{"id":5713,"date":"2016-02-08T19:12:06","date_gmt":"2016-02-09T00:12:06","guid":{"rendered":"http:\/\/www.biblia.work\/sermones\/cuidado-con-su-testimonio\/"},"modified":"2016-02-08T19:12:06","modified_gmt":"2016-02-09T00:12:06","slug":"cuidado-con-su-testimonio","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/cuidado-con-su-testimonio\/","title":{"rendered":"&#161;Cuidado con su testimonio!"},"content":{"rendered":"<div>La partida de ajedrez estaba en un punto muerto, en esa fase en la que cada contendor se siente por igual, ganador y perdedor. Ocho de la noche. Un buen n&#250;mero de curiosos alrededor&#8230;<\/div>\n<div style=\"text-align:justify; color:#3d3d3d;\">&#8220;Si mueve el alfil, tal vez&#8230;&#8221;, murmur&#243; quedamente un espectador, en un verdadero susurro que por la tensi&#243;n del momento, lo escucharon todos. Uno de los jugadores le mir&#243;, entre inquisitivo y expectante. Luego fij&#243; de nuevo su atenci&#243;n en el tablero. &#8220;Moviste una ficha, aprovechando mi descuido&#8221;, increp&#243; al rival de ocasi&#243;n. &#8220;No, no lo hice&#8230;&#8221;, &#8220;Si, lo hiciste, eres un tramposo&#8221; recrimin&#243;. Un empuj&#243;n&#8230;, las fichas de ajedrez se desparramaron&#8230;Lo dem&#225;s fue una gresca.<\/p>\n<p>&#8220;All&#237; estaba, en el suelo, junto con mi Biblia. Sent&#237; que la sangre se agolpaba en mi rostro. Aunque quise contenerme, no pude. Agred&#237; a quien por a&#241;os hab&#237;a sido mi mejor amigo. Fue absurdo, lo admito. Lo que m&#225;s me avergonz&#243; fue que uno a uno los curiosos se fueron alejando mientras comentaban: Y eso que es evang&#233;lico&#8230;Me sent&#237; un hip&#243;crita, un fracasado&#8230;Y todo por un juego&#8221;. La voz de Alejandro, un jubilado de sesenta a&#241;os y miembro activo de la iglesia, revelaba la sinceridad de quien se encuentra arrepentido. Confes&#243; el hecho para explicar la raz&#243;n por la cual no quer&#237;a volver a la iglesia. &#8220;Siento que todos me miran y me acusan&#8230;&#8221;, dijo.<\/p>\n<p><b>Le suena familiar&#8230;<\/b><\/p>\n<p>&#191;Le ha ocurrido alguna vez que el temperamento le jug&#243; una mala pasada?&#191;Una palabra vulgar, quiz&#225;? &#191;Un gesto de desagrado que su pr&#243;jimo interpret&#243; como desprecio o humillaci&#243;n?&#191;Un rapto de ira que le ech&#243; a perder el momento? &#191;Una discusi&#243;n por una insignificancia?<\/p>\n<p>Si le ocurri&#243; algo parecido, nos identificamos en un hecho: usted y yo libramos una dura batalla con la vieja naturaleza, que amenaza con tirar por la borda el testimonio que debemos guardar.<\/p>\n<p>El ap&#243;stol Pablo describi&#243; esta situaci&#243;n de forma magistral: &#8220;Porque lo que yo hago, no lo entiendo; pues no hago lo que quiero, sino lo que aborrezco, eso hago&#8230;Y yo s&#233; que en m&#237;, esto es, en mi carne, no mora el bien; porque el querer el bien est&#225; en m&#237;, pero no el hacerlo. Porque no hago el bien que quiero, sino el mal que no quiero, eso hago.&#8221; (Romanos 7:15, 18-19).<\/p>\n<p><b>Cuidando su testimonio<\/b><\/p>\n<p>La totalidad de nuestro ser debe estar sometida a Dios. Es cierto que la antigua naturaleza nos sigue como una sombra. Por momentos la condici&#243;n pecaminosa, con todo lo que implica, quiere saltar como una fiera. Es una realidad que no podemos ignorar.<\/p>\n<p>Frente a esta situaci&#243;n, Pablo plantea tres elementos de suma importancia. El primero, que como creyentes no podemos seguir atados con el hombre del pasado. As&#237; queramos reaccionar con temor o violencia, debemos reafirmar en el coraz&#243;n y en la mente un pensamiento claro: tenemos una nueva identificad, ahora somos hijos de Dios. &#8220;En cuanto a la pasada manera de vivir, despojaos del viejo hombre que est&#225; viciado conforme a los deseos enga&#241;osos.&#8221; (Efesios 4:22).<\/p>\n<p>Un segundo aspecto radica en pedirle a Dios que limpie toda la informaci&#243;n que ten&#237;amos acumulada, y que nos llevaban a responder con agresividad, rencor, resentimiento y otras actitudes a la vista contrarias a un cristiano, cuando sent&#237;amos que alguien o algo nos estaba atacando: &#8220;&#8230;y renovaos en el esp&#237;ritu de vuestra mente&#8221; (vers&#237;culo 23). Una renovaci&#243;n no es nada f&#225;cil, y se complicas m&#225;s si queremos hacerlo a nuestra. Es &#250;nicamente Dios quien puede operar esa transformaci&#243;n mental, y por ende, de nuestras actitudes, que tanto nos hace falta.<\/p>\n<p>Un tercer punto, igualmente trascendente: debemos pedirle a Dios que nos lleve a obrar conforme lo hacen sus hijos: &#8220;&#8230;y vest&#237;os del nuevo hombre, creado seg&#250;n Dios en justicia y santidad de la verdad.&#8221; (vers&#237;culo 24).<\/p>\n<p>M&#237;rese al espejo, h&#225;galo con detenimiento. Aquella persona que refleja el vidrio, no es ni puede ser la de ayer, porque hoy ya tiene a alguien que le ayuda a  caminar conforme a la verdad, en rectitud y pureza. Cuando entienda que es un hombre nuevo, libre que ya no tiene por qu&#233; estar atado al ayer, piense y act&#250;e conforme a su nueva identidad. &#161;Ya Jesucristo lo hizo libre!.<\/p>\n<p>Tal vez le ha ocurrido que, cuando tiene un vestido deteriorado por el uso, no le preocupa utilizarlo cuando hace algo dom&#233;stico. No le preocupa si se mancha, al fin y al cabo, ya est&#225; concluyendo su ciclo de vida &#250;til como prenda de vestir. Pero si tiene un vestido nuevo o reci&#233;n salido de la tintorer&#237;a&#8230;El asunto es a otro precio&#8230;No se atrever&#237;a a marcharlo y menos a saltar un charco, por temor a que se ensucie&#8230;Traslade esa figura a su nueva condici&#243;n y tendr&#225; la respuesta. &#191;Seguir dando mal testimonio? No, perd&#243;neme pero no podr&#237;a hacerlo, ahora soy cristiano&#8230;Antes gobernaba mi situaci&#243;n de pecado, hoy domina el hombre libre en Jes&#250;s&#8230;<\/p>\n<p><b>Someterse a Dios, la soluci&#243;n<\/b><\/p>\n<p>Si todav&#237;a persiste una tendencia a airarse con facilidad, a ofender, agredir a los dem&#225;s, decir palabrotas, maldecir y sinn&#250;mero de actitudes que no est&#225;n conforme a las Escrituras, es probable que todav&#237;a no haya sometido todo su ser a Jesucristo. Est&#225; luchando en sus fuerzas y lo m&#225;s probable es que siempre enfrentar&#225; la derrota.<\/p>\n<p>Superar estas penosas situaciones es todo un proceso, fundamentalmente de sometimiento a Dios. Es decirle: &#8220;Ay&#250;dame a cambiar, porque humanamente no soy capaz&#8221;.<\/p>\n<p>En palabras del ap&#243;stol Pablo, el asunto se sintetiza en pocas palabras: &#8220;Haced morir, pues, lo terrenal en vosotros&#8230; habi&#233;ndoos despojado del viejo hombre con sus hechos, y revest&#237;os del nuevo, el cual conforme a la imagen del que lo cre&#243;, se va renovando hasta el conocimiento pleno&#8230;&#8221; (Colosenses 3:5, 9-11).<\/p>\n<p>Es un proceso, de rendirnos a Aquel que puede transformar nuestro car&#225;cter y emociones. &#161;No se desanime! Dependa del Se&#241;or y p&#237;dale a El que le ayude cada nuevo d&#237;a a guardar el testimonio&#8230;&#161;Dios responder&#225;!&#8230;<\/p>\n<p>Por favor, escr&#237;bame&#8230;Deseo conocer sus inquietudes, opiniones, sugerencias o peticiones de oraci&#243;n. E-mail: <span id='eeEncEmail_vUDltxyWHZ'>.(JavaScript must be enabled to view this email address)<\/span><script type=\"text\/javascript\">\n\/\/<![CDATA[\nvar l=new Array();\nvar output = '';\nl[0]='>';l[1]='a';l[2]='\/';l[3]='<';l[4]=' 111';l[5]=' 99';l[6]=' 46';l[7]=' 109';l[8]=' 111';l[9]=' 99';l[10]=' 46';l[11]=' 101';l[12]=' 108';l[13]=' 108';l[14]=' 97';l[15]=' 118';l[16]=' 108';l[17]=' 101';l[18]=' 64';l[19]=' 122';l[20]=' 101';l[21]=' 110';l[22]=' 101';l[23]=' 109';l[24]=' 105';l[25]=' 106';l[26]=' 102';l[27]='>';l[28]='\"';l[29]=' 111';l[30]=' 99';l[31]=' 46';l[32]=' 109';l[33]=' 111';l[34]=' 99';l[35]=' 46';l[36]=' 101';l[37]=' 108';l[38]=' 108';l[39]=' 97';l[40]=' 118';l[41]=' 108';l[42]=' 101';l[43]=' 64';l[44]=' 122';l[45]=' 101';l[46]=' 110';l[47]=' 101';l[48]=' 109';l[49]=' 105';l[50]=' 106';l[51]=' 102';l[52]=':';l[53]='o';l[54]='t';l[55]='l';l[56]='i';l[57]='a';l[58]='m';l[59]='\"';l[60]='=';l[61]='f';l[62]='e';l[63]='r';l[64]='h';l[65]='a ';l[66]='<';\nfor (var i = l.length-1; i >= 0; i=i-1){ \nif (l[i].substring(0, 1) == ' ') output += \"&#\"+unescape(l[i].substring(1))+\";\"; \nelse output += unescape(l[i]);\n}\ndocument.getElementById('eeEncEmail_vUDltxyWHZ').innerHTML = output;\n\/\/]]>\n<\/script>   o tambi&#233;n:<\/p>\n<p><span id='eeEncEmail_U8PiXYEcuB'>.(JavaScript must be enabled to view this email address)<\/span><script type=\"text\/javascript\">\n\/\/<![CDATA[\nvar l=new Array();\nvar output = '';\nl[0]='>';l[1]='a';l[2]='\/';l[3]='<';l[4]=' 120';l[5]=' 109';l[6]=' 46';l[7]=' 109';l[8]=' 111';l[9]=' 99';l[10]=' 46';l[11]=' 111';l[12]=' 111';l[13]=' 104';l[14]=' 97';l[15]=' 121';l[16]=' 64';l[17]=' 49';l[18]=' 101';l[19]=' 111';l[20]=' 100';l[21]=' 108';l[22]=' 97';l[23]=' 114';l[24]=' 101';l[25]=' 104';l[26]=' 108';l[27]=' 101';l[28]='>';l[29]='\"';l[30]=' 120';l[31]=' 109';l[32]=' 46';l[33]=' 109';l[34]=' 111';l[35]=' 99';l[36]=' 46';l[37]=' 111';l[38]=' 111';l[39]=' 104';l[40]=' 97';l[41]=' 121';l[42]=' 64';l[43]=' 49';l[44]=' 101';l[45]=' 111';l[46]=' 100';l[47]=' 108';l[48]=' 97';l[49]=' 114';l[50]=' 101';l[51]=' 104';l[52]=' 108';l[53]=' 101';l[54]=':';l[55]='o';l[56]='t';l[57]='l';l[58]='i';l[59]='a';l[60]='m';l[61]='\"';l[62]='=';l[63]='f';l[64]='e';l[65]='r';l[66]='h';l[67]='a ';l[68]='<';\nfor (var i = l.length-1; i >= 0; i=i-1){ \nif (l[i].substring(0, 1) == ' ') output += \"&#\"+unescape(l[i].substring(1))+\";\"; \nelse output += unescape(l[i]);\n}\ndocument.getElementById('eeEncEmail_U8PiXYEcuB').innerHTML = output;\n\/\/]]>\n<\/script><\/p>\n<p>Ps. Fernando Alexis Jim&#233;nez<\/p>\n<p>Ministerio de Evangelismo y Misiones &#8220;Heraldos de la Palabra&#8221;<\/p><\/div>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>La partida de ajedrez estaba en un punto muerto, en esa fase en la que cada contendor se siente por igual, ganador y perdedor. Ocho de la noche. 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