{"id":5568,"date":"2016-02-08T19:10:41","date_gmt":"2016-02-09T00:10:41","guid":{"rendered":"http:\/\/www.biblia.work\/sermones\/reflexiones-sobre-la-bendicin-de-toronto\/"},"modified":"2016-02-08T19:10:41","modified_gmt":"2016-02-09T00:10:41","slug":"reflexiones-sobre-la-bendicin-de-toronto","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/reflexiones-sobre-la-bendicin-de-toronto\/","title":{"rendered":"Reflexiones sobre &#8220;La Bendici&#243;n de Toronto&#8221;"},"content":{"rendered":"<div>Hace menos de un a&#241;o que la \u00abBendici&#243;n de Toronto\u00bb hizo por primera vez su aparici&#243;n en Europa. Esto fen&#243;meno, cuyo nombre estuvo inspirado en la iglesia de Vineyard (cerca del aeropuerto) de la m&#225;s cosmopolita de las ciudades canadienses, se ha propagado por las islas Brit&#225;nicas y Europa manifestando una destacada propensi&#243;n a hacerse aceptar por una gran diversidad de grupos eclesi&#225;sticos. Ha recibido una acogida positiva, si no general, en los medios carism&#225;ticos de todas las tendencias, encontrando tambi&#233;n defensores y adeptos en las iglesias m&#225;s tradicionales no carism&#225;ticas. Dos iglesias, en particular, parecen haber sido los centros de difusi&#243;n y desarrollo en Gran Breta&#241;a; una es anglicana: la Iglesia de la Santa Trinidad, en Brompton; la otra es bautista, en Wimbledon.<\/div>\n<div style=\"text-align:justify; color:#3d3d3d;\">Cualquiera que sea la primera reacci&#243;n que se pueda tener al escuchar los ecos de lo que sucede en estas iglesias y en otros lugares, ser&#237;a imprudente ignorarlos y suponer que, as&#237; como un buen n&#250;mero de fen&#243;menos religiosos venidos del otro lado del Atl&#225;ntico no perdurar&#225; mucho. En lo que a m&#237; concierne, tras o&#237;r a un amigo (cuyo discernimiento teol&#243;gico tengo buenas razones para respetar) ponderar los beneficios personales obtenidos de su participaci&#243;n en este movimiento, acog&#237; con alegr&#237;a la ocasi&#243;n de visitar las dos iglesias antedichas para comprobar por m&#237; mismo lo que suced&#237;a. Adem&#225;s de estas visitas he visto, por un lado, los videos de Ellie Mumford (esposa del pastor de la iglesia de Vineyard en Putney, Londres) que, al parecer, ser&#237;a el instrumento humano mediante el cual la \u00abbendici&#243;n\u00bb habr&#237;a llegado a Europa, y, por otro lado, dos emisiones que le fueron dedicadas por la televisi&#243;n galesa. Tambi&#233;n asist&#237;, acompa&#241;ado de otros pastores, a una reuni&#243;n que tuvo lugar al sur del pa&#237;s de Gales, para presentar todas las actividades asociadas al movimiento. Adem&#225;s me document&#233; lo m&#225;s posible leyendo una amplia gama de textos de numerosas obras escritas por adeptos entusiastas, art&#237;culos publicados en la prensa escrita, religiosa y secular, favorables o desfavorables. Por todo ello creo poder pronunciarme sobre el asunto.<\/p>\n<p>Ciertamente no existe duda de que este ejercicio es una simple p&#233;rdida de tiempo, ya que el menor discernimiento teol&#243;gico es suficiente para comprender, desde el principio, que \u00abla bendici&#243;n de Toronto\u00bb no tiene su origen en el cielo. Sin embargo, me atrevo a adelantar que en ciertas &#233;pocas se producen fen&#243;menos extra&#241;os en la historia espiritual del pueblo de Dios. Es igualmente cierto que han sucedido hechos extraordinarios, finalmente imputables con claridad a Satan&#225;s, que comenzaron a intrigar y enga&#241;ar a hombres de Dios, a pesar de su clarividencia. Por otra parte, la historia de lo que Ronald Knox llamaba \u00abel entusiasmo\u00bb est&#225; sembrada con ejemplos de personas y de movimientos que parec&#237;an prevalecer, pero que acabaron por hundirse dejando tras s&#237; seres destrozados que tuvieron la seguridad de ser guiados por la mano de Dios en todo lo que hac&#237;an. Las palabras del ap&#243;stol Pablo a los Tesalonicenses son siempre apropiadas: \u00abNo apagu&#233;is al Esp&#237;ritu. No menospreci&#233;is las profec&#237;as. Examinadlo todo; retened lo bueno\u00bb (1&#170; Tesalonicenses 5:19-21).<\/p>\n<p>He tratado de dirigir mi investigaci&#243;n sin ingenuidad, pero con un esp&#237;ritu lo m&#225;s b&#237;blicamente abierto que me fuera posible, haciendo una evaluaci&#243;n honesta de lo que ha sucedido, por cuanto se trata de un movimiento ampliamente extendido en la actualidad. &#191;Qui&#233;n osar&#237;a negar que nuestros pa&#237;ses necesitan urgentemente una visitaci&#243;n del cielo? Los motivos para el &#225;nimo son tan poco numerosos que ser&#237;a causa de alegr&#237;a saber que est&#225; a punto de ocurrir una inversi&#243;n en la tendencia. Desconf&#237;o, sobre todo, de las reacciones (a favor o en contra) que parecen caracterizar ciertas declaraciones sobre \u00abla bendici&#243;n de Toronto\u00bb. Igualmente, mi anhelo ha sido no adoptar una actitud a la manera de Gamaliel; esperando el juicio del tiempo venidero para evitar adoptar una postura en el plano teol&#243;gico.<\/p>\n<p>Ahora bien, se asegura que el origen de lo que sucedi&#243; en Toronto hay que buscarlo en personas un tanto ins&#243;litas pertenecientes a medios hiper-carism&#225;tico-pentecostales de Norteam&#233;rica: Rodney Howard-Browse y Kenneth Copeland. Para algunos no es necesario ir m&#225;s all&#225;; esto es ya suficientemente elocuente. Con todo, no se puede cortar la discusi&#243;n de esta manera. Actuando as&#237; algunos pusieron en tela de juicio la autenticidad del Avivamiento de 1.859 en el pa&#237;s de Gales, porque Humphrey Jones, el hombre mediante quien vino el Avivamiento desde los Estados Unidos, hab&#237;a profetizado que el Esp&#237;ritu Santo descender&#237;a, en forma corp&#243;rea, sobre una colina cercana a Aberystwyth (ciudad costera en el pa&#237;s de Gales). Lo que necesitamos es discernimiento, no una evaluaci&#243;n demasiado precipitada basada en la presencia, o la no presencia, de personajes m&#225;s o menos vinculados a los responsables del movimiento. No ser&#237;a dif&#237;cil demostrar, a partir de ejemplos extra&#237;dos de la historia, que nuestro Dios a veces elige leer antes en el coraz&#243;n que en la cabeza de aquellos hombres que &#233;l se digna utilizar y bendecir.<\/p>\n<p>        I.            &#191;Qu&#233; sucede realmente? <\/p>\n<p>La reuni&#243;n t&#237;pica comienza por un periodo de 45 a 60 minutos de lo que se llama \u00abla adoraci&#243;n\u00bb. Consiste invariablemente en una sucesi&#243;n de cantos, coritos que, con frecuencia, suelen ser de corta duraci&#243;n y, por consiguiente, repetidos muchas veces. El canto est&#225; dirigido por m&#250;sicos o coristas. La mayor&#237;a de los asistentes permanece en pie y muchos de ellos con los brazos levantados. La oraci&#243;n est&#225;, casi siempre, acompa&#241;ada de una m&#250;sica dulce y suave. A veces se expresa mediante el \u00abcantar en lenguas\u00bb sobre un fondo de acordes armoniosos interpretados al piano o a la guitarra. En las reuniones a las que he asistido segu&#237;a una predicaci&#243;n (en una ocasi&#243;n dur&#243; cuarenta minutos). Despu&#233;s llega el momento esperado por todos: la invocaci&#243;n al Esp&#237;ritu Santo, que se hace, sencillamente, mediante las palabras: \u00abVen, Esp&#237;ritu Santo\u00bb, con una frase como: \u00abTe invitamos a venir\u00bb o por una oraci&#243;n m&#225;s larga y por la indicaci&#243;n dada a la asamblea en el sentido de que, sin duda, va a ser testigo de cosas extraordinarias. Se exhorta a no tener temor a las respuestas o a las manifestaciones f&#237;sicas y, con frecuencia, se lee una serie de citas b&#237;blicas que validan lo que va a suceder.<\/p>\n<p>Durante este tiempo se deja libre un espacio para que los miembros de la asistencia puedan reunir a las personas designadas que forman parte de los \u00abequipos ministeriales\u00bb (Ministry Teams) identificados mediante un distintivo; sabia precauci&#243;n para impedir que personas no autorizadas se infiltren en sus filas.<\/p>\n<p>A partir de ese momento algunas personas comienzan a adelantarse \u00abpara recibir los beneficios del ministerio\u00bb, lo cual se pone en pr&#225;ctica en todos los centros en donde he estado; esto me ha parecido fascinante. No se trata propiamente dicho de una imposici&#243;n de manos tal y como es practicada por los pentecostales cl&#225;sicos. Se trata de una serie de curiosos gestos, efectuados por un miembro del equipo, a cierta distancia de la cabeza, de la cara, de la espalda y del torso del destinatario. En algunos casos tan s&#243;lo la frente, la nuca o la espalda es tocada con un solo dedo. Jam&#225;s hay la menor presi&#243;n de la mano para empujar hacia atr&#225;s al sujeto intentando que caiga. Lo que sucede con m&#225;s frecuencia es que la gente se derrumba m&#225;s o menos r&#225;pidamente. Sin embargo hay personas que no se caen, se interrumpe entonces el proceso y estas regresan a su sitio. La palabra \u00abderrumbamiento\u00bb no es en realidad apropiada para describir lo que sucede; el movimiento descendente hacia el suelo es muy suave, cay&#233;ndose el sujeto poco a poco.<\/p>\n<p>Hay momentos m&#225;s violentos. Algunas personas comienzan por una especie de carrera inm&#243;vil que puede durar largo rato. Un d&#237;a tuve la ocasi&#243;n de entrar a la iglesia de Vineyard en Putney, Londres, alg&#250;n tiempo despu&#233;s de finalizado el culto matutino. La sala estaba ya medio vac&#237;a, los m&#250;sicos hab&#237;an dejado de tocar y la mayor&#237;a de los presentes charlaban mientras tomaban un caf&#233;. S&#243;lo una mujer segu&#237;a corriendo, sin moverse del sitio, mientras otra la vigilaba, sin duda para sujetarla cuando sucumbiese a la fatiga. Adem&#225;s he visto gente con fuertes temblores en todos sus miembros, o bien dando fuertes y violentos saltos sin moverse de su sitio. La mayor&#237;a de las veces estos ejercicios han acabado por agotar a quienes los practicaban. Parece que las manifestaciones f&#237;sicas var&#237;an seg&#250;n los lugares, teniendo cada uno caracter&#237;sticas propias.<\/p>\n<p>En general la risa comienza cuando la gente ha ca&#237;do al suelo. Esta risa puede variar en naturaleza e intensidad. Algunos se carcajean discretamente, otros r&#237;en a mand&#237;bula batiente, mientras que otros se r&#237;en con gritos tan estent&#243;reos que incluso causar&#237;an la envidia de las brujas de Mcbeth. Los animadores de la reuni&#243;n, en la iglesia de la Santa Trinidad en Londres, no paraban de animar a la gente a adelantarse para recibir los beneficios del \u00abministerio\u00bb o a levantar la mano para que un compa&#241;ero pudiera ir hacia ellos. En un momento dado lanz&#243; la siguiente exhortaci&#243;n: \u00abNo se&#225;is brit&#225;nicos\u00bb, sin duda quer&#237;a decir: abandonad vuestra sangre fr&#237;a y la flema caracter&#237;stica del temperamento brit&#225;nico &#8211; qu&#233; se podr&#237;a esperar encontrar en los empingorotados habitantes del barrio de Knightsbridge &#8211; y dejaos llevar, si quer&#233;is que la bendici&#243;n de Dios descienda sobre vosotros.<\/p>\n<p>Las personas que se adelantaron pertenec&#237;an a todos los estamentos sociales y a todas las edades. Fue en Wimbledon donde vi a la m&#225;s joven: una ni&#241;ita de unos cuatro a&#241;os, m&#225;s o menos, que recibi&#243; los beneficios del \u00abministerio\u00bb por medio de dos mujeres que incluso estando de rodillas eran m&#225;s altas que ella. Debo confesar que la participaci&#243;n de muchos otros ni&#241;os, all&#237; y en otros lugares, es lo que m&#225;s me ha afectado.<\/p>\n<p>Creo haber o&#237;do, en la iglesia de la Santa Trinidad, dos \u00abrugidos de le&#243;n\u00bb, sin estar, no obstante, seguro de s&#237; se trataba m&#225;s bien de ruidos producidos por el sistema de sonorizaci&#243;n. Fuera lo que fuesen, estos rugidos y los gritos de otros animales forman parte integrante de las manifestaciones t&#237;picas de \u00abla bendici&#243;n de Toronto\u00bb.<\/p>\n<p>Es interesante escuchar los testimonios de quienes han experimentado \u00abla bendici&#243;n\u00bb. Ninguno dijo estar inconsciente mientras permanec&#237;a postrado en el suelo. Por el contrario, todos describieron esta situaci&#243;n como muy agradable. Algunos afirmaron haber tenido la visi&#243;n de un personaje bello y luminoso, a quien tomaron por Cristo. Numerosos son quienes han testimoniado que siguiendo a tales experiencias experimentaron un mayor amor hacia Dios y un renovado inter&#233;s por las cosas espirituales. Tambi&#233;n se argumenta: si tal es el fruto &#191;por qu&#233; esta paranoia a prop&#243;sito de sus ra&#237;ces?<\/p>\n<p>Mientras que algunos consideran al conjunto del movimiento como un avivamiento espiritual, los adeptos m&#225;s cercanos no lo denominan as&#237;. Hablan m&#225;s bien de un pre-avivamiento, de una especie de pre-dispensaci&#243;n, sugiriendo que resistirse viene a ser resistir la acci&#243;n del Esp&#237;ritu Santo. Uno de los aspectos m&#225;s sorprendentes del movimiento es el minucioso examen al que sus adherentes han sometido a la historia de la Iglesia a fin de encontrar ejemplos de movimientos, an&#225;logos a \u00abla bendici&#243;n de Toronto\u00bb, que se hayan producido en contextos diferentes y que hayan sido irreprochables en el plano teol&#243;gico. En el fondo este procedimiento no difiere en nada de las tentativas, m&#225;s bien ingenuas, llevadas a cabo para probar que todas las grandes figuras de la historia de la Iglesia hablaron en lenguas.<\/p>\n<p>Los \u00abprecursores espirituales\u00bb del movimiento ser&#237;an Jonathan Edwards y, sobre todo, muy particularmente su esposa Ellie Mumford. No se escatiman elogios a esta &#250;ltima, cit&#225;ndola como una extraordinaria ilustraci&#243;n de las manifestaciones del movimiento actual, con dos siglos y medio de adelanto sobre su aparici&#243;n en Toronto. Sin embargo, una lectura atenta de los relatos de Jonathan Edwards, a prop&#243;sito de las experiencias espirituales de su esposa, no permite, a mi entender, tal interpretaci&#243;n. Es m&#225;s, como veremos, en los relatos de Edwards hay elementos que faltan al movimiento actual, de manera evidente.<\/p>\n<p>      II.            Una evaluaci&#243;n personal. <\/p>\n<p>&#191;C&#243;mo intentar una evaluaci&#243;n de este movimiento? Antes de aceptarlo o de rechazarlo en bloque, creo que hay que examinarlo minuciosamente bajo tres perspectivas: la perspectiva b&#237;blico-teol&#243;gica, la perspectiva hist&#243;rica y la perspectiva psicol&#243;gica. Merece la pena detenerse atentamente en cada uno de estos tres aspectos. Por otro lado conviene determinar si no hay m&#225;s que dos opciones: la aceptaci&#243;n o el rechazo absolutos. &#191;Es posible afirmar que hay personas que han sido bendecidas por Dios en esas reuniones sin admitir la autenticidad de los procedimientos utilizados? Tratemos de aclarar esta cuesti&#243;n mediante una analog&#237;a. Los Reformadores fueron fuertemente cr&#237;ticos con la Iglesia Cat&#243;lico-romana. En general no la consideraban como una verdadera iglesia de Dios. Sin embargo no llegaron hasta el punto de lanzar el anatema sobre todos los cat&#243;lico-romanos o a declarar que estos no eran cristianos. Reconocieron la obra de Dios en los individuos, afirmando que la bendici&#243;n otorgada lo hab&#237;a sido a pesar de la iglesia de Roma y no a causa de ella. Igualmente no hay duda de que un hombre como Staupitz ayud&#243; a Lutero a caminar por la senda que le condujo hacia Dios, aun cuando &#233;l mismo no estuviese seguro de haberla seguido hasta el final.<\/p>\n<p>A.     Perspectiva b&#237;blico-teol&#243;gica. <\/p>\n<p>Algunas personas con quienes he hablado sosten&#237;an que, mucho antes de o&#237;r hablar de \u00abla bendici&#243;n de Toronto\u00bb, un profundo sentimiento de vac&#237;o y de fracaso les hab&#237;a impulsado a buscar al Se&#241;or &#191;No es bien cierto que Dios visita a aquellos que le buscan presos de un deseo de ser transformados? Muy bien pudieron estas personas haber interpretado equivocadamente lo que el Se&#241;or ha hecho y cometer un simple error de l&#243;gica al suponer que la bendici&#243;n les hab&#237;a venido gracias a las reuniones a las que hab&#237;an asistido. Es in&#250;til desacreditar su evidente progreso espiritual con el fin de criticar a un movimiento que se halla gravemente puesto en tela de juicio, por no decir m&#225;s.<\/p>\n<p>Ciertamente no es dif&#237;cil encontrar fallos b&#237;blicos al considerar el movimiento y sus pretensiones. Me parece que la identificaci&#243;n simplista que se hace entre lo que sucede en sus reuniones y las diversas experiencias f&#237;sicas narradas en las Escrituras, que hombres de ambos Testamentos han vivido en sus encuentros con Dios, bordean el absurdo. Los ejemplos b&#237;blicos citados con m&#225;s frecuencia son los siguientes: Ezequiel (1:28; 3:23), Daniel (8:17 &#8211; 10:9), el mismo rey Sa&#250;l (1&#170; Samuel 19:24), as&#237; como Juan (Apocalipsis 1:17) y los soldados que fueron a arrestar a Jes&#250;s en el huerto de Getseman&#237; (Juan 18:6).<\/p>\n<p>Una lectura superficial de estos textos deber&#237;a bastar para poner en evidencia un gran n&#250;mero de diferencias entre lo que se dice en la Biblia y los tipos de experiencias descritas anteriormente. Lo que destaca en cada uno de los acontecimientos b&#237;blicos es el sentimiento de temor reverente junto a una convicci&#243;n de indignidad total. Que esta disposici&#243;n haya estado presente en las reuniones en las que me he encontrado, particularmente junto a personas tiradas por el suelo, riendo o saltando, no era muy evidente para el observador. El ambiente era m&#225;s bien de hilaridad y despreocupaci&#243;n, por no decir de liviandad.<\/p>\n<p>Ser&#237;a necesario realizar una encuesta para discernir mejor el fen&#243;meno m&#225;s t&#237;pico de \u00abla bendici&#243;n de Toronto\u00bb: la risa. Es este elemento lo que m&#225;s ha llamado la atenci&#243;n de los medios de comunicaci&#243;n seculares, con el cinismo con el que estamos acostumbrados a verles manifestarse, resaltando que este es un elemento m&#225;s o menos ligado al cristianismo. Lo triste es que, en este caso, se les ha provisto ampliamente de todas las armas que necesitaban. Quiero ser muy claro. Soy plenamente consciente de que existen, en la historia de la Iglesia, ejemplos de estallidos de risa en las personas a quienes Dios se ha acercado para bendecirlas. Ciertos avivamientos han sido acompa&#241;ados de una explosi&#243;n de gozo tal, que este se ha manifestado, en ciertas ocasiones, mediante la risa. Despu&#233;s de todo &#191;no habla el Nuevo Testamento de \u00abgozo inefable y glorioso\u00bb? Pero no es esta la cuesti&#243;n en este caso. Se trata, m&#225;s bien, de un fen&#243;meno invariablemente esperado y de tal suerte que esa risa ha venido a ser el momento capital de las reuniones.<\/p>\n<p>A la objeci&#243;n de que el Salmo 126:2 (\u00abEntonces nuestra boca se llenar&#225; de risa y nuestra lengua lanzar&#225; gritos de triunfo\u00bb) es una justificaci&#243;n b&#237;blica, conviene oponer un peque&#241;o trabajo hecho con la ayuda de una concordancia y de un l&#233;xico b&#237;blico. Las palabras \u00abrisa\u00bb y \u00abre&#237;r\u00bb se encuentran 80 veces en el Antiguo Testamento. Dejando aparte el ejemplo de Abraham y Sara, cuando les fue anunciado el futuro nacimiento de su hijo Isaac, estas palabras indican, casi siempre, el desprecio y la burla expresada frecuentemente por los enemigos de Dios contra su pueblo y, a veces, por el mismo Se&#241;or hacia sus enemigos. No es diferente en el Nuevo Testamento. Las palabras \u00abrisa\u00bb y \u00abre&#237;r\u00bb no aparecen m&#225;s que 6 veces. Tres veces describe el recelo ir&#243;nico de los oyentes de Jes&#250;s, cuando este afirma que la hija de Jairo est&#225; dormida; otra est&#225; en Santiago 4:9, en donde se dice que la risa se convertir&#225; en lloro; este contraste lo hallamos dos veces en el Evangelio de Lucas (6:21 y 25). As&#237; pues es abusivo pretender que en la Escritura la risa aparece como una manifestaci&#243;n de la bendici&#243;n de Dios, y m&#225;s a&#250;n organizar reuniones con la intenci&#243;n concreta de expresarse mediante la risa.<\/p>\n<p>El mismo razonamiento se podr&#237;a utilizar para la borrachera. Ciertos textos (1&#170; Samuel 1:13 y ss; Hechos 2:13 y ss; Efesios 5:18) son citados, sin fundamento, para probar que las manifestaciones de alta espiritualidad pueden parecerse al estado de embriaguez y que las expresiones f&#237;sicas asociadas a veces a \u00abla bendici&#243;n de Toronto\u00bb se inscriben en la misma l&#237;nea. Esto sugiere, virtualmente, que Dios estar&#237;a en su origen. Pero en la Biblia los signos que acompa&#241;an a una experiencia profunda de Dios y de un cambio de vida son m&#225;s bien: el pesar ante el pecado y la humildad, acompa&#241;ada de un intenso sentimiento de indignidad; no la hilaridad. Sin embargo, en las reuniones a las que he asistido, ubicadas en el movimiento de \u00abla bendici&#243;n de Toronto\u00bb, no he visto nada de esto.<\/p>\n<p>Resumiendo. Ni por sus referencias a las Escrituras, ni por su forma de utilizarlas (esto es, por su hermen&#233;utica, usando la palabra t&#233;cnica), los responsables consiguen mostrar un solo precedente o un principio b&#237;blico que justifique lo que ha venido a ser la manifestaci&#243;n t&#237;pica del movimiento. <\/p>\n<p>B.    Perspectiva hist&#243;rica. <\/p>\n<p>&#191;Aporta la historia la evidencia necesaria?<\/p>\n<p>Dado el lugar que Jonathan Edwards y su esposa Sara ocupan en la defensa del movimiento, se podr&#237;a suponer que existe alg&#250;n v&#237;nculo directo entre su casa de Northampton en Nueva Inglaterra y la moderna metr&#243;polis de Canad&#225;. Si tan s&#243;lo pudieran aparecer un d&#237;a los v&#237;nculos teol&#243;gicos m&#225;s esenciales, quien sabe si los escritos de Edwards sobre el Gran Avivamiento, convertidos en los best-sellers de la regi&#243;n de Toronto, no producir&#237;an efectos inesperados.<\/p>\n<p>Por ahora el v&#237;nculo entre las dos &#233;pocas es, cuando menos, fr&#225;gil y confuso. En realidad los Sres. Edwards y el movimiento de Toronto son diametralmente opuestos. Es cierto que se produjeron ciertos fen&#243;menos extraordinarios de forma general, concretamente en torno a las reuniones, cuando el Gran Avivamiento, particularmente en torno a Edwards quien no trat&#243; ni de explicarlos ni de alentarlos. En Nueva Inglaterra no se vio ni \u00abequipo ministerial\u00bb, ni agregados reconocidos que gesticulasen sobre las personas voluntarias, antes de que algunos se desplomasen haciendo o&#237;r una fuerte y ronca risa. Han habido numerosos casos de convulsiones que se han producido sin haber sido buscados. Es cierto que Sara Edwards ha vivido experiencias asombrosas, incluyendo la levitaci&#243;n, seg&#250;n testimonios verdaderos o falsos; es cierto que en los informes de su marido no se pon&#237;a en duda su origen divino. Pero esto no ten&#237;a nada que ver con lo que sucede en Toronto.<\/p>\n<p>Contrariamente a lo que sostienen Ellie Mumford y otros, Sara Edwards jam&#225;s fue presentada como completamente ebria durante muchos d&#237;as seguidos. Ella vivi&#243; experiencias que exaltaban la majestad, la gloria y la compasi&#243;n de Dios Soberano, ante quien sent&#237;a su profunda indignidad. En los relatos de su marido permaneci&#243; en el anonimato, y este nunca trat&#243; de reproducir las experiencias de su esposa en la monta&#241;a o en la ciudad. Lo cierto es que, si se me permite hacer una comparaci&#243;n, aquellos conduc&#237;an m&#225;s con el pie en el freno que en el acelerador.<\/p>\n<p>Las mismas observaciones pueden aplicarse al avivamiento de Irlanda del Norte en 1.859. Hubo casos de postraci&#243;n (ca&#237;das) y de personas en trance, a veces durante mucho tiempo. Pero hay que volver a insistir sobre el hecho de que estas cosas se produjeron por s&#237; mismas y que no constitu&#237;an un elemento del programa del Avivamiento. Tanto en Irlanda del Norte, como en el Gran Avivamiento, en el avivamiento metodista, como en otros muchos, se convirti&#243; una multitud de personas. Es frecuente que, en relaci&#243;n con la agitaci&#243;n que se puede ocasionar en este gran movimiento de liberaci&#243;n, se produzcan los fen&#243;menos f&#237;sicos m&#225;s asombrosos.<\/p>\n<p>C.    Perspectiva psicol&#243;gica. <\/p>\n<p>Es leg&#237;timo preguntarse si ciertos fen&#243;menos pueden explicarse desde un punto de vista psicol&#243;gico. Considerar esta posibilidad no significa alinearse en el campo de aquellos que piensan que formular una explicaci&#243;n psicol&#243;gica de los fen&#243;menos religiosos es despojarlos de todo significado para las personas inteligentes. Se trata, sobre todo de reconocer que numerosas manifestaciones religiosas pertenecen m&#225;s al terreno de la psicolog&#237;a que al espiritual. No admitirlo puede perjudicar seriamente la causa de Cristo y tener consecuencias nefastas para aquellos que se dejan llevar por la corriente creyendo ciegamente que es por el Esp&#237;ritu Santo. Muchos de ellos naufragan espiritualmente haciendo decir a los esc&#233;pticos \u00ab&#161;Ya te lo hab&#237;a advertido!\u00bb.<\/p>\n<p>Pero &#191;es justo ridiculizar as&#237; estas actividades y a quienes las propagan? Hay quien objeta al punto que esos elementos peligrosos est&#225;n ausentes de las reuniones. Subrayan que, en la mayor&#237;a de los casos estas se desarrolla al modo carism&#225;tico normal y moderado, es decir: un per&#237;odo de adoraci&#243;n al principio, cantos y coros que resultan familiares, acompa&#241;amiento musical, etc. Reconozco de buen grado que mi prop&#243;sito tiene implicaciones que desbordan grandemente ese desarrollo particular. Afirmo, sin embargo, que este estilo de adoraci&#243;n, aunque relativamente tranquilo y aparentemente poco emotivo (lo m&#225;s frecuente) es muy fuerte en raz&#243;n de la sutil presi&#243;n psicol&#243;gica que ejerce en los participantes.<\/p>\n<p>Consideremos los factores siguientes. El ambiente est&#225; relajado y tranquilo. Las personas no est&#225;n alerta (vigilantes). La m&#250;sica es repetitiva, as&#237; como las palabras que se cantan, lo cual no exige ni el m&#225;s d&#233;bil de los esfuerzos de concentraci&#243;n. Es un tiempo en que la audiencia est&#225; en pie con los brazos levantados y los ojos cerrados, siendo lo suficientemente prolongado como para ocasionar una cierta laxitud f&#237;sica y psicol&#243;gica. Todo coopera a crear un estado sopor&#237;fero en el que todos est&#225;n completamente dispuestos a dar una buena acogida a lo que se les proponga. Muchas personas se acercan a las reuniones con el &#225;nimo predispuesto en favor de los fen&#243;menos que conf&#237;an ver. Sin querer acusar a los animadores de las reuniones de la m&#225;s m&#237;nima mala intenci&#243;n, hay que reconocer, no obstante, que son expertos en dirigir las emociones colectivas. Saben controlar el ritmo de la reuni&#243;n, discerniendo el momento oportuno para ralentizarlo o acelerarlo, suscitar un estado emotivo utilizando h&#225;bilmente la m&#250;sica adecuada. De cuando en cuando hacen ciertas advertencias que desaniman a los m&#225;s proclives a desaprobar lo que sucede, sugiriendo que el Se&#241;or est&#225; presente de una manera excepcional y que va a hacer cosas extraordinarias. Todo ello contribuye, aunque no se quiera admitir, a crear una atm&#243;sfera intensamente cargada de emoci&#243;n que pesa sobre aquellos que comienzan a sentirse espiritualmente menesterosos y culpables de haber tenido reservas en cuanto a la validez de las manifestaciones.<\/p>\n<p>Tales reuniones son propicias a la manipulaci&#243;n hipn&#243;tica. Puesto que se reconoce que la pr&#225;ctica de la hipnosis est&#225; lejos de limitarse al artista del music-hall &#8211; ese personaje con bigote y capa negra que balancea un reloj al extremo de una cadena ante los ojos de su v&#237;ctima, para hacerlo entrar en un estado de somnolencia &#8211; esta afirmaci&#243;n es menos absurda de lo que parece. Muchos son los psiquiatras, cristianos y no cristianos, que lo han atestiguado claramente.<\/p>\n<p>Consideremos ahora esos gestos tan particulares que los componentes del equipo hacen con las manos cerca de un candidato. Estos extra&#241;os gestos no tienen precedente b&#237;blico. Un interesante art&#237;culo aparecido en el Time Magazine describ&#237;a lo que llamaba la \u00abterapia sin contacto f&#237;sico\u00bb. No hac&#237;a menci&#243;n alguna al movimiento de Toronto, pero resulta imposible no pensar en &#233;l.<\/p>\n<p>\u00abCon las manos a pocos cent&#237;metros del paciente asistido, la enfermera realiza gestos en torno a su cuerpo, de la cabeza a los pies, como si estuviera despoj&#225;ndole de una tela de ara&#241;a. Al acabar cada uno de estos amplios movimientos, realiza, con los ojos cerrados, un gesto brusco con las manos, como para sacudirse agua. Tales son los gestos de la \u00abterapia sin contacto f&#237;sico\u00bb, una terapia muy controvertida que poco a poco va ganando adeptos en el mundo de la medicina: muchas decenas de miles en los Estados Unidos y en numerosos pa&#237;ses. Seg&#250;n sus partidarios esta terapia sirve no s&#243;lo para reconfortar y relajar a los pacientes, sino tambi&#233;n para calmar el dolor, para producir modificaciones a nivel de la sangra y para favorecer la curaci&#243;n.<\/p>\n<p>&#191;No ser&#225; esta terapia, como pretenden sus detractores, una especialidad de la Nueva Era, una suerte de imposici&#243;n de manos, sin contacto f&#237;sico, que no tiene cabida en la medicina?\u00bb<\/p>\n<p>He aqu&#237; otro factor significativo. Algunas personas hacen la experiencia de lo que se llama, seg&#250;n creo, \u00abregresi&#243;n hipn&#243;tica\u00bb. El hipnotizador, tras haber puesto al sujeto en estado de hipnosis, introduce en su subconsciente una palabra o una frase. Cuando el sujeto sale de su estado de trance, basta con que esta palabra o frase sea pronunciada para que vuelva a caer en estado de hipnosis. Ellie Mumford cuenta c&#243;mo un pastor americano, habiendo sufrido el efecto Toronto en la iglesia de Vineyard (aeropuerto), se volv&#237;a a caer al suelo en el momento de la invocaci&#243;n \u00abEsp&#237;ritu Santo, ven\u00bb, o en el instante de escribir estas palabras al redactar un informe para el bolet&#237;n de su iglesia. Esta narraci&#243;n fue acogida con grandes risotadas que se redoblaron cuando ella dijo haber tenido la misma experiencia al escribir este incidente en su agenda, mientras cruzaba el Atl&#225;ntico en un vuelo de Air France.<\/p>\n<p>Seg&#250;n un buen n&#250;mero de testimonios p&#250;blicos y en conversaciones privadas, parecer&#237;a que despu&#233;s de haber vivido esta experiencia, la mayor&#237;a de las personas buscaban renovarla, como si no llegaran a satisfacerse jam&#225;s. Habi&#233;ndola vivido el domingo anterior, de nuevo tienen necesidad de ello. &#191;Qu&#233; hay de malo en eso? &#191;No buscamos todos continuamente conocer mejor la gracia de Dios? Sin duda. Pero soy asaltado por una conjetura &#191;Donde hab&#237;a escuchado ya antes esto? La respuesta es: en relaci&#243;n con los drogadictos. Gracias a su dosis la droga produce un estado euf&#243;rico&#8230;&#8230;durante un tiempo. Pronto se necesita una nueva dosis, y as&#237; una y otra vez. &#191;No ser&#225; este fen&#243;meno de \u00abla bendici&#243;n de Toronto\u00bb la expresi&#243;n \u00abcristiana\u00bb de una dependencia? Por mi parte no he podido hallar un ejemplo paralelo en el Nuevo Testamento que justifique tales usos.<\/p>\n<p>Conclusi&#243;n.<\/p>\n<p>Con gran pesar (al decir esto soy sincero), no he encontrado nada que me convenza de que \u00abla bendici&#243;n de Toronto\u00bb est&#233; bien fundamentada, aunque millares de cristianos la hayan adoptado. No pongo en duda su sinceridad, y no encuentro necesario afirmar que el Se&#241;or no haya bendecido a ninguno de ellos. Con toda honestidad, no he percibido nada de siniestro o de sat&#225;nico en las reuniones a las que he asistido. Sin embargo, recuerdo que las Escrituras dicen que Satan&#225;s se viste como &#225;ngel de luz y utiliza artima&#241;as y maquinaciones.<\/p>\n<p>Estoy cada vez m&#225;s persuadido de que en un determinado momento<\/p>\n<p>1.      habr&#225; que reparar importantes da&#241;os, socorrer a los cristianos heridos y completamente desilusionados, y presentar el Evangelio a los incr&#233;dulos endurecidos, y <\/p>\n<p>felizmente otro Gran Avivamiento sumir&#225; en la oscuridad del olvido todo recuerdo de estas autodenominadas \u00abbendiciones\u00bb. <\/p>\n<p>\n1.      Graham Harrison es pastor de la Iglesia Evang&#233;lica Emmanuel en Newport, Pa&#237;s de Gales. Este art&#237;culo apareci&#243; en la revista Foundations, publicaci&#243;n del Consejo Evang&#233;lico Brit&#225;nico (B.E.C.) n&#186; 34, primavera de 1.995. <\/p>\n<p>Seg&#250;n el Petit Robert (1.988), falsedad de juicio con tendencia a las interpretaciones. <br \/>\nJonathan Edwards (1.703). Te&#243;logo calvinista, predicador del Avivamiento en Nueva Inglaterra. <br \/>\nNarraci&#243;n de conversiones asombrosas; Tratado sobre afectos religiosos; La caridad y sus frutos, etc., reeditados por The Banner of Truth (El Estandarte de la Verdad) Edimburgo, 1.974, en dos vol&#250;menes. <br \/>\nTime del 21-Nov-94, p. 82. Agradezco a mi amigo, el pastor John Edmonds, de South Woodford, por haberme enviado este art&#237;culo. <br \/>\nMuchos art&#237;culos han sido publicados sobre esta materia. Ver, por ejemplo, The Churchman (El cl&#233;rigo) (109:1-2), o el folleto de J. McArthur, La b&#233;n&#233;diction de Toronto &#224; la lumiere de la parole de Dieu (La bendici&#243;n de Toronto a la luz de la palabra de Dios). (Ginebra: Maison de la Bible, 1.995).  <br \/>\nArt&#237;culo aparecido en la revista La Revue R&#233;form&#233;e n&#186; 188-1996\/1-2<\/p>\n<p>GRAHAM HARRISON<br \/>\nTraducci&#243;n hecha del franc&#233;s por Jes&#250;s Zazo.<\/div>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Hace menos de un a&#241;o que la \u00abBendici&#243;n de Toronto\u00bb hizo por primera vez su aparici&#243;n en Europa. 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