{"id":5709,"date":"2016-02-08T19:12:03","date_gmt":"2016-02-09T00:12:03","guid":{"rendered":"http:\/\/www.biblia.work\/sermones\/los-frutos-del-espritu-santo-2\/"},"modified":"2016-02-08T19:12:03","modified_gmt":"2016-02-09T00:12:03","slug":"los-frutos-del-espritu-santo-2","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/los-frutos-del-espritu-santo-2\/","title":{"rendered":"Los frutos del Esp&#237;ritu Santo &#8211; 2"},"content":{"rendered":"<div>INTRODUCCION: <\/p>\n<p>En este tema seguiremos considerando los frutos del Esp&#237;ritu los cuales son de vital importancia en nuestra relaci&#243;n con nosotros mismos, y con nuestros semejantes, como tambi&#233;n con Dios en este tema estudiaremos cada uno de los frutos del Esp&#237;ritu:<\/p><\/div>\n<div style=\"text-align:justify; color:#3d3d3d;\">&#183;        Amor: el amor es supremo entre todos los dones, es razonable que aparezca en primer lugar en la lista del fruto m&#250;ltiple del Esp&#237;ritu, porque tanto en la dispensaci&#243;n de la ley como la de la gracia el amor es el cumplimiento de ambos ya que en el se lleva acabo el plan redentor de Dios para el hombre. Dios design&#243; su amor para el mundo (Juan 3:16; 1Juan 2:2). Dios canaliz&#243; ese amor hacia la tierra por medio de la persona de su Hijo. Encauzo ese amor dentro de nuestros corazones a trav&#233;s de la persona del Esp&#237;ritu Santo. El canalizo ese amor hacia los hombres necesitados en todas partes a trav&#233;s de sus redimidos. As&#237; el amor es la clave de su programa redentor: recibido, es nuestra salvaci&#243;n; respondiendo a &#233;l, viene a ser nuestra santificaci&#243;n; manifestado a otros, se convierte en nuestro servicio. Concluimos que el amor es la esencia de Dios, y el amor no tiene sustituto. El cristiano que ha sido bendecido por la llenura del Esp&#237;ritu amara lo que Dios ama y aborrecer&#225; lo que Dios aborrece.<\/p>\n<p>&#183;        Gozo: el gozo mencionado en segundo lugar no es otra cosa que el gozo celestial divino pasando por, o reproducido en el hijo de Dios. No es el gozo humano estimulado o aumentado por la influencia divina. Es el gozo del Esp&#237;ritu Santo mismo y de Cristo y del Padre, operando como una experiencia en el creyente. Nehem&#237;as declar&#243; &#8220;El gozo del Se&#241;or es vuestra fortaleza&#8221; (Neh. 8:10) del gozo impartido, Cristo dijo: &#8220;&#8230;para que mi gozo este en vosotros y vuestro gozo sea cumplido&#8221; (Juan 15:11). El ap&#243;stol Juan, habiendo declarado la comuni&#243;n entre Dios, padre e Hijo y el Creyente, afirma: &#8220;estas cosas os escribimos, para que vuestro gozo sea cumplido&#8221; (1 Juan 1:40).<\/p>\n<p>&#183;        Paz: as&#237; mismo como Cristo nos leg&#243; su gozo, de la misma manera nos lego su paz (Juan 14:27. Aqu&#237; se hace referencia a la paz divina que no puede ser reducida en el coraz&#243;n humano. El Ap&#243;stol Pablo la defini&#243; al Decir: &#8220;Y la paz de Dios que sobrepasa todo entendimiento guardara vuestros corazones y vuestros pensamientos en Cristo Jes&#250;s&#8221; (Filipenses 4:7),hay una diferencia entre &#8220;la paz de Dios&#8221;, que es una experiencia operada interiormente, y la &#8220;paz con Dios&#8221; que es la consumada por Cristo (Romanos 5:1), la paz de la cual hablamos la que Cristo heredo es una experiencia constante de paz que siente el coraz&#243;n es directa y depende de la misma naturaleza del Car&#225;cter de Dios. Y no la asegura, ni la mengua la fuerza de la voluntad humana<\/p>\n<p>&#183;        Paciencia: cada fruto del Esp&#237;ritu es opuesto a un aspecto no espiritual del coraz&#243;n humano. La cura para las condiciones materiales no es el intento de dejar de hacer lo malo, sino &#233;l sustituirlos con los frutos del Esp&#237;ritu, esto es todas las virtudes que Dios imparte. La paciencia por ejemplo es el ant&#237;doto divino para la impaciencia, no es meramente la paciencia humana que tiene sus limites sino la Paciencia de Dios operada internamente y esta es infinita no conoce limites. Solamente cuando somos llenos de su gloria podemos experimentar esta paciencia (Colosenses 1:11) este fruto es muy necesario en la vida delos que predican o ense&#241;an (1 Timoteo 4:2). Para espera la venida de Cristo requiere de paciencia (Santiago 6:7-8), la paciencia nos ayuda a alcanzar las Promesas (Heb 6:15).<\/p>\n<p>&#183;        Benignidad: en otras palabras ser bueno veamos un ejemplo: un hombre justo puede despedir de su hogar a una viuda sin recursos cuando se atrasa con la renta, en tanto que un hombre bueno hallar&#237;a la manera de evitarlo.<\/p>\n<p>&#183;        Bondad: en la persona de Dios la bondad alcanza el infinito, el mismo mundo depende de la bondad de Dios, nadie puede imaginarse como seria el mundo si Dios fuera malo El salmista declara algo muy verdadero (Salmo 27:13) esa misma bondad le seguir&#237;an todo los d&#237;as de su vida(salmo 23:6)<\/p>\n<p>&#183;        Mansedumbre: La mansedumbre de Dios no implica debilidad. El cordero mudo ante sus angustiadores es una demostraci&#243;n que en Dios, como &#201;l lo es seg&#250;n lo demande la ocasi&#243;n, es no resistencia; Pero esto no nos lleva a la conclusi&#243;n de que tambi&#233;n no hay otros atributos en Dios que no defiendan su Santidad y Su  gobierno de justicia; ni que el creyente lleno del Esp&#237;ritu manifestara solo mansedumbre. El tambi&#233;n puede conocer el poder de la indignaci&#243;n, pero as&#237; mismo ser&#225; manso, este fruto se requiere a todos los que han de manifestar la gracia de Dios en el servicio (2 Timoteo 2:24-26) adem&#225;s hay una recomendaci&#243;n mas del Ap&#243;stol Pablo (Tito 3:2) el coraz&#243;n ansioso de la amable mansedumbre de Cristo se le anima a creer que puede llegar a obtenerla, no por el esfuerzo humano, o por una in&#250;til imitaci&#243;n, sino como un fruto directo del Esp&#237;ritu.<\/p>\n<p>&#183;        Fe o Fidelidad: la palabra usada en G&#225;latas 5:22 no es fe sino fidelidad Dios es fiel y esta fidelidad es reproducida por el Esp&#237;ritu en la vida del Creyente. La huella humana de infidelidad es corregida &#250;nicamente por la m&#225;s grande manifestaci&#243;n de fidelidad de Dios. Este atributo pertenece solamente a Dios, pero puede ser reproducido, y lo ser&#225; en el creyente consagrado, por el Esp&#237;ritu. Tal fidelidad se manifestara en las relaciones del creyente con Dios, con sus semejantes y consigo mismo. Honradez, sinceridad y devoci&#243;n sacrificial son factores en esta fidelidad divina manifestada. Esta gracia impartida ser&#225; dirigida hacia aquello a que el mismo Dios es fiel.<\/p>\n<p>&#183;        Templanza: Dominio Propio esto es cuando el creyente se ajusta a la mente de Dios y su voluntad. La llenura del Esp&#237;ritu, se ve en los frutos del Esp&#237;ritu, lo que Dios es, naturalmente, es lo que &#233;l requiere, y ciertamente sus atributos, hasta donde puedan adaptarse a la vida humana, han de ser reproducidos en el creyente por el Esp&#237;ritu. La vida que hay que vivir no podr&#237;a ser m&#225;s divina si el creyente tuviera que salir su cuerpo y quedara solo el Esp&#237;ritu como el ocupante, sino fuera por el hecho de que el Esp&#237;ritu hace uso de todas las facultades como lo hace el cuerpo del creyente. Entonces tambi&#233;n las manifestaciones directas de las caracter&#237;sticas divinas no son estorbadas por la presencia de las facultades humanas existentes, entonces es claro que el Esp&#237;ritu Usa de todas las facultades del ser humano para manifestar las caracter&#237;sticas de Dios.<\/p>\n<p>Conclusi&#243;n: La Voluntad de Dios es que seamos conformados a su imagen y que en nuestra existencia terrena manifestemos su personalidad a los que no pueden percibir su Presencia, Nosotros somos los inmediatos responsables de Ense&#241;ar al mundo lo que Dios es por medio de Un testimonio Fruct&#237;fero saturado con los frutos del Esp&#237;ritu<\/p>\n<p>Elaborado por el Pastor V&#237;ctor Mendoza<\/p>\n<p>Iglesia Senda de Vida<\/p>\n<p>Douglas, GA USA<\/p>\n<p>912 389 0934<\/p>\n<p><span id='eeEncEmail_mX3NjX8Pq1'>.(JavaScript must be enabled to view this email address)<\/span><script type=\"text\/javascript\">\n\/\/<![CDATA[\nvar l=new Array();\nvar output = '';\nl[0]='>';l[1]='a';l[2]='\/';l[3]='<';l[4]=' 116';l[5]=' 101';l[6]=' 110';l[7]=' 46';l[8]=' 108';l[9]=' 101';l[10]=' 116';l[11]=' 116';l[12]=' 110';l[13]=' 97';l[14]=' 108';l[15]=' 112';l[16]=' 64';l[17]=' 51';l[18]=' 55';l[19]=' 110';l[20]=' 101';l[21]=' 109';l[22]=' 99';l[23]=' 105';l[24]=' 118';l[25]='>';l[26]='\"';l[27]=' 116';l[28]=' 101';l[29]=' 110';l[30]=' 46';l[31]=' 108';l[32]=' 101';l[33]=' 116';l[34]=' 116';l[35]=' 110';l[36]=' 97';l[37]=' 108';l[38]=' 112';l[39]=' 64';l[40]=' 51';l[41]=' 55';l[42]=' 110';l[43]=' 101';l[44]=' 109';l[45]=' 99';l[46]=' 105';l[47]=' 118';l[48]=':';l[49]='o';l[50]='t';l[51]='l';l[52]='i';l[53]='a';l[54]='m';l[55]='\"';l[56]='=';l[57]='f';l[58]='e';l[59]='r';l[60]='h';l[61]='a ';l[62]='<';\nfor (var i = l.length-1; i >= 0; i=i-1){ \nif (l[i].substring(0, 1) == ' ') output += \"&#\"+unescape(l[i].substring(1))+\";\"; \nelse output += unescape(l[i]);\n}\ndocument.getElementById('eeEncEmail_mX3NjX8Pq1').innerHTML = output;\n\/\/]]>\n<\/script><\/div>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>INTRODUCCION: En este tema seguiremos considerando los frutos del Esp&#237;ritu los cuales son de vital importancia en nuestra relaci&#243;n con nosotros mismos, y con nuestros semejantes, como tambi&#233;n con Dios en este tema estudiaremos cada uno de los frutos del Esp&#237;ritu: &#183; Amor: el amor es supremo entre todos los dones, es razonable que aparezca &hellip; <a href=\"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/los-frutos-del-espritu-santo-2\/\" class=\"more-link\">Continuar leyendo<span class=\"screen-reader-text\"> \u00abLos frutos del Esp&#237;ritu Santo &#8211; 2\u00bb<\/span><\/a><\/p>\n","protected":false},"author":1,"featured_media":0,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[1],"tags":[],"class_list":["post-5709","post","type-post","status-publish","format-standard","hentry","category-general"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/5709","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/users\/1"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=5709"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/5709\/revisions"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=5709"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=5709"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=5709"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}