{"id":5711,"date":"2016-02-08T19:12:04","date_gmt":"2016-02-09T00:12:04","guid":{"rendered":"http:\/\/www.biblia.work\/sermones\/oportunidades-donde-los-dems-ven-derrota\/"},"modified":"2016-02-08T19:12:04","modified_gmt":"2016-02-09T00:12:04","slug":"oportunidades-donde-los-dems-ven-derrota","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/oportunidades-donde-los-dems-ven-derrota\/","title":{"rendered":"Oportunidades donde los dem&#225;s ven derrota"},"content":{"rendered":"<div>A Wilmar Palomares nadie lo presion&#243; para que aceptara ser pastor en la iglesia del barrio Siete de Agosto, al oriente de Cali. Simplemente levant&#243; su mano. Los dem&#225;s pastores guardaron silencio. Alguien sud&#243; fr&#237;o, pensando que tal vez lo nombrar&#237;an y por sujeci&#243;n, le habr&#237;a tocado hacerse cargo de aquella congregaci&#243;n.<\/div>\n<div style=\"text-align:justify; color:#3d3d3d;\">Y era comprensible aquella actitud. El templo luc&#237;a abandonado, hac&#237;a falta emprender cualquier cantidad de reparaciones. En cuanto a la asistencia, no llegaba a veinte personas. Respecto a los l&#237;deres, era necesario llegar y poner en orden las cosas. Reinaba un desgano total. Todo esto sin profundizar en el hecho de que en los ingresos econ&#243;micos que eran m&#237;nimos. Apenas alcanzaban para pagar las facturas por servicios de agua, energ&#237;a y tel&#233;fono.<\/p>\n<p>Al finalizar la reuni&#243;n los ministros evang&#233;licos se acercaron a Wilmar. Cada uno le dio unas cuantas palmaditas en el hombro, que no era f&#225;cil de precisar si eran una se&#241;al de solidaridad, un sentido p&#233;same o la frase expresada con gestos y no con palabras, porque as&#237; habr&#237;a sonado m&#225;s duro: &#8220;Muchacho, no sabes en el l&#237;o que te metiste&#8221;.<\/p>\n<p>Hoy es una congregaci&#243;n pr&#243;spera. Su membres&#237;a crece de manera sorprendente. Soplan nuevos vientos. Dios respald&#243; a este joven pastor que vio oportunidades donde los dem&#225;s ve&#237;an s&#243;lo condiciones para el fracaso&#8230;<\/p>\n<p><b>La verdadera fe<\/b><\/p>\n<p>Hoy d&#237;a es com&#250;n escuchar un &#233;nfasis en la necesidad de caminar por fe y no por lo que vemos. &#8220;Yo creo en lo que todav&#237;a no puedo ver ni tocar&#8221;, dir&#225; alguien para seguidamente recitarnos de memoria que &#8220;Es, pues, la fe la certeza de lo que se espera, la convicci&#243;n de lo que no se ve&#8221; (Hebreos 11:1). Pero al llegar el momento de poner en pr&#225;ctica ese sagrado postulado es cuando comprendemos en su real magnitud la enorme brecha que hay entre lo que decimos y lo que hacemos.<\/p>\n<p>Pero &#191;Qu&#233; ocurre cuando las circunstancias son dif&#237;ciles y debemos llevar a los hechos nuestras pretendidas convicciones en el poder de Dios? Sencillo: Que muchos dudan, vuelven atr&#225;s o renuncian y se resignan al fracaso. Y esto es aplicable a los sue&#241;os ministeriales, las aspiraciones laborales y las metas y proyectos que trazamos diariamente.<\/p>\n<p>Pero perm&#237;tame adicionarle un nuevo ingrediente que torna dif&#237;ciles las cosas: &#191;Qu&#233; ocurre cuando comienza a caminar hacia la materializaci&#243;n de un prop&#243;sito y de pronto se encuentra luchando contra la corriente? &#191;Sigue adelante? O quiz&#225; prefiere decir: &#8220;Hasta aqu&#237; llegu&#233;&#8230;&#8221;<\/p>\n<p><b>Cambiar nuestra actitud<\/b><\/p>\n<p>Un hecho indudable es que el triunfo es patrimonio de quienes avanzan sin detenerse por las dificultades. Es de aquellos que no se dejan vencer por la adversidad y cada vez asumen nuevos retos. Esta premisa tiene cumplimiento en el mundo secular, pero es particularmente eficaz y sorprendente entre los cristianos. Esto lleva a una primera conclusi&#243;n: para vencer necesariamente y con ayuda de Dios, debemos cambiar nuestra actitud&#8230;<\/p>\n<p>Pienso ahora en un triunfador de la antig&#252;edad. Ten&#237;a un socio que antes que bobo, era muy vivo y adem&#225;s, ventajoso. No se andaba por las ramas: cuando hab&#237;a que escoger algo, siempre se inclinaba por lo mejor. En materia de negocios, siempre razonaba: primero yo, segundo yo&#8230; y tercero&#8230; pues yo&#8230;.<\/p>\n<p>Su socio, el vencedor, era m&#225;s pausado. &#191;A qui&#233;n me refiero? A Abram y su sobrino Lot. La historia la hallamos en el libro del G&#233;nesis, cap&#237;tulo 13 vers&#237;culos desde el 1 al 17. Seg&#250;n el relato, las posesiones de ambos eran tantas, que decidieron separarse. No hab&#237;a suficiente espacio para los dos y, para agravar la perspectiva, sus colaboradores ya se estaban liando a pu&#241;etazos para zanjar las diferencia. Y fue en ese momento cuando Abram  tom&#243; una decisi&#243;n sensata. Le dijo a su sobrino que escogiera: &#8220;&#8230;Yo te ruego que te apartes de m&#237;. Si fueres a la mano izquierda, yo ir&#233; a la derecha; y si ala derecha, yo a la izquierda.&#8221; (vers&#237;culo 9).<\/p>\n<p><b>Seguridad en Dios<\/b><\/p>\n<p>Abram asumi&#243; la actitud de un vencedor: disposici&#243;n de seguir adelante sin importar las circunstancias. El sab&#237;a que cualquiera fuera el territorio que le correspondiera en suerte, le ir&#237;a bien. Confiaba que el poder de Dios lo acompa&#241;aba. Ten&#237;a seguridad y confianza en Aqu&#233;l que todo lo puede. Sab&#237;a que a donde fuera, el Se&#241;or iba con l&#8230; Y si Dios est&#225; con nosotros&#8230;&#191;Qui&#233;n podr&#225; estar en contra nuestra? Decisi&#243;n, mentalidad de avanzada, pasos firmes, actitud de ganador&#8230;<\/p>\n<p><b>El error de seguir el camino que los dem&#225;s andan<\/b><\/p>\n<p>Como dije antes, el sobrino del patriarca era ventajoso. &#8220;Y alz&#243; Lot sus ojos, y vio toda la llanura del Jord&#225;n, que toda ella era de riego, como el huerto de Jehov&#225;, como la tierra de Egipto en direcci&#243;n de Zoar antes que destruyese Jehov&#225; a Sodoma y Gomorra. Entonces Lot escogi&#243; para si toda la llanura del Jord&#225;n; y se fue Lot hacia el oriente, y se apartaron el uno del otro.&#8221; (Vers&#237;culos 10 y 11).<\/p>\n<p>Antes de proseguir, razonemos: Lo que el com&#250;n de las personas califican de promisorio, no siempre tiene un final feliz. Los hombres de Dios ven diferente. Tienen claro que la puerta ancha no es propiamente la que conduce al &#233;xito, a  la victoria, a la vida eterna&#8230; Tal como ocurri&#243; a Lot ya que &#8220;&#8230;los hombres de Sodoma eran malos y pecadores contra Jehov&#225; en gran manera&#8221;(Vers&#237;culo 13). Un triunfador jam&#225;s olvida que no en todos los casos el camino m&#225;s transitado es el mejor&#8230;<\/p>\n<p><b>Mirar las posibilidades y no los impedimentos<\/b><\/p>\n<p>Hora pong&#225;monos junto al camino con Abram, el vencedor. El simplemente confi&#243; que Dios lo bendecir&#237;a. No importa que s&#243;lo tuviese a disposici&#243;n una tierra llena de piedras y grandes desiertos.<\/p>\n<p>Cuando estamos en el plan de Dios y nos movemos en su voluntad, a&#250;n lo que consideramos un motivo de fracaso, se transforma en factor de victoria. &#8220;Y Jehov&#225; dijo a Abram, despu&#233;s que Lot se apart&#243; de &#233;l: Alza ahora tus ojos, y mira desde el lugar donde est&#225;s hacia el norte y el sur, y al oriente y al occidente. Porque toda la tierra que ves, la dar&#233; a ti y a tu descendencia para siempre&#8221; (vers&#237;culos 14 y 15).<\/p>\n<p><b>&#191;Qu&#233; pasar&#237;a si&#8230;?<\/b><\/p>\n<p>Preg&#250;ntese qu&#233; pasar&#237;a si&#8230; Usted dejara de mirar las dificultades y evaluara las posibilidades de triunfar con ayuda de Dios&#8230; Usted dejara de llorar por lo que pudo haber sido y no fue, y mirara el futuro que tiene por delante&#8230; Usted cambiara esa actitud que todo lo mira a la luz del fracaso&#8230;. Usted aprendiera a confiar y depender de Dios y no de sus fuerzas&#8230; &#191;Sabe qu&#233; ocurrir&#237;a? Que su vida ser&#237;a diferente. &#161;Hoy es su oportunidad! Mire por fe el panorama despejado y prometedor que tiene delante!&#8230; Este puede ser el comienzo de una vida de &#233;xito&#8230;. Con la ayuda de Dios lo podr&#225; lograr&#8230;<\/p>\n<p>Si tiene alguna inquietud, pregunta, sugerencia o petici&#243;n de oraci&#243;n, no dude en escribirme:<\/p>\n<p>Ps. Fernando Alexis Jim&#233;nez<\/p>\n<p>Ministerio de Evangelismo y Misiones &#8220;Heraldos de la Palabra&#8221;<\/p>\n<p>P&#225;gina en Internet: <a target=\"_blank\" rel=\"nofollow\" href=\"http:\/\/www.adorador.com\/heraldosdelapalabra\">[url=http:\/\/www.adorador.com\/heraldosdelapalabra]http:\/\/www.adorador.com\/heraldosdelapalabra<\/a>[\/url]<\/p>\n<p>Correo: <span id='eeEncEmail_g8cMhOhy87'>.(JavaScript must be enabled to view this email address)<\/span><script type=\"text\/javascript\">\n\/\/<![CDATA[\nvar l=new Array();\nvar output = '';\nl[0]='>';l[1]='a';l[2]='\/';l[3]='<';l[4]=' 109';l[5]=' 111';l[6]=' 99';l[7]=' 46';l[8]=' 114';l[9]=' 111';l[10]=' 100';l[11]=' 97';l[12]=' 114';l[13]=' 111';l[14]=' 100';l[15]=' 97';l[16]=' 64';l[17]=' 111';l[18]=' 100';l[19]=' 110';l[20]=' 97';l[21]=' 110';l[22]=' 114';l[23]=' 101';l[24]=' 102';l[25]='>';l[26]='\"';l[27]=' 109';l[28]=' 111';l[29]=' 99';l[30]=' 46';l[31]=' 114';l[32]=' 111';l[33]=' 100';l[34]=' 97';l[35]=' 114';l[36]=' 111';l[37]=' 100';l[38]=' 97';l[39]=' 64';l[40]=' 111';l[41]=' 100';l[42]=' 110';l[43]=' 97';l[44]=' 110';l[45]=' 114';l[46]=' 101';l[47]=' 102';l[48]=':';l[49]='o';l[50]='t';l[51]='l';l[52]='i';l[53]='a';l[54]='m';l[55]='\"';l[56]='=';l[57]='f';l[58]='e';l[59]='r';l[60]='h';l[61]='a ';l[62]='<';\nfor (var i = l.length-1; i >= 0; i=i-1){ \nif (l[i].substring(0, 1) == ' ') output += \"&#\"+unescape(l[i].substring(1))+\";\"; \nelse output += unescape(l[i]);\n}\ndocument.getElementById('eeEncEmail_g8cMhOhy87').innerHTML = output;\n\/\/]]>\n<\/script><\/div>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>A Wilmar Palomares nadie lo presion&#243; para que aceptara ser pastor en la iglesia del barrio Siete de Agosto, al oriente de Cali. 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