{"id":6402,"date":"2016-02-16T20:03:43","date_gmt":"2016-02-17T01:03:43","guid":{"rendered":"http:\/\/www.biblia.work\/sermones\/haciendo-la-diferencia-en-nuestro-matrimonio\/"},"modified":"2016-02-16T20:03:43","modified_gmt":"2016-02-17T01:03:43","slug":"haciendo-la-diferencia-en-nuestro-matrimonio","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/haciendo-la-diferencia-en-nuestro-matrimonio\/","title":{"rendered":"Haciendo la diferencia en nuestro matrimonio"},"content":{"rendered":"<p>Muchos matrimonios llegan a una etapa en la que se sienten estancados y atrapados por la rutina. Verdaderamente, los afanes, las responsabilidades y ocupaciones de la vida diaria nos pueden arrastrar a ese estancamiento en nuestra relaci\u00f3n matrimonial. Este estancamiento es uno de los factores que, en ocasiones lleva a las parejas a considerar el divorcio.<\/p>\n<p>Es un hecho que la cantidad de personas que se divorcian est\u00e1 en un nivel muy alto. Demasiadas personas han tenido que pasar por el dolor de un divorcio. Y muchos confiesan que fue uno de los procesos m\u00e1s dif\u00edciles que han tenido que atravesar en sus vidas. Es tanto as\u00ed, que muchas personas (luego del divorcio) desarrollan una apat\u00eda por el matrimonio.<\/p>\n<p>Sin embargo, el matrimonio fue establecido por Dios para proveer al hombre la oportunidad de relacionarse y multiplicar Su amor (G\u00e9nesis 1:27-28). El matrimonio es una gran aventura en la cual vas conociendo a tu c\u00f3nyuge m\u00e1s profundamente con el paso de los a\u00f1os. El Se\u00f1or, a trav\u00e9s del matrimonio, te da la bendici\u00f3n y la oportunidad de compartir la vida con tu c\u00f3nyuge en una relaci\u00f3n saludable, en la cual tanto el esposo como la esposa est\u00e1n comprometidos en satisfacer las necesidades el uno al otro (1 Corintios 13:5).<\/p>\n<p>Lamentablemente, el matrimonio es visto en general por nuestra sociedad, como un \u00abmal\u00bb necesario en vez de algo enriquecedor. Todos hemos escuchado de padres que han dicho a sus hijas: \u00absi no te va bien el matrimonio, no te preocupes, siempre las puertas de nuestra casa estar\u00e1n abiertas para ti\u00bb o \u00abestudia, por si acaso tienes que divorciarte\u00bb. No hay nada de malo en apoyar a una hija que est\u00e1 pasando por un momento dif\u00edcil, pero no debemos hablar de manera que anticipe el fracaso matrimonial. De igual manera, no est\u00e1 mal decirle a tu hija que estudie, pero la raz\u00f3n de estudiar no debe ser anticipando un divorcio, sino para mejoramiento profesional.<\/p>\n<p>En general, nuestra forma de vivir determina grandemente lo que conocemos sobre relaciones. Personas que trabajan largas horas en alguna empresa, tendr\u00e1n dificultad para mantener influencia sobre su c\u00f3nyuge y sobre sus hijos debido al poco tiempo que pasan con ellos. Cada vez son m\u00e1s las mujeres que pierden las esperanzas, que optan por el divorcio o la infidelidad, a causa de la ausencia constante del esposo. Podemos observar que un hombre que pasa largas horas en su lugar de empleo tendr\u00e1 m\u00e1s influencia sobre personas en su trabajo. Es por esto que ocurren tantos casos de infidelidad en los trabajos.<\/p>\n<p>Adicional a esto, la falta de conocimiento sobre las diferencias b\u00e1sicas entre el hombre y la mujer puede provocar problemas en el matrimonio. La mujer necesita sentirse amada y valorada; el hombre necesita sentirse respetado y admirado (Efesios 5:33). Cuando una pareja matrimonial desconoce esa din\u00e1mica, incurren en conductas en las que la mujer no se siente amada y el hombre siente que su esposa no lo respeta. Pero, cuando logras comprender que las diferencias entre el hombre y la mujer fueron dise\u00f1adas por Dios a prop\u00f3sito y con prop\u00f3sito, ver\u00e1s que tu c\u00f3nyuge y t\u00fa pueden complementarse y disfrutar de una relaci\u00f3n armoniosa.<\/p>\n<p>Todos hemos escuchado el dicho: &#8220;Si quieres ver resultados distintos, debes hacer cosas distintas.&#8221; Pero, aparte de parecernos interesante o estar de acuerdo con el mismo, &#191;nos motivamos a hacer algo distinto? &#191;Nos damos cuenta de que podemos aplicar esta verdad a nuestras relaciones?<\/p>\n<p>Si realmente queremos hacer una diferencia en nuestro matrimonio, es necesario salir de la rutina y dejar de hacer todo exactamente de la misma forma. As\u00ed que, &#191;por qu\u00e9 no comenzamos a disfrutar de esta gran aventura llamada matrimonio?<\/p>\n<p>Dec\u00eddete a hacer algo distinto junto a tu esposa(o), aunque sea una vez al mes. Por ejemplo, ll\u00e9vale el desayuno a la cama un s\u00e1bado en la ma\u00f1ana, inv\u00edtala a salir solos a dar una caminata por la playa, lean juntos un libro para crecer como matrimonio, vayan a pescar al lago&#8230; Son muchas las cosas que se pueden hacer evitar el estancamiento en el matrimonio.<\/p>\n<p>Recuerda, no tienes que hacer una gran haza\u00f1a o gastar una gran cantidad de dinero. Los detalles sencillos pueden rendir grandes resultados cuando se trata de relaciones. As\u00ed que, an\u00edmate a hacer la diferencia en tu matrimonio y vive la gran aventura que Dios prepar\u00f3 para ti.<\/p>\n<p>Recuerda, el divorcio se puede prevenir cuando somos intencionales, es decir, cuando tomamos las decisiones y acciones necesarias para fomentar el bienestar del matrimonio. Esa es la diferencia que estamos llamados a hacer en medio de nuestra sociedad plagada por la crisis familiar (Romanos 12:2). <\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Muchos matrimonios llegan a una etapa en la que se sienten estancados y atrapados por la rutina. Verdaderamente, los afanes, las responsabilidades y ocupaciones de la vida diaria nos pueden arrastrar a ese estancamiento en nuestra relaci\u00f3n matrimonial. 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