{"id":5766,"date":"2016-02-08T19:12:41","date_gmt":"2016-02-09T00:12:41","guid":{"rendered":"http:\/\/www.biblia.work\/sermones\/motivacin-crecer-espiritualmente-en-el-camino-correcto\/"},"modified":"2016-02-08T19:12:41","modified_gmt":"2016-02-09T00:12:41","slug":"motivacin-crecer-espiritualmente-en-el-camino-correcto","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/motivacin-crecer-espiritualmente-en-el-camino-correcto\/","title":{"rendered":"Motivaci&#243;n: Crecer espiritualmente en el camino correcto"},"content":{"rendered":"<div>MOTIVACI&#211;N: Crecer espiritualmente en el camino correcto<\/p>\n<p>CUALIDADES DE UN AUT&#201;NTICO CREYENTE EN CRISTO <\/p>\n<p>El Crecimiento del Creyente<\/p><\/div>\n<div style=\"text-align:justify; color:#3d3d3d;\">&#8220;Desead, <br \/>\ncomo ni&#241;os reci&#233;n nacidos, <br \/>\nla leche espiritual no adulterada, <br \/>\npara que por ella crezc&#225;is para salvaci&#243;n&#8221;. <br \/>\n1 Pedro 2:2 <\/p>\n<p>4 <\/p>\n<p>MOTIVACI&#211;N: Crecer espiritualmente en el camino correcto <\/p>\n<p>El nacimiento es nuestra introducci&#243;n a la vida y la vida es la invitaci&#243;n de Dios para que crezcamos. El crecimiento es la expresi&#243;n natural de la vida; donde hay vida, crecimiento hay. <\/p>\n<p>El crecimiento del creyente en Cristo est&#225; gobernado por algunos principios b&#225;sicos, entre otros: <\/p>\n<p>&#8226; Crecemos desde adentro. <br \/>\n&#8226; Crecemos de un modo balanceado. <br \/>\n&#8226; Crecemos mediante nutrici&#243;n, ejercicios y limpieza. <br \/>\n&#8226; Crecemos en atm&#243;sfera de amor. <br \/>\n&#8226; Crecemos a una imagen predeterminada: Parecernos a Jesucristo. <br \/>\n&#8226; Crecemos para glorificar a Dios en car&#225;cter y conducta. <\/p>\n<p>Antes de que consideremos estos principios de crecimiento espiritual en detalle, es menester responder: &#191;Por qu&#233; nosotros, como hijos de Dios, queremos crecer espiritualmente? &#191;Qu&#233; motivos nos obligan a crecer espiritualmente? <\/p>\n<p>EXPRESAR VIDA<\/p>\n<p>La primera respuesta es porque el crecimiento es la expresi&#243;n normal de la vida. El crecimiento espiritual es inherente a la vida espiritual. Si verdaderamente hemos nacido de nuevo, entonces la nueva vida dentro de nosotros tiene que expresarse a s&#237; misma y transformar lo que somos y hacemos. <\/p>\n<p>Si eres hijo de Dios, entonces t&#250; eres participante de la naturaleza divina (2 Pedro 1:4); y esta es una raz&#243;n m&#225;s que suficiente para tu crecimiento. &#8220;Por esto mismo&#8221; (2 Pedro 1:5)&#8212;por cuanto posees la naturaleza divina&#8212;has de &#8220;a&#241;adir a tu fe virtud; a la virtud, conocimiento; al conocimiento, dominio propio; al dominio propio, paciencia; a la paciencia, piedad; a la piedad, afecto fraternal; y al afecto fraternal, amor&#8221; (2 Pedro 1:5-7). <\/p>\n<p>En Su Par&#225;bola del Sembrador (Mateo 13:1-9, 18-23), Jes&#250;s describe cuatro tipos de suelos que representan cuatro diferentes tipos de corazones y sus respuestas a la semilla que la Palabra de Dios es. El primer coraz&#243;n es demasiado duro; por lo tanto, no puede recibir la semilla. El segundo coraz&#243;n es demasiado fr&#237;volo, sin car&#225;cter, de modo que la semilla no puede echar ra&#237;ces en &#233;l. El tercer coraz&#243;n est&#225; demasiado lleno, no hay espacio all&#237; para que la planta pueda crecer y d&#233; fruto. El cuarto coraz&#243;n representa a la persona que de verdad ha nacido de nuevo, lo cual se prueba al llevar &#8220;fruto en toda buena obra&#8221; (Colosenses 1:10). <\/p>\n<p>O&#237;r la Palabra de Dios simplemente no es evidencia alguna de salvaci&#243;n. S&#243;lo cuando recibimos la Palabra, la cultivamos y producimos fruto es que comprobamos que hemos nacido dentro de la Familia de Dios. Y, debido a que el fruto tiene en s&#237; mismo la semilla para obtener m&#225;s frutos, hay una constante y creciente cosecha de la gloria de Dios. Jes&#250;s la describe como &#8220;fruto&#8230; m&#225;s fruto&#8230; mucho fruto&#8221; (Juan 15:1-8). <\/p>\n<p>LLEVAR ALEGR&#205;A AL PADRE<\/p>\n<p>Un segundo motivo para crecer espiritualmente es que podamos llevar alegr&#237;a al Padre. Padres y abuelos se deleitan al ver madurar a sus hijos y nietos, y nuestro Padre que est&#225; en el cielo se regocija al ver que Sus hijos se hacen m&#225;s y m&#225;s parecidos a Su Hijo amado. Pablo declar&#243;: &#8220;Por lo dem&#225;s, hermanos, os rogamos y exhortamos en el Se&#241;or Jes&#250;s, que de la manera que aprendisteis de nosotros c&#243;mo os conviene conduciros y agradar a Dios, as&#237; abund&#233;is m&#225;s y m&#225;s&#8221; (1 Tesalonicenses 4:1). Complacer a Dios es glorificar a Dios y glorificar a Dios es el m&#225;ximo privilegio en la tierra. <\/p>\n<p>Tu Padre en el cielo no es pasivo ni indiferente en Su relaci&#243;n contigo. &#201;l activa y amorosamente desea que t&#250; seas &#8220;hecho conforme a la imagen de su Hijo&#8221; (Romanos 8:29). &#201;l se regocija por cada victoria que t&#250; experimentas, &#201;l siente cada prueba que t&#250; sufres y &#201;l observa cada paso de crecimiento que t&#250; das a trav&#233;s de Su poder: &#8220;Por Jehov&#225; son ordenados los pasos del hombre, y &#233;l aprueba su camino&#8221; (Salmos 37:23). &#161;Cu&#225;n maravilloso es que el Dios eterno se deleite en ti cuando t&#250; aprendes a andar as&#237; como al &#201;l le place que andes! <\/p>\n<p>&#161;Qu&#233; desafortunado que somos cuando nuestra relaci&#243;n con el Padre es fr&#237;a y mec&#225;nica y nos volvemos como el hermano mayor del hijo pr&#243;digo! Acatamos <\/p>\n<p>las reglas, hacemos el trabajo y servimos al Padre; pero carecemos de la relaci&#243;n amorosa con el Padre, esa que a &#201;l le proporciona alegr&#237;a (v&#233;ase Lucas 15:25-32). El hijo que abandon&#243; el hogar ocasion&#243; gran tristeza al padre, pero el hijo que se qued&#243; en el hogar hiri&#243; el coraz&#243;n de su padre igual que si hubiera abandonado el hogar tambi&#233;n. Tal como el profeta Jon&#225;s, el hijo mayor hizo la voluntad del padre pero no deleit&#243; el coraz&#243;n del padre (Jon&#225;s 4). <\/p>\n<p>Cuando crecemos en la vida espiritual, esto es lo que nuestro Se&#241;or quiere que disfrutemos: <\/p>\n<p>&#8220;El que me ama, <br \/>\nmi palabra guardar&#225;; <br \/>\ny mi Padre le amar&#225;, <br \/>\ny vendremos a &#233;l, <br \/>\ny haremos morada con &#233;l&#8221; <br \/>\n(Juan 14:23). <\/p>\n<p>&#8220;Jehov&#225; est&#225; en medio de ti, poderoso, <br \/>\n&#201;l salvar&#225;; <br \/>\n&#201;l se gozar&#225; sobre ti con alegr&#237;a; <br \/>\n&#201;l callar&#225; de amor; <br \/>\n&#201;l se regocijar&#225; sobre ti con c&#225;nticos&#8221; <br \/>\n(Sofon&#237;as 3:17). <\/p>\n<p>CUMPLIR LOS PROP&#211;SITOS DE DIOS<\/p>\n<p>Queremos crecer espiritualmente porque en el crecimiento, podemos cumplir los prop&#243;sitos para los cuales Dios nos salv&#243;: &#8220;Porque somos hechura suya, creados en Cristo Jes&#250;s para buenas obras, las cuales Dios prepar&#243; de antemano para que anduvi&#233;semos en ellas&#8221; (Efesios 2:10). <\/p>\n<p>La palabra griega que traduce &#8220;hechura&#8221; es poeima; &#233;sta significa &#8220;algo hecho&#8221; y nos da tambi&#233;n la palabra espa&#241;ola poema. El cristiano que se jacta en decir &#8220;Yo soy una persona que he llegado donde estoy por mi propio esfuerzo&#8221;, no entiende este principio b&#225;sico: Dios debe trabajar EN NOSOTROS antes de que &#201;l PUEDA TRABAJAR A TRAV&#201;S DE NOSOTROS. &#201;l debe prepararnos para lo que &#201;l ha preparado para nosotros. <\/p>\n<p>Una de las pocas ventajas de ser un &#8220;santo veterano&#8221; es el privilegio de poder voltearse para ver c&#243;mo Dios le ha preparado y guiado durante su tiempo de peregrinaje en Cristo. El Dr. A. T. Pierson dec&#237;a, &#8220;la Historia es Su historia&#8221;; y estaba en lo cierto. Dios debe trabajar en nosotros antes de que &#201;l pueda trabajar a trav&#233;s de nosotros, y &#201;l trabaja en nosotros cuando &#8220;crecemos en la gracia y el conocimiento de nuestro Se&#241;or y Salvador Jesucristo&#8221; (2 Pedro 3:18). <\/p>\n<p>El saber que mi Padre en el cielo est&#225; en control de las circunstancias, trae gran confianza y paz a mi coraz&#243;n; y si estoy rendido a &#201;l y creciendo, Jehov&#225; cumplir&#225; su prop&#243;sito en m&#237;&#8221; (Salmos 138:8). Los creyentes maduros siempre tienen un lugar de servicio preparado para ellos; por lo tanto, no tienen que promoverse a s&#237; mismos ni usar maniobras pol&#237;ticas para abrir las puertas a trav&#233;s de las cuales Dios quiere que caminen. Su garant&#237;a est&#225; en Apocalipsis 3.8: &#8220;He aqu&#237;, he puesto delante de ti una puerta abierta, la cual nadie puede cerrar&#8221;. <\/p>\n<p>VIVIR PARA &#201;L<\/p>\n<p>Buscamos crecer espiritualmente de modo que la gracia de Dios en nuestras vidas no se despilfarre: &#8220;As&#237;, pues, nosotros, como colaboradores suyos os exhortamos tambi&#233;n a que no recib&#225;is en vano la gracia de Dios&#8221; (2 Corintios 6:1). <\/p>\n<p>Dios ha pagado un alto precio para que Su gracia est&#233; disponible para nosotros. De modo, pues, que andar deliberadamente por nuestros propios caminos y vivir s&#243;lo para complacernos es recibir Su gracia en vano. As&#237;, ponemos una etiqueta en la Cruz con un precio m&#225;s barato y afligimos al Esp&#237;ritu Santo que vive dentro de nosotros. Cristo muri&#243; nuestra muerte para que podamos vivir Su vida para &#201;l y &#201;l hace la gracia disponible para nosotros de modo que podamos vivir efectivamente para Su gloria. <\/p>\n<p>Con una salud endeble y al cumplir 52 a&#241;os, el misionero C. T. Studd fue entrevistado por un joven reportero para su diario. &#201;ste le pregunt&#243; por qu&#233; iba a abandonar a su esposa, familia y pa&#237;s para irse a &#193;frica, donde, seg&#250;n los m&#233;dicos, probablemente morir&#237;a. &#8220;&#191;Qu&#233;?&#8221; Le espet&#243; Studd. &#8220;&#191;Alguien le ha hablado esta noche sobre el sacrificio del Se&#241;or Jesucristo? Si Jesucristo, siendo Dios, muri&#243; por m&#237;, entonces ning&#250;n sacrificio que yo haga por &#201;l puede ser demasiado grande para m&#237;&#8221;. Obviamente, la gracia de Dios no se despilfarr&#243; en C. T. Studd. <\/p>\n<p>Un buen amigo de David le pregunt&#243; sobre qu&#233; iba a ser su hijo una vez se graduara en la universidad. David, tajante, le respondi&#243;, &#8220;Un adulto&#8221;. Este padre estuvo vertiendo sus recursos sobre su hijo, pero &#233;ste era tan s&#243;lo un estudiante, &#8220;muri&#233;ndose por el grado, por las notas&#8221;. La educaci&#243;n para este joven no era preparaci&#243;n para servir; era simplemente un atajo para escaparse de sus responsabilidades en la vida. Pareciera que lo que el padre le estaba dando era en vano porque el hijo no ten&#237;a intenci&#243;n alguna de conseguir un empleo y convertirse en un ciudadano &#250;til. De esta manera, el padre lo que obtuvo fue un hijo agradecido, &#8220;&#161;NADA M&#193;S!&#8221;. <\/p>\n<p>OBEDECER LOS MANDAMIENTOS DE DIOS<\/p>\n<p>Una cosa m&#225;s debe motivarnos: el deseo de obedecer los mandamientos de Dios. <\/p>\n<p>El Nuevo Testamento est&#225; lleno de admoniciones que se refieren directamente a nuestro crecimiento y madurez espirituales. Jes&#250;s dice, &#8220;Sed, pues, vosotros perfectos, como vuestro Padre que est&#225; en los cielos es perfecto&#8221; (Mateo 5:48). Entre las &#250;ltimas palabras escritas por Pedro, est&#225;n: &#8220;Creced en la gracia y el conocimiento de nuestro Se&#241;or y Salvador Jesucristo&#8221; (2 Pedro 3:18). Pablo escribi&#243; muchas admoniciones pr&#225;cticas, tales como: &#8220;Poned la mira en las cosas de arriba, no en las de la tierra&#8221; (Colosenses 3:2); &#8220;mas t&#250;, oh hombre de Dios, huye de estas cosas, y sigue la justicia, la piedad, la fe, el amor, la paciencia, la mansedumbre&#8221; (1 Timoteo 6:11); y &#8220;sed, pues, imitadores de Dios como hijos amados&#8221; (Efesios 5:1). <\/p>\n<p>Si estamos satisfechos con &#8220;la vida de siempre&#8221;, podemos ignorar estos mandamientos o arrojarlos lejos; pero si mucho queremos a Dios en nuestras vidas, buscaremos obedecerlos. As&#237;, y s&#243;lo as&#237;, descubriremos la gloriosa libertad que proviene del cumplir la voluntad de Dios. <\/p>\n<p>Pronto revisaremos los principios del crecimiento espiritual y estudiaremos su aplicaci&#243;n en nuestra vida cotidiana. <\/p>\n<p>&#161;Cristo est&#233; en vosotros! <\/p>\n<p>__________________<\/p>\n<p>&#8220;Mis ovejas oyen mi voz, y yo las conozco, <br \/>\ny me siguen, <br \/>\ny yo les doy vida eterna; <br \/>\ny no perecer&#225;n jam&#225;s, ni nadie las arrebatar&#225; de mi mano&#8221; <\/p>\n<p>Juan 10: 26-28<\/p>\n<p>Publicado en:<br \/>\n<a target=\"_blank\" rel=\"nofollow\" href=\"http:\/\/www.forocristiano.com\/\">http:\/\/www.forocristiano.com\/<\/a><\/p>\n<p>Enviado por Joshua C. el 09-12-2001<\/p><\/div>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>MOTIVACI&#211;N: Crecer espiritualmente en el camino correcto CUALIDADES DE UN AUT&#201;NTICO CREYENTE EN CRISTO El Crecimiento del Creyente &#8220;Desead, como ni&#241;os reci&#233;n nacidos, la leche espiritual no adulterada, para que por ella crezc&#225;is para salvaci&#243;n&#8221;. 1 Pedro 2:2 4 MOTIVACI&#211;N: Crecer espiritualmente en el camino correcto El nacimiento es nuestra introducci&#243;n a la vida y &hellip; <a href=\"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/motivacin-crecer-espiritualmente-en-el-camino-correcto\/\" class=\"more-link\">Continuar leyendo<span class=\"screen-reader-text\"> \u00abMotivaci&#243;n: Crecer espiritualmente en el camino correcto\u00bb<\/span><\/a><\/p>\n","protected":false},"author":1,"featured_media":0,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[1],"tags":[],"class_list":["post-5766","post","type-post","status-publish","format-standard","hentry","category-general"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/5766","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/users\/1"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=5766"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/5766\/revisions"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=5766"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=5766"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=5766"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}