{"id":5506,"date":"2016-02-08T19:10:06","date_gmt":"2016-02-09T00:10:06","guid":{"rendered":"http:\/\/www.biblia.work\/sermones\/de-la-tradicin-a-la-verdad\/"},"modified":"2016-02-08T19:10:06","modified_gmt":"2016-02-09T00:10:06","slug":"de-la-tradicin-a-la-verdad","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/de-la-tradicin-a-la-verdad\/","title":{"rendered":"De la tradici&#243;n a la verdad"},"content":{"rendered":"<div>La historia de un sacerdote cat&#243;lico romano<\/p>\n<p>            Nac&#237; en Irlanda, en una familia cat&#243;lica de ocho hijos. Tuve una ni&#241;ez feliz y completa. Mi padre fue coronel del ej&#233;rcito irland&#233;s hasta el d&#237;a que se jubil&#243;, cuando yo ten&#237;a nueve a&#241;os de edad. Como familia, nos gustaba jugar, cantar y actuar. Nuestra casa estaba en un campamento militar en Dubl&#237;n.<\/p><\/div>\n<div style=\"text-align:justify; color:#3d3d3d;\">&#201;ramos una t&#237;pica familia irlandesa cat&#243;lica romana. Algunas veces mi padre se arrodillaba al lado de su cama para orar en una manera solemne. Mi madre le &#8220;hablaba&#8221; a Jes&#250;s mientras cocinaba, o lavaba los platos, o hasta cuando fumaba un cigarrillo. Casi todas las noches nos arrodill&#225;bamos en la sala de nuestra casa para rezar el Rosario juntos. Nunca falt&#225;bamos a misa, a menos que estuvi&#233;ramos seriamente enfermos. Como a la edad de cinco o seis a&#241;os, Jesucristo era una persona muy real para m&#237;, lo mismo que la virgen Mar&#237;a y los dem&#225;s santos. Puedo identificarme f&#225;cilmente con otras personas de las naciones cat&#243;licas tradicionales de Europa y con los latinoamericanos y filipinos, que ponen a Jes&#250;s, Mar&#237;a, Jos&#233;, y a todos los otros santos mezclados en un mismo caldero de fe. <\/p>\n<p>            En la Escuela Jesuita de Belvedere me inculcaron el catecismo. Fue tambi&#233;n en esa escuela donde estudi&#233; para mi educaci&#243;n primaria y secundaria. Al igual que cualquier ni&#241;o educado por los jesuitas, antes de los diez a&#241;os ya pod&#237;a recitar las cinco razones por las que Dios existe, y por qu&#233; el Papa era la cabeza de la &#250;nica iglesia verdadera. Rescatar almas del purgatorio era un asunto muy serio. La frase citada con frecuencia, &#8220;Es un pensamiento santo y bueno orar por los muertos para que sean liberados de sus pecados&#8221;, la aprendimos de memoria aunque no comprend&#237;amos el significado de dichas palabras. Nos dijeron que el Papa, por ser la cabeza de la iglesia, era la persona m&#225;s importante del mundo. Lo que &#233;l dec&#237;a, era ley, y que los jesuitas eran su mano derecha. Aunque la misa se dec&#237;a en lat&#237;n, trataba de asistir diariamente porque me intrigaba la profunda sensaci&#243;n de misterio que la rodeaba. Nos dijeron que esa era la manera m&#225;s importante de agradar a Dios. Nos animaban a orar a los santos, y ten&#237;amos santos patrones para casi todos los aspectos de la vida. No tuviera seguro de ello en mi vida, con la excepci&#243;n de San Antonio, el patr&#243;n de los objetos perdidos, puesto que yo ten&#237;a la mala costumbre de perder muchas cosas. <\/p>\n<p>            Cuando ten&#237;a catorce a&#241;os, sent&#237; un llamamiento a ser misionero. Sin embargo, este llamamiento no afect&#243; la forma en que estaba conduciendo mi vida. Los a&#241;os m&#225;s agradables y de m&#225;s satisfacci&#243;n que pas&#233; de mi juventud fueron entre los diecis&#233;is y los dieciocho. Durante esos a&#241;os me fue muy bien acad&#233;micamente y como atleta. <\/p>\n<p>            A menudo ten&#237;a que llevar a mi madre al hospital para tratamientos m&#233;dicos. En cierta ocasi&#243;n, mientras esperaba que la atendieran, encontr&#233; un libro donde citaban los siguientes vers&#237;culos de Marcos 10:29 al 30: &#8220;Respondi&#243; Jes&#250;s y dijo: De cierto os digo que no hay ninguno que haya dejado casa, o hermanos, o hermanas, o padre, o madre, o mujer, o hijos, o tierras, por causa de m&#237; y del evangelio, que no reciba cien veces m&#225;s ahora en este tiempo&#8230; y en el siglo venidero la vida eterna&#8221;. Sin conocer el verdadero mensaje de la salvaci&#243;n, me convence para remisi&#243;n de los pecados&#8221; (Mateo 26:28). No hice de eso una pr&#225;ctica com&#250;n de que realmente hab&#237;a recibido el llamamiento para ser misionero. <\/p>\n<p>TRATANDO DE GANARME LA SALVACI&#211;N <\/p>\n<p>            En 1956 dej&#233; mi familia y amigos para ingresar en la Orden de los Dominicos. Pas&#233; ocho a&#241;os estudiando para ser monje, lo que incluy&#243; estudiar las tradiciones de la iglesia, filosof&#237;a, la teolog&#237;a de Tom&#225;s de Aquino, y un poco de Biblia desde el punto de vista cat&#243;lico. Cualquiera sea la fe que haya tenido, estaba institucionalizada y ritual izada en el sistema religioso dominico. <\/p>\n<p>La obediencia a las leyes, tanto de la iglesia como de los dominicos, fue puesta delante m&#237; como el medio de lograr la santificaci&#243;n. Muchas veces hablaba con el director de estudiantes, Ambrose Duffy acerca de la ley como el medio para obtener la santidad. Adem&#225;s de querer ser &#8220;santo&#8221;, quer&#237;a tambi&#233;n asegurarme de la salvaci&#243;n eterna. Aprend&#237; de memoria la parte de la ense&#241;anza del Papa P&#237;o XII en la que dice, &#8220;&#8230;la salvaci&#243;n de muchos depende de las oraciones y los sacrificios del cuerpo m&#237;stico de Cristo que se ofrecen con esta intenci&#243;n&#8221;.. Esta idea de ganarse la salvaci&#243;n mediante sufrimiento y oraci&#243;n es tambi&#233;n el mensaje b&#225;sico de F&#225;tima y Lourdes, y trat&#233; de ganar mi propia salvaci&#243;n, as&#237; como la de otros, mediante dicho sufrimiento y oraci&#243;n. En el monasterio de los dominicos en Tallaght, Dubl&#237;n, me somet&#237; a muchas penitencias dif&#237;ciles para ganar almas, d&#225;ndome duchas fr&#237;as en pleno invierno y castigando mi espalda con una corta cadena de acero. El director de estudiantes sab&#237;a lo que yo estaba haciendo, ya que su vida austera formaba parte de mi inspiraci&#243;n seg&#250;n lo que yo hab&#237;a recibido de las palabras del Papa. Estudiaba, oraba y hac&#237;a penitencias con mucho rigor y determinaci&#243;n. Trataba de obedecer los diez mandamientos y un sinn&#250;mero de tradiciones y reglas de los dominicos. <\/p>\n<p>POMPA EXTERIOR-VAC&#205;O INTERIOR <\/p>\n<p>            En el a&#241;o 1963, a la edad de veinticinco a&#241;os, fui ordenado sacerdote de la Iglesia Cat&#243;lica Romana, despu&#233;s de lo cual prosegu&#237; a terminar mi curso de estudios de Tom&#225;s de Aquino en la Universidad Angelicum en Roma. Pero all&#237; fue donde tuve dos dificultades: la pompa exterior as&#237; como el vac&#237;o interior. A lo largo de los a&#241;os, por medio de fotograf&#237;as y libros, me hab&#237;a formado una idea de lo que ser&#237;a la Santa Sede y la Ciudad Santa. &#191;Podr&#237;a &#233;sta ser la misma ciudad? En la Universidad Angelicum tambi&#233;n me ofendi&#243; mucho ver a los cientos de estudiantes que asist&#237;an a nuestras clases de la ma&#241;ana mostrando una pasmosa falta de inter&#233;s en teolog&#237;a. Tambi&#233;n descubr&#237; que durante las clases le&#237;an una cantidad de revistas como Time y Newsweek. Los que estaban interesados en lo que se ense&#241;aba, s&#243;lo parec&#237;an estar tratando de conseguir t&#237;tulos o cargos dentro de la Iglesia Cat&#243;lica en sus propios pa&#237;ses. Cierto d&#237;a fui a caminar en el Coliseo para que mis pies pudieran pisar la tierra donde se derram&#243; la sangre de muchos m&#225;rtires cristianos. Camin&#233; en la arena del foro. Trat&#233; de imaginar en mi mente a aquellos hombres y mujeres que conoc&#237;an a Cristo de una manera tan positiva que despu&#233;s estuvieron gozosamente dispuestos a morir quemados en la estaca o ser devorados vivos por las fieras debido a ese amor tan abrumador. Sin embargo, el gozo que sent&#237; de esa experiencia se vio empa&#241;ado por los insultos de unos j&#243;venes burlones que me gritaron palabras que significaban &#8220;escoria&#8221; o &#8220;basura&#8221; cuando regresaba en el autob&#250;s. Pens&#233; que la motivaci&#243;n de esos insultos no era porque yo representaba a Cristo, como lo hicieron los primeros cristianos, sino porque en m&#237; ve&#237;an al sistema cat&#243;lico romano. De inmediato trat&#233; de borrar de mi mente ese pensamiento tan contrastante. Sin embargo, las cosas que me hab&#237;an ense&#241;ado de las actuales glorias de Roma, ahora me parec&#237;an vac&#237;as y sin sentido. <\/p>\n<p>Una noche, despu&#233;s de esa experiencia, or&#233; por dos horas frente al altar de la Iglesia de San Clemente. Al recordar mi anterior llamamiento para ser misionero que recib&#237; durante mi juventud, y la maravillosa promesa de ciento por uno en Marcos 10:29-30, decid&#237; que no tratar&#237;a de conseguir el t&#237;tulo de teolog&#237;a, que antes hab&#237;a sido mi ambici&#243;n desde que comenzara a estudiar la Teolog&#237;a de Tom&#225;s de Aquino. Esa fue una decisi&#243;n importante, pero despu&#233;s de mucha oraci&#243;n, estaba seguro de que hab&#237;a decidido lo que era correcto. <\/p>\n<p>El sacerdote encargado de dirigir mi tesis no quiso aceptar mi decisi&#243;n. A fin de facilitarme el proceso de sacar mi t&#237;tulo, me ofreci&#243; una tesis que hab&#237;a sido escrita varios a&#241;os antes. Me dijo que pod&#237;a utilizarla como si fuera m&#237;a propia siempre que hiciera la defensa verbal de la disertaci&#243;n. Esto me revolvi&#243; el est&#243;mago. Era similar a lo que hab&#237;a visto unas semanas antes en el parque de la ciudad: prostitutas elegantes exhibi&#233;ndose en sus botas de cuero negro. Lo que &#233;l me ofrec&#237;a era igualmente pecaminoso. Pero me mantuve firme en mi decisi&#243;n y termin&#233; mis estudios en la universidad hasta el nivel acad&#233;mico ordinario sin recibir ning&#250;n t&#237;tulo. <\/p>\n<p>Al regresar de Roma, recib&#237; un aviso oficial que me asignaba a tomar un curso de tres a&#241;os en la Universidad de Cork. Or&#233; diligentemente acerca de mi llamamiento para ser misionero. Para mi sorpresa, a fines de agosto de 1964 recib&#237; &#243;rdenes de ir como misionero a Trinidad en las Antillas Holandesas. <\/p>\n<p>MI ORGULLO, LA CA&#205;DA, Y UNA NUEVA HAMBRE <\/p>\n<p>El primero de octubre de 1964, llegu&#233; a Trinidad y, durante siete a&#241;os tuve un sacerdocio de mucho &#233;xito, en t&#233;rminos cat&#243;licos romanos, porque cumpl&#237; todas mis tareas y logr&#233; que muchas personas asistieran a misa. Para el a&#241;o 1972, estaba muy involucrado en el movimiento cat&#243;lico carism&#225;tico. <\/p>\n<p>Despu&#233;s, el 16 de marzo de ese mismo a&#241;o, en una reuni&#243;n de oraci&#243;n, le agradec&#237; a Dios porque era un buen sacerdote y le ped&#237; que, si era su voluntad, que me humillara aun m&#225;s para que fuese mejor. M&#225;s tarde, esa misma noche, tuve un accidente ins&#243;lito en el que me fractur&#233; la parte posterior del cr&#225;neo y sufr&#237; varias lesiones en la columna vertebral. Pienso que si no hubiera estado tan cerca de la muerte dudo, mucho que hubiera escapado de mi vanidad personal. Mis oraciones rutinarias resultaron vac&#237;as cuando clam&#233; a Dios en mi dolor. <\/p>\n<p>En el sufrimiento que experiment&#233; durante las semanas despu&#233;s del accidente, empec&#233; a hallar algo de consuelo en las oraciones directas y personales. Dej&#233; de rezar el Breviario (la oraci&#243;n oficial de un sacerdote de la Iglesia Cat&#243;lica Romana) y el Rosario, y comenc&#233; a orar utilizando porciones de la Biblia misma. Este fue un proceso muy lento. No sab&#237;a c&#243;mo manejar la Biblia, y lo poco que hab&#237;a aprendido a lo largo de los a&#241;os hizo que adoptara una actitud de desconfianza, en vez de confianza, en la Palabra de Dios. Mi capacitaci&#243;n en filosof&#237;a y la teolog&#237;a de Tom&#225;s de Aquino me dejaron impotente, de forma que allegarme a la Biblia ahora ser&#237;a como entrar en un enorme bosque oscuro sin un mapa. <\/p>\n<p>Cuando m&#225;s tarde me asignaron a una nueva parroquia ese mismo a&#241;o, descubr&#237; que trabajar&#237;a junto con un sacerdote dominico que a lo largo de los a&#241;os hab&#237;a sido como un hermano para m&#237;. Por m&#225;s de dos a&#241;os deb&#237;amos trabajar juntos en la Iglesia Pointe-a-Pierre, buscando a Dios con todo nuestro coraz&#243;n seg&#250;n nuestro saber y entender. Le&#237;mos, estudiamos y oramos juntos poniendo en pr&#225;ctica lo que la Iglesia nos hab&#237;a ense&#241;ado. Establecimos congregaciones en Gasparrillo, Bah&#237;a Claxton y Marabella, s&#243;lo para nombrar los pueblos principales. En el sentido de la religi&#243;n cat&#243;lica nos sentimos muy pr&#243;speros. Mucha gente asist&#237;a a misa. Ense&#241;amos catecismo en muchas escuelas, incluyendo escuelas p&#250;blicas. Yo continu&#233; escudri&#241;ando la Biblia pero esto nunca afect&#243; el trabajo que hac&#237;amos. M&#225;s bien, me mostr&#243; lo poco que sab&#237;a acerca del Se&#241;or y su Palabra. Fue en ese entonces que Filipenses 3:10 se convirti&#243; en el gemido de mi coraz&#243;n: &#8220;&#8230; a fin de conocerle, y el poder de su resurrecci&#243;n&#8230;&#8221; <\/p>\n<p>Durante esa &#233;poca, el Movimiento Cat&#243;lico Carism&#225;tico estaba aumentando, y nosotros lo presentamos en la mayor&#237;a de nuestras comunidades. Debido a este movimiento, algunos cristianos canadienses vinieron a Trinidad para compartir sus experiencias ministeriales con nosotros. Aprend&#237; mucho de sus mensajes, especialmente c&#243;mo orar por la sanidad f&#237;sica. El impacto total de lo que dec&#237;an estaba muy orientado a la experiencia, pero fue una verdadera bendici&#243;n, dadas las circunstancias, puesto que me gui&#243; a la Biblia como fuente de autoridad. Comenc&#233; a comparar una porci&#243;n de la Escritura con otra y hasta mencionar las citas con cap&#237;tulos y vers&#237;culos. Uno de los textos que los canadienses usaban era Isa&#237;as 53:5, &#8220;&#8230; y por su llaga fuimos nosotros curados&#8221;. Pero en mi estudio de Isa&#237;as 53, descubr&#237; que la Biblia trata con el problema del pecado mediante la substituci&#243;n. Cristo muri&#243; en mi lugar. Estaba mal que yo tratara de activar o cooperar en el pago del precio de mi pecado. Romanos 11:6 dice, &#8220;Y si por gracia, ya no es por obras; de otra manera la gracia ya no es gracia&#8221;. Y en Isa&#237;as 53:6, leemos, &#8220;Todos nosotros nos descarriamos como ovejas, cada cual se apart&#243; por su camino; mas Jehov&#225; carg&#243; en &#233;l [Cristo] el pecado de todos nosotros&#8221;. <\/p>\n<p>Uno de mis pecados personales era el orgullo. Me irritaba f&#225;cilmente con las personas y, a veces hasta me enojaba. A pesar de que ped&#237;a perd&#243;n por mis pecados, todav&#237;a no me hab&#237;a dado cuenta de que era pecador por la naturaleza que todos nosotros heredamos de Ad&#225;n. La verdad de la Escritura es: &#8220;Como est&#225; escrito: No hay justo, ni aun uno&#8221; (Romanos 3:10) y, &#8220;por cuanto todos pecaron, y est&#225;n destituidos de la gloria de Dios&#8221; (Romanos 3:23). En contraste, la Iglesia Cat&#243;lica Romana me hab&#237;a ense&#241;ado de que la depravaci&#243;n del hombre, que ellos llaman &#8220;pecado original&#8221;, hab&#237;a sido lavado cuando me bautizaron en mi infancia. Todav&#237;a manten&#237;a esta creencia en mi mente, pero en mi coraz&#243;n sab&#237;a que mi naturaleza depravada todav&#237;a no hab&#237;a sido conquistada por Cristo. El vers&#237;culo &#8220;A fin de conocerle, y el poder de su resurrecci&#243;n&#8230;&#8221; de Filipenses 3:10, continuaba siendo el gemido de mi coraz&#243;n. Sab&#237;a que s&#243;lo mediante el poder de Cristo podr&#237;a vivir la vida cristiana. Coloqu&#233; este texto sobre el tablero de mi autom&#243;vil y en otros lugares visibles. Se convirti&#243; en la s&#250;plica que me motivaba, y el Se&#241;or, que es fiel, comenz&#243; a responderme. <\/p>\n<p>LA PREGUNTA FUNDAMENTAL <\/p>\n<p>Primero, descubr&#237; que la Palabra de Dios, o sea la Biblia, es absoluta y sin error. Me hab&#237;an ense&#241;ado que la Palabra es relativa y que, en muchos aspectos, su veracidad puede cuestionarse. Pero ahora comenzaba a comprender que realmente se pod&#237;a confiar en la Biblia. Con la ayuda de una Concordancia de Strong, comenc&#233; a estudiar la Biblia para ver lo que dec&#237;a de s&#237; misma. Descubr&#237; que la Biblia ense&#241;a claramente que proviene de Dios y es absoluta en lo que dice. Que es veraz en su historia, en las promesas que Dios ha hecho, en sus profec&#237;as, en los mandamientos morales que imparte, y en c&#243;mo vivir la vida cristiana, declarando que &#8220;Toda la escritura es inspirada por Dios, y &#250;til para ense&#241;ar, para redarg&#252;ir, para corregir, para instruir en justicia, a fin de que el hombre de Dios sea perfecto, enteramente preparado para toda buena obra&#8221; (2 Timoteo 3:16-17). Hice este descubrimiento mientras visitaba Vancouver, Canad&#225;, y cuando estaba en Seattle, estado de Washington. <\/p>\n<p>Cuando me pidieron que diera una disertaci&#243;n a un grupo de oraci&#243;n en la Iglesia Cat&#243;lica de San Esteban, tom&#233; como mi tema la autoridad absoluta de la Palabra de Dios. Era la primera vez que comprend&#237;a dicha verdad o hablaba acerca de ella. Regres&#233; a Vancouver otra vez y volv&#237; a predicar el mismo mensaje ante unas 400 personas en una gran iglesia parroquial. Con la Biblia en la mano, proclam&#233; que &#8220;la Biblia, la propia Palabra de Dios, es la autoridad final y absoluta en todos los asuntos de fe y moral&#8221;. <\/p>\n<p>Despu&#233;s de la predicaci&#243;n, or&#233; por una se&#241;ora que desde su juventud hab&#237;a sufrido de cierto malestar en los ojos. El Se&#241;or la san&#243;. Acept&#233; esto como una confirmaci&#243;n del Se&#241;or en cuanto a la verdad que acababa de comprender respecto a la naturaleza absoluta de su Palabra. Cultiv&#233; una estrecha amistad con la mujer sanada y su esposo. Dicha sanidad ha permanecido hasta el d&#237;a actual. Hoy comprendo que este descubrimiento respecto a la naturaleza absoluta de la Palabra de Dios cambi&#243; mi vida a partir de ese momento. No obstante, quisiera decir que no acepto los milagros como fuente de autoridad, porque s&#243;lo hay una fuente: la Palabra de Dios. M&#225;s bien, menciono el relato del milagro porque as&#237; sucedi&#243;. Dios es soberano. <\/p>\n<p>Tres d&#237;as despu&#233;s, el arzobispo de Vancouver, James Carney, me llam&#243; a su oficina. All&#237; fue que me silenci&#243; oficialmente y me prohibi&#243; predicar en su arquidi&#243;cesis. Me dijo que mi castigo habr&#237;a sido m&#225;s severo si no fuera por la carta de recomendaci&#243;n que yo hab&#237;a recibido de mi propio arzobispo, Anthony Pantin. Poco despu&#233;s regres&#233; a Trinidad. <\/p>\n<p>EL DILEMA ENTRE LA IGLESIA Y LA BIBLIA <\/p>\n<p>Mientras todav&#237;a era cura p&#225;rroco de Pointe-a-Pierre, le pidieron a Ambrose Duffy que me ayudara. Este era el hombre que me hab&#237;a ense&#241;ado tan estrictamente mientras era Director de Estudiantes. Pero ahora las cosas hab&#237;an cambiado. Despu&#233;s de ciertas dificultades iniciales nos hicimos buenos amigos. Compart&#237; con &#233;l lo que yo estaba descubriendo. Me escuch&#243; atentamente y expres&#243; gran inter&#233;s y deseo de saber lo que me motivaba. Vi en &#233;l un canal por el que podr&#237;a alcanzar a mis hermanos dominicos y aun a los que estaban en la casa del arzobispo. Pero mi amigo falleci&#243; repentinamente de un ataque card&#237;aco. Sent&#237; una profunda pena por su deceso. En mi mente hab&#237;a albergado la idea de que Ambrose Duffy ser&#237;a la persona que podr&#237;a descifrar el sentido correcto del dilema entre la Iglesia y la Biblia con el que yo batallaba tanto. Esperaba que pudiera explicarme, a m&#237; y a mis hermanos dominicos, las verdades con las que yo luchaba. Prediqu&#233; en su funeral, y me sent&#237; embargado por una sensaci&#243;n de profunda desesperaci&#243;n. Continu&#233; orando Filipenses 3:10, &#8220;&#8230; a fin de conocerle, y el poder de su resurrecci&#243;n&#8230;&#8221; Pero antes de conocer m&#225;s del Se&#241;or, primero ten&#237;a que reconocerme a m&#237; mismo como pecador. En la Biblia descubr&#237; que la funci&#243;n que cumpl&#237;a como sacerdote mediador, conforme lo ense&#241;a la Iglesia Cat&#243;lica Romana, es contraria a la Palabra de Dios (1 Timoteo 2:5). Me agradaba realmente que la gente me reconociera y, en cierto sentido, me idolatrara por lo que era. Explicaba racionalmente mi pecado diciendo que, despu&#233;s de todo, si la mayor iglesia del mundo ense&#241;a tal cosa, qui&#233;n era yo para cuestionarla. Aun as&#237;, luchaba con mi conflicto interior. Comenc&#233; a darme cuenta de que la adoraci&#243;n a Mar&#237;a, los santos y los sacerdotes era realmente un pecado. Pero aun cuando estaba dispuesto a renunciar a Mar&#237;a y a los santos como mediadores, no pod&#237;a renunciar al sacerdocio porque hab&#237;a invertido toda mi vida en ello. <\/p>\n<p>A&#209;OS DE VACILACI&#211;N <\/p>\n<p>La virgen Mar&#237;a, los santos y el sacerdocio eran s&#243;lo una peque&#241;a parte de la gran batalla con la que me enfrentaba. &#191;Qui&#233;n era el Se&#241;or de mi vida: Jesucristo conforme se revela en su Palabra, o la Iglesia Cat&#243;lica Romana? Esta pregunta fundamental ard&#237;a dentro de m&#237;, especialmente durante los seis &#250;ltimos a&#241;os como cura p&#225;rroco de Sangre Grande, entre 1979 y 1985. La idea de que la Iglesia Cat&#243;lica Romana era suprema en todos los aspectos de fe y moral me la hab&#237;an grabado en la mente desde la infancia. Me parec&#237;a imposible poder cambiar. Roma no s&#243;lo era suprema, sino que siempre la llamaban &#8220;Santa Madre Iglesia&#8221;. &#191;C&#243;mo podr&#237;a rebelarme contra la &#8220;Santa Madre Iglesia&#8221;, especialmente cuando yo cumpl&#237;a una parte oficial en dispensar sus sacramentos y en mantener a los feligreses fieles a ella? <\/p>\n<p>En 1981, me redediqu&#233; seriamente al servicio de la Iglesia Cat&#243;lica Romana mientras asist&#237;a a un seminario de renovaci&#243;n parroquial que se llev&#243; a cabo en Nueva Orle&#225;ns. Sin embargo, cuando regres&#233; a Trinidad para ocuparme de los verdaderos problemas de la vida, de nuevo volv&#237; a la autoridad de la Palabra de Dios. Finalmente, la tensi&#243;n se volvi&#243; un tire y afloje dentro de m&#237;. A veces consideraba que la Iglesia Cat&#243;lica Romana era la autoridad absoluta, y otras veces consideraba que la Biblia era la base fundamental. Durante esos a&#241;os sufr&#237; muchos problemas del est&#243;mago debido a las tensiones emocionales. Tendr&#237;a que haberme dado cuenta de la simple verdad de que uno no puede servir a dos se&#241;ores. En el cargo que ocupaba, deb&#237;a colocar la autoridad absoluta de la Palabra de Dios bajo de la autoridad suprema de la Iglesia Cat&#243;lica Romana. <\/p>\n<p>Esa contradicci&#243;n fue simbolizada en lo que hice con las cuatro estatuas que estaban en la Iglesia de Sangre Grande. Saqu&#233; y quebr&#233; las im&#225;genes de San Francisco y San Mart&#237;n porque el segundo mandamiento de la Ley de Dios declara, en &#201;xodo 20:4, &#8220;No te har&#225;s imagen, ni ninguna semejanza de lo que est&#225; arriba en el cielo, ni debajo en la tierra, ni en las aguas debajo de la tierra&#8221;.. Pero cuando algunos feligreses se opusieron a mi decisi&#243;n de quitar las im&#225;genes del Sagrado Coraz&#243;n y de la Virgen Mar&#237;a, las dej&#233; en su lugar por la autoridad superior, o sea, la autoridad de la Iglesia Cat&#243;lica Romana, que en su Ley Can&#243;nica 1188 dice: &#8220;La pr&#225;ctica de presentar las sagradas im&#225;genes en las iglesias para la veneraci&#243;n de los fieles debe permanecer&#8221;.. No me di cuenta, entonces, de que estaba tratando de hacer que la Palabra de Dios se sometiera a la palabra de los hombres. <\/p>\n<p>MI PROPIA CULPA <\/p>\n<p>Aunque anteriormente ya hab&#237;a descubierto que la palabra de Dios es absoluta, todav&#237;a experimentaba la agon&#237;a de sostener que la Iglesia Cat&#243;lica Romana era recipiente de m&#225;s autoridad que la Palabra de Dios, hasta en los aspectos donde la Iglesia de Roma hablaba en contra de lo que dice la Biblia. &#191;C&#243;mo podr&#237;a ser esto? En primer lugar, era mi propia culpa. Si yo hubiera aceptado la autoridad de la Biblia como suprema, la Palabra de Dios me habr&#237;a convencido de que renunciara a mi cargo sacerdotal como mediador; pero esto era demasiado preciado para m&#237;.. Segundo, nadie jam&#225;s cuestionaba mis acciones como sacerdote. Visitantes de ultramar ven&#237;an a misa, ve&#237;an nuestros aceites sagrados, el agua bendita, las medallas, im&#225;genes, vestimentas, rituales, pero nunca dec&#237;an una palabra. Este estilo maravilloso, el simbolismo, la m&#250;sica, y el gusto art&#237;stico de la Iglesia Cat&#243;lica es muy cautivante. El incienso no s&#243;lo tiene un fuerte aroma, sino que tambi&#233;n infunde misterio a la mente. <\/p>\n<p>EL PUNTO DECISIVO <\/p>\n<p>Cierto d&#237;a, una se&#241;ora me desafi&#243; con estas palabras: &#8220;Ustedes, los cat&#243;licos romanos tienen apariencia de piedad, pero niegan su poder&#8221;.. Esta fue la &#250;nica cristiana que me enfrent&#243; en todos mis 22 a&#241;os de sacerdocio. <\/p>\n<p>Esas palabras me molestaron por alg&#250;n tiempo porque las luces, los banderines, la m&#250;sica de la gente, las guitarras y los tambores me gustaban mucho. Probablemente ning&#250;n otro sacerdote en la isla de Trinidad ten&#237;a sotanas, vestimentas y adornos tan coloridos como los que ten&#237;a yo. Era evidente que yo no deseaba renunciar a esta &#8220;apariencia de piedad&#8221;. As&#237; pues, por esas razones no quer&#237;a poner en vigor lo que me revelaban mis ojos. <\/p>\n<p>En octubre de 1985, la gracia de Dios se sobrepuso a la mentira que yo estaba tratando de vivir. Me fui a la isla de Barbados para enfrentar en oraci&#243;n la duplicidad en que me hab&#237;a forzado a vivir. Me sent&#237;a realmente atrapado. La Palabra de Dios, en verdad, es absoluta. S&#243;lo debo obedecerle a ella. No obstante, a ese mism&#237;simo Dios le hab&#237;a jurado obediencia a la autoridad suprema de la Iglesia Cat&#243;lica. En Barbados pude leer un libro donde se explicaba el significado b&#237;blico de &#8220;Iglesia&#8221; como &#8220;la hermandad de creyentes&#8221;. <\/p>\n<p>Ten&#237;a comentarios sobre el muy conocido texto que se encuentra en Mateo 16:18, donde el Se&#241;or Jesucristo declara &#8220;&#8230; yo edificar&#233; mi iglesia&#8230;&#8221; En el propio lenguaje de Jes&#250;s, la palabra iglesia es edah, que significa &#8220;hermandad&#8221;. Yo siempre hab&#237;a entendido que la palabra &#8220;iglesia&#8221; significaba &#8220;la autoridad suprema para ense&#241;ar sobre todo asunto de fe y moral&#8221;. En el Nuevo Testamento no hay indicio alguno de una jerarqu&#237;a, mucho menos de un &#8220;clero&#8221;, que se ense&#241;orea sobre el &#8220;laicado&#8221;. M&#225;s bien, era como el Se&#241;or lo hab&#237;a declarado en persona &#8220;&#8230; porque uno es vuestro Maestro, el Cristo, y todos vosotros sois hermanos&#8221; (Mateo 23:8). Ahora que ve&#237;a y comprend&#237;a el significado de la palabra iglesia como &#8220;hermandad&#8221;, esto me dio la libertad que necesitaba para desprenderme de la Iglesia Cat&#243;lica como la autoridad suprema y colocar mi dependencia en las Sagradas Escrituras y en Jesucristo como Se&#241;or. Al fin me di cuenta de que en t&#233;rminos b&#237;blicos, los obispos de la Iglesia Cat&#243;lica que yo conoc&#237;a no eran creyentes en la Biblia. La mayor&#237;a eran hombres piadosos dados a la devoci&#243;n a la virgen Mar&#237;a, al Rosario, y eran leales a Roma. Pero ninguno ten&#237;a idea de la obra completa de salvaci&#243;n que Cristo consum&#243; en la cruz del Calvario; que la salvaci&#243;n es personal y completa. Todos predicaban penitencia para el pecado, sufrimiento humano, obras religiosas, &#8220;el camino del hombre&#8221; en lugar del evangelio de la gracia. Pero por la misericordia de Dios, vi que no es por la Iglesia Cat&#243;lica ni por ninguna clase de obras que uno se salva. La Escritura dice: &#8220;Porque por gracia sois salvos por medio de la fe; y esto no de vosotros, pues es don de Dios; no por obras, para que nadie se glor&#237;e&#8221; (Efesios 2:8, 9). <\/p>\n<p>UN NUEVO NACIMIENTO A LA EDAD DE 48 A&#209;OS <\/p>\n<p>Abandon&#233; la Iglesia Cat&#243;lica Romana cuando me di cuenta de que no pod&#237;a vivir la vida cristiana mientras siguiera siendo fiel a la doctrina cat&#243;lica. Cuando me fui de Trinidad en noviembre de 1985, s&#243;lo llegu&#233; a Barbados. Mientras estaba en la casa de una pareja de ancianos, ped&#237; al Se&#241;or un traje y el dinero necesario para llegar a Canad&#225;, puesto que s&#243;lo ten&#237;a ropa para clima tropical y muy poco dinero personal. Sin que nadie, excepto Dios, supiera de mi situaci&#243;n, el Se&#241;or satisfizo ambas necesidades.<\/p>\n<p>Desde un pa&#237;s tropical con temperatura de 90 grados Fahrenheit, llegu&#233; a la nieve y el hielo del Canad&#225;. Despu&#233;s de un mes en Vancouver, pas&#233; a los Estados Unidos. Al fin pod&#237;a confiar en que el Se&#241;or pod&#237;a proveer para mis muchas necesidades, puesto que estaba comenzando una nueva vida a la edad de 48 a&#241;os, pr&#225;cticamente sin un centavo, sin tarjeta de residencia, sin licencia para manejar un autom&#243;vil, sin recomendaci&#243;n alguna, y teniendo s&#243;lo al Se&#241;or y su Palabra. <\/p>\n<p>Pas&#233; seis meses junto con una pareja de creyentes en el rancho que ten&#237;an en el estado de Washington. Les expliqu&#233; a mis anfitriones que me hab&#237;a separado de la Iglesia Cat&#243;lica, y que hab&#237;a aceptado a Jesucristo y la suficiencia de su Palabra, tal como est&#225; escrita en la Biblia. Al compartir esto, us&#233; los vocablos &#8220;absolutamente&#8221;, &#8220;finalmente&#8221;, &#8220;definitivamente&#8221; y &#8220;resueltamente&#8221;. Pero lejos de estar impresionados por estas palabras, mis nuevos amigos quisieron saber si todav&#237;a albergaba dentro de m&#237; alguna amargura o dolor personal. <\/p>\n<p>Me ministraron por medio de la oraci&#243;n y una gran compasi&#243;n, puesto que ellos tambi&#233;n hab&#237;an hecho la misma transici&#243;n y sab&#237;an cu&#225;n f&#225;cilmente uno puede amargarse en tales circunstancias. Cuatro d&#237;as despu&#233;s de llegar al hogar de ellos, por la gracia de Dios, empec&#233; a notar en el arrepentimiento el fruto de la salvaci&#243;n. Esto signific&#243;, no s&#243;lo pedir perd&#243;n por los muchos a&#241;os que pas&#233; desacreditando su mensaje, sino, al mismo tiempo, el aceptar la sanidad donde me sent&#237;a profundamente herido. Finalmente, a la edad de 48 a&#241;os, basado &#250;nicamente en la autoridad de la palabra de Dios, y por su sola gracia, acept&#233; personalmente la muerte sustituto r&#237;a de Cristo en la cruz. &#161;A &#233;l solo sea la gloria! <\/p>\n<p>Una vez que me recuper&#233; f&#237;sica y espiritualmente mediante la relaci&#243;n con esta pareja cristiana y su familia, el Se&#241;or me provey&#243; una esposa, Lynn, quien era renacida en la fe, amable en su manera, y de mente inteligente. Juntos, nos trasladamos a Atlanta, en el estado de Georgia, donde ambos conseguimos empleo. <\/p>\n<p>UN VERDADERO MISIONERO CON UN MENSAJE DE VERDAD <\/p>\n<p>En el mes de septiembre de 1988, partimos de Atlanta con el fin de servir como misioneros en el Asia. Esto result&#243; en un a&#241;o extraordinariamente fruct&#237;fero en el Se&#241;or donde experimentamos el gozo y la paz del Esp&#237;ritu Santo en maneras que jam&#225;s podr&#237;amos haber imaginado posible. Hombres y mujeres llegaron a conocer la autoridad de la Biblia y el poder de la muerte y resurrecci&#243;n de Cristo. Me qued&#233; asombrado de la facilidad con que la gracia de Dios se hace eficaz cuando Cristo es presentado &#250;nicamente por medio de la Biblia. Esto era un contraste evidente con las telara&#241;as de la tradici&#243;n de la Iglesia Cat&#243;lica que por 21 a&#241;os hab&#237;an nublado mi cargo de misionero en Trinidad; 21 a&#241;os sin el verdadero mensaje. <\/p>\n<p>Para explicar la vida abundante de la que Jes&#250;s habl&#243;, y de la que yo ahora disfruto, no puedo hallar mejores palabras que las de Romanos 8:1, 2: &#8220;Ahora, pues, ninguna condenaci&#243;n hay para los que est&#225;n en Cristo Jes&#250;s, los que no andan conforme a la carne, sino conforme al Esp&#237;ritu. Porque la ley del Esp&#237;ritu de vida en Cristo Jes&#250;s me ha librado de la ley del pecado y de la muerte&#8221;. No es s&#243;lo que me hab&#237;a librado del sistema de la Iglesia Cat&#243;lica Romana, sino que me hab&#237;a convertido en una nueva criatura en Cristo. Es por la gracia de Dios, y nada m&#225;s que por su gracia, que he pasado de las obras muertas a una nueva vida. <\/p>\n<p>UN TESTIMONIO AL EVANGELIO DE LA GRACIA <\/p>\n<p>A&#241;os atr&#225;s, en 1972, algunos cristianos me hab&#237;an ense&#241;ado acerca de la sanidad divina de nuestros cuerpos. Pero cu&#225;nto m&#225;s provechoso hubiera sido que me hubieran explicado acerca de la autoridad con que mis pecados pod&#237;an ser perdonados, y c&#243;mo mi naturaleza pecaminosa pod&#237;a ser reconciliada con Dios. La Biblia indica claramente que Jes&#250;s fue nuestro sustituto en la cruz del Calvario. Nadie puede expresarlo mejor que Isa&#237;as 53:5, &#8220;Mas &#233;l herido fue por nuestras rebeliones, molido por nuestros pecados; el castigo de nuestra paz fue sobre &#233;l, y por su llaga fuimos nosotros curados&#8221;. <\/p>\n<p>Esto significa que Jes&#250;s llev&#243; sobre s&#237; mismo lo que yo ten&#237;a que sufrir por mi pecado. Delante del Padre, deposit&#233; mi confianza en Jes&#250;s como mi sustituto. El vers&#237;culo citado fue escrito 750 a&#241;os antes de la crucifixi&#243;n de nuestro Se&#241;or. Poco despu&#233;s del sacrificio en la cruz, la Biblia declara, &#8220;quien llev&#243; &#233;l mismo nuestros pecados en su cuerpo sobre el madero, para que nosotros, estando muertos a los pecados, vivamos a la justicia, y por cuya herida fuisteis sanados&#8221; (1 Pedro 2:24). (Se&#241;or Jes&#250;s, declaro que llevaste mis pecados en tu cuerpo. En esto, &#250;nicamente, conf&#237;o). Puesto que nosotros heredamos nuestra naturaleza pecaminosa de Ad&#225;n, todos hemos pecado y hemos sido destituidos de la gloria de Dios. &#191;C&#243;mo podr&#237;amos presentarnos delante de un Dios santo-a menos que sea en Cristo-y aceptar que &#233;l muri&#243; en nuestro lugar cuando nosotros deber&#237;amos haber muerto? Dios es quien nos da fe para nacer de nuevo, haciendo posible que aceptemos a Cristo como nuestro sustituto. Fue Cristo quien pag&#243; el precio de nuestros pecados. El que no ten&#237;a pecado, no obstante fue crucificado. &#191;Es la fe en este hecho suficiente para salvarnos? Efectivamente. La fe que produce el nuevo nacimiento es suficiente. Esa fe, nacida de Dios, dar&#225; como resultado las buenas obras, incluyendo el arrepentimiento: &#8220;Porque somos hechura suya, creados en Cristo Jes&#250;s para buenas obras, las cuales Dios prepar&#243; de antemano para que anduvi&#233;semos en ellas&#8221; (Efesios 2:10).<\/p>\n<p>Al arrepentirnos, nosotros desechamos, por medio del poder de Dios, nuestro antiguo estilo de vida y los pecados anteriores. Esto no significa que nunca volveremos a pecar, pero s&#237; significa que nuestra posici&#243;n ante Dios ha cambiado. Somos llamados hijos de Dios, porque en verdad ahora lo somos. Si en la actualidad pecamos, esto crea un problema en nuestra relaci&#243;n con el Padre, y se puede solucionar. Pero no significa que hemos perdido nuestra relaci&#243;n como hijos de Dios en Cristo, puesto que esta posici&#243;n es irrevocable. En Hebreos 10:10, la Biblia lo expresa en forma maravillosa, &#8220;&#8230;somos <\/p>\n<p>santificados mediante la ofrenda del cuerpo de Jesucristo hecha una vez para siempre&#8221;. La obra de Cristo en la cruz es suficiente y completa. Cuando usted conf&#237;a &#250;nicamente en este sacrificio consumado, una nueva vida, nacida del Esp&#237;ritu, pasa a ser suya-usted nace de nuevo.<\/p>\n<p>MI SITUACI&#211;N ACTUAL <\/p>\n<p>Hoy, en 1991, el Se&#241;or me ha preparado para el ministerio evangel&#237;stico, y me ha ubicado en la zona del noroeste pac&#237;fico de los Estados Unidos. Lo que el ap&#243;stol Pablo le dec&#237;a a sus conciudadanos jud&#237;os, yo lo digo a mis hermanos cat&#243;licos: el deseo de mi coraz&#243;n y mi oraci&#243;n a Dios es que los cat&#243;licos tambi&#233;n se salven. Puedo dar testimonio personal de que son celosos en cuanto a Dios, pero el celo no se basa en la Palabra de Dios sino en la tradici&#243;n de la Iglesia. Si ustedes entendieran la devoci&#243;n y la agon&#237;a que algunos de nuestros hermanos y hermanas en las Islas Filipinas y Sudam&#233;rica han puesto en su religi&#243;n, entonces comprender&#237;an el llanto de mi coraz&#243;n. &#8220;Se&#241;or, danos compasi&#243;n para entender el dolor y tormento que nuestros hermanos y hermanas experimentan en la b&#250;squeda por complacerte. Cuando comprendamos el dolor dentro del coraz&#243;n de los cat&#243;licos, tendremos el deseo de mostrarles las Buenas Nuevas de la obra completa de Cristo en la cruz&#8221;. <\/p>\n<p>Mi testimonio muestra lo dif&#237;cil que fue para m&#237; como cat&#243;lico el abandonar la tradici&#243;n de la Iglesia; pero cuando el Se&#241;or demanda esto en su Palabra, tenemos que obedecerle. La &#8220;apariencia piadosa&#8221; que distingue a la Iglesia Cat&#243;lica Romana ha hecho sobradamente dif&#237;cil que el cat&#243;lico pueda ver d&#243;nde est&#225; el verdadero problema. Cada uno de nosotros debe determinar por cu&#225;l autoridad hemos de conocer la verdad. La Iglesia Cat&#243;lica Romana alega que s&#243;lo por su autoridad se puede conocer la verdad. En sus propias palabras, en la secci&#243;n 1 del c&#243;digo 212, dice: &#8220;Los fieles, conscientes de su propia responsabilidad, est&#225;n obligados a seguir, por obediencia cristiana, todo lo que los pastores sagrados, como representantes de Cristo, declaran como maestros de la fe o establecen como rectores de la iglesia&#8221; (Concilio Vaticano II, C&#243;digo de Derecho Can&#243;nico promulgado por el Papa Juan Pablo II, 1983). Sin embargo, seg&#250;n la Santa Biblia, s&#243;lo la Palabra de Dios es la autoridad por la cual la verdad puede llegar a conocerse. Fueron las tradiciones inventadas por los hombres las que hicieron que los reformadores exigieran &#8220;S&#243;lo la Escritura, s&#243;lo mediante la fe, s&#243;lo mediante la gracia&#8221;. <\/p>\n<p>LA RAZ&#211;N PORQUE COMPARTO MI TESTIMONIO <\/p>\n<p>Yo sufr&#237; durante 14 a&#241;os porque nadie tuvo el valor de hablarme de la verdad. Comparto estas verdades con usted ahora a fin de que pueda conocer el camino de la salvaci&#243;n que Dios nos ha dado. Nuestra falla fundamental como cat&#243;licos est&#225; en creer que de alguna forma podemos responder de nuestra propia cuenta a la ayuda que Dios nos da para estar bien en su presencia. Esta presuposici&#243;n que muchos de nosotros hemos mantenido por muchos a&#241;os se define adecuadamente en el Catecismo de la Iglesia Cat&#243;lica (1994) #2021: &#8220;Gracia es la ayuda que Dios nos da para responder a nuestra vocaci&#243;n de volvernos sus hijos adoptivos&#8230;&#8221;<\/p>\n<p>Mi oraci&#243;n es que Dios Padre le otorgue la gracia para poder aceptar que Cristo muri&#243; en la cruz en su lugar, y que sepa que su sacrificio es suficiente para convertirlo en una nueva criatura en &#233;l. &#8220;Porque de tal manera am&#243; Dios al mundo, que ha dado a su Hijo unig&#233;nito, para que todo aquel que en &#233;l cree, no se pierda, mas tenga vida eterna&#8221; (San Juan 3:16). <\/p>\n<p>Con semejante actitud, sin saberlo est&#225;bamos respetando una ense&#241;anza que la Biblia continuamente condena. Esa definici&#243;n de la gracia es una sutil invenci&#243;n del hombre, porque la Biblia consecuentemente declara que la posici&#243;n correcta del creyente con Dios es &#8220;sin obras&#8221; (Romanos 4:6), &#8220;sin las obras de la ley&#8221; (Romanos 3:28), &#8220;no por obras&#8221; (Efesios 2:9), &#8220;pues es don de Dios&#8221; (Efesios 2:8). Tratar de hacer que la respuesta del creyente sea parte de su salvaci&#243;n y que considere que la gracia es &#8220;una ayuda&#8221;, es negar categ&#243;ricamente la verdad de la Biblia, que declara: &#8220;Y si por gracia, ya no es por obras; de otra manera la gracia ya no es gracia&#8230;&#8221; (Romanos 11:6). <\/p>\n<p>El simple mensaje de la Biblia es que &#8220;el don de la justicia&#8221; en Cristo Jes&#250;s es un regalo, y descansa en el sacrificio omnisuficiente que &#233;l consum&#243; en la cruz, &#8220;Pues si por la trasgresi&#243;n de uno solo rein&#243; la muerte, mucho m&#225;s reinar&#225;n en vida por uno solo, Jesucristo, los que reciben la abundancia de la gracia y del don de la justicia&#8221; (Romanos 5:17). <\/p>\n<p>Por lo tanto, es como Jesucristo lo dijo en persona, &#233;l muri&#243; en lugar del creyente, &#8220;para dar su vida en rescate por muchos&#8221; (Marcos 10:45). As&#237; como cuando declar&#243;, &#8220;&#8230;esto es mi sangre del nuevo pacto, que por muchos es derramada&#8230;&#8221; Pedro proclam&#243; lo mismo, &#8220;Porque tambi&#233;n Cristo padeci&#243; una sola vez por los pecados, el justo por los injustos, para llevarnos a Dios&#8230;&#8221; (1 Pedro 3:18). <\/p>\n<p>La predicaci&#243;n de Pablo se resume al final de 2 Corintios 5:21, &#8220;Al que no conoci&#243; pecado, por nosotros lo hizo pecado, para que nosotros fu&#233;semos hechos justicia de Dios en &#233;l&#8221; (2 Corintios 5:21). Este hecho, estimado lector, se presenta claramente en la Biblia. Dios ahora ordena que lo aceptemos, &#8220;&#8230;arrepentios, y creed en el evangelio&#8221; (Marcos 1:15) <\/p>\n<p>El arrepentimiento m&#225;s dif&#237;cil para nosotros los cat&#243;licos intransigentes es cambiar nuestra forma de pensar de &#8220;merecer&#8221;, &#8220;ganar&#8221;, &#8220;ser bueno lo suficiente&#8221; a simplemente aceptar con las manos vac&#237;as el don de justicia en Cristo Jes&#250;s. Negarse a aceptar lo que Dios manda es el mismo pecado en que incurrieron los jud&#237;os religiosos en los d&#237;as de Pablo: &#8220;Porque ignorando la justicia de Dios, y procurando establecer la suya propia, no se han sujetado a la justicia de Dios&#8221; (Romanos 10:3). <\/p>\n<p>Mi peregrinaje de fe me ha llevado a depender solamente en Jesucristo y su Palabra. Si &#233;l s&#243;lo es su pastor, no necesitar&#225; nada m&#225;s. Le perdonar&#225; sus pecados y lo convertir&#225; en una nueva criatura P&#237;dale a Dios que le otorgue la gracia y la fe para aceptar su Palabra. Si usted le pide de todo coraz&#243;n, &#233;l pondr&#225; en usted la voluntad y el prop&#243;sito de confiar en &#233;l. Lo acercar&#225; a &#233;l mediante su gracia, y har&#225; que comprenda que ha nacido de nuevo, que tiene una nueva vida y un nuevo prop&#243;sito, porque &#8220;lo que es nacido de la carne, carne es; y lo que nacido del Esp&#237;ritu, esp&#237;ritu es&#8221; (San Juan 3:6). &#161;Gloria al Se&#241;or! <\/p>\n<p>Richard P. Bennett<\/p>\n<p>Si desea comunicarse conmigo, escriba a:<\/p>\n<p>Richard P. Bennett<\/p>\n<p>P. O. Box 55353<\/p>\n<p>Portland, OR 97238-5353<\/p>\n<p>E. U. A.<\/p>\n<p>Richard Bennett of Berean Beacon<\/p>\n<p>The ministry&#8217;s Internet web page is:<\/p>\n<p><a target=\"_blank\" rel=\"nofollow\" href=\"http:\/\/www.integrityonline.com\/cl\/berean\">http:\/\/www.integrityonline.com\/cl\/berean<\/a><\/p>\n<p>To contact him, e-mail him at <span id='eeEncEmail_g3JZa5R7pE'>.(JavaScript must be enabled to view this email address)<\/span><script type=\"text\/javascript\">\n\/\/<![CDATA[\nvar l=new Array();\nvar output = '';\nl[0]='>';l[1]='a';l[2]='\/';l[3]='<';l[4]=' 109';l[5]=' 111';l[6]=' 99';l[7]=' 46';l[8]=' 111';l[9]=' 110';l[10]=' 117';l[11]=' 106';l[12]=' 64';l[13]=' 116';l[14]=' 116';l[15]=' 101';l[16]=' 110';l[17]=' 110';l[18]=' 101';l[19]=' 98';l[20]=' 110';l[21]=' 97';l[22]=' 101';l[23]=' 114';l[24]=' 101';l[25]=' 98';l[26]='>';l[27]='\"';l[28]=' 109';l[29]=' 111';l[30]=' 99';l[31]=' 46';l[32]=' 111';l[33]=' 110';l[34]=' 117';l[35]=' 106';l[36]=' 64';l[37]=' 116';l[38]=' 116';l[39]=' 101';l[40]=' 110';l[41]=' 110';l[42]=' 101';l[43]=' 98';l[44]=' 110';l[45]=' 97';l[46]=' 101';l[47]=' 114';l[48]=' 101';l[49]=' 98';l[50]=':';l[51]='o';l[52]='t';l[53]='l';l[54]='i';l[55]='a';l[56]='m';l[57]='\"';l[58]='=';l[59]='f';l[60]='e';l[61]='r';l[62]='h';l[63]='a ';l[64]='<';\nfor (var i = l.length-1; i >= 0; i=i-1){ \nif (l[i].substring(0, 1) == ' ') output += \"&#\"+unescape(l[i].substring(1))+\";\"; \nelse output += unescape(l[i]);\n}\ndocument.getElementById('eeEncEmail_g3JZa5R7pE').innerHTML = output;\n\/\/]]>\n<\/script> or<\/p>\n<p><span id='eeEncEmail_2OMD4Y9taf'>.(JavaScript must be enabled to view this email address)<\/span><script type=\"text\/javascript\">\n\/\/<![CDATA[\nvar l=new Array();\nvar output = '';\nl[0]='>';l[1]='a';l[2]='\/';l[3]='<';l[4]=' 109';l[5]=' 111';l[6]=' 99';l[7]=' 46';l[8]=' 101';l[9]=' 110';l[10]=' 105';l[11]=' 108';l[12]=' 110';l[13]=' 111';l[14]=' 121';l[15]=' 116';l[16]=' 105';l[17]=' 114';l[18]=' 103';l[19]=' 101';l[20]=' 116';l[21]=' 110';l[22]=' 105';l[23]=' 64';l[24]=' 116';l[25]=' 116';l[26]=' 101';l[27]=' 110';l[28]=' 110';l[29]=' 101';l[30]=' 98';l[31]=' 100';l[32]=' 114';l[33]=' 97';l[34]=' 104';l[35]=' 99';l[36]=' 105';l[37]=' 114';l[38]='>';l[39]='\"';l[40]=' 109';l[41]=' 111';l[42]=' 99';l[43]=' 46';l[44]=' 101';l[45]=' 110';l[46]=' 105';l[47]=' 108';l[48]=' 110';l[49]=' 111';l[50]=' 121';l[51]=' 116';l[52]=' 105';l[53]=' 114';l[54]=' 103';l[55]=' 101';l[56]=' 116';l[57]=' 110';l[58]=' 105';l[59]=' 64';l[60]=' 116';l[61]=' 116';l[62]=' 101';l[63]=' 110';l[64]=' 110';l[65]=' 101';l[66]=' 98';l[67]=' 100';l[68]=' 114';l[69]=' 97';l[70]=' 104';l[71]=' 99';l[72]=' 105';l[73]=' 114';l[74]=':';l[75]='o';l[76]='t';l[77]='l';l[78]='i';l[79]='a';l[80]='m';l[81]='\"';l[82]='=';l[83]='f';l[84]='e';l[85]='r';l[86]='h';l[87]='a ';l[88]='<';\nfor (var i = l.length-1; i >= 0; i=i-1){ \nif (l[i].substring(0, 1) == ' ') output += \"&#\"+unescape(l[i].substring(1))+\";\"; \nelse output += unescape(l[i]);\n}\ndocument.getElementById('eeEncEmail_2OMD4Y9taf').innerHTML = output;\n\/\/]]>\n<\/script> or write to him c\/o Berean Beacon, P. O. Box 55353,<\/p>\n<p>Portland, OR 97238.USA<\/p>\n<p>por Richard Peter Bennett.<\/p><\/div>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>La historia de un sacerdote cat&#243;lico romano Nac&#237; en Irlanda, en una familia cat&#243;lica de ocho hijos. Tuve una ni&#241;ez feliz y completa. Mi padre fue coronel del ej&#233;rcito irland&#233;s hasta el d&#237;a que se jubil&#243;, cuando yo ten&#237;a nueve a&#241;os de edad. Como familia, nos gustaba jugar, cantar y actuar. Nuestra casa estaba en &hellip; <a href=\"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/de-la-tradicin-a-la-verdad\/\" class=\"more-link\">Continuar leyendo<span class=\"screen-reader-text\"> \u00abDe la tradici&#243;n a la verdad\u00bb<\/span><\/a><\/p>\n","protected":false},"author":1,"featured_media":0,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[1],"tags":[],"class_list":["post-5506","post","type-post","status-publish","format-standard","hentry","category-general"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/5506","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/users\/1"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=5506"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/5506\/revisions"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=5506"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=5506"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=5506"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}