{"id":5907,"date":"2016-02-16T19:47:16","date_gmt":"2016-02-17T00:47:16","guid":{"rendered":"http:\/\/www.biblia.work\/sermones\/lo-que-la-biblia-ensena-acerca-del-cuidado-de-nuestros-padres\/"},"modified":"2016-02-16T19:47:16","modified_gmt":"2016-02-17T00:47:16","slug":"lo-que-la-biblia-ensena-acerca-del-cuidado-de-nuestros-padres","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/lo-que-la-biblia-ensena-acerca-del-cuidado-de-nuestros-padres\/","title":{"rendered":"Lo que la Biblia ense\u00f1a acerca del cuidado de nuestros padres"},"content":{"rendered":"<p>Las generaciones actuales enfrentan enormes desaf\u00edos en cuanto a mantener intacto el hogar, atender las necesidades de los hijos y cuidar de padres ancianos en medio de la alocada vida moderna. Entre \u00e9stos, la relaci\u00f3n con los padres a veces sufre desproporcionalmente. Hijos y padres a menudo viven lejos, se comunican poco y llega el momento cuando lo \u00fanico que los une son los recuerdos de la ni\u00f1ez y la herencia. En los pr\u00f3ximos p\u00e1rrafos buscamos inspiraci\u00f3n en la Palabra de Dios para sostener y mejorar esta relaci\u00f3n tan importante.<\/p>\n<p>Jes\u00fas entend\u00eda perfectamente el significado de &#8220;honra a tu padre y a tu madre&#8221; (\u00c9xodo 20:12). \u00c9l mismo inmortaliz\u00f3 en la cruz su solicitud por Mar\u00eda, su madre, al pedirle al joven disc\u00edpulo Juan que se encargase de ella. Pero, &#191;qu\u00e9 significa honrar a nuestros padres en nuestros d\u00edas? Ayuda saber que en el idioma hebreo, la lengua original de este mandamiento, &#8220;honrar&#8221; (Kabad) a nuestros padres es reconocer que son personas de peso, personas enriquecidas de valor, personas de importancia.<\/p>\n<p>En el Antiguo Testamento, honrar a los padres se consideraba algo tan sagrado y solemne como la observancia misma del santo s\u00e1bado. Lev\u00edtico 19:3 confirma: &#8220;Cada uno temer\u00e1 a su madre y a su padre, y mis d\u00edas de reposo guardar\u00e9is. Yo Jehov\u00e1 vuestro Dios&#8221;. As\u00ed lo entendi\u00f3 y practic\u00f3 el rey Salom\u00f3n, quien al recibir la visita de su madre en el palacio &#8220;se inclin\u00f3 ante ella&#8221; y la hizo sentar a la diestra de su trono (1 Reyes 2:19). Con mucha raz\u00f3n entonces escribi\u00f3 m\u00e1s tarde: &#8220;&#161;haz, pues, que tu padre y tu madre se sientan felices y orgullosos!&#8221; (Proverbios 23:25, DHH). Para el sabio, no hay edad en la que los padres no sean objeto de honra. En Proverbios 23:22 instruy\u00f3: &#8220;cuando tu madre envejeciere, no la menosprecies&#8221;. Despreciar es cortar de tajo; en cambio, menospreciar es herir por partes. En cualquiera de los casos es despojarlos del valor que Dios les concedi\u00f3. Despreciar es lo opuesto de &#8220;honrar&#8221;. Toda deshonra a los padres, seg\u00fan el pasaje del Antiguo Testamento, hace &#8220;maldito&#8221; al hijo que lo comete (Deuteronomio 27:16).<\/p>\n<p>Toda maldad hecha contra los padres, es denigrante para el hijo que la practica. Advierte el verso b\u00edblico: &#8220;El que roba a su padre o a su madre, e insiste en que no ha pecado, amigo es de gente perversa&#8221; (Proverbios 28:24. NVI).<\/p>\n<p>Jes\u00fas explica c\u00f3mo honrar a los padres<br \/>\nAntes que Jes\u00fas usara la cruz como su \u00faltimo p\u00falpito para respaldar la honra a los padres, ya hab\u00eda dedicado su atenci\u00f3n a explicar este quinto mandamiento del Dec\u00e1logo (S. Mateo 15:4-6). Es uno de los mandamiento que recibieron una explicaci\u00f3n m\u00e1s detallada en las ense\u00f1anzas de nuestro Se\u00f1or Jesucristo. Veamos los principios que contienen \u00e9ste y otros pasajes de la Biblia:<\/p>\n<p>1.Honrar a padre y a madre significa obedercerles <br \/>\nLa orden de obedecer a los padres es tan antigua como la paternidad. El ap\u00f3stol Pablo aconsej\u00f3 a los &#8220;hijos&#8221; en \u00c9feso: &#8220;obedeced en el Se\u00f1or a vuestros padres&#8221; (Efesios 6:1). Es interesante notar que en el idioma griego, la lengua usada originalmente en este pasaje, la palabra &#8220;obedeced&#8221; (en griego hupakouo), significa &#8220;escuchar&#8221;. \u00c9sta palabra se usaba para describir al portero que se aproxima a la puerta para escuchar cuidadosamente qui\u00e9n toca, y se refiere tambi\u00e9n a la capacidad para seguir estrictas instrucciones como las \u00f3rdenes militares.<\/p>\n<p>En general, la voluntad de los padres debiera ser ley para los hijos. Una obediencia tal pareciera una obediencia absoluta. M\u00e1s aun si recordamos lo que el ap\u00f3stol Pablo escribi\u00f3 a los creyentes en Colosa; que la obediencia de los hijos a los padres debe ser &#8220;en todo&#8221; (Colosenses 3:20). Felizmente, Efesios 6:1 contiene una aclaraci\u00f3n: La obediencia de los hijos a los padres est\u00e1 limitada a lo que es &#8220;en el Se\u00f1or&#8221;. En otras palabras, ning\u00fan hijo est\u00e1 en la obligaci\u00f3n de obedecer a sus padres cuando lo que se le pide va en contra de lo que Dios, &#8220;el Se\u00f1or&#8221;, nos dice en su Palabra. En tales circunstancias, vale reconocer que es &#8220;necesario obedecer a Dios antes que a los hombres&#8221; (Hechos 5:29). Nuestra lealtad a Dios, nuestro Padre celestial, est\u00e1 por encima de nuestra lealtad a los padres terrenales y por encima de cualquier v\u00ednculo humano. <\/p>\n<p>Pero el pasaje en Efesios 6:1, ahora la segunda parte, aclara la raz\u00f3n de la obediencia: &#8220;porque esto es justo&#8221;. Los padres tienen el derecho de mandar a sus hijos, y los hijos la obligaci\u00f3n de someterse a la voz de sus padres porque, por ley natural, nosotros tenemos una vida derivada de nuestros padres. Es justo y razonable entonces que les retribuyamos con la obediencia. La obediencia de hijos a padres es una expresi\u00f3n de equidad natural.<\/p>\n<p>2.Honrar a padre y a madre significa respetarlos <br \/>\nPero honrar a &#8220;padre y a madre&#8221; es algo m\u00e1s que seguir instrucciones, es respetarlos a ellos primeramente como personas. El lenguaje que usamos, los gestos, el trato que les damos cuando fallan y se equivocan, todo debe estar saturado de total respeto. Sencillamente, no debemos ofender a nuestros padres bajo ninguna circunstancia. Cuando explic\u00f3 este mandamiento, Jes\u00fas dijo: &#8220;Porque Dios mand\u00f3 diciendo: Honra a tu padre y a tu madre; y: El que maldiga al padre o a la madre, muera irremisiblemente&#8221; (S. Mateo 15:4). Esto quiere decir que no darles a los padres el respeto debido es un asunto sumamente delicado. El sabio advirti\u00f3: &#8220;Al que maldice a su padre o a su madre, se le apagar\u00e1 su l\u00e1mpara en oscuridad tenebrosa&#8221; (Proverbios 20:20).<\/p>\n<p>Maldecir incluye toda forma de irrespeto: desde zaherirles hasta mentirles, desde denigrarles hasta gritarles. Dios nos pide que nuestra relaci\u00f3n con los padres est\u00e9 regida por el respeto. Por ejemplo, respeta a sus padres el hijo que no se averg\u00fcenza de ellos porque carecen de preparaci\u00f3n acad\u00e9mica. Los respeta la hija que no se r\u00ede de sus padres cuando, por el efecto de los a\u00f1os, ellos han perdido sus destrezas f\u00edsicas y mentales que se gastaron mientras, muy seguramente, hac\u00edan posible una vida mejor para sus hijos. <\/p>\n<p>3.Honrar a padre y a madre significa cuidarlos <br \/>\nHonrar a padre y a madre es algo m\u00e1s que portarse bien para que nunca les llegue ning\u00fan mal reporte de nuestra conducta. Jes\u00fas abord\u00f3 a los religiosos de sus d\u00edas quienes, al parecer, les dec\u00edan a sus padres que la ayuda que ellos les daban era a la vez su ofrenda a Dios (S. Mateo 15:5). Inmediatamente Jes\u00fas les puntualiz\u00f3 que eso era deshonrar a sus padres (vers. 6). <\/p>\n<p>Adem\u00e1s de tratar con buenas palabras a nuestros padres y de obedecerlos, hace falta ir a lo pr\u00e1ctico, al tema de su sost\u00e9n material, particularmente en su tercera edad. El ap\u00f3stol Pablo escribi\u00f3: &#8220;Pero si alguna viuda tiene hijos o nietos, ellos deben ser los primeros en ayudarla en todas sus necesidades, as\u00ed como ella antes los cuid\u00f3 y ayud\u00f3&#8221; (1 Timoteo 5:4).3 Pablo invoca aqu\u00ed el argumento de la remuneraci\u00f3n para recordarnos a los hijos que nuestros padres ya nos pagaron por adelantado lo que nosotros debemos hacer hoy por ellos. <\/p>\n<p>El Antiguo Testamento nos habla de lo que Jos\u00e9 hizo con su anciano padre al mandarlo a traer a Egipto para hacerlo &#8220;habitar&#8221; y darle en &#8220;posesi\u00f3n&#8230; lo mejor de la tierra&#8221; y cuidar de \u00e9l asegur\u00e1ndole su &#8220;pan&#8221; (G\u00e9nesis 47:11, 12). No olvidemos que la vida da vueltas, y que los que hoy s\u00f3lo somos hijos, despu\u00e9s seremos padres. Tales de Mileto dijo: &#8220;El bien que hicieres a tus padres, esp\u00e9ralo de tus hijos&#8221;.<\/p>\n<p>Mientras reflexionamos sobre este mandato de la ley de Dios, el primer mandamiento con promesa (\u00c9xodo 20:12; Efesios 6:2), ascendamos la cuesta del Calvario con nuestros padres en mente. Y al llegar frente a las tres cruces, contemplemos y admiremos a Jes\u00fas, quien, aunque rodeado de negras penumbras, ilumin\u00f3 el futuro de su madre poni\u00e9ndola bajo el cuidado del disc\u00edpulo amado. E inspirados por este santo ejemplo, descendamos en b\u00fasqueda de nuestros padres y, con la ayuda de Dios, decidamos ser hijos e hijas amantes, como lo fue Jes\u00fas. <\/p>\n<p>Autor: J. Francisco Altamirano, Revista Centinela.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Las generaciones actuales enfrentan enormes desaf\u00edos en cuanto a mantener intacto el hogar, atender las necesidades de los hijos y cuidar de padres ancianos en medio de la alocada vida moderna. 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