{"id":6152,"date":"2016-02-16T19:55:25","date_gmt":"2016-02-17T00:55:25","guid":{"rendered":"http:\/\/www.biblia.work\/sermones\/educando-a-nuestros-hijos-sabiamente\/"},"modified":"2016-02-16T19:55:25","modified_gmt":"2016-02-17T00:55:25","slug":"educando-a-nuestros-hijos-sabiamente","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/educando-a-nuestros-hijos-sabiamente\/","title":{"rendered":"Educando a nuestros hijos sabiamente"},"content":{"rendered":"<p>Tristeza, amargura, odios, sentimientos de culpa, violencia intrafamiliar y otras sensaciones negativas, es lo que ha ocasionado la malacrianza de los hijos, una de las m\u00e1s grandes calamidades que ha azotado a las familias a trav\u00e9s de los tiempos.<\/p>\n<p>Esto me recuerda las palabras del salmista quien dijo: &#8220;Si son destruidos los fundamentos, &#191;qu\u00e9 puede hacer el justo?&#8221; (Sal. 11:3) &#161;Fundamentos! &#161;Qu\u00e9 palabra! Quisiera, con brevedad, esbozar algunos fundamentos que al tenerlos en cuenta nos ayudar\u00e1n a criar hijos en el temor de Dios. Tomando prestada la idea del salmista convendr\u00eda preguntarnos: &#191;Qu\u00e9 han de hacer los padres creyentes en Dios con respecto a la crianza de sus hijos? &#191;Cu\u00e1l es la forma m\u00e1s apropiada?<\/p>\n<p>Brindarles amor incondicional<\/p>\n<p>S\u00f3lo esta relaci\u00f3n amorosa puede garantizar el crecimiento de sus hijos hasta alcanzar un desarrollo integral pleno. Esto significa querer al ni\u00f1o sin importar su aspecto f\u00edsico, sus debilidades, sus fortalezas, su manera de ser. Amor incondicional es aceptar a nuestros hijos tal cual son, aunque no encuadren dentro de nuestros est\u00e1ndares de inteligencia, emociones, belleza y fortaleza f\u00edsica.<\/p>\n<p><\/p>\n<p>Como predicador que soy me gusta mirar a cada persona a los ojos no s\u00f3lo para ganar su atenci\u00f3n sino tambi\u00e9n para decirles con mi mirada que lo que estoy predicando es para ellos, para cada uno en particular. La mirada directa es decisiva para conseguir un buen contacto comunicativo. Igual hago cuando hablo con mis dos hijos, los miro fijamente a los ojos y les expreso con ellos, mi cari\u00f1o, aprobaci\u00f3n, enojo, tristeza. Ellos saben cuando los miro fijamente a los ojos que no estoy jugando, que el asunto es serio.<br \/>\n<\/p>\n<p>El contacto f\u00edsico es tambi\u00e9n algo de suprema importancia. Crec\u00ed en un hogar donde el \u00fanico contacto f\u00edsico que ten\u00eda, eran los pu\u00f1os violentos, los puntapi\u00e9s, los garrotazos y dem\u00e1s, que mi padre me propinaba ante la m\u00e1s leve falta que yo cometiera, sin contar las obscenidades que me gritaba. Al ser cristiano y recibir de Dios el mandato de no exasperar a mis hijos, una de las cosas que m\u00e1s deleite me produce es abrazar a mis hijos, poderlos besar, acariciar, jugar con ellos. &#161;Qu\u00e9 bendici\u00f3n poder hacer esto! Los padres no debieran albergar sentimientos de culpa al hacer esto por causa de los ped\u00f3filos, machistas, y prejuiciados. &#161;NO! A trav\u00e9s del contacto f\u00edsico adecuado transmitimos a nuestros hijos amor, seguridad, amistad, confianza.<\/p>\n<p>\nEn este punto conviene tambi\u00e9n decir que la disciplina con amor y con prop\u00f3sito es muy necesaria para el desarrollo seguro de nuestros hijos y nunca debe pasarse por alto. Debe administrarse un castigo apropiado. Normalmente al castigar a mis hijos, primero les explico la raz\u00f3n por la cual los castigo y les dejo manifiesto que no es placentero para m\u00ed hacerlo, pero por el bien de ellos lo tengo que hacer. Proverbios 13:24 dice: El que detiene el castigo, a su hijo aborrece; mas el que lo ama, desde temprano lo corrige.<\/p>\n<p>Ayud\u00e1ndolos espiritualmente<\/p>\n<p>Es muy importante que los padres conozcan a Dios y mantengan una comuni\u00f3n \u00edntima con \u00c9l. Su cristianismo debe ser pr\u00e1ctico si quieren afectar a sus hijos para esta vida y para la eternidad. Debe ser un cristiano genuino. De otra forma, debo decirlo, sus esfuerzos por criar bien a sus hijos ser\u00e1n muy limitados, si no vanos.<\/p>\n<p>No es posible obligar a los hijos a que sean cristianos. En los asuntos espirituales es necesario tratar con su hijo con seriedad y raz\u00f3n, con calma, de igual manera que lo hace con otros asuntos. Tenga confianza en la Palabra de Dios. Lea la Biblia diariamente en su presencia. Tome tiempo para orar con cada hijo individualmente y tambi\u00e9n en el Altar Familiar (culto familiar cotidiano). Miguel Esteban, mi hijo de 13 a\u00f1os, ha le\u00eddo la Biblia ya por seis ocasiones y a mediados de este a\u00f1o termina su s\u00e9ptima lectura. Marcos Miguel, el menor, de nueve a\u00f1os, ya la ley\u00f3 una vez y va bien adelantado en la segunda lectura. Ellos siempre han visto a sus padres leyendo la Biblia. Y los hijos imitan todo lo que ven. &#8211; &#191;Qu\u00e9 est\u00e1n viendo sus hijos en usted?<\/p>\n<p>Los padres cristianos deben ejercer toda la diplomacia y la sabidur\u00eda que Dios puede darles para animar a los hijos a acercarse a esta decisi\u00f3n importante. Permita que la convicci\u00f3n del pecado tenga su efecto completo. No hay que perder esta oportunidad. &#161;G\u00e1nese a sus hijos para Cristo! (Dt 11:19-20)<\/p>\n<p>No espere hasta que su hijo est\u00e9 envuelto en un accidente y lo lleven al hospital. No espere hasta que por un crimen lo lleven a la c\u00e1rcel. Acu\u00e9rdese del lamento amargo que David hizo por Absal\u00f3n. Es un lamento largo que le consumir\u00e1 el coraz\u00f3n (2 S 18:33).<\/p>\n<p>El secreto es comenzar temprano<\/p>\n<p>Los ni\u00f1os en su tierna edad, pueden tener una experiencia espiritual. Los padres deben tratar de que su hijo acepte a Cristo, haga una confesi\u00f3n p\u00fablica, se bautice en agua, participe de la Cena del Se\u00f1or con regularidad, y se haga miembro de la iglesia. Esto debe ser nuestro blanco y no se debe postergar hasta que sea un joven. Esto debe ser la meta de todo padre tan pronto que el hijo llegue a la edad de responsabilidad.<\/p>\n<p>Lucas, un m\u00e9dico que conoc\u00eda de ataques y posesi\u00f3n sat\u00e1nica nos cuenta en su evangelio de un padre desesperado que no pod\u00eda seguir su trabajo viendo la manera en que el pecado estaba destrozando a su hijo. \u00c9l dijo al Hijo de Dios: &#8220;Maestro, te ruego que veas a mi hijo, pues es el \u00fanico que tengo&#8221; (Lc 9:37-43). Este hombre pudo llevar a su hijo a casa en su juicio cabal, y no sin aprender la lecci\u00f3n de ayunar, orar y creer por la libertad de su reto\u00f1o.<\/p>\n<p><\/p>\n<p>&#191;Qu\u00e9 est\u00e1 haciendo usted padre por sus hijos? &#191;Qu\u00e9 est\u00e1 haciendo usted madre en su propia casa? Recuerde que si se pierden los fundamentos, no hay nada que hacer. &#161;Dios los asista en su labor de padres!Miguel Benavides <\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Tristeza, amargura, odios, sentimientos de culpa, violencia intrafamiliar y otras sensaciones negativas, es lo que ha ocasionado la malacrianza de los hijos, una de las m\u00e1s grandes calamidades que ha azotado a las familias a trav\u00e9s de los tiempos. Esto me recuerda las palabras del salmista quien dijo: &#8220;Si son destruidos los fundamentos, &#191;qu\u00e9 puede &hellip; <a href=\"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/educando-a-nuestros-hijos-sabiamente\/\" class=\"more-link\">Continuar leyendo<span class=\"screen-reader-text\"> \u00abEducando a nuestros hijos sabiamente\u00bb<\/span><\/a><\/p>\n","protected":false},"author":1,"featured_media":0,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[1],"tags":[],"class_list":["post-6152","post","type-post","status-publish","format-standard","hentry","category-general"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/6152","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/users\/1"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=6152"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/6152\/revisions"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=6152"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=6152"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=6152"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}