{"id":5602,"date":"2016-02-08T19:11:03","date_gmt":"2016-02-09T00:11:03","guid":{"rendered":"http:\/\/www.biblia.work\/sermones\/profetismo\/"},"modified":"2016-02-08T19:11:03","modified_gmt":"2016-02-09T00:11:03","slug":"profetismo","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/profetismo\/","title":{"rendered":"Profetismo"},"content":{"rendered":"<div>Espero que este estudio llene las expectativas de cada hermano en Cristo que est&#225; luchando fervientemente buscando la verdad de las cosas, y s&#243;lo las Escrituras de Dios pueden arrojar luz sobre este asunto tan fr&#225;gil y delicado del profetismo. Hay tanta desinformaci&#243;n al respecto y se ha incurrido en formas err&#243;neas de aplicaci&#243;n. Hay un caso que sucedi&#243; aqu&#237; en Venezuela de un grupo comandado por un profeta. Los hermanos estaban tan ciegos por desconocer este tema del profetismo. La Escritura dice: &#8220;Mi pueblo fue destruido, porque le falt&#243; conocimiento&#8221; (&#211;seas 4:6).<\/div>\n<div style=\"text-align:justify; color:#3d3d3d;\">Este grupo de hermanos en Cristo fue enga&#241;ado por este falso profeta. Para no entrar en detalles, mencionar&#233; s&#243;lo una cosa: &#201;l dec&#237;a que se golpearan unos a otros, los azotaba con correas, ellos obedec&#237;an porque cre&#237;an que era Dios quien estaba dirigiendo a ese &#8220;profeta&#8221;.<\/p>\n<p>Generalmente el liderazgo cristiano actual no le cree al profeta. Cada cual esgrime sus propios argumentos. Hubo otro caso en el cual yo estuve presente cuando sucedi&#243;. Dios le revel&#243; al profeta, ciertos eventos negativos que iban a ocurrir en esa congregaci&#243;n, el que m&#225;s resaltaba era el de fornicaci&#243;n y adulterio, y ve&#237;a que la congregaci&#243;n quedaba desierta. &#191;Qu&#233; hizo el pastor? Pues nada, considero la advertencia de Dios como nada, como algo m&#225;s que tiene una ovejita. No se convoc&#243; al pueblo para orar, ayunar e interceder en el esp&#237;ritu por la congregaci&#243;n. Al final, la iglesia qued&#243; en la nada.<\/p>\n<p>PROFETISMO<\/p>\n<p>Profetismo: Es la tendencia o inclinaci&#243;n, que tienen muchas personas a profetizar, anunciando o prediciendo cosas futuras, utilizando la profec&#237;a. En el mismo est&#225;n envueltos, tanto el profeta como la profec&#237;a, los cuales forman un solo equipo. Son inseparables.<\/p>\n<p>Es sumamente discutido el origen del profetismo. Varios pasajes hablan de &#8220;videntes&#8221;, y se sugiere que as&#237; se llamaban originalmente: &#8220;(Antiguamente en Israel cualquiera que iba a consultar a Dios, dec&#237;a as&#237;: Venid y vamos al vidente; porque al que hoy se llama profeta, entonces se le llamaba vidente.) (1 Samuel 9:9). &#8220;Y por la ma&#241;ana, cuando David se hubo levantado, vino palabra de Jehov&#225; al profeta Gad, vidente de David&#8221; (2 Samuel 24:11). Ver tambi&#233;n 1 Cr&#243;nicas 26:28.<\/p>\n<p>Adem&#225;s, hab&#237;a un profetismo ext&#225;tico (en trance o posesi&#243;n) en las religiones cananeas, como en el caso de El&#237;as y los profetas de Baal (1 Reyes 18:20-29), y es posible que hubiera alguna relaci&#243;n entre &#233;ste fen&#243;meno y algunas manifestaciones en Israel, con Samuel y la compa&#241;&#237;a de profetas, presidida por &#233;l (1 Samuel 19:18-24).<\/p>\n<p>Por otra parte, grandes profetas de Dios como: Isa&#237;as, Am&#243;s, Jerem&#237;as y Daniel, tuvieron experiencias ext&#225;ticas extraordinarias (tanto para su tiempo como para nosotros), en las que hallaban un acceso especial a la &#8220;palabra de Jehov&#225;&#8221;, y &#233;stas llevaban en s&#237; mismas una singular se&#241;al de autenticidad divina. Indudablemente, no se trataba de un trance de absorci&#243;n, sino de una concentraci&#243;n pr&#243;xima a la oraci&#243;n, en la que la &#8220;palabra&#8221; recibida era meditada y articulada por el profeta en un mensaje como &#233;ste: &#8220;Oh Asiria, vara y b&#225;culo de mi furor&#8221; (Isa&#237;as 10:5ss).   <\/p>\n<p>EL PROFETA<\/p>\n<p>El t&#233;rmino hebreo &#8220;nabi&#8221;, traducido &#8220;profeta&#8221;, significa uno que derrama &#243; vierte las comunicaciones recibidas de parte de Dios. En la Biblia espa&#241;ola, el significado general de la palabra &#8220;profeta&#8221; que se ha tomado del griego, es uno que habla en lugar de otro; especialmente uno que expresa la voluntad de Dios. As&#237; a Abraham se le llama profeta (G&#233;nesis 20:7), y a Aar&#243;n, el profeta de Mois&#233;s (&#201;xodo 7:1). El significado especial, pero m&#225;s frecuente de la palabra, es uno que dice los acontecimientos futuros.<\/p>\n<p>En la iglesia apost&#243;lica, los profetas eran una clase de personas, que hab&#237;an recibido dones sobrenaturales, y ocupaban un lugar inmediato al de los ap&#243;stoles: &#8220;Y a unos puso Dios en la iglesia, primeramente ap&#243;stoles, luego profetas, lo tercero maestros, luego los que hacen milagros, despu&#233;s los que sanan, los que ayudan, los que administran, los que tienen don de lenguas&#8221; (1 Corintios 12:28). &#8220;Y &#233;l mismo constituy&#243; a unos ap&#243;stoles; a otros, profetas; a otros, evangelistas; a otros, pastores y maestros&#8221; (Efesios 4:11). Estos hablaron por inmediata inspiraci&#243;n, ya fuera con referencia al futuro, como Agabo: &#8220;En aquellos d&#237;as unos profetas descendieron de Jerusal&#233;n a Antioqu&#237;a. Y levant&#225;ndose uno de ellos, llamado Agabo, daba a entender por el Esp&#237;ritu, que vendr&#237;a una gran hambre en toda la tierra habitada; la cual sucedi&#243; en tiempo de Claudio&#8221; (Hechos 11:27-28). &#8220;Y permaneciendo nosotros all&#237; algunos d&#237;as, descendi&#243; de Judea un profeta llamado Agabo, quien viniendo a vernos, tom&#243; el cinto de Pablo, y at&#225;ndose los pies y las manos, dijo: Esto dice el Esp&#237;ritu Santo: As&#237; atar&#225;n los jud&#237;os en Jerusal&#233;n al var&#243;n de quien es este cinto, y entregar&#225;n en manos de los gentiles&#8221;), tambi&#233;n con referencia al presente, como en la misi&#243;n de Pablo y Bernab&#233;: &#8220;Hab&#237;a entonces en la iglesia que estaba en Antioqu&#237;a, profetas y maestros&#8230;.. Ministrando &#233;stos al Se&#241;or, y ayunando, dijo el Esp&#237;ritu Santo: Apartadme a Bernab&#233; y a Saulo para la obra a que los he llamado&#8221; (Hechos 13:1-3)     <\/p>\n<p>LA PROFEC&#205;A<\/p>\n<p>La profec&#237;a en general, es la expresi&#243;n inspirada por el Esp&#237;ritu de Dios. La profec&#237;a en el sentido de anunciar acontecimientos futuros, en virtud de la inspiraci&#243;n recibida de Dios, es muy diferente de una conjetura, es decir, por juicios o razonamientos que se hacen, por se&#241;ales o indicios que se ven u observan con consecuencias para el futuro. Una verdadera profec&#237;a, procede solamente de Dios, y es la m&#225;s alta prueba del origen divino del mensaje (Isa&#237;as 41:21-23; 45:21; 46:9-10.)<\/p>\n<p>Entre los dones dados a los creyentes, se encontraba este don de profec&#237;a: &#8220;De manera que, teniendo diferentes dones, seg&#250;n la gracia que nos es dada, si el de profec&#237;a, &#250;sese conforme a la medida de la fe&#8221; (Romanos 12:1); &#8220;Ahora bien, hay diversidad de dones&#8230;.. Pero a cada uno le es dada la manifestaci&#243;n del Esp&#237;ritu para provecho&#8230;.. A uno, el hacer milagros; a otro, profec&#237;a; a otro&#8230;..&#8221; (1 Corintios 12:4-10); &#8220;y &#233;l mismo constituy&#243; a unos, ap&#243;stoles; a otros, profetas; a otros&#8230;..&#8221; (Efesios 4:11).<\/p>\n<p>En el Nuevo Testamento, se conoce y tiene en alta estima este don (especialmente por el ap&#243;stol Pablo), y la figura del profeta &#8220;Seguid el amor; y procurad los dones espirituales, pero sobre todo que profetic&#233;is&#8230;.. As&#237; que, quisiera que todos vosotros hablaseis en lenguas, pero m&#225;s que profetizaseis; porque mayor es el que profetiza, que el que habla en lenguas&#8221; (1 Corintios 14:1-5). &#8220;Edificados sobre el fundamento de los ap&#243;stoles y profetas, siendo la principal piedra del &#225;ngulo Jesucristo mismo&#8221; (Efesios 2:20).   <\/p>\n<p>La traducci&#243;n de 1 Corintios 14:1 de la Versi&#243;n Popular es bastante clara con este tema: &#8220;Procuren, pues, tener amor, y al mismo tiempo aspiren a que Dios les d&#233; dones espirituales, especialmente, el de profec&#237;a&#8221;. F&#237;jese bien el &#233;nfasis que pone Pablo en este punto.<\/p>\n<p>La posesi&#243;n del don de profec&#237;a, constituye &#8220;profeta&#8221; a la persona en quien se manifiesta el mismo (ver Hechos 15:32; 21:9-10; 1 Corintios 14:29). Y es semejante al que tuvieron muchas personas del AT. Conjuntamente con el don de profec&#237;a, se manifiestan los dones de: palabra de ciencia, palabra de sabidur&#237;a, y discernimiento de esp&#237;ritus. Hay mensajes por revelaci&#243;n que Dios le da al profeta, y tales mensajes son juzgados por la Palabra de Dios, para ver si est&#225;n acordes con la voluntad divina. Si no est&#225; conforme, no es de Dios, as&#237; de sencillo. A continuaci&#243;n examinaremos los diferentes modos de la profec&#237;a:<\/p>\n<p>&#168;     Para comunicar mensajes dirigidos a otros.<br \/>\nEl profeta es inspirado por el Esp&#237;ritu Santo, y &#233;ste le revela, bien sea a trav&#233;s de sue&#241;os, visiones, &#233;xtasis o de una palabra directa del Se&#241;or, situaciones o circunstancias de la vida de cualquier persona, naci&#243;n, etc., bien sea en el mismo momento o previamente. Dios hace como le place. En el libro de los Hechos 21:10-11, encontramos un suceso de un profeta llamado Agabo: &#8220;Y permaneciendo nosotros all&#237; algunos d&#237;as, descendi&#243; de Judea un profeta llamado Agabo, quien viniendo a vernos, tom&#243; el cinto de Pablo, y at&#225;ndose los pies y las manos, dijo: Esto dice el Esp&#237;ritu Santo: As&#237; atar&#225;n los jud&#237;os en Jerusal&#233;n al var&#243;n de quien es este cinto, y entregar&#225;n en manos de los gentiles&#8221;). Esta profec&#237;a fue dirigida exclusivamente a Pablo. El Esp&#237;ritu Santo le avis&#243; a Pablo de esta situaci&#243;n. Dios pod&#237;a avisarle directamente al ap&#243;stol, pero no lo hizo. &#201;l hace como quiere.<\/p>\n<p>Se ha dado el caso de l&#237;deres de la iglesia cristiana, que no reciben esta clase de mensajes, bien sea porque est&#233;n envanecidos debido a su jerarqu&#237;a, o por incredulidad, o por otras circunstancias. Muchos exclaman: &#8220;yo soy el l&#237;der, el ungido de Jehov&#225;, si Dios tiene algo que decirme, me lo dice directamente a m&#237;&#8221;. Cuidado. Pablo no dijo palabras semejantes, sino que recibi&#243; el mensaje. No dijo: &#8220;Yo soy el gran ap&#243;stol, la persona que Jesucristo escogi&#243; para proclamar con poder el evangelio. &#191;Qui&#233;n es este profeta?. Yo soy m&#225;s que un profeta&#8221;. No, no lo hizo. Esa humildad debe ser imitada por todo l&#237;der cristiano. Lo que Pablo dijo fue: &#8220;&#191;Qu&#233; hac&#233;is llorando y quebrant&#225;ndome el coraz&#243;n? Porque yo estoy dispuesto no s&#243;lo a ser atado, mas aun a morir en Jerusal&#233;n por el nombre del Se&#241;or Jes&#250;s&#8221; (Hechos 21:13)<\/p>\n<p>F&#237;jese bien, que esa profec&#237;a fue para avisarle a Pablo de lo que le iba a suceder, ya que, Dios le hac&#237;a sentir que algo le suceder&#237;a en Jerusal&#233;n &#8220;Ahora, he aqu&#237;, ligado yo en esp&#237;ritu, voy a Jerusal&#233;n, sin saber lo que all&#225; me ha de acontecer; salvo que el Esp&#237;ritu Santo por todas las ciudades me da testimonio, diciendo que me esperan prisiones y tribulaciones&#8221; (Hechos 20:22-23).<\/p>\n<p>Observe bien esto, Pablo present&#237;a que algo le pasar&#237;a, pero sus palabras son &#8220;voy a Jerusal&#233;n, sin saber lo que all&#225; me ha de acontecer&#8221;. Esto lo dijo &#233;l, antes de la profec&#237;a de Agabo, no fue despu&#233;s. Por medio de la profec&#237;a, supo lo que le acontecer&#237;a.<\/p>\n<p>Una profec&#237;a puede confirmarle lo que ya su esp&#237;ritu le ha hecho sentir. No acepte ninguna profec&#237;a personal, sin la confirmaci&#243;n clara del Esp&#237;ritu que est&#225; en usted.<\/p>\n<p>&#168;     Para predecir acontecimientos futuros.<\/p>\n<p>El encargado de comunicar la revelaci&#243;n divina, recibe de Dios la facultad de revelar dichos acontecimiento.<\/p>\n<p>Tenemos ahora otra profec&#237;a del mismo profeta (Agabo), pero esta vez, es para predecir un acontecimiento futuro &#8220;En aquellos d&#237;as unos profetas descendieron de Jerusal&#233;n a Antioqu&#237;a. Y levant&#225;ndose uno de ellos, llamado Agabo, daba a entender por el Esp&#237;ritu, que vendr&#237;a una gran hambre en toda la tierra habitada; la cual sucedi&#243; en tiempo de Claudio&#8221; (Hechos 11:27-28). Esta vez tambi&#233;n le hicieron caso al profeta, los vers&#237;culos siguientes (29 y 30), lo confirman &#8220;Entonces los disc&#237;pulos, cada uno conforme a lo que ten&#237;a, determinaron enviar socorro a los hermanos que habitaban en Judea; lo cual en efecto hicieron, envi&#225;ndolo a los ancianos por mano de Bernab&#233; y de Saulo&#8221;<\/p>\n<p>SE&#209;ALES DE UNA VERDADERA PROFEC&#205;A<\/p>\n<p>La verdadera profec&#237;a, puede ser conocida por las siguientes se&#241;ales:<\/p>\n<p>&#168;            Que se anuncie en un tiempo oportuno, antes del acontecimiento que predice.<\/p>\n<p>&#168;            Que resulte tener un acuerdo particular y exacto con ese acontecimiento.<\/p>\n<p>&#168;            Que sea tal, que ninguna sagacidad &#243; previsi&#243;n humana pueda producirla.<\/p>\n<p>&#168;            Que sea pronunciada por uno que fundadamente est&#233; bajo la direcci&#243;n del Esp&#237;ritu Santo. Y para saber esto, aqu&#237; interviene el don de discernimiento de esp&#237;ritus.<\/p>\n<p>Muchas de las profec&#237;as de las Escrituras, predijeron acontecimientos muchos siglos antes de que se verificaran, acontecimientos de los cuales parec&#237;a no haber entonces ninguna probabilidad de que tuvieran lugar, y cuyo cumplimiento depend&#237;a de innumerables contingencias, por envolver la historia de cosas y las voluntades de personas que a&#250;n no exist&#237;an; y con todo esto, esas predicciones fueron cumplidas, en el tiempo, en el lugar, y de la manera que se profetiz&#243; que se cumplir&#237;an. Tales fueron las predicciones relativas a la venida y crucifixi&#243;n del Mes&#237;as, y a la dispersi&#243;n de los jud&#237;os y su preservaci&#243;n. <\/p>\n<p>&#191;POR QU&#201; JUZGAR LA PROFEC&#205;A?<\/p>\n<p>Pablo dijo: &#8220;Asimismo, los profetas hablen dos o tres, y los dem&#225;s juzguen&#8221; (1 Corintios 14:29) Se juzga, por la sencilla raz&#243;n de que hay la posibilidad de que el esp&#237;ritu humano (Jerem&#237;as 23:16; Ezequiel 13:2-3), mezcle su mensaje con el del Esp&#237;ritu divino.<\/p>\n<p>En 1 Tesalonicenses 5:19-22, Pablo trata de la operaci&#243;n del don de profec&#237;a. Dice as&#237;: &#8220;No apagu&#233;is al Esp&#237;ritu. No menospreci&#233;is las profec&#237;as. Examinadlo todo; retened lo bueno. Absteneos de toda especie de mal&#8221;. Los moderados tesalonicenses hab&#237;an ido tan lejos, en lo que respecta a dudar de estos mensajes (v. 20), que se hallaban en peligro de apagar el Esp&#237;ritu(v. 19); pero Pablo les aconseja que examinen los mensajes (v. 21), retener lo bueno (v. 21), y apartarse de toda apariencia de mal (v. 22).<\/p>\n<p>M&#201;TODOS DE LA PROFEC&#205;A  <\/p>\n<p>&#191;Debe darse la interpretaci&#243;n o la profec&#237;a en primera o en tercera persona? Esta pregunta es de capital importancia, porque la cualidad de ciertos mensajes, ha hecho que la gente se pregunte si era el Se&#241;or realmente el que as&#237; hablaba. La respuesta, puede depender de nuestro punto de vista, sobre el modo de la inspiraci&#243;n. Hay dos m&#233;todos, el mec&#225;nico y el din&#225;mico:<\/p>\n<p>&#168;            M&#233;todo mec&#225;nico. Es aqu&#233;l en el cual Dios utiliza al profeta, semejante a como nosotros utilizamos un micr&#243;fono. O, dicho de otra manera, el profeta adopta una actitud pasiva, transform&#225;ndose simplemente en un vocero. Si Dios inspira de acuerdo a este primer m&#233;todo, ser&#225; empleada naturalmente, la primera persona. Ejemplo: &#8220;Yo soy el Se&#241;or, que os hablo a vosotros, mi pueblo&#8221;<\/p>\n<p>&#168;            M&#233;todo din&#225;mico. Es aqu&#233;l en el cual Dios aviva en forma sobrenatural, el esp&#237;ritu del profeta &#8220;Mi esp&#237;ritu ora&#8221; (1 Corintios 14:14), capacitando al profeta para hablar el mensaje divino en t&#233;rminos m&#225;s all&#225; de la esfera natural, de las facultades mentales. De acuerdo con &#233;ste m&#233;todo, el mensaje es dado en tercera persona. Ejemplo: &#8220;Zacar&#237;as, el padre del ni&#241;o (Juan el Bautista), lleno del Esp&#237;ritu Santo y hablando prof&#233;ticamente, dijo: &#161;Bendito sea el Se&#241;or, Dios de Israel&#8230;&#8230; En cuanto a ti, hijito m&#237;o, ser&#225;s llamado profeta del Dios Alt&#237;simo, porque ir&#225;s delante del Se&#241;or preparando sus caminos&#8230;&#8230; Porque nuestro Dios en su gran misericordia, nos trae de lo alto&#8230;..!&#8221; (Lucas 1:67-79  v.p.)<\/p>\n<p>ALCANCE DE LA PROFEC&#205;A<\/p>\n<p>Las profec&#237;as abarcan un campo de vasta extensi&#243;n. Las m&#225;s antiguas alcanzan hasta el fin de la historia del mundo. El plan se ha venido desarrollando gradual y armoniosamente, de tiempo en tiempo, y por muchas personas diferentes, algunas de las cuales, no comprendiendo bien el significado de las profec&#237;as, investigaban diligentemente para saber lo que pod&#237;a significar (1 Pedro 1:11).<\/p>\n<p>A las profec&#237;as b&#237;blicas, las cubre cierto grado de oscuridad, que s&#243;lo se puede despejar con un asiduo estudio de la Palabra de Dios, precedido de la oraci&#243;n, y en cuanto a las profec&#237;as que todav&#237;a no se han cumplido, ser&#225; preciso esperar la llegada de los acontecimientos que al fin lo han de aclarar todo.<\/p>\n<p>PROP&#211;SITOS DE LA PROFEC&#205;A<\/p>\n<p>Seg&#250;n el ap&#243;stol Pablo, quien escribi&#243; en 1 Corintios 14:3-4 lo siguiente: &#8220;&#8230; pero el que profetiza habla a los hombres para edificaci&#243;n, exhortaci&#243;n y consolaci&#243;n&#8230; pero el que profetiza, edifica a la iglesia&#8221;, tres son los prop&#243;sitos de la profec&#237;a, los cuales son beneficiosos para la iglesia:<\/p>\n<p>1-          Edificaci&#243;n. Es el efecto de edificar, ya que la causa es la profec&#237;a. Edificar, a su vez significa: fabricar, hacer un edificio. De manera figurada se presenta a la iglesia como un edificio en construcci&#243;n: &#8220;Porque nosotros somos colaboradores de Dios, y vosotros sois labranza de Dios, edificio de Dios&#8221; (1 Corintios 3:9). Dios en su infinita sabidur&#237;a, pone palabras de edificaci&#243;n en los labios del profeta, por medio de la profec&#237;a.<\/p>\n<p>Hay otra cita b&#237;blica que confirma este prop&#243;sito: &#8220;Y &#233;l mismo constituy&#243; a unos&#8230;.. a otros profetas&#8230;.. a fin de perfeccionar a los santos&#8230;.. para la edificaci&#243;n del cuerpo de Cristo&#8230;.. crezcamos en todo en aqu&#233;l que es la cabeza, esto es, Cristo, de quien todo el cuerpo, bien concertado y unido entre s&#237; por todas las coyunturas que se ayudan mutuamente, seg&#250;n la actividad propia de cada miembro, recibe su crecimiento para ir edific&#225;ndose en amor&#8221; (Efesios 4:11-16).<\/p>\n<p>2-         Exhortaci&#243;n. Es la acci&#243;n de exhortar. Es una advertencia o aviso, revelado por Dios, que  le hace a alguien el profeta, para que deje de hacer algo que no est&#225; haciendo bien, y a la vez, le muestra la forma correcta de hacerlo. &#8220;Porque pod&#233;is profetizar todos uno por uno, para que todos aprendan, y todos sean exhortados&#8221; (1 Corintios 14:31). En otras palabras, Dios le daba al profeta, palabras de exhortaci&#243;n para la iglesia.<\/p>\n<p>3-          Consolaci&#243;n. Acci&#243;n y efecto de consolar. Aliviar la pena o aflicci&#243;n de  alguien. Tenemos en las Escrituras una confirmaci&#243;n de esta declaraci&#243;n: &#8220;As&#237;, pues, los que fueron enviados descendieron a Antioqu&#237;a&#8230;.. Y Judas y Silas, como ellos tambi&#233;n eran profetas, consolaron y confirmaron a los hermanos con abundancia de palabras&#8221; (Hechos 15:30-32). Este cap&#237;tulo 15 de los Hechos, ilustra esta verdad. Hubo problemas, los de Antioqu&#237;a cayeron en el legalismo, y luego la palabra de los profetas para consolarlos, previo arrepentimiento.<\/p>\n<p>EL DON DE PROFEC&#205;A EN LA HISTORIA<\/p>\n<p>Los escritos de algunos Padres Apost&#243;licos, indican que este don continu&#243; inmediatamente despu&#233;s de la &#233;poca de los ap&#243;stoles. Pero a la vez, estos escritos indican, que hab&#237;a abusos y problemas respecto al ejercicio de este don.<\/p>\n<p>La Didach&#233; (ense&#241;anza de los doce Ap&#243;stoles), documento cristiano del segundo siglo d.C., dice con respecto a los profetas: &#8220;no todo el que habla en esp&#237;ritu es profeta, sino el que tiene las costumbres del Se&#241;or&#8221; (XI:8); &#8220;si no practica lo que ense&#241;a, es un falso profeta&#8221; (XI:10).<\/p>\n<p>Hermas, uno de los Padres Apost&#243;licos, contempor&#225;neo de Clemente de Alejandr&#237;a, escribi&#243; en el segundo siglo, en  su obra El Pastor: &#8220;Al hombre que afirma tener el Esp&#237;ritu divino, exam&#237;nale por su vida&#8230;. el hombre que aparenta tener esp&#237;ritu, se exalta a s&#237; mismo, quiere ocupar primeros puestos&#8230;. recibe paga por sus profec&#237;as, y si no se le paga, no profetiza&#8221; (Mand. XI:7,12).<\/p>\n<p>Estos dos casos del segundo siglo, hablan de la presencia de los profetas. Si no existieran profetas en ese tiempo, no hubiera habido necesidad de estas recomendaciones. Poco a poco, la profec&#237;a como fuente de revelaci&#243;n, fue desapareciendo, y las Escrituras del NT, tomaron su lugar.<\/p>\n<p>En el siglo III, el t&#233;rmino &#8220;profec&#237;a&#8221;, se usaba s&#243;lo para referirse a las porciones prof&#233;ticas de las Escrituras can&#243;nicas. El profeta, fue reemplazado por el maestro, espec&#237;ficamente el catequista, y el apologista, quienes ense&#241;aban y defend&#237;an la doctrina cristiana, a base de la palabra de las Escrituras y, m&#225;s tarde, tambi&#233;n de la tradici&#243;n.<\/p>\n<p>No obstante, de cuando en cuando, ha habido esfuerzos, por avivar este don. Por lo general, sin embargo, estos han conducido al fanatismo, y han sido rechazados por la iglesia. He aqu&#237; algunos casos:<\/p>\n<p>El primero fue el montanismo, que naci&#243; en Asia Menor, a finales del siglo II, y dur&#243; como un siglo. Montano y dos mujeres: Prisca y Maximila se declararon portavoces del Esp&#237;ritu Santo. Se opusieron a la creencia creciente de que la revelaci&#243;n divina se hab&#237;a completado y terminado con las Escrituras apost&#243;licas. Los montanistas afirmaban que sus revelaciones eran iguales o superiores a las de los ap&#243;stoles.<\/p>\n<p>Al principio de la Reforma Luterana, surgieron los &#8220;profetas de Zwickau&#8221;, sobre todo, el profeta revolucionario Tom&#225;s Munzter, los cuales se opusieron al biblicionismo de los reformadores. Los de Zwickau, reclamaban ya no tener necesidad de la Biblia, puesto que depend&#237;an directamente del Esp&#237;ritu Santo, y estaban en contacto inmediato con Dios. Munzter fue aun m&#225;s radical. Declar&#243; que &#8220;el hombre que no recibe el testimonio vivo (la Biblia, para &#233;l, era letra muerta), no sabe nada acerca de Dios, aunque haya tragado 100.000 Biblias&#8221;, y solo el grupo de profetas que &#233;l encabezaba, ten&#237;a este &#8220;testimonio&#8221;. Su fanatismo, condujo a la terrible hecatombe de los campesinos.<\/p>\n<p>Al principio del siglo XIX, en la Gran Breta&#241;a surgi&#243; otro movimiento, en que se afirmaba haberse restaurado el don de la profec&#237;a.<\/p>\n<p>En Escocia, un ministro presbiteriano, Edward Irving (1.792-1.834), se interes&#243; en la segunda venida de Cristo, debido a la lectura de un libro sobre este tema, escrito por el jesuita Manuel Lacunza. Se convenci&#243; de que muy pronto vendr&#237;a Cristo, y que todos deb&#237;an prepararse para su venida. Crey&#243; que el Esp&#237;ritu Santo hab&#237;a abandonado a la iglesia institucional, porque ella hab&#237;a dejado el orden ministerial de Efesios 4:11. Se llen&#243; de un deseo de restaurar este orden. Empezaron a celebrarse reuniones de oraci&#243;n, para pedir un derramamiento del Esp&#237;ritu Santo, y en estas hubieron manifestaciones de lenguas y profec&#237;as. Como resultado, surgi&#243; un grupo de &#8220;profetas&#8221;, los cuales nombraron a doce &#8220;ap&#243;stoles&#8221;, a quienes tambi&#233;n les serv&#237;an de medio de revelaci&#243;n. Naci&#243; un movimiento para la restauraci&#243;n de la &#8220;Iglesia Cat&#243;lica Apost&#243;lica&#8221;, organizaci&#243;n que tuvo poca aceptaci&#243;n o duraci&#243;n.<\/p>\n<p>En el siglo XX han surgido, los movimientos pentecostal y carism&#225;tico, los cuales tambi&#233;n creen, y hacen &#233;nfasis, en que Dios est&#225; restaurando los dones carism&#225;ticos del primer siglo, incluso el de profec&#237;a. Tambi&#233;n muchos creen que su restauraci&#243;n es para preparar a la verdadera iglesia, para la venida inminente de Cristo.<\/p>\n<p>POSICIONES CON RESPECTO A LA PROFEC&#205;A<\/p>\n<p>El problema que afronta el pensador cristiano es qu&#233; significado, y qu&#233; lugar tiene para la iglesia de hoy, la profec&#237;a. Hay por lo menos, cuatro posiciones o ideas en cuanto a este tema entre el cristianismo:<\/p>\n<p>1.   La del protestantismo corriente. Los que apoyan esta posici&#243;n, dan un sentido amplio a la palabra, us&#225;ndola para referirse a la predicaci&#243;n ferviente de la Palabra de Dios o a la exhortaci&#243;n, pero sin darle el car&#225;cter de una revelaci&#243;n sobrenatural. Yo respeto esta posici&#243;n de muchos cristianos fervientes o no, pero no la comparto, al contrario la contrarresto con todo el debido respeto hacia aquellos que la comparten. Estos est&#225;n en contra de la interpretaci&#243;n b&#237;blica, al atreverse a decir, que profetizar significa, predicar el mensaje b&#237;blico. Se creer&#237;a esto, si Pablo le hubiera escrito esta carta a personas inconversas, y no es as&#237;, ya que, la introducci&#243;n de esta carta dice: &#8220;Pablo, llamado a ser ap&#243;stol de Jesucristo por la voluntad de Dios, y el hermano S&#243;stenes, a la iglesia de Dios que est&#225; en Corinto, a los santificados en Cristo Jes&#250;s&#8221; (1 Corintios 1:1,2). Esta carta fue escrita, para personas que ya conoc&#237;an a Jesucristo, que conoc&#237;an la doctrina b&#237;blica, que de una manera u otra predicaban el mensaje de salvaci&#243;n. Debemos recordar las palabras de Jesucristo que dijo: &#8220;Id por todo el mundo y predicad el evangelio a toda criatura&#8221; (Marcos 16:15). Recordemos tambi&#233;n las palabras del profeta Jerem&#237;as, con respecto a la Iglesia de Jesucristo: &#8220;Pondr&#233; mi ley en su interior, y sobre sus corazones la escribir&#233;&#8221; (Jerem&#237;as 31:32). Esto quiere decir, que cuando una persona acepta a Jesucristo en su coraz&#243;n, Dios coloca autom&#225;ticamente en su coraz&#243;n, y en su mente, la ley del Esp&#237;ritu que es el mensaje b&#237;blico, no queriendo decir con esto, que la persona sabr&#225; de memoria la Palabra de Dios, sino que, habr&#225; inspiraci&#243;n en su coraz&#243;n para testificar, para predicar el evangelio de cualquier manera.<\/p>\n<p>Cuando Pablo dijo: &#8220;Procuren, pues, tener amor, y al mismo tiempo aspiren a que Dios les d&#233; dones espirituales, especialmente el de profec&#237;a&#8221;, no se refer&#237;a al don de profec&#237;a entendido err&#243;neamente como &#8220;predicar la palabra&#8221;, sino simplemente al don de profec&#237;a. As&#237; de sencillo. Esto queda demostrado claramente en la carta que Pablo le escribi&#243; a los Efesios (cap. 4, vers. 11) la cual dice: &#8220;Y &#233;l mismo constituy&#243; a unos, ap&#243;stoles; a otros, profetas; a otros, evangelistas; a otros, pastores y maestros&#8221; Esta frase: &#8220;a otros, evangelistas&#8221;, esta traducida en la Versi&#243;n Popular as&#237;: &#8220;a otros anunciar el evangelio&#8221;. A trav&#233;s de este pasaje, vemos claramente definidos estos dos t&#233;rminos: &#8220;profetas&#8221; y &#8220;evangelistas&#8221;, es decir: los que tienen el don de profec&#237;a, y los que tienen el don de anunciar el evangelio. No nos confundamos con esta &#250;ltima declaraci&#243;n, ya que, todos tenemos el deber de predicar o anunciar el evangelio (Marcos 16:15), pero no todos tenemos ese don especial de anunciar el evangelio. Completamos esta declaraci&#243;n, con 1 Corintios 12:28,29 VP. &#8220;Dios ha querido que en la iglesia haya, en primer lugar, ap&#243;stoles; en segundo lugar, profetas; en tercer lugar, maestros&#8230;&#8230;.. No todos son ap&#243;stoles, ni todos son profetas. No todos son maestros&#8230;..&#8221;<\/p>\n<p>La profec&#237;a se distingue de la predicaci&#243;n com&#250;n, en que mientras &#233;sta es el producto generalmente del estudio de la revelaci&#243;n ya existente, la profec&#237;a por el contrario es el resultado de una espont&#225;nea inspiraci&#243;n espiritual. No est&#225; destinada a suplantar la predicaci&#243;n o la ense&#241;anza, sino a complementarlas.   <\/p>\n<p>2.   La de los pentecostales y carism&#225;ticos.<\/p>\n<p>2.1                  Los extremistas, igualan las revelaciones de sus profec&#237;as, con la de las Escrituras. Para aclarar este asunto, tenemos que la inspiraci&#243;n que se hace presente en el don de profec&#237;a, no es en el mismo nivel que la inspiraci&#243;n en las Escrituras. Esto queda indicado en el hecho que se instruye a los creyentes, a probar o juzgar los mensajes prof&#233;ticos (Ver 1 Corintios 14:29).<\/p>\n<p>2.2           Los moderados, concept&#250;an la profec&#237;a, como la expresi&#243;n de un mensaje sobrenatural, que viene directamente de Dios por el Esp&#237;ritu Santo. Puede ser mediante predicaci&#243;n, mandato o exhortaci&#243;n. Adem&#225;s creen que es un don siempre vigente, especialmente para la iglesia de hoy, ya que la venida del Se&#241;or se acerca. Estos repudian la idea de los extremistas en cuanto a la profec&#237;a, y si bien creen que las profec&#237;as de la actualidad tienen car&#225;cter sobrenatural, ense&#241;an que son de valor y autoridad secundarios, en relaci&#243;n con las Escrituras can&#243;nicas.<\/p>\n<p>3.   La del cristianismo activista o politizado. Para &#233;stos, el significado principal que tiene la palabra &#8220;profec&#237;a&#8221;, es el de una voz de protesta en contra de los males y las injusticias de la sociedad y de los gobiernos modernos, pensando especialmente en las protestas de ese tipo que pronunciaron los profetas del AT.<\/p>\n<p>4.   La del cristiano moderno. Hay otra posici&#243;n que defienden muchos estudiosos de la Biblia, y es la siguiente: &#8220;los dones espirituales (incluyendo el de profec&#237;a), terminaron con los ap&#243;stoles&#8221;. Estos afirman que para este tiempo no est&#225;n operando esos dones, que fueron utilizados por los hermanos de la iglesia apost&#243;lica, para poder llevar el evangelio, actuando como un impulso. Yo invito a ese grupo de hermanos que piensan de esa forma, para que lo demuestren b&#237;blicamente. Si no me equivoco, ellos se basan en 1 Corintios 13:8 que dice: &#8220;&#8230;pero las profec&#237;as se acabaran&#8221;. Los invito para que examinemos con much&#237;simo cuidado, los vers&#237;culos 9 y 10, que  siguen: &#8220;Porque en parte conocemos, y en parte profetizamos; m&#225;s cuando venga lo perfecto, entonces lo que es en parte se acabar&#225;&#8221;. Si analizamos m&#225;s adelante, los vers&#237;culos 11 y 12, dicen lo siguiente: &#8220;Cuando yo era ni&#241;o, hablaba como ni&#241;o, pensaba como ni&#241;o, juzgaba como ni&#241;o; m&#225;s cuando ya fui hombre, dej&#233; lo que era de ni&#241;o. Ahora vemos por espejo, oscuramente; m&#225;s entonces veremos cara a cara. Ahora conozco en parte; pero entonces conocer&#233; como fui conocido&#8221;.<\/p>\n<p>Es cierto que la profec&#237;a se acabar&#225;, pero es &#8220;cuando venga lo perfecto&#8221;. Si le preguntamos a cualquier hermano si ya vino lo perfecto, contestar&#225;: &#8220;no hermano, Cristo todav&#237;a no ha venido&#8221;; por lo tanto, la profec&#237;a, los profetas o el profetizar no se ha acabado, porque lo perfecto que es el establecimiento del reino eterno de Cristo no ha venido.<\/p>\n<p>Observemos lo siguiente, muchos hermanos en Cristo opinan, que &#8220;lo perfecto&#8221; a que se refiere el ap&#243;stol Pablo, es el reino de Dios entre nosotros. Otros dicen, que es el establecimiento de la Iglesia aqu&#237; en la tierra. Otros, que es el evangelio. Todo esto que se afirma, no es correcto, porque esta carta del ap&#243;stol a los Corintios, fue escrita aproximadamente el a&#241;o 55 d.C. unos 22 a&#241;os despu&#233;s del d&#237;a de Pentecost&#233;s en el cual el Esp&#237;ritu Santo, llen&#243; con poder a aquellos cristianos que esperaban esa promesa. Con este acontecimiento, se estableci&#243; la Iglesia de Jesucristo, se dio inicio a la predicaci&#243;n del evangelio, y se estableci&#243; el reino espiritual de Cristo aqu&#237; en la tierra.<\/p>\n<p>Resumiendo este punto, la frase &#8220;cuando venga lo perfecto&#8221; significa, cuando Cristo se manifieste en gloria y establezca de una vez por todas, su reino eterno. Es entonces, que ya no se necesitar&#225;n las profec&#237;as, la ciencia, las lenguas, ni siquiera el evangelio, porque no habr&#225; personas a quien predicarle el evangelio glorioso de Jesucristo.<\/p>\n<p>Dios les bendiga rica y abundantemente<\/p>\n<p>Diac Gonz&#225;lez<br \/>\n<span id='eeEncEmail_fshgXLhgUM'>.(JavaScript must be enabled to view this email address)<\/span><script type=\"text\/javascript\">\n\/\/<![CDATA[\nvar l=new Array();\nvar output = '';\nl[0]='>';l[1]='a';l[2]='\/';l[3]='<';l[4]=' 109';l[5]=' 111';l[6]=' 99';l[7]=' 46';l[8]=' 115';l[9]=' 101';l[10]=' 99';l[11]=' 105';l[12]=' 118';l[13]=' 114';l[14]=' 101';l[15]=' 115';l[16]=' 106';l[17]=' 98';l[18]=' 64';l[19]=' 101';l[20]=' 108';l[21]=' 97';l[22]=' 122';l[23]=' 110';l[24]=' 111';l[25]=' 103';l[26]=' 100';l[27]='>';l[28]='\"';l[29]=' 109';l[30]=' 111';l[31]=' 99';l[32]=' 46';l[33]=' 115';l[34]=' 101';l[35]=' 99';l[36]=' 105';l[37]=' 118';l[38]=' 114';l[39]=' 101';l[40]=' 115';l[41]=' 106';l[42]=' 98';l[43]=' 64';l[44]=' 101';l[45]=' 108';l[46]=' 97';l[47]=' 122';l[48]=' 110';l[49]=' 111';l[50]=' 103';l[51]=' 100';l[52]=':';l[53]='o';l[54]='t';l[55]='l';l[56]='i';l[57]='a';l[58]='m';l[59]='\"';l[60]='=';l[61]='f';l[62]='e';l[63]='r';l[64]='h';l[65]='a ';l[66]='<';\nfor (var i = l.length-1; i >= 0; i=i-1){ \nif (l[i].substring(0, 1) == ' ') output += \"&#\"+unescape(l[i].substring(1))+\";\"; \nelse output += unescape(l[i]);\n}\ndocument.getElementById('eeEncEmail_fshgXLhgUM').innerHTML = output;\n\/\/]]>\n<\/script><\/div>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Espero que este estudio llene las expectativas de cada hermano en Cristo que est&#225; luchando fervientemente buscando la verdad de las cosas, y s&#243;lo las Escrituras de Dios pueden arrojar luz sobre este asunto tan fr&#225;gil y delicado del profetismo. 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