{"id":5675,"date":"2016-02-08T19:11:44","date_gmt":"2016-02-09T00:11:44","guid":{"rendered":"http:\/\/www.biblia.work\/sermones\/podra-yolavarte-los-pies\/"},"modified":"2016-02-08T19:11:44","modified_gmt":"2016-02-09T00:11:44","slug":"podra-yolavarte-los-pies","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/podra-yolavarte-los-pies\/","title":{"rendered":"&#191;Podr&#237;a yo&#8230;lavarte los pies?"},"content":{"rendered":"<div>T&#237;tulo: &#191;Podr&#237;a yo&#8230;lavarte los pies?<\/p>\n<p>Texto: Evangelio seg&#250;n S. Juan 13:1-17<\/p>\n<p>Introducci&#243;n:<\/p>\n<p>&#191;Recuerda usted cuando fue la &#250;ltima vez que vivi&#243; la experiencia de una sorpresa? &#191;Fue usted quien la realiz&#243; o, fue usted el recipiente de ella? &#191;Qu&#233; elementos deben estar presentes para saber cu&#225;ndo estamos viviendo una sorpresa o, que hemos sido sorprendidos por algo?<\/p><\/div>\n<div style=\"text-align:justify; color:#3d3d3d;\">Sorpresa<\/p>\n<p>Impresi&#243;n que causa en una persona.<\/p>\n<p>Algo inesperado o sin avisar.<\/p>\n<p>En esta ocasi&#243;n, tendremos la oportunidad de recordar parte de los eventos vividos por nuestro Maestro y sus doce disc&#237;pulos la noche en la que fue entregado.<\/p>\n<p>I. Jes&#250;s en la Cena<\/p>\n<p>La noche hab&#237;a ca&#237;do sobre Jerusal&#233;n, la luna brillaba en todo su esplendor, era luna llena. Se pod&#237;a caminar sin temor a tropezar y, all&#237; va el Galileo acompa&#241;ado de 10 de sus disc&#237;pulos hacia el lugar donde celebrar&#237;an la pascua.<\/p>\n<p>Llegaron, y solamente Pedro y Juan les recibieron. Ninguno de los dos hicieron algo que se esperaba que realizaran al llegar el Maestro y los dem&#225;s que le acompa&#241;aban. As&#237; que, se recostaron de tres en tres, en los almohadones que estaban colocados en el suelo. Todos se inclinaron sobre sus codos izquierdos y sus cabezas apuntaban hacia la mesa. Hasta ahora lo que estaba sucediendo era normal y hasta anticipable. Los disc&#237;pulos, estaban tranquilos mientras miraban y escuchaban lo que el Maestro les dec&#237;a y hac&#237;a.<\/p>\n<p>II. No Hay Esclavos en la Casa<\/p>\n<p>No s&#233; cu&#225;ntos habr&#225;n reaccionado con relaci&#243;n a un peque&#241;o detalle que mencion&#233; hace apenas unos segundos. Me refiero a algo que Pedro o Juan debieron hacer cuando Jes&#250;s lleg&#243; al lugar donde estaban ellos dos esper&#225;ndoles. &#191;Sospechas a qu&#233; me estoy refiriendo?<\/p>\n<p>Lo acontecido esa noche en el Aposento Alto nos indica que all&#237; no hab&#237;a un esclavo que lavara los pies del Maestro. Se supon&#237;a, que quienes recibieran a los que llegaban, hicieran provisi&#243;n para que les lavaran los pies, pero Pedro y Juan no lo hicieron y, tampoco ellos estaban dispuestos a hacerlo. As&#237; que el Maestro va a realizar algo que los va a dejar boquiabiertos, por ah&#237; se acerca tremenda sorpresa.<\/p>\n<p>Todos est&#225;n comiendo,<\/p>\n<p>\u00abse levant&#243; de la cena y se quit&#243; su manto, y tomando una toalla, se la ci&#241;&#243;.\u00bb (v.4)<\/p>\n<p>De repente, los ojos de los disc&#237;pulos comienzan a notar que el Maestro ha abandonado su lugar en la mesa. \u00ab&#191;Qu&#233; est&#225; sucediendo?\u00bb -se preguntan. Est&#225; cruzando el cuarto de un lado al otro. Y&#8230;<\/p>\n<p>\u00ab&#8230;ech&#243; agua en una vasija, y comenz&#243; a lavar los pies de los disc&#237;pulos y a sec&#225;rselos con la toalla que ten&#237;a ce&#241;ida.\u00bb (v. 5)<\/p>\n<p>Ninguno se atrev&#237;a mirarlo a los ojos mientras les lavaba sus pies llenos de polvo y de sucio recogido en el camino. Ya hab&#237;a lavado los pies de casi todos ellos la toalla se hab&#237;a tornado color marr&#243;n; y ahora, le tocaba el turno a Pedro. As&#237; que cuando lleg&#243; hasta donde &#233;l estaba,<\/p>\n<p>\u00ab&#8230;este le dijo: Se&#241;or, &#191;t&#250; lavarme los pies <\/p>\n<p>a m&#237;?\u00bb (v.6)<\/p>\n<p>Pedro no pod&#237;a entender lo qu&#233; Cristo est&#225; haciendo. En su mente no hay espacio e informaci&#243;n que le permita comprender lo qu&#233; esto significa. Es por esta raz&#243;n que el Maestro le contesta&#8230;<\/p>\n<p>\u00abahora no entiendes lo que estoy haciendo, pero despu&#233;s lo entender&#225;s.\u00bb (v. 7)<\/p>\n<p>III. \u00abYo No, SE&#209;OR\u00bb<\/p>\n<p>El impacto de la sorpresa hab&#237;a sido tan devastador que el disc&#237;pulo est&#225; totalmente anonadado. &#201;l, simplemente, no sabe qu&#233; hacer. As&#237; que, una vez m&#225;s encontramos a Pedro confundido y haciendo algo mal. Esto no es tan dif&#237;cil entenderlo para usted y para m&#237; hoy d&#237;a. Pero, que tal si en este momento yo les dijera a ustedes, \u00abqu&#237;tense sus zapatos para lavarle sus pies.\u00bb<\/p>\n<p>&#191;Qu&#233; pensamientos fueron los que inundaron su mente al escuchar mi declaraci&#243;n? Aqu&#237;, nadie sab&#237;a que yo iba a lavar vuestros pies en esta noche. As&#237; que ahora vienen a su mente todas aquellas cosas que se descubrir&#225;n al lavarle sus pies. Por ejemplo:<\/p>\n<p>1. Las medias que est&#225;n rotas. <\/p>\n<p>2. Los pies que est&#225;n llenos de callos.<\/p>\n<p>3. Las u&#241;as que est&#225;n llenas de sucio porque no me dio tiempo a cortarlas.<\/p>\n<p>4.El mal olor porque mis pies sudan mucho.<\/p>\n<p>5. &#161;Qu&#233; rid&#237;culo es este ministro que ahora se le antoja hacerme pasar esta verg&#252;enza a m&#237; delante de la congregaci&#243;n!<\/p>\n<p>Las razones para decir \u00abNO\u00bb pueden variar a las de Pedro, pero el mensaje que transmiten es el mismo: no queremos que vean algo que deseamos mantener en secreto o en las tinieblas.<\/p>\n<p>Pedro quer&#237;a jugar con sus propias reglas y a&#250;n cuando el Maestro le dice que se calme y permita hacer lo que &#201;L desea, el ap&#243;stol trata de imponerse y le dice que NO.<\/p>\n<p>\u00abJam&#225;s me lavar&#225;s los pies.\u00bb (v.8)<\/p>\n<p>Jes&#250;s se dio cuenta de que Pedro no iba a someterse y decide confrontarlo:<\/p>\n<p>\u00abSi no te lavo, no tienes herencia conmigo.\u00bb (v.8)<\/p>\n<p>Una vez m&#225;s, Pedro decide que su opci&#243;n es mejor que la de Cristo y, le propone otra idea. Bueno, si es cuesti&#243;n de lavarme, pues entonces l&#225;vame completo (cf.v.9). El maestro le responde,<\/p>\n<p>\u00abEl que est&#225; reci&#233;n ba&#241;ado no necesita lavarse mas que los pies, porque est&#225; todo limpio&#8230;.\u00bb (v.10)<\/p>\n<p>Cristo se est&#225; refiriendo a la costumbre de la &#233;poca, donde toda persona se ba&#241;aba antes de salir hacia el lugar. Por lo tanto, lo &#250;nico que necesitaba era lavarse los pies porque se ensuciaban en el camino.<\/p>\n<p>&#191;Qu&#233; parte de nuestra vida es la que est&#225; sucia? &#191;D&#243;nde est&#225;n aquellas &#225;reas que se han manchado en nuestra traves&#237;a? Jesucristo&#8230;quiere limpiarlas hoy.<\/p>\n<p>IV. &#191;Qu&#233; Significa Todo Esto?<\/p>\n<p>Por primera vez en todo el relato el disc&#237;pulo y, nosotros\/tambi&#233;n, somos confrontados. &#191;Por qu&#233; es tan importante que Pedro se deje lavar los pies, qu&#233; es lo que este evento significa, que el no hacerlo le priva al disc&#237;pulo de su herencia con Cristo? Esto es sumamente serio. Aqu&#237; hay algo m&#225;s de lo que nuestros ojos pueden captar a simple vista.<\/p>\n<p>Veamos esto con m&#225;s calma y rogu&#233;mosle a Dios que nos ayude a entenderlo. Vayamos al verso 12.<\/p>\n<p>\u00abDespu&#233;s de lavarles los pies, Jes&#250;s<\/p>\n<p>volvi&#243; a ponerse su manto, se sent&#243;<\/p>\n<p>otra vez a la mesa y les dijo:<\/p>\n<p>-&#191;Entienden ustedes lo que les he hecho?\u00bb<\/p>\n<p>Todo lo que Cristo ha hecho delante de sus disc&#237;pulos est&#225; enmarcado en dos actos realizados por &#201;L. El verso 4, nos dice que EL \u00abse levant&#243; de la cena, y se quit&#243; el manto.\u00bb Ahora, en el verso 12, cuando ya ha terminado, Juan nos informa que volvi&#243; \u00aba tomar su manto y se sent&#243; a la mesa otra vez.\u00bb<\/p>\n<p>Estas mismas palabras son las que Jesucristo utiliza para describir el evento de su muerte (cf. Juan 10:11, 15, 17, 18) El lavado de los pies es el medio que Jes&#250;s utiliza para ilustrarle a los disc&#237;pulos lo qu&#233; har&#225; su muerte en la cruz: Limpiarlos.<\/p>\n<p>Es por esta raz&#243;n que Jesucristo se manifiesta tan radical con Pedro cuando este rehusa que el Maestro le lave los pies. Pedro no puede ser heredero del Reino si no est&#225; dispuesto a aceptar la forma como Dios ha decretado que ha de salvar al ser humano. Es su muerte la que nos limpia de todo pecado y no nuestras propias obras. No en balde el disc&#237;pulo rechaza terminantemente que Cristo lave sus pies; porque al hacerlo queda al descubierto toda su suciedad.<\/p>\n<p>V. Vosotros Tambi&#233;n Deb&#233;is Lavaros<\/p>\n<p>Fij&#233;monos que el Maestro y Se&#241;or no nos invita a que le lavemos los pies a &#201;L. Umm, esto ser&#237;a muy deleitoso hacerlo, &#191;a qui&#233;n no le gustar&#237;a lavarle los pies a Jes&#250;s? La orden es otra:<\/p>\n<p>\u00ab&#8230;vosotros tambi&#233;n deb&#233;is lavaros los pies unos a otros\u00bb (v.14)<\/p>\n<p>El mensaje de Dios es claro: as&#237; como.<\/p><\/div>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>T&#237;tulo: &#191;Podr&#237;a yo&#8230;lavarte los pies? Texto: Evangelio seg&#250;n S. 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