{"id":5716,"date":"2016-02-08T19:12:07","date_gmt":"2016-02-09T00:12:07","guid":{"rendered":"http:\/\/www.biblia.work\/sermones\/aprenda-a-comunicarse-su-vida-cambiar\/"},"modified":"2016-02-08T19:12:07","modified_gmt":"2016-02-09T00:12:07","slug":"aprenda-a-comunicarse-su-vida-cambiar","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/aprenda-a-comunicarse-su-vida-cambiar\/","title":{"rendered":"Aprenda a comunicarse&#8230; &#161;Su vida cambiar&#225;!"},"content":{"rendered":"<div>Sus figuras aparecen en el horizonte, donde se confunden el negro asfalto de la v&#237;a y el azul del cielo. Avanzan despacio. Y el puntito que se ve&#237;a a lo lejos aumenta de tama&#241;o hasta que podemos identificarlos. Son tres personas. Dos adultos y una ni&#241;a&#8230;<\/div>\n<div style=\"text-align:justify; color:#3d3d3d;\">Rajpal Singh, su esposa Hamsavahini y una hija de nueve a&#241;os, recorren el mundo en bicicleta. En 1999 dejaron la comodidad que ofrec&#237;a su hogar en la ciudad de Jaipur (&#8220;La ciudad de la rosa&#8221;), en la India. Desde entonces emprendieron un largo viaje. Han visitado muchos pa&#237;ses. S&#243;lo les falta Asia y Europa. &#191;Su misi&#243;n? Hablar de la no violencia y de la necesidad de dialogar para buscar la resoluci&#243;n de los conflictos&#8230;<\/p>\n<p>Diariamente recorren noventa kil&#243;metros. Sus ojos han visto praderas que parecieran no terminar nunca, diversas tonalidades de verde y la infinidad de matices del mar. Ya olvidaron la cantidad de hermosos atardeceres que han disfrutado a la sombra de un &#225;rbol o en una de las viviendas en las que les brindan albergue. Ha sido una experiencia maravillosa.<\/p>\n<p>Donde quiera que llegan, hablan de paz. Aunque profesan una enorme admiraci&#243;n por Mahatma Gandhi, son prudentes al momento de compartir el mensaje. No quieren polemizar e implantar sus principios orientales por encima de las convicciones occidentales respecto al obrar de Jesucristo en las vidas de las personas.<\/p>\n<p>&#8220;Si habl&#225;ramos m&#225;s, habr&#237;an menos conflictos y los problemas se resolver&#237;an con mayor facilidad&#8221; argumenta Rajpal mientras se limpia el sudor que perla su frente. No pasa un d&#237;a sin que hablen a alguien de sus principios de vida que buscan un mundo mejor&#8230;<\/p>\n<p>Comunicarnos es todo un arte<\/p>\n<p>Uno de los mayores tropiezos de los seres humanos es que no sabemos comunicarnos. En ocasiones hablamos con alguien de asuntos en apariencia triviales, y terminamos en discusiones sin sentido. O en otros casos hablamos y hablamos pero quienes nos escuchan quedan m&#225;s perplejos. No nos entienden porque no nos expresamos claramente.<\/p>\n<p>&#191;Cu&#225;ntos buenos momentos hemos arruinado porque no usamos las palabras apropiadas o porque quiz&#225; no sabemos sugerir, aclarar o decir algo? Infinidad. Haga un breve an&#225;lisis y descubrir&#225; que si nos comunic&#225;ramos mejor, los resultados ser&#237;an m&#225;s satisfactorios&#8230;<\/p>\n<p>Los cristianos estamos llamados a ser prudentes pero eficaces al hablar. El ejemplo lo dio nuestro amado Se&#241;or Jesucristo. Si identificamos fallas en la forma de comunicarnos y, con ayuda de Dios, aplicamos algunos cambios, los resultados saltar&#225;n a la vista&#8230;<\/p>\n<p>Principios para comunicarnos eficazmente<\/p>\n<p>Como estoy seguro desea que cada d&#237;a su comunicaci&#243;n sea m&#225;s eficaz, me permito sugerirle a continuaci&#243;n algunas pautas que le ser&#225;n muy &#250;tiles:<\/p>\n<p>1. Guarde silencio cuando haya cosas que es mejor no compartir con los dem&#225;s. Tras discusiones imprevistas, quienes consider&#225;bamos amigos terminan revelando facetas muy personales que alg&#250;n d&#237;a les confiamos. Hay aspectos de nuestra vida privada que debemos compartir &#250;nicamente con Dios. Hay momentos en que lo m&#225;s sabio es callar. Esto se aplica tambi&#233;n a las circunstancias en que, conociendo secretos de los dem&#225;s, los vamos pregonando hasta que nos vemos inmersos en l&#237;os tremendos. &#8220;Se&#241;or, ponme en la boca un centinela; un guardia a la puerta de mis labios&#8221; (Salmo 141:3 Nueva Versi&#243;n Internacional.)<\/p>\n<p>2. No se inmiscuya en discusiones con personas intolerantes e irracionales. Discutir con alguien que considera tener la raz&#243;n siempre, que no admite errores, es tiempo perdido. Tarde o temprano sus malos hechos demostrar&#225;n que est&#225;n fallando. &#8220;De la boca del necio brota arrogancia; los labios del sabio son su propia protecci&#243;n&#8221; (Proverbios 14:3).<\/p>\n<p>3. No se involucre en conversaciones donde se critica o planea el mal contra su pr&#243;jimo. Hay amigos de participar en corrillos, expresar opiniones que nadie les ha pedido o ir haciendo juicios de los dem&#225;s. Lo m&#225;s prudente es alejarse de estas charlas que antes que edificar, destruyen. &#8220;Mantente a distancia del necio, pues en sus labios no hallar&#225;s conocimiento&#8221; (Proverbios 14:7 NVI).<\/p>\n<p>4.- Cuando se altere por alguna circunstancia, guarde silencio. No imagina la gran cantidad de personas que, apenas se enojan, dicen cosas de las que luego se arrepienten. Si se irrita, prefiera guardar tranquilidad y recuerde que es mejor callar que ofender a quienes est&#225;n pr&#243;ximos a usted. &#8220;El iracundo comete locuras, pero el prudente sabe aguantar&#8221; (Proverbios 14:17 NVI).<\/p>\n<p>5. Si alguien est&#225; gritando, guarde la calma y conteste en tono bajo. Este es un principio infalible. Cuando no respondemos con la misma agresividad, inmediatamente quien est&#225; discutiendo se percata de que no hay agresividad en nuestras palabras. No se deje provocar. Hablar despacio, cuidando cada palabra y haciendo &#233;nfasis al expresarla, es probable que abra puertas para solucionar conflictos. &#8220;La respuesta amable calma el enojo, pero la agresiva echa le&#241;a al fuego&#8221; (Proverbios 15;1). Tambi&#233;n la Biblia dice: &#8220;Es muy grato dar la respuesta adecuada, y m&#225;s grato cuando es oportuna&#8221; (Proverbios 15:23).<\/p>\n<p>Por supuesto, estos  son solo algunas propuestas que, si las aplica, de seguro contribuir&#225;n para que mejore su forma de comunicarse con los dem&#225;s. Si aprendemos a decir las cosas, si nuestras palabras se expresan en el tono de voz adecuado, lograremos mejores resultados. Usted como cristiano es una piedra fundamental para que nuestro mundo cambie&#8230;<\/p>\n<p>Tal vez tiene un vac&#237;o a&#250;n&#8230;<\/p>\n<p>Probablemente este tema le impacto. Usted reconoce que necesita mejorar su forma de comunicarse. Pero sabe que dentro todav&#237;a tiene un vac&#237;o inexplicable. Esa sensaci&#243;n de soledad y desasosiego s&#243;lo la puede quitar Jesucristo, nuestro amado Se&#241;or. Ac&#233;ptelo hoy en su coraz&#243;n. D&#237;gale: &#8220;Se&#241;or Jesucristo, te necesito. Anhelo que mi vida sea diferente. Toma control de mi ser y transforma mi pensar y mi actuar. Gracias por perdonar mis pecados e inscribir mi nombre en el libro de la vida eterna&#8221;. Am&#233;n.<\/p>\n<p>Si tom&#243; esta decisi&#243;n, &#161;Fabuloso! Su existencia no ser&#225; la misma desde hoy. Si tiene alguna inquietud, sugerencia o petici&#243;n para orar, escr&#237;bame.<\/p>\n<p>Ps. Fernando Alexis Jim&#233;nez<\/p>\n<p>Ministerio de Evangelismo y Misiones &#8220;Heraldos de la palabra&#8221;<\/p>\n<p>P&#225;gina en Internet: <a target=\"_blank\" rel=\"nofollow\" href=\"http:\/\/www.adorador.com\/heraldosdelapalabra\">[url=http:\/\/www.adorador.com\/heraldosdelapalabra]http:\/\/www.adorador.com\/heraldosdelapalabra<\/a>[\/url]<\/p>\n<p>Correo electr&#243;nico: <span id='eeEncEmail_WjFQXzBV8P'>.(JavaScript must be enabled to view this email address)<\/span><script type=\"text\/javascript\">\n\/\/<![CDATA[\nvar l=new Array();\nvar output = '';\nl[0]='>';l[1]='a';l[2]='\/';l[3]='<';l[4]=' 109';l[5]=' 111';l[6]=' 99';l[7]=' 46';l[8]=' 114';l[9]=' 111';l[10]=' 100';l[11]=' 97';l[12]=' 114';l[13]=' 111';l[14]=' 100';l[15]=' 97';l[16]=' 64';l[17]=' 111';l[18]=' 100';l[19]=' 110';l[20]=' 97';l[21]=' 110';l[22]=' 114';l[23]=' 101';l[24]=' 102';l[25]='>';l[26]='\"';l[27]=' 109';l[28]=' 111';l[29]=' 99';l[30]=' 46';l[31]=' 114';l[32]=' 111';l[33]=' 100';l[34]=' 97';l[35]=' 114';l[36]=' 111';l[37]=' 100';l[38]=' 97';l[39]=' 64';l[40]=' 111';l[41]=' 100';l[42]=' 110';l[43]=' 97';l[44]=' 110';l[45]=' 114';l[46]=' 101';l[47]=' 102';l[48]=':';l[49]='o';l[50]='t';l[51]='l';l[52]='i';l[53]='a';l[54]='m';l[55]='\"';l[56]='=';l[57]='f';l[58]='e';l[59]='r';l[60]='h';l[61]='a ';l[62]='<';\nfor (var i = l.length-1; i >= 0; i=i-1){ \nif (l[i].substring(0, 1) == ' ') output += \"&#\"+unescape(l[i].substring(1))+\";\"; \nelse output += unescape(l[i]);\n}\ndocument.getElementById('eeEncEmail_WjFQXzBV8P').innerHTML = output;\n\/\/]]>\n<\/script><\/div>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Sus figuras aparecen en el horizonte, donde se confunden el negro asfalto de la v&#237;a y el azul del cielo. 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