{"id":5966,"date":"2016-02-16T19:49:15","date_gmt":"2016-02-17T00:49:15","guid":{"rendered":"http:\/\/www.biblia.work\/sermones\/aprender-de-nuestros-propios-errores\/"},"modified":"2016-02-16T19:49:15","modified_gmt":"2016-02-17T00:49:15","slug":"aprender-de-nuestros-propios-errores","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/aprender-de-nuestros-propios-errores\/","title":{"rendered":"Aprender de nuestros propios errores"},"content":{"rendered":"<p>Todos los seres humanos nos equivocamos, absolutamente todos pecamos y cometemos errores, no hay ninguna persona en este mundo que pueda decir -&#161;yo nunca me equivoqu\u00e9, yo nunca comet\u00ed un error!-.<\/p>\n<p>La Biblia nos dice que todos somos pecadores, y debido a esa naturaleza es que nos equivocamos y cometemos errores, unos m\u00e1s graves o con mayores consecuencias que otros, pero en fin, todos hemos errado alguna vez.<\/p>\n<p>Seria genial que nunca nos equivoc\u00e1semos, ser\u00eda muy bueno, pero eso es imposible, por el simple hecho de que somos personas y nuestro coraz\u00f3n est\u00e1 inclinado al mal y al error, pero aun as\u00ed, como dice esta frase popular, de los errores se aprende, es importante que a pesar de que nos equivoquemos, saquemos una lecci\u00f3n de eso.<\/p>\n<p>Vamos a considerar tres cosas muy importantes que tenemos que tener en cuenta cuando nos equivocamos.<\/p>\n<p>Lo primero y principal, el m\u00e1s importante, es clamar por el perd\u00f3n de Dios, a veces nos equivocamos de tal forma, pecamos tan cruelmente contra Dios que sentimos que no somos merecedores del perd\u00f3n de Dios, pero aun as\u00ed Dios est\u00e1 siempre dispuesto a escucharnos cuando clamamos humillados ante \u00e9l, con un coraz\u00f3n arrepentido.<\/p>\n<p>David fue un rey que tuvo muchos errores, y pecados terribles, como son el adulterio y el homicidio, pero aun as\u00ed, Dios dijo: -David, hombre conforme al coraz\u00f3n de Dios-, &#191;Por qu\u00e9?, porque David despu\u00e9s de cometer eso tan terrible, sinti\u00f3 el profundo pesar del pecado en su coraz\u00f3n, y con lagrimas humillado ante Dios, clamo por su perd\u00f3n, y Dios, que es grande en misericordia, lo perdon\u00f3.<\/p>\n<p>Cada vez que te equivoques, cada vez que cometas pecado, cada vez que tomes una mala decisi\u00f3n, clama a Dios como lo hizo David y p\u00eddele que te perdone, el lo har\u00e1.<\/p>\n<p>&#8220;Ten compasi\u00f3n de mi, oh Dios, conforme a tu gran amor; conforme a tu inmensa bondad, borra mis transgresiones, l\u00e1vame de toda mi maldad y l\u00edmpiame de mi pecado&#8221; Salmos 51:1-2 (NVI)<\/p>\n<p>Lo segundo que tenemos que tener en cuenta, es aprender de nuestros propios errores, es importante que si nos equivocamos aprendamos de esa experiencia para que no volvamos a cometer el mismo error o el mismo pecado, no persistamos en lo mismo, roguemos a Dios que nos ayude para no volver a hacer lo mismo.<\/p>\n<p>Seamos prudentes, esta palabra quiere decir &#8220;parar y pensar&#8221;, ante una situaci\u00f3n en la que nos hayamos equivocado, en la que hayamos pecado o tomado una mala decisi\u00f3n, paremos y pensemos. Analicemos la situaci\u00f3n y veamos qu\u00e9 fue lo que nos llevo hasta all\u00ed, que actitudes estuvieron mal, para evitarlas la pr\u00f3xima vez, de los errores se aprende, analiza la situaci\u00f3n y aprende de ella. Exam\u00ednate cada d\u00eda a ti mismo, a la luz de la palabra de Dios.<\/p>\n<p>&#8220;Examinaos a vosotros mismos si est\u00e1is en la fe; probaos a vosotros mismos. &#191;O no os conoc\u00e9is a vosotros mismos, que Jesucristo est\u00e1 en vosotros, a menos que est\u00e9is reprobados?&#8221; 2 Corintios 13:5<\/p>\n<p>Lo tercero que vamos a tener en cuenta, es aprender de las experiencias de los dem\u00e1s, un sabio dijo &#8220;guarde en mi coraz\u00f3n lo observado y de lo visto saque una lecci\u00f3n&#8221;, que importante es esto, observar a los dem\u00e1s. Si conoces una persona que ha cometido un determinado pecado, o que ha tomado una mala decisi\u00f3n y viste en su vida las consecuencias de sus acciones, no esperes a hacer lo mismo, aprende de eso que has observado y saca una lecci\u00f3n para tu vida, para no cometer el mismo error, -&#161;ojo!- no lo juzgues, m\u00e1s bien ay\u00fadalo, ora por esa persona, pero aprende de ella, aprende de lo que observas en los dem\u00e1s, de los errores se aprende.<\/p>\n<p>Recuerda, Dios no quiere que te equivoques, pero el errar es humano, y seguramente alguna vez cometeremos alguna falta, cuando lo hagas, recuerda primeramente clamar a Dios por su perd\u00f3n, no te quedes nunca en esa condici\u00f3n, hum\u00edllate ante Dios y ruega siempre cada d\u00eda por su perd\u00f3n, exam\u00ednate a ti mismo y aprende de lo observado. Por Mayra Noelia Garay<\/p>\n<p>&#8220;Crea en m\u00ed, oh Dios, un coraz\u00f3n limpio, y renueva un esp\u00edritu recto dentro de m\u00ed.&#8221; Salmos 51:10<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Todos los seres humanos nos equivocamos, absolutamente todos pecamos y cometemos errores, no hay ninguna persona en este mundo que pueda decir -&#161;yo nunca me equivoqu\u00e9, yo nunca comet\u00ed un error!-. La Biblia nos dice que todos somos pecadores, y debido a esa naturaleza es que nos equivocamos y cometemos errores, unos m\u00e1s graves o &hellip; <a href=\"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/aprender-de-nuestros-propios-errores\/\" class=\"more-link\">Continuar leyendo<span class=\"screen-reader-text\"> \u00abAprender de nuestros propios errores\u00bb<\/span><\/a><\/p>\n","protected":false},"author":1,"featured_media":0,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[1],"tags":[],"class_list":["post-5966","post","type-post","status-publish","format-standard","hentry","category-general"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/5966","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/users\/1"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=5966"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/5966\/revisions"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=5966"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=5966"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=5966"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}