{"id":5717,"date":"2016-02-08T19:12:07","date_gmt":"2016-02-09T00:12:07","guid":{"rendered":"http:\/\/www.biblia.work\/sermones\/ya-es-hora-de-que-dios-trate-contigo\/"},"modified":"2016-02-08T19:12:07","modified_gmt":"2016-02-09T00:12:07","slug":"ya-es-hora-de-que-dios-trate-contigo","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/ya-es-hora-de-que-dios-trate-contigo\/","title":{"rendered":"&#161;Ya Es hora de que Dios trate contigo!"},"content":{"rendered":"<div>La frase la repiti&#243; muchas veces en sus oraciones: &#8220;Se&#241;or, trata con mi vida. Yo el barro, t&#250; el alfarero&#8221;. En el silencio de la noche esa expresi&#243;n sonaba preciosa, po&#233;tica, &#237;ntima. Y al d&#237;a siguiente la rutina: el trabajo, las ocupaciones en la iglesia, la preparaci&#243;n de mensajes, leer la Biblia y tantas cosas mas&#8230;<\/div>\n<div style=\"text-align:justify; color:#3d3d3d;\">&#8220;Es un buen l&#237;der. Me ense&#241;&#243; las primeras lecciones de discipulado cristiano&#8221;. Pero este, que era uno de los tantos comentarios que hicieron sobre su desempe&#241;o ministerial, tuvo su confrontaci&#243;n cuando Ra&#250;l comenz&#243; a tener problemas&#8230;<\/p>\n<p>En el trabajo, des&#225;nimo ante las cr&#237;ticas y burlas de los dem&#225;s; al interior del hogar, un desgano por llegar a casa; en lo personal, la sensaci&#243;n de que estaban muchas cosas que cambiar, de que hac&#237;a falta algo m&#225;s&#8230; y en la iglesia, una merma considerable de las invitaciones a predicar.<\/p>\n<p>Pronto era de otra persona de quien dec&#237;an: &#8220;Es un buen l&#237;der&#8230;&#8221;. Y en Ra&#250;l, la preocupaci&#243;n porque ya no era el centro de las miradas y de los comentarios elogiosos. &#8220;&#191;Por qu&#233; a m&#237;, Se&#241;or?, &#8220;&#191;Por qu&#233; a m&#237;&#8230;?&#8221;. &#161;Dios estaba tratando con su orgullo, pero &#233;l no quer&#237;a admitirlo!.<\/p>\n<p>Es en s&#237;ntesis el contrasentido que en ocasiones identifica a los cristianos: de un lado, pedirle a Dios que transforme nuestras vidas; pero de otra parte, la renuncia a permitir que el Se&#241;or obre, puliendo aqu&#237; y all&#225;, hasta que haga de nosotros una persona conforme su voluntad.<\/p>\n<p>Hay por lo menos cuatro &#225;reas en las que Dios trata con nuestras vidas. Biblia en mano, le invito para que examinemos esos &#8220;puntos clave&#8221;.<\/p>\n<p>1. Dios trata con nuestro car&#225;cter<br \/>\nCuando le decimos &#8220;Dios, trata conmigo&#8221;, olvidamos que hay cosas de nuestra personalidad que El debe pulir. Y lo hace. A su manera, en su tiempo y con el m&#233;todo que &#201;l dispone. &#191;Recuerda a Mois&#233;s?. Al comienzo quiso defender al pueblo hebreo a su manera, en Egipto (Lea &#201;xodo 2:11-14). Dice la Escritura que, al descubrirse que hab&#237;a asesinado a un egipcio en su af&#225;n libertario y justiciero &#8220;Entonces Mois&#233;s tuvo miedo, y dijo: Ciertamente esto ha sido descubierto. Oyendo Fara&#243;n acerca de este hecho, procur&#243; matar a Mois&#233;s; pero Mois&#233;s huy&#243; de delante de Fara&#243;n, y habit&#243; en la tierra de Madi&#225;n&#8221; (vers&#237;culos 14b. Y 15).<\/p>\n<p>Transcurrieron cuarenta a&#241;os en el desierto para que Dios ajustara el car&#225;cter de Mois&#233;s, antes de enviarlo a cumplir una misi&#243;n sumamente delicada. El trato del Todopoderoso fue el que permiti&#243; que &#8220;&#8230;aqu&#233;l var&#243;n, Mois&#233;s era muy manso, m&#225;s que todos los hombres que hab&#237;a en la tierra&#8221;(N&#250;meros 12.3).<\/p>\n<p>2. Dios trata con nuestra fe<\/p>\n<p>En ocasiones somos excelentes expositores de la fe pero &#250;nicamente en teor&#237;a. Hablamos de fe todo el tiempo, pero al momento de ponerla en pr&#225;ctica, fallamos. El choque ineludible entre lo que decimos y lo que hacemos. Y en esa &#225;rea, Dios trata con nosotros.<\/p>\n<p>La Biblia registra un buen n&#250;mero de casos donde la fe se pone a prueba. Todo parece fallar a nuestro alrededor. Resta &#250;nicamente confiar&#8230; Y cuando lo hacemos, Dios responde. Si su fe est&#225; a prueba, s&#243;lo hay un camino: confiar que Dios responder&#225;, por dif&#237;cil que parezca la situaci&#243;n.<\/p>\n<p>3. Dios trata con nuestra mundanalidad<\/p>\n<p>La imagen m&#225;s gr&#225;fica del cristiano que juega a la santidad y se involucra con el mundo, la ofrece el rey David. Se dej&#243; tentar mirando, en lo oculto, el cuerpo de Betsab&#233;, esposa de Ur&#237;as. La codici&#243;, se lleg&#243; a ella, destruy&#243; un matrimonio, propici&#243; un asesinato y el hijo que concibi&#243; en aquella ocasi&#243;n, muri&#243;. El monarca cay&#243; en pecado porque estaba en el lugar equivocado, el d&#237;a menos indicado, a la hora menos apropiada. Y cay&#243;, pero tambi&#233;n pag&#243; las consecuencias (Lea 1 Samuel 11, 12).-<\/p>\n<p>En el mensaje a la iglesia de Laodicea,. El Se&#241;or Jes&#250;s fue claro: &#8220;Yo conozco tus obras, que no eres fr&#237;o ni caliente. &#161;Ojal&#225; fueses fr&#237;o o caliente! Pero por cuanto eres tibio, y no fr&#237;o ni caliente, te vomitar&#233; de mi boca.&#8221; (Apocalipsis 3:15, 16).<\/p>\n<p>4. Dios trata con nuestra religiosidad<\/p>\n<p>Cuenta la historia que una humilde lavandera de Guadalajara de Buga, en Colombia, hall&#243; la imagen cuando bajaba por el r&#237;o. Emocionada llev&#243; el cristo a su casa. All&#237; lo guard&#243; en una caja de madera hasta que le fue imposible, porque dice la leyenda que cre&#237;a con el paso de las horas. Hoy se erige en esa ciudad uno de los santuarios idol&#225;tricos m&#225;s grande de Latinoam&#233;rica que visitan anualmente diez millones de feligreses. Lo que llama poderosamente la atenci&#243;n es que, en su adoraci&#243;n, muchos visitantes se desplazan de rodillas por m&#225;s de una cuadra hasta llegar donde se encuentra la imagen.<\/p>\n<p>&#191;Sorprendente? Si, sorprendente, como tambi&#233;n sorprende el ritualismo en que caen los cristianos con demasiada frecuencia. Oran por un lapso de tiempo preconcebido, m&#225;s por ritual que por un &#237;ntimo anhelo de pasar un buen rato con el Se&#241;or; leen un n&#250;mero determinado de cap&#237;tulos de la Biblia cada d&#237;a, porque est&#225;n &#8220;encasillados&#8221; en que as&#237; debe ser; las jornadas de ayuno pierden el significado de otros tiempos ya que repiten y repiten frases sin ponerle sentido. Y lo m&#225;s grave: desestiman a otros creyentes porque no act&#250;an igual. En otras palabras, es una forma moderna de caer en el ritualismo, s&#243;lo que ahora es un ritualismo &#8220;evang&#233;lico&#8221;&#8230;<\/p>\n<p>En momento as&#237;, Dios se toma el trabajo de &#8220;sacudirnos&#8221; y despojarnos de nuestro sumario de tradiciones. Bien dijo el Se&#241;or Jesucristo hablando con escribas y fariseos: &#8220;Porque dejando el mandamiento de Dios, os aferr&#225;is a la tradici&#243;n de los hombres&#8230;les dec&#237;a tambi&#233;n: Bien invalid&#225;is el mandamiento de Dios para guardar vuestra tradici&#243;n&#8221;<\/p>\n<p>(Marcos 7:8,9).<\/p>\n<p>Para terminar<br \/>\nLa pr&#243;xima vez que en sus oraciones diga: &#8220;Dios, trata con mi vida&#8221;, prep&#225;rese &#161;Dios har&#225; de usted un creyente renovado!&#8230;<\/p>\n<p>Por favor, escr&#237;bame. Deseo conocer sus inquietudes, sugerencias o peticiones de oraci&#243;n:<\/p>\n<p>E-mail: <span id='eeEncEmail_9XmACp9u4a'>.(JavaScript must be enabled to view this email address)<\/span><script type=\"text\/javascript\">\n\/\/<![CDATA[\nvar l=new Array();\nvar output = '';\nl[0]='>';l[1]='a';l[2]='\/';l[3]='<';l[4]=' 111';l[5]=' 99';l[6]=' 46';l[7]=' 109';l[8]=' 111';l[9]=' 99';l[10]=' 46';l[11]=' 101';l[12]=' 108';l[13]=' 108';l[14]=' 97';l[15]=' 118';l[16]=' 108';l[17]=' 101';l[18]=' 64';l[19]=' 122';l[20]=' 101';l[21]=' 110';l[22]=' 101';l[23]=' 109';l[24]=' 105';l[25]=' 106';l[26]=' 102';l[27]='>';l[28]='\"';l[29]=' 111';l[30]=' 99';l[31]=' 46';l[32]=' 109';l[33]=' 111';l[34]=' 99';l[35]=' 46';l[36]=' 101';l[37]=' 108';l[38]=' 108';l[39]=' 97';l[40]=' 118';l[41]=' 108';l[42]=' 101';l[43]=' 64';l[44]=' 122';l[45]=' 101';l[46]=' 110';l[47]=' 101';l[48]=' 109';l[49]=' 105';l[50]=' 106';l[51]=' 102';l[52]=':';l[53]='o';l[54]='t';l[55]='l';l[56]='i';l[57]='a';l[58]='m';l[59]='\"';l[60]='=';l[61]='f';l[62]='e';l[63]='r';l[64]='h';l[65]='a ';l[66]='<';\nfor (var i = l.length-1; i >= 0; i=i-1){ \nif (l[i].substring(0, 1) == ' ') output += \"&#\"+unescape(l[i].substring(1))+\";\"; \nelse output += unescape(l[i]);\n}\ndocument.getElementById('eeEncEmail_9XmACp9u4a').innerHTML = output;\n\/\/]]>\n<\/script><\/p>\n<p>O tambi&#233;n: <span id='eeEncEmail_oYQNi5S6gg'>.(JavaScript must be enabled to view this email address)<\/span><script type=\"text\/javascript\">\n\/\/<![CDATA[\nvar l=new Array();\nvar output = '';\nl[0]='>';l[1]='a';l[2]='\/';l[3]='<';l[4]=' 120';l[5]=' 109';l[6]=' 46';l[7]=' 109';l[8]=' 111';l[9]=' 99';l[10]=' 46';l[11]=' 111';l[12]=' 111';l[13]=' 104';l[14]=' 97';l[15]=' 121';l[16]=' 64';l[17]=' 49';l[18]=' 111';l[19]=' 100';l[20]=' 108';l[21]=' 97';l[22]=' 114';l[23]=' 101';l[24]=' 104';l[25]=' 108';l[26]=' 101';l[27]='>';l[28]='\"';l[29]=' 120';l[30]=' 109';l[31]=' 46';l[32]=' 109';l[33]=' 111';l[34]=' 99';l[35]=' 46';l[36]=' 111';l[37]=' 111';l[38]=' 104';l[39]=' 97';l[40]=' 121';l[41]=' 64';l[42]=' 49';l[43]=' 111';l[44]=' 100';l[45]=' 108';l[46]=' 97';l[47]=' 114';l[48]=' 101';l[49]=' 104';l[50]=' 108';l[51]=' 101';l[52]=':';l[53]='o';l[54]='t';l[55]='l';l[56]='i';l[57]='a';l[58]='m';l[59]='\"';l[60]='=';l[61]='f';l[62]='e';l[63]='r';l[64]='h';l[65]='a ';l[66]='<';\nfor (var i = l.length-1; i >= 0; i=i-1){ \nif (l[i].substring(0, 1) == ' ') output += \"&#\"+unescape(l[i].substring(1))+\";\"; \nelse output += unescape(l[i]);\n}\ndocument.getElementById('eeEncEmail_oYQNi5S6gg').innerHTML = output;\n\/\/]]>\n<\/script><\/div>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>La frase la repiti&#243; muchas veces en sus oraciones: &#8220;Se&#241;or, trata con mi vida. 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