{"id":5762,"date":"2016-02-08T19:12:39","date_gmt":"2016-02-09T00:12:39","guid":{"rendered":"http:\/\/www.biblia.work\/sermones\/adopcin-ser-aceptado-en-la-familia-de-dios\/"},"modified":"2016-02-08T19:12:39","modified_gmt":"2016-02-09T00:12:39","slug":"adopcin-ser-aceptado-en-la-familia-de-dios","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/adopcin-ser-aceptado-en-la-familia-de-dios\/","title":{"rendered":"Adopci&#243;n: Ser aceptado en la familia de Dios"},"content":{"rendered":"<div>CUALIDADES DE UN AUT&#201;NTICO CREYENTE EN CRISTO <\/p>\n<p>El Prodigio de la Vida Eterna<\/p><\/div>\n<div style=\"text-align:justify; color:#3d3d3d;\">&#8220;Yo he venido para que tengan vida, <br \/>\ny para que la tengan en abundancia&#8221;. <br \/>\nJuan 10:10 <\/p>\n<p>ADOPCI&#211;N: Ser aceptado en la familia de Dios<\/p>\n<p>Despu&#233;s del funeral, Daniel se puso a hojear la vieja Biblia de su reci&#233;n finada abuela. As&#237;, encontr&#243; su nombre escrito en la p&#225;gina familiar. Esperaba que su nombre estuviera all&#237; pero lo que nunca hubiera esperado ver era la palabra que estaba escrita al lado de su nombre&#8212;ADOPTADO. Daniel estaba perplejo, herido y enojado. &#191;Por qu&#233; nadie nunca le hab&#237;a hablado de su condici&#243;n? Obviamente, no fue la mejor manera de enterarse sobre c&#243;mo hab&#237;a ingresado a la familia Villas. <\/p>\n<p>A menos que se haga por razones eg&#243;ticas, la adopci&#243;n puede ser una experiencia maravillosa para todas las personas involucradas. Triste es decir que muchos ni&#241;os al nacer no son deseados por sus familias; pero cuando &#233;stos son adoptados, uno siente que realmente son queridos y que ser&#225;n amados de especial manera. <\/p>\n<p>Sin embargo, v&#225;lido es decir, que t&#250; no entras a la familia de Dios por adopci&#243;n sino por REGENERACI&#211;N. &#191;Por qu&#233;? Porque t&#250; DEBES HABER nacido dentro de la familia de Dios para que puedas poseer la naturaleza de Dios. Los hijos adoptados experimentan el amor de la familia; llevan el apellido familiar; disfrutan del hogar y los bienes de la familia; pero no tienen la misma naturaleza. Ya estudiamos [v&#233;anse los ep&#237;grafes 1 (NACIMIENTO) y 2 (GARANT&#205;A)] cu&#225;n importante para nosotros, como hijos de Dios, es que seamos &#8220;participantes de la naturaleza divina&#8221; (2 Pedro 1:4), ya que no podemos ser confirmados a la imagen de Cristo si no tenemos Su vida y Su naturaleza dentro de nosotros. El texto b&#237;blico clave que trata sobre la adopci&#243;n es: <\/p>\n<p>&#8220;Porque todos los que son guiados por el Esp&#237;ritu de Dios, &#233;stos son hijos de Dios. Pues no hab&#233;is recibido el esp&#237;ritu de esclavitud para estar otra vez en temor, sino que hab&#233;is recibido el esp&#237;ritu de adopci&#243;n, por el cual clamamos: <br \/>\n&#161;ABBA PADRE! <\/p>\n<p>El Esp&#237;ritu mismo da testimonio a nuestro esp&#237;ritu, <br \/>\nde que somos hijos de Dios. Y si hijos, tambi&#233;n herederos; herederos de Dios y coherederos de Cristo, si es que padecemos juntamente con &#233;l, para que conjuntamente con &#233;l seamos glorificados&#8221;. (Romanos 8:14-17). <\/p>\n<p>&#191;Qu&#233; es, entonces, la adopci&#243;n? Adopci&#243;n es el acto de Dios por el cual &#201;l da a cada uno de sus hijos una posici&#243;n adulta en la Familia de Dios. A partir del momento en que naces en la Familia de Dios, a trav&#233;s de la fe en Jesucristo, Dios comienza a tratarte como adulto, no como infante. De modo que, desde tal momento, tu posici&#243;n como adulto en la Familia (la verdadera y &#250;nica que TIENES) de Dios, nunca ser&#225; cambiada y, menos a&#250;n, revocada. <\/p>\n<p>No importa cu&#225;nto tiempo hayamos estado en la Familia de Dios, el Padre celestial nos trata como adultos. Ning&#250;n hijo de Dios puede presentar EXCUSAS para no crecer y llegar a ser como Cristo, ya que, como hijos, cada uno de nosotros tiene los mismos privilegios espirituales. La adopci&#243;n es el modo en que Dios dice que, Sus hijos, tienen lo que necesitan para convertirse en creyentes maduros en Cristo. En t&#233;rminos de experiencia, posiblemente has sido hijo de Dios s&#243;lo por poco tiempo; pero en t&#233;rminos de posici&#243;n, tienes los mismos privilegios que los del m&#225;s veterano de los santos. Romanos 8:14-17, m&#225;s arriba citado, nos habla claramente sobre tales privilegios. <\/p>\n<p>SEGURIDAD <\/p>\n<p>Comencemos con el privilegio de seguridad: &#8220;El Esp&#237;ritu mismo da testimonio a nuestro esp&#237;ritu, de que somos hijos de Dios&#8221; (Romanos 8:16). <\/p>\n<p>Hasta donde ha podido llegar, la ciencia m&#233;dica sabe que ning&#250;n beb&#233; reci&#233;n nacido sabe que es un beb&#233; ni que es un ser humano. No hay evidencia de que el beb&#233; sepa de d&#243;nde viene, c&#243;mo lleg&#243; aqu&#237; o qu&#233; se supone que sea o haga. Bien temprano, los infantes se percatan de que est&#225;n siendo cuidados; ante cualquier ruido o se&#241;al que emiten, alguien le presta diligente atenci&#243;n. Gradualmente, el infante descubre en su cuerpo cu&#225;les son las personas y cosas que le son placenteras o no. De este modo, comienza a trabar amistad con otros miembros de la familia y la comunidad. Los ni&#241;os son dependientes por varios a&#241;os pero gradualmente maduran y, entonces, se espera que est&#233;n equipados para salir del lar primigenio y que comiencen por s&#237; mismos el ciclo que han vivido hasta ese momento. <\/p>\n<p>Lo que el hijo natural aprende gradualmente, el hijo de Dios lo descubre muy r&#225;pidamente a trav&#233;s del testimonio del Esp&#237;ritu Santo de Dios. El testimonio del Esp&#237;ritu no es necesariamente una experiencia altamente emocional; es fundamentalmente una SILENCIOSA CONFIANZA que, morando en tu coraz&#243;n, te dice que DIOS es tu PADRE y que t&#250; eres Su hijo. <\/p>\n<p>El testimonio del Esp&#237;ritu viene a nosotros en diversos modos pero, fundamentalmente, a trav&#233;s de la Palabra de Dios. Aun antes de que puedan comprender lo que sus padres dicen, los ni&#241;os oyen c&#243;mo sus padres les hablan y les ASEGURAN su amor (algunos m&#233;dicos animan a los padres a que les hablen al ni&#241;o incluso antes de que haya nacido). Dios nos habla a trav&#233;s de Su Palabra y el Esp&#237;ritu Santo ilumina esa Palabra y nos la ense&#241;a. La gente que no pertenece a la Familia de Dios, simplemente no comprende la Palabra de Dios, no puede recibir instrucci&#243;n del Esp&#237;ritu Santo y, mucho menos, puede o&#237;r la voz del Padre que a trav&#233;s de la Palabra se expresa. <\/p>\n<p>Cuando Lina cumpli&#243; 65 a&#241;os, tuvo que realizar ciertos tr&#225;mites ante la oficina local del Seguro Social, parte de los cuales consist&#237;a en presentar pruebas que demostraran que ella era quien dec&#237;a ser. A pesar de haber estado en esta tierra por los &#250;ltimos 65 a&#241;os, Lina ten&#237;a que demostrar que realmente hab&#237;a nacido. Todo lo que tuvo que hacer para cumplir con tal requisito fue mostrar su Certificado de Nacimiento al funcionario competente, el cual, una vez fotocopiado, se anex&#243; a su expediente. <\/p>\n<p>El testimonio del Esp&#237;ritu Santo dentro de nosotros y el testimonio de la Palabra de Dios ante nosotros representan nuestro &#8220;Certificado de Nacimiento&#8221; como hijos de Dios. El Esp&#237;ritu Santo y la Palabra de Dios testifican que hemos nacido de nuevo. El ap&#243;stol Juan lo explica de esta manera: <\/p>\n<p>&#8220;Si recibimos el testimonio de los hombres, <br \/>\nmayor es el testimonio de Dios; <br \/>\nporque este es el testimonio con que Dios <br \/>\nha testificado acerca de su Hijo. <br \/>\nEl que cree en el Hijo de Dios, <br \/>\ntiene el testimonio en s&#237; mismo; <br \/>\nel que no cree a Dios, le ha hecho mentiroso, <br \/>\nporque no ha cre&#237;do en el testimonio que Dios <br \/>\nha dado acerca de su Hijo. <br \/>\nEl que tiene al Hijo, tiene la vida; <br \/>\nEl que no tiene al Hijo de Dios no tiene la vida&#8221;. <br \/>\n(1 Juan 5:9-12).<\/p>\n<p>Cuando compartes con el Pueblo de Dios y adoras al Se&#241;or, el Esp&#237;ritu te testifica. As&#237;, te encuentras dici&#233;ndote, &#8220;&#161;Aqu&#237; es donde pertenezco! Mi coraz&#243;n responde a esto&#8221;. Cuando un hermano est&#225; en necesidad, tu coraz&#243;n le alcanza con amor y tus manos con ayuda. Esto no es mera simpat&#237;a humanitaria; es el AMOR DE CRISTO desbord&#225;ndose desde dentro de ti. Cuando desobedeces al Se&#241;or, el Esp&#237;ritu de Dios sanciona tu consciencia de modo que te encuentras deshecho y arrepentido ante tu Padre, pidi&#233;ndole perd&#243;n. El Esp&#237;ritu te da el poder que necesitas para presentar a Jesucristo. En esas y otras formas el Esp&#237;ritu Santo da testimonio de que t&#250; est&#225;s en la Familia de Dios. <\/p>\n<p>LIBERTAD <\/p>\n<p>Otro privilegio de la adopci&#243;n es la libertad: &#8220;Porque todos los que son guiados por el Esp&#237;ritu de Dios, &#233;stos son hijos de Dios&#8221; (Romanos 8:14). <\/p>\n<p>Antes del nacimiento, un ni&#241;o carece de libertad alguna ya que est&#225; anidado en el vientre de su madre. Despu&#233;s del nacimiento, el beb&#233; no disfruta mucha m&#225;s libertad cuando la gente lo carga, lo lleva de un lado a otro y lo pone en una cuna. Poco a poco, el ni&#241;o aprende a voltearse, entonces a levantarse por s&#237; mismo, entonces a arrastrarse y gatear, y finalmente a dar los primeros pasos y caminar. Pero incluso en ese entonces, el ni&#241;o no tiene libertad de ir donde quiere o hacer lo que quiere. La cuna y el corralito son una suerte de c&#225;rceles juveniles y algunos padres incluso usan una especie de rienda para mantener &#8220;bajo control&#8221; al ni&#241;o ambulante. <\/p>\n<p>El verbo en Romanos 8:14 literalmente significa &#8220;guiados con gusto, de buena gana&#8221;. Esto habla de la libertad que tenemos en Cristo de conocer la voluntad de Dios y obedecerla. Notemos que Pablo escribe sobre HIJOS, no ni&#241;os. El Esp&#237;ritu da testimonio de que somos ni&#241;os de Dios, lo cual significa NACIDOS DE; pero cuando de buena gana seguimos la conducci&#243;n del Esp&#237;ritu, no estamos comportando como HIJOS, lo cual significa NI&#209;OS MADUROS DE DIOS. Para hacer que les obedezcan, los padres deben recompensar o castigar al peque&#241;o, pero los hijos e hijas maduros obedecen porque saben que esto es bueno y porque aman a sus padres. Ellos reconocen la perdurable sabidur&#237;a contenida en este vers&#237;culo: &#8220;Pues este es el amor a Dios, que guardemos sus mandamientos; y sus mandamientos no son gravosos&#8221; (1 Juan 5:3). <\/p>\n<p>Si un ni&#241;o caminara inmediatamente despu&#233;s del nacimiento, el mundo m&#233;dico se asombrar&#237;a. A causa de la adopci&#243;n, los hijos de Dios tienen el privilegio de andar con el Se&#241;or y seguir en la direcci&#243;n del Esp&#237;ritu de Dios en la medida en que &#201;l nos ense&#241;a la Palabra. Como consecuencia de la adopci&#243;n, ning&#250;n hijo de Dios puede defenderse exitosamente al arg&#252;ir, &#8220;Pero, Padre, &#161;yo solamente tengo seis meses de haber sido salvado! &#161;T&#250; seguramente no esperar&#225;s que yo sea obediente en tan corto tiempo! Una evidencia de que somos verdaderamente Sus hijos es que &#8220;no andamos conforme a la carne, sino conforme al Esp&#237;ritu&#8221; (Romanos 8:4). Si queremos privilegios de adulto, DEBEMOS ACEPTAR responsabilidades de adulto. <\/p>\n<p>La meta de los padres es ver sus hijos maduros y libres, capaces de encargarse de las responsabilidades de la vida y de contribuir al bienestar de la sociedad. La meta de Dios para Sus hijos es que usen la libertad responsablemente para el bien de otros y de la gloria del Se&#241;or. En una pr&#243;xima entrega tendremos m&#225;s que decir acerca de la libertad. <\/p>\n<p>CONFIANZA<\/p>\n<p>Un tercer privilegio que tenemos, como consecuencia de la adopci&#243;n de Dios, es la confianza: &#8220;Pues no hab&#233;is recibido el esp&#237;ritu de esclavitud para estar otra vez en temor, sino que hab&#233;is recibido el esp&#237;ritu de adopci&#243;n, por el cual clamamos: &#161;ABBA PADRE!&#8221; (Romanos 8:15). <\/p>\n<p>Es buena cosa que la mayor&#237;a de nosotros no recordemos nuestros primeros a&#241;os de vida, ya que el mundo de los infantes est&#225; lleno de miedos: Miedo de caernos; miedo de ser abandonados; miedo a la obscuridad; miedo a los sonidos estrepitosos; miedo al dolor (los adultos tenemos estos mismos miedos, pero podemos identificarlos y, en la mayor&#237;a de los casos, controlar nuestras respuestas). Dios nos adopta y nos trata como adultos para que expulsemos nuestros miedos. Segunda de Timoteo nos sosiega al decirnos: &#8220;Porque no nos ha dado Dios esp&#237;ritu de cobard&#237;a, sino de poder, de amor y de dominio propio&#8221; (1:7). <\/p>\n<p>Es estimulante ver cu&#225;ntos vers&#237;culos &#8220;NO TENGAS MIEDO&#8221; hay en la Biblia, promesas de Dios que podemos reclamar como Sus hijos adoptados. Si susurras amorosamente al o&#237;do de un ni&#241;o, &#8220;Ahora, no tengas miedo&#8221;, puede que &#233;ste te entienda como que no lo haga. Mas, cuando el Padre habla a Sus hijos a trav&#233;s de la Palabra, podemos o&#237;r y entender lo que &#201;l est&#225; dici&#233;ndonos porque tenemos una posici&#243;n adulta en Su familia. <\/p>\n<p>Tambi&#233;n hay algo m&#225;s involucrado en esta posici&#243;n: No s&#243;lo el Padre nos habla sino que tambi&#233;n &#161;Nosotros le hablamos al Padre! &#8220;Clamamos, &#8220;&#8216;ABBA, Padre&#8217;&#8220;. Si en cualquier hospital un reci&#233;n nacido reconociera a su padre y le hablara, estar&#237;amos ante una noticia que sorprender&#237;a al mundo entero. A pesar del v&#237;nculo que surge cuando la madre y el padre acogen al ni&#241;o, el peque&#241;o todav&#237;a no comprenden el significado de las palabras de sus padres (desdichadamente, algunos ni&#241;os nunca llegan a saber lo que sus padres quieren decir). Pero los hijos de Dios sabemos qui&#233;n es nuestro Padre y podemos hablarle en oraci&#243;n. <\/p>\n<p>En la lengua Aramea que Jes&#250;s hablaba, la palabra ABBA es equivalente a las palabras espa&#241;olas Pap&#225; y Papi, vocablos que expresan ternura cuando los chicos hablan con su padre. Adem&#225;s de Romanos 8:15, encontramos esta palabra en Marcos 14:30 y G&#225;latas 4:16. Padre expresa nuestra comprensi&#243;n sobre la relaci&#243;n que tenemos con el Dios que nos dio la vida, mientras que ABBA habla del AFECTO &#205;NTIMO que tenemos por &#201;l; y ambos, afecto e inteligencia, son componentes indispensables para la verdadera adoraci&#243;n. <\/p>\n<p>Como hijos de Dios, siempre se nos presenta el privilegio de guiar a alguien por el camino de la fe en Cristo. As&#237;, cuando Dios nos presente a alguien con quien &#201;l quiere platicar, podr&#237;amos preguntarle a esa persona, &#8220;&#191;Sabe Ud. que es verdaderamente hijo de Dios?&#8221; &#8212;&#8221;&#161;S&#237;, lo s&#233;!&#8221;, pudiera contestar la persona en cuesti&#243;n. <br \/>\n&#8220;&#191;Y c&#243;mo sabe que Ud. es hijo de Dios? &#191;Cu&#225;l es la base de su seguridad?&#8221; <br \/>\n&#8212;&#8221;Bueno, Dios, en Su Palabra, prometi&#243; salvarme si yo le invocaba. Y hay algo en mi coraz&#243;n que me dice que pertenezco a Dios&#8221;. <\/p>\n<p>Entonces, pudi&#233;ramos decirle, &#8220;&#191;Por qu&#233; no le agradece al Se&#241;or por su salvaci&#243;n y le dice que quiere vivir para &#201;l?&#8221;. <\/p>\n<p>Ahora, aqu&#237; tenemos un hecho interesante: Cuando los pecadores suplican a Dios por salvaci&#243;n, sus oraciones casi siempre comienzan con SE&#209;OR. No obstante, invariablemente, cuando los creyentes reci&#233;n nacidos se inclinan para agradecer al Se&#241;or por la salvaci&#243;n, la primera palabra que pronuncian es PADRE. &#191;Por qu&#233;? Porque el nuevo creyente tiene el Esp&#237;ritu Santo dentro y puede decir: &#8220;ABBA, Padre&#8221;. <\/p>\n<p>HERENCIA<\/p>\n<p>La adopci&#243;n nos trae tambi&#233;n el privilegio de la herencia: &#8220;Y si hijos, tambi&#233;n herederos; herederos de Dios y coherederos de Cristo&#8221; (Romanos 8:17). <\/p>\n<p>No importa cu&#225;n ricos puedan ser sus padres, los ni&#241;os no pueden heredar la riqueza de la familia hasta que alcancen la edad estipulada en el testamento (voluntad del testador). Dejemos que la Palabra de Dios nos hable a trav&#233;s de Pablo: <\/p>\n<p>&#8220;Pero tambi&#233;n digo: <br \/>\nEntre tanto que el heredero es ni&#241;o, <br \/>\nen nada difiere del esclavo, aunque es se&#241;or de todo; <br \/>\nsino que est&#225; bajo tutores y curadores <br \/>\nhasta el tiempo se&#241;alado por el padre. <br \/>\nAs&#237; tambi&#233;n nosotros, cuando &#233;ramos ni&#241;os, <br \/>\nest&#225;bamos en esclavitud bajos los rudimentos del mundo. <br \/>\nPero cuando vino el cumplimiento del tiempo, <br \/>\nDios envi&#243; a su Hijo, <br \/>\nnacido de mujer y nacido bajo la ley, <br \/>\npara que redimiese a los que estaban bajo la ley, <br \/>\na fin de que recibi&#233;semos la adopci&#243;n de hijos. <br \/>\nY por cuanto sois hijos, Dios envi&#243; a vuestros corazones <br \/>\nel Esp&#237;ritu de su Hijo, el cual clama: <br \/>\n&#161;ABBA, PADRE! <br \/>\nAs&#237; que ya no eres esclavo, sino hijo; y si hijo, <br \/>\ntambi&#233;n heredero de Dios por medio de Cristo&#8221;. <br \/>\n(G&#225;latas 4: 1-7)<\/p>\n<p>Mediante este largo e important&#237;simo pasaje, Pablo deja bien claro que hay dos factores involucrados en el acto de recibir nuestra herencia: DEBEMOS SER hijos del TESTADOR y DEBEMOS HABER SIDO nombrados como HEREDEROS legales. Pensamos que Pablo ten&#237;a a Abraham, Isaac e Ismael en mente cuando escribi&#243; estas palabras. El hijo primog&#233;nito de Abraham fue Ismael, un hijo no incluido en el testamento de Dios (G&#233;nesis 16). Aunque fue el hijo primog&#233;nito, Ismael no recibi&#243; herencia. Isaac s&#237;, porque Isaac fue el &#250;nico nombrado como &#8220;HEREDERO&#8221; por Dios en Su testamento (G&#233;nesis 15:1-6; 17:20-21). <\/p>\n<p>De modo que, los hijos de Dios tenemos doble derecho a la hora de pedir nuestra herencia: Tenemos la naturaleza de Dios porque hemos nacido dentro de Su familia, y hemos sido adoptados por Dios. As&#237;, no podemos ser tratados como ni&#241;os demasiados j&#243;venes para recibir la herencia. Ismael, el hijo esclavo, naci&#243; pobre, pero Isaac naci&#243; rico y as&#237; pasa con todo hijo de Dios: &#161;NACE RICO! <\/p>\n<p>Tu Biblia es el &#8220;TESTAMENTO&#8221; que te dice que eres rico en Cristo. Has sido bendecido con &#8220;toda bendici&#243;n espiritual&#8221; (Efesios 1:3), las cuales incluyen &#8220;riquezas de la misericordia de Dios&#8221; (Efesios 2:4) y &#8220;riquezas de la gracia de Dios&#8221; (Efesios 2:7). &#201;stas son &#8220;riquezas inescrutables&#8221; (Efesios 3:8) porque son &#8220;riquezas de gloria&#8221; (Efesios 3:16). Dios suple todo lo que necesitamos &#8220;conforme a sus riquezas en gloria en Cristo Jes&#250;s&#8221; (Filipenses 4:19). <\/p>\n<p>No s&#243;lo todas estas riquezas espirituales se hacen disponibles para nosotros HOY sino que tambi&#233;n compartimos una HERENCIA FUTURA debido a que somos &#8220;coherederos con Cristo&#8221; (Romanos 8:23). Dios ha predeterminado a Su Hijo como &#8220;heredero de todo&#8221; (Hebreos 1:2); y, por cuanto somos coherederos con Cristo, esto nos hace &#8220;coherederos de todas las cosas&#8221;. Hemos nacido de nuevo &#8220;para una herencia incorruptible, incontaminada e inmarcesible&#8221; (1 Pedro 1:4). Parte de esta gloriosa herencia futura ser&#225; la bendici&#243;n del cuerpo redimido (Romanos 8:23) as&#237; como de la creaci&#243;n redimida (Romanos 8:19-23). <\/p>\n<p>Durante un congreso b&#237;blico vacacional, un pastor estuvo orientando a una mujer traspasada por el dolor. Su hermano se hab&#237;a aprovechado de la avanzada edad y enfermedad de su padre para fraudulentamente sacarla a ella y otra hermana de la herencia familiar. Es un triste relato de la vida &#8220;normal&#8221; del mundo; sin embargo, hay algo a&#250;n m&#225;s triste: Cuando los hijos de Dios vivimos como indigentes al no apropiarnos de las riquezas espirituales que tenemos en Cristo. NADIE PUEDE cambiar Su testamento (VOLUNTAD) y robarnos estas riquezas; no obstante, podemos ignorarlas o descuidarlas y vivir como si no estuvi&#233;ramos en la Familia de Dios. <\/p>\n<p>Durante los d&#237;as de la Gran Depresi&#243;n en Estados Unidos, una maestra de escuela se dio cuenta que una de sus alumnas luc&#237;a enferma. &#8220;Querida m&#237;a, cuando llegues a casa&#8221;, dijo la maestra, &#8220;aseg&#250;rate de comer bien ya que no luces bien&#8221;. Con mirada alica&#237;da, la ni&#241;a respondi&#243; &#8220;No puedo. Hoy le toca comer a mi hermanita&#8221;. <\/p>\n<p>Cuando nos presentamos a retirar, a sacar, las riquezas espirituales que tenemos en Cristo, los hijos de Dios nunca debemos decir, &#8220;No puedo. No hay suficiente&#8221;. Podremos estar espiritualmente en bancarrota s&#243;lo cuando Jes&#250;s est&#233; espiritualmente en bancarrota, &#161;Y ESTO JAM&#193;S OCURRIR&#193;! <\/p>\n<p>SUFRIMIENTO<\/p>\n<p>El quinto privilegio de la adopci&#243;n espiritual puede sorprenderte. Es el sufrimiento: &#8220;si es que padecemos <br \/>\njuntamente con &#233;l, para que conjuntamente con &#233;l seamos glorificados&#8221; (Romanos 8:17). <\/p>\n<p>La mayor&#237;a de la gente har&#225; todo lo que est&#233; a su alcance para proteger a sus hijos del sufrimiento, y es correcto obrar de este modo; pero Dios ha decretado que el sufrimiento por el nombre de Cristo es una parte normal de la vida en Cristo. Jes&#250;s dijo a Sus disc&#237;pulos, &#8220;En el mundo tendr&#233;is aflicci&#243;n; pero confiad, yo he vencido al mundo &#8220; (Juan 16:33); y , &#8220;Es necesario que a trav&#233;s de muchas tribulaciones entremos en el reino de Dios&#8221;, recordaba Pablo a los primeros cristianos (Hechos 14:22). <\/p>\n<p>El sufrimiento se presenta temprano en la vida del creyente en Cristo para examinar la realidad de nuestra fe. La persona cuyo coraz&#243;n es superficial y cuya fe carece de ra&#237;ces &#8220;es de corta duraci&#243;n, pues al venir la aflicci&#243;n o la persecuci&#243;n por causa de la palabra, luego tropieza&#8221; (Mateo 13:21). El sufrimiento tambi&#233;n fortalece nuestra fe: &#8220;Mas el Dios de toda gracia, que nos llam&#243; a su gloria eterna en Jesucristo, despu&#233;s que hay&#225;is padecido un poco de tiempo, &#233;l mismo os perfeccione, afirme, fortalezca y establezca &#8220; (1 Pedro 5:10). El &#250;nico modo de convertirse en un creyente maduro, establecido, en Cristo, es resistiendo el sufrimiento. &#161;NO HAY ATAJOS! <\/p>\n<p>N&#243;tese que Pedro est&#225; de acuerdo con Pablo al conectar sufrimiento con gloria ya que Pablo escribi&#243;, &#8220;si es que padecemos juntamente con &#233;l, para que conjuntamente con &#233;l seamos glorificados&#8221; (Romanos 8:17). Una de las lecciones m&#225;s dif&#237;ciles que los disc&#237;pulos de Jes&#250;s tuvieron que aprender fue que, en el reino de Dios, NO PUEDE HABER GLORIA alguna SIN SUFRIMIENTO. Pedro le pidi&#243; a Jes&#250;s vigorosamente que no fuera a la cruz (Lucas 24:13-35) y los dos disc&#237;pulos, rumbo a Em&#225;us, no hallaron lugar para una cruz en su teolog&#237;a. Empero Jes&#250;s pregunt&#243; a estos dos hombres, &#8220;&#191;No era necesario que el Cristo padeciera estas cosas y que entrara en su gloria?&#8221; (Lucas 24:26). &#8220;Ninguna cruz = Ninguna corona. <\/p>\n<p>El sufrimiento aqu&#237; en la tierra prepara a los hijos de Dios para ser parte de la gloria que todav&#237;a est&#225; por ser revelada: &#8220;Pues tengo por cierto que las aflicciones del tiempo presente no son comparables con la gloria venidera que EN NOSOTROS ha de manifestarse&#8221; (Romanos 8:18). N&#243;tese que este vers&#237;culo dice &#8220;en nosotros&#8221; y no &#8220;para nosotros&#8221;. No s&#243;lo contemplaremos la gloria de Dios en el cielo (Juan 17:22-24) sino que tambi&#233;n glorificaremos a Dios en el cielo a causa del sufrimiento que habremos de experimentar en la tierra, &#8220;Cuando VENGA en aquel d&#237;a para ser glorificado en sus santos y ser admirado en todos los que creyeron (por cuanto nuestro testimonio ha sido cre&#237;do por vosotros)&#8221; (2 Tesalonicenses 1:10).<\/p>\n<p>Para nosotros, sufrir por el nombre de Cristo no es f&#225;cil ni agradable; pero cuando Dios pone a Sus hijos en el horno, &#201;l siempre mantiene Sus ojos en el reloj y Su mano en el termostato. &#201;l sabe cu&#225;nto y por cu&#225;nto tiempo. &#201;l nos trata como adultos y no como infantes y &#201;l sabe cu&#225;nto podemos soportar. En lugar de quejarnos, deber&#237;amos considerar que el sufrir por Cristo es un privilegio: &#8220;Y ellos salieron de la presencia del concilio, gozosos de haber sido tenidos por dignos de padecer afrenta por causa del Nombre&#8221; (Hechos: 5-41). <\/p>\n<p>HIJOS DE DIOS<\/p>\n<p>&#201;stos, entonces, son algunos de los privilegios adultos de los hijos adoptados por Dios: <\/p>\n<p>&#8226; Seguridad&#8212;sabemos que somos hijos de Dios y que Dios es nuestro Padre.<\/p>\n<p>&#8226; Libertad&#8212;podemos andar en y seguir la direcci&#243;n del Esp&#237;ritu de Dios.<\/p>\n<p>&#8226; Confianza&#8212;no tenemos miedo porque podemos hablar con el Padre y &#201;l con nosotros.<\/p>\n<p>&#8226; Herencia&#8212;somos ricos en Jesucristo y podemos apropiarnos AHORA MISMO de toda la riqueza espiritual que necesitemos. <\/p>\n<p>&#8226; Sufrimiento&#8212;&#233;ste examina la realidad de nuestra fe, fortalece nuestra fe y nos prepara para glorificar a Dios cuando estemos en el cielo. <\/p>\n<p>No hay raz&#243;n alguna por la que alg&#250;n hijo de Dios deba quejarse ante el Padre por su porci&#243;n, su suerte (en t&#233;rminos de destino, no de casualidad) en la vida. &#201;L NO EST&#193; MIM&#193;NDONOS; &#201;l est&#225; perfeccion&#225;ndonos y prepar&#225;ndonos para la glor&#237;a a&#250;n por venir. &#201;l nos est&#225; tratando como hijos e hijas adultos, no como infantes; y &#201;l pone a nuestra disposici&#243;n todos los recursos que necesitamos para ser triunfadores en la dif&#237;cil experiencia que la vida es, para que CREZCAMOS COMO CREYENTES EN CRISTO. <\/p>\n<p>&#161;Tenga a bien el Se&#241;or bendecirles con gran abundancia!<\/p>\n<p>__________________<br \/>\n&#8220;Mis ovejas oyen mi voz, y yo las conozco, <br \/>\ny me siguen, <br \/>\ny yo les doy vida eterna; <br \/>\ny no perecer&#225;n jam&#225;s, ni nadie las arrebatar&#225; de mi mano&#8221; <\/p>\n<p>Juan 10: 26-28 <\/p>\n<p>Publicado en:<br \/>\n<a target=\"_blank\" rel=\"nofollow\" href=\"http:\/\/www.forocristiano.com\/\">http:\/\/www.forocristiano.com\/<\/a><\/p>\n<p>Por: Joshua C.<\/p><\/div>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>CUALIDADES DE UN AUT&#201;NTICO CREYENTE EN CRISTO El Prodigio de la Vida Eterna &#8220;Yo he venido para que tengan vida, y para que la tengan en abundancia&#8221;. Juan 10:10 ADOPCI&#211;N: Ser aceptado en la familia de Dios Despu&#233;s del funeral, Daniel se puso a hojear la vieja Biblia de su reci&#233;n finada abuela. As&#237;, encontr&#243; &hellip; <a href=\"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/adopcin-ser-aceptado-en-la-familia-de-dios\/\" class=\"more-link\">Continuar leyendo<span class=\"screen-reader-text\"> \u00abAdopci&#243;n: Ser aceptado en la familia de Dios\u00bb<\/span><\/a><\/p>\n","protected":false},"author":1,"featured_media":0,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[1],"tags":[],"class_list":["post-5762","post","type-post","status-publish","format-standard","hentry","category-general"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/5762","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/users\/1"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=5762"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/5762\/revisions"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=5762"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=5762"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=5762"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}