{"id":5979,"date":"2016-02-16T19:49:41","date_gmt":"2016-02-17T00:49:41","guid":{"rendered":"http:\/\/www.biblia.work\/sermones\/fortaleza-en-medio-de-la-soledad\/"},"modified":"2016-02-16T19:49:41","modified_gmt":"2016-02-17T00:49:41","slug":"fortaleza-en-medio-de-la-soledad","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/fortaleza-en-medio-de-la-soledad\/","title":{"rendered":"Fortaleza en medio de la soledad"},"content":{"rendered":"<p>La soledad es una de las experiencias m\u00e1s dolorosas de la vida. Puesto que Dios nos cre\u00f3 para relacionarnos, la falta de compa\u00f1\u00eda puede ser muy angustiosa. Es probable que en alg\u00fan momento, todos hayamos luchado con sentimientos de aislamiento. Es especialmente dif\u00edcil cuando estamos atravesando una situaci\u00f3n penosa, y no hay nadie que pueda darnos \u00e1nimo.<\/p>\n<p>Lo que queremos en ese momento es compa\u00f1\u00eda, apoyo y aliento, para que nuestro dolor emocional se vaya. Pero, a veces, la situaci\u00f3n persiste, y el aislamiento parece que seguir\u00e1 para siempre. En momentos as\u00ed, necesitamos fortaleza para soportar. <\/p>\n<p>&#191;Sab\u00eda usted que Dios puede usar la soledad? A veces, \u00c9l la permite para desarrollar el car\u00e1cter divino en nosotros, ense\u00f1arnos a depender de \u00c9l, y llevarnos a una relaci\u00f3n m\u00e1s estrecha con \u00c9l. Cuando estamos solos y otros no pueden o no quieren ayudarnos, \u00c9l es quien nunca nos deja.<\/p>\n<p>El ap\u00f3stol Pablo conoc\u00eda el dolor de la soledad. Despu\u00e9s de muchos a\u00f1os de fiel servicio al Se\u00f1or, fue a parar a una prisi\u00f3n en Roma. Su \u00faltima carta a Timoteo nos da una idea de su actitud durante los \u00faltimos d\u00edas de su vida terrenal.<\/p>\n<p>A pesar de que se hab\u00eda entregado al servicio a los dem\u00e1s, Pablo estaba solo al final de su vida; solamente Lucas lo acompa\u00f1aba (2 T 4.9-16.). Demas, uno de sus primeros compa\u00f1eros, lo hab\u00eda abandonado, y otros colaboradores se hab\u00edan mudado. Y tristemente, en su primera defensa ante el tribunal romano, Pablo dijo: \u00abNadie estuvo a mi lado, sino que todos me desampararon\u00bb (v. 16).<\/p>\n<p>Pero no espiritualicemos a Pablo. Si lo convertimos en un \u00absupersanto\u00bb, no veremos las maneras como Dios obr\u00f3 en su vida, ni tampoco c\u00f3mo puede hacerlo en nosotros. Pablo era de carne y hueso, con debilidades humanas. Luch\u00f3 con sentimientos, frustraciones y dificultades.<\/p>\n<p>Pablo experiment\u00f3 la soledad de muchas maneras. Extra\u00f1aba la compa\u00f1\u00eda de quienes amaba, y sent\u00eda el dolor de haber sido abandonado por Demas. Las limitaciones y las privaciones de su vida en la c\u00e1rcel aumentaban su sensaci\u00f3n de aislamiento. Ya no era libre para hacer lo que m\u00e1s amaba: ir a todo el mundo para anunciar el evangelio, plantar nuevas iglesias, y discipular a las personas. Y conforme avanzaban los d\u00edas, \u00e9l sab\u00eda que su muerte era inminente.<\/p>\n<p>La ayuda del Se\u00f1or en nuestra soledad<br \/>\nPero la vida en la c\u00e1rcel no fue la \u00fanica situaci\u00f3n de aislamiento que enfrent\u00f3 Pablo. Cuando fue llamado ante las autoridades romanas para defenderse, nadie lo apoy\u00f3. Pero no estuvo solo, Dios estuvo con \u00e9l y lo fortaleci\u00f3 para que pudiera cumplir los prop\u00f3sitos del Se\u00f1or (v. 17). <br \/>\nLa seguridad de la presencia de Cristo. Aunque los romanos dominaban el mundo, el Rey del universo permanec\u00eda junto a Pablo. Un hombre con Cristo es m\u00e1s poderoso que cualquier autoridad terrenal. Cuando Pablo se enfrent\u00f3 al tribunal, su valent\u00eda creci\u00f3 al recordar cuando el Se\u00f1or hab\u00eda estado con \u00e9l. Quisiera pedirle a usted que escriba lo que Dios est\u00e1 haciendo en su vida. Escribirlo le recordar\u00e1 la fidelidad de \u00c9l en el pasado, y le dar\u00e1 aliento para confiar en \u00c9l en el presente.<\/p>\n<p>Aunque nuestras experiencias personales con el Se\u00f1or son de un valor incalculable, nuestra mayor fuente de seguridad es la Biblia. Dios le dice a su pueblo en sus p\u00e1ginas, que \u00c9l est\u00e1 con ellos. Antes de que Cristo ascendiera al Padre, prometi\u00f3 a sus seguidores: \u00abYo estoy con vosotros todos los d\u00edas, hasta el fin del mundo\u00bb (Mt 28.20). Efectivamente, los creyentes tienen al Esp\u00edritu Santo dentro de ellos, y \u00c9l permanecer\u00e1 all\u00ed para siempre (Jn 14.16, 17). En tiempos de debilidad, soledad o temor, recuerde que el Se\u00f1or est\u00e1 siempre con usted, aunque no pueda percibirlo.<\/p>\n<p>La realidad de la presencia constante de Dios con nosotros es un hecho cierto, sobre todo en per\u00edodos de soledad. &#191;No se ha preguntado usted, algunas veces: Si \u00c9l est\u00e1 conmigo, &#191;por qu\u00e9 no puedo sentirlo? &#191;Por qu\u00e9 me siento tan solo? Cuando su presencia no es perceptible, nuestro valor para enfrentar el aislamiento y las dificultades se debilita. En momentos as\u00ed, necesitamos depender de la verdad, no de los sentimientos. Conf\u00ede en la realidad de que \u00c9l nunca desamparar\u00e1 ni dejar\u00e1 a quienes han sido salvos (He 13.5).<\/p>\n<p>La ayuda de la fortaleza divina. La segunda manera c\u00f3mo el Se\u00f1or ayud\u00f3 a Pablo a enfrentar solo a las autoridades romanas, fue fortaleci\u00e9ndolo (v. 17). A\u00f1os antes, Pablo hab\u00eda escrito una carta a los filipenses, en la que les dec\u00eda: \u00abTodo lo puedo en Cristo que me fortalece\u00bb (Fil 4.13). Ahora estaba practicando lo que predicaba. La poderosa presencia del Se\u00f1or le dio la valent\u00eda que necesitaba para proclamar a Cristo en esta amenazadora situaci\u00f3n.<\/p>\n<p>En su caminar con Cristo, Pablo hab\u00eda aprendido que sus tiempos de debilidad eran la invitaci\u00f3n de Dios para que dependiera de \u00c9l. Cuando el ap\u00f3stol estuvo luchando con un \u00abaguij\u00f3n en su carne\u00bb, el Se\u00f1or le dijo: \u00abTe basta con mi gracia, pues mi poder se perfecciona en la debilidad\u00bb (2 Co 12.9 NVI). No deje de sentir esperanza en su soledad. Cuando usted est\u00e1 emocional, f\u00edsica o espiritualmente d\u00e9bil, se encuentra en posici\u00f3n privilegiada para ser testigo del poder de Dios obrando en usted. \u00c9l le dar\u00e1 la fortaleza y el valor necesarios para soportar cualquier cosa por la que est\u00e9 pasando.<\/p>\n<p>El cumplimiento del llamado de Dios. Una cosa en la que podemos confiar, es en la fidelidad de Dios. \u00c9l siempre nos dar\u00e1 el poder para realizar su plan. Pablo dijo que el Se\u00f1or lo fortaleci\u00f3 \u00abpara que por [\u00e9l] fuese cumplida la predicaci\u00f3n, y que todos los gentiles oyesen\u00bb (2 Ti 4.17). \u00c9l sab\u00eda que este lugar era donde Dios quer\u00eda que \u00e9l fuera; su prisi\u00f3n y su juicio eran parte integral del cumplimiento de su llamado.<\/p>\n<p>En efecto, antes de su primera prisi\u00f3n en Roma, el Se\u00f1or le dijo claramente a Pablo que este era su destino. Cuando los jud\u00edos de Jerusal\u00e9n trataron de matarlo, el Se\u00f1or Jes\u00fas estuvo a su lado, y le dijo: \u00abTen \u00e1nimo, Pablo, pues como has testificado de m\u00ed en Jerusal\u00e9n, as\u00ed es necesario que testifiques tambi\u00e9n en Roma\u00bb (Hch 23.11). Y durante una tormenta rumbo a Roma, un \u00e1ngel se par\u00f3 delante de \u00e9l, diciendo: \u00abPablo, no temas; es necesario que comparezcas ante C\u00e9sar\u00bb (Hch 27.24).<\/p>\n<p>Ya que el deseo de Pablo era hacer la voluntad de Dios, podemos estar seguros de que aprovech\u00f3 esta oportunidad en la c\u00e1rcel para anunciar a Cristo a los gobernantes romanos de su \u00e9poca. No fue complaciente ni suaviz\u00f3 su mensaje para salvar su vida. Cuando tenemos la convicci\u00f3n de que estamos haciendo el trabajo que Dios nos ha dado, nos llenamos de celo y coraje que las fuerzas del mal no pueden destruir.<\/p>\n<p>Esta no fue la primera demostraci\u00f3n de coraje de Pablo; su historia anterior de valent\u00eda hab\u00eda moldeado su respuesta actual. Cada vez que defendemos lo que creemos, Dios usa eso como una oportunidad para fortalecernos para el pr\u00f3ximo desaf\u00edo, que puede muy bien ser m\u00e1s dif\u00edcil y m\u00e1s costoso. La vida de Pablo estuvo siempre en peligro, pero \u00e9l no la estimaba preciosa para s\u00ed mismo. Su meta era terminar el ministerio que hab\u00eda recibido del Se\u00f1or Jes\u00fas (Hch 20.24).<\/p>\n<p>El temor a la muerte puede hacer que perdamos el \u00e1nimo, pero el saber que Dios tiene nuestros d\u00edas en su mano, nos da la confianza para seguir adelante. El Se\u00f1or ha trazado una ruta para cada uno de nosotros, y \u00c9l guarda nuestro camino cuando buscamos cumplirlo. Aunque Pablo estaba dispuesto a morir como resultado de su testimonio ante el tribunal, los prop\u00f3sitos del Se\u00f1or para \u00e9l no se hab\u00edan consumado; por tanto, preserv\u00f3 su vida (2 Ti 4.17).<\/p>\n<p>Para el observador casual, el ministerio de Pablo parec\u00eda haber terminado. Despu\u00e9s de todo, estaba envejeciendo y por segunda vez estaba preso en una c\u00e1rcel romana, sin poder hacer lo que hab\u00eda hecho antes. Pero Dios no toma en cuenta el valor de nuestros d\u00edas como hace el hombre. A sus ojos, un creyente postrado en la cama de un hogar de ancianos todav\u00eda tiene un prop\u00f3sito y un llamado de \u00c9l. Tenga la seguridad de que, si todav\u00eda respira, el Se\u00f1or sigue teniendo planes para usted.<\/p>\n<p>La respuesta a la soledad<br \/>\nMantener un enfoque en la eternidad. Durante toda su experiencia en la c\u00e1rcel, Pablo fue capaz de responder de manera agradable, pues su meta era terminar lo que el Se\u00f1or le hab\u00eda llamado a hacer, y recibir el galard\u00f3n celestial guardado para \u00e9l (2 Ti 4.6-8). Sin esta clase de perspectiva, estamos propensos a caer en la amargura. <\/p>\n<p>Seguir testificando. Pablo nunca mantuvo su enfoque en s\u00ed mismo. Hasta su \u00faltimo aliento, busc\u00f3 las maneras de compartir el evangelio de la esperanza. Su \u00faltima carta est\u00e1 llena de preocupaci\u00f3n por los dem\u00e1s, y de consejos para su querido amigo Timoteo. Las limitaciones de su situaci\u00f3n no le imped\u00edan servir y ocuparse de otras personas.<\/p>\n<p>Dejar los resentimientos. A pesar de haber sido abandonado, Pablo no guard\u00f3 resentimientos. Cuando nadie lo apoy\u00f3, dijo: \u00abNo les sea tomado en cuenta\u00bb (v. 16). Tampoco tuvo amargura contra Dios por su soledad. Aunque una prisi\u00f3n no era el final apropiado para un siervo tan fiel, Pablo la consideraba la \u00faltima fase de la misi\u00f3n que recibi\u00f3 del Se\u00f1or. Soport\u00f3 valientemente hasta que Dios lo introdujo en su reino celestial.<\/p>\n<p>Permanecer en la Palabra. En la conclusi\u00f3n de su carta, Pablo le pide poco a Timoteo: solo un abrigo y \u00ablos libros, especialmente los pergaminos\u00bb (v. 13). La capa era, sin duda, para su bienestar f\u00edsico, pero el material de lectura era para su aliento espiritual. Los pergaminos eran, probablemente, copias del Antiguo Testamento; ellas hab\u00edan guiado su coraz\u00f3n y su mente durante tantos a\u00f1os, y anhelaba su consuelo y aliento en la fr\u00eda y solitaria prisi\u00f3n.<\/p>\n<p>Para todos nosotros, habr\u00e1 momentos en que nos sentiremos solos, cuando otros no podr\u00e1n o no desear\u00e1n ayudarnos. Pero pensar en nuestra situaci\u00f3n o en los agravios de los dem\u00e1s, solo conduce al resentimiento y a la autocompasi\u00f3n. En cambio, si buscamos al Se\u00f1or y confiamos en la verdad de su Palabra, descubriremos el consuelo y la fortaleza de su presencia. Nuestras almas se llenar\u00e1n de valor, d\u00e1ndonos el poder para soportar la soledad y terminar la carrera. Por Charles F. Stanley<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>La soledad es una de las experiencias m\u00e1s dolorosas de la vida. Puesto que Dios nos cre\u00f3 para relacionarnos, la falta de compa\u00f1\u00eda puede ser muy angustiosa. Es probable que en alg\u00fan momento, todos hayamos luchado con sentimientos de aislamiento. 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