{"id":5562,"date":"2016-02-08T19:10:38","date_gmt":"2016-02-09T00:10:38","guid":{"rendered":"http:\/\/www.biblia.work\/sermones\/la-interpretacin-bblica-y-el-papel-de-la-mujer\/"},"modified":"2016-02-08T19:10:38","modified_gmt":"2016-02-09T00:10:38","slug":"la-interpretacin-bblica-y-el-papel-de-la-mujer","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/la-interpretacin-bblica-y-el-papel-de-la-mujer\/","title":{"rendered":"La interpretaci&#243;n B&#237;blica y el papel de la mujer"},"content":{"rendered":"<div>Hist&#243;ricamente la ex&#233;gesis b&#237;blica sobre el tema de las relaciones hombre-mujer ha sido exclusivamente jer&#225;rquica. Solamente a partir de la &#250;ltima generaci&#243;n un n&#250;mero importante de ex&#233;getas han mantenido que las Escrituras ense&#241;an igualdad y sumisi&#243;n mutua en vez de jerarqu&#237;a entre los dos sexos.<\/div>\n<div style=\"text-align:justify; color:#3d3d3d;\">&#191;Se debe considerar que el abandono de una interpretaci&#243;n tradicionalista significa al mismo tiempo un abandono de la autoridad b&#237;blica? Muchos evang&#233;licos temen llegar a conclusiones diferentes de las que durante siglos se han mantenido, pensando que de alguna forma se est&#225; atentando contra la autoridad de las Escrituras.<\/p>\n<p>Sin embargo, si estudiamos la historia de la ex&#233;gesis, observamos que el abandono de la interpretaci&#243;n tradicional no siembre signific&#243; el abandono de la autoridad b&#237;blica. Es el caso, por ejemplo, de la Reforma del siglo XVI y del movimiento abolicionista del siglo XIX.<\/p>\n<p>En el caso concreto de la mujer, durante siglos se defendi&#243; que su status subordinado se basaba en su naturaleza inferior. Hoy d&#237;a, los que defienden dicha subordinaci&#243;n la basan en el concepto de &#8216;igualdad esencial y diferenciaci&#243;n funcional&#8217;, sin que por ello piensen que est&#225;n atentando contra los supuestos hermen&#233;uticos que usaban quienes defend&#237;an la inferioridad de la mujer estaban equivocados.<\/p>\n<p>As&#237; por ejemplo, Agust&#237;n de Hipona pensaba que la mujer sola por s&#237; misma, no es la imagen de Dios. Para Tom&#225;s de Aquino, est&#225; de forma natural sujeta al hombre, porque en el hombre predomina la raz&#243;n. Este concepto sobre la mujer no cambi&#243; con la llegada de la Reforma. Tanto Lutero como Calvino pensaban que la mujer era inferior al hombre. En palabras de &#233;ste &#250;ltimo &#8216;las mujeres por naturaleza (esto es, por la ley natural de Dios) nacen para obedecer, porque todos los hombres sabios siempre han rechazado el gobierno de las mujeres, como monstruosidad contranatura&#8217;.<\/p>\n<p>Todos ellos estaban convencidos de que sus puntos de vista descansaban en bases b&#237;blicas, sin darse cuenta de que sus propios horizontes culturales les hab&#237;an conducido realmente a una ex&#233;gesis err&#243;nea. La tradici&#243;n, por tanto, no siempre nos deja los mejores ejemplos de ex&#233;gesis.<\/p>\n<p>Por otra parte, se puede pensar que actualmente tambi&#233;n estamos influenciados por nuestro horizonte cultural, y por tanto, tener recelos ante los cambios que se est&#225;n produciendo en la ex&#233;gesis de los textos referentes a la relaci&#243;n hombre-mujer. Sin embargo, aunque eso es algo de lo que nadie est&#225; exento, tambi&#233;n es posible que el horizonte cultural presente est&#233; corrigiendo una interpretaci&#243;n err&#243;nea del pasado, debido a que dicho horizonte cultural se basaba en supuestos falsos. Por otra parte, a lo largo de la historia se han levantado voces a favor de la igualdad y la sumisi&#243;n mutua en las relaciones hombre-mujer, en momentos en los que mantener dichas posturas era contrario a la posici&#243;n que prevalec&#237;a en la sociedad (Katherine Zell, George Fox, Margaret Fell, William y Catherine Booth, Katherine C. Bushnell, etc.).<\/p>\n<p>En realidad, hoy disponemos de unos conocimientos ling&#252;&#237;sticos e hist&#243;ricos que nos ayudan a hacer una ex&#233;gesis m&#225;s exacta del texto b&#237;blico, puesto que la ex&#233;gesis no s&#243;lo depende del horizonte cultural del ex&#233;geta sino tambi&#233;n del conocimiento que se tenga del horizonte cultural del propio texto. Por otra parte, es un error recurrir s&#243;lo a ciertos vers&#237;culos a trav&#233;s de los cuales interpretar el resto de la Palabra, como se hace con frecuencia, en vez de recurrir a toda la informaci&#243;n que corporativamente nos ofrecen las Escrituras. En muchos casos, los dem&#225;s textos han sido desfigurados porque desde el primer momento se han examinado a trav&#233;s del prisma dogm&#225;tico, forz&#225;ndolos a decir solamente lo requerido por una determinada tradici&#243;n teol&#243;gica.<\/p>\n<p>Una vez hechos estas reflexiones previas, pasemos al an&#225;lisis de algunas de las interpretaciones que tradicionalmente se han usado para limitar el liderazgo de la mujer en la iglesia.<\/p>\n<p>PRIORIDAD EN LA CREACI&#211;N<\/p>\n<p>En primer lugar vamos a analizar lo que se ha venido en llamar la &#8216;prioridad de la Creaci&#243;n&#8217;. De acuerdo con esta posici&#243;n, Dios estableci&#243; la jerarqu&#237;a hombre-mujer con anterioridad a la Ca&#237;da, lo cual justifica la prioridad del liderazgo de los hombres en la iglesia, la familia y la sociedad, aunque en este &#250;ltimo caso ya no se mantenga. (Sin embargo, a principios de siglo, en pleno movimiento sufragista, todav&#237;a se apelaba a las Escrituras para negar el voto a las mujeres, por considerar que su papel de subordinadas les imped&#237;a estar en paridad pol&#237;tica con los hombres).<\/p>\n<p>Del an&#225;lisis de G&#233;nesis 1:26-28 podemos decir lo siguiente:<\/p>\n<p>&#183;         La designaci&#243;n &#8216;hombre&#8217; es un gen&#233;rico para &#8216;seres humanos&#8217;, que incluye tanto al hombre como a la mujer. <\/p>\n<p>Esto se ve todav&#237;a m&#225;s claro en G&#233;nesis 5:2<\/p>\n<p>&#183;         A los dos se les asigna la tarea de se&#241;orear la tierra. Es por eso que el verbo en hebreo est&#225; en plural: &#8216;tengan potestad&#8217;. La mujer no formaba parte de la creaci&#243;n sobre la cual el hombre iba a tener dominio. Ambos son igualmente autorizados por Dios para actuar como sus vice-regentes en la tarea de se&#241;orear la tierra. <\/p>\n<p>&#183;         Tanto el hombre como la mujer son portadores de la imagen de Dios, por lo que lo femenino refleja la imagen de Dios tanto como lo masculino. <\/p>\n<p>Los llamados Padres de la Iglesia, aunque equivocados, al menos eran coherentes cuando postulaban que la naturaleza subordinada de la mujer le imped&#237;a simbolizar la excelencia de la imagen divina. Hoy d&#237;a, sin embargo, los que defienden dicha subordinaci&#243;n mantienen que la mujer tambi&#233;n es portadora de la imagen divina, pero en ese caso, &#191;c&#243;mo puede ser uno subordinado al otro si los dos g&#233;neros est&#225;n contenidos dentro de su Ser?<\/p>\n<p>En este relato del proyecto creador de Dios no hay nada que indique que el prop&#243;sito de la diferenciaci&#243;n sexual tuviera la intenci&#243;n de que una mitad de la humanidad gobernara a la otra mitad. Por otra parte, el hecho de que no se haga ninguna referencia a roles de autoridad entre el hombre y la mujer en un cap&#237;tulo que est&#225; impregnado del concepto de organizaci&#243;n jer&#225;rquica (el universo entero, desde las estrellas en el firmamento hasta los peces en el mar, es cuidadosamente organizado en una jerarqu&#237;a de orden), indica que su relaci&#243;n era de igualdad y reciprocidad y que cualquier concepto de supremac&#237;a de uno sobre otro le es ajeno y no puede ser impuesto sobre &#233;l. Tal principio ni se menciona ni est&#225; impl&#237;cito en el relato de la Creaci&#243;n.<\/p>\n<p>Pasemos ahora a analizar el argumento de que Eva fue creada como &#8216;ayuda id&#243;nea&#8217; para &#233;l, y que tanto subordinada a &#233;l. Como el an&#225;lisis ling&#252;&#237;stico debe preceder siempre a la interpretaci&#243;n teol&#243;gica, vamos a pasar, en primer lugar, al an&#225;lisis de la palabra &#8216;ayuda&#8217;.<\/p>\n<p>La palabra &#8216;ayuda&#8217; aparece 21 veces en el Antiguo Testamento, y se usa generalmente para referirse a Dios cuando se encuentra ocupado en actividades de socorro, alivio, consuelo o redenci&#243;n entre su pueblo (Exodo 18:4: Deuteronomio 33:7, 26, 29; Salmos 33:20, etc&#8230;). Si el t&#233;rmino &#8216;ayuda&#8217; implica necesariamente subordinaci&#243;n, en ese caso Dios se subordina a los seres humanos. En realidad, el t&#233;rmino &#8216;ezer&#8217; significa etimol&#243;gicamente &#8216;un poder o fuerza que puede salvar&#8217;. La palabra viene de dos ra&#237;ces, una que significa &#8216;rescatar&#8217;, &#8216;salvar&#8217;, y otra que significa &#8216;ser fuerte&#8217;. Por lo tanto, el sacar de la palabra &#8216;ayuda&#8217;, referida a Eva, el sentido de una persona subordinada contradice su uso constante en el Antiguo Testamento.<\/p>\n<p>Por otra parte, el t&#233;rmino hebreo &#8216;knegdwo&#8217;, que en espa&#241;ol traducimos como &#8216;id&#243;nea&#8217;, en el original est&#225; formado por dos preposiciones y un pronombre. La primera preposici&#243;n significa &#8216;igual&#8217;, &#8216;como&#8217;. La segunda significa &#8216;enfrente&#8217;, en el sentido de uno que est&#225; en la presencia de otro como un igual. Por lo tanto, Eva ser&#237;a, como Ad&#225;n, de la misma clase y especie, alguien igual a &#233;l.<\/p>\n<p>Es interesante notar c&#243;mo traduce este t&#233;rmino la Septuaginta al griego. En el verso 18 usa la preposici&#243;n &#8216;kata&#8217;, que implica una comparaci&#243;n entre iguales, es decir, alguien colocado en otro lugar, ocupando la misma posici&#243;n. En el verso 20 usa la palabra &#8216;homoios&#8217;, que significa &#8216;igual en fuerza&#8217;, &#8216;del mismo rango&#8217;.<\/p>\n<p>Por lo tanto, el hecho de que en espa&#241;ol y otras lenguas, la expresi&#243;n &#8216;ayuda id&#243;nea&#8217; pueda hacer referencia a personas subordinadas no debe hacernos caer en el error exeg&#233;tico de imponer al texto nuestro propio pensamiento.<\/p>\n<p>Adem&#225;s, la creaci&#243;n de Eva no tuvo como objetivo principal resolver la soledad de Ad&#225;n. En realidad respond&#237;a a una necesidad ontol&#243;gica derivada de la misma naturaleza de Dios: lo femenino era tambi&#233;n un aspecto de la &#8216;Imago Dei&#8217;, por eso cuando en G&#233;nesis 1:26 se nos narra la solemne decisi&#243;n divina de crear al g&#233;nero humano, la mujer ya formaba parte de ese plan.<\/p>\n<p>Resumiendo, podemos decir que la teor&#237;a de que el hombre tiene que ejercer el liderazgo porque fue creado primero, no se puede deducir ni impl&#237;cita ni expl&#237;citamente del relato de G&#233;nesis 1 y 2. La primac&#237;a temporal por s&#237; misma no confiere un rango superior. En ese caso, los animales deber&#237;an se&#241;orearse de los humanos, ya que fueron creados primero. Por otra parte, una aplicaci&#243;n honesta de dicha teor&#237;a requerir&#237;a que ning&#250;n hombre, excepto los primog&#233;nitos, tuvieran posici&#243;n de liderazgo sobre sus hermanos en la iglesia y en la familia.<\/p>\n<p>En los textos de la creaci&#243;n est&#225; visiblemente ausente cualquier referencia a un mandato divino en el sentido de que el hombre ejerza autoridad sobre la mujer. Si tal estructura hubiera formado parte del prop&#243;sito de Dios, habr&#237;a sido claramente ordenado como en los otros casos. La total ausencia de tal comisi&#243;n indica que no formaba parte de la intenci&#243;n de Dios, por lo que antes de la Ca&#237;da ambos disfrutaron de una relaci&#243;n de completa igualdad.<\/p>\n<p>PRIORIDAD DE CULPA<\/p>\n<p>Los ex&#233;getas que mantienen una posici&#243;n jer&#225;rquica en las relaciones hombre-mujer, mantienen que la Ca&#237;da se produjo no s&#243;lo por la desobediencia a la orden divina, sino tambi&#233;n porque la relaci&#243;n se&#241;alada por Dios entre los dos sexos fue violada. La conclusi&#243;n es que s&#243;lo puede haber desastre cuando el orden establecido por Dios se viola.<\/p>\n<p>Esta interpretaci&#243;n presenta varios problemas:<\/p>\n<p>1.      Si con anterioridad a la Ca&#237;da ya exist&#237;a una relaci&#243;n jer&#225;rquica, &#191;por qu&#233; la maldici&#243;n para la mujer consisti&#243; en que el hombre se ense&#241;orease de ella? <\/p>\n<p>Si el pecado de Eva hubiera sido la usurpaci&#243;n del liderazgo masculino, lo l&#243;gico es que hubiera sido recriminada por ello. Dios pide cuentas a Eva por haber desobedecido la orden, pero no por haber tomado la iniciativa. <br \/>\nSi la consecuencia de la violaci&#243;n del orden establecido por Dios es el desastre, &#191;c&#243;mo es que a lo largo de la Biblia aparecen mujeres que asumieron posiciones de liderazgo tanto a nivel familiar, como pol&#237;tico, como religioso y no provocaron ning&#250;n desastre, sino todo lo contrario; fueron de bendici&#243;n para su familia, liberaron al pueblo de la opresi&#243;n de sus enemigos e iniciaron un avivamiento espiritual? <br \/>\nDel relato de G&#233;nesis 3 no se puede deducir que hubiera ninguna relaci&#243;n jer&#225;rquica entre Ad&#225;n y Eva con anterioridad la Ca&#237;da. La relaci&#243;n de subordinaci&#243;n empez&#243; como consecuencia de la misma, pero no formaba parte de los planes originarios de Dios en la Creaci&#243;n. En realidad en el vers&#237;culo 16 se est&#225; haciendo una descripci&#243;n de lo que va a ocurrir como consecuencia del pecado y no una prescripci&#243;n, ya que en las lenguas sem&#237;ticas el futuro, como el aoristo, nunca implica un sentido de obligaci&#243;n. Por otra parte, si G&#233;nesis 3:16 describiera los efectos de la Ca&#237;da como regla normativa a seguir, igualmente deber&#237;amos promover el pecado y la muerte, puesto que tambi&#233;n fueron consecuencias de la Ca&#237;da.<\/p>\n<p>En este punto puede resultar interesante saber c&#243;mo interpret&#243; Jes&#250;s el relato de la creaci&#243;n. Es importante notar que no mencion&#243; para nada el principio de jerarqu&#237;a, y s&#237; de igualdad. Cuando Jes&#250;s respondi&#243; a la pregunta de los fariseos sobre el divorcio (Mateo 19:3-10), no bas&#243; su ense&#241;anza ni en la Ca&#237;da ni en el Antiguo Pacto, sino que la basa en el ideal de la Creaci&#243;n. El marco de referencia que us&#243; para la definici&#243;n de las relaciones hombre-mujer fue el relato de G&#233;nesis 1 y 2. G&#233;nesis 3 y sus consecuencias deb&#237;an ser vistas como desviaciones del modelo original. Por tanto, la nueva comunidad establecida por Jes&#250;s, lo normativo es el modelo de la Creaci&#243;n, quedando abrogada la estructura jer&#225;rquica que se hab&#237;a derivado de la Ca&#237;da.<\/p>\n<p>Para los ex&#233;getas que defienden la subordinaci&#243;n de la mujer, la redenci&#243;n no alter&#243; la relaci&#243;n hombre-mujer, porque dicha relaci&#243;n fue establecida antes de la Ca&#237;da, aunque tal conclusi&#243;n no se desprenda ni del relato de la Creaci&#243;n, ni de la interpretaci&#243;n que Jes&#250;s hizo del mismo.<\/p>\n<p>EL LIDERAZGO DE LA MUJER<\/p>\n<p>Los ex&#233;getas que defienden que la subordinaci&#243;n de la mujer fue establecida en la Creaci&#243;n, mantienen que las Escrituras ense&#241;an que el gobierno, el liderazgo, la responsabilidad y la iniciativa recaen sobre los hombres y que la mujer debe seguir, obedecer y depender de &#233;l en sus decisiones y actuaciones para no caer en el error de Eva. Seg&#250;n estos ex&#233;getas, Eva fue enga&#241;ada y en su decepci&#243;n asumi&#243; el liderazgo sobre Ad&#225;n. Tan catastr&#243;fico fue el efecto de ese acto que nunca m&#225;s, por determinaci&#243;n divina, se le permitir&#237;a asumir ninguna posici&#243;n de liderazgo sobre el hombre. Vayamos a las Escrituras para comprobar si esto es as&#237;.<\/p>\n<p>1.      El liderazgo de la mujer en el Antiguo Testamento. <\/p>\n<p>Cuando leemos el Antiguo Testamento observamos que hubo mujeres que asumieron posiciones de liderazgo, tanto en la vida religiosa, como en la civil, como en la familiar.<\/p>\n<p>El ministerio prof&#233;tico era la m&#225;s alta funci&#243;n religiosa en el Antiguo Pacto. El pueblo hablaba a Dios a trav&#233;s del sacerdote, pero Dios hablaba al pueblo a trav&#233;s del profeta. Entre estos profetas se cita a Mar&#237;a, que hab&#237;a sido nombrada por Dios como l&#237;der sobre Israel, junto con Mois&#233;s y Aar&#243;n, seg&#250;n leemos en Miqueas 6:4.<\/p>\n<p>Tambi&#233;n se menciona a Hulda, profetisa que ejerci&#243; su ministerio durante el reinado de Jos&#237;as (2&#170; Cr&#243;nicas 34).<\/p>\n<p>Esta mujer fue usada por Dios para ense&#241;ar su voluntad a un rey, a un Sumo Sacerdote y a todo un pueblo, promoviendo una reforma religiosa de gran alcance.<\/p>\n<p>El Antiguo Testamento relata, adem&#225;s, la vida de varias mujeres que alteraron el curso de la historia: entre ellas, Ester y, especialmente, D&#233;bora a quien se nos present&#243; en su doble condici&#243;n de profetisa y juez. El pueblo estaba haciendo frente a tres clases de dificultades: desintegraci&#243;n religiosa, derrota militar y falta de liderazgo pol&#237;tico adecuado para resolver los problemas del pueblo. La respuesta de Dios a su clamor, en una sociedad patriarcal, fue una mujer. Como profetisa ella asumi&#243; el liderazgo espiritual y como juez ejerci&#243; poder pol&#237;tico y judicial. Bajo su mandato el pueblo de Israel goz&#243; de 40 a&#241;os de paz.<\/p>\n<p>El Antiguo Testamento tambi&#233;n muestra ejemplos de esposas que ejercieron el liderazgo en el gobierno de su familia. En el primer caso, vemos nada menos que a Dios dici&#233;ndole a Abraham que, en contra de lo que era su opini&#243;n, hiciera caso de lo que Sara le dec&#237;a en cuanto a su hijo Ismael (G&#233;nesis 21:9-12). Otro ejemplo lo tenemos en el caso de los padres de Sans&#243;n. Cuando el &#193;ngel del Se&#241;or se aparece para anunciar el nacimiento de un ni&#241;o que liberar&#225; al pueblo de Israel, no lo hace al padre, sino a la madre. &#191;Por qu&#233; Dios no transmiti&#243; un mensaje tan importante al que se supon&#237;a que era el l&#237;der espiritual de la familia? A lo largo del di&#225;logo se aprecia que Manoa era el menos preparado de los dos, tanto a nivel de conocimiento, como de madurez espiritual y es por eso que Dios se dirige a ella, que es la mejor preparada para asumir dicho mensaje.<\/p>\n<p>Encontramos tambi&#233;n el caso de una mujer que se neg&#243; a aceptar la decisi&#243;n de su marido y tom&#243; otra opuesta a la de &#233;l, con la bendici&#243;n de Dios. Se trata de Abigail. En el relato no se presenta como algo reprobable la actuaci&#243;n de Abigail, contraviniendo las &#243;rdenes de su marido. Por el contrario, David vio en ello la mano de Dios.<\/p>\n<p>Estos ejemplos arrojan serias dudas sobre la teor&#237;a de que la mujer no puede asumir el liderazgo, por imperativo divino. En las Escrituras no encontramos la desaprobaci&#243;n de Dios, ni su condena, a la actuaci&#243;n de mujeres que ejercieron posiciones de liderazgo, ya fuera en la familia, en la vida civil o en la esfera religiosa.<\/p>\n<p>El liderazgo de la mujer en el Nuevo Testamento <br \/>\nPasemos ahora al Nuevo Testamento, donde una lectura androc&#233;ntrica y una ex&#233;gesis, en muchos casos incorrecta, ha dejado en el anonimato a muchas mujeres que ejercieron labores de liderazgo.<\/p>\n<p>Uno de los ejemplos m&#225;s llamativos quiz&#225; sea el de Junia, a quien Pablo menciona en Romanos 16:7, donde la saluda junto a Andr&#243;nico, diciendo que &#8216;son muy estimados entre los ap&#243;stoles&#8217;. A lo largo de los siglos se ha pretendido convertir a Junia en var&#243;n, por considerar que una persona que hubiera ejercido tal autoridad en la iglesia primitiva no pod&#237;a ser mujer. Sin embargo, tanto Or&#237;genes, que vivi&#243; al final del siglo II, como Jer&#243;nimo y Juan Cris&#243;stomo, que vivieron en el siglo IV, en sus comentarios la consideran como una mujer. El primer comentarista que la consider&#243; como hombre fue Aegidus de Roma, hacia finales del siglo XIII.<\/p>\n<p>Por otra parte, Junia es un nombre latino de mujer, por lo que aquellos que la convirtieron en hombre le a&#241;adieron una &#8216;s&#8217; al final y concluyeron que era un diminutivo de Junianus. El &#250;nico problema es que en lat&#237;n los diminutivos se hacen alargando el nombre y no reduci&#233;ndolo. Adem&#225;s, si tal fuera el caso, se encontrar&#237;an en fuentes extrab&#237;blicas varones con este nombre, cosa que no ocurre. Lo que s&#237; se encuentran son casos de mujeres que llevaban el nombre de Junia.<\/p>\n<p>Afortunadamente, en la actualidad son pocos los ex&#233;getas que siguen manteniendo que Junia fuera un hombre, aunque la mayor&#237;a de ellos no llegan a asumir las implicaciones practicas que tal afirmaci&#243;n tiene, por ejemplo, en el tema del liderazgo de la mujer en la iglesia, convirtiendo tal descubrimiento en un puro ejercicio de erudici&#243;n b&#237;blica, en vez de aceptar esa realidad pasada como cuestionadora de la realidad presente.<\/p>\n<p>Otro ejemplo de c&#243;mo se ha querido ensombrecer el papel que las mujeres tuvieron en la iglesia primitiva, en este caso negando la importancia de su liderazgo, es el de Febe, la portadora de la carta de Pablo a la iglesia de Roma. Pablo usa dos palabras para describirla: &#8216;diakonos&#8217; y &#8216;protatis&#8217;.<\/p>\n<p>La primera palabra &#8216;diakonos&#8217;, que aparece en masculino, cuando Pablo la usa para referirse a s&#237; mismo o a otros como Timoteo, Epafras o Apolos, la mayor&#237;a de los int&#233;rpretes traducen la palabra como &#8216;ministros&#8217; dedicados a la obra de predicaci&#243;n y ense&#241;anza de la Palabra. Sin embargo, para algunos, simplemente porque Febe es una mujer, no puede ser llamada &#8216;ministro&#8217;, aunque no hay ning&#250;n argumento ling&#252;&#237;stico para hacer distinciones entre ella y otros ministros varones.<\/p>\n<p>El concepto de di&#225;cono o diaconisa como persona que hace un trabajo principalmente de car&#225;cter social y administrativo, formando una orden menor dentro de la jerarqu&#237;a ministerial, no exist&#237;a en aquel momento. Fue a partir del siglo II, cuando aparece lo que se llama el episcopado mon&#225;rquico, es decir, el gobierno de una iglesia por un solo obispo, que escog&#237;a al clero subordinado, formado por presb&#237;teros y di&#225;conos. Tanto Ignacio de Antioqu&#237;a, a principios del siglo, como Hip&#243;lito, al final del mismo, no justificaban sus ideas por mandamientos del Se&#241;or o por autoridad b&#237;blica, lo mismo que Jer&#243;nimo, para quien el episcopado jer&#225;rquico es el resultado de la costumbre, pero no de la revelaci&#243;n.<\/p>\n<p>Por tanto, pensar en Febe como diaconisa encargada de asuntos de car&#225;cter social, como visitar a los enfermos, o ayudar en la distribuci&#243;n de alimentos, es minimizar su ministerio, proyectando de manera inconsciente al siglo primero las tareas ejercidas por las diaconisas en siglos posteriores.<\/p>\n<p>Es interesante, adem&#225;s, analizar otro de los t&#233;rminos aplicados por Pablo a Febe: &#8216;prostates&#8217;. Esta palabra significa &#8216;alguien que se pone al frente, alguien que preside&#8217;. Tanto en la literatura extrab&#237;blica como en todo el Nuevo Testamento, esta palabra se usa para hacer referencia a alguien que est&#225; ejerciendo una posici&#243;n de autoridad, y no labores secundarias. Pablo usa la forma verbal de esta palabra para describir a los que dirigen y presiden la congregaci&#243;n (1&#170; Tesalonicenses 5:12; Romanos 12:8; 1&#170; Timoteo 5:17). Los Padres de la Iglesia usaban la forma masculina de &#8216;prostates&#8217; para describir a aquellos que presid&#237;an en la comuni&#243;n. Josefo la usa para referirse al l&#237;der de una naci&#243;n, una tribu o una regi&#243;n.<\/p>\n<p>Por otra parte, cuando en 1&#170; de Timoteo se mencionan los requisitos de los di&#225;conos, llama la atenci&#243;n que sean pr&#225;cticamente los mismos que los de los ancianos, por lo que se puede concluir que sus funciones estaban muy relacionadas. De estos requisitos hay dos que indican funci&#243;n. El primero es el don de guiar (&#8216;gobiernen bien sus hijos y sus casas&#8217;). El segundo, se descuida generalmente. Tiene que &#8216;guardar el misterio de la fe&#8217;. La palabra guardar es la traducci&#243;n de la palabra griega &#8216;exeinti&#8217;, que se usaba para designar a una persona a quien se le encargaba algo, a quien le incumb&#237;a el llevarlo, observarlo, ejecutarlo y cumplirlo. Es decir, el di&#225;cono no s&#243;lo ten&#237;a que conocer y comprender el evangelio y el plan de salvaci&#243;n, sino que tambi&#233;n ten&#237;a una parte importante en su proclamaci&#243;n al mundo. Esto se hace m&#225;s claro en la &#250;ltima caracter&#237;stica mencionada: &#8216;gran confianza en la fe&#8217;. La palabra &#8216;parrusia&#8217; que la Reina-Valera traduce como &#8216;confianza&#8217; significa &#8216;facilidad de palabra&#8217;. Tambi&#233;n puede significar &#8216;hablar en p&#250;blico&#8217; (Juan 18:20), caracter&#237;sticas que son m&#225;s apropiadas para aquellos que se dedican al ministerio de la predicaci&#243;n y ense&#241;anza, que a tareas sociales o administrativas.<\/p>\n<p>Por tanto, en la iglesia primitiva el\/la &#8216;diakonos&#8217; no era una persona dedicada a dichas tareas. La jerarquizaci&#243;n que hoy conocemos por la que el di&#225;cono o la diaconisa en la pr&#225;ctica es menor, por ejemplo, que el anciano, no existe ni tiene fundamento en el Nuevo Testamento. Es interesante que Pablo usa indistintamente el t&#233;rmino anciano y obispo. Esta &#250;ltima palabra significa literalmente &#8216;el que preside o supervisa&#8217; y para referirse a Febe usa la palabra &#8216;prostates&#8217;, que significa &#8216;el que est&#225; al frente, preside o dirige&#8217;, y &#8216;diakonos&#8217;, que significa &#8216;ministro&#8217;. Es evidente que todos estos t&#233;rminos estaban relacionados. Si el hecho de que Pablo use algunos de estos t&#233;rminos para referirse a una mujer choca con otros textos del mismo ap&#243;stol que parecen restringir el ministerio de la mujer en la iglesia, esto nos obliga a comprobar si la ex&#233;gesis de dichos textos es correcta puesto que la Palabra no puede contradecirse.<\/p>\n<p>En realidad, no hay ning&#250;n argumento ling&#252;&#237;stico para hacer distinciones entre Febe y otros &#8216;ministros&#8217; varones, por lo que los traductores y ex&#233;getas que le niegan tal derecho, est&#225;n imponiendo una interpretaci&#243;n teol&#243;gica al texto, que por ser m&#225;s deductiva que inductiva tiene el peligro de alejarse de la verdad. Tal reflexi&#243;n siempre debe hacerse con posterioridad al an&#225;lisis ling&#252;&#237;stico, al del contexto, al de los pasajes paralelos y al del fondo hist&#243;rico, y no con anterioridad.<\/p>\n<p>El caso de Febe, como mujer que ejerc&#237;a funciones ministeriales relacionadas con la predicaci&#243;n de la Palabra y la ense&#241;anza, no era una excepci&#243;n. Veamos en primer lugar el caso de Priscila. Pablo usa la palabra &#8216;sunergon&#8217; para referirse a ella y a Aquila, su marido. Esta palabra, que se suele traducir como &#8216;colaborador&#8217; la usa tambi&#233;n para referirse a Timoteo, Silas, Apolos, Tito, Epafrodito, etc.<\/p>\n<p>La palabra &#8216;sunergon&#8217; puede significar simplemente &#8216;ayudante&#8217; si se usa en el caso dativo. Pero en el caso genitivo, que Pablo siempre usa para referirse a estas personas, significa &#8216;alguien del mismo oficio&#8217;. Por tanto, para Pablo el colaborador es m&#225;s que un ayudante, es alguien que &#233;l considera un colega situado en una posici&#243;n de autoridad similar a la suya propia. Y Pablo llama a Priscila &#8216;sunergon&#8217;, con lo cual podemos decir que la est&#225; considerando una colega, alguien en su misma posici&#243;n.<\/p>\n<p>En 1&#170; Corintios 16:16 Pablo dice algo m&#225;s sobre estas personas: &#8216;Os ruego que os sujet&#233;is a todos los que ayudan (sunergonti) y trabajan&#8217;. Por tanto, Priscila, que es una &#8216;sunergon&#8217;, es alguien a quien otros deben someterse. Es lo que hizo Apolos cuando Priscila lo instruy&#243; en las cuestiones doctrinales que desconoc&#237;a, a pesar de ser un var&#243;n elocuente y poderoso en las Escrituras.<\/p>\n<p>La sujeci&#243;n que Pablo demanda no es la obediencia debida a un superior jer&#225;rquico, derivada de la misma naturaleza desigual de dicha relaci&#243;n, sino que es la aceptaci&#243;n voluntaria de los criterios de aquellos que &#8216;ayudan y trabajan&#8217;, independientemente de s&#237; son hombres o mujeres, porque no es la propia naturaleza del hecho, es decir, el ser l&#237;der o el ser var&#243;n, que determina el que otros se sujeten a ellos, sino el deseo voluntario de proponerse a la consideraci&#243;n de otra persona, puesta all&#237; por Dios para su perfeccionamiento. As&#237; lo entendi&#243; Apolos.<\/p>\n<p>Pablo menciona tambi&#233;n a cuatro mujeres que trabajaban en la obra del Se&#241;or: Mar&#237;a, Trifena, Trifos y P&#233;rsida (Romanos 16:6,12). El verbo que usa Pablo para referirse a estas mujeres es &#8216;kopiao&#8217;. Pablo recomienda a los Corintios, como hemos visto anteriormente, que se sujeten a personas como ellos, es decir, a los que ayudan y trabajan (kopiounti).<\/p>\n<p>En 1&#170; Tesalonicenses 5:12 vuelve a insistir en la misma idea: &#8216;Os ruego, hermanos, que reconozc&#225;is a los que trabajan (kopiountas) entre vosotros y os presiden en el Se&#241;or y os amonestan&#8217;. Es decir, los que &#8216;trabajan&#8217; son los que est&#225;n dedicados al ministerio, son los que presiden y amonestan, y son personas a quienes hay que sujetarse y reconocer. Entre estas personas Pablo menciona a estas cuatro mujeres.<\/p>\n<p>&#191;Por qu&#233;, entonces, las mujeres hoy d&#237;a no pueden predicar, si el primer mensaje del cristianismo fue encomendado a mujeres directamente por Jes&#250;s, si en la iglesia primitiva pod&#237;an profetizar, lo mismo que en el Antiguo Pacto, si estaban al frente de iglesias, y el ap&#243;stol Pablo las consideraba sus colegas en el ministerio? &#191;Por qu&#233; hoy d&#237;a no pueden ejercer posiciones de liderazgo si tanto en el Antiguo Testamento como en el Nuevo Testamento vemos ejemplos de mujeres que fueron puestas en esa posici&#243;n por Dios mismo, al concederle los dones necesarios?<\/p>\n<p>ALGUNOS TEXTOS CLAVES: 1&#170; CORINTIOS Y 1&#170; TIMOTEO.<\/p>\n<p>Pasemos ahora al estudio de aquellos textos que tradicionalmente se han usado para apoyar la posici&#243;n de subordinaci&#243;n de la mujer y, por tanto, limitar su ministerio dentro de la iglesia. Muchos de estos textos est&#225;n llenos de notorias dificultades exeg&#233;ticas. Sin embargo, estas dificultades nunca han sido un obst&#225;culo para que se hayan usado a modo de prisma a trav&#233;s del cual interpretar todos los dem&#225;s, aunque de acuerdo con el principio de analog&#237;a de la fe, todo pasaje, en especial si es oscuro, ha de examinarse a la luz de los dem&#225;s, presididos por los m&#225;s claros y recurriendo a todos los datos que nos ofrece la Escritura.<\/p>\n<p>1&#170; Corintios 11 y 14<\/p>\n<p>En primer lugar vamos a analizar la ex&#233;gesis que tradicionalmente se ha hecho de 1&#170; Corintios 11:2-16, y algunos de los problemas que plantea el interpretar este pasaje desde un punto de vista jer&#225;rquico, como si Dios estuviera estableciendo una cadena de mando.<\/p>\n<p>&#183;         Un escritor inspirado como Pablo sabe exactamente c&#243;mo describir una jerarqu&#237;a en una escala de importancia decreciente. Si estuviera describiendo una cadena de mando, es evidente que trastoc&#243; el orden de dicha jerarqu&#237;a de poder. Empieza con Cristo-hombre, lo cual en una jerarqu&#237;a de poder estar&#237;a en segundo lugar, contin&#250;a con hombre-mujer, lo cual estar&#237;a en tercer lugar, y termina con Dios-Cristo, que deber&#237;a estar en primera posici&#243;n. <\/p>\n<p>&#183;         Si entendemos que la palabra &#8216;cabeza&#8217; significa &#8216;autoridad&#8217; encontramos otro problema, si cabe m&#225;s grave. Pablo dice que &#8216;Dios es la cabeza de Cristo&#8217;, con lo cual debemos concluir, al estar el verbo en forma presente, que antes de su encarnaci&#243;n, durante la misma, y en estos momentos, despu&#233;s de su resurrecci&#243;n y ascensi&#243;n, Cristo contin&#250;a bajo la autoridad de Dios. Aunque los que defienden el sentido de autoridad para la palabra &#8216;cabeza&#8217;, en el caso de Cristo, normalmente lo interpretan como referencia a su voluntaria sumisi&#243;n durante su encarnaci&#243;n, eso requerir&#237;a que el verbo estuviera en pasado. <\/p>\n<p>Creemos que el sentido de este texto ha sido desfigurado porque desde el primer momento se ha examinado a trav&#233;s de la interpretaci&#243;n dogm&#225;tica. As&#237;, una idea teol&#243;gica previa ha producido una interpretaci&#243;n acr&#237;tica del texto, oblig&#225;ndosele a decir lo que su autor no ten&#237;a en mente cuando lo escribi&#243;. Sin embargo, la verdadera ex&#233;gesis consiste en que el ex&#233;geta saque del texto el pensamiento del autor y no al rev&#233;s. Por ello, el an&#225;lisis ling&#252;&#237;stico debe preceder a la interpretaci&#243;n teol&#243;gica.<\/p>\n<p>La palabra &#8216;kefal&#233;&#8217; era usada en el mundo secular y religioso griego con el significado de &#8216;fuente&#8217; u &#8216;origen&#8217;, y no con el de &#8216;gobernante&#8217;. Este hecho lo confirma la traducci&#243;n al griego del texto hebreo del Antiguo Testamento conocido como la Septuaginta. La palabra hebrea para cabeza &#8216;ros&#8217;, com&#250;nmente usada para l&#237;der o gobernante, es traducida al griego por otra palabra diferente a &#8216;kefal&#233;&#8217; m&#225;s de 150 veces.<\/p>\n<p>Otra constataci&#243;n de que en griego no se usaba esta palabra en el sentido de autoridad, la tenemos cuando analizamos las palabras que aparecen en el Nuevo Testamento para referirse a personas que estaban en posiciones de autoridad.<\/p>\n<p>1.      En general, se una la palabra &#8216;arch&#233;&#8217; o &#8216;hegemon&#8217;, y sus derivados. En ning&#250;n caso se menciona el t&#233;rmino &#8216;kefal&#233;&#8217;. <\/p>\n<p>Para hablar del &#8216;cabeza de familia&#8217; se una la palabra &#8216;oikodespotes&#8217; (Lucas 13:25; 22:11). Es interesante notar que Pablo usa la forma verbal de esta palabra cuando recomienda a las viudas j&#243;venes que se casen, cr&#237;en hijos y &#8216;gobiernen su casa&#8217; (1&#170; Timoteo 5:14), con lo cual vemos que para Pablo, el &#8216;gobierno&#8217; no era algo exclusivo de los hombres. El verbo significa &#8216;ser cabeza o gu&#237;a de una familia&#8217; y lo aplica tanto a hombres como a mujeres. <\/p>\n<p>\nPor otra parte, cuando Pablo habla de los dones espirituales en 1&#170; Corintios 12, compar&#225;ndolos con las diferentes partes del cuerpo, no le da ninguna connotaci&#243;n especial a la cabeza, a la que cita como una parte m&#225;s del mismo, compar&#225;ndola con los pies. Si Pablo hubiera entendido el t&#233;rmino cabeza como hoy lo entienden quienes hacen una interpretaci&#243;n jer&#225;rquica del mismo, no lo habr&#237;a puesto como un ejemplo m&#225;s para ense&#241;ar el concepto de diversidad dentro de la unidad. Cita, adem&#225;s, el ojo y la oreja como partes del cuerpo, con lo cual es evidente que para &#233;l la cabeza no era una parte diferente del cuerpo dotada de una capacidad rectora, y que cuando atribuye a Cristo el t&#233;rmino &#8216;cabeza&#8217; no lo entend&#237;a en sentido jer&#225;rquico sino de origen. Cristo es el origen del cuerpo, que incluye la cabeza como parte del mismo, que es la iglesia.<\/p>\n<p>Es interesante tambi&#233;n analizar otros textos donde aparece la palabra &#8216;kefal&#233;&#8217; para determinar su sentido. Por ejemplo, la expresi&#243;n &#8216;Kefal&#233; gonias&#8217; que se suele traducir como &#8216;piedra angular&#8217; (Mateo 21; 42; Marcos 12:10; Hechos 4:11; 1&#170; Pedro 2:7). Esta expresi&#243;n hace referencia a la parte de los cimientos del edificio, de donde &#233;ste surge y se fundamenta. La yuxtaposici&#243;n de &#8216;fundamento&#8217; y &#8216;piedra angular&#8217; en Efesios 2:20 confirma la idea de que en griego la palabra &#8216;kefal&#233;&#8217; se usaba en el sentido de &#8216;origen&#8217; y no de &#8216;autoridad&#8217;.<\/p>\n<p>En realidad, la &#250;nica ocasi&#243;n en que aparece la palabra &#8216;autoridad&#8217; en este pasaje es para hablar de la autoridad de la mujer (verso 10). El t&#233;rmino usado es &#8216;exousia&#8217;, que aparece 103 veces en el Nuevo Testamento, siempre en voz activa, con lo cual la expresi&#243;n &#8216;tener autoridad sobre&#8217; no se refiere nunca a una autoridad externa diferente del sujeto de la oraci&#243;n. Su significado es claro en todos los casos (Marcos 6:7; Lucas 19:17; Apocalipsis 2:26, etc.), excepto en este texto, donde la mujer, que es el sujeto, no es la que ejerce la autoridad, sino que es objeto de dicha autoridad. La &#250;nica raz&#243;n para entenderlo as&#237;, no es el an&#225;lisis ling&#252;&#237;stico del t&#233;rmino, sino el supuesto previo de que la mujer no puede ejercer ning&#250;n tipo de autoridad, ni siquiera sobre ella misma.<\/p>\n<p>En realidad, el tema en estos versos no es el diferente status de hombres y mujeres en t&#233;rminos de se&#241;or&#237;o y sumisi&#243;n, pues tanto el hombre como la mujer se describen ejerciendo el mismo ministerio al profetizar (versos 4 y 5). Si Pablo hubiera querido ense&#241;ar la subordinaci&#243;n de la mujer en virtud de la primac&#237;a del hombre en la creaci&#243;n, lo propio habr&#237;a sido prohibir a la mujer el ejercicio del liderazgo al profetizar. El profetizar era el segundo ministerio en cuanto a autoridad, como aparece definido en el Nuevo Testamento. Era un rol dif&#237;cilmente aplicable a los miembros subordinados de la congregaci&#243;n. El hecho de que Pablo no haga tal prohibici&#243;n indica que la subordinaci&#243;n no es el tema de este pasaje.<\/p>\n<p>El tema no son los diferentes roles de hombres y mujeres, sino el protocolo en la adoraci&#243;n. Pablo probablemente quiere combatir ciertos conceptos que estaban arraigados en la sociedad corintia, debido a la pr&#225;ctica existente en ciertos cultos paganos de cambio ritual de sexo, como en los cultos a Cibeles y a Dionisos. Pablo no quiere que se confunda la nueva libertad en Cristo, donde ya no hay ni jud&#237;o ni gentil, ni esclavo ni libre, ni hombre ni mujer, con este cambio ritual de sexos practicados por los paganos.<\/p>\n<p>Por otra parte, tambi&#233;n quiere dejar claro que la mujer no es un ser inferior ni maligno, como defend&#237;an los fil&#243;sofos de la &#233;poca. En el contexto de una iglesia formada por personas que ten&#237;an arraigadas estas creencias, las afirmaciones de Pablo en este pasaje van encaminadas a afirmar la com&#250;n humanidad de hombres y mujeres. La mujer fue formada de la misma sustancia que el hombre y compart&#237;a las mismas cualidades, sin menoscabo de las diferencias externas que a ambos caracterizaban y cuya desaparici&#243;n resultaban indecorosas.<\/p>\n<p>Para Pablo, el estado de descontrol y desorden que reinaba en la iglesia de Corinto, pod&#237;a provocar confusi&#243;n si un desconocido entraba durante la celebraci&#243;n del culto, porque pod&#237;a pensar que estaban bajo la misma locura de los que adoraban a Dionisos. Por otra parte, la mayor&#237;a de las mujeres, tanto jud&#237;as como gentiles, no recib&#237;an instrucci&#243;n religiosa, por lo que era normal que durante los cultos preguntaran cuando no entend&#237;an lo que estaba sucediendo, creando mayor confusi&#243;n todav&#237;a. Es en este contexto que hay que entender el cap&#237;tulo 14 de 1&#170; de Corintios. A tres grupos diferentes les pide que guarden silencio: a los que hablan en lenguas sin que haya un int&#233;rprete, a los que profetizan al mismo tiempo, y a las mujeres. En los dos &#250;ltimos casos Pablo les exhorta al autocontrol (vers&#237;culos 32 y 34), usando el mismo verbo &#8216;hupotasso&#8217;, que en voz media indica que la persona realice la acci&#243;n sobre s&#237; misma. Esta idea normalmente aparece en las traducciones del verso 32, pero no as&#237; en las del 34. &#191;C&#243;mo es posible traducir el mismo verbo de forma tan diferente cuando se refiere a las mujeres? La &#250;nica explicaci&#243;n es que el traductor est&#225; imponiendo sobre el texto sus supuestos teol&#243;gicos. Literalmente el texto dice: &#8216;que las mujeres se controlen a s&#237; mismas, como la ley dice&#8217;.<\/p>\n<p>Los eruditos b&#237;blicos han tratado de encontrar tal ley en el Antiguo Testamento o en la tradici&#243;n jud&#237;a, sin conseguirlo. La raz&#243;n es que Pablo no est&#225; aludiendo a la Ley con may&#250;scula, como traduce la Reina-Valera. Ser&#237;a inconcebible que Pablo, el gran defensor de la gracia frente a la ley, acudiera a hora a ella. Pero, adem&#225;s, es que no hay ni un solo texto en el Antiguo Testamento que afirme tal cosa.<\/p>\n<p>En realidad, parece que Pablo estaba haciendo referencia a la ley civil de la sociedad Greco-Romana, que pon&#237;a l&#237;mites a los excesos de ciertas pr&#225;cticas religiosas, especialmente llevadas a cabo por mujeres. Algunos cultos, como el de Isis, era considerado pol&#237;ticamente como peligroso, ya que proclamaba la igualdad entre hombres y mujeres, algo que socavaba los fundamentos de la sociedad de la &#233;poca. El Senado Romano tambi&#233;n tom&#243; acciones en contra del culto a Dionisos, uno de los m&#225;s populares entre las mujeres, que a veces usaban la religi&#243;n como un medio de protesta y de hostilidad hacia los hombres. Se entiende, por tanto, el inter&#233;s de Pablo porque las reuniones de los cristianos no pudieran confundirse con estos cultos, incumpliendo las leyes y provocando esc&#225;ndalo. Y en este contexto hay que entender este pasaje.<\/p>\n<p>De ninguna de las maneras puede significar que las mujeres deb&#237;an abstenerse de ministrar con sus dones en la iglesia, puesto que en el cap&#237;tulo 11 habla del atuendo adecuado para aquellas que oran o profetizan en la iglesia. En el cap&#237;tulo 14, verso 34, posiblemente est&#225; exhortando al autocontrol a aquellas mujeres que profer&#237;an gritos sagrados al estilo de sus religiones de origen. El verbo &#8216;laleo&#8217; que aqu&#237; se traduce como &#8216;hablar&#8217;, puede ser usado para hacer cualquier tipo de ruido y es usado repetidamente en este cap&#237;tulo para describir palabras incomprensibles (verso 9). En el verso 35 puede estar haciendo referencia a las conversaciones privadas de las mujeres durante cultos o ceremonias donde no entend&#237;an lo que estaba sucediendo. Por eso dice Pablo que pregunten a sus maridos en casa.<\/p>\n<p>En realidad, Pablo rompe aqu&#237; una lanza a favor de las mujeres, a quienes considera capaces de autocontrol y con derecho a ser instruidas, cosa que les negaba la sociedad de su &#233;poca. &#201;l aboga porque pregunten y aprendan, aunque de forma que no alteren el orden en los cultos. El guardar silencio no significaba necesariamente abstenerse por completo de hablar, sino prestar atenci&#243;n a lo que otra persona estaba diciendo, como se puede apreciar en Hechos 12:17; 15:12,13; 21:40; 22:2. El &#8216;guardar silencio&#8217; de 1&#170; Corintios 14:34 no significa, por tanto, que las mujeres est&#233;n excluidas del liderazgo espiritual.<\/p>\n<p>1&#170; Timoteo 2:8-15<\/p>\n<p>Este pasaje, especialmente el verso 12, es el m&#225;s usado para negar a las mujeres la posibilidad de ejercer el ministerio de ense&#241;anza en la iglesia. Es interesante notar que se trata de la &#250;nica doctrina importante de la Biblia que se basa en un solo vers&#237;culo, y que la comprensi&#243;n de este verso depende fundamentalmente de la traducci&#243;n de un solo verbo, cuyo significado no est&#225; claro, y que es usado una sola vez en todo el Nuevo Testamento. Esto, sin embargo, no es obst&#225;culo para que muchos interpreten todos los pasajes que hablan del ministerio de la mujer a trav&#233;s de la &#243;ptica de este verso.<\/p>\n<p>Veamos algunos de los problemas que plantea la interpretaci&#243;n tradicional:<\/p>\n<p>&#183;         Ya hemos visto que a lo largo de la Biblia aparecen mujeres en posici&#243;n de liderazgo, con la bendici&#243;n de Dios, y el reconocimiento de los que las rodeaban. <\/p>\n<p>&#183;         Si se interpretan los versos 13 y 14 en el sentido de que la superioridad del hombre procede del hecho de haber sido creado primero, como hemos visto anteriormente, el texto de la creaci&#243;n no le da ninguna significaci&#243;n a este hecho. El relato de G&#233;nesis muestra que tanto el hombre como la mujer fueron comisionados igualmente por Dios para ejercer dominio sobre la tierra, sin ninguna referencia a la existencia de roles jer&#225;rquicos entre ellos. <\/p>\n<p>&#183;         Si la raz&#243;n para la prohibici&#243;n es que las mujeres, como Eva, son cr&#233;dulas y f&#225;cilmente enga&#241;ables, por lo que no deben ense&#241;ar o dirigir, este argumento no se sostiene, ya que en momentos cruciales de la historia del pueblo de Dios, surgieron una serie de mujeres que hicieron frente a problemas que los hombres no hab&#237;an sabido solucionar (1&#170; Samuel 25:3-35; 2&#170; Samuel 14:2-23; 20:16-22; Jueces 4; Ester 8:17; 9:11-12; 29-32). Por otra parte, supondr&#237;a sostener que la mujer, por naturaleza, es inferior. <\/p>\n<p>&#183;         Interpretar este pasaje en el sentido de que las mujeres deben continuar siendo castigadas por el pecado de Eva, representa una seria contradicci&#243;n teol&#243;gica. De acuerdo con 1&#170; Juan 1:9 &#8216;Si confesamos nuestros pecados, &#233;l es fiel y justo para perdonar nuestros pecados y limpiarnos de toda maldad&#8217;, por lo que esto afecta a todos los redimidos por la sangre de Cristo, y no s&#243;lo a la mitad de los mismos. Por otra parte, &#191;por qu&#233; los hombres no son responsables del pecado de Ad&#225;n, y las mujeres s&#237; lo son por el de Eva? 1&#170; Timoteo 2:11-15 no puede ser, a la luz del resto de las Escrituras, un decreto de castigo perpetuo y universal para todas las mujeres. <\/p>\n<p>&#183;         Por &#250;ltimo, el Nuevo Testamento ense&#241;a que &#8216;tenemos dones diferentes, seg&#250;n la gracia que nos es dada&#8217; (Romanos 12:6), no seg&#250;n el sexo. <\/p>\n<p>En el caso que nos ocupa, creemos que el horizonte cultural del texto es fundamental para una ex&#233;gesis correcta del mismo. As&#237;, aunque generalmente se piensa que 1&#170; Timoteo fue escrita como un manual sobre gobierno eclesi&#225;stico para una iglesia que no era muy distinta de la nuestra, la realidad es diferente. 1&#170; Timoteo es una carta personal, dirigida a un joven ministro que se est&#225; enfrentando a una serie de problemas concretos en una iglesia concreta. Debido a que la carta hace referencia a problemas conocidos tanto por el escritor como por el receptor de la misma, &#233;stos no se describen en su totalidad, lo cual dificulta la comprensi&#243;n por parte del lector actual que tiene que inferirlos de las respuestas de Pablo, si quiere entender &#233;stas &#250;ltimas. De ah&#237; la importancia de entender el contexto y las doctrinas falsas que algunos estaban difundiendo. Estas ense&#241;anzas se caracterizaban por especulaciones in&#250;tiles y deseo de controversia (1&#170; Timoteo 1:4; 6:4; 2&#170; Timoteo 2:23), rechazo del matrimonio y abstinencia de ciertos alimentos (1&#170; Timoteo 4:3), pr&#225;cticas inmorales (1&#170; Timoteo 4:2), dar mucha importancia a genealog&#237;as y mitos (1&#170; Timoteo 1:4; 3:9) y negar la resurrecci&#243;n del cuerpo (2&#170; Timoteo 2:18).<\/p>\n<p>Todas estas creencias se ajustan bastante al Gnosticismo, movimiento religioso sincr&#233;tico que tuvo sus primeras manifestaciones en el siglo I, y que floreci&#243; con esplendor en el siglo II. La menci&#243;n que se hace en 1&#170; Timoteo 1:6; 6:20; y 2&#170; Timoteo 2:16 de discusiones in&#250;tiles, vana palabrer&#237;a y los argumentos de la falsamente llamada ciencia (&#8216;gnosis&#8217;, de donde se deriva la palabra &#8216;gnosticismo&#8217;), es interesante porque los escritos Gn&#243;sticos est&#225;n llenos de pensamientos il&#243;gicos y de ideas sin sentido.<\/p>\n<p>Pero si queremos encontrar el aut&#233;ntico mensaje de este pasaje, debemos tener en cuenta una serie de consideraciones relacionadas no s&#243;lo con el contexto, sino tambi&#233;n con la gram&#225;tica y con los t&#233;rminos usados en el texto. En primer lugar, es importante notar el significado de la presencia o ausencia del art&#237;culo en este pasaje, ya que en griego la presencia del mismo indica identidad y la ausencia enfatiza la cualidad o el car&#225;cter.<\/p>\n<p>&#183;         En el verso 11 no hay art&#237;culo, con lo cual la mujer que no se est&#225; comportando correctamente, es la que debe &#8216;aprender en silencio con toda sujeci&#243;n (a Dios). Pablo est&#225; estableciendo en este verso la v&#237;a por la cual aquel tipo de mujer puede y debe ser restaurada. No es un mandato universal y atemporal. <\/p>\n<p>&#183;         En el verso 14 aparece el art&#237;culo delante de &#8216;mujer&#8217;. Este uso del art&#237;culo, llamado de menci&#243;n previa, hace referencia a Eva. Cuando no se interpreta correctamente este uso del art&#237;culo, la conclusi&#243;n a la que se llega es que la mujer, por el simple hecho de serlo, es susceptible de ser enga&#241;ada, y por lo tanto inferior al hombre. Es evidente que aquellos que entienden este texto en sentido gen&#233;rico, pero al mismo tiempo no creen en la inferioridad de la mujer, est&#225;n en clara contradicci&#243;n. <\/p>\n<p>Pasemos ahora a aun an&#225;lisis m&#225;s detallado del verso 11. Pablo exhorta aqu&#237; a las mujeres que ten&#237;an un comportamiento inadecuado a aprender en silencio, con toda sujeci&#243;n. Esto que muchos han interpretado como algo denigratorio para la mujer, en realidad es todo lo contrario. Aunque en Deuteronomio 31:12 Mois&#233;s encomend&#243; que se congregara a todo el pueblo, incluidas las mujeres, para ense&#241;arles la Ley, con el paso del tiempo a las mujeres les fue vetado el aprender la Torah, y participar en las actividades que se celebraban en las sinagogas. La &#250;nica esfera de la mujer era el hogar. Ahora Pablo, siguiendo el ejemplo de Jes&#250;s, exhorta a que las mujeres aprendan, algo que la mujer griega tambi&#233;n ten&#237;a vetado. Este aprendizaje deb&#237;a hacerse en silencio, porque es la actitud necesaria para cualquiera que est&#233; aprendiendo. La palabra que se usa en griego, &#8216;besuchia&#8217;, no significa refrenarse de hablar, sino que significa estar en quietud, la quietud necesaria para meditar o estudiar. Por eso, cuando Pablo le dice a las mujeres de la Iglesia de Corinto que guarden silencio, usa otro verbo, que es &#8216;sigao&#8217;, ya que en este caso se trataba de abstenerse de hablar porque estaban interrumpiendo con sus preguntas.<\/p>\n<p>En cuanto al sentido aut&#233;ntico de la expresi&#243;n &#8216;con toda sujeci&#243;n&#8217;, observamos, en primer lugar, que dicha sumisi&#243;n, dado el contexto, no es al marido ni a los hombres en general, sino a los maestros, especialmente a Pablo y Timoteo. En vez de someterse a los falsos maestros deben hacerlo a aquellos que ense&#241;an la sana doctrina. En segundo lugar, la ausencia del art&#237;culo indica otra cualidad de dicho aprendizaje. La palabra sujeci&#243;n es la forma nominal del verbo &#8216;hupotassomai&#8217; que hace referencia a la disposici&#243;n voluntaria de ser receptivo a las necesidades de los otros, en este caso la necesidad que tienen los maestros de comunicar sus ense&#241;anzas sin ruidos molestos y con la debida atenci&#243;n.<\/p>\n<p>Pasemos ahora al verso 12. Si entendemos que Pablo est&#225; prohibiendo a todas las mujeres el ense&#241;ar a cualquier hombre, encontraremos que esta interpretaci&#243;n se contradice con numerosos textos del mismo Pablo (2&#170; Timoteo 2:2; Colosenses 3:16; 1&#170; Corintios 14:3, 26, 31, etc.). Por otra parte, en las Cartas Pastorales el verbo &#8216;didaskein&#8217; se une en contextos que expresan o implican el contenido de la ense&#241;anza, ya sea para hablar de la falsa doctrina, o de la ense&#241;anza de la verdad. Si en el verso 12 se refiere a la ense&#241;anza en general es la &#250;nica vez que ocurre en las Pastorales. Por todo ello, debemos concluir que lo que est&#225; prohibiendo Pablo es que ciertas mujeres ense&#241;en una doctrina err&#243;nea.<\/p>\n<p>&#191;De qu&#233; doctrina se trata? La clave est&#225; en el tercer verbo que aparece en este verso, &#8216;authentein&#8217;. El problema es que esta palabra aparece &#250;nicamente en este texto, y su significado vari&#243; con el paso del tiempo, con lo cual resulta realmente dif&#237;cil saber su significado exacto en este contexto. Puede significar &#8216;usurpar, dominar, gobernar, ser responsable de un asesinato, proclamarse a s&#237; mismo el autor u originador de algo, etc.&#8217;. En el caso de que aqu&#237; significara &#8216;ejercer dominio sobre&#8217;, Pablo no estar&#237;a haciendo otra cosa que recordarles las palabras de Jes&#250;s a sus disc&#237;pulos cuando les exhorta a ser siervos en vez de &#8216;ejercer autoridad&#8217; unos sobre otros, como hac&#237;an los gobernantes de los gentiles (Mateo 20:25). En esta misma l&#237;nea, Pedro amonesta a los ancianos que no apacienten a la grey de Dios como &#8216;teniendo se&#241;or&#237;o&#8217; sobre los que est&#225;n bajo su cuidado (1&#170; Pedro 5:3). Se tratar&#237;a, pues, de la ense&#241;anza de un principio general, aplicado en este caso particular a las mujeres. En el verso 8, se da la circunstancia contraria, ya que se dirige de forma particular a los hombres, pero puede decirse que la ense&#241;anza de orar sin ira ni contienda es de aplicaci&#243;n general.<\/p>\n<p>El &#250;ltimo verbo del verso 12 &#8216;einai en hesuchia&#8217;, estar en quietud, en armon&#237;a, refuerza la idea de servicio que debe caracterizar las relaciones entre hermanos, sean del sexo que sean, en conformidad con las ense&#241;anzas de Jes&#250;s. La ense&#241;anza que se hac&#237;a ejerciendo dominio propiciaba ira y contienda.<\/p>\n<p>Esta es una posible interpretaci&#243;n. Sin embargo, el verso siguiente, y especialmente su nexo de uni&#243;n &#8216;gar&#8217;, permite otra interpretaci&#243;n. &#8216;Gar&#8217; es una conjunci&#243;n que, dependiendo del contexto, puede ser causal o explicativa. Tradicionalmente se le ha interpretado como causal (porque), resultando el verso 14, interpretado en clave de prioridad temporal y de prioridad de culpa, la causa por la cual las mujeres, en general, no pueden ense&#241;ar a los hombres ni ejercer liderazgo. Sin embargo, tal ex&#233;gesis es totalmente contraria al relato de la Creaci&#243;n, como hemos visto, y se opone al resto de las Escrituras, por lo que es evidente que no se trata de una part&#237;cula causal. Por otra parte, esta part&#237;cula enlaza los versos 13, 14 y 15 con los anteriores, y su significado debe depender de la relaci&#243;n de &#233;stos &#250;ltimos con los versos 8 al 12, y no al rev&#233;s.<\/p>\n<p>Desde esta perspectiva, y considerando &#8216;gar&#8217; una part&#237;cula explicativa, y &#8216;authentein&#8217; en su acepci&#243;n de &#8216;autor u originador&#8217;, se entender&#237;a que lo que Pablo est&#225; prohibiendo es que la mujer ense&#241;e o se proclame autora y originadora del hombre. En la zona de Asia Menor, lo femenino era considerado como la fuente de la vida. La Gran madre recib&#237;a diferentes nombres, uno de ellos era Artemisa, la diosa que se adoraba en &#201;feso como Diana, cuyo templo era una de las siete maravillas del mundo. A veces se la identificaba tambi&#233;n con Eva, a la que los mitos gn&#243;sticos consideraban como la que trajo la vida y el conocimiento a Ad&#225;n. Por eso, el verso 13 puede entenderse como una refutaci&#243;n de dicha ense&#241;anza. Se le prohibe a las mujeres que ense&#241;en que la actividad femenina dio la vida al hombre, porque, de acuerdo con las Escrituras Ad&#225;n fue creado primero. Por otra parte, Eva no trajo el conocimiento (gnosis), sino que, siendo enga&#241;ada, cay&#243; en transgresi&#243;n.<\/p>\n<p>Por lo tanto, los versos 13 y 14 no son la raz&#243;n por la cual las mujeres no pueden ejercer el liderazgo, sino que se trata m&#225;s bien de la refutaci&#243;n de una herej&#237;a ampliamente difundida en la zona por los mitos gn&#243;sticos o protogn&#243;sticos que glorificaban a Eva. Esta interpretaci&#243;n, por otra parte, armoniza con otros ejemplos en los que Pablo primero indica la herej&#237;a y despu&#233;s la refuta: 1&#170; Corintios 15:12-57; 1&#170; Timoteo 4:3-5: 2&#170; Timoteo 2:17-19; Romanos 3:8.<\/p>\n<p>\nCONCLUSI&#211;N<\/p>\n<p>Para concluir, podemos decir que un estudio de todas las Escrituras y en especial de lo que Pablo realmente escribi&#243;, demuestra que &#233;l no releg&#243; a la mujer a una posici&#243;n de subordinaci&#243;n dentro de la iglesia. &#201;l realmente desafi&#243; los roles sociales que desempe&#241;aban las mujeres en su tiempo, y la filosof&#237;a y teolog&#237;a que los sustentaban. Sin embargo, sus palabras han sido interpretadas de forma que se usan para defender esos mismos roles. &#191;C&#243;mo pudo ocurrir tal cambio? Creemos que la respuesta est&#225; en el hecho de que la iglesia postapost&#243;lica interpret&#243; sus escritos a trav&#233;s de la cultura y costumbres de su &#233;poca. En un sentido, leyeron a Pablo a trav&#233;s de los ojos de Arist&#243;teles, de Plat&#243;n, de los Estoicos, etc., que ve&#237;an en la mujer a un ser inferior, nacido para obedecer, necesitado de tutela e incapaz, por su propia naturaleza, de asumir ninguna actividad que implicara el ejercicio de autoridad o liderazgo.<\/p>\n<p>Esto fue posible porque algunos de los llamados Padres de la Iglesia, como Or&#237;genes, entendieron que la filosof&#237;a era s&#243;lo una preparaci&#243;n para el cristianismo. Su maestro, Clemente de Alejandr&#237;a, sosten&#237;a que la filosof&#237;a era un don de Dios, concedido a los griegos, como la ley a los jud&#237;os. Su uso, seg&#250;n &#233;l, pod&#237;a prestar importantes servicios al cristianismo. Con este criterio era posible trasladar toda la cultura greco-latina al cristianismo y convertir a &#233;ste en heredero de toda la cultura antigua, como en realidad sucedi&#243;.<\/p>\n<p>Por otra parte, a los cristianos se les sol&#237;a acusar de ser una secta secreta, que pon&#237;a en peligro la seguridad del Estado, que practicaba la magia, y toda clase de supersticiones, y cuyos adeptos eran personas vulgares, incapaces de razonar, de ah&#237; que muchos de los Padres de la Iglesia pensaran que si el cristianismo quer&#237;a captar la atenci&#243;n de los intelectuales y de la cultura pagana en general, deb&#237;a asimilar la filosof&#237;a griega, por lo que empezaron a aplicar conceptos filos&#243;ficos a la hora de interpretar las Escrituras.<\/p>\n<p>De esta forma, poco a poco, la teolog&#237;a cristiana fue produciendo una serie de interpretaciones que eran realmente paganas en sus asunciones. Por ejemplo, la mayor&#237;a de los Padres de la Iglesia, por influencia de los estoicos, que ve&#237;an en la mujer el origen del mal, ense&#241;aron que el matrimonio iba en detrimento de la vida espiritual. Agust&#237;n de Hipona y Jer&#243;nimo llegaron incluso a cuestionarse si una persona casada podr&#237;a ir al cielo. Igualmente, la identificaci&#243;n de lo virtuoso con lo masculino, les llev&#243; a negar que la mujer pudiera ser imagen de Dios, ya que un ser inferior no pod&#237;a reflejar la excelencia de la imagen divina.<\/p>\n<p>Esta tendencia a interpretar las Escrituras a trav&#233;s del punto de vista de la filosof&#237;a griega alcanz&#243; su m&#225;xima expresi&#243;n con Tom&#225;s de Aquino, para quien &#8216;la virtud y la dignidad de la mujer es por naturaleza menor que la del var&#243;n&#8217;. Para Aquino, esta carencia intelectual y moral de la mujer es la causa de que est&#233; destinada por naturaleza a vivir bajo la direcci&#243;n y responsabilidad de un var&#243;n y, asimismo, la causa de las tres reglas que el ap&#243;stol le manda guardar: silencio, disciplina y sujeci&#243;n. La prueba cient&#237;fica que Tom&#225;s de Aquino aduce para explicar la imperfecci&#243;n som&#225;tica, sensorial, intelectual y moral de la mujer es que su constituci&#243;n es m&#225;s h&#250;meda, m&#225;s abundante de humores. Evidentemente esta teor&#237;a no la sac&#243; del relato de la creaci&#243;n sino de Arist&#243;teles. La influencia de Aquino, no s&#243;lo en la iglesia Cat&#243;lica, sino tambi&#233;n en las iglesias protestantes, ha hecho que durante siglos se hayan le&#237;do las palabras de Pablo a trav&#233;s de los ojos de fil&#243;sofos paganos.<\/p>\n<p>Por tanto, el hecho de que durante siglos las mujeres hayan sido relegadas de aquellos ministerios que implicaban el ejercicio de liderazgo, se debe a la influencia que ha ejercido una lectura sesgada de los escritos de Pablo, lectura basada en los supuestos de la filosof&#237;a griega y no en la Revelaci&#243;n. Un estudio cuidadoso del Nuevo Testamento demuestra que los ministerios y las posiciones de liderazgo eran ejercidos en funci&#243;n de los dones recibidos y no en funci&#243;n del sexo. Los testimonios acerca de Junia, Priscila, Febe, Evodia, S&#237;ntique, Trifena, Trifosa, P&#233;rsida, o la receptora de la segunda ep&#237;stola de Juan, demuestran que, en la iglesia primitiva, las mujeres ten&#237;an acceso a los mismos ministerios que los hombres.<\/p>\n<p>Margarita Mu&#241;iz<br \/>\nLicenciada en Filosof&#237;a y Letras.<br \/>\nDiplomada en Fonoaudiolog&#237;a y Logopedia.<br \/>\nMaster en Orientaci&#243;n Educativa y Profesional.<\/p>\n<p>(Art&#237;culo aparecido en 1997 en la revista ALETHEIA n&#186; 12)<\/p><\/div>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Hist&#243;ricamente la ex&#233;gesis b&#237;blica sobre el tema de las relaciones hombre-mujer ha sido exclusivamente jer&#225;rquica. 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