{"id":5540,"date":"2016-02-08T19:10:25","date_gmt":"2016-02-09T00:10:25","guid":{"rendered":"http:\/\/www.biblia.work\/sermones\/nuestra-misin\/"},"modified":"2016-02-08T19:10:25","modified_gmt":"2016-02-09T00:10:25","slug":"nuestra-misin","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/nuestra-misin\/","title":{"rendered":"Nuestra Misi&#243;n"},"content":{"rendered":"<div><b>Dedicatoria<\/b><\/p>\n<p>A aquellos j&#243;venes que primeramente escucharon estos mensajes y los vivieron en realidad.<\/p>\n<p>Ustedes eran alrededor de veinte; su edad promedio era de unos 22 a&#241;os. Eso fue hace 14 a&#241;os. Nunca he conocido, ni habr&#233; de conocer jam&#225;s, un honor mayor que &#233;ste: Yo los serv&#237; a ustedes en Cristo.<\/p>\n<p>Al presente ustedes tienen alrededor de treinta y cinco a&#241;os. Tengo la esperanza de que alg&#250;n d&#237;a volver&#233; a ver a algunos de ustedes. &#191;Quiz&#225;s cuando tengan cuarenta o m&#225;s? Conf&#237;o en que, en ese momento futuro, los ver&#233; como yo los ve&#237;a hace 14 a&#241;os&#8230; bien alto en una monta&#241;a&#8230; con un estandarte en la mano y un fulgor en los ojos.<\/p><\/div>\n<div style=\"text-align:justify; color:#3d3d3d;\"><b>Reconocimientos<\/b><\/p>\n<p>Siendo as&#237; que han transcurrido ya cerca de 14 a&#241;os desde que di estos mensajes, me resulta bastante dif&#237;cil recordar a todos los que ayudaron a imprimirlos.<\/p>\n<p>Estos mensajes aparecieron primeramente en tres folletos, como cuatro a&#241;os despu&#233;s de haberlos dado. Recuerdo bien que Patty Sammons calific&#243; un enorme mont&#243;n de hojas de examen de mis alumnos de secundaria, a fin de que yo tuviera tiempo para revisar la transcripci&#243;n de los mensajes orales. Asimismo recuerdo que Brad Barrett dirigi&#243; una cruzada unipersonal para obtener algunos de estos mensajes en forma impresa. De igual modo tambi&#233;n agradezco a Kathy Bodycombe, que hizo varias veces la composici&#243;n tipogr&#225;fica del libro, y a B&#225;rbara Kloos, que desempe&#241;&#243; un importante papel en hacer imprimir todos mis escritos.<\/p>\n<p>Quiero dar las gracias a Lance Thollander por venir en mi rescate y ayudarme a escribir la introducci&#243;n, cuando la misma lleg&#243; a ser uno de los proyectos escritos m&#225;s dif&#237;ciles que yo haya intentado jam&#225;s. Efectivamente, la introducci&#243;n es obra de dos plumas.<\/p>\n<p>Y por &#250;ltimo, a todos ustedes que han solicitado que estos mensajes sean presentados en forma de libro.<\/p>\n<p><b>Historia del trasfondo del libro<\/b><\/p>\n<p>Este es un libro sobre un tema acerca del cual nadie desea escribir la divisi&#243;n en el cuerpo de Cristo.<\/p>\n<p>Yo me convert&#237; a Cristo a la edad de diecisiete a&#241;os, y, no obstante mi poca edad, ya hab&#237;a presenciado dos importantes divisiones de la iglesia as&#237; como varias de menor importancia) &#161;aun antes de ser yo cristiano!<\/p>\n<p>Desde hace alg&#250;n tiempo ac&#225;  vengo haciendo una informada encuesta con respecto a los obreros cristianos. Basado en mis hallazgos altamente no cient&#237;ficos, me aventurar&#237;a a decir que el obrero cristiano puede esperar que, para cuando llegue a la edad de cincuenta a&#241;os, haya pasado ya por un m&#237;nimo de tres divisiones importantes &#8211;catastr&#243;ficas&#8211; de la iglesia. Y el cristiano t&#237;pico puede esperar lo mismo.<\/p>\n<p>Una divisi&#243;n de la iglesia habr&#225; de constituir uno de los acontecimientos m&#225;s importantes de la vida de cualquier cristiano. La probabilidad de que usted sobreviva espiritualmente una sola divisi&#243;n durante su vida, intacto, es tal vez menos de un cincuenta por ciento.<\/p>\n<p>No creo que por ninguna raz&#243;n haya de haber divisiones en el cuerpo de Cristo. (Quiz&#225; la &#250;nica posible excepci&#243;n pudiera ser que se estuviera consintiendo la inmoralidad sexual.) La verdadera raz&#243;n de una divisi&#243;n y la raz&#243;n que se aduce para efectuar una divisi&#243;n, nunca son las mismas. El coraz&#243;n del hombre es demasiado enga&#241;oso como para que ninguno de nosotros conf&#237;e en nadie que cause divisiones.<\/p>\n<p>Pero aun cuando yo no creo que haya de haber divisiones, duele decirlo, ocurren de todas maneras. Me aventurar&#237;a a decir que de las 250.000 congregaciones protestantes que hay en los Estados Unidos, un m&#237;nimo de cinco mil a diez mil llegar&#225;n a dividirse durante los pr&#243;ximos doce meses, afectando la vida de al menos un mill&#243;n de creyentes profesos.<\/p>\n<p>En realidad no deber&#237;amos ignorar un problema tan enorme y tan tr&#225;gico. (Si es que este libro no logra nada m&#225;s, quiz&#225;s haga, por lo menos, que en alg&#250;n lugar algunos hombres sabios empiecen a sacar este esqueleto fuera del armario y a lidiar con &#233;l por lo que &#233;l es: un importante problema en la familia cristiana.)<\/p>\n<p>Hace algunos a&#241;os sal&#237; de un ambiente m&#225;s formal de la fe cristiana a esa  &#225;rea infinitamente menor del cristianismo informal. En este min&#250;sculo mundo de cristianos hall&#233; algunos de los m&#225;s amados creyentes, algunos de los m&#225;s preciosos grupos y, ciertamente, los m&#225;s castizos y nobles de todos los obreros cristianos. Pero, al parecer, tambi&#233;n me he tropezado con m&#225;s chiflados, mani&#225;ticos y exc&#233;ntricos, que en todos mis a&#241;os de trabajar, en docenas de pa&#237;ses, con miles de pastores y obreros cristianos que est&#225;n dentro del cristianismo formal.<\/p>\n<p>Me apresuro a a&#241;adir que los cristianos que se encuentran fuera de la experiencia de la iglesia organizada, se dividen mucho m&#225;s que los que se hallan dentro, y mucho m&#225;s de lo que cabria esperar jam&#225;s si tomamos en cuenta su peque&#241;o n&#250;mero.<\/p>\n<p>Este libro es acerca de muchas cosas, pero principalmente es acerca de la divisi&#243;n. Espero que les sirva de ayuda a los cristianos de las tendencias principales de la fe cristiana, y a los peque&#241;os grupos an&#243;nimos que se congregan en hogares. Pero es por estos &#250;ltimos que siento mayor solicitud. Los grupos peque&#241;os, no organizados, no tienen la salvaguardia que se encuentra naturalmente en las denominaciones organizadas. El estrago de la divisi&#243;n &#8216;fuera del cristianismo formal&#8217; resulta absolutamente consternador. Conf&#237;o en que este libro habr&#225; de jugar alg&#250;n peque&#241;o papel en eliminar algo de esa divisi&#243;n, en ayudar a los creyentes a sobrevivir una divisi&#243;n, y en confortar a los que ya han bebido de esa copa amarga.<\/p>\n<p>Las circunstancias bajo las cuales fueron dados los mensajes que constituyen este libro, se han mantenido en secreto cuidadosamente guardado y no comentado por cerca de 14 a&#241;os. Todav&#237;a me es un poco enervante estar sentado aqu&#237; y revelar una peque&#241;a parte de la historia, pero usted tiene derecho a conocer el drama circunstante, pues de otra manera el mensaje del libro ser&#225; deficiente. &#161;Y si que todo eso fue un tremendo drama! As&#237;, pues, este libro es una serie de mensajes in situ, dados justamente antes de una divisi&#243;n.<\/p>\n<p>A fin de ser claro, debo acopiar algunos acontecimientos aparentemente no relacionados, y entretejerlos para que usted pueda ver c&#243;mo todos esos acontecimientos convergieron.<\/p>\n<p>Yo me convert&#237; a Cristo durante mi primer a&#241;o de colegio universitario. En aquel mismo tiempo un avivamiento recorr&#237;a a Norteam&#233;rica. A veces se hace referencia al mismo como el avivamiento de la posguerra. Hay algo que se destaca claramente en mi memoria con relaci&#243;n a esos d&#237;as: Ese avivamiento, como la mayor&#237;a de los avivamientos, dur&#243; cuatro a&#241;os (sin contar el fulgor precursor ni el resplandor posterior); no obstante parec&#237;a que, pr&#225;cticamente, todos los cristianos fervorosos y visionarios que conoc&#237; en los diez a&#241;os subsiguientes, se hab&#237;an convertido durante ese breve per&#237;odo.<\/p>\n<p>Exactamente veinte a&#241;os despu&#233;s, cuando yo ten&#237;a 37, otro avivamiento recorri&#243; a Norteam&#233;rica. Ese avivamiento tambi&#233;n dur&#243; aproximadamente cuatro a&#241;os. Los mensajes que usted est&#225;  a punto de leer, fueron dados durante ese avivamiento.<\/p>\n<p>(Supongo que, si podemos predecir el futuro basados en el pasado, habr&#225;  otro avivamiento en Norteam&#233;rica hacia fines del siglo veinte.)<\/p>\n<p>El avivamiento que vi a la edad de 17 a&#241;os, fue bastante diferente del que observe&#8218; a los 37 a&#241;os. El primero fue de relumbr&#243;n y estuvo dirigido especialmente a la juventud. Hab&#237;a grandes coros, reflectores m&#243;viles y oradores vestidos de colores llamativos. &#161;Tuvo lugar m&#225;s o menos en el tiempo en que Norteam&#233;rica estaba &#8216;inventando al adolescente&#8217;!<\/p>\n<p>Quiz&#225;s el resultado m&#225;s importante de ese avivamiento fue el comienzo de la aceptaci&#243;n de las organizaciones cristianas interdenominacionales. Los Navegantes, Cruzada Estudiantil para<\/p>\n<p>Cristo, Juventud para Cristo, Vida Joven &#8211;todas ellas adquirieron prominencia y aceptaci&#243;n en ese tiempo.<\/p>\n<p>Como todos los avivamientos norteamericanos, &#233;se tambi&#233;n fue tipificado por un gran fervor, por el hecho de ver a multitudes conducidas a Cristo, y por emerger algunos nombres y movimientos prominentes. Pero, es triste decirlo, se puso muy poca atenci&#243;n en desarrollar una espiritualidad profunda, y como resultado, se logr&#243; poco. Eso hab&#237;a de tener un gran impacto en el siguiente avivamiento.<\/p>\n<p>Que conste, yo personalmente recuerdo ese tiempo &#8211;poco profundo o no&#8211; como d&#237;as preciosos y atesorados.<\/p>\n<p>El segundo avivamiento de la posguerra, &#233;se durante el cual estos mensajes fueron dados, fue diferente de cualquier otro avivamiento que ha habido en la historia de Norteam&#233;rica. Ese avivamiento, como pr&#225;cticamente todos los avivamientos, comenz&#243; espont&#225;neamente entre los j&#243;venes; pero fue el &#250;nico avivamiento que este pa&#237;s haya visto jam&#225;s que ocurriera fuera de los confines del cristianismo organizado.<\/p>\n<p>El avivamiento comenz&#243; entre los j&#243;venes; no tuvo l&#237;deres ni direcci&#243;n. Estuvo personificado por esas cosas hermosas e incre&#237;blemente desordenadas llamadas \u00abCasas de Jes&#250;s\u00bb. Por toda Norteam&#233;rica, en poblaciones y ciudades, j&#243;venes cristianos reci&#233;n convertidos que viv&#237;an todos juntos, alquilaban grandes casonas viejas del tipo de graneros. T&#237;picamente, todos cooperaban en preparar las comidas y en cubrir los gastos, hab&#237;a mucha solicitud, amor, aceptaci&#243;n, y una atm&#243;sfera de comunidad y de tolerancia, caracterizada por un Evangelio maravillosamente simplista. Asimismo, hab&#237;a una atm&#243;sfera no sectaria de aceptaci&#243;n cristiana. Resulta dif&#237;cil hallar otra semejante a ella en los anales de la historia de la Iglesia. Para decirlo de otro modo, a&#250;n no se hab&#237;an levantado entre esos amados j&#243;venes las barreras doctrinales y denominacionales que han caracterizado por tanto tiempo al cristianismo.<\/p>\n<p>Aquello era puro, refrescante y hermoso. Pero no iba a durar mucho.<\/p>\n<p>&#191;Y que fue lo que caus&#243; su extinci&#243;n? Entre otras cosas, los resultados del primer avivamiento fueron iguales a los del segundo. Lo que quiero decir es esto: hab&#237;a falta de liderazgo en ese nuevo avivamiento, as&#237; como falta de direcci&#243;n, lo cual estaba destinado a producir un nuevo elemento en su evoluci&#243;n. Ese nuevo elemento era el ingreso de hombres de mayor edad esos grupos &#8211;hombres ambiciosos, que en su mayor parte no hab&#237;an sido quebrantados&#8211; que ven&#237;an con un trasfondo mental, con doctrinas, con denominaciones, con la necesidad de proteger, de dirigir, de ajustar.<\/p>\n<p>Por otra parte, hab&#237;a muchos miles de j&#243;venes cristianos contagiados con el entusiasmo de experimentar la bendici&#243;n del Se&#241;or y dispuestos a creer todo lo que se les dijera. Estaba montado el escenario para que esa novedad y sinceridad dieran paso a las formas y pr&#225;cticas de hombres mayores.<\/p>\n<p>Era evidente el destino eventual de ese avivamiento. El tiempo de aquella inocencia pas&#243;. La refrescante espontaneidad e informalidad de la &#8216;gente de Jes&#250;s&#8217; dio paso a formas definidas de hacer las cosas. Surgieron muros, barreras, temores, &#8216;grupismo&#8217;, &#8216;elitismo&#8217;, &#8216;sectarismo&#8217; &#8211;todo eso fue inseminado en aquel avivamiento, por medio de las convicciones, doctrinas, formas, rituales y pr&#225;cticas antiguas, superficiales y gastadas, de hombres mayores y de d&#237;as pasados.<\/p>\n<p>De ese avivamiento provinieron movimientos grandes y peque&#241;os. La sinceridad que hab&#237;a existido entre esas peque&#241;as confraternidades en todo el pa&#237;s, qued&#243; gradualmente reemplazada por el temor de que un visitante pudiera ser un &#8216;lobo&#8217;. Conforme los hombres &#8216;proteg&#237;an sus reba&#241;os&#8217;, se fueron originando aceleradamente pruebas, de confraternidad, hasta que las mismas, llegaron a ser legi&#243;n.<\/p>\n<p>&#191;Y despu&#233;s de todo eso?<\/p>\n<p>Bueno, desafortunadamente los obreros mayores en edad no parecen comprender que sus j&#243;venes seguidores no permanecen j&#243;venes, c&#225;ndidos ni cr&#233;dulos para siempre. Eventualmente, algunos hombres y mujeres en cada uno de esos grupos &#8211;al llegar aproximadamente a los 30 a&#241;os de edad&#8211; empezaron a pensar por s&#237; mismos, se consideraron como que hab&#237;an sido &#161;enga&#241;ados, extraviados, usados y abusados! Entonces, correcta o incorrectamente, justa o injustamente, impulsados por la carne o por fuentes espirituales (o tal vez s&#243;lo psicol&#243;gicas)&#8230; aquellos seguidores se volvieron contra sus l&#237;deres.<\/p>\n<p>Entonces la consiguiente presi&#243;n, la predecible divisi&#243;n, las palabras rencorosas y el desmoronamiento de la mayor&#237;a de esos grupos se&#241;alaron el fin de lo que hab&#237;a empezado como una obra de Dios singularmente diferente y bendecida.<\/p>\n<p>&#191;Era inevitable semejante fin? &#191;Lo habr&#225; de ser siempre? &#191;O se les podr&#237;a haber evitado a algunos de esos j&#243;venes cristianos la desilusi&#243;n y el pesar que les esperaba?<\/p>\n<p>Personalmente, yo creo &#8211;y no pido que nadie se me una en esta convicci&#243;n&#8211; que la mayor necesidad entonces era, as&#237; como es ahora, la aparici&#243;n de un nuevo tipo de obrero. Obreros que, en tiempos de avivamiento, en lugar de doctrinas les den Cristo a los j&#243;venes creyentes, obreros que construyan muros fuera de los cristianos, en vez de entre ellos. S&#243;lo entonces podr&#225;n ser reducidos los estragos de la divisi&#243;n. As&#237;, pues, el prop&#243;sito de este libro es presentar un patr&#243;n completamente nuevo para el obrero cristiano, y para los creyentes.<\/p>\n<p>Esto me lleva al grupo de j&#243;venes a quienes fueron dados primeramente estos mensajes. Est&#233; usted completamente seguro, estimado lector, de que ellos no eran m&#225;s &#8216;espirituales&#8217;, sino m&#225;s bien posiblemente bastante menos, que sus iguales de toda la naci&#243;n.<\/p>\n<p>El lugar era una peque&#241;a y oscura poblaci&#243;n, de alrededor de 4.000 habitantes. (Bueno, 4.000 durante el verano; pero al llegar septiembre y el comienzo del curso escolar, ese n&#250;mero crec&#237;a r&#225;pidamente a un gigantesco 16.000.) All&#237;, en esa menuda poblaci&#243;n comenz&#243; un peque&#241;o grupo de cristianos. Eran el remanente de una organizaci&#243;n estudiantil universitaria cristiana internacional, que hab&#237;a cesado de operar en los predios de esa universidad. Siendo pr&#225;cticamente inadvertidos y desconocidos, su n&#250;mero creci&#243; hasta alrededor de veinte. Su franco esfuerzo en buscar al Se&#241;or los llev&#243; a desear una experiencia de lo que en aquellos tiempos se llamaba &#8216;vida corporativa&#8217;.<\/p>\n<p>Constitu&#237;an un &#8216;no-grupo&#8217; de j&#243;venes, muy unido y carente de direcci&#243;n. Decir que eran libres, no estructurados, sinceros y espiritualmente ignorantes, es imprimirle un nuevo sentido a la frase: \u00abHermano, eso es expresarlo con suavidad.\u00bb<\/p>\n<p>Un d&#237;a yo llegar&#237;a a conocer ese peque&#241;o grupo de otros tiempos, y la probabilidad de hacernos amigos de la noche a la ma&#241;ana, parec&#237;a verdaderamente remota. Al menos a primera vista, nuestros antecedentes ten&#237;an menos en com&#250;n que el aceite y el agua. Ellos eran gentiles estudiosos y dedicados, en su mayor parte procedentes de la generaci&#243;n &#8216;hippie&#8217;. Yo, en cambio, era de la tribu de los bautistas &#8211;y no s&#243;lo bautista de bautistas, sino que yo hab&#237;a recibido mi ciudadan&#237;a por derecho de nacimiento (bautista del sur, por tres generaciones, de ambos lados de la familia). Un a&#241;o despu&#233;s de mi conversi&#243;n, ingres&#233; en un seminario bautista del sur; a continuaci&#243;n fui pastor por cinco a&#241;os, y despu&#233;s pas&#233; a ser evangelista bautista del sur.<\/p>\n<p>Por cierto que, si la historia se hubiese detenido all&#237;, esos cristianos de Isla Vista y yo habr&#237;amos sido aceite encontr&#225;ndose con agua. Pero algo me aconteci&#243; a los 30 a&#241;os de edad. Siendo yo ministro, me hall&#233; en una crisis de conciencia. Hubo tres elementos en esa crisis.<\/p>\n<p>En primer lugar, mi visi&#243;n del cuerpo de Cristo estaba ensanch&#225;ndose. Lleg&#243; el momento en que sent&#237; que ya no pod&#237;a seguir denomin&#225;ndome m&#225;s dentro de la comunidad de creyentes. Yo quer&#237;a, necesitaba abandonar todas las barreras puestas a otros cristianos.<\/p>\n<p>En segundo lugar, yo estaba pasando por una callada agon&#237;a con respecto a eso que llamamos &#8216;iglesia&#8217;. El hecho de haber viajado mucho, creo yo, era lo que estaba provocando este problema en mi vida. Siendo evangelista, yo hab&#237;a conocido a tantos obreros cristianos y hab&#237;a hablado en tantas iglesias de tantas denominaciones. Yo estaba absolutamente abrumado por la enorme brecha que hab&#237;a entre la expresi&#243;n de la iglesia de nuestros d&#237;as, contrapuesta a la expresi&#243;n de la iglesia del primer siglo. Aquello no era una crisis doctrinal ni una crisis de creencias; era una crisis de pr&#225;ctica. Poco a poco me encontr&#233; so&#241;ando con otras formas en que la iglesia del Se&#241;or podr&#237;a expresarse.<\/p>\n<p>El tercer elemento de esa crisis ten&#237;a que ver con una ansia de mi propio coraz&#243;n de conocer mejor a Cristo. Yo hab&#237;a entrado en una crisis que ten&#237;a que ver con mi propia profundidad espiritual (o la carencia de ella). Y esa sensaci&#243;n de necesidad espiritual se convirti&#243; en un inexorable grito, ah&#237;, dentro de m&#237; &#8211;una silenciosa agon&#237;a Con todo mi amor y respeto &#8211;entonces y ahora&#8211; por mi rica herencia bautista, hablo hist&#243;ricamente cuando digo que a nosotros los bautistas nunca se nos conoci&#243; por nuestra gran profundidad espiritual. No hab&#237;a lugar a d&#243;nde ir, dentro de mi propia herencia, para mitigar esa sed interior.<\/p>\n<p>A prop&#243;sito, el segundo elemento y el tercer elemento de esa crisis continuaron topando uno con el otro. O sea, yo deseaba ver y experimentar una m&#225;s elevada expresi&#243;n de vida de iglesia. Asimismo, yo quer&#237;a tener un andar mucho m&#225;s profundo con Jesucristo. Juntando estos dos elementos, yo esperaba hallar una experiencia m&#225;s, profunda de Cristo, dentro de una m&#225;s elevada experiencia de la expresi&#243;n de la iglesia. Finalmente, so&#241;&#233; con encontrar ambos elementos en medio de una congregaci&#243;n de creyentes que no conocieran, ni tuvieran en la practica, ninguna clase de barreras. Ni sectarismos. Ni ese \u00abhablar de un modo y hacer de otro\u00bb<\/p>\n<p>Como dije antes, era una crisis de conciencia. El hecho de que el coraz&#243;n ans&#237;e cualquiera de estas cosas como realidad, es una crisis. Las tres al mismo tiempo, constituyen una crisis muy grande. Finalmente, esa crisis hab&#237;a de culminar en mi dimisi&#243;n de todo ministerio en que yo estaba comprometido.<\/p>\n<p>A m&#225;s de eso, esa crisis estaba complicada por mis antecedentes. Yo ten&#237;a entonces, como lo tengo ahora, un sincero y profundo respeto por mi herencia, educaci&#243;n y formaci&#243;n bautistas. (Hasta el d&#237;a de hoy me resulta dif&#237;cil considerarme ninguna otra cosa sino un ministro bautista, que trabaja para mantenerse, quien en vez de congregarse en un &#8216;edificio eclesial&#8217;, se re&#250;ne de modo informal con cristianos que se congregan en hogares.)<\/p>\n<p>Con todo, finalmente tome una decisi&#243;n. Fue la decisi&#243;n m&#225;s sencilla posible: dimitir&#237;a de todo ministerio en que yo estaba comprometido. Para decirlo de otro modo, fue una decisi&#243;n para ver a la proverbial carreta quedar fuera de servicio hasta tanto el caballo pudiera estar delante, donde le correspond&#237;a estar. Yo quer&#237;a conocer a Cristo de una manera mucho m&#225;s profunda que como lo conoc&#237;a, antes de volver a ministrar jam&#225;s. El ministerio sin un conocimiento m&#225;s profundo de Cristo no ten&#237;a ninguna importancia para m&#237;. Conocerlo de veras me era absolutamente importante, Yo habr&#237;a de conocerlo mejor; el que yo volviera a ministrar o no, era asunto de &#201;l.<\/p>\n<p>Poco despu&#233;s de tomar esa simple decisi&#243;n, me ocurri&#243; algo muy notable. Ahora bien, una afirmaci&#243;n como &#233;sta hace que, por lo general, la gente lo mire a uno con expectaci&#243;n.<\/p>\n<p>&#191;Una visi&#243;n?<\/p>\n<p>&#191;Recepci&#243;n de poder?<\/p>\n<p>&#191;Expresiones prof&#233;ticas?<\/p>\n<p>No. Nada de eso.<\/p>\n<p>El Se&#241;or escogi&#243; un m&#233;todo de transformaci&#243;n mucho m&#225;s efectivo. El dolor. Un dolor que habr&#237;a de afectar profundamente el resto de mi vida. Contraje una enfermedad muy mortal y muy destructiva. Pas&#233;&#8218; el siguiente a&#241;o en cama, sin la menor seguridad de que yo habr&#237;a de ver mi pr&#243;ximo cumplea&#241;os, mucho menos la restauraci&#243;n de la vida de iglesia.<\/p>\n<p>En los, tres a&#241;os subsiguientes me encontr&#233; tan s&#243;lo ligeramente mejor.<\/p>\n<p>Cuatro a&#241;os casi totalmente perdidos.<\/p>\n<p>No subestime usted los m&#233;todos de Dios.<\/p>\n<p>Finalmente recuper&#233; una apariencia de salud. Pero no dej&#233; de percibir que mi deseo de conocer mejor al Se&#241;or me llev&#243; a cuatro a&#241;os de descanso obligado en cama y a quedarme con un cuerpo privado de fuerza para siempre.<\/p>\n<p>Fue precisamente entonces, cuando el Se&#241;or estaba permitiendo que una pizca de salud y de fuerza fluyera de nuevo en mi cuerpo, que recib&#237; una invitaci&#243;n para ir a visitar ese ins&#243;lito y peque&#241;o grupo de j&#243;venes cristianos universitarios en aquel ins&#243;lito y peque&#241;o pueblo de Isla Vista.<\/p>\n<p>No ca&#237; en la cuenta de este hecho hasta mucho m&#225;s tarde pero para m&#237; su invitaci&#243;n fue como una &#250;ltima esperanza. Esos j&#243;venes hab&#237;an agotado todos los dem&#225;s recursos, y realmente no sab&#237;an a d&#243;nde m&#225;s ir para obtener ayuda pr&#225;ctica ni luz, respecto &#8216;al cuerpo&#8217; y a c&#243;mo &#233;ste funcionaba.<\/p>\n<p>Tanto ellos como yo &#233;ramos un verdadero l&#237;o. &#161;Aquello fue amor a primera vista!<\/p>\n<p>Ahora considere usted esto: Ah&#237; estaba ese c&#225;ndido grupo de j&#243;venes cristianos libres, carente de l&#237;der y de direcci&#243;n; y all&#237; entr&#243; \u00abel obrero cristiano de edad mayor\u00bb. La historia se detuvo para repetirse; pero, estimado lector, ese deteriorado y endeble ministro bautista y ese peque&#241;o grupo de j&#243;venes cristianos no &#8211;no&#8211; repitieron la historia.<\/p>\n<p>Adelant&#225;ndome un poco en el relato, quiero que usted sepa que ellos y yo vivimos juntos la mayor parte de diez a&#241;os. No hicimos ning&#250;n alarde, no reclamamos pretensi&#243;n alguna, no levantamos barreras, no lanzamos ning&#250;n movimiento, no fundamos ninguna otra iglesia, no hicimos nada sensacional y fuimos totalmente pasados por alto por todos los dem&#225;s, conforme todos pasaban velozmente a nuestro lado.<\/p>\n<p>Por otra parte, lleg&#243; el momento en que, de haber proseguido, habr&#237;amos progresado menos que disolvi&#233;ndonos. Hicimos una de las cosas m&#225;s sabias, mas cristianas que un grupo de creyentes haya hecho nunca. Nos disolvimos. S&#237;, usted lo est&#225;  leyendo correctamente. Nos disolvimos. Hubo una d&#233;cada de rica y variada experiencia en Cristo entre un grupo de j&#243;venes universitarios. Parte de la misma fue gloriosa, y parte nos cost&#243; much&#237;simo, conforme nos esforz&#225;bamos en conocerlo a &#201;l solo. Si usted hubiese vivido all&#237; durante nueve o diez a&#241;os, como la mayor parte de nosotros lo hizo, habr&#237;a comprendido que la disoluci&#243;n era un proceso en marcha, no un final.<\/p>\n<p>As&#237; pues, vivimos y nos desvanec&#237;amos, un peque&#241;o grupo de no m&#225;s de 100, sin dejar monumentos, ni edificios, ni una cadena de iglesias. No tenemos nada que podamos mostrar respecto de esa d&#233;cada que pasamos juntos. Esto es, nada visible. Nada en &#225;mbitos visibles. Nos separamos am&#225;ndonos todav&#237;a unos a otros, a&#250;n sol&#237;citos unos por otros, a&#250;n esperando, a&#250;n creyendo. Hoy nos hallamos esparcidos a los cuatro vientos.<\/p>\n<p>Pero &#191;por qu&#233; nos disolvimos?<\/p>\n<p>Oh, bueno, esa es otra historia &#8211;pero le dir&#233; una de las razones. Yo nunca he deseado tener seguidores. S&#237; he deseado tener iguales &#8211;y &#8216;mejores&#8217;. Nunca he querido trabajar con gente que pensara como yo&#8230; sino m&#225;s bien con hombres que tuviesen la mente de Cristo. Tampoco he podido sentirme a gusto trabajando con hombres que estuviesen lado a lado conmigo, pero que estuviesen all&#237; s&#243;lo porque &#8211;quiz&#225;s&#8211; estuviesen programados para estar all&#237;. A este respecto mi coraz&#243;n fue compendiado cierta vez en este peque&#241;o adagio:<\/p>\n<p>Si usted ama algo,<\/p>\n<p>&#161;d&#233;jelo en libertad!<\/p>\n<p>Si luego retorna,<\/p>\n<p>entonces es suyo.<\/p>\n<p>Si no retorna,<\/p>\n<p>nunca lo ha sido.<\/p>\n<p>De modo que, al disolvernos, todos quedaron en libertad. Ahora el tiempo dir&#225; hasta d&#243;nde ese peque&#241;o adagio sea aplicable.<\/p>\n<p>Para contestar cualquier otra pregunta que usted pudiera tener con respecto a por qu&#233; un grupo que procura restaurar la vida de iglesia se hab&#237;a de disolver \u00abcomo un proceso en marcha\u00bb, yo le indicar&#237;a la obra Fundation Stones (Piedras de fundamento) pr&#243;xima a aparecer.<\/p>\n<p>Pero prosigamos la historia presente.<\/p>\n<p>Acept&#233; la invitaci&#243;n de visitar a los j&#243;venes cristianos de Isla Vista. Despu&#233;s de cuando en cuando volv&#237; all&#225;. Luego, al cabo de algunos meses, me sent&#233; con ellos y tuvimos una seria conversaci&#243;n. En esencia esto fue lo que les dije:<\/p>\n<p>\n\u00abVendr&#233; de cuando en cuando a visitarlos durante un a&#241;o entero. Voy a hacer todo lo que yo pueda para dirigirlos a Cristo,&#8230; a fin de que lo conozcan, lo experimenten y vengan a conocer su cruz. Me esforzar&#233; por continuar mostr&#225;ndoles la iglesia y c&#243;mo experimentar la vida de iglesia como una realidad viviente en su vida diaria.<\/p>\n<p>Pero al cabo de un a&#241;o me ir&#233;. Y habi&#233;ndome marchado, me mantendr&#233; alejado por lo menos por un a&#241;o entero.\u00bb<\/p>\n<p>Ahora, &#191;por qu&#233; habr&#237;a de optar yo por ayudar a un grupo de j&#243;venes cristianos en los asuntos de Cristo, y del cuerpo de Cristo, por un a&#241;o y entonces irme por un a&#241;o? La respuesta tiene que ver algo con la misionolog&#237;a, de modo especifico con esa fascinante forma en que Pablo da Tarso establec&#237;a iglesias frente a insuperables dificultades y afrontando circunstancias imposibles.<\/p>\n<p>Me refiero al m&#233;todo casi invariable de plantar iglesias que Pablo ten&#237;a:<\/p>\n<p>Entraba en una ciudad en que Jesucristo nunca hab&#237;a sido nombrado siquiera&#8230; y pasaba (un promedio de) seis meses a un a&#241;o en esa ciudad. Mientras estaba all&#237;, pon&#237;a el fundamento de Jesucristo en la vida de un abigarrado grupo de ex paganos. Al cabo de ese breve periodo los dejaba. (Por lo regular, lo echaban de la ciudad.) Con frecuencia Pablo no regresaba a esa ciudad &#8211;y a esa iglesia&#8211; por un a&#241;o o dos.<\/p>\n<p>Y observe usted esto (lea la cr&#243;nica muy cuidadosamente), &#233;l se iba de esas iglesias dej&#225;ndolas sin ancianos o l&#237;deres. Cuando las dejaba, eran todav&#237;a grupos sin estructura, sin direcci&#243;n. (Era, por lo regular, durante la segunda visita de Pablo que en esas iglesias se nombraban ancianos.)<\/p>\n<p>Y era siempre durante ese crucial periodo de la iglesia, cuando Pablo no estaba presente y a&#250;n no exist&#237;an l&#237;deres, que al parecer la iglesia era asaltada por incre&#237;bles problemas y crisis. Y luego resultaba ser que en todos los casos la iglesia sobreviv&#237;a.<\/p>\n<p>Pablo hizo un comentario acerca de este hecho. Fue m&#225;s o menos algo as&#237;:<\/p>\n<p>\u00abTodos los que edifican la casa de Dios pueden estar seguros de que vendr&#225; un d&#237;a de prueba. Y su obra ser&#225; probada por fuego. Si alguno edifica, o sobreedifica, con madera, heno y hojarasca, entonces en ese d&#237;a de fuego su obra se quemar&#225;.\u00bb<\/p>\n<p>\u00abYo edifiqu&#233; con plata, oro y piedras preciosas; el fuego no puede destruir &#233;stos.\u00bb<\/p>\n<p>Pablo edificaba con Cristo, y m&#225;s tarde, en la hora del fuego, las iglesias no eran consumidas.<\/p>\n<p>Durante mi vida de obrero cristiano yo hab&#237;a visto arder mucha madera, heno y hojarasca. Hab&#237;a visto tambi&#233;n a much&#237;simos hombres tratar de hacer todo lo que ellos pod&#237;an &#8211;en el inevitable d&#237;a de la divisi&#243;n y del fuego&#8211; para impedir que su obra se quemara. Invariablemente, sus esfuerzos para prevenir la divisi&#243;n y la crisis parec&#237;an tan s&#243;lo a&#241;adir a la magnitud del problema.<\/p>\n<p>Entonces me fije esta meta: Durante un a&#241;o entero me esforzar&#237;a en edificar entre aquellos j&#243;venes cristianos con un material que fuera incombustible. Procurar&#237;a edificar con nada m&#225;s que Cristo. Quer&#237;a saber si, al cabo de ese a&#241;o, ese grupo de j&#243;venes cristianos pod&#237;a sobrevivir y permanecer en buena forma durante un a&#241;o, del todo solos y completamente sin ninguna protecci&#243;n.<\/p>\n<p>Eso no era nada f&#225;cil de lograr, como lo veremos.<\/p>\n<p>All&#237;, durante el per&#237;odo de mi Vida que transcurri&#243; entre el d&#237;a que abandon&#233; el ministerio y cuando empec&#233; a trabajar con esos j&#243;venes creyentes en Isla Vista, yo hab&#237;a pasado mucho tiempo considerando el ministerio de Pablo de Tarso. Me sent&#237;a abrumado al ver cu&#225;n cristoc&#233;ntrico hab&#237;a sido su ministerio. No s&#243;lo en la palabra, sino experimentalmente. Ese hombre, al igual que su gente, estaban realmente centrados en Cristo. &#161;Y qu&#233; incre&#237;blemente profunda era su experiencia, qu&#233; tremenda su fortaleza! Y toda esa hondura y fortaleza de fundamento era impartida, experimentada y hecha real en un tiempo tan, pero tan breve.<\/p>\n<p>Y despu&#233;s, contra las peores acometidas de las tinieblas, cada iglesia se las ingeniaba para sobrevivir.<\/p>\n<p>Francamente, me pareci&#243; que semejante ministerio cristoc&#233;ntrico, semejante impartici&#243;n de realidad espiritual, deb&#237;an ser la meta y el patr&#243;n de todo obrero cristiano. Entonces determin&#233; que serian los m&#237;os tambi&#233;n.<\/p>\n<p>Pablo ten&#237;a algunos conversos bastante vulgares &#8211;paganos gentiles&#8211; para su &#8216;laboratorio&#8217;, donde &#233;l pod&#237;a comprobar su teor&#237;a de Cristo como todo. En una forma muy real, yo tambi&#233;n ten&#237;a eso. &#161;Esa hip&#243;tesis tenia el lugar adecuado y las personas adecuadas y las circunstancias adecuadas para un genuino terreno de prueba!<\/p>\n<p>All&#237; estaban unos 20 j&#243;venes; todos ellos ten&#237;an alrededor de 21 a&#241;os; todos eran conversos muy recientes, pr&#225;cticamente sin ningunos antecedentes cristianos. Muchos de ellos, si no la mayor parte, hab&#237;an salido de la cultura de drogas o de los movimientos revolucionarios de aquellos tiempos. &#161;S&#237;, eran verdaderos gentiles certificados! Lo que sab&#237;an acerca de las profundidades de Cristo podr&#237;a haberse escrito f&#225;cilmente en el borde de un pedacito de papel. A m&#225;s de eso, viv&#237;an en una comunidad de unos dos kil&#243;metros y medio cuadrados, que muy probablemente era uno de los territorios en que eran mas orientados hacia las drogas en toda Norteam&#233;rica. Probablemente era asimismo uno de los m&#225;s inmorales (o amorales) tambi&#233;n. Y la universidad ubicada all&#237;, era el brazo de filosof&#237;a del sistema universitario del estado. Con el paso de los a&#241;os, la universidad, as&#237; como la comunidad, hab&#237;an asumido una actitud anticristiana muy agresiva.<\/p>\n<p>&#161;Est&#225; de mas decir, que vivir corporativamente para Cristo en ese ambiente, estaba destinado a causar una conmoci&#243;n!<\/p>\n<p>Con frecuencia interrump&#237;an nuestras reuniones o las invad&#237;an. Nos romp&#237;an los vidrios de las ventanas, nos cortaban las llantas de los autom&#243;viles, se robaban las bicicletas y&#8230; oh&#8230; bueno, probablemente usted no lo creer&#237;a si le cont&#225;ramos el resto.<\/p>\n<p>Como quiera que sea, pas&#233; aproximadamente unos 100 d&#237;as de los subsiguientes 365 con aquellos j&#243;venes creyentes. Durante ese tiempo nos reunimos much&#237;simas veces, pasamos largos a&#241;os sentados, hablando, cantamos m&#225;s de lo que se puede imaginar, y oramos mucho.<\/p>\n<p>Ese primer a&#241;o que pasamos juntos fue precioso y maravilloso. Fue una experiencia gloriosa y memorable. El Se&#241;or hizo mucho para ganar nuestro coraz&#243;n.<\/p>\n<p>Con el ministerio hablado no toqu&#233; ninguna de las doctrinas perif&#233;ricas de la fe cristiana. Y me temo que en mi prisa omit&#237; algunas de las b&#225;sicas tambi&#233;n. Procur&#233; poner &#233;nfasis en Cristo, en experimentarlo a &#201;l, y en su cruz.<\/p>\n<p>Una noche empezamos a analizar el avivamiento que estaba recorriendo a Norteam&#233;rica. Compart&#237; con ellos algunas de las cosas que yo cre&#237;a que serian los resultados de ese avivamiento. Finalic&#233; con un comentario a ese efecto: \u00abDejemos pasar este avivamiento. El mismo es una gran oportunidad para crecer y extenderse, etc. Pero yo creo que debemos dejar pasar no s&#243;lo este avivamiento, &#161;sino toda la pr&#243;xima d&#233;cada tambi&#233;n! Que todos los dem&#225;s tengan esta d&#233;cada. Simplemente manteng&#225;monos escondidos. Y crezcamos juntos. &#161;Tal vez entonces tengamos la sabidur&#237;a y la experiencia necesarias para atender bien a la d&#233;cada de 1.990! Ciertamente para entonces ustedes tendr&#225;n algo de Cristo que impartir.\u00bb<\/p>\n<p>Bueno, finalmente aquel primer a&#241;o dorado termin&#243; y lleg&#243; el momento de marcharme.<\/p>\n<p>Yo estaba bastante temeroso (asustado es un t&#233;rmino mucho mejor), y esperanzado. Deliberadamente los dej&#233; con muy pocas (s&#237; acaso algunas) pautas para la supervivencia. No ten&#237;an ni la m&#225;s vaga idea de tener ancianos y l&#237;deres. Me imagin&#233; que Pablo de Tarso, al marcharse precipitadamente de una poblaci&#243;n tan s&#243;lo unos pasos delante de una turbamulta, habr&#225; aconsejado bien poco a sus conversos &#8211;y nombrado a ning&#250;n l&#237;der. Deliberadamente, yo har&#237;a igual.<\/p>\n<p>Para fines de ese a&#241;o hab&#237;amos crecido en n&#250;mero hasta llegar a alrededor de 70. Todos eran a&#250;n terriblemente j&#243;venes y totalmente candorosos. Cualquiera que mostrase una amplia sonrisa y les predicase cinco buenos sermones, habr&#237;a podido venderles f&#225;cilmente la Meca, Roma, Nueva Delhi o el puente de Brooklyn.<\/p>\n<p>Yo hab&#237;a prometido marcharme, permanecer ausente, no regresar y no interferir en forma alguna durante un a&#241;o entero. &#191;Podr&#237;an subsistir todos ellos? &#191;Estar&#237;an all&#237; un a&#241;o m&#225;s tarde cuando yo regresase? En caso afirmativo, &#191;en qu&#233; clase de forma estar&#237;an?<\/p>\n<p>Bueno, como son casi siempre los caminos de Dios, sucedi&#243; algo totalmente inesperado. Para decir lo menos, mis deseos se cumplieron. Aquel oscuro grupito de cristianos de Isla Vista ten&#237;a m&#225;s o menos tanto fuego, como era posible poder imaginarse. (La &#250;nica cosa era que simplemente eso no ocurri&#243; cuando yo hab&#237;a pensado que ocurrir&#237;a.)<\/p>\n<p>Contar&#233; una parte muy peque&#241;a de la historia. Y, estimado lector, recuerde usted que han pasado cerca de 14 a&#241;os desde que todo esto tuvo lugar. Es una historia no conocida ni contada hasta ahora. Ni siquiera esos j&#243;venes cristianos, tomados en la vor&#225;gine de la misma, la han contado nunca ni la han o&#237;do contar nunca. Como ya lo he expresado, ese acontecimiento se registra aqu&#237; porque, de otra manera, el libro \u00abNuestra misi&#243;n\u00bb ser&#237;a mucho menos de lo que debe ser como un libro.<\/p>\n<p>Pasemos ahora a un lado, a otra ciudad y otra gente. El lugar es las oficinas centrales de una de las mayores organizaciones cristianas de los Estados Unidos. Una divisi&#243;n &#8211;un terrible cisma&#8211; est&#225; teniendo lugar. Hay puntos en disputa declarados, pero de acuerdo a como la psicolog&#237;a humana y las divisiones funcionan, en realidad era m&#225;s una lucha de poder entre dos hombres. Las acusaciones del que encabezaba la divisi&#243;n eran que la organizaci&#243;n era demasiado legalista, demasiado estructurada, demasiado autoritaria.<\/p>\n<p>En breve lanzaron un movimiento propio, constituido por l&#237;deres y estudiantes que hab&#237;an abandonado esa organizaci&#243;n. Por supuesto, el nuevo movimiento no estaba estructurado. Ese movimiento elabor&#243; un mensaje que era un extremo criterio de la gracia. Sus doctrinas y conceptos hab&#237;an de pasar por muchas etapas. Y conforme pasaban, cada etapa se tornaba m&#225;s y m&#225;s radical. En un determinado punto, su concepto de la iglesia probablemente podr&#237;a haberse resumido en el comentario siguiente: \u00abSi Dios quiere que los creyentes se congreguen, &#201;l se los dir&#225;, y &#201;l les dir&#225; d&#243;nde deben hacerlo y a qu&#233; horas ha de comenzar la reuni&#243;n.\u00bb<\/p>\n<p>Por &#250;ltimo, el movimiento y su mensaje empezaron a desintegrarse. Su mensaje de gracia estaba produciendo, en un grado extremo, juramentos, maldiciones, embriaguez e inmoralidad. El movimiento se precipit&#243; vertiginosamente en el caos y se derrumb&#243;, dejando a centenares de cristianos &#8211;as&#237; l&#237;deres como seguidores&#8211; desilusionados, confundidos, amargados, con la capacidad de expresar su hostilidad, por lo general hacia el liderazgo del movimiento.<\/p>\n<p>Ahora bien &#191;qu&#233; tiene que ver todo esto con unos 70 j&#243;venes cristianos de Isla Vista?<\/p>\n<p>Justo antes de que yo me apartara de esos j&#243;venes creyentes universitarios, vino uno de los cristianos procedentes de aquel extra&#241;o movimiento de &#8216;gracia&#8217; y comenz&#243; a reunirse con ellos. Era una sola persona, pero &#233;l result&#243; haber sido un importante factor en ese ahora difunto movimiento de gracia. En el curso de los 12 meses siguientes, muchos de sus amigos y seguidores se pasaron all&#237; tambi&#233;n. Con el tiempo, su n&#250;mero lleg&#243; a cerca de 100.<\/p>\n<p>(&#161;Yo me estaba yendo precisamente cuando las cosas estaban a punto de ponerse interesantes!)<\/p>\n<p>Durante la primera parte de ese a&#241;o en que estuve ausente las cosas marcharon suavemente. Pero a medida que llegaron m&#225;s y m&#225;s de esos cristianos, hubo un definido cambio de actitud. Algunos de ellos eran l&#237;deres altamente dotados y bien conocidos en toda la naci&#243;n. Muchos de ellos eran de voluntad recia. Todos estaban heridos. Algunos estaban incre&#237;blemente amargados. Y en todo ese ambiente estaba a&#250;n presente esa naturaleza divisiva, esa propensi&#243;n hacia la controversia, ese preciarse en osadas obras del pasado&#8230; y, todav&#237;a bajo la superficie &#8211;una predilecci&#243;n por la violencia, el libertinaje moral y, en algunos, un lenguaje incre&#237;blemente vulgar.<\/p>\n<p>Y, como se descubri&#243; m&#225;s tarde, tampoco hab&#237;an perdido el don de sembrar discordias y de crear divisiones en el cuerpo de Jesucristo. Al principio algunos de ellos llegaron all&#237; con el prop&#243;sito de ser sanados. Algunos m&#225;s vinieron por pura curiosidad. Otros vinieron con &#225;nimo de desafiar. La mayor parte de esa gente, como hab&#237;a llegado mientras yo estaba ausente, nunca me hab&#237;a conocido y ni siquiera hab&#237;a o&#237;do hablar de m&#237;. Ni yo de ellos. Yo era tan s&#243;lo un nombre. Pero para ellos ese nombre representaba alguna clase de liderazgo, aunque fuera muy benigno. Entonces, gradualmente comenc&#233; a percibir un mensaje, al principio tan s&#243;lo un hilillo, luego fuerte y claro:<\/p>\n<p>\u00abNo sabemos qui&#233;n es usted, pero quienquiera que sea, su regreso aqu&#237; no es bienvenido.\u00bb<\/p>\n<p>En ese punto hab&#237;a, muy definidamente, dos grupos separados que casualmente se reun&#237;an bajo el mismo techo. Los de uno de los grupos eran como de 20 a 23 a&#241;os de edad. La edad de los del otro oscilaba entre los 24 y los 40 a&#241;os. Los que formaban uno de los grupos eran incre&#237;blemente c&#225;ndidos. Los del otro, mayores, se estaban tornando poco a poco una vez m&#225;s en un grupo intranquilo y cohesivo. Mayores, m&#225;s sabios, pero tan propensos a ser divisivos como siempre.<\/p>\n<p>Era a esa situaci&#243;n a la que yo habr&#237;a de regresar.<\/p>\n<p>Tremenda escena, &#191;eh?<\/p>\n<p>Mis limitaciones son innumerables, pero no estoy completamente muerto. Y cualquiera de mi edad tendr&#237;a que estar tan muerto para no ver lo que iba a pasar. El grupito original de muchachos inocentes estaba a punto de ser lanzado en una fiera y severa prueba de primera magnitud.<\/p>\n<p>Por ese tiempo yo ten&#237;a dos o tres opiniones hondamente reservadas respecto de las divisiones que ocurren en el cuerpo de Cristo y de cu&#225;l deb&#237;a ser mi papel en medio de una tal divisi&#243;n, caso que ocurriese una.<\/p>\n<p>Creencia n&#250;mero uno: La divisi&#243;n es inevitable. La misma es una prueba de nuestro coraz&#243;n. Creencia n&#250;mero dos: Cuando una divisi&#243;n amenaza una obra, el obrero no debe interferir. Debe dejar que ocurra&#8230; porque, despu&#233;s de todo, ocurrir&#225;. El obrero puede diferir&#237;a, y hasta puede pensar err&#243;neamente que la ha detenido, &#161;pero la divisi&#243;n habr&#225; de venir! Creencia n&#250;mero tres: El obrero debe edificar de tal manera que el fuego no pueda quemar la obra. Y si se quema, all&#237; mismo, en el inevitable holocausto, ciertamente el obrero debe ser el primero en saber, en querer saber, y en admitir, que ha edificado con madera, heno y hojarasca.<\/p>\n<p>He sostenido y sostengo, que el obrero debe desear saber la respuesta a esta pregunta: &#191;He edificado con combustibles o con incombustibles? No hay forma de saberlo, excepto en las crisis. El proteger siempre una obra, el estar siempre lanzando cruzadas contra los disidentes; es no llegar a saber nunca de qu&#233; composici&#243;n es su material de construcci&#243;n.<\/p>\n<p>Jesucristo, o heno &#8211;&#191;de cual de &#233;stos hemos edificado? S&#243;lo el fuego lo puede decir. Yo he cre&#237;do &#8211;y a&#250;n creo&#8211; que cuando una obra (esto es, una iglesia) que est&#225; experimentando vida de iglesia, est&#225; a punto de ser precipitada en una crisis, &#161;el obrero debe marcharse! (Este no solamente es el paso m&#225;s honorable que se puede dar &#8211;el &#250;nico paso lleno de fe que se puede dar&#8211; sino que es el &#250;nico paso que el obrero puede dar a fin de minimizar el da&#241;o. &#161;Trate no m&#225;s de quedarse por all&#237;, y vera lo que ocurre!)<\/p>\n<p>&#161;Regrese cuando la fiera prueba haya terminado! Rebusque en las cenizas y vea si puede encontrar, ah&#237; en los escombros, un pedacito de metal precioso que no se haya quemado.<\/p>\n<p>De acuerdo, &#233;sta puede no ser la opini&#243;n que usted tiene com&#250;nmente acerca de lo que debe hacer un obrero cristiano durante una crisis en el reino de Dios. Pero yo cre&#237; entonces, y creo ahora, que el mejor camino, el m&#225;s elevado, y muy posiblemente el m&#225;s b&#237;blico que un obrero puede seguir, es irse de la ciudad.<\/p>\n<p>Si los creyentes que se dejan en el caos de una divisi&#243;n han aprendido la cruz, y si han visto al Se&#241;or, para ellos la divisi&#243;n no habr&#225; de ser ninguna cosa arriesgada ni peligrosa por la que hayan de pasar. Cierto, una divisi&#243;n puede ser una experiencia brutal, perniciosa y da&#241;ina, cuando hay dos lados. Pero tan s&#243;lo si hay dos lados. Yo hab&#237;a mostrado, o al menos esperaba haber mostrado, a un grupo de j&#243;venes c&#243;mo tomar la cruz en todas las cosas. Si mi presentimiento en cuanto a una inminente divisi&#243;n era correcto, en breve yo sabr&#237;a cu&#225;n bien ellos se hallaban agarrados de Cristo frente a la disensi&#243;n y el caos. &#191;Ir&#237;an ellos a la cruz&#8230; para all&#237; morir?<\/p>\n<p>Estos eran los pensamientos que predominaban en mi mente al contemplar yo el regreso a una confraternidad de creyentes cristianos, la mitad de los cuales yo no hab&#237;a conocido nunca y quienes no quer&#237;an que yo regresase.<\/p>\n<p>Bueno, finalmente lleg&#243; el d&#237;a en que mi esposa y yo hab&#237;amos de regresar a Isla Vista. Volvimos all&#225; por v&#237;a a&#233;rea. No me averg&#252;enza en lo m&#225;s m&#237;nimo decir que vine sentado en mi asiento llorando durante todo el vuelo. Me embargaba un terror sin limites con respecto a lo que nos esperaba cuando sali&#233;semos del avi&#243;n.<\/p>\n<p>El siguiente fin de semana se celebr&#243; una reuni&#243;n, un retiro para hombres, en las monta&#241;as que se levantan por encima de Isla Vista. El lugar era un establecimiento presbiteriano para conferencias llamado Rancho La Sherpa. Hab&#237;a all&#237; 40 hombres presentes. M&#225;s o menos la mitad de ellos eran nuevos para m&#237;. La otra mitad eran esos j&#243;venes a quienes yo hab&#237;a llegado a amar el a&#241;o anterior.<\/p>\n<p>De modo que, estimado lector, ahora usted sabe los antecedentes de los mensajes que est&#225; por leer. Los di all&#225; arriba en una monta&#241;a, a un grupo de hombres j&#243;venes que, muy probablemente estaban a punto de ser precipitados en un infierno. Para ellos fue un llamado a que se elevaran a una nueva norma de conducta frente a una divisi&#243;n devastadora. Yo ten&#237;a cierta esperanza de que el cisma no llegara a ocurrir; que estos mensajes llegaran a desviar el curso de una divisi&#243;n; pero desde un punto de vista realista, era m&#225;s probable que &#233;sa viniera a ser mi &#250;ltima oportunidad de dirigirme a esos j&#243;venes corazones&#8230; porque yo estaba comprometido a marcharme si, y cuando, una divisi&#243;n comenzara a formarse.<\/p>\n<p>&#161;Estos mensajes eran posiblemente mis pl&#225;ticas de despedida!<\/p>\n<p>\u00ab&#191;Y tuvo lugar la divisi&#243;n?\u00bb<\/p>\n<p>S&#237;. Un poco despu&#233;s.<\/p>\n<p>\u00ab&#191;Y se march&#243; usted cuando aquello comenz&#243;?\u00bb<\/p>\n<p>Me fui &#8211;otra vez&#8211; justamente antes de que la divisi&#243;n comenzara.<\/p>\n<p>\u00ab&#191;Y result&#243; muy malo eso?\u00bb<\/p>\n<p>La palabra brutal pudiera ser m&#225;s descriptiva.<\/p>\n<p>\u00ab&#191;Y aquellos j&#243;venes? &#191;Y aquellas j&#243;venes? &#191;Cu&#225;l fue su conducta? &#191;Cumplieron la norma? &#191;Avanz&#243; el estandarte?<\/p>\n<p>El estandarte avanz&#243;.<\/p>\n<p>De pocas cosas estoy seguro. Pero de esto estoy seguro:<\/p>\n<p>Ese estandarte avanz&#243;. Ellos afrontaron aquella horrible hora sin ayuda ni consejo terrenales y sin ninguna experiencia anterior con que planear su curso. Y sobrevivieron por la gracia de Dios. Convirtieron en realidad los mensajes que usted est&#225; a punto de leer.<\/p>\n<p>&#161;Y sobrevivieron!<\/p>\n<p>Tal vez yo debiera compartir un breve relato que viene al caso, para, que usted pueda tener una vislumbre de c&#243;mo un grupo de j&#243;venes cristianos, hombres y mujeres, manejaron una situaci&#243;n sumamente vol&#225;til&#8230; en forma espont&#225;nea e instintiva. &#161;Y completamente solos!<\/p>\n<p>Recientemente estuve hablando con una de las apreciadas hermanas en el Se&#241;or que pasaron aquella hora destructora. Ten&#237;a 23 a&#241;os entonces. Ahora tiene 36. Aqu&#237; est&#225;, en esencia, lo que ella me dijo acerca de aquella experiencia conforme la recordaba:<\/p>\n<p>\u00abUsted sabe, todos nosotros &#233;ramos muchachos, no sab&#237;amos nada acerca de situaciones como &#233;sa; sin embargo ninguno de nosotros se refiri&#243; ni una sola vez en todo ese tiempo a lo que estaba pasando. Yo nunca lo mencione a nadie, ni siquiera a mis compa&#241;eras de habitaci&#243;n; ni ellas me dijeron nunca nada. Ni tampoco ninguno de los hermanos &#8211;ni tan siquiera los que recibieron los embates m&#225;s fuertes de aquello. Hasta donde yo s&#233;, ninguno de entre nosotros dijo nunca ni siquiera una palabra uno al otro acerca de lo que estaba ocurriendo. Y en todos estos a&#241;os desde entonces nunca he o&#237;do a ninguno referirse a eso, y yo no creo que ninguno de los dem&#225;s lo haya hecho nunca. Hasta donde s&#233;, nunca se ha mencionado aquello.\u00bb<\/p>\n<p>Aquello fue una cat&#225;strofe violenta; no obstante, en unos pocos meses todo ese asunto qued&#243; atr&#225;s. Al cabo de un a&#241;o hab&#237;a quedado pr&#225;cticamente olvidado.<\/p>\n<p>Hay mejores formas que las que ahora est&#225;n en boga en el pa&#237;s y por medio de las cuales los cristianos pueden manejar las crisis de la iglesia.<\/p>\n<p>Alrededor de cuatro a&#241;os despu&#233;s que estos mensajes fueron dados, los mismos fueron publicados en forma de folletos. Recuerdo una carta que recib&#237; de un lector que dijo, en esencia:<\/p>\n<p>\u00abUsted est&#225; presentando un ideal que es demasiado et&#233;reo; no funcionar&#225; en la realidad.\u00bb Bueno, ya lo han vivido en la realidad los integrantes de un grupo de alrededor de 70 j&#243;venes cristianos. Fueron ellos, no yo, quienes probaron que no es necesario pasar por un cisma con toda esa reciprocidad de palabras rencorosas que producen tantas heridas y tanto da&#241;o.<\/p>\n<p>Hay una alternativa:<\/p>\n<p>&#161;Usted puede perder!<\/p>\n<p>Usted puede dejar que las cosas sean destruidas.<\/p>\n<p>Usted puede morir.<\/p>\n<p>&#161;Que el Se&#241;or apresure el d&#237;a en que m&#225;s cristianos escojan una conducta semejante en presencia de una divisi&#243;n!<\/p>\n<p>Y ahora conf&#237;o en que, con esta introducci&#243;n, usted encuentre estos mensajes un poco m&#225;s significativos. Espero que los acepte de un modo muy personal para su propia vida. Conf&#237;o asimismo en que mientras los vaya leyendo, usted tome alguna decisi&#243;n personal en su propio coraz&#243;n, en lo que respecta a su propio comportamiento en esa futura hora de crisis extrema que habr&#225; de encarar alg&#250;n d&#237;a en el cuerpo de Cristo. Con toda seguridad, la crisis se encuentra all&#225; afuera. Seguramente, usted la habr&#225; de encarar. Seguramente, su coraz&#243;n ser&#225; probado, y su coraz&#243;n se manifestar&#225;.<\/p>\n<p>Y por su proceder en esa hora, los &#225;ngeles sabr&#225;n (seg&#250;n palabras de Pablo) de qu&#233; estaba edificada su obra.<\/p>\n<p>Y si sobre este fundamento (Jesucristo) alguno edificare oro, plata, piedras preciosas, madera, heno, hojarasca, la obra de cada uno se har&#225; manifiesta; porque el d&#237;a la declarar&#225;, pues por el fuego ser&#225; revelada; y la obra de cada uno cu&#225;l sea, el fuego la probar&#225;.<\/p>\n<p>1 Corintios 3:12, 13<\/p>\n<p>El Se&#241;or habr&#225; de enviar esa hora a la vida de usted. Los motivos secretos de su coraz&#243;n ser&#225;n probados. &#191;Cu&#225;l ser&#225; su conducta?<\/p>\n<p>*****<\/p>\n<p>Catorce a&#241;os son un largo tiempo. Si yo fuera a dar hoy otra vez los mensajes que usted est&#225; por leer, el contenido de los mismos ser&#237;a un poco alterado. Ponderar&#237;a con m&#225;s cuidado algunas aseveraciones. Dejar&#237;a fuera algunas cosas. Hasta podr&#237;a a&#241;adir un poco. Volver&#237;a a redactar bastante. Modificar&#237;a muy definidamente muchas afirmaciones relativas a la cristiandad estructurada. Usted encuentra aqu&#237; los mensajes tal y como se los di entonces, no como los dar&#237;a hoy, puesto que tal vez estoy un poco m&#225;s suavizado por la edad.<\/p>\n<p>Una palabra final. Algunos libros dan el punto principal al comienzo y despu&#233;s lentamente pierden fuerza. Otros libros van edificando, cobrando vitalidad, siendo su parte final la m&#225;s valiosa. La Parte III de este libro constituye muy definidamente la porci&#243;n m&#225;s importante.<\/p>\n<p>Y ahora, estimado lector, si por casualidad un d&#237;a nos llegamos a encontrar, conf&#237;o en que en esa hora usted tambi&#233;n tendr&#225; un estandarte en la mano y un destello en los ojos&#8230; ya que hay muchas monta&#241;as m&#225;s que es necesario escalar.<\/p>\n<p>Gene Edwards<\/p>\n<p>Quebec, Canad&#225;<\/p>\n<p>\n<b>PARTE PRIMERA <\/p>\n<p>CAPITULO 1 <\/p>\n<p>Tres grupos en la historia de la Iglesia <\/p>\n<p>&#191;A cu&#225;l de ellos pertenecemos?<\/b><\/p>\n<p>&#243;nganse ustedes a hojear las p&#225;ginas de un libro de historia de la Iglesia y quedar&#225;n pasmados por un hecho: desde el a&#241;o 325 de nuestra era hasta alrededor de 1.500 d. de C., todo lo que ustedes leen, es acerca del catolicismo romano. Comenzando alrededor de 1.500 d. de C. encontramos una segunda corriente: el protestantismo. &#191;Pero eso es todo lo que hay en lo que se refiere a la historia de la Iglesia? &#191;No hay nada m&#225;s? &#191;Es que estamos tan mal parados, que toda la historia de la fe cristiana no tiene nada m&#225;s de que hablar, sino solamente del catolicismo romano y del protestantismo? (No necesito decirles que hoy en d&#237;a el protestantismo no se parece mucho a lo que era la iglesia durante el primer siglo.)<\/p>\n<p>Pues, s&#237;; hay una tercera l&#237;nea, un tercer grupo de personas. Vuelvan atr&#225;s y agarren otra vez ese libro de historia de la Iglesia, y esta vez lean las notas que vienen al pie de la p&#225;gina. All&#237; es donde ustedes encontrar&#225;n la tercera l&#237;nea. La constituyen los creyentes cristianos que permanecieron fuera de la religi&#243;n organizada.<\/p>\n<p>&#191;Y qui&#233;nes son ellos? &#191;Cu&#225;l es su historia?<\/p>\n<p>Consid&#233;renlos muy atentamente porque predicen&#8230; &#161;nuestra misi&#243;n! (Cuando aprendemos acerca de ellos, empezamos a ver nuestro lugar en la historia, nuestra raz&#243;n de existir. Esta es la raz&#243;n por la cual voy a comenzar estos mensajes sobre nuestra misi&#243;n, ech&#225;ndole primero un vistazo a la historia.)<\/p>\n<p>La de ellos es la m&#225;s bella epopeya de la historia de la Iglesia &#8211;&#161;los cristianos ocultos a lo largo de los siglos! Su historia es la rica y apremiante historia de hombres que vivieron una fe primitiva. Esa epopeya no tiene paralelo en los anales del g&#233;nero humano.<\/p>\n<p>No busquen ustedes un determinado grupo, ni una l&#237;nea ininterrumpida. Tampoco busquen la m&#237;tica &#8216;sucesi&#243;n apost&#243;lica&#8217;, porque no la van a encontrar. Esos cristianos han existido en cada siglo desde el a&#241;o 325 d. de C., pero en cada siglo su historia es un poco diferente. El primer grupo apareci&#243; en escena alrededor del a&#241;o 350 d. de C. en Espa&#241;a, entre todos los lugares. Odiado, despreciado y perseguido, ese grupo en particular sobrevivi&#243; por unos 100 a&#241;os. El siguiente grupo surgi&#243; en la isla de Iona, ubicada cerca de la costa de Escocia, durante el siglo sexto. Hubo otros grupos despu&#233;s de ellos. Uno estuvo en los B&#225;lticos; en una &#233;poca posterior, estuvieron los de los Alpes suizos e italianos; y en otra &#233;poca m&#225;s, los del sur de Francia. Esos peque&#241;os grupos han existido en toda &#233;poca de la historia de la Iglesia. Se los ha llamado con docenas de diferentes nombres. Figuran como testimonio de la simplicidad de la fe en Jesucristo.<\/p>\n<p>&#191;Y qu&#233; estaba haciendo Dios con cada uno de esos pueblos? Simplemente esto: Estaba manteniendo vivo su propio testimonio. Un testimonio de la centralidad de Cristo en el universo &#8211;su preeminencia. Esa es la raz&#243;n por la cual Dios los levant&#243;. Esa era la misi&#243;n de ellos. As&#237;, al percibir el prop&#243;sito que Dios tuvo con esos distintos pueblos, nosotros tambi&#233;n empezamos a percibir nuestro lugar. Nuestra misi&#243;n.<\/p>\n<p>Los hombres tuvieron una tarea en cada &#233;poca, pero Dios mismo tambi&#233;n trabaj&#243;. En cada &#233;poca existi&#243; siempre su obra muy propia en alguna parte de esta tierra. Por lo regular, su obra era peque&#241;a, y su pueblo, por lo general, an&#243;nimo. Se Podr&#237;a decir que su obra con cada grupo ten&#237;a poca duraci&#243;n. Por un breve y glorioso momento viv&#237;an, y &#201;l ten&#237;a una obra en la tierra. Era como una maravillosa explosi&#243;n de luz. Dios usaba ese grupo a lo largo de cuarenta a ochenta a&#241;os, tal vez cien a&#241;os. Durante ese tiempo &#201;l ten&#237;a su pueblo&#8230; y cuando la luz palidec&#237;a y se extingu&#237;a en ese grupo, Dios prosegu&#237;a a fin de trabajar de nuevo, en alguna otra parte.<\/p>\n<p>En las tempranas &#233;pocas de la historia de la Iglesia, del a&#241;o 325 a 1.517 d. de C., podemos leer la historia de unas pocas personas que, durante la era del oscurantismo, mantuvieron brillando una tenue luz. Despu&#233;s de 1.517, se aceler&#243; el paso y se alter&#243; el curso. Ahora bien, esa tercera fuerza en los anales de la Iglesia fue llamada para ser no s&#243;lo una luz, sino tambi&#233;n un pueblo restaurador: un pueblo que redescubr&#237;a, restauraba y reexperimentaba los caminos de Dios. Para restaurar la experiencia del primer siglo, esto es, para redescubrir la plena experiencia de conocer a Cristo y restaurar la experiencia de la iglesia.<\/p>\n<p>Hubo restauraci&#243;n antes del siglo XVI, pero la mayor&#237;a de los registros de esa restauraci&#243;n fueron destruidos; de modo que las cosas restauradas en aquellos tiempos se han perdido para nosotros. La persecuci&#243;n, la espada y la quema de libros se encargaron de ello. Por tanto, aquellas cosas tuvieron que ser restauradas otra vez y restituidas al pueblo de Dios como un testimonio permanente. Esa tarea le ha tocado a todos los peque&#241;os grupos en los cuales Dios ha trabajado desde 1.517. De hecho, la misi&#243;n de ellos ha sido la restauraci&#243;n. Y, en general, las verdades de las cosas restauradas desde 1.517 todav&#237;a se hallan disponibles para nosotros.<\/p>\n<p>Esta tercera corriente de la historia de la Iglesia siempre ha sido peque&#241;a. En algunos siglos los que la formaban no eran m&#225;s que un pu&#241;ado. Pero noten esto: su contribuci&#243;n siempre ha sido inmensurable. Su luz siempre ha sido grande. Con frecuencia, si no siempre, ten&#237;an m&#225;s luz que las otras dos l&#237;neas combinadas. Algunas de las verdades m&#225;s puras y algunos de los atisbos m&#225;s claros y m&#225;s profundos a lo &#237;ntimo de Cristo se encuentran entre esta gente. As&#237; ha sido, desde el a&#241;o 325 directamente hasta la fecha.<\/p>\n<p>Y ahora venimos a este tiempo presente. C&#243;mo pueblo, &#191;en cu&#225;l de estos grupos encajamos? Podr&#237;amos estar con los cat&#243;licos romanos, o podr&#237;amos unirnos a los protestantes.<\/p>\n<p>En realidad, no formamos parte de ninguno de los dos. Somos parte de la l&#237;nea de los que est&#225;n afuera. Formamos parte de las notas puestas al pie de la p&#225;gina. Constituimos parte de los que han venido abogando por la centralidad y la supremac&#237;a de Cristo&#8230; en su vida, en sus reuniones. As&#237; pues, estos mensajes les dar&#225;n a ustedes una idea de nuestra propia perspectiva, conforme salimos de no se sabe donde y entramos en esa procesi&#243;n de la historia de la iglesia. Tomamos nuestro lugar al lado de aquellos que estaban determinados a conocer solamente a Cristo; para marchar con esos peque&#241;os grupos que estaban buscando tener una plena experiencia del cuerpo de Cristo&#8230; &#161;la experiencia de la iglesia!<\/p>\n<p>&#161;Vu&#233;lvanse y miren hacia atr&#225;s! S&#237;, por todos los medios posibles miren hacia atr&#225;s. Sean estudiantes de la historia de la iglesia. Consideren esos peque&#241;os grupos que vinieron antes de nosotros. Beban a grandes sorbos de su experiencia. Sepan ustedes por todo lo que ellos pasaron. Lean sus mensajes. Lean su historia. Descubran qu&#233; fue lo que aprendieron. Necesitamos saber todo lo que ellos aprendieron. &#161;Nunca llegaremos a ninguna parte a menos que sepamos de antemano lo que ellos ya han descubierto! No hemos de empezar en cero. M&#225;s bien debemos empezar all&#237; donde ellos se detuvieron.<\/p>\n<p>Debemos ser estudiantes de la historia de la iglesia. Debemos saber lo que Dios ya ha hecho. &#161;Averig&#252;en qu&#233; es lo que Dios ya ha restaurado! Hallen los asuntos que Dios ya ha revelado. Necesitamos familiarizarnos con la obra que Dios hizo en el pasado. &#191;Por qu&#233;? Porque necesitamos tener alguna idea de lo que a&#250;n no se ha hecho. Saber lo que se ha hecho. Lo que no se ha hecho. Qu&#233; gloria se ha logrado. Qu&#233; errores se han cometido. Tenemos que saber estas cosas.<\/p>\n<p>Hoy nos incorporamos a esta innumerable multitud y ocupamos nuestro lugar. Al hacerlo, echamos una mirada hacia atr&#225;s y, sin avergonzarnos, sacamos de la sabidur&#237;a, de la experiencia y de los errores de los que han venido antes de nosotros. <\/p>\n<p>C&#243;mo conocer nuestra herencia <\/p>\n<p>Imag&#237;nense conmigo una gran monta&#241;a. La cima de esa monta&#241;a es importante. Esa cima ya ha sido alcanzada. Una vez. Desde entonces otros han tratado de conquistar esa cumbre. Y en cada era esa cumbre queda m&#225;s cerca de nuestro alcance. &#161;Y ahora! Ahora ustedes forman parte de los que han sido llamados a conquistar sus alturas.<\/p>\n<p>Cuando, estando parados al pie de la monta&#241;a, ustedes miran hacia arriba, deben comprender que en realidad no empiezan en ese punto. Otros antes de ustedes han hecho posible ir directamente a alguna elevada avanzada&#8230; un lugar a donde otros ya llegaron en el pasado reciente. Hasta all&#237; ellos abrieron camino. Ahora han dejado su equipo de escalar; el campamento est&#225; inanimado. Los &#225;ngeles esperan que otro grupo de hombres emprenda la tarea.<\/p>\n<p>Ustedes pueden ir directamente a ese campamento. &#161;No les llevar&#225; mucho tiempo, si ustedes conocen el camino! Si saben qu&#233; es lo que se ha hecho antes. Otros han abierto ya un camino hacia arriba por esa monta&#241;a para ustedes. Gracias a Dios, ya se ha retomado gran parte de esa monta&#241;a. No, a&#250;n no se ha vuelto a llegar a la cima; pero algunos ya han ido por un largo trecho hacia arriba por la cuesta, tal vez m&#225;s lejos de lo que ustedes pudieran comprender. Y a un precio cruento. &#161;Seguro que cualquiera que trate de comenzar de nuevo, nunca va a llegar a ninguna parte! Ustedes deben avanzar hasta la experiencia de aquellos que ya han tratado de conquistar aquellas alturas, y comenzar desde all&#237;.<\/p>\n<p>Conv&#233;nzanse: debemos saber lo que Dios ya ha hecho. Tenemos que saber mucho en lo que respecta a esos peque&#241;os grupos que han venido antes. Debemos conocer a fondo nuestra herencia. Ahora, al comenzar a escalar la empinada cuesta, ustedes notan una serie de estandartes que se ven a lo largo del camino. Esos estandartes fueron clavados en la tierra hace mucho tiempo por esos grupos que vinieron antes de ustedes.<\/p>\n<p>Miren hacia arriba por la falda de la monta&#241;a. &#191;Pueden ver un estandarte que flamea all&#225; arriba en lo alto &#8211;lejos, lejos por encima de todos los dem&#225;s? Alguien ya ha alcanzado un punto lejano. &#161;Aqu&#233;lla es la &#250;ltima avanzada! De hecho, ese punto fue alcanzado no hace mucho. &#161;En este siglo! Miren bien el suelo. Se pueden ver a&#250;n las pisadas de aquellos que vinieron antes de ustedes.<\/p>\n<p>A lo largo del camino pueden llegar a pensar que han alcanzado un lugar adonde nadie pudo haber llegado antes. Tengan cuidado. Ustedes alcanzar&#225;n lugares que parecer&#225;n imposibles de forjar. &#161;Pero, miren! Aunque parezca incre&#237;ble, vean, all&#225; en la distancia, otro estandarte ondeando alto y orgulloso. Despu&#233;s de un tiempo ustedes empezar&#225;n a apreciar hondamente lo que Dios ya ha hecho; toda la enormidad de sufrimiento, de sacrificio; la experiencia que ya ha sido derramada por hombres que se esforzaron por alcanzar las alturas.<\/p>\n<p>Con el tiempo, una sensaci&#243;n de humildad los invadir&#225; a ustedes. A veces incluso se sentar&#225;n y se preguntar&#225;n, s&#237;, se preguntar&#225;n muy seriamente, si alg&#250;n grupo de personas (de modo especial aquellos de nosotros que nos hemos criado en esta sociedad moderna) puede igualar jam&#225;s la devoci&#243;n de aquellos santos que vinieron antes de nosotros. &#191;Puede alguno de esta edad moderna avanzar el estandarte m&#225;s arriba? Al ver los sitios que ellos han escalado, ustedes se preguntar&#225;n si tenemos el coraje de ir m&#225;s all&#225; de donde ellos pararon. En realidad, debo confesar que &#161;esta pregunta a&#250;n est&#225; por contestarse plenamente! Esperemos que el veredicto sea: \u00ab&#161;S&#237;!\u00bb Y si &#233;sta va a ser la respuesta, entonces esta era va a necesitar una nueva generaci&#243;n de hombres. Aquellos que vinieron antes de nosotros renunciaron a tantas cosas; amaron tanto al Se&#241;or, con semejante entrega. La idea de que podr&#237;amos alcanzar su devoci&#243;n, &#161;nos deja pasmados!<\/p>\n<p>Avancen hacia arriba en la monta&#241;a. &#161;Vean! La distancia que hay entre un estandarte y otro se acorta cada vez m&#225;s, y las cuestas se hacen cada vez m&#225;s empinadas. Pero, aun cuando no hay mucha distancia entre los estandartes, se necesit&#243; tanta gracia (y devoci&#243;n) para salvar esas peque&#241;as distancias, como se necesitaba para las mayores.<\/p>\n<p>Por &#250;ltimo, ustedes llegan a un estandarte que ondea tan alto. El mismo se encuentra en un sitio tan remoto, un lugar tan espectacularmente dif&#237;cil de alcanzar, &#161;que apenas pueden creer que un hombre haya llegado jam&#225;s tan lejos! Ustedes saben, saben instintivamente que \u00aball&#237; es donde nuestra misi&#243;n comienza\u00bb. (Francamente, no puedo decir siquiera cu&#225;ntos a&#241;os podr&#225; tomar tan s&#243;lo llegar a esa avanzada, pero yo creo que a cada uno de ustedes le quedar&#225;n por lo menos de 20 a 30 a&#241;os de vida cuando alcancen ese &#250;ltimo campamento, ese &#250;ltimo estandarte.) Ahora den la vuelta y miren hacia atr&#225;s. Y ahora vu&#233;lvanse de nuevo y miren hacia arriba. &#191;D&#243;nde se encuentra la cima? &#191;Est&#225; cerca o est&#225; muy lejos?<\/p>\n<p>Desafortunadamente, no lo sabemos. O tal vez yo debiera decir: afortunadamente, no lo sabemos. Dios no nos lo va a decir. En su sabidur&#237;a &#201;l ha encubierto la cumbre. Puede estar a tan s&#243;lo unos pasos o puede estar all&#225; bien lejos. &#161;Quiz&#225; sean unos pocos y cortos a&#241;os! &#161;Quiz&#225;s gene<\/p><\/div>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Dedicatoria A aquellos j&#243;venes que primeramente escucharon estos mensajes y los vivieron en realidad. Ustedes eran alrededor de veinte; su edad promedio era de unos 22 a&#241;os. Eso fue hace 14 a&#241;os. Nunca he conocido, ni habr&#233; de conocer jam&#225;s, un honor mayor que &#233;ste: Yo los serv&#237; a ustedes en Cristo. Al presente ustedes &hellip; <a href=\"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/nuestra-misin\/\" class=\"more-link\">Continuar leyendo<span class=\"screen-reader-text\"> \u00abNuestra Misi&#243;n\u00bb<\/span><\/a><\/p>\n","protected":false},"author":1,"featured_media":0,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[1],"tags":[],"class_list":["post-5540","post","type-post","status-publish","format-standard","hentry","category-general"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/5540","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/users\/1"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=5540"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/5540\/revisions"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=5540"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=5540"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=5540"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}