{"id":6275,"date":"2016-02-16T19:59:32","date_gmt":"2016-02-17T00:59:32","guid":{"rendered":"http:\/\/www.biblia.work\/sermones\/adictos-a-la-television\/"},"modified":"2016-02-16T19:59:32","modified_gmt":"2016-02-17T00:59:32","slug":"adictos-a-la-television","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/adictos-a-la-television\/","title":{"rendered":"&#191;Adictos a la televisi\u00f3n?"},"content":{"rendered":"<p>Hay quienes llaman a esta adicci\u00f3n &#8220;televisitis&#8221; o &#8220;televiciosis.&#8221; Aunque cueste creerlo, muchas veces comienza en los primeros meses de vida, cuando los adultos observan c\u00f3mo el beb\u00e9 responde a las im\u00e1genes y sonidos, c\u00f3mo baila al comp\u00e1s de una melod\u00eda, c\u00f3mo se &#8220;entretiene&#8221; con los dibujos animados.<\/p>\n<p>Una vez que el ni\u00f1o es introducido en este ritmo es muy dif\u00edcil sacarlo de \u00e9l. Lo cual al principio parece inofensivo, pero cada vez m\u00e1s el ni\u00f1o organiza su vida de acuerdo a la programaci\u00f3n. Los padres ven que se &#8220;tranquiliza&#8221; y se mantiene quieto por un tiempo razonable.<\/p>\n<p>Lo cierto es que la televisi\u00f3n estimula ciertos sentidos, en especial el visual y el auditivo. La actitud al mirar televisi\u00f3n es m\u00e1s bien pasiva y no reflexiva. Se tiene escaso contacto con necesidades m\u00e1s profundas, con la capacidad creadora, imaginativa, l\u00fadica.<\/p>\n<p>Cuando se extralimita el uso de la televisi\u00f3n, un ni\u00f1o comienza a vivir la vida de otros (la de los personajes de la televisi\u00f3n), anulando su capacidad reflexiva y creativa. Se ha encontrado en terapia de ni\u00f1os que hay un perfil caracter\u00edstico en aquellos que poseen adicci\u00f3n a la televisi\u00f3n: inhibidos, se aburren enseguida, prestan poca atenci\u00f3n o ninguna a los juguetes, tienen serios problemas para concentrarse en el juego o sus tareas escolares, tienen preponderancia a asumir actitudes pasivas frente a la realidad, necesita que &#8220;otros&#8221; lo entretengan, no delimitan realidad de fantas\u00eda.<\/p>\n<p>Hay un libro y pel\u00edcula llamado &#8220;Desde el jard\u00edn&#8221; que justamente muestra c\u00f3mo el personaje que nunca hab\u00eda enfrentado el mundo exterior, se vincula con los dem\u00e1s a trav\u00e9s de lo que ve\u00eda y escuchaba en la televisi\u00f3n.<\/p>\n<p>El abuso en mirar televisi\u00f3n trae consecuencias f\u00edsicas porque el cuerpo est\u00e1 inm\u00f3vil durante mucho tiempo. Las emociones no tienen adecuada descarga, a veces se incrementa la ansiedad que despierta voracidad por determinados alimentos. La mente trabaja a mil con la variedad de im\u00e1genes y agudeza de los sonidos. Se adormece el esp\u00edritu porque no se incentiva la reflexi\u00f3n.<\/p>\n<p>Sin contar con que el ni\u00f1o, el joven o el adulto, puede pasar m\u00e1s tiempo con la m\u00e1quina que relacion\u00e1ndose con personas. Es importante tambi\u00e9n enfatizar que la televisi\u00f3n es perjudicial por dos v\u00edas: por un lado, por el contenido de la programaci\u00f3n, cuando ya no es selectiva; y por otro lado, porque promueve la pasividad hasta el punto extremo.<\/p>\n<p>Si se mira televisi\u00f3n deben ser pocas horas en el d\u00eda, no arrojar a los ni\u00f1os en los brazos de ella .Es necesario que siempre haya un adulto acompa\u00f1ando, explicando y en oportunidades alentando a cambiar de canal o apagar si no hay nada interesante.<\/p>\n<p>El ap\u00f3stol Pablo nos alienta, en Romanos 12.2, diciendo: &#8220;No se conformen a este siglo, sino transf\u00f3rmense por medio de la renovaci\u00f3n de su entendimiento, para que comprueben la buena voluntad de Dios, agradable y perfecta.&#8221; Asimismo, en Efesios 4.23, el ap\u00f3stol insiste: &#8220;&#8230;renu\u00e9vense en el esp\u00edritu de su mente&#8230;&#8221; Una mente renovada puede ir m\u00e1s all\u00e1 de los esquemas, puede recrear su mundo interior, puede buscar a Dios con libertad.<\/p>\n<p>An\u00edmese a dosificar la televisi\u00f3n en su casa. Cuando compartan alg\u00fan programa hablen sobre el tema, reflexionen. Alienten a sus hijos a tener m\u00e1s tiempo de juego, lectura, dibujar, modelar, construir, inventar historias delimitando bien la realidad de la fantas\u00eda. Estaremos forjando mentes l\u00facidas, \u00e1giles, creativas. Estaremos permitiendo que se desarrollen mejor f\u00edsicamente, que coman mejor, que duerman mejor. Estaremos d\u00e1ndoles espacio para lo trascendente, para que dialoguen, pregunten, expresen sus sue\u00f1os, angustias y ansiedades. Que Dios nos bendiga en este prop\u00f3sito. Pastores C. Graciela M\u00e9dico y Juan C. D&#8217;Ambrosio<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Hay quienes llaman a esta adicci\u00f3n &#8220;televisitis&#8221; o &#8220;televiciosis.&#8221; Aunque cueste creerlo, muchas veces comienza en los primeros meses de vida, cuando los adultos observan c\u00f3mo el beb\u00e9 responde a las im\u00e1genes y sonidos, c\u00f3mo baila al comp\u00e1s de una melod\u00eda, c\u00f3mo se &#8220;entretiene&#8221; con los dibujos animados. 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