{"id":5547,"date":"2016-02-08T19:10:29","date_gmt":"2016-02-09T00:10:29","guid":{"rendered":"http:\/\/www.biblia.work\/sermones\/la-iglesia-en-la-ciudad\/"},"modified":"2016-02-08T19:10:29","modified_gmt":"2016-02-09T00:10:29","slug":"la-iglesia-en-la-ciudad","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/la-iglesia-en-la-ciudad\/","title":{"rendered":"La Iglesia en la ciudad"},"content":{"rendered":"<div>Prefacio:<\/p>\n<p>Quiz&#225;s, no es f&#225;cil asumir de manera cr&#237;tica la situaci&#243;n de la Iglesia en el d&#237;a de hoy, ya que hace falta perspectiva hist&#243;rica y revelaci&#243;n para conocer su verdadero estado. En efecto, como hemos nacido y vivido en la condici&#243;n actual de la Iglesia, legada as&#237; por generaciones de antepasados, se piensa que esto que hoy se vive y se llama &#8220;la Iglesia&#8221; es lo que desde el principio Dios estableci&#243;. Pero, cuando se observan otros momentos de la historia de la Iglesia y el modo c&#243;mo vivieron el cristianismo los creyentes de esas &#233;pocas, uno comienza a darse cuenta de que algo no est&#225; bien hoy en d&#237;a; mas a&#250;n, viendo la revelaci&#243;n de la Iglesia, seg&#250;n lo atestigua el Nuevo Testamento.<\/p><\/div>\n<div style=\"text-align:justify; color:#3d3d3d;\">Ahora bien, &#191;Qu&#233; es lo que presenta el Nuevo Testamento tocante a la Iglesia?, &#191;Un modelo o un comienzo embrionario?. Si lo que presenta el Nuevo Testamento fuese esto &#250;ltimo, entonces, es probable que la estructura y vivencia de la Iglesia que se desarroll&#243; despu&#233;s de Nuevo Testamento corresponda, m&#225;s bien, a una progresi&#243;n que a un retroceso. Pero, si por el contrario, lo que se ense&#241;a en el Nuevo Testamento es EL MODELO DE IGLESIA lo cual ser&#237;a toda la revelaci&#243;n de Dios- entonces, mucho de lo que se ha desarrollado con posterioridad al Nuevo Testamento, en lo tocante a la Iglesia, puede corresponder, mas bien, a una involuci&#243;n que a un crecimiento.<\/p>\n<p>Pero, aqu&#237; es importante hacer precisi&#243;n al respecto. Cuando se habla del modelo de la Iglesia que revela el Nuevo Testamento, no debe entenderse, necesariamente, lo que se denomina &#8220;la Iglesia primitiva&#8221;, de la cual habla &#8211;por ejemplo, el libro de los Hechos. Por &#8220;modelo de Iglesia&#8221; debe entenderse LA REVELACI&#211;N DE LA IGLESIA que hace el texto inspirado del Nuevo Testamento en su totalidad. En este sentido, la primera iglesia jud&#237;a aunque puede considerarse Modelo en comparaci&#243;n con la de hoy- no alcanz&#243; a entender ni a vivir toda la plenitud de Iglesia revelada en el Nuevo Testamento. De hecho, muchos de los conflictos que Pablo debi&#243; vivir, se debieron a la limitada y exclusivista visi&#243;n jud&#237;a. As&#237; pues, se puede hacer, entonces, una declaraci&#243;n tremenda: Hasta ahora la Iglesia nunca ha sido lo que Dios ha determinado que sea. Por tanto, el llamado de Dios a SER LA IGLESIA en plenitud consumada, es v&#225;lido tanto para cat&#243;licos como para evang&#233;licos.<\/p>\n<p>De manera que, m&#225;s que pensar en la Iglesia del libro de los Hechos, se debe pensar en la Iglesia revelada a trav&#233;s de todo el Nuevo Testamento y, espec&#237;ficamente, en la s&#237;ntesis magistral que hace de ella el ap&#243;stol Pablo, en la Ep&#237;stola a los efesios. Se trata, entonces, de conformarse al modelo que en figura le fue mostrado a Mois&#233;s: &#8220;Mira, haz todas las cosas conforme al modelo que se te ha mostrado en el monte&#8221;. (He. 8:5). En este sentido, la vivencia de la Iglesia, hasta ahora, ha sido un p&#225;lido reflejo de lo que es verdaderamente. Si en el Antiguo Testamento, la Iglesia es figura, ahora es imagen; pero, viene el bendito d&#237;a- y ahora es- en que ser&#225; realidad plena.<\/p>\n<p>Ahora bien, se puede afirmar, adem&#225;s, que subyace tambi&#233;n a este asunto la problem&#225;tica de la relaci&#243;n entre ESCRITURA Y TRADICI&#211;N. Si por tradici&#243;n se entiende el proceso de explicitaci&#243;n de la Escritura, entonces, cualquier desarrollo posterior de la Iglesia deber&#237;a estar en armon&#237;a con el Nuevo Testamento. Tampoco habr&#237;a conflictos, si en la tradici&#243;n se distinguiera aquello que es NORMA POR DERECHO DIVINO de aquello que es NORMA POR DERECHO ECLESI&#193;STICO, pues, en tal caso, con respecto a esto de derecho eclesi&#225;stico- como los estatutos y reglamentos- se sabe que la Iglesia tiene poder para cambiar y derogar lo que ella misma ha estatuido. Pero, s&#237; se hace problem&#225;tica la relaci&#243;n ESCRITURA- TRADICI&#211;N, cuando esta &#250;ltima afirma y hace aquello que contradice el modelo del Nuevo Testamento, puesto que el derecho eclesi&#225;stico jam&#225;s puede estar por sobre el derecho divino, sino, por el contrario, al servicio de &#233;l. (cf. Mt. 15:6).<\/p>\n<p>Pues bien, la pr&#225;ctica de la Iglesia de hoy presenta algunos hechos que contradicen abiertamente el modelo de Iglesia revelado en el Nuevo Testamento:<\/p>\n<p>1-    La Iglesia de hoy es denominacional.<\/p>\n<p>2-    Se ha despedazado el concepto de IGLESIA LOCAL.<\/p>\n<p>3-    El GOBIERNO de la Iglesia local ha evolucionado de    un gobierno de ancianos (presbiterial) al gobierno de un &#8220;obispo o pastor mon&#225;rquico&#8221;.<\/p>\n<p>4-    La divisi&#243;n de la Iglesia ha hecho aparecer a vista del mundo como si Cristo estuviese dividido. (1 Co. 1:12-13).<\/p>\n<p>5-   Con la estructura eclesial actual, no s&#243;lo se han inventado cargos que no aparecen en el Nuevo Testamento, sino, lo que es peor, se ha impedido que se manifiesten los ministros de Cristo. Si alguien piensa que no, podr&#237;a pregunt&#225;rsele: &#191;D&#243;nde se cumple hoy la Escritura: &#8220;Y a unos puso Dios en la Iglesia, primeramente AP&#211;STOLES, luego (segundo, en griego) PROFETAS&#8230;? (1 Co. 12:28; tambi&#233;n Ef. 4:11.)<\/p>\n<p>            Por lo tanto, si bien esta generaci&#243;n no es culpable de haber &#8220;inventado&#8221; tal Iglesia, s&#237; lo ser&#225; si perpetua esta situaci&#243;n, y no hace que el Esp&#237;ritu dice a las Iglesias&#8221;. (Ap. 2:7).<\/p>\n<p>                        As&#237; pues, el objetivo de escribir estas l&#237;neas no es s&#243;lo formular una cr&#237;tica sino, a la luz del modelo de Iglesia del Nuevo Testamento, revelar algunas l&#237;neas de acci&#243;n que puedan indicar el regreso al camino y, una vez en &#233;l, avanzar en la consecuci&#243;n del prop&#243;sito de Dios.<\/p>\n<p>LA IGLESIA EN LA CIUDAD (1)<\/p>\n<p>&#8211;         -PRIMERA PARTE: Antecedentes Eclesiol&#243;gicos  del Nuevo Testamento:<br \/>\n1- El t&#233;rmino &#8220;ciudad&#8221;.<br \/>\n2- Iglesia e Iglesias.<br \/>\n3- El t&#233;rmino &#8220;Iglesia&#8221;.<br \/>\n4- Funcionamiento de la Iglesia en la ciudad<\/p>\n<p>4.1 Una &#8220;ekkles&#237;a&#8221;<br \/>\n4.2 Un Ministerio<br \/>\n4.3 Un Gobierno<\/p>\n<p>4.3.1 &#8220; Los doce&#8221;<br \/>\n4.3.2 Otros ap&#243;stoles<br \/>\n4.3.3 Los Presb&#237;teros u Obispos<br \/>\n4.3.4 Oficio de los Ap&#243;stoles y Obispos<br \/>\n4.3.5 Componentes del Presbiterio.<\/p>\n<p>5-      CONCLUSIONES<\/p>\n<p>SEGUNDA PARTE: EL POR QUE de una IGLESIA EN LA CIUDAD.<\/p>\n<p>1-  1-     Por raz&#243;n de la propia manifestaci&#243;n de la Iglesia.<br \/>\n2-  2-     Por raz&#243;n de la Evangelizaci&#243;n de la ciudad.<br \/>\n3-  3-     Por raz&#243;n del Mundo Espiritual.<br \/>\n4-  4-     CONCLUSIONES.<\/p>\n<p>TERCERA PARTE: Consecuencias Teol&#243;gicas            .<\/p>\n<p>1-  1-     Con respecto a la Iglesia Local<br \/>\n2-  2-     Con respecto a las Iglesia.<br \/>\n3-  3-     Con respecto a los Ap&#243;stoles y Obispos.<br \/>\n4-  4-     Con respecto a las Denominaciones.<br \/>\n(1): Asum&#237; este t&#237;tulo del Primer Congreso de Unidad de la Iglesia en Santiago, al cual fui invitado a exponer este tema. En el ep&#237;logo explico la &#8220;Sabidur&#237;a&#8221; de este t&#237;tulo. LA IGLESIA EN LA CIUDAD.<\/p>\n<p>\nPRIMERA PARTE: ANTECEDENTES ECLESIOLOGICOS DEL N.T.<\/p>\n<p>1- El T&#233;rmino &#8220;ciudad&#8221;<\/p>\n<p>&#8220;&#8230;Jes&#250;s iba por TODAS LAS CIUDADES y aldeas, predicando y anunciando el evangelio del reino de Dios&#8230;&#8221; (Lc. 8:1.)<\/p>\n<p>            El t&#233;rmino ciudad, &#8220;polis&#8221;, en griego, aparece 167 veces en el N. T.(2). La importancia de este concepto radica en que la ciudad estaba considerada como la unidad m&#237;nima de la estructura geo-pol&#237;tica de ese tiempo.<\/p>\n<p>Es as&#237;, como la divisi&#243;n geo-pol&#237;tica del Imperio Romano durante la &#233;poca del N.T., consist&#237;a, en general , en regiones o provincias que, a su vez, estaban conformadas por diversas ciudades. Al respecto, declara el Diccionario b&#237;blico que &#8220;el Imperio Romano del primer siglo estaba dividido en m&#225;s de veinte provincias&#8221;. (3), (4).<\/p>\n<p>El N.T. presenta varios ejemplos de ciudades pertenecientes a provincias: &#8220;Capernaum, ciudad de Galilea&#8221; (Lc. 4:31); &#8220;&#8230; de Arimatea, ciudad de Judea&#8221; (Lc. 23:50); &#8220;Vino, pues, a una ciudad de Samaria&#8221; (Jn. 4:5); Filipos, que es la primera ciudad de la provincia de Macedonia&#8221; (Hch. 16:12.).<\/p>\n<p>Por su parte, a cargo de estas ciudades estaban los &#8220;polit&#225;rjes&#8221; o &#8220;autoridades de la ciudad&#8221;. (Hch. 17:6-8).<\/p>\n<p>Lo relevante de esto, entonces, es que la ciudad era la unidad m&#237;nima de esta estructura pol&#237;tica.<\/p>\n<p>Ahora bien, en el aspecto espiritual, la ciudad tambi&#233;n cobra una gran importancia. En efecto, el pueblo de Dios debe ser &#8220;una ciudad asentada sobre un monte&#8221;. (Mt. 5:14). Si la ciudad est&#225; dividida contra s&#237; misma- dijo Jes&#250;s- no permanecer&#225;&#8221; (Mt. 12:25). El anuncio del evangelio estaba dirigido a la ciudad (Hch. 14:21; 16:20; 17:5-16; 19:29). Los ancianos ten&#237;an como jurisdicci&#243;n la ciudad. (Tito 1:5.)<\/p>\n<p>(2): Parker, Jorge G., L&#233;xico Concordancia del Nuevo Testamento en Griego y Espa&#241;ol, Edit. Mundo Hispano, 1982. P&#225;g. 674-675.<\/p>\n<p>(3): VILA SANTA MAR&#205;A, Diccionario B&#237;blico Ilustrado, Edit. Clie, 1981, P&#225;g. 944.<\/p>\n<p>(4): Estas provincias eran gobernadas, seg&#250;n el tipo, por Proc&#243;nsules o por &#8220;legados del emperador&#8221; o por Procuradores.<\/p>\n<p>En el aspecto espiritual, aunque las cosas son la unidad m&#237;nima, debe advertirse, sin embargo, que siempre se trata no de todas las casas; sino, de las de una ciudad determinada (cf. Mt. 10:11-15).  De hecho, Jes&#250;s nunca envi&#243; a sus disc&#237;pulos a las casas en general, sino a las de una ciudad espec&#237;fica. (Cf. Lc. 10:1; Mt. 10:5, 23; Hech. 8:40; 16:4).<\/p>\n<p>La importancia de la ciudad viene, en definitiva, de la relaci&#243;n que tiene con el prop&#243;sito eterno de Dios. As&#237;, pues, el Nuevo Testamento declara que Dios cre&#243; todas las cosas conforme al prop&#243;sito eterno que se hab&#237;a propuesto en Cristo Jes&#250;s desde antes de la fundaci&#243;n del mundo. Y cuando se examinan las Escrituras para ver cu&#225;l es el producto final del plan de Dios, puesto que Dios alcanzar&#225; su objetivo, uno encuentra, finalmente, que se trata de una CIUDAD; la ciudad de Dios, la nueva Jerusal&#233;n. En efecto &#8211;seg&#250;n el G&#233;nesis- Dios comenz&#243; con un huerto, donde puso al hombre y donde hizo nacer el &#225;rbol de la vida. Pero, seg&#250;n, Apocalipsis, despu&#233;s del transcurso de los siglos este huerto se ha convertido en una ciudad en una ciudad: LA CIUDAD DE DIOS. (Gn. 2:8-9; Ap. 2:7; 22:2). Por lo tanto, Dios se ha propuesto, no s&#243;lo tener una Iglesia, una familia o un pueblo; sino, finalmente, una ciudad que encarne plenamente el Reinado de Dios.<\/p>\n<p>Ad&#225;n y Eva entonces, deb&#237;an convertirse en una familia: las familias en la familia y pueblo de Dios; y &#233;ste, en la ciudad de Dios. Sin embargo, todos sabemos que esto no ocurri&#243;. Despu&#233;s del diluvio, en la tierra de Sinar, se levant&#243; la ciudad del hombre y no la ciudad de Dios. No s&#243;lo no la edificaron conforme al gobierno de Dios, sino, en franca rebeli&#243;n contra &#233;l. No fue Dios el primer poderoso de ella, sino Nimrod, hijo de Cus, hijo de Cam, hijo de No&#233;. (Gn. 10:8-9). Dice el G&#233;nesis que Babel, Erec, Acad y Calne fue el comienzo de su reino, en la tierra de Sinar (Gn. 10:10). Babel, por haber sido la primera, y prototipo de todas las otras ciudades que Nimrod posteriormente edific&#243;, se convirti&#243; para las Escrituras, en el modelo de ciudad que levant&#243; el hombre y no Dios. As&#237;, pues, G&#233;n. 11:1-9 describe con qu&#233; esp&#237;ritu fue edificada esta primera ciudad del primer anticristo que se levant&#243; en la tierra.<\/p>\n<p>Posteriormente, dice la Escritura, que de la tierra de Sinar sali&#243; para Asir&#237;a y aqu&#237; edific&#243; N&#237;nive, Rehoboth, Cala y Res&#233;n, la cual es ciudad grande (10:11-12). La Babel en Asir&#237;a se llam&#243; N&#237;nive. Por eso, para los profetas es sin&#243;nimo de Babilonia (Libro de Nahum). Recuerde que la palabra Babilonia es la forma griega de la palabra Babel.<\/p>\n<p>As&#237;, pues, en el libro de Apocalipsis aparece &#8211; aparte de la ciudad de Dios &#8211; la Gran Babilonia. &#191;Porqu&#233;? Porque Babel representa a todas las ciudades que se han levantado en el mundo, sin Dios. No s&#243;lo representa a Babel, sino tambi&#233;n a N&#237;nive, a Roma (cf. 1 Pedro 5:13), a Buenos Aires, a Santiago, a Par&#237;s, etc. De la misma manera, al nueva Jerusal&#233;n no es UNA sola ciudad, sino, el modelo de ciudad seg&#250;n Dios, que debe descender sobre las ciudades del mundo hasta que se conviertan en la ciudad de Dios, la nueva Jerusal&#233;n.<\/p>\n<p>En el Apocalipsis, entonces, est&#225;n en conflicto dos prototipos de ciudades. La que tiene por arquitecto y constructor a Dios (Heb. 11:10) y la del hombre bajo el gobierno de Satan&#225;s. (cf.  Is. 14).<\/p>\n<p>Ahora bien, &#191;qu&#233; es lo que queremos decir cuando nos referimos a una ciudad del hombre bajo Satan&#225;s? Lo que queremos decir es que la vida de la ciudad y su actividad est&#225; regida por Satan&#225;s. Seg&#250;n Apocalipsis 17 y 18, la Gran Babilonia comprende el sistema religioso y pol&#237;tico de una ciudad. Su econom&#237;a, comercio, turismo, trabajo, transporte, cultura, m&#250;sica, arte, comunicaci&#243;n, etc. Cuando caiga Babilonia, dice Apocalipsis, las ciudades de las naciones caer&#225;n para dar paso a la ciudad amada (Ap. 16:17-21). N&#243;tese que el s&#233;ptimo &#225;ngel derram&#243; su copa por el aire. El aire (gr. a&#233;r), con su potestad, tiene por pr&#237;ncipe a Satan&#225;s (Ef. 2:2). Con el s&#233;ptimo &#225;ngel sali&#243; una gran voz del templo del cielo, del trono, diciendo: &#8220;Hecho est&#225;&#8221;. Esta expresi&#243;n tiene su paralelo en el Cap&#237;tulo 21:6, despu&#233;s que Juan ve la santa ciudad descender del cielo; esto es, de Dios.<\/p>\n<p>Lo que no pudo cumplirse con Ad&#225;n, la escritura muestra que con Jesucristo se restaurar&#225; hasta que tenga pleno cumplimiento. As&#237;, pues, Jesucristo comienza su ministerio, diciendo: el reino de Dios ha llegado. <\/p>\n<p>(Mt. 4:17). En &#233;l, el plan de Dios por fin encontrar&#225; cumplimiento. Pero, &#191;tendr&#225; Jes&#250;s conciencia de que la expresi&#243;n concreta del reino de Dios debe ser una ciudad? Efectivamente. Despu&#233;s de describir en la primera parte del Serm&#243;n del monte, el esp&#237;ritu del reino de Dios (vv. 1-12 del Cap. 5), Jes&#250;s muestra la metodolog&#237;a o escritura que se requiere para encarnar este esp&#237;ritu. &#201;l declara: &#8220;Vosotros sois la sal de la tierra&#8221; y &#8220;vosotros sois la luz del mundo&#8221; (5:13-16). En otras palabras, los disc&#237;pulos ser&#237;an &#8220;sal de la tierra&#8221; con las palabras, (Col. 4:6), y &#8220;luz del mundo&#8221; con las obras. (Ef. 5:7-14). En cuanto a las obras, Jes&#250;s les plantea que deben llegar a ser una ciudad asentada sobre un monte y una luz sobre un candelero. Por las Escrituras sabemos que un monte es un reino (Dan. 2:35, 44-45 y un candelero es una iglesia (Ap. 1:20). <\/p>\n<p>Entonces, lo que Jes&#250;s estaba proponiendo a sus disc&#237;pulos es que ten&#237;an que ser la ciudad del reino de Dios y la &#8220;ekkles&#237;a&#8221; de Jesucristo. Una ciudad, la de Dios, y una Iglesia, la de Jesucristo, es el proyecto divino.<\/p>\n<p>En conclusi&#243;n, la ciudad no es una invenci&#243;n humana, sino divina, pero que en su realidad actual necesita ser redimida.<\/p>\n<p>2-     IGLESIA E IGLESIAS<\/p>\n<p>&#8220;Escribe al &#225;ngel de la Iglesia en Efeso&#8221;. (Ap. 2:1); &#8220;Las Iglesias de Asia os saludan&#8221; (1 Co. 16:19).<\/p>\n<p>De ser lo correcto lo expuesto en el punto anterior, cabr&#237;a esperar, entonces, que en la ciudad encontr&#225;semos una Iglesia, y no varias, puesto que a cada ciudad, por ser la unidad m&#237;nima de divisi&#243;n, le corresponder&#237;a, por tanto, una sola Iglesia.<\/p>\n<p>Efectivamente, esto es lo que encontramos en el Nuevo Testamento. El t&#233;rmino &#8220;ekkles&#237;a&#8221; aparece 115 veces en el N.T. (5): 78 veces en singular y 36 veces en plural. Pues bien, si uno le sigue la pista al t&#233;rmino &#8220;ekkles&#237;a&#8221; en singular, descubrir&#225; que, cuando no se refiere a la &#8220;Iglesia universal&#8221;, siempre se refiere a la totalidad del pueblo de Dios, dentro de una LOCALIDAD O CIUDAD: La Iglesia estaba en Jerusal&#233;n (Hch. 8.1; 11:22); La Iglesia que estaba en Antioqu&#237;a (Hch. 13.1); La Iglesia en Cencrea (Ro. 16:1); La Iglesia de los Laodicenses (Col. 4:16); La Iglesia de los Tesalonicenses (1 Tes. 1:1;2 tes 1:1); y en Apocalipsis 2-3: La Iglesia en Efeso (2:1), en Esmirna (2:8), en P&#233;rgamo (2:12), en Tiatira (2:18), en Sardis (3:1), en Filadelfia (3:7), y en Laodicea (3:14).<\/p>\n<p>Ahora bien, si a alguien le parece evidente esta denominaci&#243;n, puesto que la Iglesia es una sola, deber&#225; observar, no obstante, que el N.T., con el mismo rigor que usa el concepto &#8220;ekkles&#237;a&#8221; en singular para la localidad o ciudad, usa el plural de este t&#233;rmino, sin excepci&#243;n, para referirse a una REGI&#211;N O PROVINCIA; LAS Iglesia de Judea, Galilea y Samaria (Hch. 9:31); LAS Iglesias de Siria y Cilicia (Hch. 15:41); LAS Iglesias de Asia (1 Co. 16:19); LAS Iglesias de Macedonia (2 Co. 8:1); LAS Iglesias de Galacia (G&#225;. 1:2); 1:22) etc.<\/p>\n<p>(5) PARKER, Jorge G., L&#233;xico Concordancia del Nuevo Testamento en Griego y Espa&#241;ol, Edit. Mundo Hispano, 1982, p&#225;g. 313-314.<\/p>\n<p>De manera que, de estas observaciones puede deducirse que:<\/p>\n<p>1) En una localidad exist&#237;a una sola Iglesia<\/p>\n<p>2) En una regi&#243;n o provincia, no existe s&#243;lo UNA Iglesia, sino, VARIAS; tantas como ciudades tenga la regi&#243;n o provincia.<\/p>\n<p>. EL T&#201;RMINO &#8220;IGLESIA&#8221;.<\/p>\n<p>Ahora bien, a esta altura del desarrollo del tema, es conveniente aclarar a qu&#233; realidad apunta el t&#233;rmino &#8220;ekkles&#237;a&#8221;. Etimol&#243;gicamente, &#8220;ekkles&#237;a&#8221; significa ASAMBLEA y hace referencia a las asambleas griegas que se celebraban en la p&#243;lis. En este sentido, el t&#233;rmino &#8220;ekkles&#237;a&#8221; no fue creado por Jesucristo, sino rescatado por &#233;l. As&#237; pues, entre muchas asambleas que exist&#237;an, Jesucristo edificar&#237;a su asamblea. Por lo tanto, en ese tiempo no bastaba hablar de iglesia o asamblea, sino que hab&#237;a que adjetivarla. En el caso de Jes&#250;s: LA ASAMBLEA DE JESUCRISTO.<\/p>\n<p>Ejemplo de esto, es lo que presenta el libro de los Hechos, en el cap&#237;tulo 19:39, 41. El ministerio de Pablo en la ciudad de Efeso hab&#237;a provocado un disturbio no peque&#241;o (v.239. A ra&#237;z de lo cual el escribano (v.359) apaciguando a la multitud, dijo: &#8220;&#8230;Que si Demetrio y los art&#237;fices que est&#225;n con &#233;l tienen pleito contra alguno (Pablo, en este caso) audiencias se conceden, y proc&#243;nsules hay, ac&#250;sense los unos a los otros. Y si demand&#225;is alguna otra cosa, en leg&#237;tima ASAMBLEA se puede decidir.&#8221; El t&#233;rmino asamblea, aqu&#237;, es &#8220;ekkles&#237;a&#8221;, en griego. Lo mismo acontece en el (v.41): &#8220;Y habiendo dicho esto, despidi&#243; la ASAMBLEA&#8221;.<\/p>\n<p>De manera que, la &#8220;ekkles&#237;a&#8221; era la reuni&#243;n deliberativa, leg&#237;timamente constituida de una ciudad determinada.<\/p>\n<p>En virtud de esto, entonces, es f&#225;cil entender el por qu&#233; no puede hablarse de una &#8220;ekkles&#237;a&#8221; regional o universal. En este caso, por la geograf&#237;a, es imposible constituir una Asamblea. Es por esto, entonces, que Las Escrituras son precisas al hablar de UNA asamblea por ciudad y de VARIAS asambleas por regi&#243;n o provincia.<\/p>\n<p>Ahora bien, &#191;C&#243;mo entender &#8220;ekkles&#237;a&#8221; en sentido universal, como lo deja ver la ep&#237;stola de los Efesios?(6). Cuando Pablo, posteriormente, desarrolla el concepto de Iglesia Universal, en singular, no se est&#225; refiriendo a una super-estructura o a una asamblea universal- excepto en sentido escatol&#243;gico- sino, que se encuentra desarrollando el modelo de Iglesia por abstracci&#243;n y, en este sentido universal; es decir, descubre esa realidad espiritual y (6)(Ef. 1:22; 3:10) &#250;nica llamada la Iglesia que debe manifestarse y expresarse EN tal ciudad y EN tal otra.<\/p>\n<p>Cosa distinta ocurre con las realidades de CUERPO DE CRISTO y PUEBLO DE DIOS. En estos casos, la Escritura es expl&#237;cita al decir que hay UN CUERPO y UN PUEBLO. (Ef. 4:4, 2:14). En efecto, el t&#233;rmino &#8220;CUERPO DE CRISTO&#8221; apunta a la realidad ministerial de la Iglesia, y, por lo tanto, gracias al ministerio universal apost&#243;lico, no se da &#8220;un cuerpo por ciudad, sino UN CUERPO DE CRISTO EN TODA LA TIERRA. Por su parte, en cuanto al concepto &#8220;PUEBLO DE DIOS&#8221;, Dios de ambos pueblos (jud&#237;os y gentiles) ha hecho Uno. Por eso, cuando Pablo estaba en Corinto, el Se&#241;or le dijo en visi&#243;n de noche: &#8220;No temas, sino habla,&#8230; porque yo tengo mucho pueblo en esta ciudad&#8221;. (Hch. 18:10). Es decir, tampoco se dar&#237;a lo de un pueblo por ciudad, sino en cada ciudad, solamente, una parte de su pueblo.<\/p>\n<p>En relaci&#243;n a la asamblea local, cabe esperar, entonces, un mover del Esp&#237;ritu Santo, y de hecho est&#225; ocurriendo, que produzca un despertar a esta realidad. Al ir a Las Escrituras, se descubrir&#225; que el concepto de Iglesia Local del Nuevo Testamento no corresponde al concepto actual que se tiene de ella. Actualmente se entiende por Iglesia Local el grupo de creyentes de la calle Serrano, San Luis, etc., de tal manera que, dentro de la ciudad se conciben varias iglesias. En Santiago, por ejemplo, se dice: hay cantidad de Iglesias. Y el enga&#241;o llega a tal punto que si el n&#250;mero de &#8220;iglesias&#8221; en la ciudad aumenta, se piensa que se est&#225; dividiendo m&#225;s la asamblea de la ciudad. Se ha confundido la expresi&#243;n IGLESIA LOCAL con IGLESIA DEL LOCAL.<\/p>\n<p>&#191;Qu&#233; se puede hacer al respecto, entonces? &#161;GLORIA A DIOS! Que basta pararse en el camino y preguntar por las sendas antiguas (Jer. 6:16). Es decir, todo lo que se tiene que hacer es reconocer y asumir el orden de Dios.<\/p>\n<p>Pero, con respecto a la realidad que designa el t&#233;rmino &#8220;ekkles&#237;a&#8221;, algo debemos decir aqu&#237; de la &#8220;ekkles&#237;a&#8221; de Jesucristo.<\/p>\n<p>Los primero que hay que establecer es que Jesucristo es el que convoca a su asamblea. Nos constituimos en Iglesia en obediencia al llamamiento del Se&#241;or. No asistimos a reuni&#243;n por iniciativa nuestra ni por ser algo que nosotros hubi&#233;semos inventado. El reunirnos como Iglesia de Jesucristo, es por &#201;l y para &#201;l.<\/p>\n<p>La Iglesia es su asamblea, &#201;l la preside y dirige. &#201;l es el que la edifica (Mt. 16:18). &#201;l es quien, hablando al Padre, dice: &#8220;Anunciar&#233; a mis hermanos tu nombre; en medio de la congregaci&#243;n (iglesia) te alabar&#233;&#8221;. Y de nuevo: &#8220; He aqu&#237;, yo y los hijos que Dios me dio&#8221;. (He. 2:12-13).<\/p>\n<p>El objetivo de la convocaci&#243;n queda, a su vez, muy claro en este &#250;ltimo pasaje: Anunciar a sus hermanos el nombre de su Padre. En efecto, &#233;l nos revela al Padre. Al hacerlo, el Padre lo revela como el hijo Primog&#233;nito. Tambi&#233;n nosotros somos revelados como hijos de Dios, como hermanos de Jesucristo, y como hermanos unos de otros. En definitiva, el Primog&#233;nito Hijo de Dios nos constituye en FAMILIA de Dios (Ef. 2:19).<\/p>\n<p>Jesucristo, por ser el que convoca y preside su asamblea, es el centro de la reuni&#243;n misma. Este es el aspecto contemplativo de la reuni&#243;n: &#201;l mismo. <\/p>\n<p>Somos convocados por el Se&#241;or para admirarle. &#201;l es el atractivo de la reuni&#243;n. No hay mayor motivaci&#243;n e incentivo que saber que nos reuniremos con &#201;l. La alabanza y la adoraci&#243;n nacen espont&#225;neamente al verle como Rey y Sumo &#8211;sacerdote, a la diestra del Padre. (Sal. 95-96).<\/p>\n<p>Por otra parte, al igual que la asamblea griega, la iglesia de Jesucristo tambi&#233;n es deliberativa: &#8220;Porque all&#225; est&#225;n las sillas del juicio, los tronos de la casa de David.&#8221; (Sal. 122:5). &#8220;Dios est&#225; en la reuni&#243;n de los dioses; en medio de los dioses juzga.&#8221; (Sal. 82:1).<\/p>\n<p>La Iglesia, bajo su cabeza, juzga todas las cosas. &#161;Aleluya! Cada vez que nos reunimos y tomamos en el Se&#241;or decisiones, hacemos declaraciones o decretamos algo, lo que hacemos es hecho en el cielo. La Iglesia bajo el se&#241;or&#237;o de Cristo, es la instancia m&#225;s poderosa en el universo, capaz de juzgar al mundo, seg&#250;n la voluntad de Dios. La iglesia reunida en nombre de Jesucristo debe regir los destinos de la ciudad (Sal. 83).<\/p>\n<p>4. FUNCIONAMIENTO DE LA IGLESIA EN LA CIUDAD<\/p>\n<p>&#8220;Y a la Iglesia que est&#225; en tu CASA&#8221; (Filem&#243;n 2)<\/p>\n<p>&#8220;Y perseverando un&#225;nimes cada d&#237;a en el TEMPLO&#8230;&#8221; (Hch. 2:46).<\/p>\n<p>&#8220;Si, pues, toda la IGLESIA se re&#250;ne en UN SOLO LUGAR&#8221; (1 Co. 14:23).<\/p>\n<p>Ahora bien, cuando se habla de UNA ASAMBLEA POR CIUDAD, no se est&#225; diciendo que deba haber un &#250;nico &#8220;templo&#8221; o edificio de reuni&#243;n y\/o un s&#243;lo grupo de creyentes, sino a que haya UNA asamblea o &#8220;ekkles&#237;a&#8221;, UN ministerio y UN gobierno.<\/p>\n<p>4.1 UNA &#8220;EKKLES&#205;A&#8221;<\/p>\n<p>La Iglesia local, seg&#250;n el Nuevo Testamento se agrupa en casa (1 Co. 16:19; Hch. 5:42); en Jerusal&#233;n, adem&#225;s, lo hac&#237;a en el templo jud&#237;o. (Hch. 2:46). En Roma, por ejemplo, si bien no hay m&#225;s que UNA IGLESIA, &#233;sta se encontraba agrupada en diversas congregaciones: &#8220;Saludad a As&#237;ncrito, a Flegonte&#8230; y a LOS HERMANOS QUE EST&#193;N CON ELLOS. Saludad a Fil&#243;logo&#8230; y a TODOS LOS SANTOS QUE EST&#193;N CON ELLOS.&#8221; (Rom. 16:14,15).<\/p>\n<p>De la misma manera acontece con la Iglesia en Corinto. Cuando en 1 Co. 11:18 se dice: &#8220;cuando os reun&#237;s como iglesia&#8221;, en 1 Co. 14:23 se aclara que esto acontece cuando TODA la Iglesia se re&#250;ne en UN SOLO LUGAR, lo cual indica que no siempre se hac&#237;a de esta manera. De modo que el resto de las veces se reun&#237;an en casas u otros lugares.<\/p>\n<p>Lo importante, sin embargo, es que estas diferentes congregaciones no formaban ni realizaban varias asambleas, sino UNA. Esto acontec&#237;a cuando todos los santos se reun&#237;an en un solo lugar. Por eso, cuando Pablo se dirige a ellos, aun cuando fuesen muchos los grupos y las formas de servir, se refiere a ellos como LA IGLESIA de Dios que est&#225; en Corinto(7). (1 Co. 1:2).<\/p>\n<p>Por tanto, ning&#250;n grupo en particular se consideraba una iglesia, ni menos la Iglesia de la ciudad, sino una parte de ella. &#161;Qu&#233; distinto a lo que ocurre en nuestros d&#237;as!<\/p>\n<p>No todas las reuniones ten&#237;an, pues, el car&#225;cter de Iglesia. La reuni&#243;n como Iglesia presupone la presencia de todos los santos. Adem&#225;s, requiere la presencia de todos los dones existentes en la ciudad y un reconocimiento del orden que Dios estableci&#243; entre ellos: &#8220;Y a unos puso Dios en la iglesia, primeramente ap&#243;stoles, luego profetas, lo tercero maestros, luego los que hacen milagros, despu&#233;s los que sanan, los que ayudan, los que administran, los que tienen don de lenguas&#8221; (1 Co. 12:28). Esto quiere decir que cuando nos reunimos como iglesia, si est&#225;n presentes ap&#243;stoles, a ellos se les debe dejar la Palabra como lo m&#225;s importante, seg&#250;n Dios.<\/p>\n<p>(7): N&#243;tese el singular del t&#233;rmino &#8220;iglesia&#8221;. Lo mismo en 2 Co. 1:1.<br \/>\nSi no hay ap&#243;stoles presentes, entonces, lo segundo en importancia es la profec&#237;a, y as&#237; sucesivamente. Nada est&#225; excluido, ni siquiera las lenguas, pero debe reconocerse el orden que ocupan las distintas gracias. En la Asamblea leg&#237;timamente constituida, tiene primac&#237;a aquello que, por su trascendencia y peso de gloria, es m&#225;s gravitante para la consecuci&#243;n del Prop&#243;sito de Dios.<\/p>\n<p>En definitiva, el orden de los dones, seg&#250;n 1 Co. 12:28, indica que la Palabra es lo m&#225;s fundamental de la Asamblea; pero, especialmente, la revelaci&#243;n de la Palabra.(8) As&#237;, pues, la revelaci&#243;n de Jesucristo por medio de los ap&#243;stoles y profetas da cumplimiento, en cada Asamblea, a lo dicho por el Se&#241;or Jesucristo al Padre: &#8220;Anunciar&#233; a mis hermanos tu nombre, en medio de la congregaci&#243;n te alabar&#233;&#8230; He aqu&#237;, yo y los hijos que Dios me dio&#8221;. (Heb. 2:12-13). La expresi&#243;n &#8220;en medio de la congregaci&#243;n&#8221;, en griego es &#8220;en medio de la ekkles&#237;a&#8221;. Adem&#225;s, esta Escritura confirma la verdad de que el Anuncio es primero, y, luego la alabanza. &#161;Qu&#233; diferente es la alabanza cuando primero hemos visto al Se&#241;or por la Palabra!<\/p>\n<p>La reuni&#243;n como Iglesia es tambi&#233;n el &#250;nico lugar para un discernimiento digno del Cuerpo de Cristo. Si en el caso de los corintios que, a&#250;n reuni&#233;ndose todos juntos, lo hac&#237;an indignamente por las divisiones que hab&#237;a entre ellos (1 Co. 11:17-22) &#191;cu&#225;nto m&#225;s indignamente lo hacemos nosotros, cuando nuestra divisi&#243;n es hasta f&#237;sica? Por el contrario, realizar la Santa Cena todos juntos &#161;cu&#225;nto discernimiento implica! Todos se saben convocados por el Esp&#237;ritu hacia el Se&#241;or, sin tener la dificultad de explicarse lo inexplicable que es que otros hijos de Dios est&#233;n ausentes.<\/p>\n<p>En conclusi&#243;n, manifestar la Iglesia que hay un s&#243;lo Dios y Padre de todos, un Se&#241;or, un Esp&#237;ritu, un Cuerpo, una esperanza, una fe y un bautismo (Ef. 4:3-4).<\/p>\n<p>(8)La palabra que es Cristo, es tanto revelaci&#243;n (verdad que se cree) como doctrina (verdad que se obedece). La primera dice relaci&#243;n, especialmente con ap&#243;stoles y profetas; la segunda, con los pastores y maestros.<\/p>\n<p>4.2 UN MINISTERIO<\/p>\n<p>Adem&#225;s del hecho de que UNA IGLESIA POR CIUDAD significa que todos los santos de esa ciudad (cf. Ro. 1:7) conforma UNA asamblea, tambi&#233;n significa que los santos de ella sirven como UN MINISTERIO: &#8220;Hab&#237;a entonces en la Iglesia que estaba en Antioqu&#237;a, PROFETAS Y MAESTROS&#8230;MINISTRANDO &#233;stos al Se&#241;or&#8230;&#8221; (Hech. 13:1).<\/p>\n<p>En ese tiempo, no se o&#237;a lo de ministerios independientes, ni lo de &#8220;mi ministerio&#8221;, pues todos ministraban al Se&#241;or conjuntamente.<\/p>\n<p>&#191;Y qu&#233; pasa con los ap&#243;stoles? Los ap&#243;stoles juegan el papel m&#225;s fundamental, ya que son lo primero que Dios ha puesto en la Iglesia (1 Co. 12:28). Si solamente en la localidad est&#225; la Iglesia, y a nivel universal, como ya se ha dicho, se encuentran las Iglesias, la pregunta que surge es: &#191;C&#243;mo se relacionan y perfeccionan cada una de ellas? Aqu&#237;, precisamente, entran los ap&#243;stoles. Ellos, por su car&#225;cter de &#8220;enviados&#8221;, tienen como jurisdicci&#243;n, no la Iglesia Local, sino las Iglesias.<\/p>\n<p>Lo importante, en este caso, es que, como se ver&#225; m&#225;s adelante, los ap&#243;stoles tambi&#233;n ministraban como un ministerio.<\/p>\n<p>El ap&#243;stol Pablo declara, inspiradamente, que el Se&#241;or Jesucristo mismo constituy&#243; a unos ap&#243;stoles; a otros profetas; a otros, pastores y maestros, a fin de perfeccionar a los santos (Ef. 4:11). Esta Escritura, que se clave en este asunto, contiene, al menos, cuatro notas, impl&#237;citas para entender esto de UN ministerio.<\/p>\n<p>a. Pluralidad: El Se&#241;or Jesucristo no constituy&#243; a uno, ap&#243;stol; a otro, profeta, etc.; sino, ap&#243;stoles, profetas, evangelistas, pastores y maestros (todos en plural).<\/p>\n<p>En el Nuevo Testamento, el singular de estos ministerios s&#243;lo est&#225; reservado para el Se&#241;or Jesucristo. S&#243;lo &#233;l es EL AP&#211;STOL (Heb. 3:1), EL PROFETA (Jn. 6:14), EL PASTOR Y OBISPO de nuestras almas (1 P. 2:25) Despu&#233;s de &#233;l est&#225;n los ap&#243;stoles, los profetas, etc. De una determinada persona, miembro del Cuerpo de Cristo, podr&#225; decirse, pues, que es un ap&#243;stol o un profeta&#8230;, pero nunca que es el ap&#243;stol o el profeta&#8230;<\/p>\n<p>b. Diversidad: No s&#243;lo la pluralidad debe darse en el servicio ministerial, sino, adem&#225;s, la diversidad. La tarea ministerial, que es una sola (Ef. 4:12-13), no puede realizarse solamente con pastores o s&#243;lo con ap&#243;stoles, sino, con estos diversos ministros: Ap&#243;stoles, profetas, evangelistas, pastores y maestros. Si la tarea ha de realizarse, deben estar presentes todos, sin faltar uno de ellos.<\/p>\n<p>c. Unidad: El Se&#241;or constituy&#243; este ministerio plural y diverso con un solo fin: &#8220;&#8230;perfeccionar a los santos para la obra del ministerio, para la edificaci&#243;n del Cuerpo de Cristo, hasta que todos lleguemos a la unidad de la fe y del conocimiento del Hijo de Dios, a un var&#243;n perfecto, a la medida de la estatura de la plenitud de Cristo&#8221;. (4:12-13).<\/p>\n<p>Esto quiere decir, que cada grupo ministerial, por separado, no puede alcanzar el objetivo divino, como si el texto dijese que el Se&#241;or constituy&#243; a los ap&#243;stoles o a los profetas o a los evangelistas&#8230;a fin de perfeccionar a los santos. Lo que hay entre un grupo ministerial y otro es una &#8220;y&#8221;, lo cual indica que en la acci&#243;n conjunta de unos y otros se podr&#225; realizar la tarea del Se&#241;or. Es un ministerio plural y diverso, pero que tiene que actuar en unidad. Cada grupo, si bien tiene un aporte espec&#237;fico en esta tarea, una actividad propia, sin el aporte de los otros, sin embargo, ser&#225; insuficiente para el cumplimiento de la misi&#243;n.<\/p>\n<p>d. Ordenamiento: &#191;Tiene alg&#250;n sentido el orden en que aparecen nombrados estos ministerios? Si no fuese por el texto de 1 Co. 12:28 no sabr&#237;amos qu&#233; responder. Pero, afortunadamente, este texto, responde expl&#237;citamente a la pregunta: &#8220;Y a unos puso Dios en la Iglesia, PRIMERAMENTE_, ap&#243;stoles, LUEGO profetas, LO TERCERO maestros, luego&#8230;&#8221; La expresi&#243;n, &#8220;luego profetas&#8221; en griego es &#8220;lo segundo, profetas&#8221;.<\/p>\n<p>Por lo tanto, lo que hay aqu&#237; en Efesios no es s&#243;lo un nombramiento de ministerios, sino un ordenamiento jer&#225;rquico de ellos.<\/p>\n<p>Sin entrar a definir cada uno de estos ministerios, se puede afirmar que el sentido de este ordenamiento es que los ap&#243;stoles, por su nivel de gracia, visi&#243;n y revelaci&#243;n, constituyen lo m&#225;s importante, cualitativamente hablando, en la iglesia. De manera que ellos, por la gracia de Dios, posibilitan que la iglesia nunca pierda el objetivo o yerre el blanco. De la misma manera, despu&#233;s de lo apost&#243;lico, y sujeto a ello, lo prof&#233;tico es lo segundo en autoridad espiritual en la iglesia y, as&#237;, sucesivamente.<\/p>\n<p>El reconocimiento y la sujeci&#243;n son, pues, verdades necesarias en esto de servir como UN ministerio.<\/p>\n<p>La pluralidad, la diversidad, la unidad y el ordenamiento son la correcta, verdadera y completa cobertura del Se&#241;or para cada ministro. Pero, separados, &#191;qui&#233;n podr&#225; sostenerse de pie?<\/p>\n<p>Por lo tanto, debemos orar por la unidad de los ap&#243;stoles, por la unidad de los profetas, por la unidad de los evangelistas, etc., hasta que formen un solo cuerpo ministerial: entre dones iguales y entre un grupo de dones con otro.                        <\/p>\n<p>14.3 UN GOBIERNO<\/p>\n<p>UNA IGLESIA POR CIUDAD tambi&#233;n significaba y significa UN GOBIERNO. En efecto, ninguna congregaci&#243;n de la ciudad era independiente de otra, ni aut&#243;noma en su gobierno.<\/p>\n<p>En cambio, si Pablo tuviese que escribir hoy a la iglesia en Santiago tendr&#237;a el gran problema de no saber a qui&#233;n dirigirse; pero, en ese tiempo la Iglesia de la localidad ten&#237;a un solo gobierno: Los Ancianos. &#8220;Enviando, pues, desde Mileto a Efeso, (Pablo) hizo llamar a LOS ANCIANOS DE LA IGLESIA&#8221;. (Hech. 20:17).<\/p>\n<p>Por tanto, ser&#225; importante tambi&#233;n escudri&#241;ar en Las Escrituras lo tocante, tanto al gobierno de Las Iglesias como al gobierno de la Iglesia Local. Es decir, lo relativo a los ap&#243;stoles y ancianos, respectivamente.<\/p>\n<p>4.3.1. LOS DOCE: (Ap&#243;stoles). La primera comunidad de disc&#237;pulos creci&#243; y se desarroll&#243; bajo el ministerio de los doce ap&#243;stoles, por voluntad de Cristo. Al poco de correr el tiempo, las necesidades al interior de la Iglesia motivaron la elecci&#243;n de los &#8220;SIETE&#8221;; una especie de liderazgo equivalente a los ap&#243;stoles, aunque subordinados, para el ala de los jud&#237;os helenos. Lo concreto es que fueron los ap&#243;stoles quienes, orando, les impusieron las manos. (Hech. 6:1-6).<\/p>\n<p>M&#225;s adelante, en el Concilio de Jerusal&#233;n, Lucas registra que la Iglesia en Jerusal&#233;n est&#225; estructurada con ap&#243;stoles (los doce), ancianos (presb&#237;teros) y la iglesia. (Hch. 15:4,22). Aqu&#237; no se registra c&#243;mo fueron constituidos los presb&#237;teros, aunque es de suponer que lo fueron apost&#243;licamente.<\/p>\n<p>Al parecer, estos presb&#237;teros son el resultado final de la instancia inicial de &#8220;los siete&#8221;; y, esto, por varias razones:<\/p>\n<p>&#8211;         La expresi&#243;n &#8220;los siete&#8221; (Hch. 21:8), equivale entre los helenos a la expresi&#243;n &#8220;los doce&#8221;, entre los hebreos.<\/p>\n<p>&#8211;         A juzgar por los nombres de los primeros siete, todos los nombres eran griegos, &#233;stos eran jud&#237;os helenos que tomaron el gobierno de esta a la de la iglesia.<\/p>\n<p>&#8211;         Es claro que, m&#225;s que tomar la diacon&#237;a del servicio, &#8220;los siete&#8221; tomaron la diacon&#237;a de la Palabra entre los helenos. (Hch. 6:8-8:40).<\/p>\n<p>&#8211;         En todo caso, no se trataba de una divisi&#243;n, puesto que funcionaban sujetos a &#8220;los doce&#8221; (Hch. 6:6-7).<\/p>\n<p>Por lo tanto, a ra&#237;z del descuido, para ellos. As&#237;, pues, seguramente, esta instancia de &#8220;los siete&#8221;, aunque sean despu&#233;s otras las personas, dio lugar a los presb&#237;teros en la Iglesia en Jerusal&#233;n.<\/p>\n<p>\n4.3.2. OTROS AP&#211;STOLES: Paralelamente y sucesivamente al Ministerio de &#8220;los doce&#8221;, comenz&#243; a levantarse otro Ministerio apost&#243;lico; esto es, a los gentiles. (G&#225;l. 2:7-9). Posteriormente, al igual que como ocurri&#243; con las iglesias jud&#237;as, las necesidades y circunstancias motivaron tambi&#233;n la constituci&#243;n de esa instancia presbiterial, que en el ala griega tomar&#225; los nombres de Obispos (gr. ep&#237;scopos) y di&#225;conos.<\/p>\n<p>(9). &#8220;Pablo y Timoteo, siervos de Jesucristo, a todos los santos en Cristo Jes&#250;s que est&#225;n en Filipos, con los Obispos y di&#225;conos&#8221; (Fil. 1:1). Al parecer, la conjunci&#243;n y, aqu&#237;, es sinon&#237;mica; de lo contrario, debiese decir, &#8220;con los obispos y di&#225;conos&#8221;. En todo caso, posteriormente, obispos y di&#225;conos se distinguir&#225;n como dos instancias diferentes<\/p>\n<p>(9): La Iglesia no tom&#243; ninguno de los conceptos usuales del juda&#237;smo (sacerdote, pont&#237;fice); sino que, por el contrario, escogi&#243; un t&#233;rmino profano: (di&#225;cono=servidor).<\/p>\n<p>Ahora bien, aparte de &#8220;los doce&#8221; y, adem&#225;s de Pablo, el Nuevo Testamento registra otros ap&#243;stoles:<\/p>\n<p>\n&#8211;         En Hechos 14:4,14 Lucas dice que &#8220; el vulgo de la ciudad estaba dividido; unos eran con los jud&#237;os y otros con los ap&#243;stoles&#8221;. &#191;A qui&#233;n se refiere la expresi&#243;n &#8220;los ap&#243;stoles&#8221;? A Pablo y Bernab&#233;.<\/p>\n<p>&#8211;         En 1 Co. 4:9, Pablo declara: &#8220;Dios nos ha mostrado a nosotros, los ap&#243;stoles, por los postreros&#8221;. Adem&#225;s de Pablo, &#191;qui&#233;nes componen el &#8220;nosotros&#8221;? Seg&#250;n el vers&#237;culo 6 del cap&#237;tulo 4, Apolos; y, seg&#250;n el 1:1: Sostenes.<\/p>\n<p>&#8211;         En 1 Tes. 2:6, dice Pablo: &#8220;Pod&#237;amos seros carga como ap&#243;stoles de Cristo&#8221;, aqu&#237; se refiere a Timoteo y a Silvano(1)<\/p>\n<p>&#8211;         Tambi&#233;n v&#233;ase: 1 Co. 15:5-7; Ap. 2:2; 1 Co. 12:28.<\/p>\n<p>\nNo obstante estas evidencias, el texto m&#225;s importante es el de Efesios 4: 11: &#8220;Y &#233;l mismo (Jesucristo) constituy&#243; a unos ap&#243;stoles; a otros, profetas; a otros, evangelistas; a otros, pastores y maestros&#8221;. &#191;Por qu&#233; es el m&#225;s importante? Porque el contexto del v. 11 demuestra que estos dones de Cristo fueron dados a la Iglesia despu&#233;s de la resurrecci&#243;n y ascensi&#243;n de Jes&#250;s: &#8220;Subiendo a lo alto, llev&#243; cautiva la cautividad, y dio dones a los hombres&#8221;. (Ef. 4:8; tambi&#233;n vv. 9-10).<\/p>\n<p>En resumen, el Nuevo Testamento designa, claramente, como los ap&#243;stoles, entre otros y adem&#225;s de &#8220;los doce&#8221;, y de Pablo, a Bernab&#233;, a Apolos, a Sostenes, a Silvano y a Timoteo.(10).<\/p>\n<p>(10): Aunque hablando en rigor, todos estos &#8211;exceptuando a Bernab&#233;- son disc&#237;pulos de Pablo. Por eso act&#250;an m&#225;s bien como comisionados o delegados apost&#243;licos, bajo el apostolado de Pablo. De aqu&#237;, que la experiencia de Pablo no sea &#8220;la regla no normada&#8221; para nosotros, sino su escrito inspirado, como el de Ef. 4:11-16.4.3.3.<\/p>\n<p>LOS PRESB&#205;TEROS U OBISPOS: Si bien en las iglesias jud&#237;as no se aprecia c&#243;mo los doce ap&#243;stoles, instituyeron presb&#237;teros, en el caso de Pablo y los otros ap&#243;stoles, s&#237; se registra claramente. En efecto, a medida que fundaban las comunidades locales, constitu&#237;an, por imposici&#243;n de manos, presb&#237;teros (en plural) en cada iglesia. Es decir, los ap&#243;stoles, quienes ten&#237;an un ministerio universal (Mt. 28:19), eran los que designaban a los obispos para un ministerio local. (Hch. 14:23).<\/p>\n<p>De la misma manera, Timoteo, ap&#243;stol como ya hemos visto, y Tito, tienen por misi&#243;n designar obispos en Efeso y Creta, respectivamente. (1 Tim. 3:1-7; Tito 1:5; 1 Tm. 5:17-22).<\/p>\n<p>Ahora bien, de la observaci&#243;n de estos textos, puede determinarse que: en primer lugar, sobre una iglesia local los ap&#243;stoles designaban un PRESBITERIO O COLEGIO EPISCOPAL: &#8220;Constituyeron PRESB&#205;TEROS en CADA iglesia&#8221;. (Hch. 20:17); Tito en Creta deb&#237;a establecer PRESB&#205;TEROS en CADA ciudad (Tito 1:5).<\/p>\n<p>En segundo lugar, claramente se constata que entre los obispos y los presb&#237;teros no hay ninguna diferencia en el N.T.; es decir, son dos formas (jud&#237;a y helena) de designar a la persona. En efecto, cuando Pablo hace llamar a los presb&#237;teros de la iglesia en Efeso, los denomina igualmente obispos en el v. 28 de Hch. 20. Por su parte, cuando Pablo escribe a Tito, le habla de presb&#237;teros y obispos indistintamente (Tito 1:5,7.)<\/p>\n<p>4.3.4. OFICIO DE LOS AP&#211;STOLES Y OBISPOS: Claramente, entonces, mientras la esfera del ministerio apost&#243;lico con LAS IGLESIAS, la del episcopado es LA IGLESIA local. Adem&#225;s, es claro tambi&#233;n que el oficio apost&#243;lico inclu&#237;a las funciones de santificar, de ense&#241;ar y de regir. Con respecto a esta &#250;ltima, se dice: &#8220;Entonces los doce CONVOCARON a la multitud de los disc&#237;pulos, y DIJERON&#8230;&#8221; (Hch. 6:2). En el caso de Felipe, que era uno de los siete, es claro que por muy amplias que hayan sido las facultades que ten&#237;a, el conferir el Esp&#237;ritu Santo por imposici&#243;n de manos aparece como una labor apost&#243;lica. (Hch. 8:14-17). En el Concilio de Jerusal&#233;n, los doce junto a los presb&#237;teros y hermanos) toman acuerdo respecto de las iglesias gentiles (Hch. 15:22-29).<\/p>\n<p>Por su parte, Pablo tambi&#233;n, en tanto ap&#243;stol, se siente heredero del oficio apost&#243;lico. &#8220;De la manera que ENSE&#209;&#211; en todas partes y en todas LAS IGLESIAS&#8221; (1 Co. 4:17); &#8220;&#8230;esto ORDENO en todas LAS IGLESIAS&#8221;(1 Co. 7:17); &#8220;Os alabo, hermanos, porque&#8230;reten&#233;is las instrucciones tal como OS LAS ENTREGU&#201;&#8221; (1 Co. 11:2); &#8220;Porque yo recib&#237; del Se&#241;or lo que tambi&#233;n os he ENSE&#209;ADO&#8230;&#8221; (1 Co. 11:23-26). <\/p>\n<p>V&#233;ase, adem&#225;s: 1 Co. 14:33-40; 1 Co. 16:1; G&#225;l. 1:9; 1 Tim. 1:3; 6:3, etc.<\/p>\n<p>El episcopado, por su parte, PARTICIPA de ah&#237; la imposici&#243;n de manos por parte de los ap&#243;stoles- del oficio apost&#243;lico. En cuanto al oficio de ense&#241;ar, se dice que el obispo sea &#8220;RETENEDOR de la palabra fiel, TAL COMO ha sido ense&#241;ada, para que tambi&#233;n pueda exhortar con sana ense&#241;anza y convencer a los que contradicen&#8221; (Tito 1:9). Que a nivel local participan del oficio de regir, es claro, por cuanto se dice que &#8220;los presb&#237;teros que GOBIERNAN (proest&#243;tes), bien, sean tenidos por dignos de doble honor&#8230;&#8221; (1 Tim. 5:17). Por &#250;ltimo, en cuanto al oficio de santificar, es clar&#237;sima su participaci&#243;n, puesto que &#250;nicamente en la Iglesia local, es donde puede celebrarse la Santa Cena.<\/p>\n<p>\n4.3.5. COMPONENTES DEL PRESBITERIO<\/p>\n<p>Por &#250;ltimo, parece oportuno en este punto decir algo con respecto a los integrantes del Presbiterio. Pues bien, seg&#250;n el N.T. el obispado es un carisma y un cargo. Que es un cargo es evidente por cuanto el que anhela obispado, aparte de tener el don, debe cumplir con ciertos requisitos (1 Tim. 3:1-7; Tito 1:5-9). En este sentido, si un obispo dejase de cumplir con los requisitos, perder&#237;a el cargo, pero no el don.<\/p>\n<p>Que es un don, asimismo, es evidente por varias razones.<\/p>\n<p>1)   1) 1 Tim. 5:17 declara que la funci&#243;n de los ancianos es gobernar. Ahora bien, gobernar, en griego es proistemi y &#233;ste, aparece en Rom 12:8 como uno de los dones del Esp&#237;ritu: &#8220;&#8230;el que PRESIDE (gr. proistemi), con solicitud&#8221;.<\/p>\n<p>2)   2) En 1 Co. 12:28, aunque el t&#233;rmino administrar no es proistemi, sino kubernetes, sin embargo, dado que en Hch. 27:11 y Ap. 18.17 (&#250;nicos dos textos m&#225;s donde aparece) se traduce por pilotear; es decir, como la capacidad de conducir algo o a un grupo determinado, parece ser sin&#243;nimo de presidir. De manera que administrar, que ser&#237;a tambi&#233;n funci&#243;n de los ancianos, aparece aqu&#237;, como un don.<\/p>\n<p>3)   3) Otra de las funciones de los ancianos es apacentar (gr. poim&#225;ino): Hch. 20:28; 1 P .5.2. Ahora bien, el sujeto del verbo poim&#225;ino es el pastor (gr. Poim&#233;n), el cual aparece en Ef. 4:11 como uno de los dones de Cristo a su Iglesia.<\/p>\n<p>4)   4) Por &#250;ltimo, existe en griego, otro t&#233;rmino que indica que el gobierno es prerrogativa de los ancianos: el t&#233;rmino &#8220;hegemon&#237;a&#8221;. (Lc. 22:26; Hch. 15:22; He. 13:7,17,24).<\/p>\n<p>En efecto, el texto de Hechos 15:22 designa a Judas y a Silas como varones PRINCIPALES entre los hermanos de Jerusal&#233;n; es decir, varones que ten&#237;an la hegemon&#237;a o el gobierno entre ellos.<\/p>\n<p>En el caso de los textos de Hebreos, el t&#233;rmino pastor, que aparece en la versi&#243;n Reina-Valera no es &#8220;poim&#233;n&#8221; como en Ef. 4:11, sino &#8220;heguem&#243;n&#8221;. Por eso, la Versi&#243;n Moderna prefiere, en lugar de pastor, traducir &#8220;heguem&#243;n&#8221; como &#8220;los que tienen el gobierno&#8221;.<\/p>\n<p>En todo caso, el texto de Lucas es muy importante, por cuanto aqu&#237; Jes&#250;s aclara que la &#8220;hegemon&#237;a&#8221; en el Reino de Dios se ejerce de muy distinta manera a como se ejerce en el mundo. En efecto, el que dirige (gr. hegemon&#237;a), dijo Jes&#250;s, debe hacerlo como el que sirve.<\/p>\n<p>Ahora bien, &#191;qui&#233;nes pueden integrar, entonces, el presbiterio? En primer lugar, seg&#250;n 1 Tim. 5:17, los que tengan el don de presidir. N&#243;tese que seg&#250;n este texto no todos los ancianos, necesariamente, predican y ense&#241;an.<\/p>\n<p>En segundo lugar, los pastores, ya que los ancianos deben apacentar. As&#237;, pues, tambi&#233;n es tarea de los ancianos la funci&#243;n de exhortar. (gr. paraclesis. Tito 1:9) que es otro de los dones del Esp&#237;ritu (Rom. 12:8). Tambi&#233;n es funci&#243;n de ellos el cuidar de la iglesia de Dios (gr. epimel&#233;omai: en 1 Tim. 3:5 y episkop&#233;o: en 1 P. 5:2).<\/p>\n<p>En tercer lugar, los maestros, por cuanto los ancianos deben ser aptos para ense&#241;ar (1 Tim. 3:2), y, como ya vimos en el caso de 1&#186; Tim. 5:17, algunos de ellos ense&#241;aban.<\/p>\n<p>En cuarto lugar, los que predican; es decir, los profetas (1 Tim. 5:17; 2 Tim 1:11). Otro ejemplo claro es Hch. 15:22, ya que Barsab&#225;s y Silas son designados como varones PRINCIPALES (gr. hegemon&#237;a) entre los hermanos; es decir, seguramente eran de los ancianos de la Iglesia en Jerusal&#233;n (cf. Hch. 15:2, 6, 4, 23). Por lo tanto, eclesi&#225;sticamente ocupaban el cargo de ancianos, aunque ministerialmente eran profetas. (Hch. 15:32).<\/p>\n<p>En quinto lugar, los ap&#243;stoles. El ap&#243;stol Pedro en su primera carta, escribe: &#8220;Ruego a los ancianos que est&#225;n entre vosotros, yo, anciano (gr. Presb&#237;teros) tambi&#233;n con ellos&#8230;&#8221; (5:1). Esto quiere decir que Pedro, cuando no ejerc&#237;a su comisi&#243;n apost&#243;lica fuera de la localidad, integraba el presbiterio de la iglesia local. Lo mismo puede decirse del ap&#243;stol Pablo en Antioqu&#237;a (Hch. 13:1; 14:26-28; 18:22-23) y del ap&#243;stol Juan (2 Jn. 1; 3 Jn. 1.)<\/p>\n<p>Por lo tanto, no parece correcto identificar a los obispos o ancianos o presb&#237;teros &#250;nicamente con los pastores, sino, m&#225;s bien, supuesto los requisitos, con los ministros de la Palabra. De manera que, s&#243;lo un presbiterio conformado por diferentes dones podr&#225; realizar eficazmente y de manera completa su labor.<\/p>\n<p>\n5. CONCLUSIONES<\/p>\n<p>De los datos observados, entonces, pueden destacarse los siguientes aspectos:<\/p>\n<p>a) A la ciudad, unidad m&#237;nima de divisi&#243;n en la estructura geo-pol&#237;tica del primer siglo. Le correspond&#237;a UNA y no varias iglesias.<\/p>\n<p>b) Esta Iglesia Local, aunque agrupaba en diversas formas, se manten&#237;a como una sola asamblea, como un solo ministerio y bajo un solo gobierno.<\/p>\n<p>c) La realidad llamada &#8220;La Iglesia&#8221; se manifiesta y se da &#250;nicamente a nivel de la localidad. M&#225;s all&#225; de ella se dan &#8220;Las Iglesias&#8221;.<\/p>\n<p>d) A trav&#233;s de todo el N.T., no se ve a los obispos como sucesores de los ap&#243;stoles, sino m&#225;s bien, co-existen ambas &#243;rdenes. En este sentido, los &#8220;doce&#8221; fueron sucedidos por otros ap&#243;stoles y no por los obispos.<\/p>\n<p>e) La raz&#243;n que justifica y legitima la coexistencia de ap&#243;stoles y obispos es la diferencia de jurisdicci&#243;n y de carisma. En este sentido, los obispos deber&#237;an relacionarse con los ap&#243;stoles en un ambiente de sometimiento espiritual y carism&#225;tico. (1 Co. 14:37).<\/p>\n<p>f) A los doce ap&#243;stoles, Cristo los constituy&#243; a modo de colegio. En el ala griega, por su parte, los otros ap&#243;stoles tambi&#233;n se constituyen en Colegio. Si ha de darse entre ellos alguna &#8220;primac&#237;a&#8221; ha de ser &#250;nicamente espiritual y espont&#225;nea. Es as&#237; como, posteriormente, el segundo grupo de ap&#243;stoles sucede a los &#8220;doce&#8221;; pero, esto no ocurre sin darse antes un sometimiento de aquellos al primero, y un reconocimiento y autentificaci&#243;n de &#233;stos, por parte de los &#8220;doce&#8221;. (Hch. 15.2; 16:4; G&#225;l. 2:1-10; Hch. 11:22).<\/p>\n<p>g) Los obispos, constituidos apost&#243;licamente y cuya esfera de acci&#243;n es la Iglesia Local, conforman tambi&#233;n un colegio y, no se observa en el N.T., lo de UN &#8220;obispo mon&#225;rquico&#8221;.<\/p>\n<p>h) Los t&#233;rminos obispos y presb&#237;teros no designan &#243;rdenes distintas. En este sentido, el orden eclesi&#225;stico est&#225; formado por ap&#243;stoles, obispos y di&#225;conos.<\/p>\n<p>i) Los ap&#243;stoles, por su car&#225;cter de &#8220;enviados&#8221; (de ah&#237; que su esfera de acci&#243;n son las iglesias) delegan su oficio a nivel local a los Obispos.<\/p>\n<p>LA IGLESIA EN LA CIUDAD<br \/>\nSEGUNDA PARTE: EL POR QUE DE UNA IGLESIA EN LA CIUDAD<\/p>\n<p>El objetivo de presentar algunos elementos en relaci&#243;n con la Iglesia de la ciudad es permitir una reflexi&#243;n acerca de su importancia y necesidad para Dios y para nosotros.<\/p>\n<p>Al respecto, podemos preguntarnos: &#191;Qu&#233; est&#225; en juego para nosotros frente a la alternativa de ser o no ser la Iglesia, en Santiago, por ejemplo? &#191;En qu&#233; radica la importancia de esta verdad? &#191;Es una opci&#243;n, es decir, es algo que est&#225; sujeto a nuestro arbitrio? &#191;Qu&#233; tan necesario es que se manifieste esta verdad? &#191;Es que podr&#237;amos decir que si esto no resulta, tendremos que seguir como antes?<\/p>\n<p>Cabe, entonces, preguntarse por las razones de esto: &#191;Por qu&#233; Jes&#250;s, y, posteriormente, la Iglesia, desplegaron la estrategia de la ciudad?<\/p>\n<p>1.   1. Por raz&#243;n de la propia manifestaci&#243;n de la Iglesia:<\/p>\n<p>&#8220;&#8230;la cual (la Iglesia) es su cuerpo, LA PLENITUD(11) de Aquel que todo lo llena en todo&#8221;. (Ef. 1:23).<\/p>\n<p>Si la Iglesia es la plenitud de Jesucristo, entonces no cabe esperar ning&#250;n avivamiento. En otras palabras, si la Iglesia es la plenitud de Aquel que todo lo llena en todo, quiere decir que Dios no tiene nada m&#225;s que darnos, pues, en Cristo ya nos ha dado todo, y, por tanto, la Iglesia YA ES la plenitud de Cristo.<\/p>\n<p>&#191;Qu&#233; es lo que falta, entonces? El mismo Pablo contesta en Ef. 3:14-19: &#8220;Por esta causa doblo mis rodillas ante el Padre de nuestro Se&#241;or Jesucristo, de quien toma nombre toda familia en los cielos y en la tierra, para que os d&#233;, conforme a las riquezas de su gloria, el ser fortalecidos con poder en el hombre interior por su Esp&#237;ritu; para que habite Cristo por la fe en vuestros corazones, a fin de que arraigados y cimentados en amor, se&#225;is plenamente capaces de comprender con TODOS LOS SANTOS cu&#225;l sea la anchura, la longitud, la profundidad y la altura, de conocer el amor de Cristo, que excede a todo conocimiento, PARA QUE SEAIS LLENOS DE TODA LA PLENITUD DE DIOS&#8221;.<\/p>\n<p>(11): Plenitud (gr. pleroma)<\/p>\n<p>Note usted el orden en que el Ap&#243;stol Pablo pone estas verdades. Ora con el fin de que seamos fortalecidos por el Esp&#237;ritu para que habite Cristo en nosotros. Esto, a su vez, para que cimentados en amor seamos capaces de comprender el misterio de Dios y de conocer el amor de Cristo, a fin de ser llenos de toda la plenitud de Dios.<\/p>\n<p>&#161;Qu&#233; gloriosos! Ser llenos de TODA la plenitud de Dios; ser la plenitud de Aquel que todo lo llena en todo.<\/p>\n<p>Por lo tanto, lo que falta no es que Dios tenga que mandarnos algo m&#225;s, sino lo que falta es que llevemos a cabo la tarea de comprender y de conocer. Pero, aqu&#237; est&#225; el punto. Esta tarea se realiza CON TODOS LOS SANTOS. De ah&#237; la necesidad preia de que habite Cristo por la fe para que cimentados en amor podamos llevarla a cabo. Es decir, s&#243;lo en un contexto de amor TODOS LOS SANTOS podremos realizar esta tarea &#8220;hasta que todos lleguemos a la unidad de la fe y del conocimiento del Hijo de Dios, a un var&#243;n perfecto, a LA MEDIDA DE LA ESTATURA DE LA PLENITUD DE CRISTO&#8230;&#8221; (Ef. 4:13).<\/p>\n<p>De manera que, si ser la plenitud de Cristo depende de TODOS los santos de la ciudad (cf. Ro. 1:7), quiere decir, entonces, que aqu&#237; est&#225; en juego, ni m&#225;s ni menos, la posibilidad de ser o no ser LA IGLESIA.<\/p>\n<p>En este sentido, es iluminador el uso de la preposici&#243;n griega &#233;v (en) cuando se usa &#8220;ekkles&#237;a&#8221; en singular, ya que estar&#237;a indicando que esta realidad universal, &#250;nica y potente llamada La Iglesia de la cual nos habla, por ejemplo, Pablo en su carta a los efesios se manifiesta en tal lugar y en tal otro: La Iglesia en Efeso; La Iglesia en Esmirna, etc.<\/p>\n<p>De tal manera que, la Iglesia en Arica, por ejemplo, no ser&#237;a una parte de la Iglesia, sino que ser&#237;a: LA IGLESIA en Arica.<\/p>\n<p>Por tanto, el gran desaf&#237;o que nos queda, y al que Dios nos llama, es el de ser la UNA Iglesia de la ciudad, a fin de que seamos en Santiago, por ejemplo, alguna vez, La Iglesia de Jesucristo; es decir, la plenitud de Cristo en esta ciudad.<\/p>\n<p>&#161;Qu&#233; distinto a lo largo que ocurre hoy! Todos hablamos de avivamiento y anhelamos un mover de Dios en nuestros d&#237;as: pero, &#191;Lo buscamos y anhelamos para gloria de Cristo? &#191;No es acaso para fortalecer nuestras dominaciones y &#8220;nuestras&#8221; iglesias? &#191;No es para fortalecer individualmente y hacernos un gran nombre? Es como lo que ocurre cuando nos visita un evangelista famoso. Todos apoyamos la cruzada, pero en el entendido de que podremos sacarle un provecho particular.<\/p>\n<p>Por eso, si anhelamos verdaderamente la manifestaci&#243;n de la Iglesia de Cristo, debemos anhelar tambi&#233;n hacerlo CON TODOS LOS SANTOS. Es decir, &#250;nicamente para gloria de Jes&#250;s y no de  ning&#250;n grupo en particular.<\/p>\n<p>2.   2.      Por raz&#243;n de la evangelizaci&#243;n de la Ciudad<\/p>\n<p>&#8220;&#8230; Para que todos sean uno; como t&#250;, oh Padre, en m&#237;, y yo en ti, que tambi&#233;n ellos sean uno en nosotros; PARA QUE EL MUNDO CREA QUE T&#218; ME ENVIASTE (Jn. 17:21).<\/p>\n<p>No cabe ninguna duda que Jes&#250;s or&#243; por la unidad de los creyentes, puesto que as&#237; lo registra expl&#237;citamente Juan en su evangelio. Lo interesante, no obstante, es apreciar el sentido que tiene el momento en que Jes&#250;s realiz&#243; dicha oraci&#243;n: fue hecha inmediatamente antes de ir a la cruz. Por lo tanto, Jes&#250;s, que hab&#237;a sido enviado por el Padre para salvar al mundo, el Padre lo resucitar&#237;a, ascender&#237;a al cielo, enviar&#237;a al Esp&#237;ritu Santo y nacer&#237;a UNA Iglesia, a trav&#233;s de la cual el mundo ser&#237;a alcanzado (Mt. 28:19). El punto aqu&#237;, entonces, es saber qu&#233; clase de unidad estaba pidiendo Jes&#250;s al Padre y para qu&#233;.<\/p>\n<p>Pues bien, Jes&#250;s oraba por una unidad que ten&#237;a como finalidad: &#8220;que el mundo crea y que el mundo conozca que Jes&#250;s es el enviado del Padre&#8221;. Por lo tanto, no hay ninguna duda que Jes&#250;s oraba por una unidad aqu&#237; en la tierra y, adem&#225;s, una unidad visible, por cuanto &#191;de qu&#233; otro modo podr&#237;a creer el mundo.?<\/p>\n<p>&#191;Te das cuenta, hermano, que del hecho de que exista una Iglesia depende que el mundo crea y que, precisamente, Jes&#250;s or&#243; por la unidad de la Iglesia, porque &#250;nicamente a trav&#233;s del testimonio de UNA Iglesia su obra de salvar al mundo se completar&#237;a?<\/p>\n<p>Ahora bien, &#161;c&#243;mo presentar al mundo tal unidad visible, y aqu&#237; en la tierra?<\/p>\n<p>Como ya hemos visto, teniendo UNA Iglesia por ciudad. La raz&#243;n de esto, es que ser UNO implica un amor y comuni&#243;n concretos. En este sentido, es ut&#243;pico hablar de ser uno con los hermanos de Melipilla- por ejemplo- cuando la divisi&#243;n geogr&#225;fica es evidente. Pero no es as&#237;, a nivel local, puesto que &#191;qu&#233; impedir&#237;a un amor y una comuni&#243;n concretos?<\/p>\n<p>Al respecto, qu&#233; est&#233;riles son nuestros esfuerzos para justificar al mundo la tremenda divisi&#243;n de la Iglesia en todos los sentidos: teol&#243;gico, geogr&#225;fico, cultural, tradicional, etc. &#191;C&#243;mo se podr&#237;a explicar de una manera justificable el que haya, muchas veces, en una misma cuadra &#8220;un templo&#8221; frente a otro &#8220;templo&#8221;, compitiendo?<\/p>\n<p>En este sentido es iluminador repasar la historia de la Iglesia en Chile y ver que la mayor&#237;a de las razones para las divisiones del cristianismo han sido carnales.<\/p>\n<p>Por lo tanto, la petici&#243;n de Jes&#250;s por una unidad visible y aqu&#237; en la tierra- en el lenguaje del Apocalipsis, que haya un candelero por ciudad- (cf. Ap. 1:12, 13, 20). &#8211; haya su respuesta en la vivencia de que, aqu&#237; en Santiago, por ejemplo, haya una sola Iglesia donde el amor y la comuni&#243;n se den en forma concreta y, de esta manera, todos conozcan que somos disc&#237;pulos de Cristo. (cf. Jn. 13:35).<\/p>\n<p>La visibilidad de que somos uno, s&#243;lo se puede dar, entonces, a nivel local, teniendo UNA IGLESIA POR LOCALIDAD.<\/p>\n<p>Lo anterior refleja, entonces, que la unidad de la Iglesia no es s&#243;lo por raz&#243;n de s&#237; misma; sino que, adem&#225;s, es para que el mundo crea. Para esto &#250;ltimo, entonces, se requiere de una vivencia comunitaria previa a la evangelizaci&#243;n, que testimonie por s&#237; misma, que somos disc&#237;pulos de Cristo y, de esta manera se cumpla aquello que se dec&#237;a de la Iglesia primera: &#8220;Y el Se&#241;or a&#241;ad&#237;a cada d&#237;a a la Iglesia, los que hab&#237;an de ser salvos&#8221; (Hch. 2:42-47).<\/p>\n<p>\n3.   3.      Por raz&#243;n del mundo espiritual.<\/p>\n<p>&#8220;Porque no tenemos lucha contra sangre y carne, sino contra principados (arj&#233;), contra potestades (exous&#237;a), contra los gobernadores (cosmocrator) de las tinieblas de este siglo, contra huestes espirituales (pheumatik&#243;s) de maldad en las regiones celestes&#8221;. (Ef. 6.12).<\/p>\n<p>En la primera parte, se habl&#243; de la divisi&#243;n pol&#237;tica que ten&#237;a el Imperio Romano; pero, lo que no hemos dicho, todav&#237;a, es que el libro de Apocalipsis revela que detr&#225;s de todos los sistemas de este mundo, se mueve un mundo espiritual que maneja y utiliza estas formas de gobierno (cf. Ap. 12-13) y que constituye lo que Las Escrituras denominan ESTE MUNDO (cf. Ef. 2:2; G&#225;l. 1:4; Jn. 12:31; 16:11).<\/p>\n<p>Que detr&#225;s de un imperio, pa&#237;s, provincia y ciudad hay un mundo espiritual que, precisamente, se conforma a la estructura geopol&#237;tica, parece claro por los textos de Ef. 6:12 y, especialmente, Dan. 10:13,20,21. Seg&#250;n &#233;stos, los pr&#237;ncipes avalan los reinos de este mundo, y, dentro de un reino, seg&#250;n las sub-divisiones, siguen las potestades, los gobernadores y las huestes espirituales.<\/p>\n<p>De manera que, si el Reino de Dios va a ser establecido en toda la tierra, quiere decir entonces, que la Iglesia deber&#237;a ir derrocando cada enemigo de la potestad del aire (cf. Ef. 2:2) y tomando todo lugar, paso a paso y poco a poco, para Dios y para su Cristo, y cumplir as&#237;, la comisi&#243;n de Jesucristo de hacer disc&#237;pulos a todas las naciones (Mt. 28:19).<\/p>\n<p>En este sentido, los ancianos de la Iglesia en una ciudad deben llegar a tomar el gobierno espiritual de esa ciudad y ejercer la autoridad del Se&#241;or a fin de que todo quede sometido al se&#241;or&#237;o de Jesucristo. (cf. 1 Co. 15:24-26).<\/p>\n<p>&#161;Qu&#233; distinto es lo que ocurre con una iglesia dividida! Mientras cada grupito de creyentes en la ciudad lucha y trabaja para que Satan&#225;s no &#8220;meta su cola&#8221; entre ellos, &#233;ste tiene control sobre la ciudad entera: controla la econom&#237;a, la pol&#237;tica, los sistemas, los valores, los medios de comunicaci&#243;n, la educaci&#243;n, etc.<\/p>\n<p>Cuando esto no se da, sucede lo que le ha pasado a la Iglesia dividida hoy: Ha tenido que cambiar el mensaje de su predicaci&#243;n. En efecto, la Iglesia de hoy ha dejado de predicar el evangelio del Reino de Dios por el evangelio de las ofertas.<\/p>\n<p>Lo que pasa es que evangelizar con el Evangelio del Reino es muy poco fructuoso sin una Iglesia unida. De manera que, dado que el mundo no ve que la Iglesia viva, ni sea consecuente con lo que predica y, por tanto, como no tiene ning&#250;n inter&#233;s en ser parte de ella, &#233;sta ha tenido que salir a buscar a la gente y traerla de cualquier modo; con &#8220;dulcecitos&#8221; y &#8220;caramelos&#8221;: &#161;Venga!, que Cristo le har&#225; feliz; venga a Cristo que &#233;l le dar&#225; trabajo, salud, prosperidad y todo lo que necesitaba; venga a la iglesia y Dios le solucionar&#225; todos sus problemas: etc.&#8221;.<\/p>\n<p>Ahora bien, no es que yo no crea que Dios no pueda o no haga esto y mucho m&#225;s. Solamente digo, que &#233;stos son sub-productos que nos vienen de haber reconocido que Jes&#250;s es el Rey, Se&#241;or, Amo y Jefe de muestras vidas.<\/p>\n<p>Producto de esta incorrecta predicaci&#243;n tenemos convertidos de muy mala calidad, que s&#243;lo vienen a Dios para que &#233;ste &#8211;al igual que el mago de la l&#225;mpara de Aladino- satisfaga sus deseos y necesidades.<\/p>\n<p>Por el contrario, donde se vive el Reino de Dios y se hace la voluntad de Dios, la vivencia de Cristo es tan fuerte que la Iglesia es como la sal que produce sed de Cristo en los que no le conocen. De manera que, la Iglesia no necesitaba salir a &#8220;rogar&#8221; para que acepten a Cristo, la que viene en busca de &#233;l y, entonces, es la Iglesia la que puede poner las condiciones del evangelio con toda autoridad.<\/p>\n<p>Por lo tanto, que quede claro que no tenemos derecho, ni permiso del Se&#241;or para rebajar el mensaje; pero, por otra parte, que quede claro, tambi&#233;n, que predicar el Evangelio del Reino requiere ser consecuente con lo que se predica y, en lo tocante a la unidad de la Iglesia, que haya, por tanto, una iglesia en la ciudad.<\/p>\n<p>Por otra parte, &#191;qu&#233; efecto tendr&#225;n las oraciones contra Satan&#225;s, hechas por una gran cantidad de &#8220;grupitos&#8221; divididos? Mas bien, parece ser que Satan&#225;s tambi&#233;n tiene control sobre la Iglesia (2 Tes. 2:4). Por lo menos, en lo tocante a que permanezcamos divididos y, por tanto, debilitados.<\/p>\n<p>De manera que, frente a una iglesia dividida, podemos afirmar algo terrible, pero cierto: El poder de<\/p><\/div>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Prefacio: Quiz&#225;s, no es f&#225;cil asumir de manera cr&#237;tica la situaci&#243;n de la Iglesia en el d&#237;a de hoy, ya que hace falta perspectiva hist&#243;rica y revelaci&#243;n para conocer su verdadero estado. En efecto, como hemos nacido y vivido en la condici&#243;n actual de la Iglesia, legada as&#237; por generaciones de antepasados, se piensa que &hellip; <a href=\"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/la-iglesia-en-la-ciudad\/\" class=\"more-link\">Continuar leyendo<span class=\"screen-reader-text\"> \u00abLa Iglesia en la ciudad\u00bb<\/span><\/a><\/p>\n","protected":false},"author":1,"featured_media":0,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[1],"tags":[],"class_list":["post-5547","post","type-post","status-publish","format-standard","hentry","category-general"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/5547","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/users\/1"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=5547"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/5547\/revisions"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=5547"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=5547"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=5547"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}