{"id":5662,"date":"2016-02-08T19:11:38","date_gmt":"2016-02-09T00:11:38","guid":{"rendered":"http:\/\/www.biblia.work\/sermones\/la-ambivalencia-del-hombre\/"},"modified":"2016-02-08T19:11:38","modified_gmt":"2016-02-09T00:11:38","slug":"la-ambivalencia-del-hombre","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/la-ambivalencia-del-hombre\/","title":{"rendered":"La ambivalencia del hombre"},"content":{"rendered":"<div>La eterna batalla que se debate en nuestro interior tiene su origen all&#225; en el G&#233;nesis cuando el hombre (hecho libre por Dios para elegir ya que pod&#237;a tener comuni&#243;n con &#201;l, y s&#243;lo Dios que es el &#250;nico ser libre puede tener comuni&#243;n con otra criatura tan libre como &#233;l) eligi&#243; el camino err&#243;neo.<\/div>\n<div style=\"text-align:justify; color:#3d3d3d;\">Desde entonces y hasta que el hombre halla nacido de nuevo no es libre para elegir, o mejor dicho, si que puede elegir pero siempre lo hace mal. La desobediencia est&#225; implantada en el interior del hombre y a menos que alguien rectifique la tendencia de nuestro coraz&#243;n, que est&#225; inclinada de continuo al mal, como dice la Escritura, indefectiblemente cogeremos el camino equivocado, seg&#250;n la mente de Dios no seg&#250;n la nuestra claro.<\/p>\n<p>Quiz&#225;s alguien pueda pensar con mucha l&#243;gica que el ser humano, t&#250; y yo por ejemplo, antes de conocer a Dios puede haber hecho \u00abbuenas obras\u00bb, pero has de saber que todo aquello que no tiene su origen en lo alto no puede agradarle. No porque no sean buenas en s&#237;, si no porque no nacen de &#201;l que es la fuente de todo don perfecto.<\/p>\n<p>Dios es Amor y todo lo hace en pureza divina sin ninguna doblez de fondo. &#201;l ama simplemente porque es Amor. Ama porque esa es su mas alta naturaleza. No dice la Biblia que Dios es poder, aunque realmente lo es; no dice que es justicia, aunque nadie puede dudar que es justo. No, lo que la Palabra dice es que Dios es Amor.<\/p>\n<p>Amor de tal envergadura, de tal clase que s&#243;lo puede entenderse a trav&#233;s del Esp&#237;ritu Santo. En otras palabras solamente puede conocerse por revelaci&#243;n.<\/p>\n<p>Ved al ap&#243;stol Pablo que fue uno de los hombres a los que m&#225;s entendimiento se dio de las cosas celestiales, y abrumado por la revelaci&#243;n del amor de Dios exclama en cierto lugar: \u00abpor esta causa doblo mis rodillas&#8230; para que se&#225;is plenamente capaces de comprender con todos los santos cual sea la anchura, la longitud, la profundidad y la altura, y de conocer el amor de Cristo que excede a todo conocimiento\u00bb (Efe. 3:14-19).<\/p>\n<p>Valga esta peque&#241;a introducci&#243;n como exponente claro de que uno es el Amor de Dios y otro muy distinto, y de infinita menor calidad, el amor del ser humano.<\/p>\n<p>Volviendo al pensamiento anterior dec&#237;amos, que el hombre solamente es libre cuando ha nacido de arriba. Cuando la misma naturaleza de libertad plena de la que goza el Dios Alt&#237;simo, le es impartida a &#233;l por herencia, al ser constituido, potencialmente, hijo de Dios (Jn. 1:5-12). Ahora bien, una vez que el hombre ha nacido de nuevo, las cosas cambian; dan una vuelta de 180&#186;. La noche se hace d&#237;a, las tinieblas luz&#8230; y la esclavitud, &#161;Libertad!<\/p>\n<p>Veis, ya tenemos al hombre pudiendo elegir, ahora, lo correcto. Ya ha sido iluminado. Ante &#233;l se abre un camino de vida y un camino de muerte. Ahora, y solamente ahora, somos capaces de elegir lo bueno. Pero la pregunta es &#191;Lo haremos? Si no lo hacemos, en cuyo caso har&#237;amos lo incorrecto, o sea pecar&#237;amos, abogado tenemos para con el Padre. Pero si elegimos bien, aparte de satisfacer el Coraz&#243;n del Padre (que deber&#237;a ser nuestro &#250;nico fin), mostraremos a las potestades celestiales, de todo tipo, que hay un pueblo capaz de obedecer a su Dios sea cual sea el precio.<\/p>\n<p>Ahora bien, hay dos formas de Obedecer a Dios, por amor o por temor. Empezaremos con la segunda. Por temor el pueblo no se acerc&#243; al monte que humeaba, por temor intent&#243; guardar la ley, por temor no entr&#243; en la tierra prometida. Tal y como dice el popular refr&#225;n: \u00abEl miedo guarda la vi&#241;a\u00bb. Tal es tambi&#233;n la condici&#243;n del hombre. Si fijamos nuestra vista en el hombre ca&#237;do, el miedo le hace cumplir la ley. Sabe que si no cumple aquellos preceptos que se le indican puede no s&#243;lo perder su libertad mas incluso la vida. El saltarse las normas, por ejemplo de circulaci&#243;n, le va salir muy caro, tanto econ&#243;mica como f&#237;sicamente. El temor es una saludable forma de preservaci&#243;n.<\/p>\n<p>Mirad a los ni&#241;os, como el temor a la disciplina les lleva a la obediencia, a&#250;n en contra de su voluntad, sabiendo que si hacen lo indebido ser&#225;n castigados. Es una manera primaria de ser guardados del error; error que de seguir haci&#233;ndolo podr&#237;a conducirles a situaciones m&#225;s tr&#225;gicas que una simple azotaina. Como por ejemplo ense&#241;arles, mientras son peque&#241;os, que no crucen solos la calzada. De la misma forma tambi&#233;n el creyente es guardado mediante la Ley, normas y preceptos, mientras es ni&#241;o espiritualmente hablando, hasta la llegada de Cristo. (G&#225;latas 3:23-29.)<\/p>\n<p>As&#237; pues en el interior del creyente se mueve constantemente esta dualidad, enfrentada en una lucha a muerte desde el principio de los tiempos. Desde el instante mismo de la Creaci&#243;n el combate por el alma del hombre gener&#243; La Batalla de los Siglos. Por un lado el Maestro del enga&#241;o, Satan&#225;s, a trav&#233;s de los sentidos trata de ganar para &#233;l al hijo de Dios haciendo muy atractivo el pecado para todos nosotros mediante la concupiscencia. Por otro el Dios tres veces Santo, la Majestad, mediante el Divino Maestro, el Se&#241;or de Se&#241;ores, el Cristo, y exclusivamente por amor, anhela ganar tu coraz&#243;n para &#201;l.<\/p>\n<p>Dios, y lo digo con temor y temblor, podr&#237;a perfectamente forzar al hombre para que lo amara (yo creo en la soberan&#237;a de Dios), pero que valor tiene, no ya para &#201;l si no para ti, que un hijo tuyo te amara no de puro afecto sino mas bien obligado. Si tu no aceptar&#237;as un amor de tan baja categor&#237;a, &#191;piensas que el Dios Trino, &#250;nico verdaderamente digno de ser amado, se conformar&#237;a con algo menos? Por supuesto que &#201;l te guiar&#225;, te pastorear&#225; a lugares donde compruebes por ti mismo la esencia de su amor, te disciplinar&#225; como a hijo amado y corregir&#225; tus errores con santa, que no blanda, reprensi&#243;n, pero no dudes jam&#225;s que Dios desea que lo ames de ti mismo, que tus entra&#241;as se conmuevan por &#201;l como las suyas se conmueven por ti.<\/p>\n<p>Ves pues que el perfecto amor echa fuera el temor. Y siempre ha sido as&#237;. No importa que hoy nos movamos por temor, subir al monte Santo del Amor es un camino muy arduo, tan arduo que est&#225; situado al final de la escalera (1&#170; Ped. 1:5-7).<\/p>\n<p>Con la mano se acaricia y se golpea, se edifica y se destruye. Con la boca se alaba y se denigra, se ensalza y se humilla. Con los pies se corre hacia el bien, y se camina hacia las tinieblas. En nuestra mente se generan pensamientos divinos y pensamientos malignos; y en medio de todas estas decisiones est&#225;s t&#250; que por amor, no por temor, debes elegir lo correcto en cada ocasi&#243;n.<\/p>\n<p>No debemos desmayar, el sendero es largo y lleno de dificultades, pero recuerda adem&#225;s que no est&#225;s s&#243;lo en tan tit&#225;nico esfuerzo. Como dice el precioso himno, bandera de la Reforma, \u00ab&#8230; &#201;l lucha a nuestro lado\u00bb. De tan s&#243;lo pensar que el peso de \u00abmi fidelidad\u00bb pudiera recaer exclusivamente sobre mis d&#233;biles hombros, me echo a temblar. Pero s&#233; con absoluta certeza que nada menos que un amor profundo por nuestro buen Dios puede satisfacer su coraz&#243;n de Padre.<\/p>\n<p>Ten &#225;nimo hermano, no desfallezcamos, estimul&#233;monos los unos a los otros en el amor, que no en el temor, de Dios. Busquemos, pues el Camino m&#225;s Alto. Que Dios nos bendiga.<\/p>\n<p>Epafrodito<\/p><\/div>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>La eterna batalla que se debate en nuestro interior tiene su origen all&#225; en el G&#233;nesis cuando el hombre (hecho libre por Dios para elegir ya que pod&#237;a tener comuni&#243;n con &#201;l, y s&#243;lo Dios que es el &#250;nico ser libre puede tener comuni&#243;n con otra criatura tan libre como &#233;l) eligi&#243; el camino err&#243;neo. &hellip; <a href=\"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/la-ambivalencia-del-hombre\/\" class=\"more-link\">Continuar leyendo<span class=\"screen-reader-text\"> \u00abLa ambivalencia del hombre\u00bb<\/span><\/a><\/p>\n","protected":false},"author":1,"featured_media":0,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[1],"tags":[],"class_list":["post-5662","post","type-post","status-publish","format-standard","hentry","category-general"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/5662","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/users\/1"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=5662"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/5662\/revisions"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=5662"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=5662"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=5662"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}