{"id":5470,"date":"2016-02-08T19:09:45","date_gmt":"2016-02-09T00:09:45","guid":{"rendered":"http:\/\/www.biblia.work\/sermones\/seor-hazlo-otra-vez\/"},"modified":"2016-02-08T19:09:45","modified_gmt":"2016-02-09T00:09:45","slug":"seor-hazlo-otra-vez","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/seor-hazlo-otra-vez\/","title":{"rendered":"Se&#241;or hazlo otra vez"},"content":{"rendered":"<div>Era mediod&#237;a, el 23 de septiembre de 1957, cuando un hombre de mediana edad sub&#237;a las escaleras del tercer piso de una iglesia en el coraz&#243;n de Nueva York. Entr&#243; a un cuarto, se sent&#243;, y se dispuso a esperar cu&#225;l ser&#237;a la respuesta al cartel que hab&#237;a colocado afuera que dec&#237;a: &#8220;Reuni&#243;n de oraci&#243;n de las doce hasta la una. Det&#233;ngase 5, 10, &#243; 20 minutos, o toda la hora, seg&#250;n su tiempo lo permita&#8221;.<\/div>\n<div style=\"text-align:justify; color:#3d3d3d;\">Pero parec&#237;a que nadie ten&#237;a tiempo para detenerse, y conforme pasaba la hora, seguramente &#233;l comenz&#243; a dudar en cuanto si hab&#237;a escuchado bien la direcci&#243;n de Dios. <\/p>\n<p>            Tres meses atr&#225;s, Jeremiah Lamphier, un hombre de negocios con cierto &#233;xito, hab&#237;a abandonado su trabajo para convertirse en un misionero urbano de la Iglesia Holandesa Reformada, por un sueldo mucho menor de lo que hab&#237;a estado percibiendo. Desde entonces, hab&#237;a estado visitando hogares, tiendas y oficinas, distribuyendo Biblias, testificando de Cristo, e invitando a las personas a que asistieran a su iglesia, pero la respuesta hab&#237;a sido casi nula. <\/p>\n<p>            Y es que era un tiempo de gran apat&#237;a espiritual. La mayor&#237;a de las personas no sent&#237;an ni inter&#233;s ni necesidad de acercarse a Dios. Es m&#225;s, muchos, &#161;ni siquiera cre&#237;an en &#201;l! Los cinco factores contribuyentes a esta situaci&#243;n bien pueden describir a muchos de nuestros pa&#237;ses hoy d&#237;a: <\/p>\n<p>1) La avaricia y materialismo predominaban. Reci&#233;n se hab&#237;an descubierto las grandes minas de oro en California. La construcci&#243;n del ferrocarril estaba abriendo nuevos horizontes. Hab&#237;a unos cuantos espectacularmente ricos, y muchos pobres. Debido a esta gran brecha entre las clases sociales, el crimen violento hab&#237;a escalado r&#225;pidamente.<\/p>\n<p>2) Gran inter&#233;s en lo oculto. Una intensa hambre por ver y experimentar lo sobrenatural caus&#243; que muchos enfocaran sus atenciones al espiritualismo. <\/p>\n<p>3) Inmoralidad. La filosof&#237;a del &#8220;amor libre&#8221; era promovida y aceptada por muchos. <\/p>\n<p>4) Corrupci&#243;n comercial y pol&#237;tica. Las &#8220;mordidas&#8221;, el soborno y las pr&#225;cticas comerciales ilegales predominaban. Las leyes nacionales aun hac&#237;an que fuera legal el sistema cruel de la esclavitud. <\/p>\n<p>5) El agnosticismo, ate&#237;smo, apat&#237;a e indiferencia en cuanto a Dios, la iglesia y su mensaje abundaban por todas partes. <\/p>\n<p>            Y era en medio de esta tremenda apat&#237;a, que Lamphier trataba de tocar a su comunidad. Cansado y desanimado, derramaba su coraz&#243;n delante de Dios. Por fin, sinti&#243; que Dios le indicaba invitar a los hombres de negocios a un per&#237;odo de oraci&#243;n semanal, &#161;Bien que lo necesitaban! <\/p>\n<p>            Pero esa reuni&#243;n, a los ojos naturales, se tachar&#237;a de fracaso. Eventualmente no llegaron m&#225;s que otros cinco. Hubo algo de crecimiento posterior: la siguiente semana llegaron 20, y a la siguiente, 40. <\/p>\n<p>            Fue entonces, el 14 de octubre de 1857 que sucedi&#243; una de las peores crisis financieras en la historia de los Estados Unidos, creando un &#8220;shock y p&#225;nico masivo&#8221;. La bolsa de valores estall&#243;. Comerciantes, bancos y aun el sistema de ferrocarriles terminaron en bancarrota. Las f&#225;bricas se cerraron, y m&#225;s de 30,000 hombres se encontraron sin trabajo. Los especuladores y avaros de anta&#241;o enfrentaban la desesperaci&#243;n y el hambre. <\/p>\n<p>            Pero el hambre espiritual tambi&#233;n despert&#243;, y en poco tiempo, esa reuni&#243;n de oraci&#243;n hab&#237;a crecido a 3,000 personas&#8230;&#161;diariamente! Y no era la &#250;nica, porque seis meses despu&#233;s, hab&#237;a m&#225;s de 10,000 hombres (de una poblaci&#243;n total de 800,000) orando a diario en Nueva York. &#161;Los fuegos del avivamiento se hab&#237;an encendido! <\/p>\n<p>            Y el fuego se esparci&#243; por todo el norte de los Estados Unidos. A trav&#233;s de docenas de ciudades hab&#237;a gente que se reun&#237;a a diario para orar: en f&#225;bricas, iglesias, y cualquier otro lugar disponible, &#161;hasta cantinas! <\/p>\n<p>            Charles G. Finney (de quien se hablar&#225; m&#225;s ampliamente adelante) escribi&#243; lo siguiente en su diario acerca de una experiencia que tuvo en Boston, en la costa oriente de los Estados Unidos: &#8220; En una de nuestras reuniones se puso de pie un caballero y nos dijo: &#8216;Yo vengo viajando desde Omaha, Nebraska (en la regi&#243;n central de los Estados Unidos), y he encontrado reuniones de oraciones continuas todo el camino: &#161;pareciera ser una sola reuni&#243;n de oraci&#243;n que se extiende por m&#225;s de 2,000 millas!&#8221; <\/p>\n<p>            Un ambiente de la presencia e influencia divina descansaba sobre gran parte de la tierra. Hab&#237;a zonas en que esa influencia divina era tan patente, que simplemente por convicci&#243;n que repentinamente eran convertidos a Cristo sin nada o muy poca ayuda humana. Se cuenta de un barco carguero que proced&#237;a de Europa, y que al acercarse a tierra, cay&#243; la presencia del Esp&#237;ritu sobre la tripulaci&#243;n. Casi todos, para cuando tocaron tierra, hab&#237;an entregado sus vidas a Cristo. <\/p>\n<p>            En las reuniones de oraci&#243;n, tambi&#233;n, hab&#237;a impresionantes conversiones. Cierto d&#237;a, entr&#243; un hombre que estaba por asesinar a una mujer y despu&#233;s suicidarse. De repente, interrumpi&#243; al que exhortaba al arrepentimiento, llorando y gritando a viva voz: &#8220;&#191;Qu&#233; necesito hacer para ser salvo?&#8221; All&#237; mismo &#233;l se convirti&#243; a Cristo. <\/p>\n<p>            En otra reuni&#243;n, el que dirig&#237;a ley&#243; una petici&#243;n de oraci&#243;n: &#8220;Una mujer pide que oremos por su marido para que se convierta y sea un disc&#237;pulo de Cristo.&#8221; De repente, un hombre alto y fornido se par&#243; y dijo: &#161;yo s&#233; que yo soy el esposo de esa mujer! &#161;Oren por m&#237;!&#8221; Apenas se sent&#243; y otro hombre se par&#243;, diciendo&#8230;&#8221;No, &#161;yo soy ese hombre! &#161;Por favor, oren por m&#237;!&#8221; Entonces otros tres, cuatro, cinco se pararon, rogando lo mismo. Comenz&#243; un avivamiento en ese lugar de reuni&#243;n en el que hubieron cuando menos 500 conversiones. <\/p>\n<p>            Los Resultados de este Avivamiento. <\/p>\n<p>            Durante el apogeo de este despertar, se estima que alrededor de 50,000 personas eran convertidas a Cristo semanalmente&#8230; y que en un per&#237;odo de poco m&#225;s de un a&#241;o, se convirti&#243; en un total de un mill&#243;n de personas&#8230;&#161;uno de cada treinta de la poblaci&#243;n total de los Estados Unidos en ese entonces! Si ese mismo porcentaje se observara en M&#233;xico en un a&#241;o&#8230;&#161;ser&#237;an aproximadamente tres millones de nuevos convertidos! Durante este per&#237;odo, el avivamiento tambi&#233;n se extendi&#243; a Inglaterra y Canad&#225;. <\/p>\n<p>            Por otro lado, Dios levant&#243;, como sus instrumentos principales, a personas que no se hab&#237;an preparado originalmente para el ministerio, sino que hab&#237;an sido profesionistas u hombres de negocio, incluyendo a Dwight L. Moody, un comerciante de zapatos (ver art&#237;culo anexo); el m&#233;dico canadiense Walter Palmer y su esposa Phoebe, y Charles G. Finney. <\/p>\n<p>            Una nueva conciencia social en cuanto a la condici&#243;n de los pobres fue otro resultado, casi inmediato, de este avivamiento. Esto ocurri&#243; sobre todo en Inglaterra, donde miles de ni&#241;os pobres y hu&#233;rfanos aun de entre cuatro y ocho a&#241;os, bajo el pretexto de ser tomados como &#8220;aprendices&#8221;, viv&#237;an en horrendas condiciones y terrible esclavitud, trabajando a veces hasta diecis&#233;is horas al d&#237;a en f&#225;bricas y molinos. <\/p>\n<p>            Sin duda, los m&#225;s reconocidos en cuanto a su impacto en este aspecto social fueron William y Catherine Booth, fundadores del Ej&#233;rcito de Salvaci&#243;n. Pero ellos fueron mucho m&#225;s que innovadores en cuanto a los cambios sociales; sino que fueron instrumentos de gran poder en el Esp&#237;ritu Santo, trayendo a miles de personas a Cristo y seg&#250;n algunos autores, salvando a Inglaterra de una sangrienta guerra civil. Este ministerio no s&#243;lo impact&#243; a Inglaterra, sino al mundo entero. <\/p>\n<p>            Finalmente, de all&#237; naci&#243; una gran pasi&#243;n por las misiones mundiales, y fue cuando comenz&#243; a desarrollarse la gran obra misionera evangel&#237;stica interdenominacional en China, originada por Hudson Taylor, un joven ingl&#233;s estudiante de medicina. <\/p>\n<p>            Winkie Pratney, en su libro Revival, concluye su estudio de este avivamiento, de la siguiente manera: <\/p>\n<p>&#191;Qu&#233; podemos aprender de este Tercer Gran Despertar en los Estados Unidos y la Gran Breta&#241;a? <\/p>\n<p>            Indudablemente esto: Un verdadero avivamiento transforma &#8220;el clima moral de una comunidad&#8221;; cuando Dios encuentra a alguien con el valor para orar, predicar y vivir una vida delante de El de santidad y compasi&#243;n, literalmente puede cambiar la cara de una regi&#243;n, estado o naci&#243;n. No era necesario ni el reconocimiento humano ni la ordenaci&#243;n eclesi&#225;stica. Lo que verdaderamente vali&#243; fue el toque divino y la mano de Dios sobre personas ordinarias que estaban &#8220;totalmente consagradas a &#233;l&#8221;. <\/p>\n<p>Bibliograf&#237;a: Revival, Winkie Pratney; From Holy Laughter to Holy Fire, Michael Brown, Ardiendo para Dios, Wesley Dewell, The Nature of God Sent Revival, Duncan Campbell, America&#8217;s Great Revivals (Los Grandes Avivamientos de Am&#233;rica), Compilado por Bethany Fellowship); The Memoirs (Las Memorias) of Charles G. Finney, Editado por Garth M. Rosell y A. G. Dupuis, la revista Christian History, num. 23, y documentos sustra&#237;dos del Internet.<\/p>\n<p>&#8212;&#8212;&#8212;&#8212;&#8212;&#8212;&#8212;&#8212;&#8212;&#8212;&#8212;&#8212;&#8212;&#8212;&#8212;&#8212;&#8212;&#8212;&#8212;&#8212;&#8212;&#8212;&#8212;&#8212;&#8212;&#8212;&#8211;<\/p>\n<p>El sig. Articulo fue tomado de <a target=\"_blank\" rel=\"nofollow\" href=\"http:\/\/www.cristianos.com.mx\">[url=http:\/\/www.cristianos.com.mx]http:\/\/www.cristianos.com.mx<\/a>[\/url]<\/p>\n<p>Bendecidos en Cristo:<\/p>\n<p>Artus<\/p><\/div>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Era mediod&#237;a, el 23 de septiembre de 1957, cuando un hombre de mediana edad sub&#237;a las escaleras del tercer piso de una iglesia en el coraz&#243;n de Nueva York. 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