{"id":5490,"date":"2016-02-08T19:09:56","date_gmt":"2016-02-09T00:09:56","guid":{"rendered":"http:\/\/www.biblia.work\/sermones\/el-amor-a-la-verdad\/"},"modified":"2016-02-08T19:09:56","modified_gmt":"2016-02-09T00:09:56","slug":"el-amor-a-la-verdad","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/el-amor-a-la-verdad\/","title":{"rendered":"El amor a la Verdad"},"content":{"rendered":"<div>Es conocido el chiste aquel de un hombre que tenia dos hijos: uno dec&#237;a la verdad&#8230; y el otro era pol&#237;tico. La iron&#237;a de la historieta se convierte en una realidad amarga y desagradable cuando comprobamos hasta qu&#233; punto el amor a la verdad no s&#243;lo est&#225; desacreditado sino que incluso se sepulta bajo todo un ej&#233;rcito de circunstancias que se colocan por encima. A1 fin y a la postre la verdad permanece sofocada en el fondo de un cesto ocupado en su casi totalidad por comportamientos&#8230; porque, como dec&#237;a Oscar Wilde, \u00abpara vivir en sociedad hace falta tener un m&#237;nimo de hipocres&#237;a\u00bb.<\/div>\n<div style=\"text-align:justify; color:#3d3d3d;\">Para un cristiano que crea firmemente que la verdad es la que libera (Juan 8:32) no cabe enterrar la verdad en un sepulcro por mucho que &#233;ste se halla edificado con las mejores intenciones, las mismas que en un viejo refr&#225;n castellano empedrean el camino hacia el infierno. Por eso quiero hoy romper una lanza a favor de la verdad, porque la amo y porque s&#233; que s&#243;lo ella libera.<\/p>\n<p>a) LA VERDAD ESTA POR ENCIMA DE INTERESES PERSONALES<\/p>\n<p>&#161;&#161;En cu&#225;ntas ocasiones mentimos (o falseamos la verdad) por intereses personales!! Es tan f&#225;cil. Basta con torcer un poquito, s&#243;lo un poquit&#237;n las cosas y todo queda tal y como nos gusta&#8230; y nos interesa. Sin embargo, dudo que esto pueda calificarse de comportamiento cristiano. En el s. XII los valdenses eran reconocidos (y posteriormente quemados) porque se negaban a robar, a matar y a mentir. Era f&#225;cil saber qui&#233;n era cristiano entonces, aunque serlo implicara la muerte. En el s. XVII el rey de Francia Luis XIV suprimi&#243; la libertad religiosa para los protestantes y orden&#243; la ejecuci&#243;n de todos sus pastores. Uno de &#233;stos intentaba huir al exilio cuando fue detenido en el camino por dos soldados del rey. Uno de ellos crey&#243; reconocerlo y le pregunt&#243; si era un pastor protestante. &#201;l lo neg&#243;, pero el hombre no quer&#237;a dejarlo marchar; entonces el otro soldado le dijo: \u00abConozco a estos protestantes. Si se tratara de un pastor no hubiera mentido para salvar su vida. D&#233;jalo ir.\u00bb El otro soldado permiti&#243; que el pastor continuara su camino, pero &#233;ste a poca distancia sinti&#243; que su conciencia le acusaba de no haber sido veraz y, aun a sabiendas de que s&#243;lo le esperaba la tortura y la muerte, dio vuelta atr&#225;s, confes&#243; arrepentido su mentira a los soldados y se entreg&#243;.<\/p>\n<p>Eso es amor a la verdad y ese amor merece llegar hasta la muerte como sucedi&#243; con Jes&#250;s o con Esteban. En comparaci&#243;n, la forma tan est&#250;pida y tan corriente en que ocultamos la verdad en la familia, en el trabajo, en los estudios, etc., s&#243;lo para beneficio personal (esa media hora del bocadillo que se convierte en hora y media, esa enfermedad de la abuela que excusa que no tengamos estudiada la Historia cuando en realidad nuestra abuela muri&#243; hace un quinquenio, ese \u00abhe estado estudiando\u00bb cuando en realidad nos dedic&#225;bamos a las dulces tareas del futbol&#237;n, etc.) es algo doloroso. Hemos sustituido algo hermoso, gallardo, valiente y responsable como la verdad por cuentos chinos que s&#243;lo nos convierten en seres m&#225;s y m&#225;s cobardes y m&#225;s y m&#225;s poco dispuestos a responder de sus actos.<\/p>\n<p>El amor a la verdad nos libera de toda esa carga de ego&#237;smo. De deseo de utilizar a otros, de irresponsabilidad, de holgazaner&#237;a que hay en nosotros.<\/p>\n<p>b) LA VERDAD ESTA POR ENCIMA DE LAS TRADICIONES<\/p>\n<p>La tradici&#243;n es uno de los cors&#233;s m&#225;s peligrosos que pueden asfixiar a la verdad y debemos estar especialmente atentos para no caer bajo su influjo. Por tradici&#243;n se ha considerado a la mujer como un ser inferior (y a&#250;n se la sigue considerando en muchas naciones); por tradici&#243;n se piensa que lo mejor que uno puede hacer en esta vida es ganar dinero y eso aun a costa de malganarlo: por tradici&#243;n se ense&#241;a que en esta vida m&#225;s vale tener fama de malo que de bueno, porque bueno es igual a tonto. Y as&#237; podr&#237;amos multiplicar los ejemplos hasta la saciedad.<\/p>\n<p>La tradici&#243;n ha sido hist&#243;ricamente un habitual campo de batalla para el pueblo de Dios. Isa&#237;as, en fecha tan temprana como el s.VIII a.C., clamaba contra aquellos que hab&#237;an estrangulado la Palabra de Dios con tradiciones religiosas (Isa&#237;as 29:13). El profeta no negaba su sinceridad ni siquiera que honraban a Dios pero su mensaje era que aquello era vano porque, en realidad, hab&#237;an antepuesto las tradiciones de los hombres a los mandatos aut&#233;nticos de Dios. Isa&#237;as muri&#243; aserrado por el monarca de Jud&#225;.<\/p>\n<p>Jes&#250;s fue otra clara manifestaci&#243;n de este amor a la verdad. Jam&#225;s neg&#243; que los fariseos tuvieran un profundo esp&#237;ritu religioso. Incluso reconoci&#243; que ten&#237;an un profundo conocimiento de la Biblia y que hac&#237;an obras piadosas por encima de lo normal. No obstante, de nuevo todo quedaba invalidado por su apego a la tradici&#243;n. Puestos a elegir entre la verdad y la tradici&#243;n, escribas y fariseos se adher&#237;an a la &#250;ltima. No hab&#237;a en su actitud inter&#233;s personal y muchos se automortificaban m&#225;s y m&#225;s en la convicci&#243;n de que si un solo d&#237;a todo Israel cumpl&#237;a con la Ley de Dios, &#201;ste enviar&#237;a su liberaci&#243;n, pero, a fin de cuentas, su amor a la verdad no llegaba tan lejos como para romper con la tradici&#243;n de d&#233;cadas (Mateo 15:1 ss.) No es extra&#241;o que su amor a la tradici&#243;n al final les llevara a consentir la muerte del propio Jes&#250;s.<\/p>\n<p>El cristianismo primitivo tuvo que enfrentarse con este mismo problema. Pedro, tremendamente ligado a la tradici&#243;n de superioridad del juda&#237;smo, sigui&#243; durante bastante tiempo creyendo que su llamado estaba en el juda&#237;smo, en el interior del mismo. S&#243;lo la experiencia de Cornelio le convenci&#243; de la imposibilidad de evolucionar desde dentro del sistema. Pablo combati&#243; la esclavitud de las tradiciones (G&#225;latas 2:8) insistiendo en que s&#243;lo Cristo era la cabeza y que cualquiera que pretendiera negar esto ense&#241;aba s&#243;lo tradiciones humanas. Jam&#225;s cuestion&#243; su amor por el pueblo jud&#237;o, pero ni un momento dud&#243; de que el amor a la verdad colisionaba con sus tradiciones (Romanos 10:1-4). Tanto Pablo como Pedro demostraron con su martirio su amor por la verdad.<\/p>\n<p>A lo largo de la historia este amor a la verdad que superaba cualquier apego a tradiciones incluso de siglos ha tenido multitud de exponentes. En el siglo XVI Los Anabaptistas, en su deseo de obedecer radicalmente a la Palabra de Dios, se negaron a cumplir un servicio militar en que se entrenaba para matar. Aquello implicaba un choque frontal con la tradici&#243;n del cristianismo medieval, que a trav&#233;s de disposiciones papales, conciliares y episcopales, hab&#237;an ense&#241;ado el m&#233;rito de la guerra para la salvaci&#243;n del alma. Vg: Concilio de Clermont, de 1095, bajo el Papa Urbano II apoyo de Gregorio VII a Roberto Guiscardo contra Bizancio, etc. El peso de la tradici&#243;n era tan considerable que sirve para explicar la guerra de religi&#243;n que por dos siglos ensangrent&#243; Europa. Era una tradici&#243;n religiosa y, por tanto, algo justificado. Los Anabautistas prefirieron la verdad a la tradici&#243;n. Ninguno tom&#243; las armas en aquellos siglos mientras que, por ejemplo, m&#225;s de la cuarta parte de la poblaci&#243;n del Imperio alem&#225;n pereci&#243; en la Guerra de Los Treinta A&#241;os. El costo de este amor a la verdad fue muy elevado. En al algunos grupos anabaptistas hasta el ochenta por ciento de sus miembros recibi&#243; muerte violenta en persecuci&#243;n religiosa, pero eso no les llev&#243; a retomar viejas tradiciones eclesiales.<\/p>\n<p>De nuevo tenemos que confesar que &#233;sta no es nuestra actitud por regla general. Nos hemos disfrazado en muchas ocasiones (y hasta nos lo creemos) con la idea del respeto a los valores de nuestros mayores para no seguir avanzando en la verdad. Eso no pasa de ser un autoenga&#241;o porque no existen valores cuando no son verdaderos, y nada que no es verdad es verdadero.<\/p>\n<p>Si yo estuviera enfermo de c&#225;ncer y me empe&#241;ara en intentar tratarlo con emplastos y cataplasmas no estar&#237;a respetando las tradiciones de mis antepasados sino que lo &#250;nico que estar&#237;a es poniendo en peligro mi vida por preferir lo que se ha transmitido a la verdad que pod&#237;a sanarme. Y es que las cosas son verdad o no, pero nuestras opiniones al respecto no pueden cambiarlas.<\/p>\n<p>La verdad es algo din&#225;mico, viva, real no es un f&#243;sil que nos obliga a encadenarnos al pasado sin permitirnos leer el presente y mirar hacia el futuro.<\/p>\n<p>c) LA VERDAD ESTA POR ENCIMA DE LOS SENTIMIENTOS<\/p>\n<p>Mi experiencia personal es que los sentimientos son el elemento m&#225;s vulnerable de nuestra naturaleza. Satan&#225;s s&#243;lo tuvo que tocar los sentimientos de Eva (G&#233;nesis 3:1-5) para hacerla despreciar la verdad. <\/p>\n<p>Los sentimientos de que quiz&#225; Dios se ten&#237;a algo guardado, de que podr&#237;a llegar a m&#225;s, de que&#8230; fue lo que dobleg&#243; a Eva. Pero tambi&#233;n fueron esos sentimientos los que hicieron que Eva intentara arrastrar a Ad&#225;n. Era l&#243;gico que en su amor por &#233;l quisiera que participara con ella de la fruta que aparentemente iba a reportarles tan buenos servicios. Y. sin duda, Ad&#225;n no pudo resistirse a Eva por sentimientos. Pod&#237;a haber amado m&#225;s a la verdad. Pod&#237;a haber gritado a los cuatro vientos que Eva hab&#237;a ca&#237;do en la mentira y que no s&#243;lo no se iba a beneficiar en nada sino que incluso se hab&#237;a perdido&#8230; pod&#237;a, pero no lo hizo.<\/p>\n<p>El amor hacia Eva, la confianza en alguien con quien hab&#237;a compartido tiempos deliciosos, el recuerdo de viejas y adorables experiencias pudieron m&#225;s que su deseo de obrar conforme a la verdad que conoc&#237;a. Con aquel acto Ad&#225;n no mejor&#243; a Eva y nos perdi&#243; a todos (Romanos 5:12 ss), Si s&#243;lo hubiera amado m&#225;s a la verdad, si solo hubiera reflexionado m&#225;s en la obediencia que deb&#237;a a la ense&#241;anza del Se&#241;or&#8230; pero s&#243;lo unos instantes despu&#233;s ya era demasiado tarde.<\/p>\n<p>Y de nuevo, &#161;c&#243;mo nos enga&#241;amos en estas situaciones! Decimos que no quer&#237;amos poner tropiezos a otros en que aceptaran a Cristo, y que por eso no hablamos de ciertas cosas cuando en realidad la verdad es que temimos que no aceptaran ciertas exigencias de Cristo y nosotros se las limamos; sabemos que nuestra sinceridad no ser&#225; bien recibida y caemos en la adulaci&#243;n o en el silencio para evitar tocar zonas que afectan a los sentimientos (los suyos y los nuestros): nos enamoramos de una persona no-creyente y en lugar de obedecer al Se&#241;or insistimos en que seguramente se convertir&#225; y cambiar&#225; su vida justo antes de la boda, etc.<\/p>\n<p>Todos estos comportamientos de posponer la verdad a nuestros sentimientos tienen funestas consecuencias. Jes&#250;s tuvo que pronunciar palabras duras cuando los saduceos negaban la resurrecci&#243;n (Marcos 12: 18-27) sin plantearse si aquello herir&#237;a los sentimientos de aquellos cl&#233;rigos apart&#225;ndolos del Evangelio; fue claro y contundente en su opini&#243;n sobre los fariseos (Mateo 23) aunque aquello le hab&#237;a hecho perder las posibilidades de que pudieran colaborar con &#201;l, etc. Un mal entendido amor, una err&#243;nea piedad hubieran llevado a los fariseos y saduceos a pensar que en el fondo su definici&#243;n teol&#243;gica era poco menos que indiferente a los ojos de Jes&#250;s, pero Cristo nunca les dio pie para pensar as&#237;, sino que expuso d&#243;nde se hallaban exactamente y qu&#233; deb&#237;an hacer.<\/p>\n<p>El erudito brit&#225;nico C. S. Lewis, en su magistral obra \u00abEl gran divorcio\u00bb ha expuesto acertadamente c&#243;mo los sentimientos no pueden prevalecer sobre la verdad y los efectos negativos que se derivan de ello. Al hablar de la verdadera piedad (podr&#237;amos decir amor) distingue entre la verdadera o activa y la falsa o pasiva: \u00abEsta &#250;ltima, es la piedad que experimentamos simplemente, el dolor que conduce a los hombres a ceder DONDE NO DEBER&#205;AN y a adular cuando DEBER&#205;AN DECIR LA VERDAD. Esta piedad ha perturbado a m&#225;s de una mujer y le ha hecho perder su virginidad, ha perturbado a m&#225;s de un hombre de Estado y le ha convertido en una persona deshonesta\u00bb (Le gran divorce, p&#225;g. 126).<\/p>\n<p>Si yo tuviera un amigo alcoh&#243;lico deber&#237;a expresarle mi preocupaci&#243;n de que sus excesos le lleven a una cirrosis mortal. Puede que no me haga caso e incluso que me considere entrometido, impertinente, falto de respeto por la intimidad privada y que me eche en cara el haber olvidado los buenos momentos que pasamos en alguna juerga pasada, pero mi amor a la verdad debe estar por encima de estos sentimientos.<\/p>\n<p>A lo largo de mi vida he comprobado desgraciadamente multitud de ocasiones en que una persona se ha echado a perder por pura cuesti&#243;n de sentimientos. He visto a la madre que, por sentimientos, no reprendi&#243; a su hijo que le sustrajo dinero por miedo a da&#241;arle. He visto luego a ese hijo en prisi&#243;n por delitos mayores. He visto a estudiantes con los que no se fue firme a la hora de exigirles un rendimiento. He visto luego a esos mismos muchachos convertidos en perfectos y redomados haraganes. He visto a personas que no han tenido el valor de romper una relaci&#243;n de pareja cuando deber&#237;an hacerlo. He visto despu&#233;s el desgraciado matrimonio en que ha terminado la conducta anterior. He visto personas a las que su comunidad no disciplin&#243; en su momento para evitar ser \u00abincomprendidos\u00bb y he visto a esas personas apartarse m&#225;s y m&#225;s del Se&#241;or despu&#233;s, carentes de una idea clara de qu&#233; estaba bien o mal. He visto a personas a las que su iglesia no quiso marcar pautas doctrinales por miedo a resultar inquisidores del siglo XX. He visto despu&#233;s a esas mismas personas, afirmando que el Nuevo Testamento es s&#243;lo una colecci&#243;n de mitos que deben interpretarse seg&#250;n la escuela de Tubinga.<\/p>\n<p>Esta actitud tan de nuestro tiempo no es la que aparece en el Nuevo Testamento. Jes&#250;s insisti&#243; en la obligatoriedad de aclarar cualquier problema entre hermanos (Mateo 18:15-18) y jam&#225;s se reprimi&#243; a la hora de expresar la verdad. Pablo se encontr&#243; a lo largo de su obra apost&#243;lica con falsas doctrinas ense&#241;adas en las iglesias. En ocasiones se ense&#241;aba que no hab&#237;a resurrecci&#243;n (I Corintios 15), en otras que la salvaci&#243;n era por obras (G&#225;latas 2 y 3), en otras que Jes&#250;s no era el &#250;nico mediador entre Dios y Los hombres (I Timoteo 2:5), en otras que se pod&#237;a rendir culto a los &#225;ngeles y que se deb&#237;an guardar ciertos d&#237;as como festividades religiosas (Colosenses 2:16-18), en otras que ciertos alimentos no deb&#237;an comerse y que el celibato era obligatorio (I Timoteo 4 1-3), etc. En ocasiones Pablo deb&#237;a enfrentarse con incorrecciones &#233;ticas como permisividad en materia sexual (I Corintios 5), holgazaner&#237;a (2 Tesalonicenses 3:6-12), etc. El ap&#243;stol siempre corrigi&#243; estas conductas.<\/p>\n<p>Su amor a la verdad estaba por encima de sentimientos, porque Pablo era consciente de que los sentimientos aut&#233;nticos nunca van contra la verdad sino que la apoyan por dolorosa que sea la opci&#243;n (I Corintios 13:6).<\/p>\n<p>d) LA VERDAD ESTA POR ENCIMA DE LAS UNIONES<\/p>\n<p>Vivimos en un siglo que se caracteriza por un proceso de uni&#243;n a todos los niveles. Las organizaciones internacionales, sean del matiz que sean, no son m&#225;s que un invento de nuestra &#233;poca, y esto es algo que se ha reflejado tambi&#233;n en la esfera espiritual. Quiz&#225; el ejemplo m&#225;s extremo sea el de la Iglesia de Unificaci&#243;n del Reverendo Sun-Myung-Moon, que tiene la pretensi&#243;n de unir todos los credos religiosos, especialmente los cristianos, pero no se puede decir que esta inclinaci&#243;n sea exclusiva de &#233;l. Un amigo m&#237;o que es pastor anglicano me coment&#243; hace un a&#241;o que ahora lo \u00abchic\u00bb es buscar tambi&#233;n la uni&#243;n con los mahometanos.<\/p>\n<p>Me consta que lo que escribo a continuaci&#243;n no va a resultar muy popular, pero mi amor a la verdad est&#225; por encima de mis sentimientos y de mis intereses personales.<\/p>\n<p>No creo en las uniones artificiales en las que no existen elementos de uni&#243;n, o estos son inferiores a los de separaci&#243;n. Personalmente no tango nada contra los adventistas. Me parece admirable que sean vegetarianos, comparto con ellos su respeto por la Biblia, encuentro admirable su gusto por la oraci&#243;n y la vida austera, pero eso no har&#225; que me sienta unido con un adventista. Nunca podr&#233; compartir su creencia en que hay alimentos puros e impuros, en que la salvaci&#243;n es por obras o en que las almas duermen tras la muerte.<\/p>\n<p>Los Testigos de Jehov&#225; tienen cosas buenas. Poseen un celo evangelizador superior al de la mayor&#237;a de los grupos cristianos, se niegan a realizar el servicio militar aunque para ello tengan que padecer prisi&#243;n, proclaman que Jes&#250;s es el &#250;nico mediador entre Dios y los hombres e intentan llevar una vida estrictamente moral. Pero jam&#225;s me podr&#237;a sentir unido a ellos. No comparto su alucinante creencia en el Fin del Mundo inminente, ni la de que Cristo sea un ser creado, ni la de que las transfusiones de sangre est&#225;n prohibidas en la Biblia.<\/p>\n<p>A ambos grupos (y podr&#237;a a&#241;adir muchos m&#225;s) los respeto y a sus miembros les amo, pero no puedo ir m&#225;s all&#225;. Jes&#250;s compart&#237;a el inter&#233;s por la Biblia de los fariseos, as&#237; como su creencia en la resurrecci&#243;n y en la venida de un Mes&#237;as; estaba de acuerdo con los saduceos en la existencia del Templo y en la pr&#225;ctica de los sacrificios, pero jam&#225;s se uni&#243; a unos ni a otros, ni consider&#243; que su ense&#241;anza era tan correcta y verdadera como la de cualquiera de ellos.<\/p>\n<p>La verdad es algo absoluto. Ma&#241;ana, por m&#225;s que todos decidamos abolir la ley de la gravedad, las cosas no dejar&#225;n de ser atra&#237;das por la fuerza de la gravitaci&#243;n, y si las Naciones Unidas votaran que Dios no existe esto no disminuir&#237;a un &#225;pice su realidad.<\/p>\n<p>&#191;Quiere esto decir que la verdad es enemiga de la unidad?. No, quiere decir simplemente que s&#243;lo hay uni&#243;n en la verdad. Fij&#233;monos en el pasaje (tantas veces manipulado) de Juan 17. Cuando Jes&#250;s ruega la uni&#243;n de los que lleguen a creer, deja bien claro que esta uni&#243;n no es cualquier uni&#243;n, sino aquella de los santificados en la verdad (Juan 17:17) y a la pregunta de cu&#225;l es la verdad Jes&#250;s contesta que la Palabra de Dios (Juan 17:17).<\/p>\n<p>Esa uni&#243;n s&#243;lo es posible para los que se santifican en la verdad (Juan 17:19). Para Jes&#250;s el bien supremo no es la uni&#243;n a toda costa sino el amor a la verdad, y por ello no es extra&#241;o que la palabra \u00abverdad\u00bb aparezca m&#225;s veces en el lenguaje del ap&#243;stol Juan (haga una estad&#237;stica de su primera ep&#237;stola y saque consecuencias) que el amor incluso. Este se puede falsificar, aquella no.<\/p>\n<p>Yo podr&#237;a unirme te&#243;ricamente con cualquier clase de cristiano. Siempre encontrar&#237;a puntos de uni&#243;n con &#233;l, incluso aunque me hallara con uno claramente her&#233;tico e inmoral siempre hallar&#237;a puntos de contacto. No es extra&#241;o. Tambi&#233;n tengo puntos de contacto con el marxismo, o el existencialismo o el darwinismo. Tengo puntos de contacto con la ideolog&#237;a del PNV y con la de AP, y no votar&#233; a ninguno de los dos.<\/p>\n<p>Y el que esto sea impopular o desgarrador no quita un &#225;pice a que la &#250;nica uni&#243;n por la que Jes&#250;s rog&#243; al Padre no fue la del sentimiento o la del t&#233;rmino \u00abcristiano\u00bb sino la de los santificados en la verdad de Su Palabra (Juan 17:17), y es que en la Biblia la uni&#243;n no es un bien en s&#237; (m&#225;s bien muchas veces es lo contrario, vg: I Corintios 5:9-13 10:21 etc.) pero si lo es, SIEMPRE, la verdad. Para dar testimonio de ella vino Jes&#250;s al mundo (Juan 18:37).<\/p>\n<p>Hay s&#243;lo dos reflexiones que deseo hacer antes de concluir. Jes&#250;s muri&#243; por la verdad. Por ella se encarn&#243;, naci&#243;, vivi&#243; y padeci&#243;. Su verdad no era agradable. Mostraba que todos estamos perdidos a menos que le aceptemos (Hechos 4:11-12; Juan 3:36) y aquello no cay&#243; muy bien a sus contempor&#225;neos, que prefer&#237;an anteponer sus intereses personales, sus tradiciones, sus sentimientos y\/o sus v&#237;nculos de uni&#243;n. A1 final lo ejecutaron. Yo, en conciencia, no puedo pasar por alto, por ninguna de esas razones, aquello por lo que el propio Hijo de Dios entreg&#243; su vida.<\/p>\n<p>En segundo lugar, la verdad libera (Juan 8:32). No lo hacen las tradiciones ni los intereses personales y rara vez las uniones y los sentimientos. Yo opto por la libertad que procede del Hijo de Dios. No es f&#225;cil ni grato en multitud de ocasiones, pero s&#233; que es del Se&#241;or.<\/p>\n<p>Recientemente ofrecieron a un amigo m&#237;o, en el transcurso de una cena, la presidencia de cierto grupo dedicado a la evangelizaci&#243;n a nivel de toda una naci&#243;n europea. E1 grupo pertenec&#237;a a su misma filiaci&#243;n religiosa, pagaba muy generosamente y no parec&#237;a que le fuera a abrumar con trabajo. Adem&#225;s, ten&#237;a la \u00abventaja\u00bb de que no \u00abhac&#237;a ideolog&#237;a\u00bb y pod&#237;a encajar casi con cualquier sector del cristianismo. Apenas necesit&#243; unos minutos para rechazar la oferta y lo hizo s&#243;lo por amor a la verdad. Esa noche ech&#243; por la borda sus intereses personales que se hubieran visto favorecidos con un jugoso salario, su tradici&#243;n eclesial que encajaba con aquello, sus sentimientos personales que le llamaban a complacer al hombre que le hac&#237;a la oferta y sus posibilidades de uni&#243;n.<\/p>\n<p>Para unos, mi amigo obr&#243; mal porque pas&#243; por alto el amor que ten&#237;a a aquel hermano y se olvid&#243; de las buenas experiencias que hab&#237;an tenido juntos en otro grupo de evangelizaci&#243;n; para otros, actu&#243; est&#250;pidamente al perder una ocasi&#243;n as&#237; de ganar dinero c&#243;modamente; para otros, debi&#243; aceptar para, una vez dentro, hacer que el nuevo esp&#237;ritu se fuera contagiando hasta la c&#250;spide; para otros, desperdici&#243; las posibilidades de comuni&#243;n futuras; para otros, obr&#243; sectariamente en lugar de fomentar el aglutinamiento con otros grupos cristianos.<\/p>\n<p>Yo creo que am&#243; la verdad m&#225;s que todo aquello y que prefiri&#243; a la buena opini&#243;n de los hombres la aprobaci&#243;n del Se&#241;or y &#233;sta seguro que no le falt&#243; (2 Tesalonicenses 2:13-14).<\/p>\n<p>Algunos textos sobre la verdad en el Nuevo Testamento:<\/p>\n<p>Juan 1:14-17; 4:23-24; 8:32; 8:45-46; 14:6; 17:17-19; 18:37; Romanos 1:18-25; I Corintios 5:8, 13:6; G&#225;latas 2:5, 2:14; Efesios 4:21-25, 5:9, 6:14; 2 Tesalonicenses 2:10-13; I Timoteo 6:3-5; 2 Timoteo 4:1-4; Santiago 3:14, 5:19; I Juan 2:21, 3:18-19.<\/p>\n<p>CESAR VIDAL&#8230; REVISTA MOSTAZA&#8230;SEPTIEMBRE\/OCTUBRE 1985.<\/p><\/div>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Es conocido el chiste aquel de un hombre que tenia dos hijos: uno dec&#237;a la verdad&#8230; y el otro era pol&#237;tico. La iron&#237;a de la historieta se convierte en una realidad amarga y desagradable cuando comprobamos hasta qu&#233; punto el amor a la verdad no s&#243;lo est&#225; desacreditado sino que incluso se sepulta bajo todo &hellip; <a href=\"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/el-amor-a-la-verdad\/\" class=\"more-link\">Continuar leyendo<span class=\"screen-reader-text\"> \u00abEl amor a la Verdad\u00bb<\/span><\/a><\/p>\n","protected":false},"author":1,"featured_media":0,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[1],"tags":[],"class_list":["post-5490","post","type-post","status-publish","format-standard","hentry","category-general"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/5490","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/users\/1"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=5490"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/5490\/revisions"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=5490"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=5490"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=5490"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}