{"id":6048,"date":"2016-02-16T19:51:59","date_gmt":"2016-02-17T00:51:59","guid":{"rendered":"http:\/\/www.biblia.work\/sermones\/agonia-y-muerte-de-jesus-en-la-cruz\/"},"modified":"2016-02-16T19:51:59","modified_gmt":"2016-02-17T00:51:59","slug":"agonia-y-muerte-de-jesus-en-la-cruz","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/agonia-y-muerte-de-jesus-en-la-cruz\/","title":{"rendered":"Agon\u00eda y muerte de Jes\u00fas en la cruz"},"content":{"rendered":"<p> Lo extraordinario de toda esta agon\u00eda atr\u00f3z, es que Jes\u00fas muri\u00f3 cuando \u00c9l quiso hacerlo. En medio de la agon\u00eda de la muerte, de los intensos dolores, de la asfixia y de una evidente anemia, El Se\u00f1or Jesucristo clama a gran voz entregando su esp\u00edritu en el momento que \u00c9l, soberanamente, decidi\u00f3 hacerlo. <\/p>\n<p>&#8220;Y el centuri\u00f3n que estaba frente a \u00e9l, viendo que despu\u00e9s de clamar hab\u00eda expirado as\u00ed, dijo: Verdaderamente este hombre era Hijo de Dios&#8221; Marcos 15:39<\/p>\n<p>Despu\u00e9s de muchas horas de agon\u00eda, el cuerpo de nuestro Se\u00f1or hab\u00eda perdido mucha sangre y la poca que le quedaba en su cuerpo se hab\u00eda espesado de manera que el coraz\u00f3n ya casi no la pod\u00eda bombear. El suero se separa de los gl\u00f3bulos rojos y una membrana alrededor del coraz\u00f3n llamada el pericardio estaba llena de liquido. En los momentos finales, algunos m\u00e9dicos creen que Jes\u00fas muere de una pericarditis, que es la ruptura del pericardio por inflamaci\u00f3n. Es como si su coraz\u00f3n haya explotado.<\/p>\n<p>Esta condici\u00f3n es confirmada cuando el soldado traspasa una lanza por su costado: &#8220;pero uno de los soldados le abri\u00f3 el costado con una lanza, y al instante sali\u00f3 sangre y agua&#8230;&#8221; (Juan 19:34) Aqu\u00ed se cumple lo dicho por el profeta: &#8220;&#8230;y miraran a mi, a quien traspasaron&#8230;&#8221; (Zacar\u00edas 3:10)<\/p>\n<p>Era la costumbre de los romanos el quebrarle las piernas a los reos crucificados si estaban vivos al final de su tortura en la cruz. Debido a que ten\u00edan que apoyarse en las piernas para respirar, al quebrarles los huesos ya no pod\u00edan respirar y mor\u00edan asfixiados. En el caso de Jes\u00fas, vieron que ya estaba muerto y no tuvieron que quebrarles los huesos. Esto fue un cumplimiento de la profec\u00eda que dice: &#8220;el guarda todos sus huesos; ni uno de ellos ser\u00e1 quebrantado.&#8221; (salmo 34:20).<\/p>\n<p>Como hemos visto, todo lo que vivi\u00f3 y padeci\u00f3 Jes\u00fas, estaba escrito y anunciado cientos de a\u00f1os antes. El Salvador vino a morir en lugar del pecador, y no con una muerte simple, sino que con un padecimiento terrible.<\/p>\n<p>Si esto no constri\u00f1e nuestro coraz\u00f3n, no hay nada m\u00e1s que agregar.<\/p>\n<p>&#8220;Porque de tal manera am\u00f3 Dios al mundo, que ha dado a su Hijo unig\u00e9nito, para que todo aquel que en \u00e9l cree, no se pierda, mas tenga vida eterna&#8221; Juan 3:16<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Lo extraordinario de toda esta agon\u00eda atr\u00f3z, es que Jes\u00fas muri\u00f3 cuando \u00c9l quiso hacerlo. En medio de la agon\u00eda de la muerte, de los intensos dolores, de la asfixia y de una evidente anemia, El Se\u00f1or Jesucristo clama a gran voz entregando su esp\u00edritu en el momento que \u00c9l, soberanamente, decidi\u00f3 hacerlo. &#8220;Y el &hellip; <a href=\"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/agonia-y-muerte-de-jesus-en-la-cruz\/\" class=\"more-link\">Continuar leyendo<span class=\"screen-reader-text\"> \u00abAgon\u00eda y muerte de Jes\u00fas en la cruz\u00bb<\/span><\/a><\/p>\n","protected":false},"author":1,"featured_media":0,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[1],"tags":[],"class_list":["post-6048","post","type-post","status-publish","format-standard","hentry","category-general"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/6048","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/users\/1"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=6048"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/6048\/revisions"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=6048"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=6048"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=6048"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}