{"id":5922,"date":"2016-02-16T19:47:46","date_gmt":"2016-02-17T00:47:46","guid":{"rendered":"http:\/\/www.biblia.work\/sermones\/que-hacer-ante-una-rabieta-de-tu-hijo\/"},"modified":"2016-02-16T19:47:46","modified_gmt":"2016-02-17T00:47:46","slug":"que-hacer-ante-una-rabieta-de-tu-hijo","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/que-hacer-ante-una-rabieta-de-tu-hijo\/","title":{"rendered":"&#191;Qu\u00e9 hacer ante una rabieta de tu hijo?"},"content":{"rendered":"<p>En estos casos, la actitud de los padres es clave para que termine y no se repita con asiduidad. Son muchos los padres que han enfrentado la inc\u00f3moda situaci\u00f3n de una rabieta p\u00fablica de sus hijos peque\u00f1os. Sin embargo, no siempre la reacci\u00f3n que \u00e9stos tengan es la correcta. La Asociaci\u00f3n Espa\u00f1ola de Pediatr\u00eda ha dado algunos consejos pr\u00e1cticos para tratar estos lances espor\u00e1dicos de ira en los ni\u00f1os.<\/p>\n<p>Primero imaginemos a unos padres en el s\u00faper acompa\u00f1ado de su hijo de tres a\u00f1os. Ellos hacen la compra mientras el ni\u00f1o camina a su lado observando los productos. Todo tranquilo hasta que el peque\u00f1o posa sus ojitos sobre un huevo de chocolate que tiene un juguetito dentro y pide que se lo compren. La madre niega con la cabeza: &#171;De eso nada, que vas a comer en un rato&#187;. El ni\u00f1o insiste, la mujer aguanta el tir\u00f3n.<\/p>\n<p>Pero cuando el peque\u00f1o se da cuenta de que no va a conseguir lo que desea empiezan las voces, los pucheros y aquel peque\u00f1o angelito se transforma en una especie de minidemonio que no para de llorar y patalear contra el suelo al grito de: &#171;&#161;Lo quiero, lo quiero, lo quiero!&#187;.<\/p>\n<p>Si se ha visto reflejado en esta an\u00e9cdota no desespere. Las rabietas son habituales en los ni\u00f1os de 1 a 3 a\u00f1os, edad en la que empiezan a tener deseos de autonom\u00eda que ven frustrados por las limitaciones que les imponen sus padres. Tambi\u00e9n hay circunstancias que pueden facilitar su aparici\u00f3n como el sue\u00f1o, el hambre o estar enfermo.<\/p>\n<p>Lo importante es c\u00f3mo los progenitores abordan estos berrinches. Si usted fuera la madre o el padre de un ni\u00f1o como el de la historia, &#191;que har\u00eda? &#191;Chillar, zarandearlo, castigarlo cuando lleguen a casa, cumplir sus deseos&#8230;? Ninguna de estas opciones es la correcta si queremos que el ni\u00f1o aprenda que este comportamiento no le lleva a ninguna parte.<\/p>\n<p>La Asociaci\u00f3n Espa\u00f1ola de Pediatr\u00eda en Atenci\u00f3n Primaria (AEPap) aconseja a los padres mantener la calma y el control, aunque sea complicado. Gritar, rega\u00f1ar, zarandear o intentar razonar con el ni\u00f1o no va a solucionar nada. Tampoco se le puede conceder lo que pide o premiarle si deja de llorar porque de esta manera aprender\u00e1 que &#171;montando el pollo&#187; consigue lo que desea.<\/p>\n<p>Cuando la rabieta comience puede ser efectivo intentar distraerle con otra actividad u objeto. Si esto no funciona, lo mejor es adoptar una actitud de indiferencia hacia el peque\u00f1o, sin enfados, promesas o amenazas. &#8220;El ni\u00f1o pretende llamar la atenci\u00f3n y si se le hace caso, aunque no consiga aquello que motiv\u00f3 el berrinche, de alg\u00fan modo habr\u00e1 salido ganando y, sin querer, podemos reforzar ese comportamiento, o sea le &#8216;ense\u00f1aremos&#8217; a tener m\u00e1s rabietas&#8221;, explica el pediatra Miguel \u00c1ngel Fern\u00e1ndez-Cuesta Valcarce, miembro de la AEPap.<\/p>\n<p>Otro punto importante es conseguir que el peque\u00f1o se tranquilice. Para ello, si est\u00e1 en casa, lo mejor es llevarle a la habitaci\u00f3n durante unos minutos sin hablarle ni rega\u00f1arle. Si el ni\u00f1o monta el &#171;numerito&#187; en un sitio p\u00fablico, acomp\u00e1\u00f1elo a un sitio m\u00e1s tranquilo hasta que se relaje. Si se muestra violento, puede sujetarlo pero sin hablarle ni mirarle.<\/p>\n<p>&#8220;Cuando se le haya pasado el enfado, no se le debe castigar ni gritar, sino darle seguridad y afecto, pero sin mimarle en exceso ni darle ning\u00fan tipo de premio, explic\u00e1ndole lo inadecuado de su comportamiento&#8221;, se\u00f1ala el doctor Fern\u00e1ndez-Cuesta.<\/p>\n<p>Por otra parte, si no queremos que el ni\u00f1o haga una escena hay que evitar las situaciones y circunstancias que puedan facilitarlas, como el hambre o el sue\u00f1o. Tambi\u00e9n es importante fijar unas normas y no cambiarlas en ning\u00fan caso, para que el peque\u00f1o conozca perfectamente donde est\u00e1n sus l\u00edmites.<\/p>\n<p>No s\u00f3lo hay que hacerle caso cuando se porta mal. Los hijos buscan la atenci\u00f3n de los padres y si solo le miran cuando hace cosas malas entender\u00e1 que esa es la \u00fanica manera de que le dediquen m\u00e1s tiempo. Es importante que los padres tambi\u00e9n alaben las buenas conductas del peque\u00f1o.<\/p>\n<p>Las rabietas suelen producirse porque el ni\u00f1o no es capaz de expresar sus sentimientos hablando. Hay que ense\u00f1arle a canalizar su frustraci\u00f3n utilizando las palabras.<\/p>\n<p>Los ni\u00f1os son unos perfectos imitadores. Si ven a sus padres gritar o discutir no dudar\u00e1n en utilizar estas f\u00f3rmulas cuando se enfaden. Debemos evitar comportarnos as\u00ed delante de ellos. Y por \u00faltimo, si se va a cambiar de actividad es mejor hac\u00e9rselo saber con tiempo para que vaya asimil\u00e1ndolo. Por ejemplo, si hay que ir a cenar y el ni\u00f1o est\u00e1 jugando, es mejor avisarle unos minutos antes para que vaya recogiendo. <\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>En estos casos, la actitud de los padres es clave para que termine y no se repita con asiduidad. 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