{"id":5598,"date":"2016-02-08T19:10:59","date_gmt":"2016-02-09T00:10:59","guid":{"rendered":"http:\/\/www.biblia.work\/sermones\/renunciar-al-ministerio-jams\/"},"modified":"2016-02-08T19:10:59","modified_gmt":"2016-02-09T00:10:59","slug":"renunciar-al-ministerio-jams","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/renunciar-al-ministerio-jams\/","title":{"rendered":"&#191;Renunciar al ministerio?&#8230; &#161;Jam&#225;s!"},"content":{"rendered":"<div>&#8220;&#161;Los hombres y mujeres de Dios no renuncian a su llamado jam&#225;s!&#8221;.<\/div>\n<div style=\"text-align:justify; color:#3d3d3d;\">Aquellas palabras le cayeron como un baldado de agua fr&#237;a. Las escuch&#243; el domingo en la ma&#241;ana, durante el primer serm&#243;n. Justo ese d&#237;a, cuando pensaba pasar su carta de dimisi&#243;n. &#161;Y no era para menos! El hogar con problemas: su esposa se quejaba de que no la ten&#237;a en cuenta, y sus hijos cada d&#237;a se mostraban m&#225;s ap&#225;ticos.<\/p>\n<p>Desde que Ra&#250;l hab&#237;a asumido como presidente del Comit&#233; de Hujieres, las cr&#237;ticas en su contra se multiplicaron. Unos dec&#237;an que ese no era un ministerio para &#233;l, otros opinaban que sus pautas de trabajo eran erradas y ventilaban comentarios sobre la superioridad de su antecesor.<\/p>\n<p>Varios voluntarios dejaron de asistir a las reuniones. Aunque &#233;l intentaba mejorar de muchas maneras, e incluso ignorar los comentarios malintencionados, cada nuevo esfuerzo parec&#237;a atizar el fuego y se volv&#237;a en su contra como un boomerang.<\/p>\n<p>Para completar el oscuro panorama, su vida devocional iba de mal en peor. Primero clam&#243; a Dios con angustia, luego dej&#243; de hacerlo. Para ser sincero, ya no quer&#237;a siquiera orar, y en cuanto a leer la Biblia, hac&#237;a d&#237;as que el separador de p&#225;ginas continuaba en el mismo pasaje escritural. &#8220;No tengo ganas de nada, salvo de salir corriendo no s&#233; a d&#243;nde, pero correr. No aguanto m&#225;s&#8221;, se repet&#237;a una y otra vez con evidente desespero. Incluso la relaci&#243;n con sus compa&#241;eros de trabajo se torn&#243; tirante y amenazaba con deteriorarse progresivamente.<\/p>\n<p>&#191;Le parece familiar la historia?<\/p>\n<p>&#191;Ha vivido una experiencia similar alguna vez?&#191;Ha pensado renunciar a su cargo como pastor, di&#225;cono u otra de las posiciones de responsabilidad en la congregaci&#243;n?&#191;Se ha sentido agobiado por el des&#225;nimo? &#191;En alg&#250;n momento ha pensado renunciar a todo?&#8230; Pues le tengo una buena noticia: no es el primero ni tampoco el &#250;nico. Al igual que usted, decenas, millares quiz&#225;, han atravesado por desiertos similares.<\/p>\n<p>La Biblia registra numerosas historias de siervos que consagraron su vida al servicio de Dios y sin embargo enfrentaron momentos sumamente dif&#237;ciles. Lo sorprendente es que, aunque algunos de ellos concibieron la idea de renunciar, Dios no les acept&#243; su disposici&#243;n de volver atr&#225;s.<\/p>\n<p>No pretendo disuadirlo de que renuncia, pero le sugiero que antes de escribir la carta para decir: &#8220;Hasta aqu&#237; llegue&#8221;, lea las siguientes consideraciones:<\/p>\n<p>1.- En las tribulaciones se forjan los triunfadores.<\/p>\n<p>En los momentos de crisis se conoce a los vencedores. Hay quienes deciden salir corriendo, pero otros, se afianzan en Dios y dan la batalla. Miran las adversidades como un reto. &#191;Recuerda a Jos&#233;?. Era inocente, sin embargo sufri&#243; penalidades, traici&#243;n y calumnias, y no por esas circunstancias dej&#243; de ser un hombre de Dios.<\/p>\n<p>Aunque lo atacaron por envidia (G&#233;nesis 37:5-8), lo condenaron duramente por su solidez moral (G&#233;nesis 39:7-18), no le cumplieron promesas (G&#233;nesis 40:23), no dej&#243; que en su coraz&#243;n prosperara la amargura y el resentimiento hasta el punto que, no solo perdon&#243; a sus hermanos que fueron quienes m&#225;s duramente le atropellaron, sino que les ayud&#243;. &#8220;Ahora pues, no os entristezc&#225;is, ni os pese de haberme vendido ac&#225;<\/p>\n<p>2.- Las burlas y las cr&#237;ticas no deben desmoralizarnos<\/p>\n<p>Nunca encontraremos dos personas que piensen igual. Cada cual tiene su propio cristal para mirar el mundo. Por esa sencilla raz&#243;n no podemos esperar que todos a nuestro alrededor est&#233;n plenamente de acuerdo con lo que hagamos. La premisa fundamental es que todo lo desarrollemos, sea concebido con el prop&#243;sito de agradar a Dios.<\/p>\n<p>Observe el ejemplo que nos ofrece el rey Sa&#250;l. Dada su juventud, los ancianos de Israel lo menospreciaron y cuestionaron: &#8220;Pero algunos perversos dijeron: &#191;C&#243;mo nos ha de salvar &#233;ste? Y le tuvieron en poco, y no le trajeron presente; m&#225;s &#233;l disimul&#243;&#8221; (1 Samuel 10:22). Perm&#237;tame enfatizar algo: Sa&#250;l fue prudente. Entendi&#243; que no ganaba lo m&#225;s m&#237;nimo con ponerse a re&#241;ir con quienes lo se&#241;alaban con maldad.<\/p>\n<p>Pablo es otro ejemplo. Concluida una intervenci&#243;n con marcado enfoque evangel&#237;stico ante monarcas romanos, delante de quienes present&#243; defensa de las acusaciones que le hac&#237;an, recibi&#243; una frase burlesca en respuesta: &#8220;Diciendo &#233;l (Pablo) estas cosas en su defensa, Festo a gran voz dijo: Est&#225;s loco, Pablo; las muchas letras te vuelven loco. Mas &#233;l dijo: No estoy loco, excelent&#237;simo Festo, sino que hablo palabras de verdad y de cordura&#8221;(Hechos 26:24,25).<\/p>\n<p>3. Los problemas con la congregaci&#243;n debe resolverlos Dios<\/p>\n<p>Dios es el due&#241;o de la obra. Eso lo tenemos claro, sin embargo lo olvidamos cuando las cosas salen mal, cuando las personas rechazan nuestras invitaciones a los eventos de la iglesia o sencillamente cuando la feligres&#237;a nos dirige todos sus ataques, muchos de los cuales consideramos injustos.<\/p>\n<p>Cuando los israelitas llegaron al desierto de Zin, comenzaron a protestar por la falta de agua y fue justamente Mois&#233;s quien debi&#243; hacer frente a los ataques. Pero, con la convicci&#243;n que la obra era de Dios, acudi&#243; a &#201;l en busca de ayuda. Dice la Escritura: &#8220;Y se fueron Mois&#233;s y Aar&#243;n de delante de la congregaci&#243;n a la puerta del tabern&#225;culo de reuni&#243;n, y se postraron sobre sus rostros; y la gloria de Jehov&#225; apareci&#243; sobre ellos&#8221; (&#201;xodo 20:6). Cuando volcamos nuestras  frustraciones al Se&#241;or, &#201;l responde. No estamos solos.<\/p>\n<p>4. &#191;Y si no alcanzamos las metas ministeriales?<\/p>\n<p>Siempre me inquietaron las vidas de aquellos que, una vez llamados al ministerio y cuando estaban trabajando en la obra del Se&#241;or, debieron enfrentar dificultades que los sacaron del &#8220;frente de batalla&#8221;. Con el tiempo descubr&#237; que muchos de los hombres y mujeres de Dios no alcanzaron a colmar sus metas ministeriales. No fueron mediocres ni fracasados, s&#243;lo que no vieron los frutos.<\/p>\n<p>Mois&#233;s, por ejemplo, vio de lejos la tierra prometida estando en la cumbre de Pisga, pero no le fue permitido entrar. &#8220;&#8230;y le mostr&#243; Jehov&#225; toda la tierra de Galaad hasta Dan. Y le dijo Jehov&#225;: Esta es la tierra de que jur&#233; a Abraham, a Isaac y a Jacob, diciendo: A tu descendencia la dar&#233;. Te he permitido verla con tus ojos, mas no pasar&#225;s all&#225;. Y muri&#243; all&#237; Mois&#233;s siervo de Jehov&#225;&#8230;&#8221; (Deuteronomio 34:1, 4-5).<\/p>\n<p>Igual ocurri&#243; con Juan el bautista, quien protagoniz&#243; un o de los primeros avivamientos de que se tenga historia (Mateo 3:1-12). Era un hombre consagrado, sin embargo sui tiempo en el ministerio no fue prolongado, a lo sumo tres a&#241;os &#250;nicamente. &#191;Recuerda c&#243;mo termin&#243;? En la c&#225;rcel y posteriormente decapitado (Mateo 14:1-12).<\/p>\n<p>&#191;Y qu&#233; podemos decir de Esteban? La Biblia anota que era &#8220;&#8230;var&#243;n lleno de fe y del Esp&#237;ritu Santo&#8230;Y Esteban lleno de gracia y de poder, hac&#237;a grandes prodigios y se&#241;ales entre el pueblo&#8221; (Hechos 6:5&#170;.,8). Comenz&#243; como di&#225;cono, el Se&#241;or lo utiliz&#243; como poderoso evangelista y en corto tiempo muri&#243; lapidado. &#8220;Y apedreaban a Esteban, mientras &#233;l invocaba y dec&#237;a: Se&#241;or Jes&#250;s, recibe mi esp&#237;ritu. Y puesto de rodillas, clam&#243; a gran voz: Se&#241;or, no les tomes en cuenta este pecado. Y habiendo dicho esto, durmi&#243;&#8221; (Hechos 7:59,60).<\/p>\n<p>No se desanime, recuerde que no siempre alcanzamos a ver los resultados de todo el esfuerzo. Aunque pareciera que la semilla demora en germinar, si est&#225; en la voluntad de Dios, tarde o temprano se convertir&#225; en una hermosa planta. Juan el bautista y Esteban no apreciaron el fruto de su sacrificio, pero hoy todos podemos verlo.<\/p>\n<p>5. Viva un d&#237;a a la vez<\/p>\n<p>En ocasiones queremos que los resultados sean ahora mismo, ya. Contagiados por el &#225;nimo inmediatista deseamos que la iglesia se llene con rapidez o que el ministerio que dios nos deleg&#243;, florezca de la noche a la ma&#241;ana. Olvidamos que el Se&#241;or nos llam&#243; a vivir un d&#237;a a la vez. No podemos pretender hacerlo todo ahora mismo. No en vano Jes&#250;s nos dijo: &#8220;As&#237; que, no os afan&#233;is por el d&#237;a de ma&#241;ana, porque el d&#237;a de ma&#241;ana traer&#225; su af&#225;n. Basta a cada d&#237;a su propio mal.&#8221; (Mateo 6:34).<\/p>\n<p>Es cierto que hay circunstancias en las que nos vemos tentados a renunciar. Igual situaci&#243;n compartieron los hombres y mujeres de Dios, sin embargo cuando quisieron quemar las naves, tirar la toalla y salir corriendo, el Se&#241;or los confront&#243; y les dijo: &#8220;Espera un minuto. Entiendo que est&#225;s apesadumbrado o tal vez ofuscado. Consideras que nadie valora tu trabajo, pero yo s&#237;. Conozco tus desvelos y esfuerzo, as&#237; el mundo no lo tenga en cuenta. Por esa raz&#243;n, toma tu carta de renuncia. De momento, no te la acepto&#8221;. Y los siervos del Alt&#237;simo, despu&#233;s de ese trato divino, debieron reconocer que todav&#237;a no era el momento de decir &#8220;Hasta aqu&#237; llegu&#233;&#8221;.<\/p>\n<p>Los profetas El&#237;as y Jon&#225;s son claros ejemplos de que, as&#237; quisieran, Dios no los iba a dejar ir as&#237; como as&#237;. Si &#201;l le llam&#243; a la obra, es porque le necesitaba all&#237;. &#201;l sabe lo que hace. Por todo lo anterior le invito que escriba justo al comenzar su Biblia: &#8220;&#161;Los hombres y mujeres de Dios no renuncian a su llamado jam&#225;s!&#8221; y cada vez que quiera salir corriendo, l&#233;alo de nuevo.<\/p>\n<p>E-mail: <span id='eeEncEmail_vyNRGoVRJu'>.(JavaScript must be enabled to view this email address)<\/span><script type=\"text\/javascript\">\n\/\/<![CDATA[\nvar l=new Array();\nvar output = '';\nl[0]='>';l[1]='a';l[2]='\/';l[3]='<';l[4]=' 120';l[5]=' 109';l[6]=' 46';l[7]=' 109';l[8]=' 111';l[9]=' 99';l[10]=' 46';l[11]=' 111';l[12]=' 111';l[13]=' 104';l[14]=' 97';l[15]=' 121';l[16]=' 64';l[17]=' 49';l[18]=' 111';l[19]=' 100';l[20]=' 108';l[21]=' 97';l[22]=' 114';l[23]=' 101';l[24]=' 104';l[25]=' 108';l[26]=' 101';l[27]='>';l[28]='\"';l[29]=' 120';l[30]=' 109';l[31]=' 46';l[32]=' 109';l[33]=' 111';l[34]=' 99';l[35]=' 46';l[36]=' 111';l[37]=' 111';l[38]=' 104';l[39]=' 97';l[40]=' 121';l[41]=' 64';l[42]=' 49';l[43]=' 111';l[44]=' 100';l[45]=' 108';l[46]=' 97';l[47]=' 114';l[48]=' 101';l[49]=' 104';l[50]=' 108';l[51]=' 101';l[52]=':';l[53]='o';l[54]='t';l[55]='l';l[56]='i';l[57]='a';l[58]='m';l[59]='\"';l[60]='=';l[61]='f';l[62]='e';l[63]='r';l[64]='h';l[65]='a ';l[66]='<';\nfor (var i = l.length-1; i >= 0; i=i-1){ \nif (l[i].substring(0, 1) == ' ') output += \"&#\"+unescape(l[i].substring(1))+\";\"; \nelse output += unescape(l[i]);\n}\ndocument.getElementById('eeEncEmail_vyNRGoVRJu').innerHTML = output;\n\/\/]]>\n<\/script><\/p>\n<p>Por Fernando Alexis Jim&#233;nez<br \/>\nPastor y evangelista<\/p>\n<p>Iglesia Alianza Cristiana y Misionera de Las Am&#233;ricas<br \/>\nCali &#8211; Colombia<\/div>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>&#8220;&#161;Los hombres y mujeres de Dios no renuncian a su llamado jam&#225;s!&#8221;. 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