{"id":5501,"date":"2016-02-08T19:10:03","date_gmt":"2016-02-09T00:10:03","guid":{"rendered":"http:\/\/www.biblia.work\/sermones\/el-fundamentalismo-sectario\/"},"modified":"2016-02-08T19:10:03","modified_gmt":"2016-02-09T00:10:03","slug":"el-fundamentalismo-sectario","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/el-fundamentalismo-sectario\/","title":{"rendered":"El fundamentalismo sectario"},"content":{"rendered":"<div>C&#233;sar Vidal Manzanares (Madrid, 1958) es doctor en Historia, en Teolog&#237;a, en Filosof&#237;a y licenciado en Derecho. Actualmente es catedr&#225;tico de Historia de las Religiones en la Logos University. Hasta la fecha ha publicado m&#225;s de sesenta libros, entre los que se encuentran el Diccionario de sectas y ocultismo (1994), El infierno de las sectas (1989), Psicolog&#237;a de las sectas (1990), Las sectas frente a la Biblia (1990), Enciclopedia de las religiones (1998). Defensor incansable de los Derechos Humanos ha recibido entre otros premios y reconocimientos los otorgados por las organizaciones J&#243;venes contra la intolerancia (1995), Yad-Vashem supervivientes del Holocausto (1995), ORT-M&#233;xico (1995) o el Premio Humanismo de la Fundaci&#243;n Hebraica (1996).<\/div>\n<div style=\"text-align:justify; color:#3d3d3d;\">Cualquier comentario, cr&#237;tica o pregunta que quer&#225;is hacer sobre el art&#237;culo \u00abEl fundamentalismo sectario\u00bb se lo pod&#233;is hacer llegar al autor en su correo electr&#243;nico. Pulsa aqu&#237;<\/p>\n<p>El fundamentalismo sectario<\/p>\n<p>El t&#233;rmino \u00abfundamentalismo\u00bb referido al fen&#243;meno religioso es, posiblemente, uno de los m&#225;s profusamente utilizados por los medios de comunicaci&#243;n en los &#250;ltimos a&#241;os. Tomado del vocabulario anglosaj&#243;n, con &#233;l se pretende etiquetar extremos tan dispares como el ayatollah Jomeini y Juan Pablo II, como Pat Robertson y el Opus Dei, como el jasidismo jud&#237;o y Hizbullah. En las siguientes l&#237;neas intentaremos definir de la manera m&#225;s correcta posible lo que es, efectivamente, el fundamentalismo y analizar la manera en que &#233;ste se manifiesta en el caso de las sectas.<\/p>\n<p>1. &#191;Qu&#233; es fundamentalismo?<\/p>\n<p>En su sentido m&#225;s estricto (y, desde luego, m&#225;s correcto), el t&#233;rmino \u00abfundamentalismo\u00bb est&#225; conectado estrechamente con el enfrentamiento, en el seno del protestantismo anglosaj&#243;n, de las corrientes liberal y conservadora. Mientras que la primera pretend&#237;a someter al Biblia a un proceso de supuesta desmitologizaci&#243;n en el curso del cual se cuestionaba, entre otros aspectos, la divinidad y la resurrecci&#243;n de Cristo, la segunda pretend&#237;a afirmar aquellas doctrinas que consideraba esenciales para la concepci&#243;n teol&#243;gica protestante.<\/p>\n<p>En la Conferencia b&#237;blica de los protestantes conservadores celebrada en Ni&#225;gara en 1895 se estableci&#243; as&#237; una declaraci&#243;n de fe en la que se hac&#237;a hincapi&#233; en lo que despu&#233;s se denominar&#237;an los \u00abcinco puntos del fundamentalismo\u00bb. &#201;stos -tambi&#233;n conocidos como fundamentos- eran la inerrancia verbal de la Escritura, la divinidad de Jesucristo, la concepci&#243;n virginal de Jes&#250;s, la teor&#237;a sustitutiva de la expiaci&#243;n, la resurrecci&#243;n f&#237;sica de Cristo y su segunda venida corporal. Aunque la declaraci&#243;n no se defini&#243; como fundamentalista, s&#237; provoc&#243; que a partir de 1909 se publicaran una serie de tratados titulados The Fundamentals, que dar&#237;an su nombre a esta corriente ideol&#243;gica. Su expansi&#243;n e influencia en el mundo anglosaj&#243;n fue absolutamente extraordinaria y, de hecho, marc&#243; un aut&#233;ntico hito en la historia del protestantismo, en particular, y de las religiones, en general.<\/p>\n<p>En 1919, tuvo lugar la fundaci&#243;n de la World&#180;s Christian Fundamentals Association que recogi&#243; la herencia espiritual de los a&#241;os anteriores y que en el curso de la d&#233;cada siguiente tuvo, entre otras consecuencias, la de dividir las principales denominaciones protestantes de Estados Unidos en un sector fundamentalista y otro modernista. Dado que el fundamentalismo pronto encontr&#243; en el mencionado pa&#237;s un terreno f&#233;rtil en el &#225;rea de la reforma social -por ejemplo, oponi&#233;ndose a las leyes de esterilizaci&#243;n forzosa aprobadas en ciertos estados-, no tard&#243; mucho en identificarse a aqu&#233;l con una visi&#243;n integrista. Se trat&#243; de una equivocaci&#243;n que ha persistido hasta la actualidad donde no resulta extra&#241;o que ambos t&#233;rminos sean utilizados de manera indistinta y err&#243;nea.<\/p>\n<p>Aunque, como hemos visto, el fundamentalismo se limit&#243; inicialmente al terreno protestante y, especialmente, al papel de las Escrituras deber&#237;an tener a la hora de se&#241;alar la fe y la conducta apropiadas, pronto el t&#233;rmino se fue ampliando -de manera un tanto confusa- a otras confesiones. En este sentido, por ejemplo, se podr&#237;a se&#241;alar que Juan Pablo II es fundamentalista en la medida en que las medidas adoptadas durante su pontificado pretender&#237;an se&#241;alar y preservar los fundamentos de la fe y de la pr&#225;ctica cat&#243;lica. Como en el caso del fundamentalismo original, el protestante, tal calificaci&#243;n no implicar&#237;a una carga negativa, sino m&#225;s bien positiva, de fidelidad a un legado espiritual. Lo que define al fundamentalismo no es su pretendida cerraz&#243;n oscurantista hacia el supuesto progreso, sino su fe en unos principios que considera eternos y que no est&#225; dispuesto a sacrificar en pro de una contingencia temporal. Si en el plano del protestantismo eso implica, por ejemplo, creer en la inerrancia verbal de la Biblia, en el del catolicismo significar&#237;a, tambi&#233;n como bot&#243;n de muestra, afirmar la infalibilidad papal por encima de una visi&#243;n horizontal de la estructura eclesial.<\/p>\n<p>Resumiendo, pues, el fundamentalismo es un fen&#243;meno t&#237;picamente protestante emanado de la controversia en torno a la interpretaci&#243;n de las Escrituras creada por el liberalismo teol&#243;gico. S&#243;lo de manera anal&#243;gica puede hablarse de otros fundamentalismos. Finalmente, hay que subrayar que el fundamentalismo carece de un contenido en s&#237; negativo -m&#225;s bien todo lo contrario- y que no est&#225; vinculado \u00abper se\u00bb a visiones como el integrismo o el fanatismo. Llegados a este punto, podemos plantearnos una pregunta esencial para este estudio: &#191;existe el fundamentalismo en las sectas? En otras palabras: &#191;existe un contenido doctrinal y &#233;tico \u00abfundamental\u00bb en una secta que debe ser mantenido contra viento y marea? A responder esa pregunta dedicaremos el resto del presente art&#237;culo.<\/p>\n<p>2. Dos ejemplos del fundamentalismo sectario: Adventistas y Testigos de Jehov&#225;<\/p>\n<p>Aunque el mundo de las sectas es considerablemente extenso y se nutre de nuevos aportes casi a diario, no puede negarse, sin embargo, que existen una serie de caracter&#237;sticas comunes entre los diversos colectivos que definimos como tales y que pueden ser tan diferentes en apariencia como los Hare Krisna y los Testigos de Jehov&#225;, los Adventistas del S&#233;ptimo D&#237;a y los seguidores de Nueva Acr&#243;polis, los miembros de la Comunidad del Esp&#237;ritu Santo (I.U.R.D) y los seguidores del Reverendo Sun Myung Moon. Hemos examinado ese tema con anterioridad y a esos ex&#225;menes nos remitimos al lector. Baste aqu&#237; se&#241;alar que, precisamente, esa comunidad de caracter&#237;sticas nos permite poder escoger, no de manera aleatoria, a dos sectas como objeto sobre el que analizar si efectivamente el fundamentalismo se produce en el seno de las mismas o no.<\/p>\n<p>Se trata de dos sectas -Adventistas del S&#233;ptimo D&#237;a y Testigos de Jehov&#225;- de especial inter&#233;s en el &#225;mbito mundial, hispanoamericano y espa&#241;ol. Si en el &#225;mbito mundial son la segunda y la tercera secta en t&#233;rminos num&#233;ricos (la primera son los Mormones), en el &#225;mbito hispanoamericano son la primera y la segunda, y concretamente los adventistas son el grupo religiosos m&#225;s numeroso despu&#233;s de la Iglesia cat&#243;lica en alg&#250;n pa&#237;s como Bolivia. En cuanto a Espa&#241;a, los Testigos de Jehov&#225; -con sus ochenta mil miembros- son la confesi&#243;n religiosa m&#225;s numerosa despu&#233;s de la Iglesia cat&#243;lica, mientras que loas Adventistas -con s&#243;lo cuatro\/cinco mil miembros- constituyen la tercera secta en cuanto a extensi&#243;n num&#233;rica se refiere. Como puede verse, su elecci&#243;n est&#225; bien justificada.<\/p>\n<p>El adventismo del s&#233;ptimo d&#237;a es hijo de una cadena continuada de profec&#237;as incumplidas. En las primeras d&#233;cadas del siglo XIX un predicador llamado William Miller lleg&#243; a la conclusi&#243;n, partiendo de una disparatada interpretaci&#243;n de Daniel 8:14, de que el fin del mundo deb&#237;a producirse en 1843. Cuando la profec&#237;a no se cumpli&#243; Miller fue pronunciando nuevos vaticinios que apuntaron a un retorno (el advent que entonces ya dio nombre a sus seguidores) de Cristo el 21 de marzo de 1844, el 18 de abril de 1844 y el 22 de octubre de 1844.<\/p>\n<p>No hace falta decir que estas &#250;ltimas profec&#237;as fracasaron igual que las anteriores y acabaron por tener un efecto desolador sobre los adeptos de la recientemente creada secta. Quiz&#225; el fracaso del 22 de octubre de 1844 hubiera podido significar su fin de no haberse producido un episodio que realmente result&#243; indispensable para su supervivencia. El 23 de octubre de 1844, uno de los adeptos adventistas llamado Hiram Edson, afirm&#243; haber tenido una visi&#243;n en la que hab&#237;a contemplado a Cristo llegando al pie de un altar en el cielo. De aqu&#237; se desprend&#237;a que Miller no hab&#237;a errado en su c&#225;lculo prof&#233;tico, sino en la ubicaci&#243;n del cumplimiento. Cristo hab&#237;a llegado pero no a la tierra sino al santuario del cielo, concluyendo as&#237; la obra de expiaci&#243;n comenzada en la cruz m&#225;s de mil ochocientos a&#241;os antes.<\/p>\n<p>Se trataba, sin duda, de una artima&#241;a muy burda pero ciertamente dio resultado. A partir de entonces 1844 se convirti&#243; en una fecha clave del adventismo. Primero, porque, supuestamente, Cristo hab&#237;a concluido la expiaci&#243;n en ese a&#241;o y, segundo, porque ya quedaba muy poco para que regresara a la tierra. De ser la fecha final, 1844 pas&#243; a convertirse en el a&#241;o de inicio de un per&#237;odo de tiempo cargado de fuerza escatol&#243;gica. En 1844 no terminaba el mundo, pero empezaba el breve tiempo anterior a su final.<\/p>\n<p>En los a&#241;os inmediatamente siguientes, el movimiento qued&#243; en manos de una visionaria llamada Ellen G. White, que fue introduciendo nuevas doctrinas (la negaci&#243;n del infierno y de la inmortalidad del alma, el establecimiento de una dieta pseudolev&#237;tica, la creencia en que Cristo era la reencarnaci&#243;n del arc&#225;ngel Miguel, la afirmaci&#243;n de que los pecados de toda la humanidad hab&#237;an sido descargados sobre el diablo, la insistencia en que el domingo era la marca de la bestia descrita en el Apocalipsis y, por lo tanto, hab&#237;a que guardar el s&#225;bado, la doctrina de que la Iglesia cat&#243;lica es la gran ramera y las iglesia protestantes son las hijas de esa prostituta, etc.) que, junto con el papel central de 1844, se convirtieron en el entramado doctrinal de la secta.<\/p>\n<p>Ellen G. White tuvo tambi&#233;n veleidades prof&#233;ticas y as&#237; profetiz&#243; que nunca se edificar&#237;a en Jerusal&#233;n (la actual capital del estado de Israel) o que Gran Breta&#241;a luchar&#237;a como beligerante contra el Norte durante la guerra de Secesi&#243;n y Estados Unidos ser&#237;a \u00abhumillado hasta el polvo\u00bb. Sin embargo, como era de esperar, su mayor &#233;nfasis gir&#243; en torno a vaticinar vez tras vez la fecha de la segunda venida de Cristo. Los ejemplos son numeros&#237;simos. Baste decir que Ellen G. White profetiz&#243; que Jes&#250;s volver&#237;a dentro de la d&#233;cada de los cincuenta del siglo XIX, que la guerra civil americana era una clara se&#241;al de que la venida de Cristo estaba cerca, que Cristo regresar&#237;a antes de que la esclavitud fuera abolida en Estados Unidos, que ella estar&#237;a viva cuando tuviera lugar la Segunda venida de Cristo, o que los adventistas vivos en 1856 a&#250;n los estar&#237;an cuando Cristo regresara. No hace falta decir que ni uno solo de estos vaticinios se cumpli&#243; y ello pese a que Ellen G. White ense&#241;&#243; que en una visi&#243;n escuch&#243; \u00abel d&#237;a y la hora de la venida de Jes&#250;s\u00bb, o a que profiri&#243; afirmaciones tan tajantes como la de que Cristo no escucha las oraciones de los que no son adventistas, o la de que la gente deb&#237;a abandonar las iglesias que no eran adventistas y unirse al adventismo si deseaban salvarse.<\/p>\n<p>Dado que el adventismo sosten&#237;a -y sostiene- que Ellen G. White recib&#237;a sus revelaciones de Dios, que no era meramente una int&#233;rprete de las Escrituras y que sus escritos est&#225;n tan inspirados por el Esp&#237;ritu Santo como la Biblia, los aspectos que hemos se&#241;alado tienen una enorme importancia y constituyen en buena medida uno de los talones de Aquiles del adventismo (otro de ellos es el car&#225;cter de plagiaria de Ellen G. White).<\/p>\n<p>Una vez muerta la profetisa -que, desde luego, no permaneci&#243; viva hasta la segunda venida de Cristo-, &#191;qu&#233; pod&#237;a quedar hoy por hoy de las doctrinas de Ellen G. White? &#191;En qu&#233; medida el adventismo como tal, practica un fundamentalismo?<\/p>\n<p>La respuesta a estas cuestiones debe ser matizada pero no resulta dif&#237;cil. En primer lugar, se han orillado algunas doctrinas de Ellen G. White, especialmente escandalosas como la de que algunas razas humanas son fruto del mestizaje entre hombres y bestias, que se necesitan siete d&#237;as para entrar en el cielo, o que Ellen G. White vio a Enoc en el planeta J&#250;piter. Por el contrario, se han mantenido -aunque intentando buscar una base b&#237;blica y no meramente visionaria- sus ense&#241;anzas en el sentido de que no existe el infierno como lugar de tormento de los r&#233;probos, de que la inmortalidad del alma es una creencia anticristiana, de que la dieta pseudolev&#237;tica de la se&#241;ora White es el prop&#243;sito de Dios para el hombre, de que Cristo era la encarnaci&#243;n del arc&#225;ngel Miguel, de que Satan&#225;s ha llevado los pecados de toda la humanidad, o de que el domingo era la marca de la bestia descrita en Apocalipsis. Finalmente, se ha mantenido un &#233;nfasis insistente en la ense&#241;anza de que la segunda venida de Cristo est&#225; muy cerca -aunque obviamente ocultando los vaticinios de Ellen G. White al respecto- y en que 1844 es un a&#241;o central dentro de la cronolog&#237;a b&#237;blica.<\/p>\n<p>Nos encontramos, pues, frente a un fundamentalismo cargado de doblez. Aunque se afirma que los escritos de la se&#241;ora White est&#225;n inspirados por el Esp&#237;ritu Santo, sin embargo se discrimina aquello que debe ser ense&#241;ado por el adepto de lo que no. Se ocultan las profec&#237;as no cumplidas -mal resultado puede esperar un profeta cuyos vaticinios no se cumplen- y se enfatizan, por el contrario, las doctrinas que diferencian al adventismo de otros grupos y la proximidad de la segunda venida.<\/p>\n<p>El caso de los Testigos de Jehov&#225; resulta tambi&#233;n claramente revelador a la hora de establecer lo que significa el fundamentalismo para una secta. Aunque los Testigos de Jehov&#225;, a diferencia de la se&#241;ora White, no pretenden estar inspirados por el Esp&#237;ritu Santo ni tampoco atribuyen a sus escritos el mismo valor que a la Biblia, s&#237; coinciden con la profetisa adventista en atribuir a sus dirigentes el papel de \u00abel esclavo fiel y discreto\u00bb e int&#233;rpretes exactos de la Biblia.<\/p>\n<p>La fundaci&#243;n de los Testigos de Jehov&#225; est&#225; estrechamente relacionada con las profec&#237;as de Miller. Si bien, como hemos visto, buena parte del adventismo termin&#243; siendo capitaneado por Ellen G. White, cre&#225;ndose as&#237; la secta de los Adventistas del S&#233;ptimo D&#237;a, no es menos cierto que otra secci&#243;n significativa se fue dividiendo y subdividiendo en grup&#250;sculos que asimismo profetizaron el fin del mundo para diferentes fechas.<\/p>\n<p>Charles Taze Russell, el fundador de los Testigos de Jehov&#225;, constituy&#243; as&#237; en uni&#243;n de Nelson Barbour una secta en la que se afirmaba que el per&#237;odo de la siega final se hab&#237;a iniciado en 1874 y concluir&#237;a en 1914, a&#241;o este &#250;ltimo en el que Cristo regresar&#237;a. En 1879, Russell experiment&#243; algunas desavenencias con Barbour y se estableci&#243; por su cuenta fundando la Sociedad Watchtower.<\/p>\n<p>Russell estaba empapado del adventismo y as&#237; tambi&#233;n incorpor&#243; a su \u00abcorpus\u00bb doctrinal la negaci&#243;n del infierno y de la inmortalidad del alma, as&#237; como la afirmaci&#243;n de que Cristo era la encarnaci&#243;n de Miguel el arc&#225;ngel o la de que otras fes religiosas eran la gran ramera del Apocalipsis. De la misma manera, bas&#243; sus c&#225;lculos acerca de la fecha del fin del mundo no s&#243;lo en la Biblia, sino tambi&#233;n en las profec&#237;as supuestamente contenidas en la gran pir&#225;mide.<\/p>\n<p>La carrera de Russell fue punto menos escandalosa que la de Ellen G. White, pero debe decirse en honor a la verdad que no se pretendi&#243; inspirado ni tampoco fue tan profuso en la emisi&#243;n de profec&#237;as. La principal -que apuntaba al fin del mundo para 1914- concluy&#243; en un sonado fracaso. Russell no recurri&#243; al socorrido expediente de reinterpretar la fecha fallida como hab&#237;an hecho los Adventistas, sino que se&#241;al&#243; otras nuevas como 1915 y 1918. En ese sentido, su conducta, se asimil&#243; m&#225;s a la de William Miller que a la de Ellen G. White. Su muerte el 31 de octubre de 1916 le impidi&#243; contemplar su &#250;ltimo fracaso.<\/p>\n<p>El 6 de enero de 1917 Joseph Rutherford fue elegido segundo presidente de la Watchtower. Si Russell hab&#237;a sido el Miller de la secta, Rutherford se hab&#237;a asemejar mucho a Ellen G. White, aunque nunca tuvo pretensiones tan grandes como la profetisa adventista. En primer lugar, supo readaptar el fracaso de 1914, como los Adventistas hab&#237;an hecho con el de 1844. De hecho, lleg&#243; a afirmar que en 1914 s&#237; que hab&#237;a venido Cristo pero de manera invisible y que la manifestaci&#243;n visible de esa venida no tardar&#237;a mucho. A partir de Rutherford, 1914 no ser&#237;a el punto de conclusi&#243;n de un esquema escatol&#243;gico, sino que a causa del fracaso prof&#233;tico se convirti&#243; en el inicio de un espacio breve del tiempo que anteceder&#237;a a la batalla del Armaged&#243;n.<\/p>\n<p>El nuevo presidente tambi&#233;n mantuvo el \u00abcorpus\u00bb doctrinal tomado del adventismo, pero le a&#241;adi&#243; doctrinas como las de que s&#243;lo 144.000 fieles ir&#237;an al cielo, que no era l&#237;cito tomar sangre ni siquiera en transfusi&#243;n (1927), que no deb&#237;a celebrarse la Navidad ni representarse la cruz (1928), o que ten&#237;a que utilizarse el nombre de Testigos de Jehov&#225; (1931). Finalmente, Rutherford dio nuevas fechas para el fin del mundo, anunciando que se producir&#237;a en 1925. <\/p>\n<p>Aunque como Russell y la White fall&#243; en su vaticinio, no desisti&#243; de esta orientaci&#243;n. El 8 de enero de 1942, Rutherford falleci&#243; afirmando que la asamblea que los Testigos de Jehov&#225; acababan de celebrar en Detroit ser&#237;a la &#250;ltima que se celebrar&#237;a antes de la batalla de Armaged&#243;n.<\/p>\n<p>A la muerte de Rutherford, los Testigos de Jehov&#225; adoptaron una postura doctrinal similar a la del adventismo. As&#237; escamotearon las profec&#237;as no cumplidas, insistieron en aquellas doctrinas que las diferencian m&#225;s de cualquier otro colectivo (algo bien dif&#237;cil si tenemos en cuenta su parecido con el adventismo) y enfatizaron de manera insistente la cercan&#237;a del fin del mundo o \u00absistema de cosas\u00bb, reforzando la creencia en 1914 como un a&#241;o clave en la cronolog&#237;a b&#237;blica.<\/p>\n<p>3. Conclusi&#243;n<\/p>\n<p>Como hemos podido ver, es dudoso que pueda hablarse de un verdadero fundamentalismo en las sectas. Aunque la represi&#243;n de aquellos adeptos que cuestionaban la m&#225;s m&#237;nima doctrina es realmente feroz y se traduce siempre en sanciones dur&#237;simas como la expulsi&#243;n del colectivo que, supuestamente, incorpora en su seno a los &#250;nicos salvos; aunque se subraya el papel de conexi&#243;n con la divinidad de sus fundadores y dirigentes respectivos y la veracidad de sus ense&#241;anzas, lo cierto es que las sectas practican en todo caso lo que, s&#243;lo anal&#243;gicamente, pod&#237;amos denominar \u00abfundamentalismo selectivo y funcional\u00bb.<\/p>\n<p>La calificaci&#243;n no puede ser m&#225;s adecuada porque, lejos de aferrarse a unos principios que se consideren fundamentales en fe y conducta, en realidad derivan de tres principios fundamentales. El primero es mantener una identidad distante de otros grupos de tal manera que no resulte posible la fuga de adeptos. As&#237; se insiste en doctrinas aparentemente exclusivas como la negaci&#243;n de la inmortalidad del alma o del infierno, la creencia en que Cristo es el arc&#225;ngel Miguel, etc. No es importante si estas doctrinas fueron desconocidas por los primeros miembros de la secta, lo esencial es que permiten trazar una valla que dificulte de manera psicol&#243;gica los posibles escapes de miembros.<\/p>\n<p>En segundo lugar, ese fundamentalismo selectivo -aunque enfatiza el car&#225;cter exclusivo y &#243;ptimo de su interpretaci&#243;n de la Biblia- se esfuerza por ocultar la naturaleza (penosamente falaz) de ense&#241;anzas o profec&#237;as previas. As&#237;, ense&#241;anzas supuestamente inspiradas por el Esp&#237;ritu Santo y procedentes de Ellen G. White son orilladas siquiera porque dejar&#237;an de manifiesto que la mencionada mujer nunca pudo ser una profetisa de Dios. De igual manera, en el caso de los Testigos de Jehov&#225; se ocultan las conexiones de Russell con el adventismo o con la masoner&#237;a y la forma en que ambos fen&#243;menos le influyeron de manera decisiva.<\/p>\n<p>En tercer, y &#250;ltimo lugar, se mantiene la insistencia patol&#243;gica en una muy cercana venida de Cristo (Adventistas) o fin del sistema de cosas (Testigos de Jehov&#225;). Este &#250;ltimo factor resulta esencial no s&#243;lo a la hora de captar nuevos adeptos, sino tambi&#233;n a la de mantenerlos en el interior de la secta por temor a que su deserci&#243;n se produzca precisamente en el momento en que Cristo regrese.<\/p>\n<p>De esta manera, el fundamentalismo de las sectas no es s&#243;lo selectivo, sino que adem&#225;s tiene un claro matiz de funcionalidad material. Su finalidad real no es, en realidad, salvaguardar la fidelidad a unos principios supuestamente divinos (como en el fundamentalismo protestante o en otros anal&#243;gicos), sino asegurar la estabilidad de la secta. Lo que se conserva, en t&#233;rminos reales, no es la iluminada interpretaci&#243;n de Russell -cuyas obras no han vuelto a ser publicadas por la Watchtower, o la totalidad de las ense&#241;anzas de Ellen G. White supuestamente inspirada por el Esp&#237;ritu Santo-, sino aquellos aspectos de las mismas que permiten que la secta se mantenga viva e incluso siga experimentando un crecimiento num&#233;rico y econ&#243;mico. Si, formalmente, se afirma la infabilidad del colectivo y su inerrancia en el pasado, materialmente, se ocultan aquellas profec&#237;as y ense&#241;anzas que demuestran lo falaz e insostenible de estas pretensiones, y se insiste en los aspectos especialmente susceptibles de mantener el edificio sectario en pie.<\/p>\n<p>En ese sentido, como en otros, las sectas presentan unas peculiaridades que las configuran como un fen&#243;meno de expresi&#243;n espiritual muy espec&#237;fico y diferenciado pero, al mismo tiempo, aberrante.<\/p>\n<p>C&#233;sar Vidal Manzanares<\/p>\n<p>Logos University<\/p>\n<p>Jacksonville (EE.UU.)<\/p><\/div>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>C&#233;sar Vidal Manzanares (Madrid, 1958) es doctor en Historia, en Teolog&#237;a, en Filosof&#237;a y licenciado en Derecho. Actualmente es catedr&#225;tico de Historia de las Religiones en la Logos University. Hasta la fecha ha publicado m&#225;s de sesenta libros, entre los que se encuentran el Diccionario de sectas y ocultismo (1994), El infierno de las sectas &hellip; <a href=\"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/el-fundamentalismo-sectario\/\" class=\"more-link\">Continuar leyendo<span class=\"screen-reader-text\"> \u00abEl fundamentalismo sectario\u00bb<\/span><\/a><\/p>\n","protected":false},"author":1,"featured_media":0,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[1],"tags":[],"class_list":["post-5501","post","type-post","status-publish","format-standard","hentry","category-general"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/5501","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/users\/1"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=5501"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/5501\/revisions"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=5501"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=5501"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=5501"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}