1).<\/p>\n<p>Luego, la astucia y el oportunismo para robarle a su hermano la primogenitura (G&#233;n. 25:27-34), la actuaci&#243;n enga&#241;osa ante su padre para obtener su bendici&#243;n (G&#233;n. 27), su huida intempestiva de su casa por causa de su hermano, sus condiciones para aceptar que Dios fuera su Dios (G&#233;n. 28), sus largos y tortuosos tratos con Lab&#225;n su pariente (G&#233;n. 30-31), su astucia, de nuevo, para preparar el coraz&#243;n de su hermano Esa&#250; en el reencuentro (G&#233;n. 32), su incapacidad de ejercer autoridad sobre sus hijos violentos (G&#233;n. 34), las discordias que provocaba con su marcado favoritismo por dos de sus hijos (G&#233;n. 37:3; 42:4), sus palabras pesimistas y quejosas ante el Fara&#243;n de Egipto, siendo &#8211;como era&#8211; un escogido de Dios (G&#233;n. 47:9), todo ello muestra claramente la debilidad de un car&#225;cter demasiado humano para tan alta vocaci&#243;n.<\/p>\n<p>De &#233;l tampoco dice mucho Hebreos 11: &#8220;Por la fe Jacob, al morir, bendijo a cada uno de los hijos de Jos&#233;, y ador&#243; apoyado sobre el extremo de su bord&#243;n&#8221; (v.21). Su postrer momento es todo lo que menciona como ejemplo de fe. &#191;Cu&#225;l fue?<\/p>\n<p>El episodio ocurri&#243; en Egipto. Jacob est&#225; rodeado de Jos&#233; y de sus nietos Efra&#237;n y Manas&#233;s. &#201;l est&#225; enfermo, con dificultad se sienta sobre su cama, sus ojos apenas pueden ver. Entonces pide a Jos&#233; que esos dos hijos le sean concedidos, porque Raquel, su mujer preferida, hab&#237;a muerto tempranamente y no le hab&#237;a dado m&#225;s hijos. Y entonces bendice a esos hijos como si fueran suyos, el menor sobre el mayor, igual que en aquella lejana escena junto al lecho de su padre. Esto es todo.<\/p>\n<p>Jacob vivi&#243; 147 a&#241;os, pero en Hebreos se menciona s&#243;lo esta escena final. Ni siquiera se menciona la bendici&#243;n de sus propios hijos, que ocurre poco despu&#233;s. Sin embargo, &#161;cu&#225;n amado por Dios fue Jacob! Dios no es llamado s&#243;lo el Dios de Abraham y de Isaac, &#161;es tambi&#233;n el Dios de Jacob!<\/p>\n<p>Hoy el pueblo que sali&#243; de sus entra&#241;as lleva su nombre. Israel es el nombre de uno que lucha y que vence, porque Dios es Dios de gracia, y levanta al vil, y se sirve del duro y rebelde para manifestar su paciencia y su infinita bondad.<\/p>\n<p>Jos&#233;. &#191;Qu&#233; diremos de Jos&#233;, el amado de su padre y de Dios? La providencia de Dios atend&#237;a por medio de Jos&#233; al prop&#243;sito con Israel. El salmista dice de &#233;l: &#8220;Afligieron sus pies con grillos; en c&#225;rcel fue puesta su persona. Hasta la hora que se cumpli&#243; su palabra, el dicho de Jehov&#225; le prob&#243;. Envi&#243; el rey, y le solt&#243;; el se&#241;or de los pueblos, y le dej&#243; ir libre. Lo puso por se&#241;or de su casa, y por gobernador de todas sus posesiones, para que reprimiera a sus grandes como &#233;l quisiese, y a sus ancianos ense&#241;ara sabidur&#237;a&#8221; (Sal. 105:17-22; ver G&#233;n. 39:21).<\/p>\n<p>Fara&#243;n le dijo a Jos&#233;: &#8220;Sin ti ninguno alzar&#225; su mano ni su pie en toda la tierra de Egipto&#8221; (G&#233;n. 41:44). Ved un hebreo, reci&#233;n salido de la c&#225;rcel, puesto en eminencia &#191;no es asombroso? Bien dijo Fara&#243;n: &#8220;&#191;Acaso hallaremos a otro hombre como &#233;ste, en quien est&#233; el esp&#237;ritu de Dios?&#8221; (G&#233;n. 41:38). No se fija el Fara&#243;n en su apostura, ni en su inteligencia, sino en la gracia que se le hab&#237;a concedido: el Esp&#237;ritu de Dios. Luego, ved a Jos&#233;, ataviado con la pompa real, sobre el carro del rey y con solemne preg&#243;n delante de &#233;l: &#8220;&#161;Doblad la rodilla!&#8221;, como si fuese una deidad.<\/p>\n<p>Pero el siervo que ha sido objeto de la misericordia, es tambi&#233;n misericordioso. Al darse a conocer a sus hermanos, les dice: &#8220;Ahora, pues, no os entristezc&#225;is, ni os pese de haberme vendido ac&#225;; porque para preservaci&#243;n de vida me envi&#243; Dios delante de vosotros&#8221; (G&#233;n. 45:5). &#191;Y los ricos dones enviados a su padre, y los carros para llevarlo a Egipto? Y sus cuidados postreros, &#191;no son expresi&#243;n de la misericordia de Dios manifestada a causa de su aflicci&#243;n?<\/p>\n<p>Luego de muerto su padre, los hermanos temen un desquite; pero Jos&#233; les dice: &#8220;No tem&#225;is; &#191;acaso estoy yo en lugar de Dios? Vosotros pensasteis mal contra m&#237;, mas Dios lo encamin&#243; a bien, para hacer lo que vemos hoy, para mantener en vida a mucho pueblo. Ahora, pues, no teng&#225;is miedo; yo os sustentar&#233; a vosotros y a vuestros hijos. As&#237; los consol&#243;, y les habl&#243; al coraz&#243;n&#8221; (G&#233;n. 50:19-21). La ternura de su car&#225;cter, la limpieza de su proceder, &#191;no son admirables? Este no es el car&#225;cter de un esclavo, ni tampoco el de un hijo de Jacob.<\/p>\n<p>La figura de Jos&#233; es todo un paralelo tipol&#243;gico de la vida y el car&#225;cter del Se&#241;or Jesucristo. Es la m&#225;s completa alegor&#237;a de Cristo en todo el Antiguo Testamento. &#191;No es una gracia grande haber anticipado el aborrecimiento de que fue objeto por sus hermanos, sus tentaciones sin pecado, sus sufrimientos en manos de la injusticia, su humillaci&#243;n y su gloria (futura) ante todas las naciones? Gracia incomparable para un hombre nacido de mujer.<\/p>\n<p>Mois&#233;s. Mois&#233;s, siendo ni&#241;o, fue rescatado de la muerte. Muchos otros ni&#241;os murieron, pero &#233;l &#8220;fue agradable a Dios&#8221; (o &#8220;hermoso para Dios&#8221;, Hch. 7:20), y fue salvado de las aguas. Su propia madre lo cri&#243;, como nodriza de la hija de Fara&#243;n, y le inculc&#243; el amor por su Dios y por su pueblo. &#161;Qu&#233; dicha la de Amram y Jocabed! &#161;Su hijo, despreciado por el Fara&#243;n, criado en su mismo palacio, y en brazos de la hija del rey!<\/p>\n<p>Una vez hecho hombre, Mois&#233;s pensaba que su formaci&#243;n egipcia y su rango social le daban el derecho de erigirse como libertador de su pueblo. En vez de ello, se convierte en homicida, y debe huir a Madi&#225;n. Mois&#233;s ha fracasado. Cuarenta a&#241;os &#8211;es decir, un tercio de su vida&#8211; necesitar&#225; para perder toda confianza en s&#237; mismo, y poder servir a Dios en el esp&#237;ritu. Pero Dios no se olvid&#243; de &#233;l. Cuando todos le hab&#237;an olvidado (porque ni los israelitas, ni el Fara&#243;n le reconocieron en su regreso), Dios no le olvid&#243;.<\/p>\n<p>El encuentro de Mois&#233;s con Dios en la zarza ardiente es revelador del resultado de los tratos de Dios con este hombre. Dios escogi&#243; una zarza &#8211;el m&#225;s vil de los arbustos&#8211; para manifestarse a Mois&#233;s, porque &#201;l desciende hasta el hombre, al pecador y al asesino. Entonces Mois&#233;s presenta cinco objeciones al llamamiento de Dios, pero Dios insiste. &#201;l le quer&#237;a ocupar precisamente porque se sab&#237;a in&#250;til (&#201;x. 3,4). A partir de esta visi&#243;n &#8211;de la grandeza de Dios y de su propia peque&#241;ez&#8211;, Mois&#233;s estar&#225; en condiciones de conducir al pueblo de Dios, y de ver que los portentos en el desierto no eran del hombre ni por causa del hombre, sino de Dios y por causa de Dios. <\/p>\n<p>Dos<\/p>\n<p>LA MISERICORDIA DE DIOS DURANTE LA LEY<\/p>\n<p>Para que la gracia de Dios pueda manifestarse ha de estar presente la fe. Y como la ley no es de fe, la gracia es anulada . La carrera de Israel bajo la ley es una carrera de fracasos, en la cual, sin embargo, no estuvo ausente la misericordia. La misericordia se expresa en el socorro de Dios para su pueblo afligido. Sus actos de misericordia son innumerables. A veces brillan muy alto, como en los d&#237;as de Mois&#233;s, de Josu&#233;, de David, Salom&#243;n, Josafat y Jos&#237;as. Veamos algunas muestras de su misericordia.<\/p>\n<p>En el desierto. A poco andar de la salida de Egipto, Israel comienza a darle problemas a Dios: ellos echan de menos la comida egipcia y quieren volver. Luego, reclaman por el agua, y se atemorizan por el informe de los esp&#237;as. Ellos se rebelan. Dios les recuerda que ya le han tentado diez veces y no han o&#237;do su voz. Dios decide dejar esa generaci&#243;n en el desierto, y ser glorificado en los peque&#241;os. &#8220;Generaci&#243;n contumaz y rebelde; generaci&#243;n que no dispuso su coraz&#243;n, ni fue fiel para con Dios su esp&#237;ritu&#8221;, dir&#225; Asaf a&#241;os despu&#233;s. Cuando toda la congregaci&#243;n se rebela, y Dios, en justicia, decide exterminarlos, &#201;l mismo se suscita un intercesor &#8211;Mois&#233;s&#8211; quien interpreta el deseo de su coraz&#243;n y ordena a Aar&#243;n que corra con el incensario a favor del pueblo. (N&#250;m. 16:46).<\/p>\n<p>No obstante, despu&#233;s de esto, la rebeli&#243;n sigue su curso, y Dios env&#237;a serpientes ardientes que causan mortandad entre el pueblo. Pero, &#191;qui&#233;n lo podr&#237;a creer? El mismo que, en un momento de ira las env&#237;a como justo castigo por la rebeli&#243;n, env&#237;a en seguida el remedio. Y se levanta, por orden suya, la serpiente de metal &#8211;tipo precioso del Hijo de Dios&#8211; que es el feliz remedio para la mordedura de las serpientes. (N&#250;m. 21: 4-9; Jn. 3:14).<\/p>\n<p>Es una larga historia de fracasos y rebeld&#237;as, pero tambi&#233;n de la gracia y de la paciencia de Dios, porque nunca ces&#243; de defenderlos, sino que &#8220;extendi&#243; una nube por cubierta, y fuego para alumbrar la noche&#8221; (Sal. 105:39). Nunca se envejeci&#243; su vestido ni sus pies se hincharon por el largo camino.<\/p><\/div>\n<div style=\"text-align:justify; color:#3d3d3d;\"><FONT COLOR=\"DARKRED\"><b>Debido a la longitud de este Estudio no lo publicamos completo. Descargue la versi&#243;n en formato PDF para seguir ley&#233;ndolo<\/b><\/FONT>  <a target=\"_blank\" rel=\"nofollow\" href=\"\/pdf\/lasriquezasdesugracia.pdf\"><img decoding=\"async\" src=\"\/_rcs\/pdf.gif\" BORDER=0 ALT=\"Versi&#243;n en PDF\" alt='pdf.gif BORDER=0 ALT=Versi&#243;n en PDF' \/><\/a><\/div>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Todos admiramos al ap&#243;stol Pablo como un siervo muy bien dotado, tanto natural como espiritualmente; sin embargo, &#233;l atribuye toda la gloria de su servicio a la gracia de Dios, al afirmar: &#8220;Por la gracia de Dios soy lo que soy.&#8221; Todos admiramos al ap&#243;stol Pablo como un siervo muy bien dotado, tanto natural como &hellip; <a href=\"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/las-riquezas-de-su-gracia\/\" class=\"more-link\">Continuar leyendo<span class=\"screen-reader-text\"> \u00abLas riquezas de su Gracia\u00bb<\/span><\/a><\/p>\n","protected":false},"author":1,"featured_media":0,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[1],"tags":[],"class_list":["post-5467","post","type-post","status-publish","format-standard","hentry","category-general"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/5467","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/users\/1"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=5467"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/5467\/revisions"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=5467"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=5467"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=5467"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}