{"id":6324,"date":"2016-02-16T20:01:08","date_gmt":"2016-02-17T01:01:08","guid":{"rendered":"http:\/\/www.biblia.work\/sermones\/como-disciplinar-a-los-hijos-varones\/"},"modified":"2016-02-16T20:01:08","modified_gmt":"2016-02-17T01:01:08","slug":"como-disciplinar-a-los-hijos-varones","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/como-disciplinar-a-los-hijos-varones\/","title":{"rendered":"C\u00f3mo disciplinar a los hijos varones"},"content":{"rendered":"<p>Hace unos d\u00edas, junto con mi esposa hicimos una r\u00e1pida visita al supermercado para comprar unas pocas cosas. Cuando llegamos, nos llam\u00f3 la atenci\u00f3n una mujer que estaba de compras con su hijo de cinco a\u00f1os y ambos estaban envueltos en una lucha de voluntades. El ni\u00f1o le exigi\u00f3 que le comprara algo, y cuando ella se neg\u00f3, comenz\u00f3 con una cl\u00e1sica rabieta.<\/p>\n<p>El conflicto todav\u00eda segu\u00eda en pie cuando llegaron al mostrador de pago adonde nos encontr\u00e1bamos esperando en la fila. Haciendo caso omiso de que yo lo estaba oyendo, la mam\u00e1 se inclin\u00f3 hacia abajo y le habl\u00f3 con mucha tranquilidad a su hijo:<br \/>&#8211; &#8220;Te iba a comprar lo que pediste&#8221; &#8211; le dijo, &#8211; &#8220;pero ahora de ninguna manera puedo hacerlo. No recompensamos esa clase de comportamientos&#8221;<\/p>\n<p>Pero el muchacho no estaba dispuesto a ceder. Continu\u00f3 gru\u00f1endo y quej\u00e1ndose. Entonces la madre le dijo con total naturalidad:<br \/>&#8211; &#8220;&#191;Sabes lo que suceder\u00e1 cuando lleguemos a casa?&#8221;<br \/>&#8211; &#8220;S\u00ed&#8221;, dijo el ni\u00f1o.<br \/>&#8211; &#8220;&#191;Qu\u00e9 suceder\u00e1?&#8221;, le pregunt\u00f3 la madre.<br \/>&#8211; &#8220;Una nalgada&#8221;<br \/>&#8211; &#8220;As\u00ed es&#8221;, dijo la madre. &#8220;Y si te sigues comportando as\u00ed, ser\u00e1n dos&#8221;<\/p>\n<p>Al decir eso, la batalla termin\u00f3. El peque\u00f1o se tranquiliz\u00f3 y se comport\u00f3 como un caballero. Casi nunca tomo parte en esta clase de episodios entre padres e hijos, pero \u00e9sta fue una excepci\u00f3n. La mujer se merec\u00eda una palabra de elogio.<\/p>\n<p>&#8211; &#8220;Usted es una buena madre&#8221;, coment\u00e9.<\/p>\n<p>&#8211; &#8220;Bueno, no es f\u00e1cil&#8221;, respondi\u00f3 con una sonrisa.<\/p>\n<p>La \u00faltima vez que los v\u00ed, la mujer y su hijo se dirig\u00edan hacia la puerta. Sin querer, nos hab\u00eda dado una demostraci\u00f3n de disciplina firme pero amorosa en circunstancias bastantes dif\u00edciles. El ni\u00f1o hab\u00eda desafiado la autoridad de la madre frente a extra\u00f1os, situaci\u00f3n que la pon\u00eda en desventaja.<\/p>\n<p>A pesar de la verg\u00fcenza causada por la situaci\u00f3n, permaneci\u00f3 controlada y en calma. No grit\u00f3 ni reaccion\u00f3 exageradamente. En cambio, dej\u00f3 en claro que las reglas que se aplican en la casa tambi\u00e9n se aplicar\u00edan, literalmente, en el supermercado.<\/p>\n<p>Esa clase de disciplina amorosa y confiada fue la que mi sabia y piadosa madre me aplic\u00f3 cuando yo era un ni\u00f1o, y que trat\u00e9 de describir en mi primer libro para padres y maestros, titulado : Atr\u00e9vete a disciplinar&#8221;. No intentar\u00e9 resumir los elementos de aquel libro ni de otros que he escrito acerca del tema de la disciplina. Sin embargo, podr\u00eda ser de ayuda el dar algunas sugerencias adicionales de importancia para los varones.<\/p>\n<p>Comencemos examinando el papel de autoridad, que es fundamental para la adecuada ense\u00f1anza de ni\u00f1os y ni\u00f1as, pero especialmente de los ni\u00f1os. La clave para los padres es evitar los extremos en cualquier direcci\u00f3n.<\/p>\n<p>Durante el curso de los \u00faltimos 150 a\u00f1os, las actitudes de los padres han cambiado radicalmente: desde la opresi\u00f3n y la rigidez en un extremo hasta la permisividad y la debilidad en el otro. Ambos son da\u00f1inos para los hijos.<\/p>\n<p>Durante la era victoriana, se esperaba que los ni\u00f1os se vieran pero no se oyeran. El padre siempre era un personaje represivo y temible que castigaba duramente a sus hijos por sus errores y defectos. Algunas veces, la madre era la que proporcionaba el cari\u00f1o, pero tambi\u00e9n pod\u00eda ser una mujer bastante severa. Estas t\u00e9cnicas autoritarias y punitivas reflejaban la creencia de que los ni\u00f1os eran adultos en miniatura y necesitaban que se los formara con palizas, comenzando poco despu\u00e9s del nacimiento y continuando hasta bien entrada la juventud.<\/p>\n<p>Con el tiempo, esa rigidez empuj\u00f3 el p\u00e9ndulo hacia otro extremo del universo. Al final de los a\u00f1os cincuenta y comienzo de los sesenta, los padres se volvieron decididamente permisivos. Lo que se llam\u00f3 un enfoque &#8220;centrado en el ni\u00f1o&#8221; fue socavando la autoridad y creando algunos peque\u00f1os terrores en la casa.<\/p>\n<p>De hecho, los ni\u00f1os que nacieron inmediatamente despu\u00e9s de la segunda guerra mundial, y crecieron en esa era, llegaron estrepitosamente a la adolescencia justo a tiempo para revolucionar la sociedad.<\/p>\n<p>A pesar de que el esp\u00edritu revolucionario que generaron, ahora se ha calmado, las familias actuales siguen bajo su influencia. Muchos representantes de la generaci\u00f3n de los sesenta y setenta criaron a sus hijos con las mismas tecnicas pemisivas que observaron en sus hogares. No ten\u00edan idea de por qu\u00e9 era importante ense\u00f1arles respeto y responsabilidad a sus hijos e hijas, ya que ellos nunca lo hab\u00edan experimentado personalmente.<\/p>\n<p>Ahora, una tercera generaci\u00f3n ha entrado en escena que todav\u00eda est\u00e1 menos familiarizada con los principios tradicionales de la crianza de los hijos, y existen muchas excepciones. Sin embargo, mi opini\u00f3n es que hoy los padres est\u00e1n m\u00e1s confundidos que nunca con respecto a la disciplina efectiva y amorosa. Se ha convertido en un arte perdido, en una habilidad olvidada.<\/p>\n<p>Madres y padres bien intencionados se han desviado del camino gracias a los principios liberales de una cultura posmoderna, especialmente cuando se trata de un comportamiento rebelde o malo. No hace falta m\u00e1s que mirar a los padres interactuando con sus hijos en p\u00fablico. Ver\u00e1 madres frustadas, grit\u00e1ndoles a sus hijos impertinentes, irrespetuosos y fuera de control.<\/p>\n<p>El director del Centro Tom W. Smith, resumi\u00f3 los hallazgos de sus estudios de la siguiente manera: &#8220;La gente se ha vuelto menos tradicional con el tiempo, el \u00e9nfasis ha cambiado de la obediencia y las familias que tienen a los padres como el centro, a valorar la autonom\u00eda de los hijos. Ahora los padres esperan que sus hijos se autodisciplinen&#8221;.<\/p>\n<p>A aquellas madres y padres que esperan que sus varones se disciplinen a s\u00ed mismos, lo \u00fanico que les puedo decir es: &#8220;mucha suerte&#8221;. La autodisciplina es una meta valiosa, pero casi nunca se desarrolla por iniciativa propia. Se debe ense\u00f1ar. Formar y moldear las mentes j\u00f3venes es el producto de un liderazgo diligente y cuidadoso de parte de los padres. Puede estar seguro de que se requiere un gran esfuerzo y una gran paciencia.<\/p>\n<p>Perm\u00edtanme repetir lo que ya he dicho otras veces: los varones necesitan estructura, supervisi\u00f3n y que se les civilice. Cuando se les cr\u00eda en un ambiente de ausencia de intervenci\u00f3n, carente de liderazgo, generalmente comienzan a desafiar las normas sociales y el sentido com\u00fan.<\/p>\n<p>Aqu\u00ed tenemos otra met\u00e1fora que nos puede servir de ayuda: un r\u00edo sin riberas se convierte en un pantano. Su tarea como padres es construir el canal por el cual correr\u00e1 el r\u00edo. Otra m\u00e1s: A un ni\u00f1o lo guiar\u00e1 el tim\u00f3n o la roca. La autoridad, cuando se equilibra con el amor, es el tim\u00f3n que dirige a sus varones a trav\u00e9s de las puntiagudas rocas que pudieran romper el fondo de sus fr\u00e1giles embarcaciones. Sin usted, el desastre es inevitable.<\/p>\n<p>Tomado del libro. C\u00f3mo criar a los varonespor Dr. James Dobson<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Hace unos d\u00edas, junto con mi esposa hicimos una r\u00e1pida visita al supermercado para comprar unas pocas cosas. Cuando llegamos, nos llam\u00f3 la atenci\u00f3n una mujer que estaba de compras con su hijo de cinco a\u00f1os y ambos estaban envueltos en una lucha de voluntades. 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