{"id":5672,"date":"2016-02-08T19:11:43","date_gmt":"2016-02-09T00:11:43","guid":{"rendered":"http:\/\/www.biblia.work\/sermones\/consagracin-y-servicio-2\/"},"modified":"2016-02-08T19:11:43","modified_gmt":"2016-02-09T00:11:43","slug":"consagracin-y-servicio-2","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/consagracin-y-servicio-2\/","title":{"rendered":"Consagraci&#243;n y servicio"},"content":{"rendered":"<div>El modelo del cristianismo, tradicionalmente, ha sido tener un &#8220;ministro&#8221; al frente que lo haga todo. La historia de la iglesia nos demuestra que este modelo ha sido nefasto, porque ha significado la instauraci&#243;n de una casta sacerdotal, en desmedro de los dem&#225;s hijos de Dios.<\/div>\n<div style=\"text-align:justify; color:#3d3d3d;\">La palabra de Dios es muy clara al incluir a todos los creyentes como sacerdotes. Por tanto, todo hijo de Dios debe servir a su Se&#241;or y Dios de acuerdo a lo que &#201;l dice que somos.<\/p>\n<p>Este libro pretende ayudar a los hermanos para que encuentren su espacio para servir al Se&#241;or en la iglesia, y, desde la iglesia, a una humanidad doliente, que necesita y clama por ser aliviada de sus llagas. <\/p>\n<p>1&#170; Edici&#243;n. Temuco (Chile), Enero de 1999. ISBN: 956-288-139-3.<\/p>\n<p>Las citas b&#237;blicas corresponden a la versi&#243;n Reina-Valera, 1960.<\/p>\n<p>PRESENTACI&#211;N<\/p>\n<p>El presente libro tiene como prop&#243;sito atender una necesidad de la obra de Dios entre las iglesias que est&#225;n por la restauraci&#243;n del modelo de Dios. Esta necesidad puntual se refiere al espacio que ha de tener cada hermano y hermana para servir al Se&#241;or Jesucristo, el cual es la Cabeza &#8220;del cuerpo que es la iglesia&#8221;.<\/p>\n<p>El modelo del cristianismo, tradicionalmente, ha sido tener un &#8220;ministro&#8221; al frente que lo haga todo. Sabemos cu&#225;n nefasto ha sido en el transcurso de los siglos de la historia de la iglesia el que s&#243;lo una casta sacerdotal pretenda servir a Dios. &#8220;Las obras de los nicola&#237;tas&#8221; en Efeso se transformaron en &#8220;la doctrina de los nicola&#237;tas&#8221; en P&#233;rgamo. Estos fueron los comienzos de un servicio anormal. El uso del vocablo laicos viene, precisamente, de una parte de esta palabra (&#8220;nico-laos&#8221;), que significa &#8220;pueblo&#8221;. Este t&#233;rmino ha sido usado por las corrientes del cristianismo en forma despectiva, para referirse a aquellos cristianos que no tienen un servicio visible y que, por lo tanto, no son parte de la c&#250;pula ministerial. Es m&#225;s, hay quienes, en su doctrina, expresan que los laicos no son parte de la iglesia. &#161;Qu&#233; horror! &#161;Cu&#225;ntos miembros del cuerpo de Cristo han sido atrofiados porque se les neg&#243; un espacio o porque no se les consider&#243;!<\/p>\n<p>Las Sagradas Escrituras son muy claras en incluir a todos los creyentes como sacerdotes, santos, ministros, di&#225;conos, reyes, mayordomos, siervos. A todos se nos designa como &#8220;participantes del llamamiento celestial&#8221; (Heb. 3:1). En todos estos t&#233;rminos est&#225;n incluidos todos los creyentes. Por lo tanto, todo hijo de Dios debe servir a su Se&#241;or y Dios de acuerdo a lo que &#201;l dice que somos. Es m&#225;s, se le pedir&#225; cuenta de los dones y\/o talentos con que fue capacitado para servir, siendo amonestados con ayes los que descuidan su labor. El d&#237;a del Tribunal de Cristo habr&#225; mucho lloro y crujir de dientes cuando el Se&#241;or Jesucristo como Juez pida cuentas a los mayordomos (Mat. 25:14-30). Y esto ser&#225; as&#237;, porque muchos habr&#225;n pensado que era muy poco lo que ten&#237;an para servir. &#161;Dios levante a los de esp&#237;ritu apocado y vean que Dios nos ha considerado a todos!<\/p>\n<p>Creemos que esta Palabra impresa, la cual ha sido predicada entre nosotros oralmente por el autor, ha de ayudar en gran parte a los hermanos para que encuentren su espacio para servir a su Se&#241;or en la iglesia y desde la iglesia, a una humanidad doliente, que necesita y clama por ser aliviada de sus llagas. Usted y todos tenemos la oportunidad de ser &#250;tiles (&#8220;On&#233;simos&#8221;): no le permita al enemigo subestimaciones. Crea lo que Dios dice acerca de Ud. Se sorprender&#225; de lo bien que trata Dios a los suyos, porque los ve en Cristo y en &#201;l los ve perfectos.<\/p>\n<p>El cristianismo ha ca&#237;do hist&#243;ricamente, ya en la pasividad, ya en el activismo. Ambas cosas son anormalidades que han tenido muchos representantes y que han causado enorme da&#241;o en el pueblo de Dios. Las ense&#241;anzas que hay en estas p&#225;ginas pueden ayudar a no caer en ninguna de las dos, sino a entrar y continuar en la senda correcta, como son las obras de fe y los trabajos de amor. Quienes hacen este tipo de obras son creyentes que han aprendido a servir al Se&#241;or en el Esp&#237;ritu y se caracterizan por no tener confianza en s&#237; mismos.<\/p>\n<p>Tal vez el problema de muchos creyentes que no se atreven a servir es que temen hacerlo en la carne, o por temor a tomar una iniciativa individualista; si bien es cierto que ambos temores son atendibles, el creyente ha de preguntarle al Se&#241;or &#8220;&#191;Qu&#233; quieres que haga?&#8221;. Sin duda que la respuesta no se tardar&#225;, y los consejos de este libro &#8211;esperamos en oraci&#243;n&#8211; sirvan para despejar estos temores.<\/p>\n<p>Hno. Roberto S&#225;ez F.<\/p>\n<p>Santiago de Chile, diciembre de 1998. <\/p>\n<p>Uno<\/p>\n<p>LOS PEQUE&#209;OS<\/p>\n<p>Galilea de los gentiles<\/p>\n<p>En los tiempos del Se&#241;or Jes&#250;s hab&#237;a dos grandes provincias jud&#237;as, en las cuales &#233;l desarroll&#243; su ministerio: Judea y Galilea.<\/p>\n<p>Judea, ubicada al sur de Palestina, era la m&#225;s importante, porque all&#237; estaba Jerusal&#233;n y en Jerusal&#233;n estaba el templo. Toda la actividad pol&#237;tica y religiosa de los jud&#237;os se centraba en Jerusal&#233;n. En cuanto al territorio, correspond&#237;a a la herencia de las tribus de Jud&#225; y Benjam&#237;n. Nosotros sabemos que &#233;stas eran tribus principales entre los jud&#237;os, especialmente Jud&#225;, de la que era David, y de la cual vino el Se&#241;or en cuanto a la carne.<\/p>\n<p>Galilea, en cambio, ubicada al norte, estaba asentada en el extremo de Palestina, en los territorios de dos tribus menores de Israel: Zabul&#243;n y Neftal&#237;. De estas tribus no se dice mucho en las Escrituras. Desde tiempo antiguo, Galilea no tuvo muy buena reputaci&#243;n. Isa&#237;as dice de ella: &#8220;Galilea de los gentiles&#8221;, palabras que Mateo cita en 4:15. Los fariseos, hablando con Nicodemo, le dec&#237;an que de Galilea nunca se hab&#237;a levantado profeta. Galilea era considerada tierra de tinieblas y de sombra de muerte; sin embargo, Dios visit&#243; esa provincia apartada enviando a su propio Hijo.<\/p>\n<p>Aqu&#237; tenemos, pues, dos provincias: Judea, con toda la gloria de ser la cabeza de la naci&#243;n; y Galilea, en los confines del territorio, donde Israel ya se mezclaba con los gentiles. En Judea estaba la gloria; en Galilea estaban las sombras de la muerte.<\/p>\n<p>Lo m&#225;s notable de esto es, sin embargo, que el Se&#241;or Jes&#250;s, siendo de la tribu de Jud&#225;, y teniendo, por tanto, todos los derechos de asociarse con la provincia de Judea, se asocia con Galilea, la despreciada. Por eso es llamado Jes&#250;s nazareno, es decir, de Nazaret, ciudad galilea. (Hch. 2:22). La opini&#243;n que de ella ten&#237;an los jud&#237;os no era mejor que la que ten&#237;an de Galilea en general. &#8220;&#191;De Nazaret puede salir algo de bueno?&#8221; &#8211; sol&#237;an decir (Jn. 1:46).<\/p>\n<p>As&#237; pues, el Se&#241;or Jes&#250;s era galileo, y por esta causa fue muy despreciado en Jerusal&#233;n. Pero no s&#243;lo el Se&#241;or era galileo: tambi&#233;n lo eran sus disc&#237;pulos (Hch. 1:11).<\/p>\n<p>Ahora bien, nosotros podemos dividir el evangelio de Mateo en dos grandes partes, si tomamos como criterio el lugar en donde el Se&#241;or desarroll&#243; su ministerio: los primeros 18 cap&#237;tulos contienen su ministerio en Galilea, y la mayor parte de los restantes, su ministerio en Judea. En Galilea ense&#241;&#243;, resucit&#243; muertos, consol&#243; a los pobres, san&#243; a los quebrantados de coraz&#243;n, dio vista a los ciegos. Este fue un ministerio de ense&#241;anza, de sanidad, de buenas nuevas. All&#237; predic&#243; algunos de sus principales sermones: el serm&#243;n del Monte (caps. 5 al 7), el discurso a los doce (cap. 10), el de las par&#225;bolas (cap. 13). All&#237; se regocija el Se&#241;or en el Esp&#237;ritu y dice: &#8220;Te alabo, Padre, Se&#241;or del cielo y de la tierra, porque escondiste estas cosas de los sabios y de los entendidos, y las revelaste a los ni&#241;os&#8221; (11:25). All&#237; el Se&#241;or revel&#243; sus misterios a los ni&#241;os y los us&#243; para predicar el evangelio del reino con poder. En Judea, en cambio, su ministerio estuvo relacionado con la cruz. Aqu&#237; se presenta la mayor oposici&#243;n. Est&#225;n los fariseos que buscan la ocasi&#243;n para destruirle. Est&#225; el Getseman&#237; y el G&#243;lgota. Vemos, pues, que hay una diferencia importante entre estas dos provincias en cuanto al ministerio del Se&#241;or.<\/p>\n<p>En el cap&#237;tulo 19 encontramos al Se&#241;or saliendo de Galilea con destino a Judea. Luego de su penoso viaje hacia Jerusal&#233;n, de su muerte all&#237; y de su resurrecci&#243;n, vuelve a Galilea, donde se manifiesta a sus disc&#237;pulos (Mt. 28: 10).<\/p>\n<p>Pero el &#250;ltimo discurso del Se&#241;or a sus disc&#237;pulos en Galilea, antes de trasladarse a Judea, lo tenemos en el cap&#237;tulo 18 de Mateo. En este cap&#237;tulo, unos de los m&#225;s hermosos de la Biblia, vamos a centrar ahora nuestra atenci&#243;n. <\/p>\n<p>Los peque&#241;os<\/p>\n<p>El cap&#237;tulo 18 de Mateo tiene un solo y gran tema: los peque&#241;os. Los peque&#241;os son los mismos &#8220;ni&#241;os&#8221; a los cuales Dios les revela a su Hijo, y que motivan el regocijo del Se&#241;or en Lucas 10:21: &#8220;En aquella misma hora Jes&#250;s se regocij&#243; en el Esp&#237;ritu, y dijo: Yo te alabo, oh Padre, Se&#241;or del cielo y de la tierra, porque escondiste estas cosas de los sabios y entendidos, y las has revelado a los ni&#241;os. S&#237;, Padre, porque as&#237; te agrad&#243;.&#8221;<\/p>\n<p>Vemos aqu&#237;, en esta versi&#243;n Reina-Valera, 1960, varias secciones, encabezadas por subt&#237;tulos. Estos subt&#237;tulos nos van a ayudar. Si miramos con atenci&#243;n, veremos que todas estas secciones est&#225;n relacionadas con los peque&#241;os. En la primera: &#8220;&#191;Qui&#233;n es el mayor?&#8221; se habla de los ni&#241;os; en la segunda: &#8220;Ocasiones de caer&#8221;, se habla de los tropiezos hechos a los peque&#241;os; en la tercera: &#8220;Par&#225;bola de la oveja perdida&#8221;, de los peque&#241;os que se pierden; en la cuarta: &#8220;C&#243;mo se debe perdonar al hermano&#8221;, de c&#243;mo y cu&#225;nto se debe perdonar, fundamentalmente, al hermano peque&#241;o; y en la quinta: &#8220;Los dos deudores&#8221; se habla acerca de c&#243;mo deben ser perdonadas las deudas que los hermanos m&#225;s peque&#241;os tienen con nosotros.<\/p>\n<p>As&#237; pues, podemos ver que todo este cap&#237;tulo est&#225; enteramente referido a los peque&#241;os.<\/p>\n<p>Reiteramos que este es el &#250;ltimo serm&#243;n del Se&#241;or en Galilea, la despreciada, antes de ir a Judea. El Se&#241;or pone aqu&#237;, en Galilea, todo el acento en los peque&#241;os, para que nosotros atendamos a lo que &#201;l nos quiere decir.<\/p>\n<p>Revisemos las cinco secciones una a una.<\/p>\n<p>&#8220;&#191;Qui&#233;n es el mayor?&#8221; (vers&#237;culos 1-5). Aqu&#237; se dice que el volverse como un ni&#241;o es una condici&#243;n para el reino (3); que el humillarse como un ni&#241;o es condici&#243;n para la grandeza en el reino (4); y que el recibir a los ni&#241;os es recibir al Se&#241;or del reino.<\/p>\n<p>De modo que si no nos volvemos como ni&#241;os, si no nos humillamos como ni&#241;os y si no recibimos a los ni&#241;os, no tenemos parte en el reino, ni menos podremos alcanzar en el reino alguna honra, porque estaremos rechazando al Se&#241;or del reino. Es una buena lecci&#243;n que nosotros debemos recordar siempre. No importa el grado de conocimiento, ni las verdades espirituales que sepamos; no importa cu&#225;ntos demonios hayamos echado fuera ni cu&#225;nto hayamos predicado. El imperativo es volvernos como ni&#241;os, humillarnos como ni&#241;os y recibir a los ni&#241;os. Y aqu&#237; recibir a un ni&#241;o es recibir a un peque&#241;o en la fe, a uno que es d&#233;bil.<\/p>\n<p>&#8220;Ocasiones de caer&#8221; (vers&#237;culos 6-10). Pocas veces el Se&#241;or es tan severo como en este pasaje. Los &#8220;&#161;ay!&#8221; que vemos aqu&#237; aparecen pocas veces en el Nuevo Testamento. Los encontramos referidos a las ciudades impenitentes (Coraz&#237;n, Betsaida, Capernaum), a los fariseos, a Judas, a los ricos, a Babilonia, y aqu&#237;, a aquellos que hacen tropezar a los peque&#241;os. El Se&#241;or le imprime tanta fuerza a esta ense&#241;anza, que llega a decir que es preferible cortarse la mano, o el pie, o sacarse un ojo, y entrar con esa mutilaci&#243;n al reino, antes que ser echado fuera por un tropiezo provocado a los peque&#241;os. &#161;Cuidado, pues, con menospreciarlos! <\/p>\n<p>&#8220;Par&#225;bola de la oveja perdida&#8221; (vers&#237;culos 11-14). La par&#225;bola de la oveja perdida est&#225; referida a los peque&#241;os. La oveja que se va por los montes dejando el reba&#241;o, representa a los peque&#241;os (vers.14). Hay noventa y nueve que est&#225;n firmes y seguras, son estables, oyen la voz del pastor y se sujetan a &#233;l; pero una, tal vez la m&#225;s d&#233;bil, o la m&#225;s obstinada y rebelde, en su peque&#241;ez espiritual, se descarr&#237;a. Entonces el pastor va tras ella y la trae, y se regocija m&#225;s por ella que por las noventa y nueve que no se descarriaron. &#191;Cu&#225;ntos hermanos peque&#241;os hay que, por diversas razones, se han apartado? Cualesquiera de esas razones es una demostraci&#243;n de su peque&#241;ez. No obstante, el pastor va tras ella, la trae y se regocija por ella.<\/p>\n<p>&#8220;C&#243;mo se debe perdonar al hermano&#8221; (vers&#237;culos 15-22). La expresi&#243;n &#8220;por tanto&#8221;, con que comienza esta secci&#243;n, sirve para conectarla con la secci&#243;n anterior. En el vers&#237;culo 14 se termin&#243; hablando de los peque&#241;os, as&#237; que aqu&#237; est&#225;n ellos impl&#237;citos en el comienzo. &#191;Qui&#233;nes suelen pecar muchas veces? Los peque&#241;os. Sin embargo, aunque ellos pueden pecar setenta veces siete, a&#250;n as&#237; deben ser perdonados. Y esta cantidad no es, en realidad, cuatrocientas noventa veces, sino &#8220;siempre&#8221;. Setenta veces siete es igual a siempre. Los peque&#241;os tienen que ser perdonados siempre, pero tambi&#233;n tienen que ser reprendidos. &#191;C&#243;mo? Dice: &#8220;&#8230; estando t&#250; y &#233;l solos&#8221;. Esto es as&#237; para que no sea avergonzado ante los dem&#225;s. Despu&#233;s, si &#233;l no hace caso, hay que dar otros pasos, pero primero es &#8220;solos&#8221;. Los que m&#225;s suelen incurrir en tal cantidad de faltas son los peque&#241;os.<\/p>\n<p>&#8220;Los dos deudores&#8221; (vers&#237;culos 23-35). Esta secci&#243;n comienza con el conectivo &#8220;Por lo cual&#8221;, que, al igual que el &#8220;por tanto&#8221; del vers&#237;culo 15, asocia la secci&#243;n con la anterior.<\/p>\n<p>Aqu&#237; aparecen un rey, un siervo y un consiervo. El siervo est&#225; endeudado con el rey, y el consiervo con el siervo. El rey es el Se&#241;or y los siervos somos nosotros. El siervo tiene una deuda tan grande, que es literalmente impagable. Y como no puede pagarla, es perdonado; y como es perdonado de una deuda tan grande, tiene que estar dispuesto a perdonar siempre al hermano endeudado con &#233;l.<\/p>\n<p>El siervo debe diez mil talentos. Una cantidad considerable. Si traducimos esa cantidad de dinero a nuestra moneda actual, podremos ver m&#225;s claramente la magnitud de su deuda. Un talento equivale a seis mil dracmas. Una dracma es aproximadamente lo que ganaba en los tiempos del Se&#241;or un obrero al d&#237;a. En Chile, un obrero gana aproximadamente unos $2.500 al d&#237;a. Si multiplicamos esta cantidad por seis mil, tenemos quince millones de pesos. Ese es el equivalente a un talento. Si multiplicamos quince millones por diez mil, tenemos la no despreciable suma de quince mil millones de pesos. Esa es la equivalencia en pesos chilenos de hoy de los diez mil talentos. Quince mil millones de pesos* .<\/p>\n<p>Para comprender mejor el monto de esta cantidad grafiquemos un poco. Con quince mil millones de pesos podr&#237;amos comprar mil quinientas casas de diez millones cada una, o tres mil veh&#237;culos de cinco millones. Ahora bien, si tuvi&#233;semos que pagar esa deuda a plazos, con cuotas de doscientos mil pesos mensuales, tardar&#237;amos setenta y cinco mil meses en pagar, es decir, seis mil doscientos cincuenta a&#241;os. Si pudi&#233;ramos pagar un poco m&#225;s, unos quinientos mil pesos mensuales, deber&#237;amos pagar dos mil quinientos a&#241;os. Si pudi&#233;ramos pagar a&#250;n un poco m&#225;s, un mill&#243;n de pesos al mes, deber&#237;amos estar pagando mil doscientos cincuenta a&#241;os, es decir, unas diecisiete vidas. Y si alguien dijera: &#8220;Yo tengo mucho dinero, yo quiero pagar esa deuda mensualmente de por vida&#8221;, (supongamos, setenta a&#241;os), deber&#237;a pagar la suma de diecisiete millones ochocientos cincuenta y siete mil ciento cuarenta y dos pesos al mes.<\/p>\n<p>As&#237;, pues, de verdad el siervo no ten&#237;a con qu&#233; pagar. Por eso, el Se&#241;or ordena venderle a &#233;l y a sus hijos y todo lo que ten&#237;a para que se le pagase la deuda. Es decir, las vidas de toda su familia y sus bienes. Y por eso, como era del todo imposible, cuando el siervo se humill&#243;, el Se&#241;or le perdon&#243; la deuda.<\/p>\n<p>Y eso es lo que el Se&#241;or nos ha perdonado a nosotros. As&#237; tan grande era la deuda que nosotros ten&#237;amos con &#201;l. Nuestros pecados eran tantos y tan horrendos, y nuestra separaci&#243;n con Dios era tan abismante, que s&#243;lo la sangre del Se&#241;or Jes&#250;s pudo tender el puente que nos llev&#243; desde nuestra ca&#237;da hasta la reconciliaci&#243;n con Dios. &#161;Bendito es el Se&#241;or Jesucristo! &#161;Precios&#237;sima es su sangre! Porque si a cada uno el Se&#241;or le perdon&#243; diez mil talentos, al sumar por cada uno de nosotros esa cantidad, tenemos una cantidad que no podemos concebir. No hay en todo el universo dinero ni riquezas suficientes para pagar el precio de nuestra salvaci&#243;n.<\/p>\n<p>Pero, &#191;cu&#225;nto deb&#237;a el consiervo? Cien denarios. Un denario es aproximadamente lo mismo que una dracma, o sea, unos doscientos cincuenta mil pesos chilenos de hoy, apenas una vig&#233;sima parte de un veh&#237;culo de cinco millones (&#191;una rueda tal vez?). Y es por esa cantidad insignificante que el siervo estrangulaba a su consiervo, y a&#250;n m&#225;s, lo ech&#243; en la c&#225;rcel hasta que le pagase la deuda.<\/p>\n<p>Parece claro que hay una gran diferencia entre ambos casos. As&#237; que podemos concluir que siempre la deuda que un hermano tiene con nosotros es infinitamente menor que la que nosotros ten&#237;amos con el Se&#241;or. No importa el tama&#241;o del pecado, no importa la ofensa que nuestro hermano nos haya infligido: todo lo que podamos imaginar, por grave que sea, es menor que lo que el Se&#241;or nos perdon&#243;, y de lo cual nos limpi&#243; con su preciosa sangre. Por tanto, si fuimos misericordiosamente perdonados, tambi&#233;n debemos misericordiosamente perdonar.<\/p>\n<p>De este precioso cap&#237;tulo tambi&#233;n podemos inferir que normalmente son los hermanos m&#225;s peque&#241;os los que se endeudan con los hermanos m&#225;s grandes; as&#237; como normalmente son los hermanos m&#225;s grandes los que hacen tropezar a los m&#225;s peque&#241;os. Que el Se&#241;or nos libre a unos y a otros para no obstruir su obra entre los hijos de Dios.<\/p>\n<p>Pensamos que este cap&#237;tulo 18 de Mateo dif&#237;cilmente pudo haber sido predicado en Judea. Es un cap&#237;tulo que ten&#237;a que ser predicado en Galilea. Constituye una defensa del Se&#241;or a los d&#233;biles, a los peque&#241;os, a los menospreciados. Una defensa de los que &#8211; en palabras de Pablo &#8211; son &#8220;menos dignos&#8221; y &#8220;menos decorosos&#8221; en el cuerpo (1&#170; Cor. 12:23). <\/p>\n<p>&#8220;Mis hermanos m&#225;s peque&#241;os&#8221;<\/p>\n<p>En el cap&#237;tulo 25 de Mateo, vers&#237;culos 31 al 46 encontramos el pasaje referido al juicio de las naciones, en el cual aparece el Se&#241;or en el d&#237;a del juicio, apartando las ovejas de los cabritos. A las ovejas dir&#225; en aquel d&#237;a: &#8220;Venid, benditos de mi Padre, heredad el reino preparado para vosotros desde la fundaci&#243;n del mundo&#8221;. &#191;Cu&#225;l es la raz&#243;n de tal bienaventuranza? Es porque cuando ellos hicieron misericordia a &#8220;mis hermanos m&#225;s peque&#241;os, a m&#237; lo hicisteis&#8221; &#8212; dice el Se&#241;or. Luego, en los vers&#237;culos siguientes, dice a los cabritos: &#8220;Apartaos de m&#237;, malditos, al fuego eterno preparado para el diablo y sus &#225;ngeles&#8221;. &#191;Cu&#225;l es la raz&#243;n de tan terrible juicio? Es porque al no haber hecho misericordia &#8220;a uno de estos m&#225;s peque&#241;os, tampoco a m&#237; lo hicisteis&#8221;.<\/p>\n<p>Aqu&#237;, cuando el Se&#241;or habla de sus hermanos m&#225;s peque&#241;os no se refiere a los que son del mundo, sino a los hijos de Dios, a los renacidos, a los que tienen su mismo Esp&#237;ritu, de los cuales El es el primog&#233;nito. El Se&#241;or puede ser considerado amigo de los pecadores (Mt. 11:19), pero no es hermano de ellos.<\/p>\n<p>&#191;Vemos aqu&#237; el valor que tienen para el Se&#241;or los peque&#241;os? Aqu&#237; se habla, no de los que tienen un lugar destacado en la iglesia, sino de los que no se notan en ella.<\/p>\n<p>Los peque&#241;os en el cuerpo<\/p>\n<p>En 1&#170; Corintios 12 dice que en el cuerpo que es la iglesia, nadie debe menospreciar a otro y decirle: &#8220;Yo no te necesito&#8221;. El ojo no puede decirle eso a la mano, como tampoco la cabeza a los pies. &#8220;Antes bien los miembros del cuerpo que parecen m&#225;s d&#233;biles, son los m&#225;s necesarios; y a aquellos del cuerpo que nos parecen menos dignos, a &#233;stos vestimos m&#225;s dignamente; y los que en nosotros son menos decorosos, se tratan con m&#225;s decoro. Porque los que en nosotros son m&#225;s decorosos, no tienen necesidad; pero Dios orden&#243; el cuerpo, dando m&#225;s abundante honor al que le faltaba, para que no haya desavenencia en el cuerpo, sino que los miembros todos se preocupen los unos por los otros&#8221; (22-25). Aqu&#237; est&#225;n los d&#233;biles, los menos dignos, los menos decorosos. A estos podemos asociar con los peque&#241;os de Mateo 18 y de Mateo 25. Aqu&#237; en Corintios hay miembros que parecen m&#225;s d&#233;biles, pero son los m&#225;s necesarios. Est&#225;n los que parecen menos dignos, pero que, no obstante, se visten m&#225;s dignamente.<\/p>\n<p>Alguien podr&#237;a pensar, tal vez, que ser&#237;a muy hermoso tener s&#243;lo hermanos crecidos, maduros y estables en la iglesia. Sin embargo, en los tiempos de Pablo tambi&#233;n hab&#237;a hermanos d&#233;biles, y hab&#237;a algunos que no eran tan decorosos, ni tan nobles, ni tan crecidos. De la misma manera ocurre hoy, y as&#237; ser&#225; siempre en la iglesia. &#191;Por qu&#233; est&#225;n esos hermanos entre nosotros? Ser&#237;a motivo de mucha gloria si fu&#233;semos todos muy maduros. Tendr&#237;amos motivos para enorgullecernos ante todos quienes nos rodean. Pero la existencia de un solo hermano d&#233;bil en la iglesia es motivo suficiente para que todos seamos humildes delante del Se&#241;or.<\/p>\n<p>El Se&#241;or permite que est&#233; mi hermano con todas sus debilidades y flaquezas, para que yo tenga la suficiente humildad y paciencia, como para estar con &#233;l, para asistirlo, para apoyarlo, para re&#237;r con su risa y llorar con su llanto. Para que no nos envanezcamos. &#161;Ay si perdemos la ternura hacia el peque&#241;o! &#161;Ay si nos volvemos orgullosos, soberbios, altivos! Existe, pues, una poderosa raz&#243;n por la que est&#225;n los hermanos m&#225;s peque&#241;os entre nosotros. Hay una lecci&#243;n que ellos nos tienen que ense&#241;ar. &#161;Qu&#233; cosa m&#225;s noble es que el hermano m&#225;s crecido en la iglesia pueda bajar hasta la estatura del m&#225;s peque&#241;o y sentarse a su mesa, abrazarlo, llorar juntos, lavarle los pies y aun ser lavado por &#233;l! &#161;Qu&#233; espect&#225;culo maravilloso delante del Se&#241;or y delante de sus &#225;ngeles! Esto no puede ser hecho sino por el Esp&#237;ritu Santo cuando caminamos en amor. Por eso el andar en amor es el complemento perfecto del andar en la justicia.<\/p>\n<p>Aqu&#237; en este pasaje de Corintios hay lo que podr&#237;amos denominar un principio de equidad, que consiste en darle m&#225;s honra al que tiene menos, para que no haya desavenencia en el cuerpo. Para que ninguno se glor&#237;e y menosprecie a su hermano m&#225;s peque&#241;o.<\/p>\n<p>Andar conforme al amor<\/p>\n<p>Veamos Romanos cap&#237;tulo 14. Tomaremos algunos vers&#237;culos de este hermoso cap&#237;tulo:<\/p>\n<p>&#8220;Recibid al d&#233;bil en la fe, pero no para contender sobre opiniones. Porque uno cree que se ha de comer de todo; otro, que es d&#233;bil, come legumbres. El que come, no menosprecie al que no come, y el que no come, no juzgue al que come; porque Dios le ha recibido &#8230; Pero t&#250;, por qu&#233; juzgas a tu hermano? O t&#250; tambi&#233;n, &#191;por qu&#233; menosprecias a tu hermano? Porque todos compareceremos ante el tribunal de Cristo &#8230; De manera que cada uno de nosotros dar&#225; a Dios cuenta de s&#237;. As&#237; que, ya no nos juzguemos m&#225;s los unos a los otros, sino m&#225;s bien decidid no poner tropiezo u ocasi&#243;n de caer al hermano &#8230; Pero si por causa de la comida tu hermano es contristado, ya no andas conforme al amor. No hagas que por la comida tuya se pierda aquel por quien Cristo muri&#243;&#8230; No destruyas la obra de Dios por causa de la comida. Todas las cosas a la verdad son limpias; pero es malo que el hombre haga tropezar a otros con lo que come. Bueno es no comer carne, ni beber vino, ni nada en que tu hermano tropiece, o se ofenda o se debilite &#8230;&#8221;.<\/p>\n<p>Este cap&#237;tulo sigue la misma l&#237;nea de Mateo 18. En Mateo 18 nosotros vemos que el mayor pone tropiezo al menor. Aqu&#237; el mayor menosprecia al menor. En Mateo 18 el menor est&#225; endeudado con el hermano mayor, ac&#225; el menor juzga al mayor. Pero, tanto el mayor como el menor comparecer&#225;n ante el tribunal de Cristo.<\/p>\n<p>Hay algunos profesores que, al momento de evaluar a sus alumnos, los sientan en dos filas: a los que tienen m&#225;s dificultades les hacen una prueba m&#225;s f&#225;cil, y a los m&#225;s avanzados, una m&#225;s dif&#237;cil. &#161;Ay de los que est&#225;n en la segunda fila! La prueba para ellos es terrible. Algo as&#237; es lo que va a pasar cuando comparezcamos ante el Se&#241;or. No todos vamos a ser medidos con la misma vara. A cada uno, de acuerdo a lo que se le haya dado. Al mayor, con una vara m&#225;s alta; al menor, con una m&#225;s baja. Por tanto, el mayor no menosprecie al menor, antes bien diga: &#8220;Se&#241;or, ten misericordia de m&#237;, porque habiendo recibido de Ti tanta luz, soy, en mi actuar, tan similar a mi hermano que tiene menos.&#8221; La &#8220;prueba&#8221; que se le va a aplicar en aquel d&#237;a, y para la cual tiene que prepararse, ser&#225; mucho m&#225;s dif&#237;cil.<\/p>\n<p>En Romanos 14 se habla principalmente de la comida como ocasi&#243;n de tropiezo, aunque tambi&#233;n se mencionan otras cosas, como el guardar los d&#237;as. La comida es algo que puede causar tristeza, si es que el hermano es contristado por la comida que t&#250; comes, y puede ser, adem&#225;s, motivo de tropiezo, de ofensa o de debilitamiento en la fe. Se habla tambi&#233;n de la p&#233;rdida de uno por quien Cristo muri&#243;, y aun de la destrucci&#243;n de la obra de Dios por causa de la comida. Esto significa que, aunque hay cosas que pueden ser leg&#237;timas para nosotros, ellas pueden tambi&#233;n causar da&#241;o a los hermanos m&#225;s peque&#241;os.<\/p>\n<p>El vers&#237;culo 15 dice: &#8220;Si por causa de la comida tu hermano es contristado, ya no andas conforme al amor.&#8221; Si s&#243;lo le causamos tristeza, ya no andamos conforme al amor. Este es un asunto delicado. En esto hemos de ser muy cuidadosos. Si por nuestro actuar un hermano cayera en pecado, ser&#237;a sin duda terrible. Si se apartara del Se&#241;or, ser&#237;a tambi&#233;n terrible. Pero ac&#225; se trata solamente de la tristeza &#8211; algo aparentemente menor &#8211; pero aun as&#237; es terrible, porque es se&#241;al de que no andamos conforme al amor.<\/p>\n<p>Hay aqu&#237; tambi&#233;n una gradaci&#243;n que va de menor a mayor: se habla de contristar, de sufrir una p&#233;rdida, y de destruir la obra de Dios por causa de la comida. Primero la tristeza, luego la p&#233;rdida y finalmente la destrucci&#243;n de la obra de Dios por una cosa peque&#241;a. Esto es tremendo y muy solemne. Y puede no s&#243;lo ser provocado por la comida, sino tambi&#233;n por muchas otras cosas.<\/p>\n<p>El problema de la conciencia<\/p>\n<p>La conciencia del hermano mayor es m&#225;s firme; en cambio, la del menor es m&#225;s d&#233;bil. La tendencia del menor es juzgar al mayor por lo que come, o hace. &#191;Sobre qu&#233; base el menor juzga al mayor? Sobre la base de su propia conciencia, no de la del otro. De manera que el mayor es juzgado por la conciencia del menor. Ese es el par&#225;metro. A nosotros nos gustar&#237;a ser siempre juzgados de acuerdo a nuestra propia conciencia, pues, si tenemos una conciencia firme, sabemos que todo nos es l&#237;cito, y que si lo hacemos con fe y no dudamos, no somos condenados porque lo hacemos como para el Se&#241;or. El problema est&#225; con los hermanos que tienen un crecimiento menor, cuando somos juzgados por la conciencia de ellos.<\/p>\n<p>En 1&#170; Corintios 10:29 dice: &#8220;La conciencia, digo, no la tuya, sino la del otro.&#8221; La conciencia m&#237;a me puede aprobar, pero, &#191;qu&#233; de la conciencia del otro? Un hermano leg&#237;timamente puede decir: &#8220;&#191;Por qu&#233; se ha de juzgar mi libertad por la conciencia de otro? Y si yo con agradecimiento participo, &#191;por qu&#233; he de ser censurado por aquello de que doy gracias?&#8221; (10:29b-30). En otras palabras, &#233;l puede decir: &#8220;Yo act&#250;o de acuerdo a mi conciencia. Tienen que respetar mi derecho de hacerlo&#8221;. Sin embargo, la demanda para el hermano mayor es que no use de ese derecho, por causa de la conciencia de los peque&#241;os. &#8220;Todo me es l&#237;cito, pero no todo conviene; todo me es l&#237;cito, pero no todo edifica&#8221; &#8211; dice Pablo (10:23), y contin&#250;a m&#225;s adelante: &#8220;Si, pues, com&#233;is o beb&#233;is, o hac&#233;is otra cosa, hacedlo todo para la gloria de Dios. No se&#225;is tropiezo ni a jud&#237;os, ni a gentiles, ni a la iglesia de Dios; como tambi&#233;n yo en todas las cosas agrado a todos, no procurando mi propio beneficio, sino el de muchos, para que sean salvos.&#8221; (10:31-33). Aqu&#237; est&#225; el principio: &#8220;No procurando mi propio beneficio. No agrad&#225;ndome a m&#237; mismo&#8221;. En 1&#170; Corintios 9, Pablo habla acerca de los varios derechos que como ap&#243;stol tiene, pero de los cuales no ha hecho uso. Un hermano crecido como &#233;l tiene muchos derechos, pero no hace uso de ellos, sino que se allana a todos para ganar a todos. Pese a la libertad que tiene, &#233;l no usa de su derecho para actuar de acuerdo a su conciencia, sino que siempre considera a los dem&#225;s: &#8220;Ninguno busque su propio bien, sino el del otro&#8221;.<\/p>\n<p>Hermanos, no seamos tropiezo ni a jud&#237;os ni a gentiles, ni a la iglesia de Dios. Es decir, ni fuera de la iglesia ni dentro de ella.<\/p>\n<p>En el cap&#237;tulo 15 de Romanos leemos: &#8220;As&#237; que, los que somos fuertes debemos soportar las flaquezas de los d&#233;biles, y no agradarnos a nosotros mismos. Cada uno de nosotros agrade a su pr&#243;jimo en lo que es bueno, para edificaci&#243;n&#8221;. Primero aparece en negativo (para nosotros): &#8220;No agradarnos a nosotros mismos&#8221;, y luego en positivo (para los dem&#225;s): &#8220;Cada uno agrade a su pr&#243;jimo en lo que es bueno, para edificaci&#243;n&#8221;. Y a&#241;ade: &#8220;Porque ni a&#250;n Cristo se agrad&#243; a s&#237; mismo&#8221;.<\/p>\n<p>Vemos aqu&#237; c&#243;mo opera este principio, desde el mismo Se&#241;or hacia abajo. Cristo no se agrad&#243; a s&#237; mismo. Pablo tampoco se agrad&#243; a s&#237; mismo. &#191;Qu&#233; diremos nosotros? &#191;Diremos: &#8220;&#161;Se&#241;or, yo no quiero agradarme a m&#237; mismo!?&#8221; Esto est&#225; bien, pero es s&#243;lo el primer paso. Debemos poder llegar a decir: &#8220;Yo tampoco me agrado a m&#237; mismo&#8221;.<\/p>\n<p>&#8220;Andad en amor&#8221;<\/p>\n<p>Este es el camino del amor. Esta es la conducta que se espera de un hermano maduro. Pablo exhorta a los efesios, diciendo: &#8220;Esto os digo y requiero en el Se&#241;or: que ya no and&#233;is como los otros gentiles &#8230; vosotros no hab&#233;is aprendido as&#237; a Cristo (4:17,20) &#8230; andad en amor, como tambi&#233;n Cristo nos am&#243;, y se entreg&#243; a s&#237; mismo por nosotros&#8230;&#8221; (5:2). Tenemos que dejar el menosprecio a los hermanos y volver a considerarnos unos a otros. Volver a estimar cada uno a los dem&#225;s como superiores a nosotros mismos. Tiremos nuestra presunci&#243;n, nuestra liviandad, para que no caigan ma&#241;ana sobre nosotros los ayes que vendr&#225;n sobre los que ponen tropiezos. Volv&#225;monos a la ternura de Cristo. La ternura de la cual Pablo nos habla en 1&#170; Tesalonicenses 2, donde dice que, cual nodriza, cuid&#243; a los hermanos en su peque&#241;ez, deseando entregarles a&#250;n su propia vida. Alent&#233;monos unos a otros a servir a los m&#225;s peque&#241;os en amor, y tambi&#233;n a ellos para que adquieran su propio desarrollo, de acuerdo a su capacidad.<\/p>\n<p>Cuando seamos m&#225;s misericordiosos, cuando consideremos a los m&#225;s d&#233;biles, a los menos honrosos, a los menos dignos, a los de un solo talento, entonces ganaremos mucho como iglesia. Me temo que a&#250;n hay corazones heridos, porque alguna vez no fuimos lo suficientemente tiernos con ellos. No fuimos delicados. Muchas ovejas se apartaron y nunca las fuimos a buscar. A otros, tal vez, los hicimos tropezar con alg&#250;n gesto, con alguna conducta nuestra, con alguna promesa no cumplida. Hay, en ocasiones, detalles tan peque&#241;os que pueden afectar tanto.<\/p>\n<p>Es tiempo de que volvamos a valorar lo que tenemos en la casa de Dios. Es d&#237;a de que valoremos a todos los miembros del cuerpo. Que el Se&#241;or nos llene de su amor, de su ternura. Que nos d&#233; la capacidad para tocar los corazones heridos y sanarlos. Que nos d&#233; la capacidad para considerarnos unos a otros con verdadero y profundo amor. Porque el amor cubrir&#225; multitud de pecados y sanar&#225; todos los corazones que est&#225;n heridos. Que el Se&#241;or nos socorra. Am&#233;n. <\/p>\n<p>Dos<\/p>\n<p>TRES PRINCIPIOS PARA EL SERVICIO<\/p>\n<p>Primero:<\/p>\n<p>ABUNDANCIA EN LA ESCASEZ<\/p>\n<p>(Mt. 14:13-21; 15:32-38; 16:5-12; Lc. 12:1)<\/p>\n<p>Al leer estos pasajes, tenemos un panorama m&#225;s o menos completo del significado que tuvo la multiplicaci&#243;n de los panes y los peces. Nos damos cuenta de que en dos ocasiones el Se&#241;or hizo este milagro, y luego extrajo una ense&#241;anza que se resume en el cap&#237;tulo 16 de Mateo.<\/p>\n<p>El prop&#243;sito del Se&#241;or no era solamente alimentar a la multitud que en ese momento ten&#237;a hambre, sino que, adem&#225;s, quer&#237;a dejarnos una ense&#241;anza muy importante, la cual se asocia con la levadura de los fariseos. La ense&#241;anza aqu&#237; tiene que ver con nuestra consagraci&#243;n y con nuestro servicio al Se&#241;or.<\/p>\n<p>Lo primero que salta a la vista al confrontar estos pasajes es que cuando hab&#237;a menos panes y peces, el Se&#241;or saci&#243; a una multitud m&#225;s grande, y hubo m&#225;s cestas con pedazos. Esto es algo importante de destacar. Y cuando &#8211;por el contrario&#8211; hab&#237;a m&#225;s panes y peces, el Se&#241;or pudo multiplicar menos, ya que s&#243;lo fueron alimentados cuatro mil y sobraron siete cestas. &#191;Qu&#233; significa esto?<\/p>\n<p>Esto significa que cuando hay poco, cuando nosotros tenemos poco, entonces se da al Se&#241;or la oportunidad para que &#233;l haga un milagro mayor. Esto se puede decir tambi&#233;n de la siguiente manera: &#8220;El poder de Dios se perfecciona en la debilidad&#8221; (2&#170; Cor. 12:9). <\/p>\n<p>El ejemplo del Se&#241;or<\/p>\n<p>Si miramos al Se&#241;or en los d&#237;as de su carne, lo vemos rodeado de debilidad. El Se&#241;or no aprendi&#243; letras, para que nadie pudiera decir que la sabidur&#237;a que &#201;l ten&#237;a la hab&#237;a aprendido de alg&#250;n sabio. No fue instruido &#8211; como Pablo &#8211; a los pies de un Gamaliel, o por alguno de los doctores de la ley, para que as&#237; pudiera resaltar en &#201;l la sabidur&#237;a de Dios. El Se&#241;or se asoci&#243; con Nazaret de Galilea, una ciudad despreciada, para que la gloria del Se&#241;or no procediera de la alcurnia de una ciudad prestigiosa, y para que nadie pudiera decir: &#8220;Este profeta viene de Jerusal&#233;n: tenemos que o&#237;rlo&#8221;. Su apariencia era sin atractivo como para atraer a las multitudes (Is. 53:2), tuvo hambre y sed, llor&#243;, y seguramente tambi&#233;n padeci&#243; fr&#237;o en las heladas noches a la intemperie; &#8220;fue menospreciado, y no lo estimamos&#8221; (Is. 53:3).<\/p>\n<p>Por tanto, vemos que en la debilidad del hombre Jes&#250;s de Nazaret, el hijo de Mar&#237;a, se encarn&#243; el mismo Hijo de Dios, quien cre&#243; todas las cosas con la palabra de su poder. &#161;Qu&#233; abundancia hubo en la escasez, en la limitaci&#243;n y debilidad del hombre Jes&#250;s! Y su gloria se manifest&#243; en toda la limitaci&#243;n de un cuerpo semejante al nuestro.<\/p>\n<p>El ejemplo de Pablo<\/p>\n<p>El Se&#241;or le dijo a Pablo: &#8220;B&#225;state mi gracia, porque mi poder se perfecciona en la debilidad&#8221;. Pablo confirmaba eso mismo diciendo: &#8220;De buena gana me gloriar&#233; m&#225;s bien en mis debilidades, para que repose sobre m&#237; el poder de Cristo.&#8221; Y a&#241;ad&#237;a: &#8220;Porque cuando soy d&#233;bil, entonces soy fuerte&#8221; (2&#170; Cor. 12:10).<\/p>\n<p>Nuestra escasez y debilidad no son un obst&#225;culo para el Se&#241;or, sino m&#225;s bien son la ocasi&#243;n que &#201;l busca para mostrar su poder y su gloria. He aqu&#237; la oportunidad para los que somos d&#233;biles y limitados. Dios nos busca para poder expresar a trav&#233;s de nosotros su abundante e inefable gloria. Por tanto, ninguno de nosotros, por muy d&#233;bil o peque&#241;o que sea, est&#225; excluido de un servicio, si es que nos ponemos en las manos del Se&#241;or.<\/p>\n<p>Al ver a un siervo que da mucho fruto quiz&#225; t&#250; pienses que su fructificaci&#243;n se debe a que tiene muchos panes que ofrecer al Se&#241;or. Pero no es as&#237;. Si te acercas a &#233;l y le preguntas, seguramente te dir&#225;: &#8220;Hermano, soy el m&#225;s d&#233;bil y el m&#225;s in&#250;til de los hombres&#8221;. Como Pablo, que dec&#237;a que era menos que el m&#225;s peque&#241;o de todos los santos. &#191;Es verdad eso referido a Pablo, el ap&#243;stol por excelencia, el que recibi&#243; la revelaci&#243;n m&#225;s grande, aqu&#233;l ante quien Dios descubri&#243; el velo que ocultaba el misterio de Cristo y la iglesia? S&#237;, tiene que haberlo sido. Dios conoc&#237;a la debilidad y peque&#241;ez de Pablo. A nosotros nos parece que es un grande, pero Dios le conoc&#237;a de verdad.<\/p>\n<p>De modo que no importa si tienes poco, lo que importa es si lo poco que t&#250; le ofreces al Se&#241;or es tu todo. Si tu todo es poco, el Se&#241;or recibir&#225; mayor gloria cuando haya multiplicaci&#243;n.<\/p>\n<p>La necesidad de ser partido<\/p>\n<p>No obstante, sea que tengas cinco panes o tengas siete, hay una condici&#243;n b&#225;sica para la fructificaci&#243;n. Y esa condici&#243;n es que seas partido. Nuestro ser interior debe ser quebrantado. Debe haber una separaci&#243;n del alma y el esp&#237;ritu. Nuestros afectos m&#225;s &#237;ntimos deben ser puestos delante del Se&#241;or y ser negados para que haya una verdadera multiplicaci&#243;n.<\/p>\n<p>Los doscientos denarios que los disc&#237;pulos supon&#237;an que se gastar&#237;an en alimentar a la multitud, no eran suficientes. El dinero no puede saciar ninguna necesidad verdadera, y nunca ser&#225; suficiente. Por eso el Se&#241;or no multiplic&#243; denarios, sino panes. La mayor necesidad en el pueblo de Dios hoy no es de dinero para saciar las necesidades de la gente, sino de hombres y mujeres que est&#233;n dispuestos a ser partidos para que otros coman.<\/p>\n<p>En Juan 6 aparece un relato de este mismo hecho, en que se mencionan dos elementos nuevos: primero, que los panes son de cebada y no de trigo; y segundo, que los panes los trajo un ni&#241;o. &#191;Qu&#233; nos dice esto? La cebada vale la mitad que el trigo (2 R. 7:16), y a veces s&#243;lo un tercio (Ap. 6:6); y un ni&#241;o es muy poca cosa cuando hay muchos hombres reunidos. Entre cinco mil hombres, un ni&#241;o no es nada.<\/p>\n<p>As&#237;, pues, en la peque&#241;ez y en la humildad de lo que se le ofrece, el Se&#241;or encuentra la ocasi&#243;n para mostrar su gloria.<\/p>\n<p>En ambos pasajes se dice, adem&#225;s, que el Se&#241;or tuvo compasi&#243;n de la gente. Las necesidades de ellos tocaban su coraz&#243;n. El Se&#241;or hoy d&#237;a sigue teniendo compasi&#243;n de la gente, y nos quiere usar a nosotros para darles de comer. El Se&#241;or dio los panes a los disc&#237;pulos y &#233;stos a la multitud. La gente recibi&#243; el alimento de manos de los disc&#237;pulos. Tambi&#233;n &#201;l quiere hacer as&#237; hoy. &#201;l quiere que pase a trav&#233;s de nosotros la bendici&#243;n para los muchos que tienen necesidad.<\/p>\n<p>La levadura de los fariseos<\/p>\n<p>Luego dice que el Se&#241;or les dijo estas cosas a sus disc&#237;pulos para que se guardasen de la levadura de los fariseos y los saduceos. En Lucas 12:1 se se&#241;ala que esta levadura es la hipocres&#237;a.<\/p>\n<p>&#191;Por qu&#233; de este pasaje el Se&#241;or extrae una ense&#241;anza relativa a la hipocres&#237;a?<\/p>\n<p>La hipocres&#237;a consiste en hacerse ver, en aparentar externamente algo que no es real en lo interior. Es una fachada. El hip&#243;crita no tiene intimidad con el Se&#241;or. No soporta que lo alumbre la luz de Dios en lo &#237;ntimo. &#201;l quiere mostrar un brillo que no procede del quebrantamiento. El ama la gloria de una resurrecci&#243;n que no ha pasado por el Getseman&#237;, y que no conoce la cruz. La hipocres&#237;a hace imposible la multiplicaci&#243;n, porque &#233;sta requiere que el pan sea partido. La multiplicaci&#243;n no procede de una justicia exterior, de una apariencia; la hipocres&#237;a, por el contrario, es un asunto que se ventila hacia afuera, es la justicia que se hace delante de los hombres. La hipocres&#237;a es est&#233;ril, no es del Esp&#237;ritu; en cambio, la multiplicaci&#243;n es un asunto que se decide en el interior del hombre, es un grano de trigo que cae en la tierra y muere, olvidado por los hombres, pero que luego da mucho fruto.<\/p>\n<p>Quien quiera prestar un servicio delante de los hombres, tiene que primero ministrar delante del Se&#241;or. Nadie puede comenzar realizando cosas externas, primero debe haber una entrega del coraz&#243;n, una aceptaci&#243;n de la cruz. Luego el Se&#241;or podr&#225; usar a esa persona para un ministerio p&#250;blico, para servir a los hermanos o a los que est&#225;n afuera. Siendo la multiplicaci&#243;n un asunto que se manifiesta en lo exterior; sin embargo, su suerte se decide en lo interior. La multiplicaci&#243;n que habr&#225; ma&#241;ana se decide hoy. El servicio que t&#250; prestar&#225;s ma&#241;ana, se est&#225; decidiendo ahora. De la misma manera que el servicio que t&#250; est&#225;s prestando hoy se decidi&#243; ayer, cuando determinaste el grado de tu entrega y de tu consagraci&#243;n.<\/p>\n<p>La multiplicaci&#243;n se decide cuando uno se propone en lo secreto de su coraz&#243;n ponerse en las manos de Dios para ser partido. <\/p>\n<p>La m&#225;xima recompensa de un hip&#243;crita es la alabanza de los hombres. Eso es todo lo que busca y en eso se complace. En cambio, la m&#225;xima recompensa de uno que se ha ofrecido delante del Se&#241;or es que &#201;l pueda utilizarle para suplir las necesidades de otros.<\/p>\n<p>El Se&#241;or espera que nosotros hoy tomemos una decisi&#243;n m&#225;s radical que la que tomamos ayer, habiendo ya caminado un tramo, habiendo sido instruidos, habiendo sido socorridos por el Se&#241;or de tantas maneras. Hoy d&#237;a se requiere de nosotros una consagraci&#243;n un poco mayor.<\/p>\n<p>&#8220;&#191;C&#243;mo a&#250;n no entend&#233;is?&#8221;<\/p>\n<p>En este pasaje de Mateo 16 vemos que los disc&#237;pulos se olvidaron de traer pan; entonces el Se&#241;or les advirti&#243; acerca de la levadura de los fariseos. &#191;Por qu&#233; el Se&#241;or les dijo eso? Sin duda que hab&#237;a un problema con los disc&#237;pulos. Si vamos al evangelio de Marcos (8:17-21), leemos que el Se&#241;or les dijo: &#8220;&#191;No entend&#233;is ni comprend&#233;is? &#191;Aun ten&#233;is endurecido vuestro coraz&#243;n? &#191;Teniendo ojos no veis y teniendo o&#237;dos no o&#237;s? &#191;Y no record&#225;is?&#8221;. Luego de recordarles la cantidad de gente que hab&#237;a sido alimentada y la cantidad de cestas que hab&#237;an recogido con pedazos, el Se&#241;or concluye diciendo: &#8220;&#191;C&#243;mo a&#250;n no entend&#233;is?&#8221;<\/p>\n<p>Los disc&#237;pulos estaban incapacitados todav&#237;a para poder entender los principios que se derivan de estos milagros. Para el Se&#241;or era evidente que las cantidades de los panes y peces, de la gente alimentada y de las cestas con pedazos sobrantes, hablaban por s&#237; solas. La lecci&#243;n de estos pasajes se obtiene relacionando ambos milagros, y obteniendo conclusiones a partir de las cantidades. Nuestro Dios es Dios que provee abundantemente en medio de la escasez, y m&#225;s abundancia otorga cuando hay m&#225;s escasez. Ellos, sin embargo, a&#250;n ten&#237;an sus ojos velados.<\/p>\n<p>Los disc&#237;pulos ten&#237;an que ver, adem&#225;s, que ellos no pod&#237;an presumir del milagro que el Se&#241;or hab&#237;a obrado reci&#233;n. No pod&#237;an conservar como trofeo los panes que el Se&#241;or hab&#237;a multiplicado. No pod&#237;an exhibir un hecho que no proced&#237;a de un quebrantamiento presente. Cada vez que se espera suplir la necesidad del pueblo de Dios, tenemos que ser partidos de nuevo. Cada vez que se bendice a una persona, es porque hubo una renuncia, una p&#233;rdida del yo, es porque la cruz tuvo efecto en el coraz&#243;n de quien fue usado por el Se&#241;or. Ellos lamentaban no haber conservado algunos panes de los que el Se&#241;or hab&#237;a multiplicado, pero &#201;l les dice: &#8220;&#191;Por qu&#233; pens&#225;is dentro de vosotros, hombres de poca fe, que no ten&#233;is pan?&#8221;. Ellos ten&#237;an que ver que, al producirse la necesidad, ellos tendr&#237;an que ser partidos de nuevo, y entonces habr&#237;a pan.<\/p>\n<p>Cuando el Se&#241;or multiplic&#243; para los cinco mil no guard&#243; para los cuatro mil. Cada vez tuvo que obrarse un nuevo milagro. Cada vez tuvo que producirse un nuevo partimiento y siempre va a ser as&#237;. Por eso nuestra consagraci&#243;n, si bien se decide en un momento crucial, se debe ir renovando d&#237;a a d&#237;a.<\/p>\n<p>Lo verdaderamente peligroso para los siervos de Dios es la hipocres&#237;a. Los que desean servir a Dios no deben temer por la escasez de sus recursos, sino por la semilla de la hipocres&#237;a que pueda albergarse en su coraz&#243;n. Por eso el Se&#241;or dijo: &#8220;Guardaos de la levadura de los fariseos&#8221;, es decir, la doctrina de ellos, que se resume en aquella lac&#243;nica expresi&#243;n: &#8220;Ellos dicen, y no hacen.&#8221; (Mt. 23:3b). Esto s&#237; atenta contra el servicio de un hijo de Dios, e impide la multiplicaci&#243;n.<\/p>\n<p>Renovando nuestra consagraci&#243;n<\/p>\n<p>En la Escritura se habla de que hay una puerta estrecha y un camino angosto. La puerta estrecha es ese acto de consagraci&#243;n &#250;nico y definitivo, cuando t&#250; pones la oreja junto al poste para que sea horadada, y as&#237; vienes a ser siervo para siempre (Ex. 21:5-6). El camino angosto es una sucesi&#243;n ininterrumpida de actos de consagraci&#243;n y de renunciamiento, cada d&#237;a.<\/p>\n<p>De manera que no podemos vivir de experiencias pasadas. Si bien ellas marcan hitos en nuestra historia de fe, y nos ense&#241;an y nos alientan, se requiere un nuevo acto de consagraci&#243;n hoy, si es que queremos que las necesidades de otros sean hoy suplidas a trav&#233;s de nosotros.<\/p>\n<p>&#191;Podemos decir que nuestra consagraci&#243;n hoy es m&#225;s completa que ayer? Si la respuesta es positiva, pregunt&#233;monos ahora: &#191;Hemos mirado hacia adelante para ver cu&#225;nto el Se&#241;or espera que le consagremos a &#233;l? &#191;Cu&#225;nta renuncia de nosotros mismos y de lo que poseemos espera el Se&#241;or hoy?<\/p>\n<p>Puede haber abundancia en la escasez. No pensemos que es muy poco lo que tenemos; m&#225;s bien asegur&#233;monos de que lo poco que tenemos lo hemos puesto todo delante del Se&#241;or. En nuestra debilidad, en nuestra peque&#241;ez, el Se&#241;or tiene la ocasi&#243;n para mostrar lo poderoso que es, de modo que despu&#233;s puedan decir algo as&#237; como lo que dijeron de El: &#8220;&#191;No es este el carpintero, hijo de Mar&#237;a, hermano de Jacobo, de Jos&#233;, de Judas y de Sim&#243;n? &#191;No est&#225;n tambi&#233;n aqu&#237; con nosotros sus hermanas?&#8221; (Mr. 6:3). Entonces podr&#225;n decir de ti: &#8220;&#191;Qui&#233;n es este hombre? &#191;De d&#243;nde aprendi&#243; estas cosas? &#191;No es &#233;ste el que yo vi en otro tiempo lleno de problemas, esclavizado de tantas cosas, frustrado, amargado, y c&#243;mo es que ahora est&#225; dando este fruto?<\/p>\n<p>Tienen que notarse en nosotros las huellas de la gracia de Dios y de su mano poderosa. Pablo dice que somos grato olor de Cristo en los que se salvan. Ese grato olor es la huella que deja el Esp&#237;ritu Santo en un hombre cuando se ha consagrado enteramente al Se&#241;or.<\/p>\n<p>As&#237; que, la multiplicaci&#243;n mayor se produjo cuando hubo menos panes. M&#225;s gente fue saciada con los menos panes y m&#225;s cestas con pedazos sobraron entonces. Esto no significa, sin embargo, que tenemos que ofrecerle poco al Se&#241;or para que en eso poco exprese su gloria. M&#225;s bien quiere decir que aunque nosotros tengamos poco, aunque nuestro todo sea poco, eso es suficiente para el Se&#241;or. <\/p>\n<p>Segundo:<\/p>\n<p>DEJAR PARA RECIBIR <\/p>\n<p>&#8220;Y cualquiera que haya dejado casas, o hermanos, o hermanas, o padre, o madre, o mujer, o hijos, o tierras, por mi nombre, recibir&#225; cien veces m&#225;s, y heredar&#225; la vida eterna.&#8221; (Mateo 19:29.)<\/p>\n<p>Para una mejor comprensi&#243;n de lo que compartiremos a continuaci&#243;n, vamos a resaltar algunas palabras de este vers&#237;culo: &#8220;Y cualquiera que haya dejado &#8230; recibir&#225;.&#8221; Esto tiene que ver, pues, con el dejar y con el recibir.<\/p>\n<p>Muchas veces nos parece que no podemos servir al Se&#241;or, porque no tenemos qu&#233; poner delante de los dem&#225;s: nos vemos vac&#237;os. Nuestro coraz&#243;n y nuestras manos est&#225;n vac&#237;os &#191;Qu&#233; compartiremos con otros? &#191;Qu&#233; les diremos? Nos parece que ni siquiera hemos recibido un talento con el cual poder servir al Se&#241;or.<\/p>\n<p>Pero ac&#225; vemos un principio: &#8220;Quien haya dejado, recibir&#225;&#8221;. Esto parece ser una relaci&#243;n proporcional. Tanto dejas, tanto recibes. Ahora bien, apliquemos este recibir no como buscando algo para nosotros. No vamos a dejar cosas para recibir nosotros, ni vamos a negociar con el Se&#241;or para ganar nosotros. Tom&#233;moslo en este otro sentido. Pensemos en que necesitamos recibir primero para tener qu&#233; poner delante de otros cuando haya necesidad. Queremos tener el coraz&#243;n lleno, las manos llenas y la boca llena de bendici&#243;n, para entregar cuando haya necesidad. Es en este sentido que necesitamos recibir.<\/p>\n<p>Mira por un momento tu coraz&#243;n. &#191;Qu&#233; afectos hay en &#233;l? &#191;Qu&#233; preocupaciones? &#191;Qu&#233; planes tiene para el futuro inmediato? &#191;Qu&#233; ambiciones secretas? Mira tu coraz&#243;n. Ve si est&#225;s dispuesto a dejar hoy algo de eso que llena tu coraz&#243;n para que el Se&#241;or pueda poner en su lugar algo que puedas ofrecer a los dem&#225;s, algo con que saciar la necesidad de los dem&#225;s. Si lo haces, habr&#225; entonces alguna gracia, alguna virtud, alguna vislumbre de la gloria del Se&#241;or, alg&#250;n destello de su amor que El te dar&#225; para bendici&#243;n de otros.<\/p>\n<p>Ahora, mira tus manos. Por un momento mira tus manos. &#191;Qu&#233; cosas est&#225;n aferrando tus manos? El Se&#241;or no puede poner nada en ellas, porque est&#225;n ocupadas. Si sueltas lo que tienes, &#201;l podr&#225; llenarlas de bendici&#243;n. Y podremos cantar con verdad esa antigua canci&#243;n: &#8220;Tengo mis manos llenas de bendiciones, y estas son para ti&#8221;. Necesitamos tener las manos llenas de bendiciones para que, al tocar al hermano, &#233;l sea bendecido.<\/p>\n<p>Tal vez hay alguna cosa que el Se&#241;or te ha demandado desde hace mucho tiempo, y t&#250;, una y otra vez has argumentado con &#201;l. A veces te parece que has logrado convencerlo. Pero de pronto te das cuenta de que no lo has convencido. El Se&#241;or, tierna y firmemente, te hace ver que la demanda est&#225; en pie y que esa cosa &#8211;cualquiera sea&#8211; tiene que ser dejada o quitada de en medio, porque te est&#225; trayendo peso y aflicci&#243;n, y el Se&#241;or quiere verte libre. As&#237; que tus muchos argumentos y tu esmerada persuasi&#243;n no le han convencido.<\/p>\n<p>&#191;Qu&#233; tienes hoy respecto de aquello? Tal vez este sea el d&#237;a de dejarlo para que puedas recibir la abundancia del Se&#241;or. Si el Se&#241;or sigue insistiendo todav&#237;a, entonces tienes que dejarlo. Cuando hay este tipo de controversias con el Se&#241;or, no sirve de mucho aumentar la oraci&#243;n, ni la lectura de la Biblia, ni el ayuno. El Se&#241;or bien podr&#237;a decirte: &#8220;&#191;Por qu&#233; redoblas la oraci&#243;n y el ayuno, cuando t&#250; sabes que no es eso lo que te estoy pidiendo? No ver&#233; el ayuno, ni oir&#233; tu oraci&#243;n.&#8221; Si ese punto no es solucionado, no va a quedar nunca claro en tu coraz&#243;n que verdaderamente &#201;l es el Se&#241;or y que t&#250; eres su siervo. Mientras ese punto no se solucione, habr&#225; siempre un forcejeo. T&#250; podr&#225;s decirle: &#8220;T&#250; eres el Se&#241;or, y yo quiero hacer tu voluntad&#8221;, pero eso te va a sonar hueco y no te va a dejar tranquilo. As&#237; t&#250; no puedes servir. Lo &#250;nico que vale en una situaci&#243;n como esa es ceder a lo que el Se&#241;or te est&#225; demandando.<\/p>\n<p>De los varios a&#241;os que algunos de nosotros hemos caminado, hemos aprendido que la capacidad de servicio que podemos tener en un momento dado, nos viene cuando estamos dispuestos a dejar algo de lo nuestro para recibir del Se&#241;or. Luego que hemos entendido una demanda podemos evadirla por mucho tiempo, pero llega a sernos tan aguda que por fin tenemos que decir: &#8220;Se&#241;or, quiero hablarte acerca de este asunto. Hoy quiero renunciar a esto de una vez y para siempre. Nunca m&#225;s lo mencionar&#233;. Est&#225; absolutamente muerto y enterrado para m&#237;.&#8221;<\/p>\n<p>Desde ese d&#237;a algo cambiar&#225; en tu relaci&#243;n y en tu servicio al Se&#241;or. Tal vez orar&#225;s lo mismo, leer&#225;s lo mismo la Biblia: nada externo aparentemente habr&#225; cambiado. Pero el aprovechamiento ser&#225; distinto. El Se&#241;or sabe que algo cambi&#243;. Y el Se&#241;or, que ve en lo secreto, te recompensar&#225; en p&#250;blico por aquello que fuiste capaz de dejar por amor a &#201;l. Entonces habr&#225; multiplicaci&#243;n y habr&#225; provisi&#243;n suficiente para tener siempre algo qu&#233; poner delante de los hermanos en caso de necesidad.<\/p>\n<p>Tercero:<\/p>\n<p>SIRVIENDO SEG&#218;N LA UBICACI&#211;N Y LOS TALENTOS<\/p>\n<p>Aceptando los talentos<\/p>\n<p>(Mateo 25: 14-30)<\/p>\n<p>De acuerdo a la par&#225;bola de los talentos, vemos que el Se&#241;or ha repartido sus recursos espirituales de manera desigual (a unos cinco, a otros dos y a otros uno), pero no arbitrariamente. No es porque &#201;l haya querido darle a unos m&#225;s y a otros menos. &#201;l lo hizo sobre la base de la capacidad de cada uno (vers&#237;culo 15).<\/p>\n<p>Cuando vemos de qu&#233; manera uno reacciona o ha reaccionado frente al Se&#241;or por los talentos que recibi&#243;, nos damos cuenta de que no todos hemos quedado conformes. Ha habido quejas. Unos creen haber recibido poco, y otros creen haber recibido demasiado. Los que creen haber recibido poco se sienten menoscabados. Los otros, que creen haber recibido demasiado, (y quieren evadir la responsabilidad que eso implica), se sienten abrumados.<\/p>\n<p>Es bueno y necesario que veamos que el Se&#241;or nos ha dado a cada uno la cantidad apropiada.<\/p>\n<p>El me ha dado a m&#237; lo que yo puedo administrar bien, seg&#250;n mi capacidad. Ni demasiado para que no me sienta abrumado, ni tan poco para que no me sienta menoscabado. Si yo fuera lo suficientemente sabio, y si hubiese estado en mi mano decidir cu&#225;ntos talentos yo deb&#237;a recibir, seguramente me habr&#237;a otorgado la misma cantidad que tengo. No m&#225;s. Porque cuando hay m&#225;s recursos de los que se puede buenamente administrar, suele haber gran p&#233;rdida. Se pierde el siervo, se pierden los talentos y m&#225;s encima se provoca un esc&#225;ndalo. Esto se produce cuando se tiene m&#225;s de lo que buenamente puede uno administrar. <\/p>\n<p>Reconociendo la ubicaci&#243;n<\/p>\n<p>&#8220;Mas ahora Dios ha colocado los miembros cada uno de ellos en el cuerpo, como &#233;l quiso.&#8221; (1&#170; Cor. 12:18.)<\/p>\n<p>Adem&#225;s de los recursos espirituales que hemos recibido, hemos sido ubicados en el cuerpo en un determinado lugar y para desempe&#241;ar una determinada funci&#243;n.<\/p>\n<p>Dios coloc&#243; los miembros en el cuerpo como &#201;l quiso. Es un asunto de sabidur&#237;a divina, no de decisi&#243;n humana. Esto viene de arriba, no es de la tierra. Y es se&#241;al de madurez el aceptar tanto el lugar que nos corresponde en el cuerpo, como la cantidad de recursos que el Se&#241;or nos ha dado.<\/p>\n<p>Nuestro lugar en el cuerpo tiene que ver con la funci&#243;n que desempe&#241;amos, en tanto que los talentos tiene que ver con la administraci&#243;n que nosotros hagamos de esos recursos. &#191;Qu&#233; podemos decir hoy de estas cosas? Que estamos en el lugar adecuado y que tenemos la cantidad necesaria de talentos para servir bien. El Se&#241;or no se ha equivocado.<\/p>\n<p>Mira a los hermanos que est&#225;n junto a ti. El Se&#241;or los escogi&#243; a ellos para que sirvieran contigo, y a ti te escogi&#243; para que sirvieras con ellos. Hay una complementaci&#243;n de los unos con los otros. T&#250; te ves, a veces, muy pobre y necesitado, pero tu hermano tiene una riqueza que t&#250; no tienes y que suple tu necesidad. Tu hermano tambi&#233;n piensa a veces que &#233;l es muy pobre y necesitado. Y resulta que el Se&#241;or te ha dado a ti la riqueza que &#233;l necesita. As&#237; que, aunque todos se vean faltos y d&#233;biles, lo poco que uno tiene suple perfectamente la necesidad del otro, y el Se&#241;or es glorificado. As&#237;, pues, t&#250; est&#225;s en el lugar adecuado, y posees tambi&#233;n la cantidad de recursos espirituales adecuada.<\/p>\n<p>&#8220;Bien, buen siervo y fiel&#8221;<\/p>\n<p>T&#250; no tienes nada menos que lo que el Se&#241;or te ha dado. Y no tienes nada m&#225;s que lo que buenamente t&#250; puedes administrar. No hay lugar para quejas. Todo est&#225; bien. Dios es sabio. Ahora tienes que servir lo m&#225;s fruct&#237;feramente posible, seg&#250;n tu ubicaci&#243;n y tus recursos. Tenemos lo suficiente como para dar frutos suficientes, de modo que se nos pueda decir en aquel d&#237;a: &#8220;Bien, buen siervo y fiel; sobre poco has sido fiel; sobre mucho te pondr&#233;, entra en el gozo de tu Se&#241;or.&#8221; (Mt. 25:21).<\/p>\n<p>Es de notar que tanto al de cinco talentos, como al de dos, el Se&#241;or le dijo: &#8220;Sobre poco has sido fiel.&#8221; &#191;Qu&#233; nos sugiere esto? Nos sugiere que el hoy siempre es poco comparado con el reino. Nuestra real capacidad no es puesta en ejercicio hoy, sino ma&#241;ana en el reino. De manera que si t&#250; piensas que has recibido poco, no est&#225;s tan equivocado. En realidad, todos hemos recibido proporcionalmente poco, comparado con lo mucho que recibiremos en el reino &#8211; si somos fieles ahora. En esto poco tenemos que ser fieles hoy para que se nos ponga ma&#241;ana sobre lo mucho que el Se&#241;or quiere confiarnos. Porque, si crees tener capacidad para m&#225;s talentos, pero ni a&#250;n trabajas los pocos que crees tener, &#191;c&#243;mo podr&#225;s tener ma&#241;ana los muchos que crees merecer? Tenemos que ser hoy fieles en lo poco. Este es el d&#237;a de las peque&#241;eces, aunque no es poca la gloria que tenemos entre manos. Porque tener uno es bastante, tener dos es harto y tener cinco es mucho. Pese a que es mucha la gloria que tenemos entre manos, es poca comparada con la que administraremos en aquel d&#237;a, si somos fieles hoy. Aqu&#237; somos probados en lo poco. El Se&#241;or pone a prueba hoy nuestra consagraci&#243;n, nuestro servicio. Esto tienen que saberlo todos, desde los m&#225;s nuevos. Desde el primer d&#237;a ellos deben saber que siempre el Se&#241;or los estar&#225; probando. Antes de promovernos, el Se&#241;or nos probar&#225;.<\/p>\n<p>El camino de la fe es como la ense&#241;anza personalizada. Si apruebas una lecci&#243;n, pasas a la siguiente. En este aspecto, no importa el avance del compa&#241;ero. T&#250; aprendes y progresas seg&#250;n tu propio ritmo de aprendizaje. En este aspecto, cuando hablamos de los talentos, esto es as&#237;. El Se&#241;or dio a cada uno una porci&#243;n particular de su gracia y de acuerdo a eso se le pedir&#225; cuenta. No sobre lo que se le haya dado a otro. Entonces, los que tienen dos, &#161;cuidado!, se les va a pedir cuenta sobre esos dos y no sobre el un talento que tiene el compa&#241;ero. &#201;l tiene demandas menores, pero a ti se te va a pedir m&#225;s.<\/p>\n<p>En la iglesia siempre habr&#225; oportunidad para que todos sirvan. Siempre habr&#225; lugar y oportunidad para que sirva el que es fiel, sobre todo el que es fiel. S&#243;lo una anormalidad muy grande en la iglesia podr&#237;a impedir que los hermanos sirvan. Cuando hay anormalidad, entonces s&#243;lo unos pocos sirven. Estos son considerados &#8220;ungidos&#8221;, como si los dem&#225;s no lo fueran. Unos pocos talentosos lo hacen todo, en desmedro de los que no lo son tanto. Eso es una anormalidad. Nadie puede cerrarle el paso a otro para que no sirva, porque el Se&#241;or gobierna sobre su casa.<\/p>\n<p>El hecho de que haya algunos que se destacan hoy por sobre otros hermanos de su misma capacidad, es se&#241;al de que han sido m&#225;s fieles. Encontramos en la par&#225;bola que el que ten&#237;a cinco, rindi&#243; otros cinco, y el que ten&#237;a dos rindi&#243; otros dos, pero tambi&#233;n puede ocurrir que un hermano de dos rinda tres y otro de dos rinda uno. Nada asegura que ambos rindan dos. De modo que hermanos con la misma capacidad pueden rendir diferente. Eso depende de la fidelidad y la consagraci&#243;n, de cu&#225;nto aman al Se&#241;or, de cu&#225;nto est&#225;n dispuestos a dejar para que &#233;l ponga sus riquezas en sus manos.<\/p>\n<p>Si algunos destacan sobre nosotros &#8211; hermanos de la misma capacidad &#8211; no nos sintamos envidiosos, sino m&#225;s bien llen&#233;monos de un santo temor. El que va adelante, siga; que as&#237; nos da un ejemplo para imitar. &#201;l nos va abriendo una huella por la que nosotros podremos caminar.<\/p>\n<p>As&#237; que, los que van m&#225;s adelante &#161;avancen!, que nosotros queremos seguirles. Temamos, porque cada uno de nosotros tendr&#225; que dar cuenta a Dios de s&#237;, seg&#250;n la funci&#243;n y los recursos que nos asign&#243;. Si hoy somos siervos buenos y fieles, entraremos ma&#241;ana en el gozo de nuestro Se&#241;or. Que as&#237; sea. <\/p>\n<p>Tres<\/p>\n<p>SUMINISTRANDO VIDA<\/p>\n<p>&#8220;De manera que si un miembro padece, todos los miembros se duelen con &#233;l, y si un miembro recibe honra, todos los miembros con &#233;l se gozan. Vosotros, pues, sois el cuerpo de Cristo, y miembros cada uno en particular.&#8221; (1&#170; Cor. 12:26-27).<\/p>\n<p>&#8220;&#8230; sino que siguiendo la verdad en amor, crezcamos en todo en aquel que es la cabeza, esto es, Cristo, de quien todo el cuerpo, bien concertado y unido entre s&#237; por todas las coyunturas que se ayudan mutuamente, seg&#250;n la actividad propia de cada miembro, recibe su crecimiento para ir edific&#225;ndose en amor.&#8221; (Ef. 4:14-16).<\/p>\n<p>El s&#237;mil del cuerpo<\/p>\n<p>Para describir lo que es la iglesia y para ense&#241;arnos acerca de ella, el Esp&#237;ritu Santo utiliza en la Escritura diversas figuras y tipos, as&#237; por ejemplo, utiliza personajes, especialmente mujeres del Antiguo Testamento, como Eva, Asenat, y Rut, entre otras. Sin embargo, la figura m&#225;s acertada para expresar lo que es la iglesia funcionando aqu&#237; abajo en este tiempo, es el cuerpo humano.<\/p>\n<p>Aqu&#237; en el cap&#237;tulo 12 de 1&#170; Corintios se habla acerca de c&#243;mo el cuerpo tiene muchos miembros, de que cada miembro tiene una funci&#243;n determinada, y de que todos los miembros se ayudan mutuamente. Ninguno est&#225; de m&#225;s, todos tienen que cumplir su rol, dejando que los dem&#225;s tambi&#233;n cumplan el suyo. Todos los miembros funcionan en forma coordinada, siguiendo los dictados de la cab<\/p><\/div>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>El modelo del cristianismo, tradicionalmente, ha sido tener un &#8220;ministro&#8221; al frente que lo haga todo. La historia de la iglesia nos demuestra que este modelo ha sido nefasto, porque ha significado la instauraci&#243;n de una casta sacerdotal, en desmedro de los dem&#225;s hijos de Dios. La palabra de Dios es muy clara al incluir &hellip; <a href=\"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/consagracin-y-servicio-2\/\" class=\"more-link\">Continuar leyendo<span class=\"screen-reader-text\"> \u00abConsagraci&#243;n y servicio\u00bb<\/span><\/a><\/p>\n","protected":false},"author":1,"featured_media":0,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[1],"tags":[],"class_list":["post-5672","post","type-post","status-publish","format-standard","hentry","category-general"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/5672","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/users\/1"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=5672"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/5672\/revisions"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=5672"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=5672"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=5672"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}