{"id":6248,"date":"2016-02-16T19:58:38","date_gmt":"2016-02-17T00:58:38","guid":{"rendered":"http:\/\/www.biblia.work\/sermones\/donde-esta-dios\/"},"modified":"2016-02-16T19:58:38","modified_gmt":"2016-02-17T00:58:38","slug":"donde-esta-dios","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/donde-esta-dios\/","title":{"rendered":"&#191;D\u00f3nde est\u00e1 Dios?"},"content":{"rendered":"<p>Eran enormes pilas de cartas, y cada d\u00eda entraban nuevas. Llegaban entre cincuenta y cien cartas diarias, principalmente de Europa y Am\u00e9rica, aunque tambi\u00e9n del resto del mundo. Su destino era el correo de Jerusal\u00e9n, y las autoridades no sab\u00edan qu\u00e9 hacer con ellas. Eran cartas que iban dirigidas a &#171;Dios en Jerusal\u00e9n&#187;.<\/p>\n<p>Una carta iba dirigida as\u00ed: &#171;El Se\u00f1or del mundo. Trono de gloria. S\u00e9ptimo cielo. Jerusal\u00e9n.&#187; Algunas de esas cartas conten\u00edan peticiones de ayuda, especialmente de solteras que buscaban esposo. Otras ven\u00edan de ni\u00f1os que hab\u00edan sido abandonados. El jefe de correos se vio obligado a tomar la decisi\u00f3n de quemar todas esas cartas. &#171;No podemos hacer otra cosa con ellas&#187;, concluy\u00f3.<\/p>\n<p>Esta noticia de un n\u00famero crecido de cartas enviadas a Jerusal\u00e9n y dirigidas a Dios debe hacernos reflexionar. Que haya tanta gente en el mundo urgentemente necesitada y que no sabe c\u00f3mo hallar a Dios es sumamente triste.<\/p>\n<p>Que haya necesidad de dirigirse a Dios es evidente. Que este haya sido el anhelo de toda la humanidad de todos los tiempos, tambi\u00e9n es evidente. Y que toda persona se sentir\u00eda feliz si Dios le diera la respuesta que necesita, lo es igualmente.<\/p>\n<p>En el Libro de Job, tal vez el libro m\u00e1s antiguo de la Biblia, se expresa el mismo anhelo: &#171;&#161;Ah, si supiera yo d\u00f3nde encontrar a Dios! &#161;Si pudiera llegar adonde \u00e9l habita! Ante \u00e9l expondr\u00eda mi caso; llenar\u00eda mi boca de argumentos&#187; (Job 23:3). Para satisfacer esa necesidad, el hombre ha inventado toda clase de religiones y ha fundado toda clase de ciudades sagradas.<\/p>\n<p>En cierta ocasi\u00f3n, Jesucristo pasaba por la ciudad de Samaria cuando junto a un pozo se encontr\u00f3 con una mujer samaritana. Ella, en la conversaci\u00f3n que se suscit\u00f3, le dijo a Jes\u00fas: &#171;Nuestros antepasados adoraron en este monte, pero ustedes los jud\u00edos dicen que el lugar donde debemos adorar est\u00e1 en Jerusal\u00e9n.&#187; A lo que Jes\u00fas le respondi\u00f3: &#171;Los verdaderos adoradores rendir\u00e1n culto al Padre en esp\u00edritu y en verdad, porque as\u00ed quiere el Padre que sean los que le adoren&#187; (Juan 4:20-23).<\/p>\n<p>Dios no est\u00e1 circunscrito a ning\u00fan lugar, a ninguna organizaci\u00f3n, a ning\u00fan orden ni a ninguna religi\u00f3n. Si trat\u00e1ramos de describir el lugar donde se halla, tendr\u00edamos que concluir que se encuentra en el lugar de nuestra necesidad. Lo hallamos en el coraz\u00f3n del arrepentido. Lo hallamos en el dolor del humilde. Y m\u00e1s que todo, lo hallamos al pie de la cruz de Cristo.<\/p>\n<p>Dios est\u00e1 ahora mismo tocando a la puerta de nuestro coraz\u00f3n. Abr\u00e1mosle la puerta y dej\u00e9moslo entrar. \u00c9l quiere ser nuestro seguro y eterno Salvador. Hermano Pablo<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Eran enormes pilas de cartas, y cada d\u00eda entraban nuevas. Llegaban entre cincuenta y cien cartas diarias, principalmente de Europa y Am\u00e9rica, aunque tambi\u00e9n del resto del mundo. Su destino era el correo de Jerusal\u00e9n, y las autoridades no sab\u00edan qu\u00e9 hacer con ellas. Eran cartas que iban dirigidas a &#171;Dios en Jerusal\u00e9n&#187;. 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