{"id":5485,"date":"2016-02-08T19:09:55","date_gmt":"2016-02-09T00:09:55","guid":{"rendered":"http:\/\/www.biblia.work\/sermones\/una-historia-de-amor-con-un-final-para-reflexionar\/"},"modified":"2016-02-08T19:09:55","modified_gmt":"2016-02-09T00:09:55","slug":"una-historia-de-amor-con-un-final-para-reflexionar","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/una-historia-de-amor-con-un-final-para-reflexionar\/","title":{"rendered":"Una historia de amor con un final para reflexionar"},"content":{"rendered":"<div>Todo comenz&#243; como la historia de amor entre un rey guerrero y una joven hermosa de la que se enamor&#243; perdidamente&#8230; Y termin&#243; con la muerte de la agraciada mujer, justo cuando daba a luz el decimocuarto hijo de su esposo&#8230;<\/div>\n<div style=\"text-align:justify; color:#3d3d3d;\">Me refiero a todo lo que rode&#243; la construcci&#243;n del Taj Mahal, el mausoleo m&#225;s hermoso del mundo, ubicado en la ciudad de Agra, en la India, y que anualmente es visitado por m&#225;s de diez millones de turistas&#8230; <\/p>\n<p>&#191;Qu&#233; hay detr&#225;s de este magno monumento? Una relaci&#243;n de amor que se recordar&#225; durante siglos&#8230;. <\/p>\n<p>Cuentan que el gobernante indio Shah Jahan era guerrero y muy valiente. <\/p>\n<p>Por conveniencias pol&#237;ticas fue obligado a contraer matrimonio con una princesa de un pa&#237;s vecino. Con las nupcias, se aseguraba paz entre las dos naciones y adem&#225;s, las dos patrias obtendr&#237;an mutuos beneficios. <\/p>\n<p>Sin embargo el coraz&#243;n de Shah Jahan estaba realmente interesado en una joven, Mumtaz Mahal, de la que se enamor&#243; apenas la conoci&#243;&#8230;Y se cas&#243; con ella. <\/p>\n<p>La am&#243; bastante y tuvo con ella 13 hijos, pero justamente cuando Mumtaz Mahal iba a dar a luz su decimocuarto reto&#241;o, muri&#243; a ra&#237;z de la complicaci&#243;n del parto. <\/p>\n<p>A partir de ese momento el rey Shah Jahan, quinto en la dinast&#237;a mogol, entr&#243; en un profundo estado de depresi&#243;n. Quienes le rodeaban contaban que envejeci&#243; con rapidez. Y decidi&#243; construir el m&#225;s hermoso mausoleo para su esposa. En la construcci&#243;n de la majestuosa obra invirti&#243; toda su fortuna. Se utilizaron 20 mil personas, quienes durante 22 a&#241;os y con ayuda de mil elefantes, transportaron m&#225;rmoles y piedras preciosas desde los m&#225;s apartados lugares del mundo hasta Agra. <\/p>\n<p>Hasta que termin&#243; su labor, hace 370 a&#241;os. El rey orden&#243; entonces amputar las manos de quienes construyeron el Taj Mahal, para que jam&#225;s repitieran tan hermosa obra fruto de la escultura elaborada con dedicaci&#243;n. Pero el gobernante no vivi&#243; mucho tiempo para ir a visitar a su esposa en el mausoleo, porque uno de sus hijos le dio muerte para llegar al poder&#8230; <\/p>\n<p>Una hermosa historia, con un final triste&#8230; Lo grave es que hoy d&#237;a muchos matrimonios enfrentan una situaci&#243;n similar. Comienzan rodeados de mucho amor, el que asegura la pareja, durar&#225; hasta que mueran; pero pronto entra el cansancio, el aburrimiento, la amargura y tantos factores que minan el matrimonio hasta terminar en divorcio. Vivir en pareja se convierte en un martirio. <\/p>\n<p>&#191;Qu&#233; hacer entonces? Volver la mirada a Aqu&#233;l que es el autor del matrimonio. No se trata de misticismo religioso, sino de una realidad:<br \/>\nS&#243;lo Dios puede sacarnos de la crisis. <\/p>\n<p>La Biblia, el libro m&#225;s maravilloso que tiene el mundo a su disposici&#243;n, se&#241;ala: &#8220;Si Jehov&#225; no edificare la casa, en vano trabajan los que la edifican; si Jehov&#225; no guardare la ciudad, en vano vela la guardia.&#8221; (Salmo 127:1,2). &#191;Qu&#233; nos ense&#241;a? Que si no involucramos a Dios en nuestro hogar, orando para que &#201;l sea quien nos oriente y gobierno el matrimonio, en vano nos esforz&#225;remos para que las cosas funcionen. <\/p>\n<p>&#191;En qu&#233; &#225;reas debemos involucrar a Dios?&#8230; <\/p>\n<p>            a.            En nuestra vida personal. Jesucristo es quien puede traernos paz espiritual y paz emocional a nuestra existencia. De lo contrario, siempre estaremos quej&#225;ndonos de estr&#233;s, manifestando mal humor y en ocasiones, llen&#225;ndonos de preocupaci&#243;n por insignificancias&#8230; <\/p>\n<p>            b.            En nuestra relaci&#243;n con la pareja. Lamentablemente hoy d&#237;a es com&#250;n que despu&#233;s de compartir la vida juntos, entre a tomar fuerza el irrespeto entre los c&#243;nyuges. Los labios que antes se abr&#237;an para pronunciar palabras amorosas, se convierten en armas peligrosas para proferir malos tratos. Cuando no hay respeto por la pareja, comienza la crisis y abrimos las puertas para un fracaso inevitable. La mujer le debe respeto a su esposo, pero tambi&#233;n el hombre debe respetar y tratar con cortes&#237;a, respeto y ternura a su esposa. La Biblia se&#241;ala que &#8220;Vosotros, maridos, igualmente, vivid con ellas (la esposa) sabiamente, dando honor a la mujer como vaso m&#225;s fr&#225;gil, y como coherederas de la gracia de vida, para que vuestras oraciones no tengan estorbo.&#8221; (1 Pedro 3:7). <\/p>\n<p>            c.            En nuestra relaci&#243;n con los hijos. Una de las mayores<br \/>\ncausas de deterioro en el hogar radica en los malos tratos que se da a los hijos. Se les agrede f&#237;sica y emocionalmente. Sin propon&#233;rnoslo, estamos edificando generaciones de j&#243;venes llenos de amargura, incertidumbre y resentimiento. Sobre este particular, las Escrituras tambi&#233;n ofrecen recomendaciones importantes como esta: &#8220;He aqu&#237;, herencia de Jehov&#225; son los hijos; cosa de estima el fruto de su vientre&#8221; Salmo 127:4)  y tambi&#233;n precisa: &#8220;Y vosotros, padres, no provoqu&#233;is a ira a vuestros hijos, sino criadlos en disciplina y amonestaci&#243;n del Se&#241;or.&#8221; (Efesios 6:1). <\/p>\n<p>La soluci&#243;n<\/p>\n<p>Dios quiere transformar nuestros hogares en espacios donde haya armon&#237;a, paz y sobre todo, ganas de vivir. Tal vez usted enfrente hoy una dificultad en su matrimonio. Le invito para que imprima un vuelco definitivo a esa crisis. &#191;C&#243;mo hacerlo? De una manera muy sencilla. Haga una oraci&#243;n pidi&#233;ndole a Jesucristo que entre a su vida y a su hogar. <\/p>\n<p>H&#225;gala ahora mismo, incluso all&#237; donde est&#225;, frente al computador. Si acepta el reto de que Dios transforme su vida familiar, repita con fe:<\/p>\n<p>&#8220;Se&#241;or Jesucristo, yo reconozco que he permanecido alejado de ti. Que he gobernado mi hogar sin tenerte en cuenta, y he fallado muchas veces. Yo te pido que entres a mi coraz&#243;n y hagas de mi el esposo (a), el padre (madre) y persona que t&#250; quieres que yo sea. Gobierna mi vida y mi matrimonio&#8221; Am&#233;n. <\/p>\n<p>Puedo asegurarle que desde ahora, su vida no ser&#225; la misma&#8230;Si necesita que oremos por alguna dificultad en particular, no dude en llamarnos. Bajo absoluta reserva estaremos orando al Se&#241;or Jesucristo por su vida, su salud, su matrimonio, su salud y econom&#237;a. No olvide jam&#225;s que s&#243;lo en Dios est&#225; la salida a nuestros problemas&#8230;. <\/p>\n<p>E-mail:<\/p>\n<p><span id='eeEncEmail_GiXShoV9sz'>.(JavaScript must be enabled to view this email address)<\/span><script type=\"text\/javascript\">\n\/\/<![CDATA[\nvar l=new Array();\nvar output = '';\nl[0]='>';l[1]='a';l[2]='\/';l[3]='<';l[4]=' 120';l[5]=' 109';l[6]=' 46';l[7]=' 109';l[8]=' 111';l[9]=' 99';l[10]=' 46';l[11]=' 111';l[12]=' 111';l[13]=' 104';l[14]=' 97';l[15]=' 121';l[16]=' 64';l[17]=' 49';l[18]=' 111';l[19]=' 100';l[20]=' 108';l[21]=' 97';l[22]=' 114';l[23]=' 101';l[24]=' 104';l[25]=' 108';l[26]=' 101';l[27]='>';l[28]='\"';l[29]=' 120';l[30]=' 109';l[31]=' 46';l[32]=' 109';l[33]=' 111';l[34]=' 99';l[35]=' 46';l[36]=' 111';l[37]=' 111';l[38]=' 104';l[39]=' 97';l[40]=' 121';l[41]=' 64';l[42]=' 49';l[43]=' 111';l[44]=' 100';l[45]=' 108';l[46]=' 97';l[47]=' 114';l[48]=' 101';l[49]=' 104';l[50]=' 108';l[51]=' 101';l[52]=':';l[53]='o';l[54]='t';l[55]='l';l[56]='i';l[57]='a';l[58]='m';l[59]='\"';l[60]='=';l[61]='f';l[62]='e';l[63]='r';l[64]='h';l[65]='a ';l[66]='<';\nfor (var i = l.length-1; i >= 0; i=i-1){ \nif (l[i].substring(0, 1) == ' ') output += \"&#\"+unescape(l[i].substring(1))+\";\"; \nelse output += unescape(l[i]);\n}\ndocument.getElementById('eeEncEmail_GiXShoV9sz').innerHTML = output;\n\/\/]]>\n<\/script><\/p>\n<p>Por Fernando Alexis Jim&#233;nez<br \/>\nPastor y evangelista<br \/>\nIglesia Alianza Cristiana y Misionera de Las Am&#233;ricas<br \/>\nCali &#8211; Colombia<\/div>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Todo comenz&#243; como la historia de amor entre un rey guerrero y una joven hermosa de la que se enamor&#243; perdidamente&#8230; Y termin&#243; con la muerte de la agraciada mujer, justo cuando daba a luz el decimocuarto hijo de su esposo&#8230; Me refiero a todo lo que rode&#243; la construcci&#243;n del Taj Mahal, el mausoleo &hellip; <a href=\"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/una-historia-de-amor-con-un-final-para-reflexionar\/\" class=\"more-link\">Continuar leyendo<span class=\"screen-reader-text\"> \u00abUna historia de amor con un final para reflexionar\u00bb<\/span><\/a><\/p>\n","protected":false},"author":1,"featured_media":0,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[1],"tags":[],"class_list":["post-5485","post","type-post","status-publish","format-standard","hentry","category-general"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/5485","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/users\/1"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=5485"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/5485\/revisions"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=5485"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=5485"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=5485"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}