{"id":5775,"date":"2016-02-08T19:12:45","date_gmt":"2016-02-09T00:12:45","guid":{"rendered":"http:\/\/www.biblia.work\/sermones\/tres-muros-insuperables\/"},"modified":"2016-02-08T19:12:45","modified_gmt":"2016-02-09T00:12:45","slug":"tres-muros-insuperables","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/tres-muros-insuperables\/","title":{"rendered":"Tres muros insuperables"},"content":{"rendered":"<div>Existen tres muros que para el hombre natural, le son imposibles de atravesar. Todos los hombres, en mayor o menor medida, en alg&#250;n momento de su vida han sentido esta impotencia, de no poder atravesar estos muros.<\/div>\n<div style=\"text-align:justify; color:#3d3d3d;\">Todos los hombres, absolutamente todos y cada unos de ellos, tienen frente a s&#237; estos tres muros insuperables.<\/p>\n<p>1-    El muro de la culpabilidad universal. Romanos cap. 1 al 3.<\/p>\n<p>Este muro nos enfrenta con la condici&#243;n de pecador, la cual es una condici&#243;n de la que ning&#250;n hombre puede escapar.<\/p>\n<p>&#8220;&#8230;Porque la ira de Dios se revela desde el cielo contra toda impiedad e injusticia de los hombres que detienen con injusticia la verdad; 19porque lo que de Dios se conoce les es manifiesto, pues Dios se lo manifest&#243;. 20Porque las cosas invisibles de &#233;l, su eterno poder y deidad, se hacen claramente visibles desde la creaci&#243;n del mundo, siendo entendidas por medio de las cosas hechas, de modo que no tienen excusa. 21Pues habiendo conocido a Dios, no le glorificaron como a Dios, ni le dieron gracias, sino que se envanecieron en sus razonamientos, y su necio coraz&#243;n fue entenebrecido. 22Profesando ser sabios, se hicieron necios, 23y cambiaron la gloria del Dios incorruptible en semejanza de imagen de hombre corruptible, de aves, de cuadr&#250;pedos y de reptiles&#8230;&#8221; Romanos 1-18,23.<\/p>\n<p>a) &#8230;La ira de Dios&#8230;( v. 18). Dios no se revela contra el hombre, porque es superior y as&#237; lo desea, sino se revela contra las impiedades  e injusticias que el hombre comete contra Dios. Es el hombre mismo que comienza por alterar la perfecta armon&#237;a que Dios propone al Hombre.<\/p>\n<p>b) Dios mismo se encarga de manifestarse al hombre (v. 19), siempre as&#237; lo hizo y lo seguir&#225; haciendo:<\/p>\n<p>                            En el Antiguo Testamento: Cara a cara, El cordero pascual, los diez mandamientos, los profetas.<\/p>\n<p>                            En el Nuevo Testamento: A trav&#233;s de Jesucristo y luego El Esp&#237;ritu Santo.<\/p>\n<p>c) &#8230;Las cosas invisibles&#8230;( v. 20) Antes de la creaci&#243;n del mundo, NO HAB&#205;A NADA. Todo lo que se ve ahora son las cosas visibles que Dios cre&#243; por su poder.<\/p>\n<p>d) &#8230;.No tienen excusa&#8230;( v. 20) La manera m&#225;s clara de entender a Dios es ver la creaci&#243;n misma.<\/p>\n<p>&#191;Puede un hombre dentro de sus cabales, crear vida?<\/p>\n<p>&#191;Puede el Hombre, crear un &#225;rbol desde la nada?<\/p>\n<p>&#191;Generar una lluvia?<\/p>\n<p>&#191;Detener la muerte?<\/p>\n<p>Todos estos aspectos y muchos m&#225;s son los que &#250;nicamente Dios tiene el derecho y la potestad de poder manejar, a su voluntad.<\/p>\n<p>&#8220;&#8230;Como est&#225; escrito: No hay justo, ni aun uno;11No hay quien entienda, No hay quien busque a Dios.12         Todos se desviaron, a una se hicieron in&#250;tiles; No hay quien haga lo bueno, no hay ni siquiera uno&#8230;&#8221; Romanos 3-10,12.<\/p>\n<p>e)Cuando Dios mira la tierra, ve amargamente la realidad de que no hay un justo sobre la faz de la misma. Nadie puede llegar a decir delante de Dios que es justo, repito &#8220;nadie&#8221;. Parece un imposible, no poder hallar tan solo un justo en toda la humanidad, pero la palabra de Dios as&#237; lo confirma y no porque Dios exija m&#225;s de lo que se puede llegar a hacer o dar, sino porque el hombre mismo: <\/p>\n<p>         &#8220;No entiende&#8221;, (v. 11) el plan de Dios para su vida.<\/p>\n<p>         &#8220;No busca a Dios&#8221;, (v. 11) le es m&#225;s f&#225;cil seguir sus propios instintos.<\/p>\n<p>         &#8220;Todos se desviaron&#8221;, (v. 12) los placeres pasajeros de la vida fueron m&#225;s fuertes y agradables que el camino que Dios le marco.<\/p>\n<p>La causa principal de la desobediencia del hombre hacia Dios, se debe a que el Hombre no puede concebir en el fondo de su coraz&#243;n que otra persona, Dios o lo que sea, pueda manejar su vida y trace un camino a seguir, una senda por donde guiar sus pasos. Siempre el hombre anhela seguir sus propios deseos, sus m&#225;s bajos instintos y por sobre todas las circunstancias, regir su propia vida, cuando es un don que Dios en su infinita misericordia le confi&#243; a &#233;l y por lo cual deber&#225; rendir cuentas al final de su existencia.<\/p>\n<p>La puerta para escapar del muro de la culpabilidad.<\/p>\n<p>De la misma manera que existe un muro imposible de superar para el hombre, Dios en su infinita misericordia pone una puerta para poder atravesar el mismo.<\/p>\n<p>Justificados por la fe. <\/p>\n<p>Estamos frente al muro  de la culpabilidad, y no podemos escapar del mismo por las fuerzas humanas, entonces Dios pone a su Hijo Jesucristo, el mismo se autodenomina como &#8220;La Puerta&#8221; (Yo soy la puerta; &#233;l que por m&#237; entrare, ser&#225; salvo; y entrar&#225;, y saldr&#225;, y hallar&#225; pastos). Juan 10. 9. A trav&#233;s de esta puerta tenemos la posibilidad de poder superar el muro solamente por la fe en su hijo Jesucristo. El se abre al hombre para que podamos acceder al reino de los Cielos tan solo por creer en su nombre, la fe depositada en &#201;l nos es el salvoconducto para Dios.<\/p>\n<p>&#8220;&#8230;Justificados, pues, por la fe, tenemos paz para con Dios por medio de nuestro Se&#241;or Jesucristo; 2por quien tambi&#233;n tenemos entrada por la fe a esta gracia en la cual estamos firmes, y nos gloriamos en la esperanza de la gloria de Dios. 3Y no s&#243;lo esto, sino que tambi&#233;n nos gloriamos en las tribulaciones, sabiendo que la tribulaci&#243;n produce paciencia; 4y la paciencia, prueba; y la prueba, esperanza; 5y la esperanza no averg&#252;enza; porque el amor de Dios ha sido derramado en nuestros corazones por el Esp&#237;ritu Santo que nos fue dado..&#8221;. Romanos 5- 1,5.<\/p>\n<p>a) &#8220;&#8230;Justificados, pues, por la fe&#8221;&#8230;Romanos 5: 1.<\/p>\n<p>Justificaci&#243;n:  Acto soberano de Dios por el que, por pura gracia y a base de su pacto, declara aceptos ante &#201;l a quienes creen en su Hijo.<\/p>\n<p>La justificaci&#243;n es pues un acto soberano que compete &#250;nicamente a la Soberan&#237;a de Dios Todopoderoso, ya que &#201;L recibe a todo aquel que crea y deposite su vida en las manos de su Hijo, cedi&#233;ndole el derecho de ser, el que rescata nuestras vidas y no el mismo Dios en persona.<\/p>\n<p>b) &#8220;&#8230; tenemos paz para con Dios por medio de nuestro Se&#241;or Jesucristo..&#8221;(v. 1)<\/p>\n<p>Cuando no ten&#237;amos paz, nos dio paz en nuestra vida por medio de aquel que es LA PAZ.<\/p>\n<p>c) &#8220;&#8230; tenemos entrada por la fe a esta gracia en la cual estamos firmes&#8230;&#8221; (v. 2)<\/p>\n<p>Pablo hace una declaraci&#243;n de rotunda: No solamente se puede salir de la culpabilidad sino que dar&#225; a nuestra vida firmeza, en nuestras creencias, tambi&#233;n firmeza en nuestras decisiones. En Cristo Jes&#250;s se puede estar firme.<\/p>\n<p>2-    El muro de las tendencias pecaminosas.(concupiscencias de la carne.).<\/p>\n<p>El muro de las tendencias pecaminosas, nace de la misma carne del hombre, es algo que afecta la vida del hombre y de lo cual no se puede culpar a otros ya que nosotros mismos somos los que tomamos las decisiones, seg&#250;n nuestras concupiscencias.<\/p>\n<p>Concupiscencias:  Palabra que describe las emociones del alma, la tendencia natural hacia lo malo. Tales concupiscencias no son necesariamente ruines e inmorales; pueden ser de car&#225;cter refinado, pero son malas si son incoherentes con la voluntad de Dios.<\/p>\n<p>&#8220;&#8230;Porque lo que hago, no lo entiendo; pues no hago lo que quiero, sino lo que aborrezco, eso hago. 16Y si lo que no quiero, esto hago, apruebo que la ley es buena. 17De manera que ya no soy yo quien hace aquello, sino el pecado que mora en m&#237;. 18Y yo s&#233; que en m&#237;, esto es, en mi carne, no mora el bien; porque el querer el bien est&#225; en m&#237;, pero no el hacerlo. 19Porque no hago el bien que quiero, sino el mal que no quiero, eso hago. 20Y si hago lo que no quiero, ya no lo hago yo, sino el pecado que mora en m&#237;.<\/p>\n<p>21As&#237; que, queriendo yo hacer el bien, hallo esta ley: que el mal est&#225; en m&#237;. 22Porque seg&#250;n el hombre interior, me deleito en la ley de Dios; 23pero veo otra ley en mis miembros, que se rebela contra la ley de mi mente, y que me lleva cautivo a la ley del pecado que est&#225; en mis miembros. 24&#161;Miserable de m&#237;! &#191;qui&#233;n me librar&#225; de este cuerpo de muerte?&#8230;&#8221; Romanos 7- 15,24. <\/p>\n<p>a)&#8220;&#8230;Porque lo que hago, no lo entiendo&#8230;&#8221; (v. 15) Pablo pone una duda en el hombre, la  cual es dif&#237;cil de razonar para el mismo, dice, lo que hago no lo entiendo y as&#237; sucede ya que muchas veces obramos de la manera que no quisi&#233;ramos, hacemos lo que aborrecemos, deseamos lo que sabemos no podemos tener.<\/p>\n<p>b) &#8220;&#8230;De manera que ya no soy yo quien hace aquello, sino el pecado que mora en m&#237;&#8230;&#8221; (v. 17) &#191;Puede el pecado morar en el hombre? La respuesta es si. El alma puede ser limpia de pecado por la sangre de Jesucristo, pero la carne es d&#233;bil, posee la tendencia a la trasgresi&#243;n de las leyes de Dios.<\/p>\n<p>c) &#8220;&#8230; Y yo s&#233; que en m&#237;, esto es, en mi carne, no mora el bien&#8230;&#8221;(v. 18) El ap&#243;stol Pablo nos rebela el hecho trascendental de que el personalmente SABE que en su cuerpo no mora el bien, por lo cual si no mora el bien, &#191;Qu&#233; es lo que hay en el cuerpo del hombre?<\/p>\n<p>d) La repuesta est&#225; en el Vers. 21: &#8220;&#8230;hallo esta ley: que el mal est&#225; en m&#237;&#8230;&#8221; Esta es la esencia del hombre en si, es un portador del mal y constantemente est&#225; viendo sus propios intereses y negando al Dios que le dio la vida y la raz&#243;n de vivir.<\/p>\n<p>e) &#8220;&#8230;&#161;Miserable de m&#237;! &#191;qui&#233;n me librar&#225; de este cuerpo de muerte? (v. 24) Miserable de nosotros, ya que no podemos librarnos de este cuerpo f&#237;sico. Al igual que el ap&#243;stol Pablo usted y yo nos encontramos atrapados en este cuerpo que tiene much&#237;simas limitaciones, necesitamos del descanso, de la alimentaci&#243;n, protegerlo de la temperatura del d&#237;a, de las inclemencias del tiempo. Todo eso sin tener en cuenta que con el correr del tiempo se va desgastando y cada d&#237;a que pasa el hombre se encuentra m&#225;s limitado en lo que puede llegar a hacer, incluso limitado en su memoria y razonamiento, hasta que un d&#237;a superado por las carencias deja de funcionar, lo cual nos pone cara a cara con la muerte y la condenaci&#243;n.<\/p>\n<p>La puerta para escapar del muro de las tendencias pecaminosas, La Regeneraci&#243;n. <\/p>\n<p>Jesucristo dice:  &#8220;&#8230;Yo soy la puerta; el que por m&#237; entrare, ser&#225; salvo; y entrar&#225;, y saldr&#225;, y hallar&#225; pastos&#8230;&#8221;  Juan 10. 9. &#201;l es la puerta, que nos hace superar &#8220;el muro de la culpabilidad universal&#8221;, a trav&#233;s de la Fe depositada en su nombre, al hallarnos con el siguiente muro, Jesucristo vuelve a ser la puerta que nos conduce a los pastos (v. 9) que saciar&#225;n nuestra alma y nos transformar&#225;n en nuevas criaturas. Para ello, ser&#225; necesario &#8220;nacer de nuevo&#8221;. No es f&#225;cil de entender esto de un nuevo nacimiento, Nicodemo era maestro de la ley y no lo entendi&#243; (Juan 3: 1-11), aunque nos cueste entenderlo, nos es necesario ser regenerados por el Esp&#237;ritu Santo de Dios.<\/p>\n<p>Regeneraci&#243;n:  Cambio radical que el Esp&#237;ritu Santo realiza en el hombre cuando este, habiendo o&#237;do y cre&#237;do la palabra de Dios, recibe a Jesucristo como Salvador. La persona pasa del dominio del pecado al dominio del Esp&#237;ritu, e inicia el crecimiento y el progreso espirituales cuya meta es la perfecci&#243;n, el llegar a ser semejante a Cristo.<\/p>\n<p>La regeneraci&#243;n se diferencia de la &#174; Justificaci&#243;n en que esta es un cambio en nuestra relaci&#243;n con Dios, mientras que aquella es un cambio en nuestra naturaleza moral. Ambas, sin embargo, son experiencias simult&#225;neas provenientes de la gracia divina. La justificaci&#243;n es necesaria por la causa s&#233; la culpabilidad del hombre, la regeneraci&#243;n es necesaria, a causa de la corrupci&#243;n del hombre.<\/p>\n<p>         &#8220;&#8230;Ahora, pues, ninguna condenaci&#243;n hay para los que est&#225;n en Cristo Jes&#250;s, los que no andan conforme a la carne, sino conforme al Esp&#237;ritu. 2Porque la ley del Esp&#237;ritu de vida en Cristo Jes&#250;s me ha librado de la ley del pecado y de la muerte. 3Porque lo que era imposible para la ley, por cuanto era d&#233;bil por la carne, Dios, enviando a su Hijo en semejanza de carne de pecado y a causa del pecado, conden&#243; al pecado en la carne; 4para que la justicia de la ley se cumpliese en nosotros, que no andamos conforme a la carne, sino conforme al Esp&#237;ritu&#8230;&#8221; Romanos 8-1,4.<\/p>\n<p>a)    &#8220;&#8230;Ahora, pues, ninguna condenaci&#243;n hay para los que est&#225;n en Cristo Jes&#250;s&#8230;&#8221; ( v. 1)Esta es una declaraci&#243;n de inocencia para los cristianos nacidos de nuevo, nosotros est&#225;bamos en una larga fila de los condenados a muerte a causa de las concupiscencias de nuestra carne, pero a causa de Jes&#250;s y de la llenura del Esp&#237;ritu Santo, ya no hay m&#225;s condenaci&#243;n y podemos pasar y gozarnos de las maravillas de Dios.<\/p>\n<p>b)    &#8220;&#8230;la ley del Esp&#237;ritu de vida en Cristo Jes&#250;s&#8230;&#8221; (v. 2) Este Esp&#237;ritu estuvo en la creaci&#243;n del universo, es el que transforma nuestra manera de pensar y ver todas las cosas.<\/p>\n<p>c)    &#8220;&#8230;por cuanto era d&#233;bil por la carne&#8230;&#8221; (v. 3) Ciertamente &#233;ramos muy d&#233;biles en la carne, cuando mor&#225;bamos en valles de sombra de muerte, pero el poder de Dios se perfecciona en la debilidad y nos da la fortaleza para superar la tentaci&#243;n de la carne.<\/p>\n<p>d)    &#8220;&#8230;conden&#243; al pecado en la carne&#8230;&#8221; (v. 3) El pecado fue condenado en la cruz del calvario, el veredicto fue: permanecer en la carne. Por eso, a los que andan en el Esp&#237;ritu de Dios no est&#225;n condenados, si los que andan conforme a los deseos de la carne.<\/p>\n<p>&#8220;&#8230;Crea en m&#237;, oh Dios, un coraz&#243;n limpio,  Y renueva un esp&#237;ritu recto dentro de m&#237;&#8230;&#8221; Salmo 55: 10.<br \/>\nEl rey David, estaba seguro que deb&#237;a tener un coraz&#243;n limpio, el cual ser&#237;a obra de Dios, un coraz&#243;n nuevo, por eso dec&#237;a &#8220;crea en mi&#8221;, no pod&#237;a ni deb&#237;a ser obra de &#233;l mismo, solamente Dios pod&#237;a hacerlo, solo de esa manera tendr&#237;a &#8220; un esp&#237;ritu recto&#8221;, renovado. El coraz&#243;n debe ser regenerado, el esp&#237;ritu debe ser renovado. <\/p>\n<p>3-  La elecci&#243;n soberana de Dios. <\/p>\n<p>Este es el muro de la elecci&#243;n soberana de Dios, al  cual no podemos superar por nosotros mismos.<\/p>\n<p>Muchas veces nos preguntamos, porque <\/p>\n<p>&#8220;&#8230;ni por ser descendientes de Abraham, son todos hijos; sino: En Isaac te ser&#225; llamada descendencia. 8Esto es: No los que son hijos seg&#250;n la carne son los hijos de Dios, sino que los que son hijos seg&#250;n la promesa son contados como descendientes. 9Porque la palabra de la promesa es esta: Por este tiempo vendr&#233;, y Sara tendr&#225; un hijo. 10Y no s&#243;lo esto, sino tambi&#233;n cuando Rebeca concibi&#243; de uno, de Isaac nuestro padre 11(pues no hab&#237;an a&#250;n nacido, ni hab&#237;an hecho a&#250;n ni bien ni mal, para que el prop&#243;sito de Dios conforme a la elecci&#243;n permaneciese, no por las obras sino por el que llama), 12se le dijo: El mayor servir&#225; al menor. 13Como est&#225; escrito: A Jacob am&#233;, mas a Esa&#250; aborrec&#237;.<\/p>\n<p>14&#191;Qu&#233;, pues, diremos? &#191;Que hay injusticia en Dios? En ninguna manera. 15Pues a Mois&#233;s dice: Tendr&#233; misericordia del que yo tenga misericordia, y me compadecer&#233; del que yo me compadezca. 16As&#237; que no depende del que quiere, ni del que corre, sino de Dios que tiene misericordia. 17Porque la Escritura dice a Fara&#243;n: Para esto mismo te he levantado, para mostrar en ti mi poder, y para que mi nombre sea anunciado por toda la tierra&#8230;&#8221; Romanos 9-7,18.<\/p>\n<p> Misericordia:  Aspecto compasivo del Amor hacia el ser que est&#225; en desgracia o que por su condici&#243;n espiritual no merece ning&#250;n favor. La misericordia y la gracia son actitudes y disposiciones muy semejantes en Dios; mientras que la primera trata al hombre como un ser miserable, la segunda lo toma como culpable.<\/p>\n<p>a)    &#8220;&#8230;Tendr&#233; misericordia del que yo tenga misericordia&#8230;&#8221; (v. 15) Es un concepto errado del hombre natural o mundano, que puede cambiar la voluntad de Dios o negociar una petici&#243;n, o utilizar a Dios como un simple proveedor de cosas materiales. La escritura es clara en este aspecto: El hombre no puede manejar a Dios. &#201;l tiene el control, la autoridad y el dominio absoluto de toda decisi&#243;n, nadie por esfuerzo propio, puede llegar a cambiar la voluntad de Dios.<\/p>\n<p>Compasi&#243;n:  Sentimiento &#237;ntimamente ligado con la demostraci&#243;n del amor, que en la Biblia se expresa con el t&#233;rmino hebreo rakhamin y el griego splagjna. El primero designa en el Antiguo Testamento el sentimiento paternal de Dios (Dt 13.17; Sal 103.13; Is 49.15; Os 11.8), y el segundo denota la disposici&#243;n y actitud de Jes&#250;s frente a las personas (Mt 9.36; 14.14; 15.32; Mc 6.34; Lc 7.13). Ambos, sin embargo, hablan del m&#225;s profundo sentimiento. Literalmente, &#171;sentir con las entra&#241;as&#187;.<\/p>\n<p>b)    &#8220;&#8230;y me compadecer&#233; del que yo me compadezca&#8230;&#8221; (v. 15) De la misma manera Dios tiene compasi&#243;n de quien &#201;l quiere, volvemos al concepto anterior, Nadie, por m&#225;s que se esfuerce puede lograr compadecer a Dios de su vida. Dios siente compasi&#243;n por la necesidad extrema de las personas (2 S 12.22; Is 54.7, 8). Cristo encarna esa compasi&#243;n divina y la ense&#241;a con actos y palabras (Mt 18.27ss; Lc 10.30ss; 15.20). Es la compasi&#243;n de Cristo la que se espera del cristiano.<\/p>\n<p>c)    &#8220;&#8230;As&#237; que no depende del que quiere, ni del que corre, sino de Dios que tiene misericordia&#8230;&#8221; Romanos 9: 16. Por m&#225;s esforzado que sea el hombre, por m&#225;s que corra en su vida, el muro seguir&#225; infranqueable delante de &#233;l, ya que es de Dios la elecci&#243;n soberana y toda determinaci&#243;n en nuestras vidas.<\/p>\n<p>La puerta para escapar del muro de la elecci&#243;n soberana. <\/p>\n<p>La oportunidad universal. <\/p>\n<p>&#8220;&#8230;porque todo aquel que invocare el nombre del Se&#241;or, ser&#225; salvo&#8230;&#8221; Romanos 10-13.<\/p>\n<p>En esta oportunidad, la puerta es potestad de Dios Padre, &#233;l toma la decisi&#243;n soberana, que en el momento del juicio final, Todo aquel que haya invocado y confesado en Nombre del Se&#241;or Jesucristo, ser&#225; salvo. La palabra &#171;confesar&#187; (griego homologeo) tiene la connotaci&#243;n de &#171;una responsable declaraci&#243;n p&#250;blica por la cual se establece una relaci&#243;n legal mediante un contrato&#187;. Por nuestra parte, con nuestras palabras &#171;contratamos&#187; la salvaci&#243;n que por su parte Dios ha proporcionado mediante la obra y el poder de Cristo, y esto es un principio en la vida.<\/p>\n<p>El Padre, en una gesto hacia el hombre, da salvaci&#243;n a aquel que confiese no su nombre, sino el de su Hijo.<\/p>\n<p>Conclusi&#243;n: <\/p>\n<p>                     Vemos en este estudio, como se revela la mano de Dios, extendida hacia el hombre, que no se merec&#237;a nada, sin embargo El Padre le dio la oportunidad universal de elegirlo para el Reino de los Cielos. Jesucristo, el autor y consumador de la fe, la posibilidad de entrar en el Reino por la fe en su nombre. Finalmente el Esp&#237;ritu Santo que nos transforma para poder ser dignos hijos de Dios. Toda la Deidad de Dios extendiendo su mano de amor para favorecer a toda la humanidad.<\/p>\n<p>                     Tambi&#233;n podemos decir que: &#161;En Dios, todo se puede!!!<\/p><\/div>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Existen tres muros que para el hombre natural, le son imposibles de atravesar. Todos los hombres, en mayor o menor medida, en alg&#250;n momento de su vida han sentido esta impotencia, de no poder atravesar estos muros. 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