{"id":5692,"date":"2016-02-08T19:11:54","date_gmt":"2016-02-09T00:11:54","guid":{"rendered":"http:\/\/www.biblia.work\/sermones\/conforme-al-modelo\/"},"modified":"2016-02-08T19:11:54","modified_gmt":"2016-02-09T00:11:54","slug":"conforme-al-modelo","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/conforme-al-modelo\/","title":{"rendered":"Conforme al modelo"},"content":{"rendered":"<div>(Mensajes sobre 1&#170; Tesalonicenses)<\/p>\n<p>&#191;En qu&#233; libro del Nuevo Testamento encontramos el mejor modelo de lo que es un ministerio apost&#243;lico normal y una iglesia normal? No es en Romanos, Corintios ni Efesios, que son consideradas las grandes ep&#237;stolas, sino en 1&#170; Tesalonicenses, que apenas ocupa unas pocas p&#225;ginas en la Biblia.<\/p><\/div>\n<div style=\"text-align:justify; color:#3d3d3d;\">El ministerio que los ap&#243;stoles desarrollaron en Tesal&#243;nica es ejemplar, y la iglesia en esa localidad muestra una maravillosa normalidad, expresada en el amor y en la predicaci&#243;n del evangelio. Su fe, esperanza y amor son profusamente alabados por el ap&#243;stol Pablo.<\/p>\n<p>Nosotros vivimos hoy en d&#237;as de mucho deterioro, en que predominan los modelos humanos. Por eso, nos conviene mirar lo perfecto para ser promovidos a esa perfecci&#243;n.<\/p>\n<p>As&#237; como hubo un modelo de Dios para el tabern&#225;culo en el desierto, tambi&#233;n hay un modelo de Dios para su obra en esta dispensaci&#243;n. Y los trazos m&#225;s perfectos de ese modelo, los podemos hallar en esta maravillosa ep&#237;stola. <\/p>\n<p>Las Citas b&#237;blicas corresponden a la versi&#243;n Reina-Valera 1960.<br \/>\n1&#170; Edici&#243;n 1998. Temuco, Chile. ISBN: 956-288-020-6.  <\/p>\n<p>PRESENTACI&#211;N<\/p>\n<p>&#8220;Mira, haz todas las cosas conforme al modelo que se te ha mostrado en el monte&#8221; (Hebreos 8:5b). Mois&#233;s no tuvo m&#225;s alternativa que obedecer al Se&#241;or, y fue confirmada su obra. Pedro cometi&#243; la peor torpeza al aconsejar al Se&#241;or, y recibi&#243; la m&#225;s severa reprensi&#243;n (Mateo 16:22-23). Convengamos, entonces, que son bienaventurados los siervos que, llamados al santo ministerio, se ajustan al &#8220;modelo del monte&#8221;.<\/p>\n<p>Los hermanos que recibimos la palabra en vivo, fuimos grandemente consolados y exhortados por el Esp&#237;ritu del Se&#241;or. Entonces surgi&#243; el anhelo de compartir esta bendici&#243;n con todo el Cuerpo de Cristo, y damos gracias al Se&#241;or por permitirnos cumplir tal anhelo.<\/p>\n<p>Atribuimos al Se&#241;or Jesucristo, nuestra Cabeza, y al Esp&#237;ritu Santo, nuestro Consolador, la carga que tenemos por ver la Palabra de Dios cumplida en nuestra experiencia pr&#225;ctica. Desde los d&#237;as inmediatos a los primeros ap&#243;stoles hasta ahora, hemos vivido tiempos de mucha anormalidad. Que el Se&#241;or tenga misericordia de nosotros, y que podamos esforzarnos en su gracia (2&#170; Tim.2:1) para realizar las cosas mejores (Heb.6:9), y avanzar en la excelencia del conocimiento de Cristo Jes&#250;s nuestro Se&#241;or (Fil.3:8).<\/p>\n<p>Creemos que hoy es un d&#237;a en que Dios est&#225; despertando nuestro esp&#237;ritu para que tomemos parte en su obra, y para esperar desde los cielos a su Hijo con temor y santidad. Creemos que la iglesia tendr&#225; o&#237;dos para o&#237;r lo que el Esp&#237;ritu Santo le est&#225; comunicando.<\/p>\n<p>&#8220;Conforme al Modelo&#8221; es una bendici&#243;n recibida en la intimidad que hoy compartimos con los muchos.<\/p>\n<p>Muchas de estas cosas las estamos viviendo en nuestra realidad como iglesia en la ciudad de Temuco. No presumimos de haberlo alcanzado todo, pero Dios nos es testigo de que hoy luchamos ardientemente por ver esta ense&#241;anza, como todo su consejo en las Sagradas Escrituras, plenamente cumplido entre nosotros.<\/p>\n<p>Que el Se&#241;or despierte el esp&#237;ritu de muchos de sus siervos en todo lugar, para que nuestra generaci&#243;n pueda ser testigo de un ministerio normal, de iglesias normales y de un testimonio poderoso contra las tinieblas de este siglo, y podamos as&#237; agradar a Aqu&#233;l que nos tom&#243; por soldados (2&#170; Timoteo 2:4), y ser aprobados el d&#237;a que tengamos que rendirle cuentas (Mateo 25:21).<\/p>\n<p>&#161;Se&#241;or Jes&#250;s, que as&#237; sea, para la gloria de tu Santo Nombre!<br \/>\nLa gracia del Se&#241;or sea con todos los hermanos en Cristo Jes&#250;s que lean este libro.<\/p>\n<p>Hno. Gonzalo Sep&#250;lveda Herrera<\/p>\n<p>Septiembre, 1998, Temuco, Chile<\/p>\n<p> Introducci&#243;n<\/p>\n<p>Esta es una ep&#237;stola que en la Biblia ocupa apenas tres p&#225;ginas; sin embargo, hemos descubierto que, pese a su brevedad, es un testimonio claro y n&#237;tido de las cosas cuando eran perfectas.<\/p>\n<p>Esta carta presenta una diferencia muy notable con respecto a otras escritas por Pablo. Escrita por el a&#241;o 51, desde la ciudad de Corinto, es la primera de todas las que escribi&#243; el ap&#243;stol. Siendo as&#237;, refleja fielmente c&#243;mo eran las cosas al comienzo. Distinto ocurre, por ejemplo, con 2&#170; a Timoteo, escrita al final de su carrera, y que muestra un estado de cosas desalentador. 1&#170; de Tesalonicenses nos muestra la iglesia y la obra en toda su normalidad. Aqu&#237; no hallamos quejas, ni que se tengan que corregir cosas, porque no hab&#237;a nada deficiente. No hay en ninguna otra ep&#237;stola (ni siquiera en Filipenses, que podr&#237;a acercarse m&#225;s), un gozo tan grande y tan profundo del ap&#243;stol al ver c&#243;mo una iglesia ha alcanzado tal desarrollo y perfecci&#243;n. En ninguna otra carta se advierte una mayor complacencia del ap&#243;stol (que es, al mismo tiempo, la complacencia de Dios) por una iglesia local.<\/p>\n<p>Esta carta, a diferencia de las dem&#225;s, no es un cuerpo de doctrinas, a la manera de Romanos o 1&#170; de Corintios. Aqu&#237; no se desarrolla una ense&#241;anza respecto a aspectos de nuestra fe (salvo, brevemente, en lo relativo a la Segunda Venida del Se&#241;or), sino m&#225;s bien se muestra c&#243;mo funciona, en la pr&#225;ctica, un ministerio apost&#243;lico y una iglesia local.<\/p>\n<p>Aqu&#237; se privilegia la vida por sobre la doctrina.<\/p>\n<p>En los d&#237;as presentes, de tanto deterioro, en que predominan los modelos humanos, en que campea la mezcla en la cristiandad, en que reina la confusi&#243;n proveniente de Babilonia, nosotros hemos de mirar lo perfecto para poder ser promovidos a esa perfecci&#243;n. De la contemplaci&#243;n de las cosas perfectas surgir&#225; una oraci&#243;n ferviente a Aquel que es el &#250;nico que puede volver las cosas al principio. De la misma manera como nosotros, en lo personal, somos transformados, por el Esp&#237;ritu Santo, en la imagen del Se&#241;or al mirarlo cara a cara, d&#237;a tras d&#237;a, as&#237; tambi&#233;n la iglesia en su conjunto, y los obreros, podr&#225;n entrar en las cosas perfectas, en la medida que son capaces, por el Esp&#237;ritu, de ver las cosas perfectas.<\/p>\n<p>Como hoy vemos en nosotros y a nuestro alrededor mucha anormalidad; como hoy vemos est&#225;ndares que est&#225;n por debajo de la medida de Dios, diremos de las cosas que hay en esta ep&#237;stola, que son simplemente normales. Porque es normal que las cosas de Dios sean gloriosas. Siendo hechura de un Dios grande y maravilloso, es propio que sean as&#237;.<\/p>\n<p>As&#237; pues, tenemos aqu&#237; en esta ep&#237;stola un ministerio apost&#243;lico normal (el de Pablo, Silvano y Timoteo), y tenemos una iglesia normal (la que estaba en Tesal&#243;nica).<\/p>\n<p>EL SIGNO DE LO PERFECTO<\/p>\n<p>Desde su aspecto formal, esta carta ya nos sugiere el car&#225;cter divino, puro y fresco de las cosas de Dios tal como estaban en Su coraz&#243;n desde el comienzo. Cada palabra, cada frase, cada reiteraci&#243;n tiene un sentido.<\/p>\n<p>Llama la atenci&#243;n en esta peque&#241;a ep&#237;stola un hecho que parte como un asunto estil&#237;stico, pero que va m&#225;s all&#225; de eso, porque abarca todo su contenido, y que le confiere un sello divino: esta carta est&#225; estructurada enteramente sobre la base de tr&#237;adas, es decir, de conjuntos de tres elementos.<\/p>\n<p>En la Escritura, los n&#250;meros tienen una clara simbolog&#237;a; as&#237;, por ejemplo, el uno simboliza la unidad de Dios; el dos, la compa&#241;&#237;a; el tres, la perfecci&#243;n de Dios, porque Dios es trino.<\/p>\n<p>En efecto, en esta carta la presencia reiterativa del tres significa que est&#225; presente la perfecci&#243;n de Dios.<\/p>\n<p>En la c&#250;spide de estas tr&#237;adas est&#225; Dios mismo, que es Trino: Padre, Hijo y Esp&#237;ritu Santo (5:18-19). Luego hallamos al hombre en su estado de plena santificaci&#243;n, porque abarca su esp&#237;ritu, su alma y su cuerpo (5:23). (Es de notar que este es el &#250;nico lugar en la Biblia en que se presenta expl&#237;citamente el car&#225;cter tripartito del hombre). Tres son los autores de la ep&#237;stola, los mismos que llevaron el evangelio a Tesal&#243;nica: Pablo, Silvano (o Silas) y Timoteo (1:1). Tres son sus grandes temas: el ministerio apost&#243;lico, la iglesia local de Tesal&#243;nica en su funcionamiento, y la 2&#170; Venida del Se&#241;or. Tres son las virtudes o gracias, cuyo ejercicio han dado perfecci&#243;n a la iglesia, las cuales se mencionan, a su vez, tres veces (1:3; 3:6; y 5:8). Tres caracter&#237;sticas tiene el comportamiento de los ap&#243;stoles entre los tesalonicenses (2:10). Tres funciones cumplen los ap&#243;stoles, a la manera de un padre, entre los hermanos (2:11-12). Tres veces se destaca la conducta de los tesalonicenses como &#8220;imitadores&#8221; (1:6; 2:14; 4:1). Tres rasgos definen al ap&#243;stol Timoteo (3:2). Tres veces se menciona la venida del Se&#241;or (1:10; 3:13; 5:23) aparte de su desarrollo m&#225;s amplio en los cap&#237;tulos 4 y 5; tres aspectos se destacan de la forma c&#243;mo el Se&#241;or descender&#225; del cielo (4:16). Tres veces se habla de la abundancia (3:12; 4:1; 4:10). Los hermanos de Tesal&#243;nica deben reconocer a tres tipos de hermanos en la iglesia (5:12); y atender a tres tipos de necesidades (5:14). Hay tres imperativos positivos (5:16-18), y tres imperativos negativos (5:19,20,22). Hay tres consejos pr&#225;cticos sobre asuntos de esta vida (4:11) y tres encargos finales (5:25-27).<\/p>\n<p>Esta abundancia de tr&#237;adas no es una casualidad ni una curiosidad del estilo de Pablo: es el sello de la perfecci&#243;n de Dios que nos conviene examinar. Porque no hay ni una jota ni una tilde de m&#225;s; no hay una palabra que est&#233; equivocada en la Escritura. Toda Escritura es inspirada.<\/p>\n<p>A continuaci&#243;n revisaremos los tres temas que se desarrollan en esta ep&#237;stola, esto es, lo tocante a c&#243;mo es un ministerio apost&#243;lico normal, c&#243;mo es la vida de una iglesia normal, y algunos aspectos relacionados con la Segunda Venida del Se&#241;or Jes&#250;s. Todo esto en el entendido, como se ha dicho, de que esta carta no es un cuerpo de doctrina, sino m&#225;s bien un valioso testimonio de las cosas que se han se&#241;alado, es decir, de c&#243;mo desarrollan los ap&#243;stoles su ministerio, c&#243;mo es la vida de una iglesia normal, y qu&#233; aspectos destaca el Esp&#237;ritu Santo en relaci&#243;n con la Segunda Venida del Se&#241;or. <\/p>\n<p>\nPRIMERA PARTE<\/p>\n<p>UN MINISTERIO APOST&#211;LICO NORMAL<\/p>\n<p>La legitimidad del ministerio de Pablo como ap&#243;stol est&#225; fuera de toda duda para nosotros hoy. Aun m&#225;s, Pablo es quien le dio a la fe cristiana y a la iglesia, la impronta y el dise&#241;o que tienen. En realidad, sin sus ep&#237;stolas, el evangelio del Se&#241;or Jesucristo no tendr&#237;a para nosotros la diafanidad que posee, y la iglesia no ser&#237;a conocida en su alta dignidad.<\/p>\n<p>El ministerio de Pablo muestra en esta ep&#237;stola algunos rasgos definitorios que queremos desarrollar. Tenemos aqu&#237; algunos antecedentes que nos permiten vislumbrar cu&#225;l fue su capacitaci&#243;n (previa), cu&#225;l fue su predicaci&#243;n y sus efectos, y, por &#250;ltimo, cu&#225;l fue la manera de conducirse de Pablo entre los hermanos de Tesal&#243;nica.<\/p>\n<p>Cap&#237;tulo 1<\/p>\n<p>LA CAPACITACI&#211;N DE UN AP&#211;STOL <\/p>\n<p>&#8220;&#8230; seg&#250;n fuimos aprobados por Dios para que se nos confiase el evangelio &#8230;&#8221; (2:4).<\/p>\n<p>Toda la obra de Dios tiene un comienzo apost&#243;lico. Aqu&#237; tenemos cu&#225;l es la capacitaci&#243;n que recibe un hombre para poder ser apartado, ser enviado, y por lo tanto, ser un ap&#243;stol. <\/p>\n<p>&#8220;Fuimos aprobados&#8221;<\/p>\n<p>Antes de la comisi&#243;n est&#225; la aprobaci&#243;n y antes de la aprobaci&#243;n est&#225; la prueba. Dios es el que prueba los corazones (2:4b), para ver cu&#225;n obedientes hemos llegado a ser. Antes de confiarnos algo, Dios probar&#225; el coraz&#243;n, primero, a trav&#233;s de encargos y dificultades peque&#241;as; luego vienen encargos y dificultades un poco m&#225;s grandes. El Se&#241;or dice: &#8220;Yo soy el que escudri&#241;a la mente y el coraz&#243;n&#8221; (Apoc. 2:23). Si alguno resulta ser fiel, entonces el Se&#241;or podr&#225; encargarle una encomienda mayor. Si no es fiel, entonces, lo poco que ten&#237;a o que se le hab&#237;a encomendado, le ser&#225; quitado.<\/p>\n<p>Pablo, de verdad, fue muy probado. Si revisamos los cap&#237;tulos 9 al 13 de Hechos, esto es, desde la conversi&#243;n de Pablo hasta su separaci&#243;n como ap&#243;stol, podremos apreciar una rica trayectoria de hechos en que Pablo particip&#243; como maestro y como profeta, y en los cuales fue hallado fiel.<\/p>\n<p>Dice la Escritura que apenas Pablo hubo recuperado la visi&#243;n y luego de compartir con los disc&#237;pulos en Damasco, predicaba a Cristo en las sinagogas, present&#225;ndole como el Hijo de Dios. Todos estaban sorprendidos, porque reconoc&#237;an en &#233;l al que hac&#237;a poco persegu&#237;a a los disc&#237;pulos. Su predicaci&#243;n era tan convincente que confund&#237;a a los jud&#237;os de Damasco, los cuales resolvieron matarlo. As&#237; que Pablo tuvo que huir precipitadamente a Jerusal&#233;n. All&#225; las cosas no fueron diferentes, porque los hermanos hu&#237;an de &#233;l, no creyendo que fuese disc&#237;pulo. Y Pablo tuvo tales disputas con los griegos, que intentaron matarle tambi&#233;n. (comp. Hech. 9:23,29 con 1&#170; Cor. 1:22-24). De modo que, de nuevo, los hermanos tuvieron que ayudarle a huir, esta vez a Tarso, su ciudad natal.<\/p>\n<p>&#8220;Entonces las iglesias ten&#237;an paz por toda Judea&#8221; (Hech.9:31a). Pareciera ser que con la partida de Pablo las iglesias recuperaban la paz. Pablo era un hombre tremendamente pol&#233;mico. Donde &#233;l iba despertaba odiosidades. Si bien despertaba los corazones a la fe, tambi&#233;n se suscitaba enemigos. Esto nos parece indicar que un ap&#243;stol est&#225; destinado a despertar este tipo de sentimientos encontrados, porque siempre, junto con la fe, est&#225; la oposici&#243;n a la fe. Mas nosotros sabemos qu&#233; es lo que prevalece finalmente. La fe es tan divina, tan alta, que se sobrepone a toda oposici&#243;n. Porque m&#225;s grande es el que est&#225; en nosotros que el que est&#225; en el mundo.<\/p>\n<p>Hasta aqu&#237; tenemos a Pablo, lleno del Esp&#237;ritu Santo, dando testimonio del Se&#241;or, y exponiendo dos veces su vida por el evangelio.<\/p>\n<p>Luego, cuando el evangelio lleg&#243; a Antioqu&#237;a, los ap&#243;stoles enviaron desde Jerusal&#233;n a Bernab&#233;. Al ver que all&#237; hab&#237;a mucho trabajo que hacer, fue a Tarso en busca de Saulo, y le trajo a Antioqu&#237;a. Durante todo un a&#241;o estuvieron con la iglesia en esa localidad, ejerciendo el ministerio de maestros. Antes de ser ap&#243;stoles ya estaban siendo probados en un ejercicio espiritual: estaban ense&#241;ando. Aqu&#237; hay una preparaci&#243;n, una capacitaci&#243;n. Luego, cuando los hermanos de Antioqu&#237;a resolvieron enviar un socorro a los que habitaban en Judea, escogieron a Bernab&#233; y a Saulo para ese fin. La misi&#243;n result&#243; bastante riesgosa, porque en esos d&#237;as Herodes echaba mano a algunos de los hermanos para maltratarles, y a&#250;n mand&#243; matar a Jacobo y encarcel&#243; a Pedro. Pese a las dificultades, Bernab&#233; y Saulo cumplieron su servicio y retornaron a Antioqu&#237;a (12:25). All&#237;, mientras ministraban al Se&#241;or junto a otros tres profetas y maestros, el Esp&#237;ritu Santo los apart&#243; para la obra.<\/p>\n<p>En esta apretada s&#237;ntesis, vemos cu&#225;l hab&#237;a sido la preparaci&#243;n para un ministerio mayor. Antes de ser ap&#243;stoles, la fe de ellos fue acrisolada a trav&#233;s de un entrenamiento muy fuerte. <\/p>\n<p>&#8220;Por Dios&#8221;<\/p>\n<p>S&#243;lo Dios puede probar y aprobar a un hombre, y luego enviarlo. El Esp&#237;ritu Santo dijo: &#8220;Apartadme a Bernab&#233; y a Saulo para la obra a que los he llamado&#8221; (Hech.13:2). Pablo se sab&#237;a comisionado por Dios, y, por tanto, respaldado por El: &#8220;Pablo, ap&#243;stol (no de hombres ni por hombre, sino por Jesucristo y por Dios el Padre &#8230;)&#8221;, dice a los g&#225;latas (G&#225;l.1:1). &#161;Qu&#233; privilegio m&#225;s grande, qu&#233; dignidad para un hombre poder decir: ap&#243;stol o anciano, o maestro, o profeta, o siervo de Dios, no de hombres ni por hombre, sino por Jesucristo y por Dios el Padre! Por eso todo siervo de Dios no ha de buscar la aprobaci&#243;n de los hombres, ni siquiera la aprobaci&#243;n de la iglesia en primer lugar. Valoramos la iglesia y la respetamos, pero primero es Dios. Dios es el que comisiona, el que capacita y luego que &#201;l lo hace, pone en la iglesia unanimidad para que se reconozca lo que &#201;l ya ha hecho. Si as&#237; no hubiese sido en el caso de Pablo, &#191;c&#243;mo pod&#237;a haber resistido las aflicciones y las incontables persecuciones? &#191;C&#243;mo pod&#237;a haberse sostenido en pie para realizar una obra tan grande, a&#250;n m&#225;s, una obra imposible de hacer por la carne y la sangre? La iglesia de Antioqu&#237;a pod&#237;a ayunar y orar, pod&#237;a imponerles las manos y despedirlos; pero s&#243;lo el Esp&#237;ritu Santo pod&#237;a apartarlos y enviarlos (&#8220;ap&#243;stol&#8221; significa &#8220;apartado&#8221; y &#8220;enviado&#8221;). La iglesia obedeci&#243; al Esp&#237;ritu y, simplemente, confirm&#243; lo que el Esp&#237;ritu Santo hab&#237;a ordenado.<\/p>\n<p>Ahora bien, podemos ver que el Esp&#237;ritu Santo escogi&#243; justamente a los hombres que anteriormente la misma iglesia hab&#237;a se&#241;alado para una misi&#243;n en Jerusal&#233;n. Esto nos revela, por un lado, que una iglesia normal &#8211;como la de Antioqu&#237;a&#8211; tiene la mente de Cristo y por tanto tiene testimonio del llamamiento que Dios hace a unos ciertos hombres, y por otro, que el Esp&#237;ritu Santo confirma el llamamiento que ya hab&#237;a sugerido al usar a esos hombres con anterioridad.<\/p>\n<p>&#8220;Para que se nos confiase&#8221;<\/p>\n<p>La expresi&#243;n &#8220;para que&#8221; indica el prop&#243;sito siempre presente en toda obra de Dios con los hombres. Dios llama con un prop&#243;sito y El aprueba con un prop&#243;sito. Todos los hermanos que han pasado por pruebas y por un largo per&#237;odo de aprendizaje deben saber que siempre hay un &#8220;para qu&#233;&#8221;. Los hermanos j&#243;venes que est&#225;n empezando a servir deben pensar en este &#8220;para qu&#233;&#8221;. Dios no los va a dejar tendidos en el camino. Hay una obra que hacer, y este es el d&#237;a en que nosotros estamos siendo llamados, no obstante nuestras indignidades y fracasos.<\/p>\n<p>Hay un &#8220;para qu&#233;&#8221;, hay un objetivo. Nadie sufre en vano delante de Dios.<\/p>\n<p>La palabra &#8220;confiar&#8221; tiene la misma ra&#237;z de &#8220;confianza&#8221;. Si se nos conf&#237;a algo es que somos dignos de confianza. A menudo se oye decir entre nosotros que no tenemos confianza en nosotros mismos. Est&#225; bien que sea as&#237;, pero el hecho de que nosotros no tengamos confianza en nosotros mismos, es decir, en nuestra carne, no significa que no podamos y aun debamos ser &#8211;en el Se&#241;or&#8211; dignos de confianza para Dios y para los hermanos. &#191;Era Pablo digno de confianza para Dios? Evidentemente lo era. &#191;Somos nosotros dignos de confianza?<\/p>\n<p>Si rastreamos la palabra &#8220;confianza&#8221; en la Escritura, encontramos resultados interesantes. Pablo dice a los hermanos de Tesal&#243;nica: &#8220;Tenemos confianza respecto a vosotros en el Se&#241;or&#8221; (2&#170;, 3:4), y a los de Corinto: &#8220;Me gozo de que en todo tengo confianza en vosotros &#8230;&#8221; (2&#170;, 7:16). Pablo lleg&#243; a confiar en estas iglesias, luego de su positiva respuesta a la Primera Carta que les envi&#243;. Esto se advierte m&#225;s claramente en el caso de Corinto, pues, habiendo sido la Primera Carta muy severa en algunos aspectos, Pablo tem&#237;a que ellos no estuvieran dispuestos a recibir sus instrucciones. Pero al saber c&#243;mo ellos reaccionaron (ver 2&#170; Cor.7:6-16), entonces &#233;l cambia de tono en su Segunda Carta y puede hablarles ahora en confianza, llegando, incluso, a contarles experiencias muy &#237;ntimas. Ahora puede abrirles su coraz&#243;n sin temor, porque hab&#237;an sido probados en la obediencia.<\/p>\n<p>El ser dignos de confianza no es un asunto que se logre de la noche a la ma&#241;ana. Por eso no puede un ne&#243;fito administrar las cosas de Dios. La confianza es producto de una trayectoria, de pasar por el agua y por el fuego (Is.43:2). Tenemos que hacernos dignos de confianza. Es verdad que todos hemos fracasado muchas veces, pero todav&#237;a hay oportunidad. Si ofrecemos nuestra vida al Se&#241;or, El nos puede capacitar. El nos puede hacer dignos de confianza. Hoy d&#237;a un poco, al encomend&#225;rsenos una peque&#241;a misi&#243;n. Le pedimos al Se&#241;or que nos ayude, que no podemos fracasar en esto que se nos ha encomendado. Y luego de cumplida esta peque&#241;a tarea habr&#225; otra un poco m&#225;s grande, y as&#237; vamos entrando en un camino que nos puede ir haciendo dignos de confianza.<\/p>\n<p>Se llega a ser digno de confianza mediante la obediencia. Y se llega a ser m&#225;s digno aun de confianza por sucesivos actos de obediencia. Cada vez que uno obedece en algo, est&#225; en condiciones de que se le demande una obediencia mayor. Esto no es un asunto de un d&#237;a o dos, sino que es un proceso de sucesivas experiencias en que se va demostrando obediencia y fidelidad. S&#243;lo a quien se hace digno de confianza, Dios le puede confiar sucesivamente m&#225;s y m&#225;s cosas. <\/p>\n<p>&#8220;El evangelio&#8221;<\/p>\n<p>El mensaje que se conf&#237;a a un ap&#243;stol es nada menos que el evangelio que estaba escondido desde los siglos en Dios y que ahora se ha revelado a los santos ap&#243;stoles y profetas por el Esp&#237;ritu. Es la encomienda m&#225;s alta. El mensaje m&#225;s trascendente. Es la gran noticia de salvaci&#243;n del Mes&#237;as encarnado. Es el poder de Dios para salvar a todo aquel que cree. Ciertamente es nuestra gloria el que se nos haya permitido recibirlo, y es nuestra mayor gloria a&#250;n el que se nos permita predicarlo. Es por el evangelio que los hombres pasan de muerte a vida; es por el evangelio que se cierra para ellos el infierno y se abren las puertas eternas de los cielos; es por el evangelio que todos los hombres reciben la gracia de Dios, sean ricos o pobres, intelectuales o iletrados; a todos, por la fe en el Cristo predicado en el evangelio, se les abre una amplia y generosa entrada a esta gracia en la cual nosotros permanecemos firmes.<\/p>\n<p>Pablo no presum&#237;a al decir que ellos hab&#237;an sido aprobados por Dios para que se les confiase el evangelio. Hombres capacitados as&#237;, y aprobados por Dios, estaban limpios de error, de impureza, de enga&#241;o (2:3); ten&#237;an la mira de agradar a Dios y no a los hombres (2:4), desprovistos de toda avaricia (2:5). Ahora pod&#237;a pasar a trav&#233;s de ellos el evangelio con toda su pureza y poder regenerador. <\/p>\n<p>Ciertamente, la pureza del vaso asegura la pureza de su contenido. La limpieza del ducto asegura la pureza del agua que fluye por su interior. Para predicar as&#237;, y obtener los frutos que ellos obtuvieron en Tesal&#243;nica, se precisan hombres purificados de toda motivaci&#243;n impura. Para ser predicadores de la palabra pura de Dios, se precisan hombres aprobados y purificados. &#161;Qu&#233; distintos de los falsos ap&#243;stoles, que medran falsificando la palabra de Dios! Estos obreros fraudulentos, al predicar a Cristo por ganancia o por dinero, falsifican la palabra de Dios. Transforman el bendito evangelio de Dios en un evangelio espurio, que no tiene poder para regenerar.<\/p>\n<p>Pero falta a&#250;n la tribulaci&#243;n. Pablo y sus compa&#241;eros, antes de llegar a Tesal&#243;nica, hab&#237;an estado en Filipos, donde Pablo y Silas hab&#237;an sido ultrajados. Con las marcas a&#250;n frescas de los azotes de las varas en las espaldas y del cepo en los pies, ellos predican la palabra, debiendo soportar, adem&#225;s, una dura oposici&#243;n de parte de los jud&#237;os, que les persiguieron incluso hasta Berea (Hech. 17:13). Sin embargo, toda aquella confabulaci&#243;n del Hades contra ellos no pudo impedir el ejercicio de un ministerio fruct&#237;fero. Al contrario, por la predicaci&#243;n de los ap&#243;stoles en Tesal&#243;nica, los hermanos se llenaron de gozo. &#161;Qu&#233; trueque! Un poco de aflicci&#243;n, otro poco de ultraje, &#191;qu&#233; produjo? &#161;Gozo! &#8220;Nosotros somos entregados a muerte cada d&#237;a, para que vosotros recib&#225;is la vida&#8221;, dec&#237;a Pablo a los corintios. En nosotros la muerte, en vosotros la vida. Un hombre que sirve a Dios tiene que estar dispuesto al ultraje, y al padecimiento.<\/p>\n<p>Esta es la capacitaci&#243;n de un ap&#243;stol. Veamos ahora su predicaci&#243;n. <\/p>\n<p>\nCap&#237;tulo 2<\/p>\n<p>LA PREDICACI&#211;N DE UN AP&#211;STOL<\/p>\n<p>&#8220;Pues nuestro evangelio no lleg&#243; a vosotros en palabras solamente, sino tambi&#233;n en poder, en el Esp&#237;ritu Santo y en plena certidumbre &#8230;&#8221; (1:5).<\/p>\n<p>El evangelio no lleg&#243; a los tesalonicenses en palabras solamente, no en doctrina, no en un discurso florido, no con palabras de humana sabidur&#237;a. Tal como la palabra de Pablo a los corintios, &#233;sta tambi&#233;n ten&#237;a a Cristo como centro, y a &#233;ste, crucificado. Esa es la palabra. Breve, simple, sencilla. Predicamos a Cristo y a &#201;ste crucificado. Y esa palabra era dicha en el poder, en el Esp&#237;ritu Santo, y en plena certidumbre. Es por sobre todo una expresi&#243;n del poder de Dios para salvar al hombre. Las palabras sin poder no salvan a nadie, aunque &#233;stas sean sacadas de la Biblia. Por eso bien pod&#237;a decir Pablo que el evangelio es &#8220;poder de Dios para salvaci&#243;n a todo aquel que cree&#8221; (Rom.1:16, ver 1&#170; Cor.1:18), y pod&#237;a decirles a los corintios &#8220;&#8230; ni mi palabra ni mi predicaci&#243;n fue con palabras persuasivas de humana sabidur&#237;a, sino con demostraci&#243;n del Esp&#237;ritu y de poder, para que vuestra fe no est&#233; fundada en la sabidur&#237;a de los hombres, sino en el poder de Dios&#8221; (1&#170; Cor. 2:4-5). Tal como ocurri&#243; primeramente en Tesal&#243;nica, ocurri&#243; despu&#233;s en Corinto. Pablo predicaba, no un evangelio de palabras solamente, sino un evangelio &#8220;en poder, en el Esp&#237;ritu Santo y en plena certidumbre&#8221;.<\/p>\n<p>&#191;C&#243;mo result&#243; ser ese mensaje, luego de haber padecido y sido ultrajados en Filipos? &#191;Impidi&#243; el dolor de las heridas entregar un mensaje claro y potente? &#191;No conven&#237;a acaso que Pablo lo alterara, para evitar las iras de los circunstantes?<\/p>\n<p>Dice: &#8220;Pues habiendo antes padecido y sido ultrajados en Filipos, como sab&#233;is, tuvimos denuedo en nuestro Dios para anunciaros el evangelio de Dios en medio de gran oposici&#243;n&#8221; (2:2). &#8220;Tuvimos denuedo en nuestro Dios&#8221; dice Pablo, y de verdad lo necesitaban en esas circunstancias en que hab&#237;a gran oposici&#243;n. &#8220;Denuedo&#8221; significa &#8220;valor&#8221; y &#8220;&#225;nimo&#8221;. Si no se tiene denuedo, entonces la oposici&#243;n apaga el fuego y las fuerzas del maligno hacen temblar el coraz&#243;n. Predicar en esas condiciones adversas es, sin duda, distinto a predicar donde todos los hermanos dicen &#8220;am&#233;n&#8221;. Si tenemos denuedo, no importa el ambiente, no importa la oposici&#243;n, no importa la mirada incr&#233;dula de quienes nos oyen. Si tenemos denuedo en nuestro Dios, habr&#225; fruto en el evangelio.<\/p>\n<p>Otra caracter&#237;stica de la predicaci&#243;n de Pablo es que no conten&#237;a palabras lisonjeras (2:5). Ellos no buscaban agradar a los hombres, como tampoco buscaban la gloria de los hombres (2:4,6). Es una cosa sumamente delicada y peligrosa transar el mensaje de Dios por consideraciones humanas. &#191;Intelectualizaremos el mensaje porque tenemos entre nosotros hermanos intelectuales? Si pretendemos agradar a los hombres desvirtuaremos el evangelio de Dios. El evangelio est&#225; por encima de todas las consideraciones particulares de raza, credo, parecer, opini&#243;n, y de toda otra caracter&#237;stica distintiva. El evangelio es la respuesta de Dios para todo hombre pecador. Es la &#250;nica respuesta para el hombre que sufre, que est&#225; sumido en el pecado, en la desesperaci&#243;n; sea grande o peque&#241;o, sea sabio o ignorante, sea jud&#237;o o griego, sea hombre o mujer. El evangelio es poder de Dios para salvaci&#243;n.<\/p>\n<p>Tampoco puede predicarse este evangelio para buscar la gloria de los hombres. El Se&#241;or tiene que librarnos de eso. M&#225;s bien, cuando te quieran hacer rey, ret&#237;rate al monte, solo. Porque cuando estamos solos en la presencia de Dios somos muy peque&#241;os y d&#233;biles; no hay suficiencia en nosotros. Un excesivo apego por buscar la compa&#241;&#237;a de los hermanos en desmedro de la comuni&#243;n a solas con Dios, puede ser se&#241;al de que hay problemas en el coraz&#243;n. Entre los hermanos podemos ser muy considerados, pero ante Dios somos s&#243;lo lo que somos. Nada m&#225;s. Por eso el verdadero ap&#243;stol es insobornable e irreductible. No busca agradar a los hombres. Hacerlo es fatal para un hombre de Dios. El Se&#241;or le dijo a los jud&#237;os que ellos no pod&#237;an creer porque buscaban la gloria que viene de los hombres y no la que viene de Dios (Juan 5:44). Ambas son incompatibles.<\/p>\n<p>El ap&#243;stol le pertenece a Dios, ha sido enviado por Dios, predica el mensaje de Dios, es sostenido por Dios y es responsable ante Dios por los resultados de su misi&#243;n.<\/p>\n<p>Las lisonjas persiguen siempre obtener alg&#250;n beneficio propio o bien ganar enga&#241;osamente una simpat&#237;a. Es cierto que un hombre de Dios debe ser modesto y humilde, pero cuando la palabra de Dios est&#225; en sus labios, es un atalaya que, impregnado de valor divino y encendido del fuego de Dios, anuncia la Verdad sin atenuantes, sin adornos, para as&#237; poder hacer volver al pecador del error de su camino y mostrarle la Puerta de salvaci&#243;n.<\/p>\n<p>Tal es la predicaci&#243;n de un ap&#243;stol. Y esta predicaci&#243;n as&#237;, &#191;c&#243;mo es recibida? &#8220;&#8230; sin cesar damos gracias a Dios, de que cuando recibisteis la palabra de Dios que o&#237;steis de nosotros, la recibisteis no como palabra de hombres, sino seg&#250;n es en verdad, la palabra de Dios, la cual act&#250;a en vosotros los creyentes.&#8221; (2:13)<\/p>\n<p>Los tesalonicenses, cuando vieron por primera vez a los ap&#243;stoles, no conoc&#237;an la historia previa de estos hombres; ni siquiera sab&#237;an que eran hombres de Dios. Ellos s&#243;lo vieron a tres varones que hablaban con mucho denuedo, con una convicci&#243;n desusada, y con un poder subyugante. Hab&#237;a tal pureza y seguridad; era tal la fuerza arrolladora de sus palabras, que sus corazones se abrieron y sus ojos vieron ante s&#237; a tres enviados del cielo que les anunciaban el camino de salvaci&#243;n. No eran hombres comunes y corrientes. Eran enviados de Dios. Entonces, lleg&#243; fe a sus corazones y creyeron, y al orar los ap&#243;stoles por ellos, fueron llenos del Esp&#237;ritu Santo. El Se&#241;or les dio testimonio de que tanto los hombres como el mensaje, eran de Dios.<\/p>\n<p>&#191;Necesitaban los ap&#243;stoles una carta de presentaci&#243;n? &#191;O que un vocero anunciase su llegada y su alta investidura? No. Ellos se remit&#237;an absolutamente al Esp&#237;ritu Santo, que confirmaba la palabra con prodigios y demostraciones de poder.<\/p>\n<p>&#161;Oh, que veamos que los resultados en la predicaci&#243;n del evangelio no dependen de que el serm&#243;n sea homil&#233;tico, o de que se usen muchas y buenas ilustraciones, o de que el predicador sea elocuente! &#218;nicamente dependen de la pureza del atalaya y de que el mensaje tenga el respaldo del Esp&#237;ritu Santo. <\/p>\n<p>Cap&#237;tulo 3<\/p>\n<p>LA CONDUCTA DE UN AP&#211;STOL<\/p>\n<p>&#8220;Vosotros sois testigos, y Dios tambi&#233;n, de cu&#225;n santa, justa e irreprensiblemente nos comportamos con vosotros los creyentes.&#8221; (2:10)<\/p>\n<p>Luego de la preparaci&#243;n del ap&#243;stol, y de la predicaci&#243;n de su mensaje, todav&#237;a hay m&#225;s que hacer. Est&#225; el comportamiento entre los hermanos, en el seno de la iglesia que acaba de nacer. Est&#225; la conducci&#243;n de los nuevos hijos de Dios.<\/p>\n<p>Pablo lo resume en tres rasgos: &#8220;&#8230; santa, justa e irreprensiblemente nos comportamos con vosotros&#8221;. Hay testigos de eso, y de la m&#225;s alta dignidad: Dios y la iglesia local de Tesal&#243;nica.<\/p>\n<p>El conducirse de los ap&#243;stoles entre los hermanos de Tesal&#243;nica pas&#243; por tres etapas.<\/p>\n<p>Como una nodriza ( o madre)<\/p>\n<p>&#8220;&#8230; fuimos tiernos entre vosotros, como la nodriza (&#8220;madre&#8221;, seg&#250;n otras versiones) que cuida con ternura a sus propios hijos. Tan grande es nuestro afecto por vosotros, que hubi&#233;ramos querido entregaros no s&#243;lo el evangelio de Dios, sino tambi&#233;n nuestras propias vidas; porque hab&#233;is llegado a sernos muy queridos&#8221; (2:7-8).<\/p>\n<p>La figura es aqu&#237; la de una madre; su labor, cuidar con ternura a sus hijos.<\/p>\n<p>Cuando un ni&#241;o reci&#233;n nace, necesita a su madre; no al padre ni a los hermanos, sino fundamentalmente a su madre. Despu&#233;s necesitar&#225; de los dem&#225;s, pero por ahora, s&#243;lo necesita a su madre. Y, por supuesto, una madre tierna, y un alimento blando, la leche. Y tendr&#225; que sentir que para ella &#233;l es lo m&#225;s importante, y que por &#233;l ella es capaz de rendir su vida si fuera necesario.<\/p>\n<p>En el primer tramo de la vida de la iglesia los ap&#243;stoles fueron como madres. Ellos cuidaban con ternura a los hermanos. Los hermanos eran nuevos. Ellos no necesitaban exhortaciones ni &#243;rdenes. Ellos necesitaban cuidados. S&#243;lo un ap&#243;stol que ha sido quebrantado puede tener esa ternura de Cristo para acercarse al d&#233;bil, al que reci&#233;n balbucea, al que reci&#233;n camina. &#161;Cu&#225;ntas lecciones representa esto para nosotros!<\/p>\n<p>Tal es la relaci&#243;n entre un ap&#243;stol y sus hijos en la fe. Tal fue la relaci&#243;n de Pablo, Silas y Timoteo con los creyentes de Tesal&#243;nica.<\/p>\n<p>Como un padre<\/p>\n<p>&#8220;&#8230; sab&#233;is de qu&#233; modo, como el padre a sus hijos, exhort&#225;bamos y consol&#225;bamos a cada uno de vosotros, y os encarg&#225;bamos que anduvieseis como es digno de Dios, que os llam&#243; a su reino y gloria&#8221;. (2:11-12)<\/p>\n<p>La figura es aqu&#237; la de un padre con sus hijos, a quienes exhorta, consuela y encarga. Mientras la figura de la madre se nos muestra realizando una sola funci&#243;n, la de cuidar, aqu&#237;, referido a la del padre hay tres funciones. Estas son: exhortar, consolar y encargar. Pueden tomarse por separado, por supuesto, pero si las tomamos en el orden en que est&#225;n, nos se&#241;alan cu&#225;l es la realidad de un creyente que sale de la ni&#241;ez.<\/p>\n<p>Cuando un ni&#241;o est&#225; en condiciones de ir ampliando su mundo, entonces quiere caminar, o bien emprender alguna aventura. Si es inquieto, entonces no ser&#225; necesario que el padre lo exhorte, (es decir, que lo aliente). Si es t&#237;mido, el padre lo exhortar&#225;. Y aunque el padre sabe que no lograr&#225; todav&#237;a lo que quiere, lo estimula igual, porque aprender&#225; del error. Cuando eso ocurre, entonces el padre lo recibe, lo abraza y lo consuela. Y le explica que para lograr tal cosa deber&#225; crecer un poco m&#225;s, o bien, aprender algunas cosas antes. De este modo proceden el padre y su hijo. El ni&#241;o queriendo hacer cosas, el padre estimul&#225;ndolo (a veces deteni&#233;ndolo, seg&#250;n sea el caso), hasta que el padre ve que est&#225; en condiciones, y entonces &#233;l mismo le va encargando trabajos, o funciones.<\/p>\n<p>As&#237; es tambi&#233;n con el creyente. Cuando ya va dejando de ser ni&#241;o, entonces no necesita tanto del ap&#243;stol-madre, sino del ap&#243;stol-padre. La figura del padre es un poco m&#225;s fuerte que la de la madre. Y el padre lo alienta, y si hizo mal un peque&#241;o servicio y se decae, entonces lo consuela. En cada fracaso siempre lo consuela, y tambi&#233;n lo exhorta. Y esto sucede muchas veces, hasta que finalmente, el creyente va estando en condiciones, seg&#250;n su capacidad, seg&#250;n su obediencia, de que se le encarguen m&#225;s cosas. Y entonces se le dice, e incluso se le puede exigir, si corresponde, que ande como es digno del Se&#241;or. Este trabajo paciente del ap&#243;stol es absolutamente personalizado, es decir, se hace con todos los creyentes, uno a uno (2:11). Esto no es una funci&#243;n nominal, sino un ejercicio cotidiano.<\/p>\n<p>El resultado de esta labor conjunta, como madre primero, y como padre despu&#233;s, va dejando huellas profundas en los creyentes, de modo que ellos se convierten en imitadores de los ap&#243;stoles: &#8220;Y vosotros vinisteis a ser imitadores de nosotros y del Se&#241;or &#8230;&#8221; (1:6). Aqu&#237; tenemos a los creyentes seducidos y atra&#237;dos por los ap&#243;stoles. Han quedado tan impresionados por su conducta santa, justa e irreprensible, por los cuidados tiernos de los primeros d&#237;as, y luego por la mano firme y a la vez consoladora de los siguientes, que ellos quieren imitarles.<\/p>\n<p>Notemos que primeramente son imitadores de los ap&#243;stoles y luego del Se&#241;or. Lo que primero han visto son las atenciones de esos hombres que se conducen como &#225;ngeles de Dios en medio de ellos. No tienen todav&#237;a la madurez suficiente como para mirar directamente al Se&#241;or. Ellos comienzan imitando lo que ven: la conducta de sus padres en la fe, c&#243;mo hablan, c&#243;mo oran, como predican, c&#243;mo consuelan, c&#243;mo exhortan, c&#243;mo encargan; luego, al ver m&#225;s claramente, podr&#225;n imitar directamente el modelo del Se&#241;or Jesucristo, de tal modo que si ven despu&#233;s alguna flaqueza en los ap&#243;stoles, o si eventualmente alguno tropieza o cae (eso, en verdad, no ocurre en un ministerio apost&#243;lico normal), entonces, no obstante eso, el creyente se sostendr&#225;, porque ya es capaz de ver por la fe al Se&#241;or.<\/p>\n<p>Ning&#250;n ap&#243;stol o siervo de Dios que conduce a otros a Cristo puede evitar el ser tomado como modelo. El hijo necesariamente aprende de su padre, aunque no est&#233; consciente de ello. De modo que m&#225;s vale rendirse ante un hecho inevitable, y procurar dar el mejor ejemplo posible.<\/p>\n<p>Pablo, Silas y Timoteo asum&#237;an sin complejos ni presunci&#243;n el hecho de que ellos eran modelos de fe y conducta, y a&#250;n m&#225;s, les instaban a que les imitasen. Les instan a que recuerden cu&#225;l hab&#237;a sido su conducta entre ellos, para que sigan su ejemplo. A este asunto se refieren en tres ocasiones: adem&#225;s del pasaje citado de 1:6, est&#225; en 2:9-12 y en 4:1, lo cual demuestra que es un asunto aprobado por Dios. Incluso m&#225;s, nos atrever&#237;amos a decir que el no querer asumir este asunto es una irresponsabilidad, y es un esfuerzo inexcusable por evitar la muerte del yo. S&#243;lo neg&#225;ndose a s&#237; mismo para que Cristo viva su preciosa vida en &#233;l, podr&#225; el siervo de Dios decir a los dem&#225;s: &#8220;Sed imitadores de m&#237;, como yo de Cristo&#8221; (1&#170; Cor.11:1), sin ser un mentiroso.<\/p>\n<p>Como un hijo (lejos de casa)<\/p>\n<p>&#8220;Pero nosotros, hermanos, separados de vosotros por un poco de tiempo, de vista pero no de coraz&#243;n, tanto m&#225;s procuramos con mucho deseo ver vuestro rostro&#8221; (2:17).<\/p>\n<p>En este pasaje se usa una palabra griega que sugiere la idea de un hijo que, lejos de la casa paterna, anhela volver a ella. Al momento de escribir esta ep&#237;stola, los ap&#243;stoles est&#225;n en Corinto. Pablo ha intentado varias veces ir a verlos, pero Satan&#225;s lo ha estorbado. Y ahora ellos se ven a s&#237; mismos como hijos lejos de su casa. Tal es la ternura y la humildad de los ap&#243;stoles. Ellos echan de menos sus rostros amados, se representan a s&#237; mismos como lejos del hogar, aunque son ellos &#8211;los ap&#243;stoles&#8211; quienes les han provisto, por as&#237; decirlo, de hogar.<\/p>\n<p>Esta actitud, coronada con aquella otra que les lleva a exclamar dos veces: &#8220;No pudiendo soportarlo m&#225;s&#8221; (2:1,5), refiri&#233;ndose a la incertidumbre por no saber nada de ellos, de c&#243;mo estaba su fe, y el hecho de enviar a Timoteo para que los vea y los tranquilice respecto de las tribulaciones que ellos hab&#237;an sufrido en el &#250;ltimo tiempo; todo esto refleja una actitud por lo dem&#225;s tierna, amorosa y humilde en quienes, de veras, aman a los hermanos m&#225;s que a sus propias vidas.<\/p>\n<p>Y entonces brotan dulces palabras de sus labios para los amados que est&#225;n lejos: &#8220;Porque, &#191;cu&#225;l es nuestra esperanza, o gozo, o corona de que me glor&#237;e? &#191;No lo sois vosotros, delante de nuestro Se&#241;or Jesucristo, en su venida? Vosotros sois nuestra gloria y gozo&#8221; (2:19-20), y estas otras, que no tienen parang&#243;n en carta alguna escrita por estos hombres de Dios: &#8220;Por lo cual, &#191;qu&#233; acci&#243;n de gracias podremos dar a Dios por vosotros, por todo el gozo con que nos gozamos a causa de vosotros delante de nuestro Dios, orando de noche y de d&#237;a con gran insistencia, para que veamos vuestro rostro, y completemos lo que falte a vuestra fe? (3:9-10). Pablo no encuentra las palabras para agradecer a Dios por el estado de la iglesia en Tesal&#243;nica.<\/p>\n<p>He aqu&#237; una iglesia que ha llenado la medida de Dios y que complace plenamente al ap&#243;stol, &#8220;perito arquitecto&#8221; de Dios. Pero he aqu&#237;, tambi&#233;n, unos ap&#243;stoles que han visto confirmado su llamamiento y coronada su obra. He aqu&#237; uno &#8211;Pablo&#8211; que pod&#237;a decir, al finalizar su carrera: &#8220;He peleado la buena batalla, he acabado la carrera, he guardado la fe&#8221; (2&#170; Tim.4:7) <\/p>\n<p>En el vers&#237;culo 10, el ap&#243;stol expresa el ferviente deseo de completar lo que falta a la fe de ellos. El ap&#243;stol, aun estando lejos, lleva en su coraz&#243;n a la iglesia en Tesal&#243;nica &#8211;y en verdad a cada iglesia&#8211; y ora insistentemente por ello.<\/p>\n<p>Como todo no puede ser ense&#241;ado de una sola vez, el ap&#243;stol espera con ansias el pr&#243;ximo encuentro con los hermanos para completar lo que falta a su fe. Los hermanos de Tesal&#243;nica est&#225;n en un excelente pie, sin embargo, el ap&#243;stol supone que a&#250;n su fe es imperfecta, y que &#233;l debe colaborar para su perfecci&#243;n. A los hermanos en Roma, Pablo les deseaba comunicar alg&#250;n don espiritual (Rom.1:11), a los de Tesal&#243;nica les desea completar lo que falta a su fe.<\/p>\n<p>Si comparamos este pasaje de 1&#170; Tesalonicenses con Tito 1, veremos que hay, al menos, dos tareas que los ap&#243;stoles sol&#237;an realizar, uno negativo y otro positivo. El &#8220;corregir lo deficiente&#8221; (Tit.1:5) es un aspecto negativo, en tanto el &#8220;completar lo que falta a la fe&#8221; es un aspecto positivo. Tan importante es uno como el otro. Una fe incompleta sirve s&#243;lo para una vida a medias; no alcanza para vivir una vida victoriosa o de utilidad para Dios. Una fe completa hace suya toda la amplia provisi&#243;n de Dios para el creyente.<\/p>\n<p>A muchos la fe s&#243;lo les alcanza, por decirlo as&#237;, para creer en el perd&#243;n de sus pecados, pero, &#191;qu&#233; de otros aspectos de la fe tan importantes como la guerra espiritual, la victoria sobre el yo, y el andar en el Esp&#237;ritu? La herencia que tenemos en Dios se va conquistando por la fe cuando somos ense&#241;ados al respecto, &#161;cuando sabemos que tenemos tal herencia!. Por eso no debemos ignorar lo que poseemos en Cristo. (Ef.1:18).<\/p>\n<p>El ap&#243;stol sabe que fue puesto para la edificaci&#243;n del cuerpo de Cristo, hasta que todos llegasen a la unidad de la fe y del conocimiento, a un var&#243;n perfecto, y no descansa hasta alcanzarlo. &#8220;Mas el mismo Dios y Padre nuestro, y nuestro Se&#241;or Jesucristo, dirija nuestro camino a vosotros&#8221; (3:11) Pablo no deja de orar insistentemente por ellos; pero esa urgencia no altera el hecho de que deba esperar en Dios para que le diga cu&#225;ndo debe ir. Aqu&#237; tenemos una espera que no es pasiva. Aqu&#237; no hay quietismo, sino colaboraci&#243;n activa con Dios; hay un ejercicio espiritual; una batalla que da el ap&#243;stol en oraci&#243;n, preparando el camino para ir a ellos. <\/p>\n<p>Primero est&#225; la preparaci&#243;n de la visita mediante la oraci&#243;n, y luego ocurre la visita, cuando el Se&#241;or as&#237; lo muestra. No hay salidas intempestivas, a menos que alg&#250;n &#8220; var&#243;n macedonio&#8221; est&#233; pidiendo ayuda.<\/p>\n<p>Aqu&#237; los ap&#243;stoles deben saber discernir qu&#233; aspecto de la fe requiere ser completado en una determinada localidad y en un momento dado. Tal vez lo perciban directamente de Dios o bien indirectamente de los mismos hermanos. Sea como fuere, los ap&#243;stoles han de ser diligentes en llevar a las iglesias delante del Se&#241;or &#8220;orando de d&#237;a y de noche con gran insistencia&#8221;, para suplir sus necesidades en una pr&#243;xima visita.<\/p>\n<p>Esto es lo que percibimos aqu&#237; respecto del ministerio apost&#243;lico. No es ciertamente poco, no es menospreciable. Es un ejemplo tan lleno de gloria, que a todos los que est&#225;n sirviendo al Se&#241;or, y a los que pretenden servirle, les debe llenar de un profundo recogimiento delante del Se&#241;or, buscando su rostro para alcanzar la normalidad. Que el Se&#241;or restaure el ministerio apost&#243;lico, para poder tener tambi&#233;n iglesias como la de Tesal&#243;nica. <\/p>\n<p>\nSEGUNDA PARTE<\/p>\n<p>UNA IGLESIA NORMAL<\/p>\n<p>Mucho se ha dicho y escrito sobre lo que es una iglesia normal. Hay tantos modelos como doctrinas imperan en la cristiandad. Nosotros no nos atrevemos a proponer un modelo de iglesia, sino que queremos mirar en esta ep&#237;stola para ver c&#243;mo funciona una iglesia normal como la de Tesal&#243;nica.<\/p>\n<p>De su ejemplo llenaremos nuestra mirada y de su vida nos nutriremos para alcanzar la perfecta hermosura de la iglesia como la concibi&#243; Dios.<\/p>\n<p>Cap&#237;tulo 4<\/p>\n<p>LA EJEMPLARIDAD DE TESAL&#211;NICA<\/p>\n<p>&#8220;De tal manera que hab&#233;is sido ejemplo a todos los de Macedonia y de Acaya que han cre&#237;do&#8221;. (1:7)<\/p>\n<p>Aqu&#237; tenemos una iglesia que empez&#243; imitando a los ap&#243;stoles, y que ahora es puesta como ejemplo. Los que antes imitaban, ahora son puestos como ejemplo. Esto es lo normal. Esto es bueno, es perfecto.<\/p>\n<p>Tal vez la raz&#243;n de este progreso tan s&#243;lido y fruct&#237;fero que experiment&#243; la iglesia en Tesal&#243;nica es la forma c&#243;mo recibieron la Palabra de Dios y en qu&#233; circunstancias.<\/p>\n<p>Sobre lo primero ya hemos revisado 2:13 en que se dice que ellos recibieron la palabra de los ap&#243;stoles como palabra de Dios y no de hombres, &#8220;la cual act&#250;a en vosotros los creyentes&#8221; &#8211;les dice Pablo. Lo que produce el fruto es la palabra de Dios. La Palabra crea un cierto estado de fe, y una cierta conducta. Si ellos creyeron que esa era palabra de Dios, entonces, al creer, ofrecieron las condiciones para que la palabra pudiera actuar en ellos. Si no hay fe para creer eso, la Palabra no puede producir su fruto. La palabra de Dios es la que da fruto, la que se ha encarnado primero en los ap&#243;stoles, de tal modo que pueden ser ejemplos. &#191;Qu&#233; es Pablo, qu&#233; es Silas, qu&#233; es Timoteo? Varones en los cuales la palabra de Dios se ha encarnado, en quienes no hay contradicci&#243;n entre lo que la palabra dice y lo que ellos hacen. S&#243;lo quienes viven la Palabra est&#225;n en condiciones de ministrarla al pueblo, generar atracci&#243;n por ella y ser promovidos por ella. Veamos la importancia de esto. Cuando hay un ministerio de la palabra fuerte y poderoso en el Esp&#237;ritu Santo, hay una iglesia que crece vigorosa y firme, de manera que puede llegar a ser ejemplo para toda la provincia y para las provincias vecinas.<\/p>\n<p>Veamos, por contraste, lo que pas&#243; en Galacia. En 3:2 de G&#225;latas dice: &#8220;Esto solo quiero saber de vosotros, &#191;recibisteis el Esp&#237;ritu por las obras de la ley o por el o&#237;r con fe?&#8221; Luego el vers&#237;culo 5 dice: &#8220;Aquel, pues, que os suministra el Esp&#237;ritu, que hace maravillas entre vosotros, &#191;lo hace por las obras de la ley o por el o&#237;r con fe?&#8221;. Aqu&#237; tenemos dos cosas importantes que se reciben por el o&#237;r con fe: el mismo Esp&#237;ritu y luego las maravillas que hace el Esp&#237;ritu.<\/p>\n<p>Los que han tenido oportunidad de compartir una palabra, saben que pueden percibir c&#243;mo est&#225; el coraz&#243;n de los que oyen. Es f&#225;cil percibir por los ojos, por el semblante, si el oyente est&#225; recibiendo la palabra con fe o no. Este es un asunto f&#225;cil de advertir. Recuerden que Pablo en una cierta oportunidad, viendo que un hombre ten&#237;a fe para ser sanado, le pronunci&#243; las palabras de sanidad, y fue sano. El que tiene la palabra puede percibir si hay fe o no.<\/p>\n<p>Necesariamente detr&#225;s de una iglesia normal hay un ministerio de la palabra fuerte y poderoso, y hay la capacidad de los hermanos para ser creyentes de esa palabra. Todas las cosas que nosotros recibimos, todo el crecimiento y la capacitaci&#243;n nos viene por la palabra de Dios. Nosotros somos gente de fe, no somos gente que anda por vista. Nosotros somos gente que cree las cosas que Dios dice, y al creerlas somos promovidos en las mismas cosas que la palabra dice. El llama las cosas que no son para que sean. As&#237;, cuando Dios nos hable, no estaremos mirando al hombre o la mujer que nos habla, sino m&#225;s all&#225;, al Autor y Consumador de la fe. Y le estaremos pidiendo al Se&#241;or: &#8220;Yo no quiero o&#237;r esto como palabra de hombre, sino quiero o&#237;rlo como palabra tuya&#8221;. Porque si es palabra de hombre no tiene ning&#250;n valor, es letra muerta; pero si escuchamos a Dios, entonces somos inmediatamente transformados en las mismas cosas que la palabra nos est&#225; diciendo.<\/p>\n<p>Pero hay m&#225;s: &#8220;&#8230; recibiendo la palabra en medio de gran tribulaci&#243;n, con gozo del Esp&#237;ritu Santo&#8221; (1:6b). Aqu&#237; hay algo que desaf&#237;a toda l&#243;gica: hay Palabra, m&#225;s tribulaci&#243;n, y su resultado es el gozo. El tesoro de Dios llega al hombre en su m&#225;s extremada miseria, y su resultado es la victoria; su fruto es un creyente gozoso. (Ver Neh. 8:10).<\/p>\n<p>Una iglesia cuya fe se pudo sobreponer a la tribulaci&#243;n, y generar ese gozo, era sin duda una iglesia destinada a producir los m&#225;s altos frutos y a constituirse en el m&#225;s alto ejemplo para todas las dem&#225;s.<\/p>\n<p>En efecto, ellos llegaron a ser ejemplo a todos los de Macedonia (su regi&#243;n) y a los de Acaya (la regi&#243;n vecina) que hab&#237;an cre&#237;do. &#191;En qu&#233; consisti&#243; ese ejemplo? En cuanto a la fe y la predicaci&#243;n, por un lado, y en cuanto al amor, por otro. <\/p>\n<p>Un ejemplo de fe<\/p>\n<p>&#8220;Porque partiendo de vosotros ha sido divulgada la palabra del Se&#241;or, no s&#243;lo en Macedonia y Acaya, sino que tambi&#233;n en todo lugar vuestra fe en Dios se ha extendido, de modo que nosotros no tenemos necesidad de hablar nada; porque ellos mismos cuentan de nosotros la manera en que nos recibisteis, y c&#243;mo os convertisteis de los &#237;dolos a Dios, para servir al Dios vivo, y verdadero y esperar de los cielos a su Hijo, al cual resucit&#243; de los muertos, a Jes&#250;s, quien nos libra de la ira venidera&#8221; (1:8-10).<\/p>\n<p>Una vez que Pablo, Silas y Timoteo se marcharon para continuar con su obra, los tesalonicenses tomaron la iniciativa. Ellos se transformaron en imitadores de los ap&#243;stoles. Ellos hab&#237;an aprendido en sus comienzos algo que oyeron de los jud&#237;os de su ciudad: &#8220;Estos que trastornan el mundo entero tambi&#233;n han venido ac&#225;&#8221; (Hech.17:6). En realidad, ellos pudieron comprobar que los jud&#237;os ten&#237;an raz&#243;n, en el mejor sentido de la palabra. Porque el evangelio todo lo trastorna. Como hemos visto m&#225;s atr&#225;s, tanto en Damasco, como en Jerusal&#233;n, Pablo lo trastorn&#243; todo con el evangelio, hasta recibir amenazas de muerte. Pablo, Silas y Timoteo llevaban una semilla tan poderosa que apenas ellos la tiraban sobre una tierra fecunda, comenzaba inmediatamente a dar frutos. Los tesalonicenses quisieron seguir su ejemplo, yendo aun m&#225;s all&#225; de Tesal&#243;nica. Con toda seguridad, ellos encomendaron a algunos de sus profetas y evangelistas (&#191;Aristarco, Sos&#237;pater, Segundo, Jas&#243;n?) que recorriesen la regi&#243;n (Macedonia), y como los frutos debieron de ser abundantes, pensaron en extender su campo de acci&#243;n hacia la regi&#243;n vecina de Acaya, y &#8220;no s&#243;lo en Macedonia y Acaya, sino que tambi&#233;n en todo lugar&#8221;. El resultado fue que Pablo, al recorrer despu&#233;s esos lugares, no ten&#237;a necesidad de hablar nada, porque o&#237;a de los mismos lugare&#241;os, todas las cosas que hab&#237;an recibido de los tesalonicenses.<\/p>\n<p>Ellos iban y contaban su testimonio acerca de c&#243;mo hab&#237;an recibido a los ap&#243;stoles de Dios, y c&#243;mo se hab&#237;an convertido. Ellos deben de haber dicho cosas como estas: &#8220;Cuando llegaron los ap&#243;stoles a nuestra ciudad, nosotros supimos &#8211;no nos pregunten c&#243;mo&#8211; que eran enviados de Dios, y nos predicaron a Cristo, y fuimos salvos de nuestros pecados, y cuando nos impusieron las manos recibimos el Esp&#237;ritu Santo. Y ahora, vean ustedes: somos hijos de Dios y tenemos un gozo que antes no conoc&#237;amos&#8221;. Y otros dir&#237;an: &#8220;Nosotros antes &#233;ramos id&#243;latras, pero ahora servimos al Dios vivo y verdadero. Antes no ten&#237;amos esperanza, pero ahora esperamos del cielo al Hijo de Dios, quien nos libra de la ira venidera&#8221;. Y, de seguro, la gente se convert&#237;a y se regocijaba igual que ellos cuando hab&#237;an cre&#237;do.<\/p>\n<p>De modo que as&#237; como hab&#237;an aprendido de Pablo, Silas y Timoteo a trastornar el mundo, as&#237; lo comenzaron a hacer ellos tambi&#233;n. Por eso los ap&#243;stoles pod&#237;an decir con tanta satisfacci&#243;n que los tesalonicenses se hab&#237;an transformado en unos verdaderos imitadores. &#161;Oh, bienaventuradas las iglesias que lo imitan todo de los verdaderos ap&#243;stoles! &#161;Son de temer para el Hades y las tinieblas, pero son llenas de fruto para Dios!<\/p>\n<p>Bienaventurada es la iglesia que no tiene este evangelio s&#243;lo para s&#237;, sino que lo comparte aun m&#225;s all&#225; de sus l&#237;mites. Una iglesia imitadora de los verdaderos ap&#243;stoles es una iglesia que conmueve los cimientos del Hades. &#161;Bendita es la iglesia que puede obedecer a Dios y que puede imitar lo justo, lo santo y lo verdadero!<\/p>\n<p>Toda la distorsi&#243;n que nos rodea en este tiempo no puede borrar de nuestra conciencia y de nuestro coraz&#243;n la imagen real y bendita de las cosas perfectas tal como las vemos aqu&#237;. El Se&#241;or no permita que las cosas distorsionadas nos quiten la visi&#243;n de c&#243;mo Dios las concibi&#243; y como &#201;l las tiene en su coraz&#243;n. Nosotros no somos imitadores de distorsiones. Somos imitadores de lo perfecto. Necesitamos abundar m&#225;s y m&#225;s en esto. Por eso miraremos al Se&#241;or Jes&#250;s, su rostro bendito, y miraremos la Escritura, la escudri&#241;aremos con atenci&#243;n, volveremos una y otra vez sobre estas palabras inspiradas para que el Se&#241;or, en su misericordia, nos abra el entendimiento entorpecido y nos permita ver lo que hay en su perfecto consejo. Debemos reconocer que nuestro entendimiento es torpe, debemos reconocer que nuestro coraz&#243;n no puede entrar en las cosas santas de Dios a menos que &#201;l produzca una renovaci&#243;n, y a menos que sea limpiado de &#237;dolos y de cosas inmundas. A menos que nuestros ojos sean lavados con colirio, no podremos ver las verdades de Dios. A esto nos est&#225; despertando el Se&#241;or, para volver a entrar en el lugar sant&#237;simo; para poner el o&#237;do atento a lo que Dios dice, para que nuestros ojos sean ungidos y as&#237; ver, en el monte santo al cual nos hemos acercado, la gloria de la Jerusal&#233;n celestial.<\/p>\n<p>En cuanto a la fe y en cuanto a la predicaci&#243;n los tesalonicenses eran ejemplo, pero no s&#243;lo en eso. Tambi&#233;n lo eran en cuanto al amor.<\/p>\n<p>Un ejemplo de amor<\/p>\n<p>&#8220;Pero acerca del amor fraternal no ten&#233;is necesidad de que os escriba, porque vosotros mismos hab&#233;is aprendido de Dios que os am&#233;is unos a otros; y tambi&#233;n lo hac&#233;is as&#237; con todos los hermanos que est&#225;n por toda Macedonia.&#8221; (4:9-10)<\/p>\n<p>Los hermanos de Tesal&#243;nica no s&#243;lo llevaron la Palabra y su testimonio: tambi&#233;n llevaron el amor. Amaban a todos los hermanos que estaban en toda Macedonia.<\/p>\n<p>He aqu&#237; una iglesia que ama. Este es el amor fraternal. No es un amor al mundo ni a los que est&#225;n en el mundo. Es un amor a los hermanos. Muchas veces hay el error de pensar que la iglesia tiene que preocuparse de levantar orfanatos y casas de ancianos, es decir, buscar c&#243;mo servir al mundo en estas cosas. El mundo tiene qui&#233;n les haga este servicio a sus pobres, a sus necesitados. Nosotros no hemos sido llamados a eso, sino a amarnos unos a otros y a amar a los hermanos que est&#225;n m&#225;s all&#225; de nuestras fronteras.<\/p>\n<p>Noten la doble expresi&#243;n: &#8220;Todos los hermanos &#8230; por toda Macedonia&#8221;. &#191;Por qu&#233; en Macedonia? Porque en Macedonia hab&#237;a sido predicada la palabra del Se&#241;or. El amor sigue el mismo cauce que traza la Palabra. All&#225; donde llega y es cre&#237;da la Palabra de Dios, all&#225; llega el amor de Dios a trav&#233;s de los hermanos. Siempre la Palabra va adelante. Y el amor va en seguida para producir la unidad perfecta. El amor no va por cauces distintos, va por el mismo cauce que abre la Palabra. El amor desbordante de Cristo en nuestros corazones va hacia donde est&#225;n los hijos de Dios.<\/p>\n<p>Pablo no les est&#225; ense&#241;ando a los tesalonicenses c&#243;mo deben amar, m&#225;s bien confirma algo que ya estaban haciendo. El amor fraternal era conocido y practicado por los hermanos de Tesal&#243;nica, por eso les dice: &#8220;Pero acerca del amor fraternal no ten&#233;is necesidad de que os escriba &#8230;&#8221;, s&#243;lo le cabe desear que en ello abunden m&#225;s y m&#225;s (4:10).<\/p>\n<p>Una iglesia as&#237; sin duda que era un ejemplo para todas las dem&#225;s. Por eso decimos que la iglesia en Tesal&#243;nica es una iglesia que nos impresiona vivamente, y que nos invita a imitarla.<\/p>\n<p>Volveremos sobre el amor m&#225;s adelante.<\/p>\n<p>Ahora bien, &#191;cu&#225;l era la clave de su crecimiento? <\/p>\n<p>\nCap&#237;tulo 5<\/p>\n<p>LA CLAVE DEL CRECIMIENTO.<\/p>\n<p>En tres partes de esta ep&#237;stola se mencionan las tres virtudes producidas por el Esp&#237;ritu Santo, y que producen una iglesia tan gloriosa como la iglesia en Tesal&#243;nica. Estas tres virtudes son: la fe, el amor y la esperanza.<\/p>\n<p>Motor que impulsa<\/p>\n<p>&#8220;Acord&#225;ndonos sin cesar delante del Dios y Padre nuestro de la obra de vuestra fe, del trabajo de vuestro amor y de vuestra constancia en la esperanza en nuestro Se&#241;or Jesucristo.&#8221; (1:3).<\/p>\n<p>Aqu&#237; hay tres cosas claramente definidas y que motivan el recuerdo incesante de los ap&#243;stoles: a) la obra de vuestra fe, b) el trabajo de vuestro amor, y c) vuestra constancia en la esperanza.<\/p>\n<p>La fe, el amor y la esperanza son las mismas tres cosas que menciona el ap&#243;stol en 1&#170; Corintios 13:13. Pero aqu&#237; estas virtudes no est&#225;n solas, sino que primero, antes que ellas, se menciona algo m&#225;s. No dice la fe, sino &#8220;la obra de vuestra fe&#8221;. Lo que Pablo recordaba no era simplemente la fe de los hermanos, era la obra de esa fe. El no recordaba s&#243;lo el amor de los hermanos, sino &#8220;el trabajo de vuestro amor&#8221;. El no recordaba s&#243;lo la esperanza de los hermanos, sino &#8220;vuestra constancia en la esperanza&#8221;. No es s&#243;lo la fe, sino la fe que obra; no es s&#243;lo el amor, sino el amor que trabaja; no es s&#243;lo la esperanza en el Se&#241;or, sino que es la esperanza que se ejercita diariamente. He aqu&#237; la clave de una iglesia normal.<\/p>\n<p>Aqu&#237; hay obra, trabajo y constancia. Esto destierra toda pasividad. Aqu&#237; hay acci&#243;n, hay dinamismo, aqu&#237; hay servicio. Pero no es una obra, un trabajo y una constancia de origen incierto, ni de origen bajo. No es la obra del que busca justificarse delante de Dios aparte de la fe; no es el trabajo de quien busca servir al hermano sin amor, como sustituyendo el verdadero amor, y acarreando para s&#237; gloria por algo que no es; no es tampoco la constancia como un ejercicio de la voluntad estoica. Si as&#237; fueran, ser&#237;an vanos e in&#250;tiles sustitutos de las gracias de Dios, e inservibles en Su obra.<\/p>\n<p>Sin embargo, &#233;stas de las que aqu&#237; se habla no tienen su origen en la tierra, no proceden de carne y sangre. <\/p>\n<p>La obra de la que aqu&#237; se habla es una obra que procede de la fe, y que por lo tanto, sabe de los fracasos de la carne para agradar a Dios, &#233;stas son obras purificadas por la fe, obras de quienes han pasado por el Jord&#225;n, que han confesado su muerte y su resurrecci&#243;n y que sirven en un nuevo principio, en el del esp&#237;ritu y no en el de la carne. Es obra de hombres que se asocian con una vara florecida y aun con sus frutos, despu&#233;s de haber pasado toda una noche en muerte delante de Dios (N&#250;m. 17:7-8).<\/p>\n<p>En 1&#170; de Corintios 13 se habla de trabajos que pueden realizarse sin amor, tales como repartir los bienes para dar de comer a los pobres y entregar el cuerpo para ser quemado. Trabajos as&#237; parecen nobles y altruistas, pero si no proceden del amor, el juicio sobre ellos es tajante, &#161;no sirven de nada!<\/p>\n<p>En cambio, el trabajo del que aqu&#237; se habla es el trabajo que se origina en el amor a Dios; el amor que proviene de Dios y que vuelve a Dios en trabajo a favor del hermano: &#8220;En esto conocemos que amamos a los hijos de Dios, cuando amamos a Dios&#8221; (1&#170; Juan 5:2). &#191;De d&#243;nde procede el amor a los hermanos? Del amor a Dios. Nadie puede amar a la criatura si no ama a Dios primero. Cuando el mundo habla del amor al pr&#243;jimo no sabe de lo que habla, porque si no conoce a Dios, no puede saber lo que es el amor al pr&#243;jimo. La prueba de si un amor es verdadero o no, es esta: tiene que provenir del amor a Dios. S&#243;lo quienes aman a Dios, pueden amar a los hijos de Dios.<\/p>\n<p>En Hebreos 6:10 dice: &#8220;Porque Dios no es injusto para olvidar vuestra obra y el trabajo de amor que hab&#233;is mostrado hacia su nombre, habiendo servido a los santos y sirvi&#233;ndoles a&#250;n&#8221;. Aqu&#237; se nos ense&#241;a que el trabajo de amor mostrado hacia el Nombre del Se&#241;or se traduce en un servicio a los santos. El Nombre de Jes&#250;s es la inspiraci&#243;n para un trabajo de amor. Gracias a Dios porque conocemos el Nombre de Jes&#250;s. El es nuestro galard&#243;n. Mir&#225;ndole a &#201;l es como nosotros podemos trabajar en amor.<\/p>\n<p>Como hemos dicho, el amor de los tesalonicenses sigui&#243; el mismo cauce de la Palabra para expresarse. All&#237; donde es recibida la Palabra, hacia all&#225; se encauza el trabajo del amor, para suplir, por amor a Dios, las necesidades de los santos. Por tanto, este es un amor que no ama de palabra, sino que va y sirve, sin esperar del hermano nada a cambio. Este amor espera en Dios, quien no es injusto para olvidar su trabajo y su obra. <\/p>\n<p>La constancia de la que aqu&#237; se habla, se asienta en la esperanza cierta, esa esperanza que surge de la prueba, (y que, por lo tanto, es probada), y que no averg&#252;enza. Esta constancia tiene que ver con la paciencia, con la perseverancia. Esta esperanza es constante, y no se desvanece con la primera aflicci&#243;n o con el primer brote de incredulidad. No es algo moment&#225;neo, no es una emoci&#243;n. No es algo pasajero, no es una flor de un d&#237;a. Esta es una esperanza que resurge con m&#225;s fuerza luego de una prueba. Es la esperanza paciente del que cree que Dios es poderoso para guardar nuestro dep&#243;sito hasta aquel d&#237;a, no importando las desesperanzadoras circunstancias por las que atravesamos aqu&#237; abajo. Esta esperanza constante tiene al Se&#241;or siempre delante de s&#237;, le acaricia cada d&#237;a, le ve en la devoci&#243;n diaria. Es una esperanza que se alimenta de un man&#225; imperecedero, y que por tanto se convierte en una virtud inclaudicable.<\/p>\n<p>Cuando nosotros vemos en Romanos 4 a Abraham, aprendemos algo de esta esperanza que es capaz de superar la prueba y que es perfeccionada en medio de la prueba. Dice que Abraham crey&#243; a Dios, el cual da vida a los muertos y llama las cosas que no son como si fuesen. &#201;l crey&#243; en esperanza contra esperanza para llegar a ser padre de muchas gentes. &#191;C&#243;mo es esta esperanza? Esta esperanza est&#225; puesta en Dios. Abraham crey&#243; a Dios y su fe le fue contada por justicia. Abraham no fue avergonzado, porque aun fuera del tiempo de la edad, &#233;l engendr&#243; un hijo de sus entra&#241;as, cuando nadie le daba esperanza. Hab<\/p><\/div>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>(Mensajes sobre 1&#170; Tesalonicenses) &#191;En qu&#233; libro del Nuevo Testamento encontramos el mejor modelo de lo que es un ministerio apost&#243;lico normal y una iglesia normal? No es en Romanos, Corintios ni Efesios, que son consideradas las grandes ep&#237;stolas, sino en 1&#170; Tesalonicenses, que apenas ocupa unas pocas p&#225;ginas en la Biblia. El ministerio que &hellip; <a href=\"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/conforme-al-modelo\/\" class=\"more-link\">Continuar leyendo<span class=\"screen-reader-text\"> \u00abConforme al modelo\u00bb<\/span><\/a><\/p>\n","protected":false},"author":1,"featured_media":0,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[1],"tags":[],"class_list":["post-5692","post","type-post","status-publish","format-standard","hentry","category-general"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/5692","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/users\/1"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=5692"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/5692\/revisions"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=5692"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=5692"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=5692"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}