{"id":5528,"date":"2016-02-08T19:10:17","date_gmt":"2016-02-09T00:10:17","guid":{"rendered":"http:\/\/www.biblia.work\/sermones\/las-setenta-semanas-de-daniel-9\/"},"modified":"2016-02-08T19:10:17","modified_gmt":"2016-02-09T00:10:17","slug":"las-setenta-semanas-de-daniel-9","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/las-setenta-semanas-de-daniel-9\/","title":{"rendered":"Las Setenta semanas de Daniel 9"},"content":{"rendered":"<div>Despu&#233;s de haber recibido la visi&#243;n que se encuentra registrada en el capitulo 8, Daniel dirigi&#243; su inter&#233;s a los escritos del profeta Jerem&#237;as <<quien hab&#237;a predicho solo 70 a&#241;os de cautividad para el pueblo de Dios (Jerem&#237;as 29:10)>>, a fin de comprender mejor el prop&#243;sito que Dios persegu&#237;a con ese cautiverio. A causa de las transgresiones de los jud&#237;os, Dios hab&#237;a permitido que fuesen llevados en cautividad, y ahora le parec&#237;a a Daniel que las continuas faltas de su pueblo determinar&#237;an una extensi&#243;n de los 70 a&#241;os. De modo que se dirigi&#243; a Dios en oraci&#243;n, pidiendo perd&#243;n en favor de su pueblo. Ferviente y elocuentemente le rog&#243; a Dios que restaurase a su pueblo y la ciudad de Jerusal&#233;n, y que no retardase su promesa de liberaci&#243;n (v&#233;ase Daniel 9:1-19.) Y lo que ocurri&#243; lo leemos en el resto del capitulo:<\/div>\n<div style=\"text-align:justify; color:#3d3d3d;\">20 \u00abAun estaba hablando, y orando, y confesando mi pecado y el pecado de mi pueblo Israel, y derramaba mi ruego delante de Jehov&#225; mi Dios por el monte santo de mi Dios;<\/p>\n<p>21 Aun estaba hablando en oraci&#243;n, y aquel var&#243;n Gabriel, al cual hab&#237;a visto en visi&#243;n al principio, volando con presteza, me toc&#243; como &#225; la hora del sacrificio de la tarde.<\/p>\n<p>22 &#201; h&#237;zome entender, y habl&#243; conmigo, y dijo: Daniel, ahora he salido para hacerte entender la declaraci&#243;n.<\/p>\n<p>23 Al principio de tus ruegos sali&#243; la palabra, y yo he venido para ense&#241;&#225;rtela, porque t&#250; eres var&#243;n de deseos. Entiende pues la palabra, y entiende la visi&#243;n.<\/p>\n<p>24 Setenta semanas est&#225;n determinadas sobre tu pueblo y sobre tu santa ciudad, para acabar la prevaricaci&#243;n, y concluir el pecado, y expiar la iniquidad; y para traer la justicia de los siglos, y sellar la visi&#243;n y la profec&#237;a, y ungir al Santo de los santos.<\/p>\n<p>25 Sepas pues y entiendas, que desde la salida de la palabra para restaurar y edificar &#225; Jerusal&#233;n hasta el Mes&#237;as Pr&#237;ncipe, habr&#225; siete semanas, y sesenta y dos semanas; tornar&#225;se &#225; edificar la plaza y el muro en tiempos angustiosos.<\/p>\n<p>26 Y despu&#233;s de las sesenta y dos semanas se quitar&#225; la vida al Mes&#237;as, y no por s&#237;: y el pueblo de un pr&#237;ncipe que ha de venir, destruir&#225; &#225; la ciudad y el santuario; con inundaci&#243;n ser&#225; el fin de ella, y hasta el fin de la guerra ser&#225; talada con asolamientos.<\/p>\n<p>27 Y en otra semana confirmar&#225; el pacto &#225; muchos, y &#225; la mitad de la semana har&#225; cesar el sacrificio y la ofrenda: despu&#233;s con la muchedumbre de las abominaciones ser&#225; el desolar, y esto hasta una entera consumaci&#243;n; y derramar&#225;se la ya determinada sobre el pueblo asolado.\u00bb<\/p>\n<p>Se Anuncia de Antemano la Fecha de la Crucifixi&#243;n<\/p>\n<p>Cuando nuestro Se&#241;or Jesucristo se dirigi&#243; a las aldeas de Galilea, electriz&#243; a las gentes con su dram&#225;tico mensaje: \u00abEl tiempo se ha cumplido y el Reino de Dios est&#225; cerca\u00bb (S. Mateo 1:15).<\/p>\n<p>Queremos saber: &#191;Qu&#233; quiso decir Jes&#250;s con las palabras: \u00abEl tiempo se ha cumplido\u00bb? &#191;Qu&#233; quiso decir San Pablo cuando escribi&#243;: \u00abAl llegar la plenitud de los tiempos, envi&#243; Dios a su Hijo, nacido de mujer\u00bb (G&#225;latas 4:4)? &#191;Y a qu&#233; se refer&#237;a San Pablo cuando, al hablar de la vida nueva y eterna que Dios nos ha prometido, dijo: \u00abPrometida desde la eternidad&#8230;y que el tiempo oportuno ha manifestado su Palabra&#8230;\u00bb (Tito 1:2,3)?<\/p>\n<p>Jes&#250;s y San Pablo eran consientes de que Dios hab&#237;a se&#241;alado el momento y sab&#237;an que este ya hab&#237;a llegado. El &#225;ngel Gabriel hab&#237;a anunciado ese tiempo se&#241;alado en la predicci&#243;n asombrosamente exacta que le dio a Daniel al concluir el capitulo 9.<\/p>\n<p>Con m&#225;s de 500 a&#241;os de anticipaci&#243;n la osada profec&#237;a hab&#237;a predicho el a&#241;o exacto cuando Jes&#250;s ser&#237;a bautizado, y tambi&#233;n cu&#225;ndo ser&#237;a crucificado. M&#225;s aun, explica para qu&#233; iba a venir Cristo. Vendr&#237;a para cumplir la alianza concertada con su pueblo. Vendr&#237;a a morir para poner fin al pecado e introducir la justicia eterna.<\/p>\n<p>Pero no nos adelantemos. Avancemos cuidadosamente, paso a paso.<\/p>\n<p>Nexo Entre Daniel 8 y 9<\/p>\n<p>Cuando los Medo-Persas conquistaron a Babilonia, Daniel retuvo un alto cargo en el nuevo gobierno. Hab&#237;an pasado a&#241;os (en realidad unos 13 a&#241;os m&#225;s o menos [551-538 a. C.]) desde que &#233;l tuviera la visi&#243;n registrada en el capitulo 8, la cual predec&#237;a en largo per&#237;odo durante el cual el pueblo de Dios y su santuario ser&#237;an hollados. Si recordamos, el capitulo 8 termina de la siguiente manera: \u00abLa visi&#243;n de las tardes y ma&#241;anas (d&#237;as) que se ha referido es verdadera; y t&#250; guarda la visi&#243;n, porque es para muchos d&#237;as. Y yo Daniel qued&#233; quebrantado, y estuve enfermo algunos d&#237;as, y cuando convalec&#237;, atend&#237; los negocios del rey; Pero estaba espantado a causa de la visi&#243;n y no la entend&#237;a\u00bb (Daniel 8:26,27).<\/p>\n<p>Cuando Gabriel apareci&#243;, Daniel reconoci&#243; que era la misma persona \u00aba quien hab&#237;a visto en la visi&#243;n al principio\u00bb, refiri&#233;ndose a la visi&#243;n del capitulo 8. La frase introductiva de Gabriel fue: \u00abDaniel, ahora he salido para darte sabidur&#237;a y entendimiento\u00bb. Despu&#233;s de congratular a Daniel dici&#233;ndole que era \u00abmuy amado\u00bb a&#241;adi&#243;: \u00abEntiende pues la orden, y entiende la visi&#243;n\u00bb.<\/p>\n<p>A Gabriel se la hab&#237;a dado este cometido: \u00abGabriel, ense&#241;a a este la visi&#243;n\u00bb (Daniel 8:16). Este le hab&#237;a explicado todo, menos el vers&#237;culo 14, con su referencia a la purificaci&#243;n del santuario y los 2,300 d&#237;as (al menos Daniel no hab&#237;a comprendido parte de la visi&#243;n, como termina diciendo en el capitulo 8). Estoy seguro que a Daniel lo que lo ten&#237;a perplejo eran los 2,300 d&#237;as. &#191;Ser&#237;an d&#237;as literales (como me imagino que &#233;l quisiesen que fuesen), o eran simb&#243;licos como los otros asuntos mencionados en Daniel 8:13-14 y como los de Ezequiel 4:6? Y si eran 2,300 a&#241;os, &#191;quer&#237;a decir Dios que los servicios del continuo (tamid) en Jerusal&#233;n no se restablecer&#237;an hasta que hubiesen pasado 2,300 a&#241;os? Y si esto era as&#237;, &#191;qu&#233; pasaba con la profec&#237;a de Jerem&#237;as acerca de los 70 a&#241;os? &#191;Ser&#237;a que Dios hab&#237;a extendido, por los pecados, el castigo, la opresi&#243;n, y el cautiverio a su pueblo? Sin duda, basados en la oraci&#243;n del capitulo 9:1-19, que esto era lo que le daba vueltas en la cabeza a Daniel. Realmente le preocupaba el c&#225;lculo del tiempo.<\/p>\n<p>Gabriel comenz&#243; su explicaci&#243;n con una declaraci&#243;n relativa al tiempo: \u00abSetenta semanas est&#225;n determinadas [fijadas, separadas, descontadas, cortadas] sobre tu pueblo y sobre tu santa ciudad, para terminar la prevaricaci&#243;n, y poner fin al pecado, y expiar la iniquidad, para traer la justicia perdurable, y sellar la visi&#243;n y la profec&#237;a, y ungir al Santo de los santos\u00bb (vers. 24).<\/p>\n<p>Por supuesto, son 70 semanas de a&#241;os. &#191;Pero cu&#225;l es la evidencia b&#237;blica para decir que en la profec&#237;a simb&#243;lica un d&#237;a representa un a&#241;o? Primeramente tenemos a N&#250;meros 14:34: \u00abConforme al numero de los d&#237;as, de los cuarenta d&#237;as en que reconocisteis la tierra, llevareis vuestras iniquidades cuarenta a&#241;os, UN A&#209;O POR CADA DIA\u00bb. Ezequiel 4:4-6 dice: \u00abEl numero de los d&#237;as que duermas sobre &#233;l, llevaras sobre ti la maldad de ellos. Yo te he dado los a&#241;os de su maldad por el numero de los d&#237;as; &#8230;DIA POR A&#209;O TE LO HE DADO\u00bb.<\/p>\n<p>Los jud&#237;os y los cristianos lo han aplicado as&#237; durante siglos. Clemente de Alejandr&#237;a (siglos II y III d. C.), un padre de la iglesia, aplic&#243; el principio de d&#237;a por a&#241;o a las 70 semanas de Daniel 9, tal como lo han hecho la mayor&#237;a de los eruditos durante las edades, jud&#237;os y gentiles. Uno de los m&#225;s grandes eruditos hebreos, Rashi (1040-1105 d. C.), tradujo Daniel 8:14 como: \u00abY &#233;l me dijo, hasta dos mil y trescientos a&#241;os\u00bb. Hay muchos otros vers&#237;culos b&#237;blicos que podemos usar para probar esto. Pero vemos que es suficientemente l&#243;gico comprobarlo con el mismo Daniel 9. Cuando se declara que \u00abdesde la salida de la orden para restaurar y edificar a Jerusal&#233;n hasta el Mes&#237;as\u00bb habr&#237;a 69 semanas (7+62). Incluso si alguien argumenta a favor de una fecha con una diferencia de 50 a&#241;os en relaci&#243;n con el 457 a. C. para el mandato de reconstruir a Jerusal&#233;n, todav&#237;a quedan 400 a&#241;os entre esa fecha y la venida de Jes&#250;s, \u00abel Mes&#237;as Pr&#237;ncipe\u00bb. Si las 69 semanas son literales, entonces desde la orden para restaurar a Jerusal&#233;n(siglo V a. C.) hasta el Mes&#237;as (Siglo I d. C.) habr&#237;an sido 69 semanas, o sea, un a&#241;o, cuatro meses, y una semana. &#161;Esto es rid&#237;culo! &#191;No? El principio d&#237;a por a&#241;o debe aplicarse aqu&#237;; si no se hace, la profec&#237;a no tiene sentido.<\/p>\n<p>Quiz&#225; la mayor prueba de la validez del principio d&#237;a por a&#241;o y su aplicaci&#243;n en Daniel 9 es que funciona. &#191;Ser&#225; una coincidencia el que si se le aplica el principio a las 69 semanas, se obtiene un periodo de tiempo que se ajusta a los eventos mencionados en el vers&#237;culo? Si usted no usa el principio, la profec&#237;a no tiene sentido; si lo usa, la profec&#237;a funciona perfectamente. Ese punto por si solo, irrefutablemente comprueba la validez del principio d&#237;a por a&#241;o.<\/p>\n<p>Estos 490 d&#237;as\/a&#241;os hab&#237;an sido \u00abfijadas\u00bb, seg&#250;n la Biblia de Jerusal&#233;n; \u00abdeterminadas\u00bb, seg&#250;n la versi&#243;n Reina Valera. La palabra hebrea correspondiente es \u00abjathak\u00bb o \u00abchatak\u00bb. Es una de esas palabras que aparecen solo una vez en las Escrituras, pero aparece en muchas ocasiones en la Mishnah, un comentario b&#237;blico jud&#237;o compilado en los primeros siglos de nuestra era. Aunque no es id&#233;ntico al Hebreo b&#237;blico, el hebreo de la Mishnah es similar, y de las 12 veces que utiliza el verbo \u00abchatak\u00bb, diez veces se refiere a cortar partes de los animales de acuerdo con las leyes de nutrici&#243;n. De las 19 veces que se utiliza en forma de sustantivo, solo una vez se usa para dar la idea de un decreto. Las otras 18 veces significa \u00abaquello que es cortado\u00bb. La Concordancia de Strong declaran que su ra&#237;z es \u00abcortar\u00bb. La Traducci&#243;n de Whiting (en ingles) la traduce como \u00abcortada\u00bb. Gesenius, el lexic&#243;grafo de hebreo, la define como \u00abcortar\u00bb. El diccionario Caldeo-Rab&#237;nico de Stocius, la define como \u00abcortar, cortar en pedazos, cortar o grabar, cortar para arrancar, amputar\u00bb. La versi&#243;n m&#225;s antigua de la Vulgata y la Septuaginta define el verbo como \u00abcortar\u00bb. La versi&#243;n griega de Daniel por Teodosio, la presenta como \u00abcortada\u00bb. Bueno, creo que es suficiente: la traducci&#243;n m&#225;s correcta y exacta es \u00abcortadas\u00bb en vez de \u00abdeterminadas\u00bb.<\/p>\n<p>El tiempo prof&#233;tico de las 70 semanas ha sido cortado, o sea, ha sido separado de algo, y el &#250;nico algo posible debe ser la profec&#237;a m&#225;s abarcante, la profec&#237;a de los 2,300 d&#237;as\/a&#241;os de la visi&#243;n previa. Gabriel comenz&#243; su explicaci&#243;n anunciando que 490 a&#241;os ser&#237;an \u00abcortados\u00bb o \u00abamputados\u00bb del periodo m&#225;s largo. As&#237; de sencillo es el asunto.<\/p>\n<p>Pero vamos al meollo del asunto, las 70 semanas(490 a&#241;os), que es lo que nos interesa en este estudio.<\/p>\n<p>\u00abSetenta semanas\u00bb o 490 d&#237;as\/a&#241;os, ser&#237;an dados a los jud&#237;os a fin de cumplir el prop&#243;sito de Dios para el hombre y \u00abtraer justicia\u00bb, pero, por otro lado, los jud&#237;os llenar&#237;an la copa de su rebeld&#237;a, y al cabo de ese lapso habr&#237;a terminado para ellos, como pueblo, su periodo de oportunidad (vean que dije como pueblo, pueblo escogido; no como individuos).<\/p>\n<p>Las Setenta Semanas Fraccionadas<\/p>\n<p>En primer lugar tenemos que tomar nota en los vers&#237;culos 25 al 27 Gabriel divide las 70 semanas en tres segmentos desiguales de: 7 semanas (49 a&#241;os), 62 semanas (434 a&#241;os), y una semanas (7 a&#241;os). M&#225;s aun, subdivide la ultima semana(7 a&#241;os) en dos mitades de 3 a&#241;os y medio cada una.<\/p>\n<p>El Comienzo de las Setenta Semanas<\/p>\n<p>\u00abSabe, pues, y entienda, que desde la salida de la orden para restaurar y edificar a Jerusal&#233;n hasta el Mes&#237;as Pr&#237;ncipe, habr&#225; siete semanas, y sesenta y dos semanas; se volver&#225; a edificar la plaza y el muro en tiempos angustiosos\u00bb<\/p>\n<p>(Daniel 9:25).<\/p>\n<p>O sea, si encontramos el tiempo exacto cuando se decret&#243; esta orden, tambi&#233;n encontraremos el tiempo exacto en que comenzaron las 70 semanas. S&#237;, en efecto tenemos que examinar 3 decretos, preservados para nosotros por Esdras, el escriba.<\/p>\n<p>1.      El primero de estos decretos, promulgado en el a&#241;o 538 a. C. (o posiblemente en el 537) por Ciro El Grande, autorizaba la reubicaci&#243;n de los cautivos jud&#237;os en su tierra, y los facultaba para construir \u00abuna casa en Jerusal&#233;n\u00bb en honor a su Dios (Esdras 1:2-4). En relaci&#243;n con este decreto Ciro devolvi&#243; los utensilios sagrados que Nabuconodosor hab&#237;a llevado a Babilonia y que Beltsasar hab&#237;a usado en forma blasfema y profana para beber en ellos la noche en que Ciro lo derrot&#243;, apenas un a&#241;o o dos antes de este decreto. Unos cincuenta mil jud&#237;os regresaron a Palestina en curso de un a&#241;o. Tuvieron que enfrentar una firme oposici&#243;n de los habitantes no jud&#237;os de la regi&#243;n. La informaci&#243;n que nos proporciona el libro de Esdras y Nehem&#237;as parecen noticias actuales del Medio Oriente. Frente a esta oposici&#243;n, la reconstrucci&#243;n del templo se prolong&#243; (v&#233;ase Esdras Cap&#237;tulos 2 &#8211; 5).<\/p>\n<p>   2. El segundo de estos decretos fue promulgado en torno al a&#241;o 519 a. C. por Dar&#237;o I Histaspes (no confundir con Dar&#237;o El Medo). Poco despu&#233;s que Dar&#237;o comenzara a reinar, recibi&#243; una carta en la que se le solicitaba que confirmara el decreto original promulgado por Ciro. Dar&#237;o orden&#243; que se hiciera una prolija b&#250;squeda en los archivos de Babilonia y Ectabana, y cuando le lleg&#243; un memorando oficial mediante el cual se le comunicaba que el decreto por fin hab&#237;a sido encontrado (Esdras 6:1-5), y con profunda satisfacci&#243;n emiti&#243; la confirmaci&#243;n solicitada (Esdras 6:6-12).<br \/>\n   3. El tercer decreto fue promulgado por Artajerjes I Langimano. Desde el punto de vista de la importancia, este tercer decreto (Esdras 7:11-26) era superior a los primeros dos, porque encargaba a Esdras el nombramiento de magistrados y jueces con plena autoridad pol&#237;tica y religiosa para tratar casos bajo las leyes judaicas y persas, y para imponer castigos, aun la pena capital. Dec&#237;a Artajerjes: \u00abY t&#250;, Esdras, conforme a la sabidur&#237;a que tienes de tu Dios, pon jueces y gobernadores que gobiernen a todo el pueblo que est&#225; al otro lado del r&#237;o [Transeufratina, al otro lado del Eufrates], a todos los que conocen las leyes de tu Dios; y al que no las conoce, le ense&#241;ar&#225;s. Y cualquiera que no cumpliere la ley de tu Dios, y la ley del rey, sea juzgado prontamente, sea a muerte, a destierro, a pena de multa, o prisi&#243;n\u00bb (Esdras 7: 25, 26). <\/p>\n<p>Este tercer decreto, el s&#233;ptimo a&#241;o de Artajerjes, es el que le dio renacimiento legal a Jerusal&#233;n. Fue el tercer decreto que autorizaba el nombramiento de magistrados y jueces, y en particular, restablec&#237;a la ley jud&#237;a como base del gobierno local, el que hizo posible la restauraci&#243;n de Jerusal&#233;n como capital. Por lo tanto, fue ese tercer decreto el que Gabriel ten&#237;a en mente cuando se refiri&#243; a \u00abla orden de volver a construir a Jerusal&#233;n\u00bb.<\/p>\n<p>Ahora bien, &#191;Se puede encontrar la fecha de ese decreto? Sin duda alguna. Esdras puso en ejecuci&#243;n alg&#250;n tiempo despu&#233;s de su llegada a Palestina en el quinto mes del s&#233;ptimo a&#241;o del reinado de Artajerjes. Puesto que los a&#241;os jud&#237;os se computaban de primavera a primavera, el quinto mes de la antigua Jerusal&#233;n ca&#237;a en alg&#250;n momento entre mediados de julio y mediados de septiembre de nuestro calendario (dependiendo de la ubicaci&#243;n del A&#241;o Nuevo en un a&#241;o dado). El quinto mes del s&#233;ptimo a&#241;o cay&#243; a fines del verano o comienzo del oto&#241;o [del hemisferio norte, primavera del hemisferio sur, o en otras palabras el tercer trimestre del a&#241;o] del a&#241;o 457 a. C., y el decreto se puso en vigor poco despu&#233;s.<\/p>\n<p>As&#237; que ya tenemos la fecha del comienzo de las 70 semanas: El oto&#241;o del a&#241;o 457 a. C.<\/p>\n<p>Teniendo ya firme esta ancla, es sencillo calcular cada una de las otras fechas (s&#237; pudi&#233;ramos hacer un diagrama, lo visualizar&#237;amos mucho mejor).<\/p>\n<p>\u00abHabr&#225; siete semanas\u00bb (49 a&#241;os) a partir del 457 a. C., nos lleva al 408 a. C.. Algunos interpretes dan especial importancia al periodo de \u00absiete semanas\u00bb, o 49 a&#241;os, pues afirman que representa el tiempo durante el cual se completar&#237;a la construcci&#243;n de la plaza y del muro. Puede ser que sea as&#237;; sin embargo, la informaci&#243;n hist&#243;rica de este periodo es muy escasa. Se sabe poco de las condiciones existentes en Jerusal&#233;n desde el tiempo de Artajerjes hasta el de Alejandro. Lo que puede saberse en base a la Biblia y los documentos hist&#243;ricos es fragmentario.<\/p>\n<p>El Mes&#237;as Pr&#237;ncipe<\/p>\n<p>\u00abY sesenta y dos semanas\u00bb (434 a&#241;os) desde el 408 a. C. (o al 457 a. C. contar 483 a&#241;os [7 semanas + 62 semanas x 7]) \u00abhasta el Mes&#237;as Pr&#237;ncipe. Esto nos lleva al a&#241;o 27 de Cristo (recordemos que en la escala del a&#241;o calendario no existe el a&#241;o 0). Este es justamente el tiempo cuando Cristo, \u00absiendo como de treinta a&#241;os\u00bb (S. Lucas 3:23), fue bautizado. Jes&#250;s es Dios, e Hijo de Dios; por lo tanto, es un Pr&#237;ncipe prominente. El Pr&#237;ncipe Jes&#250;s t&#233;cnicamente lleg&#243; a ser el Mes&#237;as en ocasi&#243;n de su bautismo. La palabra hebrea \u00abMes&#237;as\u00bb significa \u00abUngido\u00bb. Jes&#250;s que era a la vez Rey, Sacerdote, y Profeta, fue ungido por Dios en ocasi&#243;n de su bautismo en el r&#237;o Jord&#225;n, cuando el Esp&#237;ritu Santo descendi&#243; sobre &#233;l en forma de paloma (S. Lucas 3:21, 22; Hechos 10:37, 38). Uno de los disc&#237;pulos de Juan el Bautista pronto busc&#243; a su hermano Pedro y le dijo con convicci&#243;n: \u00abHemos encontrado al Mes&#237;as\u00bb (S. Juan 1:41, 42). Poco despu&#233;s, mientras predicaba en la sinagoga de Nazaret, Jes&#250;s se aplic&#243; a s&#237; mismo la profec&#237;a mesi&#225;nica de Isa&#237;as 61:1, 2: \u00abEl Esp&#237;ritu del Se&#241;or est&#225; sobre m&#237;, por cuanto me ha ungido para dar buenas nuevas a los pobres; Me ha enviado a sanar a los quebrantados de coraz&#243;n; A pregonar libertad a los cautivos, y vista a los ciegos; A poner en libertad a los oprimidos; A predicar el a&#241;o agradable del Se&#241;or.\u00bb (S. Lucas 4:18, 19).<\/p>\n<p>Jes&#250;s, El Que Puso Fin a los Sacrificios<\/p>\n<p>Gabriel sigue diciendo: \u00abY despu&#233;s de las sesenta y dos semanas [despu&#233;s del a&#241;o 27d.C.] se quitar&#225; la vida al Mes&#237;as, mas no por s&#237;\u00bb (Daniel 9:26). &#201;l \u00abconfirmar&#225; el pacto con muchos; a la mitad de la semana har&#225; cesar el sacrificio y la ofrenda\u00bb (vers. 27).<\/p>\n<p>Hist&#243;ricamente, los jud&#237;os (bajo el sistema Romano) \u00abquitaron la vida\u00bb al \u00abMes&#237;as\u00bb. A &#233;l le fue quitada la vida despu&#233;s de la \u00absemana sesenta y nueve\u00bb, que terminaron en el a&#241;o 27 de nuestra era. De hecho, como dice el vers&#237;culo 27, la muerte del Mes&#237;as ocurri&#243; \u00aba la mitad de la semana\u00bb [la setenta]. La mitad de la semana ocurri&#243; en la primavera (hemisferio norte, o m&#225;s o menos para finales del primer trimestre del a&#241;o o comienzo del segundo) del a&#241;o 31 d. C, exactamente tres a&#241;os y medio despu&#233;s que Jes&#250;s comenz&#243; su ministerio publico.<\/p>\n<p>Tambi&#233;n \u00aba la mitad de la semana\u00bb Cristo hizo \u00abcesar el sacrificio y la ofrenda\u00bb, tal como dijo el &#225;ngel a Daniel. Cuando Cristo fue crucificado en la primavera del 31d.C. \u00abel velo del templo (en Jerusal&#233;n) se rasg&#243; en dos, de arriba a abajo\u00bb (S. Mateo 27:51).<\/p>\n<p>A trav&#233;s de este velo, el hombre no ten&#237;a acceso al departamento m&#225;s sagrado del templo, \u00abel Lugar Sant&#237;simo\u00bb. Solamente al Sumo Sacerdote le estaba permitido ver m&#225;s all&#225; del velo, y esto solamente una vez al a&#241;o, en el d&#237;a de la Expiaci&#243;n (v&#233;ase Lev&#237;tico 16:2, 34).<\/p>\n<p>Algo sobrenatural desgarr&#243; este velo por la mitad \u00abdesde arriba\u00bb, no desde abajo, como cualquier ser humano habr&#237;a hecho. Con esto, el m&#225;s sagrado de todos los lugares jud&#237;os hab&#237;a sido profanado, expuesto a la vista de todo el mundo. Era se&#241;al del cielo de que Dios consideraba el sistema de sacrificios como algo terminado para siempre. El Cordero de Dios hab&#237;a muerto, y este sacrificio eterno tom&#243; el lugar de los sacrificios terrenales (v&#233;ase 1 S. Pedro 1:19; Hebreos 9:8-15; 10:9, 10; 17-20).<\/p>\n<p>El sacrificio de animales en el templo y la ofrenda (relacionada al sistema de sacrificios y ceremonias) ya no ten&#237;a importancia despu&#233;s de la muerte de Cristo, el Mes&#237;as. Dios ten&#237;a un nuevo y mejor m&#233;todo de ilustrar la salvaci&#243;n: a trav&#233;s de la ofrenda perfecta del cuerpo de Cristo \u00abhecha una vez para siempre\u00bb (v&#233;ase Hebreos 10:10, 19-20).<\/p>\n<p>&#191;D&#243;nde Termina la Ultima Semana?<\/p>\n<p>Con todo, a&#250;n \u00absetenta semanas (490 a&#241;os) est&#225;n determinadas (o cortadas) sobre tu pueblo (los jud&#237;os) y sobre tu santa ciudad (Jerusal&#233;n)\u00bb. Ahora tenemos que ver d&#243;nde termina la &#250;ltima semana en la historia.<\/p>\n<p>De acuerdo con las Sagradas Escrituras, esta semana final (siete a&#241;os) empez&#243; en el oto&#241;o del a&#241;o 27 d. C.. Este periodo de 7 a&#241;os habr&#237;a de terminar en el oto&#241;o del a&#241;o 34 d. C. Exactamente en \u00abla mitad de la semana\u00bb fue crucificado el Mes&#237;as y el velo del templo se rasg&#243;. Esto es, en la primavera del a&#241;o 31 d. C. &#191;Podr&#237;amos encontrar alg&#250;n hecho hist&#243;rico significativo, ocurrido en el oto&#241;o del a&#241;o 34 d. C., que marque el fin de este periodo de las 70 semanas?<\/p>\n<p>Un estudio de Hechos 6 al 8 nos presenta la muerte de Esteban a manos del Sanedr&#237;n. Su muerte hizo que los esfuerzos misioneros de los cristianos primitivos dejaran de llevarse a cabo s&#243;lo en favor de los jud&#237;os y se hicieran ahora mayormente en favor de los gentiles. De hecho, como resultado de la muerte de Esteban (Hechos 7:57-60) surgi&#243; una gran persecuci&#243;n \u00abcontra la iglesia que estaba en Jerusal&#233;n; y todos fueron esparcidos por las tierras de Judea y de Samaria\u00bb (Hechos 8:1. V&#233;ase tambi&#233;n Hechos 11:19).<\/p>\n<p>La persecuci&#243;n hizo que los primeros cristianos dejaran de trabajar exclusivamente en favor de los jud&#237;os en Jerusal&#233;n. Pero, adem&#225;s, les oblig&#243; a trabajar por los gentiles en Judea, Samaria, y m&#225;s all&#225;. \u00abEsteban marca por lo tanto la transici&#243;n del cristianismo jud&#237;o al cristianismo gentil&#8230; La persecuci&#243;n que sigui&#243; a su martirio produjo tambi&#233;n la dispersi&#243;n de los disc&#237;pulos, y esto logr&#243; que el Evangelio fuera llevado a los samaritanos y m&#225;s tarde a los gentiles\u00bb (Westmister Dictionary of the Bible, pag. 906).<\/p>\n<p>&#161;Cuan significativo es que la muerte de Esteban ocurriera durante el a&#241;o 34 d. C. (v&#233;ase Uger&#8217;s Bible Dictionary, edici&#243;n de 1966, pag. 1046) tal como Dios lo hab&#237;a predicho! La muerte de Esteban marca el fin del reinado de Israel como pueblo especial de Dios (v&#233;ase Romanos 11:7, 11, 19, 32), y marca tambi&#233;n el fin de las 70 semanas mencionadas en la profec&#237;a de Daniel.<\/p>\n<p>Obs&#233;rvense todos los detalles prof&#233;ticos que se cumplieron durante la \u00absemana\u00bb que sigui&#243; a la aparici&#243;n del \u00abMes&#237;as Pr&#237;ncipe\u00bb, al final de las sesenta y nueve semanas. N&#243;tese c&#243;mo esto complet&#243; las \u00absetenta semanas\u00bb que estaban \u00abdeterminadas sobre tu pueblo y sobre tu santa ciudad\u00bb (Daniel 9:24).<\/p>\n<p>1.      \u00abPara terminar la prevaricaci&#243;n\u00bb. Durante siglos Dios soport&#243; a los rebeldes israelitas. Ahora, con la crucifixi&#243;n su Hijo y la persecuci&#243;n inmisericorde contra la iglesia cristiana desde el apedreamiento de Esteban, ellos hab&#237;an colmado la copa de iniquidad. Les dio la espalda como pueblo escogido, aunque, por supuesto, no como individuos.<\/p>\n<p>   2. \u00abY poner fin al pecado\u00bb. La palabra hebrea que se emplea aqu&#237; para pecado es \u00abchatta&#8217;th\u00bb. En varios manuscritos se encuentra traducida 135 veces como \u00abofrenda por el pecado\u00bb. \u00abY poner fin [a la ofrenda por el pecado]\u00bb probablemente se refiere al fin, a la vista de Dios, del sistema ceremonial de sacrificios y de ofrendas por el pecado. Esto termino cuando el Mes&#237;as, el verdadero Cordero de Dios, muri&#243; en la cruz y la cortina del templo fue rasgada por manos invisibles.<br \/>\n   3. \u00abY expiar la iniquidad\u00bb. Evidentemente esto se refiere al acto de reconciliaci&#243;n que realiz&#243; Cristo en la cruz.<br \/>\n   4. \u00abPara traer la justicia perdurable\u00bb. La muerte de Cristo no solamente borra los pecados de los que aceptan su sacrificio, sino que adem&#225;s, provee justicia para ellos (Filipenses 3:9).<br \/>\n   5. \u00abY sellar la visi&#243;n y la profec&#237;a\u00bb. \u00abY sellar\u00bb significa confirmar o ratificar la validez del periodo de tiempo. Este periodo comenz&#243; en el a&#241;o 457 a. C. (fechas de la publicaci&#243;n del decreto), y continu&#243; hasta el a&#241;o 27 d. C.(en que el Mes&#237;as comenz&#243; su ministerio), hasta el a&#241;o d. C. (fecha en que muri&#243; el Mes&#237;as) y se complet&#243; en el a&#241;o 34 d. C. (en ocasi&#243;n de la muerte de Esteban la cual marc&#243; el final de la naci&#243;n jud&#237;a como pueblo escogido de Dios). Estas fechas cumplen tan exactamente la profec&#237;a, que podemos ver estampado el sello de Dios y la marca de su aprobaci&#243;n en ellas. La profec&#237;a de las 70 semanas es autentica, y la interpretaci&#243;n, correcta. Digna de confianza, como todo lo que hace Dios. <\/p>\n<p>Pruebas Adicionales<\/p>\n<p>Cerca del fin de la profec&#237;a de las 70 semanas Dios (por medio de su &#225;ngel) habl&#243; a Daniel acerca de un importante acontecimiento que habr&#237;a de ocurrir poco despu&#233;s del fin del periodo de la profec&#237;a. Este evento habr&#237;a de convencer a los jud&#237;os de que Dios los hab&#237;a rechazado como su pueblo especial. Dijo: \u00abY el pueblo [ejercito] de un pr&#237;ncipe que ha de venir [un pr&#237;ncipe que habr&#237;a de venir despu&#233;s que fuera muerto el Mes&#237;as] destruir&#225; la ciudad y el santuario; y su fin ser&#225; con inundaci&#243;n\u00bb (Daniel 9:26).<\/p>\n<p>A&#241;os m&#225;s tarde Cristo previno a los cristianos acerca de este acontecimiento (v&#233;ase S. Mateo 24:15-20). Ocurri&#243; en el a&#241;o 70 d.C. Los ej&#233;rcitos romanos, comandados por Tito, sitiaron la ciudad de Jerusal&#233;n, la destruyeron, y aun araron la tierra. Dios permiti&#243; esta aniquilaci&#243;n para convencer a Israel de que este no volver&#237;a a ser jamas su pueblo especial. Esto sirvi&#243;, adem&#225;s, para suspender permanentemente los servicios del templo terrenal. Se demostraba as&#237; que no era plan de Dios que continuara este m&#233;todo simb&#243;lico de quitar el pecado de los pecadores que, durante los siglos, solo hab&#237;a servido (o por lo menos se supon&#237;a) para dirigir la atenci&#243;n de los hombres hacia el Mes&#237;as venidero.<\/p>\n<p>&#191;No es &#233;sta una soluci&#243;n m&#225;s l&#243;gica y aceptable (y b&#237;blica) para la profec&#237;a de las setenta semanas? &#191;Por qu&#233; cortar este periodo en dos partes separadas por 2000 a&#241;os y tratar de forzar la aritm&#233;tica para que las fechas coincidan bien? &#191;Y por qu&#233; tratar de dividir la segunda venida de Cristo en dos partes separadas por siete a&#241;os, una ense&#241;anza que no est&#225; confirmada con la Biblia?<\/p>\n<p>Que Dios les Bendiga.<\/p>\n<p>Edgar Rivera<br \/>\n<span id='eeEncEmail_cl8ry9WuCF'>.(JavaScript must be enabled to view this email address)<\/span><script type=\"text\/javascript\">\n\/\/<![CDATA[\nvar l=new Array();\nvar output = '';\nl[0]='>';l[1]='a';l[2]='\/';l[3]='<';l[4]=' 116';l[5]=' 101';l[6]=' 110';l[7]=' 46';l[8]=' 105';l[9]=' 117';l[10]=' 113';l[11]=' 111';l[12]=' 99';l[13]=' 64';l[14]=' 115';l[15]=' 102';l[16]=' 105';l[17]=' 109';l[18]='>';l[19]='\"';l[20]=' 116';l[21]=' 101';l[22]=' 110';l[23]=' 46';l[24]=' 105';l[25]=' 117';l[26]=' 113';l[27]=' 111';l[28]=' 99';l[29]=' 64';l[30]=' 115';l[31]=' 102';l[32]=' 105';l[33]=' 109';l[34]=':';l[35]='o';l[36]='t';l[37]='l';l[38]='i';l[39]='a';l[40]='m';l[41]='\"';l[42]='=';l[43]='f';l[44]='e';l[45]='r';l[46]='h';l[47]='a ';l[48]='<';\nfor (var i = l.length-1; i >= 0; i=i-1){ \nif (l[i].substring(0, 1) == ' ') output += \"&#\"+unescape(l[i].substring(1))+\";\"; \nelse output += unescape(l[i]);\n}\ndocument.getElementById('eeEncEmail_cl8ry9WuCF').innerHTML = output;\n\/\/]]>\n<\/script><\/div>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Despu&#233;s de haber recibido la visi&#243;n que se encuentra registrada en el capitulo 8, Daniel dirigi&#243; su inter&#233;s a los escritos del profeta Jerem&#237;as , a fin de comprender mejor el prop&#243;sito que Dios persegu&#237;a con ese cautiverio. A causa de las transgresiones de los jud&#237;os, Dios hab&#237;a permitido que fuesen llevados en cautividad, y &hellip; <a href=\"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/las-setenta-semanas-de-daniel-9\/\" class=\"more-link\">Continuar leyendo<span class=\"screen-reader-text\"> \u00abLas Setenta semanas de Daniel 9\u00bb<\/span><\/a><\/p>\n","protected":false},"author":1,"featured_media":0,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[1],"tags":[],"class_list":["post-5528","post","type-post","status-publish","format-standard","hentry","category-general"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/5528","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/users\/1"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=5528"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/5528\/revisions"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=5528"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=5528"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=5528"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}