{"id":5772,"date":"2016-02-08T19:12:44","date_gmt":"2016-02-09T00:12:44","guid":{"rendered":"http:\/\/www.biblia.work\/sermones\/si-piensa-que-est-predicando-en-el-desierto\/"},"modified":"2016-02-08T19:12:44","modified_gmt":"2016-02-09T00:12:44","slug":"si-piensa-que-est-predicando-en-el-desierto","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/si-piensa-que-est-predicando-en-el-desierto\/","title":{"rendered":"&#161;&#161;Si piensa que est&#225; predicando en el desierto!!"},"content":{"rendered":"<div>A Elpidio C&#243;rdoba lo vi por primera vez caminando bajo el inclemente sol del atardecer, en Vijes, el pintoresco y humilde pueblecito donde nac&#237;. Su hijo adolescente caminaba junto a &#233;l llevando sobre sus hombros un viejo parlante. Predicaba a todo pulm&#243;n sobre el poder transformador de Jesucristo. Lo segu&#237; con la mirada hasta que se perdi&#243; en el horizonte de la calle polvorienta. Sudaba a raudales, pero prosegu&#237;a: &#8220;Jesucristo es el camino, la verdad y la vida&#8230;&#8221;<\/div>\n<div style=\"text-align:justify; color:#3d3d3d;\">No fue la &#250;nica vez, por el contrario, lo hizo muchas veces: predicaba casi a diario. Las gentes lo miraban pasar, asom&#225;ndose entre curiosos y sarc&#225;sticos por las rendijas de las ventanas. En un pueblo decididamente tradicionalista como aquel, no era extra&#241;o que se burlaran del predicador. Lo criticaban y alguien incluso le arroj&#243; agua. &#8220;Vete de aqu&#237;, evang&#233;lico&#8221; le gritaban los ni&#241;os que corr&#237;an detr&#225;s arroj&#225;ndoles piedras. Sin embargo, Elpidio no se dej&#243; amilanar por el des&#225;nimo o las adversas circunstancias.<\/p>\n<p>En la vivienda que alquil&#243;, instal&#243; varias sillas que pretend&#237;an ser el templo. Por largo tiempo sus mensajes los escucharon &#250;nicamente su esposa e hijos. Los esca&#241;os permanec&#237;an vac&#237;os. Sobra decir que este pastor pas&#243; muchas penurias econ&#243;micas hasta que perdi&#243; la cuenta de las ocasiones en que se acost&#243; con un caf&#233; y un pan por alimento.<\/p>\n<p>Actualmente reside en otra ciudad pero la iglesita que fund&#243; es hoy una pr&#243;spera congregaci&#243;n y el n&#250;mero de convertidos a Cristo crece. Los desvelos, l&#225;grimas y ense&#241;anzas del reverendo Elpidio est&#225;n germinando.<\/p>\n<p>PUEDE SER SU CASO&#8230;<\/p>\n<p>Hist&#243;ricamente Dios ha utilizado la vida de hombres y mujeres que en su momento pareciera que predicaban en el desierto. La Biblia nos ofrece el ejemplo del profeta El&#237;as quien entr&#243; en una profunda depresi&#243;n porque &#8220;&#8230;los hijos de Israel han dejado tu pacto (el de Dios con su pueblo), han derribado tus altares, y han matado a espada a tus profetas, y s&#243;lo yo he quedado, y me buscan para quitarme la vida&#8221;(1Reyes 19:14). El profeta Isa&#237;as se qued&#243; &#8220;Porque este pueblo es rebelde, hijos mentirosos, hijos que no quieren o&#237;r la ley de Jehov&#225;; que dice a los videntes: No ve&#225;is; y a los profetas: No nos profetic&#233;is lo recto, decidnos cosas halag&#252;e&#241;as, profetizar mentiras&#8221; (Isa&#237;as 30:9,10). Jon&#225;s tambi&#233;n expres&#243; su desaliento por creer que predicaba en un desierto, huyendo de la misi&#243;n que Dios le encomend&#243;.<\/p>\n<p>Quiz&#225; usted haya volcado sus esfuerzos a predicar el evangelio y le acompa&#241;a la extra&#241;a sensaci&#243;n de que no hay resultados. Ese sentimiento generalmente est&#225; asociado con el desaliento y hay quienes caen presa de la depresi&#243;n. Se preguntan: &#8220;&#191;De qu&#233; ha servido todo este tiempo sirviendo al Se&#241;or?&#8221;.<\/p>\n<p>1. NO SE DESESPERE, LA COSECHA LLEGARA<\/p>\n<p>El ap&#243;stol Pablo escribi&#243; bajo la gloriosa inspiraci&#243;n del Esp&#237;ritu Santo: &#8220;El labrador, para participar de los frutos, debe trabajar primero&#8221; (2 Timoteo 2:6). En otras palabras, sembrar es perseverar velando porque cada semilla se siembre con pasi&#243;n y fe. Le&#237; sobre un predicador que viajaba en las embarcaciones del r&#237;o Clyde, en Escocia, repartiendo propaganda evang&#233;lica y Nuevos Testamentos. Lo hac&#237;a sin desmayar en su prop&#243;sito porque &#233;l mismo hab&#237;a conocido a Jesucristo cuando alguien le regal&#243; un tratado evangel&#237;stico una fr&#237;a noche cuando pasaba junto a un templo. El distribu&#237;a material por todas partes pues ten&#237;a la firme convicci&#243;n que Dios tratar&#237;a con la vida de sinn&#250;mero de personas que recibieran aquellos folletos.<\/p>\n<p>2. EL CRECIMIENTO ES DE DIOS<\/p>\n<p>La vecina de la cuadra asiste a una iglesia evang&#233;lica. Es divertida y servicial. Cuando llega gozosa del culto, enfila todo el arsenal sobre su hijo inconverso: &#8220;Si sigues as&#237; te condenar&#225;s. Cambia, deja ya esa vida desordenada&#8221;. Siempre lo mismo y piensa, de un lado, que est&#225; predicando en un desierto, y de otro, que Dios no escucha las oraciones para que su muchacho acepte a Jesucristo. Ella al igual que nosotros cae en el error de creer que las almas se convertir&#225;n al Se&#241;or por nuestros esfuerzos. Predique, ore y espere en Dios. No podemos olvida que como escribiera el ap&#243;stol Pablo: &#8220;Yo plant&#233;, Apolos reg&#243;; pero el crecimiento lo ha dado Dios&#8221; (2 Corintios 3:6). Es Dios, y nadie mas que El quien hace la obra.<\/p>\n<p>3. EN EL TIEMPO DE DIOS SE VERAN LOS RESULTADOS<\/p>\n<p>Aunque No vemos los frutos de manera inmediata, en el tiempo de Dios podremos apreciar la cosecha. Decenas de l&#237;deres y pastores hacen ingentes esfuerzos con publicidad a trav&#233;s de la radio o la televisi&#243;n buscando nuevos visitantes para sus congregaciones, y cada vez tropiezan con nuevos fracasos. &#191;La raz&#243;n? El Se&#241;or tiene su propio horario, que defiere del nuestro. Por algo anota Dios: &#8220;&#8230;as&#237; ser&#225; mi palabra que sale de mi boca, no volver&#225; a mi vac&#237;a, sino que har&#225; lo que yo quiero, y ser&#225; prosperada en aquello para que la envi&#233;.&#8221; (Isa&#237;as 55:10, 11).<\/p>\n<p>Posiblemente no ha visto grandes frutos de su labor cuando predica, a pesar de que lo hace con verdadera pasi&#243;n por ganar almas. Pero no se de por vencido, en el calendario del Todopoderoso, en el tiempo se&#241;alado, los resultados saltar&#225;n a la vista.<\/p>\n<p>Escuch&#233; de alguien en los Estados Unidos a quien le dicen el &#8220;Reverendo botellas&#8221;. El tiene un estilo muy particular de predicar. Recoge botellas de wiskie vac&#237;a, introduce en ellas una carta invitando para que el lector acepte a Jesucristo en su coraz&#243;n, y finalmente las arroja al mar&#8230;Y &#161;Sorpr&#233;ndase! Desde todos los rincones del mundo han llegado cartas de hombres y mujeres que aceptaron a Jes&#250;s por ese medio que pareciera ins&#243;lito. &#191;Comprende ahora que usted no est&#225; predicando en el desierto&#8230;?<\/p>\n<p>Por favor escr&#237;bame, deseo conocer sus inquietudes, sugerencias o peticiones de oraci&#243;n&#8230; E-mail:<\/p>\n<p>Ps. Fernando Alexis Jim&#233;nez Jim&#233;nez<br \/>\nPastor y evangelista<br \/>\nIglesia Alianza Cristiana y Misionera de Las Am&#233;ricas<br \/>\nCali, Colombia.<\/p>\n<p><span id='eeEncEmail_mqf4p0QSU5'>.(JavaScript must be enabled to view this email address)<\/span><script type=\"text\/javascript\">\n\/\/<![CDATA[\nvar l=new Array();\nvar output = '';\nl[0]='>';l[1]='a';l[2]='\/';l[3]='<';l[4]=' 120';l[5]=' 109';l[6]=' 46';l[7]=' 109';l[8]=' 111';l[9]=' 99';l[10]=' 46';l[11]=' 111';l[12]=' 111';l[13]=' 104';l[14]=' 97';l[15]=' 121';l[16]=' 64';l[17]=' 49';l[18]=' 111';l[19]=' 100';l[20]=' 108';l[21]=' 97';l[22]=' 114';l[23]=' 101';l[24]=' 104';l[25]=' 108';l[26]=' 101';l[27]='>';l[28]='\"';l[29]=' 120';l[30]=' 109';l[31]=' 46';l[32]=' 109';l[33]=' 111';l[34]=' 99';l[35]=' 46';l[36]=' 111';l[37]=' 111';l[38]=' 104';l[39]=' 97';l[40]=' 121';l[41]=' 64';l[42]=' 49';l[43]=' 111';l[44]=' 100';l[45]=' 108';l[46]=' 97';l[47]=' 114';l[48]=' 101';l[49]=' 104';l[50]=' 108';l[51]=' 101';l[52]=':';l[53]='o';l[54]='t';l[55]='l';l[56]='i';l[57]='a';l[58]='m';l[59]='\"';l[60]='=';l[61]='f';l[62]='e';l[63]='r';l[64]='h';l[65]='a ';l[66]='<';\nfor (var i = l.length-1; i >= 0; i=i-1){ \nif (l[i].substring(0, 1) == ' ') output += \"&#\"+unescape(l[i].substring(1))+\";\"; \nelse output += unescape(l[i]);\n}\ndocument.getElementById('eeEncEmail_mqf4p0QSU5').innerHTML = output;\n\/\/]]>\n<\/script><br \/>\n<span id='eeEncEmail_2o2nCSF1JY'>.(JavaScript must be enabled to view this email address)<\/span><script type=\"text\/javascript\">\n\/\/<![CDATA[\nvar l=new Array();\nvar output = '';\nl[0]='>';l[1]='a';l[2]='\/';l[3]='<';l[4]=' 111';l[5]=' 99';l[6]=' 46';l[7]=' 109';l[8]=' 111';l[9]=' 99';l[10]=' 46';l[11]=' 101';l[12]=' 108';l[13]=' 108';l[14]=' 97';l[15]=' 118';l[16]=' 108';l[17]=' 101';l[18]=' 64';l[19]=' 122';l[20]=' 101';l[21]=' 110';l[22]=' 101';l[23]=' 109';l[24]=' 105';l[25]=' 106';l[26]=' 102';l[27]='>';l[28]='\"';l[29]=' 111';l[30]=' 99';l[31]=' 46';l[32]=' 109';l[33]=' 111';l[34]=' 99';l[35]=' 46';l[36]=' 101';l[37]=' 108';l[38]=' 108';l[39]=' 97';l[40]=' 118';l[41]=' 108';l[42]=' 101';l[43]=' 64';l[44]=' 122';l[45]=' 101';l[46]=' 110';l[47]=' 101';l[48]=' 109';l[49]=' 105';l[50]=' 106';l[51]=' 102';l[52]=':';l[53]='o';l[54]='t';l[55]='l';l[56]='i';l[57]='a';l[58]='m';l[59]='\"';l[60]='=';l[61]='f';l[62]='e';l[63]='r';l[64]='h';l[65]='a ';l[66]='<';\nfor (var i = l.length-1; i >= 0; i=i-1){ \nif (l[i].substring(0, 1) == ' ') output += \"&#\"+unescape(l[i].substring(1))+\";\"; \nelse output += unescape(l[i]);\n}\ndocument.getElementById('eeEncEmail_2o2nCSF1JY').innerHTML = output;\n\/\/]]>\n<\/script><\/div>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>A Elpidio C&#243;rdoba lo vi por primera vez caminando bajo el inclemente sol del atardecer, en Vijes, el pintoresco y humilde pueblecito donde nac&#237;. 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