{"id":6431,"date":"2016-02-16T20:04:46","date_gmt":"2016-02-17T01:04:46","guid":{"rendered":"http:\/\/www.biblia.work\/sermones\/el-amor-nunca-deja-de-ser-cuando-se-acaba-el-amor\/"},"modified":"2016-02-16T20:04:46","modified_gmt":"2016-02-17T01:04:46","slug":"el-amor-nunca-deja-de-ser-cuando-se-acaba-el-amor","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/el-amor-nunca-deja-de-ser-cuando-se-acaba-el-amor\/","title":{"rendered":"El amor nunca deja de ser &#8211; Cuando se acaba el amor"},"content":{"rendered":"<p>Muchos nos han confesado dram\u00e1ticamente: &#8220;Se me acab\u00f3 el amor &#8230;&#8221;, &#8220;Las cosas no se dieron como yo pensaba &#8230;&#8221;, &#8220;Ya no la (lo) quiero&#8221; &#8230; Si somos honestos, debemos reconocer que esto le ocurre a la gran mayor\u00eda de los matrimonios, tanto cristianos como no cristianos. Sin embargo, los cristianos tenemos una ventaja: tras la muerte del amor rom\u00e1ntico, carnal, que se mueve al vaiv\u00e9n de los sentimientos y emociones, emerge el amor de Dios, que ha sido derramado en nuestros corazones, y que &#8216;nunca de dejar de ser&#8217;.<\/p>\n<p>Dios nos ama; nosotros somos sus hijos, y \u00c9l, como Padre, es el primer preocupado por el estado de nuestro matrimonio. \u00c9l desea socorrernos.<\/p>\n<p>Proverbios 13:18 dice: &#8220;Pobreza y verg\u00fcenza tendr\u00e1 el que menosprecia el consejo; mas el que guarda la correcci\u00f3n recibir\u00e1 honra.&#8221; Muchos hijos de Dios pasan por pobrezas y verg\u00fcenzas tan s\u00f3lo por no poner o\u00eddo atento al consejo del Se\u00f1or.<\/p>\n<p>Cuando hablamos de matrimonio en la iglesia, estamos hablando de la uni\u00f3n de dos personas que tienen a Cristo en su coraz\u00f3n, y que, por tanto, han pasado de muerte a vida. Estos hombres y mujeres tienen al Se\u00f1or Jesucristo como su Se\u00f1or y su vida. Entonces, se puede esperar de ellos que, a medida que el tiempo transcurre, mayor habr\u00e1 sido la siembra para el esp\u00edritu que para la carne.<\/p>\n<p>Si el abordar el tema matrimonial, no podemos apelar a la fe y a la experiencia del creyente, entonces nos encontrar\u00edamos en el plano de la carne y de la sangre, y deber\u00edamos acudir a un profesional que nos asista con los recursos de la ciencia humana; pero los que somos de Dios, apelamos a sus recursos, ya sea al trono de la gracia (Heb.4:16) o a la vida eterna que llevamos dentro (1\u00aa Timoteo 6:12).<\/p>\n<p>El amor de Dios vs. nuestro amor<\/p>\n<p>&#8220;El amor es sufrido, es benigno; el amor no tiene envidia, el amor no es jactancioso, no se envanece; no hace nada indebido, no busca lo suyo, no se irrita, no guarda rencor; no se goza de la injusticia, mas se goza de la verdad. Todo lo sufre, todo lo cree, todo lo espera, todo lo soporta. El amor nunca dejar de ser&#8230;&#8221; (1\u00aa Cor.13:4-8).<\/p>\n<p>Aqu\u00ed est\u00e1 descrito el amor &#8216;\u00e1gape&#8217;, el amor de Dios, el que nunca deja de ser. &#191;Estar\u00e1 este amor muy lejos de nosotros? Romanos 5:5 dice: &#8220;El amor de Dios ha sido derramado en nuestros corazones por el Esp\u00edritu Santo que nos fue dado.&#8221; &#8220;Derramado&#8221; implica abundancia. Este es un hecho divino en el coraz\u00f3n del creyente. &#191;Qu\u00e9 se puede esperar de un esposo y una esposa, que son hijos de Dios, redimidos por la sangre preciosa del Cordero, en quienes habita el Esp\u00edritu Santo, el cual los conduce y los regula? Convengamos en que nuestro Dios no nos ha dado s\u00f3lo unos cuantos mandamientos para nuestra conducta, sino que primeramente nos ha capacitado y vivificado por medio de su Santo Esp\u00edritu (G\u00e1l.4:6; Rom.8:9-11).<\/p>\n<p>Recordemos por un momento aquel amor que se encendi\u00f3 en nosotros cuando nos encontramos con la persona que cre\u00edmos que llenaba todas nuestras expectativas. &#161;Oh, qu\u00e9 precioso es cuando llega el amor! Entonces nada nos importaba; no tuvimos ojos para nada ni nadie m\u00e1s; nos llenamos de sue\u00f1os &#161;hallamos al hombre (o la mujer) ideal! Vinieron cartas, citas, regalos, etc. &#8230; &#161;preciosa experiencia!<\/p>\n<p>Ahora bien, aquel amor juvenil, apasionado, ciego, &#191;se compara (o se asemeja) con el amor de 1\u00aa Corintios 13? &#191;Era sufrido, sin envidia, sin rencor, capaz de sufrirlo y soportarlo todo? Evidentemente, no.<\/p>\n<p>Muchos nos han confesado dram\u00e1ticamente: &#8220;Se me acab\u00f3 el amor &#8230;&#8221; &#8220;Las cosas no se dieron como yo pensaba &#8230;&#8221; &#8220;Ya no la (lo) quiero&#8221; &#8230; Si somos honestos, debemos reconocer que esto le ocurre a la gran mayor\u00eda de los matrimonios, tanto cristianos como no cristianos. Por tanto, que los mundanos se divorcien resulta comprensible. Dif\u00edcilmente aceptar\u00e1n el sufrimiento, r\u00e1pidamente pensar\u00e1n en &#8220;rehacer sus vidas&#8221;.<\/p>\n<p>Ellos no tienen al Se\u00f1or en sus corazones y no tienen contemplado obedecer a Dios en ning\u00fan punto; para ellos la ceremonia religiosa no fue m\u00e1s que un tr\u00e1mite, un evento social para el &#8216;glamour&#8217; &#8230; En cambio, para un esposo o esposa creyente, no est\u00e1 contemplado el abandonar jam\u00e1s a la mujer de su juventud (Prov.5:18-19). Es una ingenuidad pensar en un matrimonio sin sufrimientos y\/o conflictos de distinta especie. El que se casa debe estar prevenido y preparado para soportar y ser soportado en muchas (o much\u00edsimas) cosas.<\/p>\n<p>Un hombre en la carne (Rom.8:6-8; G\u00e1l.5:19-21) es absolutamente impotente para soportarlo o sufrirlo todo; s\u00f3lo buscar\u00e1 su autosatisfacci\u00f3n. Es hedonista en esencia. Pero hablando entre hombres y mujeres que tienen viva y presente en sus corazones la realidad del &#8220;amor que nunca deja de ser&#8221;, no temeremos, pues cuando el inmaduro amor sentimental juvenil comienza a disminuir hasta morir, se levantar\u00e1 poderoso y firme el &#8220;otro amor&#8221;, el de 1\u00aa Corintios 13.<\/p>\n<p>Entonces vas a valorar y amar a tu mujer, porque el Se\u00f1or mismo te dir\u00e1: &#8220;Marido, ama a tu mujer: El que ama a su mujer a s\u00ed mismo se ama.&#8221; (Ef.5:25-28). No se puede pretender amar al Se\u00f1or y ser despreciativo con la esposa. No puedo (o no podemos) amar al Se\u00f1or, respetarlo, honrarlo, serle fiel, y no serlo con mi esposa (o con mi esposo). &#191;Podemos ver que hay una gran solidez cuando llegamos a la persona y obra de nuestro Se\u00f1or Jesucristo?<\/p>\n<p>Nosotros con facilidad aplicamos el eterno amor de Dios a la salvaci\u00f3n de los pecadores, a nuestra afiliaci\u00f3n eterna al ser librados del infierno, y al participar de su gloria en el cielo. &#191;Por qu\u00e9 no aplicarlo al matrimonio? &#191;O acaso 1\u00aa Corintios 13 no es aplicable a mi matrimonio?<\/p>\n<p>Hermanos, nosotros tenemos tal amor, como ya dijimos, derramado en nuestros corazones. Nosotros proclamamos con gozo en medio de la asamblea de los santos: &#8220;La roca de mi coraz\u00f3n y mi porci\u00f3n es Dios para siempre.&#8221; (Sal.73:26). Entonces, digamos tambi\u00e9n: &#8220;La roca de mi matrimonio es Dios para siempre&#8221; &#8230; Esto es verdad, porque ya no somos m\u00e1s dos. Hemos venido a ser una sola carne, y lo que es verdad para uno, tambi\u00e9n lo es para con quien soy uno. &#161;Dios, el bendito Dios y Padre de nuestro Se\u00f1or Jesucristo sostiene y sustenta nuestro matrimonio!<\/p>\n<p>Hermanos, contrario a cuanto personaje p\u00fablico piense, nosotros concebimos el matrimonio para toda la vida. A medida que evolucione la presente sociedad donde nos ha tocado vivir, creemos que el matrimonio quedar\u00e1 &#8211;finalmente&#8211; circunscrito a los creyentes. Que el mundo haga o piense lo que quiera; los santos, nos santificaremos todav\u00eda (Apoc.22:11).<\/p>\n<p>Una aplicaci\u00f3n para el matrimonio (Efesios 4:17-32)<\/p>\n<p>Consideremos ahora la palabra de Efesios 4:17-32 aplicada a la vida matrimonial: Ya no tenemos el entendimiento entenebrecido, ya no se concibe la dureza en nuestro coraz\u00f3n. Hemos sido alumbrados por el Se\u00f1or para que ahora se refleje la vida de Cristo en nosotros; es tiempo que se manifieste cuanto hemos aprendido en \u00c9l y con \u00c9l.<\/p>\n<p>&#191;En verdad le hemos o\u00eddo, y hemos sido por \u00c9l ense\u00f1ados? (vers.4:21). Si no es as\u00ed, entonces no nos extra\u00f1emos por tantos fracasos. Nada podemos esperar del &#8220;viejo hombre&#8221; (4:22), pero todo podemos esperarlo del &#8220;nuevo hombre&#8221; (4:24), que es Cristo en nosotros (Col.1:27). Si esta palabra es aplicable a la iglesia en general, &#191;cu\u00e1nto m\u00e1s lo ser\u00e1 al matrimonio, donde verdaderamente somos miembros el uno del otro? (4:25).<\/p>\n<p>Hay una &#8220;ira leg\u00edtima&#8221;, un enojo repentino, a causa de cualquier situaci\u00f3n de la vida cotidiana, que no es pecado. El Se\u00f1or nos pone l\u00edmite: &#8220;No se ponga el sol&#8221; para que estas &#8220;iras&#8221; no se acumulen hasta reventar en un conflicto mayor.<\/p>\n<p>&#8220;Ni deis lugar al diablo&#8221;. Aqu\u00ed se trata de abrir una puerta el enemigo de todo lo que es de Dios. El Se\u00f1or nos perdone por cuantas veces hemos dado lugar al diablo. Por esto llegan aquellos enojos, rabias y enemistades; las acusaciones mutuas se multiplican, se traen a la memoria muchas cosas que la sangre del Se\u00f1or ya pag\u00f3 y sepult\u00f3. Esto es absolutamente ilegal e ileg\u00edtimo. Satan\u00e1s se siente de alguna manera autorizado: &#8220;Ustedes desobedecieron, me dieron lugar&#8221;. \u00c9l no traer\u00e1 ternura ni comprensi\u00f3n; viene a romper la paz, a turbar, a llenarnos de amargura y dolor. En la iglesia velamos por no darle espacio al enemigo. Los que ministran o presiden luchan porque no se les ceda terreno alguno. Pero, hermanos, la vida de la iglesia no termina en la reuni\u00f3n de los creyentes; no tenemos una vida matrimonial y otra eclesi\u00e1stica. Llegamos al hogar con nuestra esposa, que es tambi\u00e9n nuestra hermana en Cristo. Ya hay dos reunidos en su Nombre: el Se\u00f1or est\u00e1 aqu\u00ed (Mateo 18:20). No demos, entonces, lugar al que viene para destruir. Vamos a la perfecci\u00f3n como iglesia, pero tambi\u00e9n como matrimonio (Hebreos 6:1).<\/p>\n<p>La voluntad del Se\u00f1or es que seamos sustentadores de nuestro hogar (4:28), y que no s\u00f3lo se suplan nuestras necesidades, sino que tengamos aun para bendecir a otros. No nos conformemos hasta que esto se cumpla en nosotros, y que haya recursos para los m\u00e1s necesitados y para apoyar la obra de Dios.<\/p>\n<p>Nuestras palabras pueden edificar o contaminar a quienes nos escuchan. No osar\u00edamos hablar palabras corrompidas en la iglesia. Tampoco tengo licencia para ser descuidado en el hablar cuando llego a mi casa. En este sentido, no somos libres; somos esclavos de Jesucristo para vivir siempre en \u00c9l y para \u00c9l. (Col.3:17).<\/p>\n<p>No contrist\u00e9is al Esp\u00edritu Santo<\/p>\n<p>Otra palabra para meditar: &#8220;Y no con-trist\u00e9is al Esp\u00edritu Santo de Dios &#8230;&#8221; (4:30). &#191;C\u00f3mo est\u00e1, c\u00f3mo se siente esta bendita Persona entre nosotros, en mi vida matrimonial? Se trata del Esp\u00edritu del Dios vivo, el que le dio vida a la iglesia el d\u00eda de Pentecost\u00e9s, el que hizo maravillas con los primeros ap\u00f3stoles, el que fortalece con poder en el hombre interior, nuestro Consolador, quien nos conduce a todas las riquezas de Cristo, para poseerlas y disfrutarlas.<\/p>\n<p>&#161;Qu\u00e9 tremendo es esto, hermanos! Que siendo tan poderoso el Consolador nosotros le contristemos y aun lo apaguemos con nuestras carnalidades! Dios no nos hizo aut\u00f3matas, \u00c9l espera que nos rindamos, que demos nuestra anuencia a su gobierno y autoridad, y que, al mismo tiempo, juzguemos la bajeza, la vileza de nuestro coraz\u00f3n (&#8220;Miserable de m\u00ed&#8221;, Ro.7:24). Dios nos dio su Esp\u00edritu para honra, gloria, hermosura, poder y victoria, pero nuestra vanidad y soberbia natural lo contrista. &#8220;Perd\u00f3nanos, Se\u00f1or, por haberte contristado; por toda ofensa y desobediencia contra el consejo de tu Santo Esp\u00edritu dentro de nosotros.&#8221;<\/p>\n<p>&#191;Conoce usted, hermano, la libertad del Esp\u00edritu dentro de Ud.? &#161;C\u00f3mo nos inspira y fortalece! &#191;Conoce usted una reuni\u00f3n de iglesia llena de gloria, esas que deseamos que no terminen. El Esp\u00edritu Santo gobierna todo &#161;Qu\u00e9 glorioso! Entonces, no lo contristemos m\u00e1s. Que pueda desplegar toda su gracia para hacernos crecer y avanzar, as\u00ed en el matrimonio habr\u00e1 cada vez menos amarguras, enojos, griter\u00edas, etc. Todos estos estorbos habr\u00e1n sido violentamente quitados (4:31) de los corazones que ahora est\u00e1n aprendiendo a vivir llenos del Esp\u00edritu Santo.<\/p>\n<p>Esta secci\u00f3n de Efesios termina con una exhortaci\u00f3n a la benignidad, a la misericordia y al perd\u00f3n (4:32). Aplicado al matrimonio, esto es un fuerte golpe al &#8216;machismo&#8217; y a la prepotencia de muchos maridos. Estas cosas le parecer\u00e1n a muchos cosa de &#8216;debiluchos&#8217;. Pero los creyentes, los que son de Cristo, los que viven en el Se\u00f1or, son capaces de humillarse y pedir perd\u00f3n cuantas veces sea necesario, cada vez que tengamos testimonio de haber herido o defraudado a nuestra esposa o familia. Esta actitud les dar\u00e1 confianza, y ser\u00e1n as\u00ed testigos del trabajo del Se\u00f1or en el coraz\u00f3n del que se humilla. S\u00f3lo el carnal, el soberbio, no se humillar\u00e1 nunca&#8230;<\/p>\n<p>&#161;Amados, que nuestro matrimonio sea como una ofrenda de olor fragante! (Ef.5:1-2). Revista A. V.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Muchos nos han confesado dram\u00e1ticamente: &#8220;Se me acab\u00f3 el amor &#8230;&#8221;, &#8220;Las cosas no se dieron como yo pensaba &#8230;&#8221;, &#8220;Ya no la (lo) quiero&#8221; &#8230; Si somos honestos, debemos reconocer que esto le ocurre a la gran mayor\u00eda de los matrimonios, tanto cristianos como no cristianos. Sin embargo, los cristianos tenemos una ventaja: tras &hellip; <a href=\"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/el-amor-nunca-deja-de-ser-cuando-se-acaba-el-amor\/\" class=\"more-link\">Continuar leyendo<span class=\"screen-reader-text\"> \u00abEl amor nunca deja de ser &#8211; Cuando se acaba el amor\u00bb<\/span><\/a><\/p>\n","protected":false},"author":1,"featured_media":0,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[1],"tags":[],"class_list":["post-6431","post","type-post","status-publish","format-standard","hentry","category-general"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/6431","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/users\/1"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=6431"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/6431\/revisions"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=6431"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=6431"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=6431"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}